El Dormitorio de Gryffindor
Nuestro Verano en Howgarts
Escrita por: Titti
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo 4: Acciones y Palabras

El d�a que pasaron en Hogsmeade hab�a sido divertido, por lo menos hasta el encuentro del Profesor Snape con el Mort�fago. Pasaron la tarde con las cosas que hab�an comprado en el peque�o pueblo m�gico. Sin embargo, ahora que la noche se acercaba, Harry y Draco no pod�an evitar la ineludible discusi�n sobre lo que se estaba desarrollando entre ellos.

Al contrario de las noches anteriores, ninguno de los dos se movi� de la sala. La idea de tener *esta* discusi�n sentados en una cama era m�s que inc�moda. As� que permanecieron sentados en el sof�, lo bastante cerca como para tocarse, pero sin romper nunca el peque�o espacio que los separaba.

"�Draco?"

"�S� Harry?"

"Esto puede parecer tonto, pero� �qu� estamos haciendo?"

"No se tu, pero yo me he vuelto loco. Primero, abandono la oportunidad de estar en una mansi�n con mis padres, dinero y muchos sirvientes, por un verano con mi peor enemigo y un Profesor de Pociones que quiere que aprenda todo el s�ptimo a�o en una semana." Respir� profundo. "Segundo, me paso las noches dici�ndole mis secretos m�s profundos y m�s oscuros a mi enemigo. Oh y ese ten�as que ser tu Harry." Harry se ri�. "Ahora� ahora creo que siento algo por mi enemigo."

Draco mir� a Harry, esperando encontrar una se�al en aqu�llos ojos verde esmeralda tan llenos de vida. Pero el Chico Que Vivi� hab�a aprendido a trav�s de los a�os a ocultar sus pensamientos del mundo. Era una habilidad necesaria cuando se viv�a con sus parientes Muggles y era �til con los amigos que ten�a.

Draco no soport� m�s el silencio y lo rompi�. "La mayor�a de los Slytherins averigu� que soy gay en quinto a�o. Realmente no s� cuando lo descubr� yo. No me despert� un d�a y supe que era gay. Fue, m�s bien gradual, hasta que no pude negarlo ya." Estaba balbuceando y lo sab�a, pero era mejor que el silencio.

"Yo bateo para el mismo equipo," dijo Harry despu�s de unos momentos de silencio.

Draco se ve�a muy desconcertado. "�Qu� equipo, Harry? �Qu� bateas?"

Harry empez� a reirse. Draco era tan malo como Ron con las expresiones Muggles. "Olv�dalo Draco. Es algo que los Muggles dicen." El rubio se levant� del sill�n, claramente ofendido. Harry se puso serio de nuevo. "Lo siento. No quise re�rme de ti. Vamos, si�ntate de nuevo." Cuando Draco lo hizo, Harry continu�, "lo que quiero decir, Draco, es que yo tambi�n soy gay. Es solo que� tu y yo. No es algo que me hubiera imaginado jam�s."

"Qu� brillante observaci�n Harry. Si cualquiera me hubiera dicho que yo, Draco Malfoy, querr�a a un Gryffindor y a Harry Potter ni m�s ni menos, lo habr�a hechizado, pero si hay algo, �o no?"

Se miraron fijamente, inseguros sobre qu� hacer despu�s. Esto habr�a sido tan natural si hubieran sido otras dos personas, pero eran Malfoy y Potter, enemigos de casas rivales.

"�Qu� hacemos ahora?" pregunt� Harry.

"No s� Harry. Ser�a tan f�cil dejarnos llevar, pero si lo hacemos y las cosas no funcionan, terminaremos mat�ndonos."

"Lo s�. Quiz� debamos ir despacio. No es que esperar seis a�os para comprender que nos gustamos sea un record de velocidad." Los dos se rieron. "Tenemos siete semanas m�s. Ser�a bueno ser primero amigos."

"Me gustar�a eso. Pero hay algo que tengo que hacer Harry." finalmente Draco cerr� la distancia entre los dos y bes� al joven Gryffindor. Fue beso gentil, lenguas encontr�ndose. Pero nunca rindi�ndose a necesidades m�s fuertes. El contacto acab� casi tan r�pido como hab�a empezado.

"�Harry?"

"Si haces eso a menudo, no podr� mantener las manos lejos de ti."

"Estoy seguro de que Snape te lo recordar�," contest� Draco con una sonrisa. Antes de que pudiera decir m�s, los labios de Harry estaban de nuevo en los suyos, mordisqueando su labio inferior. Fajar nunca hab�a sido tan excitante para ninguno de los dos. No sab�an si era la intimidad de su vida diaria o la emoci�n de la manzana prohibida, pero por el momento no se preocuparon.

"Harry, det�nte. Mejor nos vamos a dormir cada quien a su cuarto si es que todav�a quieres ir despacio," dijo Draco, sus manos acariciaban un mechon rebelde en la frente de Harry.

"Nunca pens� que dir�a esto, pero tienes raz�n. Buenas noches Draco."

"Noches Harry."

Los dos muchachos se fueron a sus cuartos, pero ninguno pudo dormir. Hab�a demasiadas preguntas en sus mentes.

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Los dos profesores estaban tan intranquilos como sus estudiantes, posiblemente aun m�s. Sentados en un c�modo sof� en el cuarto de Bill, hab�an hablado la mayor parte del d�a sobre planes de estudio y temas relacionados con la escuela, pero sin discutir lo que hab�a ocurrido en Hogsmeade aquella ma�ana.

"Se est� haciendo tarde; ser� mejor que me vaya," dijo el Maestro de Pociones, incorpor�ndose.

"Severus, por favor, dime por qu� reaccionaste de esa manera. S� que no te agradan los Mort�fagos, pero� me pareci�excesivo."

"No puedes entender Weasley, d�jalo as�."

"Podr�a si me lo explicaras." La preocupaci�n en los ojos color avellana de Bill sorprendi� a Severus. La gente nunca se preocupaba por �l y a �l le gustaba de esa manera.

"Es una larga historia Bill," declar� el Profesor de Pociones, deseando desalentar al Gryffindor, pero sin esperar realmente que sucediera.

"Entonces si�ntate y ponte c�modo." El Slytherin se sent�, pero ten�a sus dudas acerca de que pudiera sentirse c�modo al contar su historia.

"Sabes que me volv� Mort�fago cuando estaba en la escuela." Severus se volvi� a mirar a Bill que solo asinti�.

"Puede parecer horrible ahora, pero en ese entonces las cosas eran diferentes. No sab�amos de lo que era capaz Voldemort. Al principio, �l hablaba sobre un mundo donde no tuvi�ramos que escondernos de los Muggles, un mundo donde los magos no tuvieran que limitar sus poderes para evitar asustar a otros."

"Puedo entender como atrajo eso a los magos."

"S�, sobre todo a los Slytherins. Todo el mundo asume que los Slytherins son malos, porque muchos se volvieron sus partidarios. Pero la verdad es que �ramos sangres pura que no sab�an nada sobre el mundo Muggle. En las otras casas, los magos y brujas estaban expuestos a los nacidos Muggles, pero no nosotros. Resent�amos a los Muggles por limitar nuestros poderes."

"Las cosas no han cambiado mucho por lo que Ron nos cuenta en casa."

"No, no han cambiado." sonri� Severus. "Recuerdo haber visto a tu hermano con Harry y Granger. Ellos estaban intentando explicarle las pel�culas Muggles. Pude ver lo exasperado que se puso cuando no pudo entender como funcionaban, pero Harry sigui� explic�ndole. Draco y sus amigos llegaron y desecharon todo el asunto como una tonta 'invenci�n' Muggle. Nunca han tenido a alguien que les muestre lo grandiosas que son algunas invenciones Muggles."

"Severus, creo que est�s evitando el asunto," dijo comprensivo Bill.

"Supongo. Mejor te cuento el resto antes de que cambie de parecer. No estoy orgulloso de mi estupidez. Sin embargo, no me tom� mucho tiempo ver el error que hab�a cometido. Aproximadamente dos meses despu�s de que me dieron la marca, estaba en una reuni�n. Voldemort hab�a descubierto que uno de los Mort�fagos se hab�a casado una Muggle. Lo consider� una traici�n a la causa. Mat� al hombre justo delante de m�. Yo pude haber sido un est�pidoambicioso, pero no era un asesino. Esa misma noche, fui a ver Albus y le dije todo. �l ya sospechaba que Voldemort era mucho m�s peligroso de lo que la gente cre�a, as� que me pidi� que le sirviera de esp�a."

Esta hab�a sido la parte f�cil. Severus estaba contando los eventos como si fueran la historia de alguien m�s. Sin embargo, los a�os que pas� como esp�a, eran m�s dif�ciles de narrar. Le cont� al pelirrojo sobre lo bueno y lo malo: amigos perdidos, torturas presenciadas y matanzas ocasionadas y prevenidas.

"Un d�a, mi amante fue capturado. Ten�amos veinti�n a�os. Keith era Muggle de nacimiento y Gryffindor. Sol�amos pelear por cualquier motivo, pero entonces nos enamoramos. Cuando averig�� que hab�a sido encarcelado, empec� a buscarlo. Me tom� tiempo averiguar donde estaba. Luego, tuve que esperar para informar a Albus y organizar un rescate. Cuando llegamos all�, no hab�a esperanza. Muri� en mis brazos. Yo�"

Las l�grimas ca�an libremente de sus ojos. Severus no se molest� siquiera en secarlas. Bill se acerc� m�s. Bes� las mejillas saladas; sus manos acariciaban el sedoso pelo. Esper� que el contacto pudiera transmitir lo que era incapaz de decir con palabras. Severus, sin embargo, parec�a perdido en otro lugar y tiempo, con la mirada m�s all� de los s�lidos muros, en un pasado doloroso.

"Segu�a pensando que si lo hubiera encontrado antes, si no hubiera esperado por los otros para mantener mi cubierta, podr�a haberlo salvado. Todav�a cuestiono mis decisiones."

En ese momento el Maestro de Pociones se desmoron�. Despu�s de guardar en secreto sus peores miedos durante d�cadas, las emociones eran agobiantes. Se dej� acunar por los brazos fuertes que lo mantuvieron conectado con la realidad, sus sollozos afligidos eran el �nico sonido en el cuarto.

Cuando verti� las �ltimas l�grimas, Severus se alej� de nuevo, pero se volvi� para ver al otro hombre. El Gryffindor pudo ver la determinaci�n en aqu�llos ojos de �bano.

"Me jur� a mi mismo que nunca me encari�ar�a con nadie m�s y he mantenido esa promesa a trav�s de los a�os."

"�Quieres decir que no has estado con nadie desde que ten�as veintiuno?" pregunt� Bill de forma brusca, sin pensar. El caracter�stico rubor Weasley que sigui� hizo que Severus riera.

"Mi noble Gryffindor, a tu edad sigues mezclando el sexo con el amor." Severus estaba rozando el pelo rojo, anhelando el contacto humano tanto como lo resent�a. "Tuve mucho sexo, sin reglas y sin limitaciones, a excepci�n de una: cero involucramiento emocional."

"Lo siento. Eso suena�" Bill estaba buscando la palabra correcta. No quer�a ofender al otro mago.

"Necesario, Bill. Era necesario. Aun m�s despu�s de que Harry detuvo a Voldemort. Muchos Mort�fagos volvieron a su vida normal, pero yo no pude." Severus pudo ver la pregunta en los ojos de Bill. "�Qu� pasa? Preguntame. No puede ser peor de lo que ya te dije."

"�Por qu� regresaste aqu� Sev? Cuando era joven cre�a que eras pobre, pero pap� me dijo que tu familia es una de las m�s ricas en el mundo m�gico y que tu eres el �nico heredero."

"Tu padre tiene raz�n. Tengo bastante dinero. Lucius Malfoy no puede so�ar con lo que mi familia posee. Nunca he gastado nada. Ahorr� el dinero de mi sueldo. Es dif�cil malgastar el dinero cuando est�s en la c�rcel. Porque ver�s, mientras que algunos fueron a Azkaban, yo me encerr� aqu�, entren�ndome, prepar�ndome, a sabiendas de que un d�a Voldemort volver�a. Ser�a m�s f�cil enfrentarlo sin ataduras emocionales.

"Severus, no puedo pretender saber por lo que pasaste, pero todav�a eres muy joven. No puedes pasar el resto de tu vida evitando el contacto humano."

"Por supuesto que no." Severus se levant� molesto. "Tengo a los Gryffindor para recordarmelo. Primero, Harry lleg� a Hogwarts. Lo odi� por los recuerdos que hizo resurgir, pero sab�a lo importante que era para la eventual destrucci�n de Voldemort. As� que pas� el tiempo protegi�ndolo de su propia estupidez y de la de otros. Con el tiempo, el odio se volvi� afecto, pero he hecho grandes esfuerzos para no demostrarlo nunca. Entonces, se present� Remus."

Bill solt� una risita. "S�, Ron me cont� lo que pas�."

"Me lo imagino. Sin embargo, tu hermano no sabe el trasfondo. Remus y yo er�mos pareja en sexto. Lo mantuvimos en secreto hasta que Black lo averigu�. Siendo la agradable persona que es," sonri� con desprecio a sus propias palabras, "decidi� jugarme una broma y destruy� eficazmente nuestra relaci�n. Ahora, llegas tu y decides confiarme tus miedos y pedirme ayuda como si fuera la cosa m�s natural del mundo."

Bill se levant� y rode� con los brazos al hombre m�s alto. Descans� la cabeza en el hombro del otro mago.

"Para ser un Slytherin, pareces estar rodeado por muchos Gryffindors." Los dos sonrieron.

"Supongo que me atrae su honor y su valent�a."

Bill oblig� a Severus a que se diera la vuelta. Acun� el rostro de Severus con las manos, retirando mechones de seda pegados a �l por las l�grimas vertidas.

"Tu, Severus Snape, eres uno de los hombres m�s honorables y valientes que conozco y tu historia s�lo lo demuestra. Solo tienes que encontrar la fuerza para abrirte a otros, porque tienes mucho que dar."

Cerr� los ojos, intentando controlar sus emociones; Severus sent�a la conexi�n con el otro mago, pero estaba tratando resistirla. Cuando unos labios suaves empezaron a trazar la l�nea de su mand�bula, sinti� su resoluci�n derretirse como la nieve bajo los rayos calurosos del sol. Pero no pod�a, no deb�a.

"Bill, por favor, detente."

"Severus, solo b�same por amor de Dios."

Sus labios chocaron, lenguas en duelo, dientes chocando, mordisqueando, descubriendo. Pero la mente de Severus segu�a regresando: a Keith, a su rubio amante, a un cuerpo torturado sostenido contra su propio pecho, a una boca manchada de sangre diciendo 'te amo' antes de morir.

Bill sinti� que el otro hombre estaba alej�ndose, mentalmente al principio, f�sicamente despu�s de un momento. Severus sali� r�pido del cuarto. El Gryffindor crey� oir un murmulllo 'lo siento' pero no estaba seguro. Permiti� que sus propias l�grimas corrieran por el hombre atormentado que hab�a ganado un lugar especial en su coraz�n.

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