El Dormitorio de Gryffindor
Reuniones Dolorosas
Escrita por: Duende of Lorien
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo 7

�A qu� diablos cree que est� jugando? Pens� Harry mientras jugueteaba con su taza de caf� evitando las miradas curiosas de sus antiguos compa�eros. Lo mas probable � o mas bien, definitivamente � era que se hubieran enterado del incidente de la noche anterior. El famoso Harry Potter desmayado de borracho y Draco Malfoy, hijo de un Mort�fago lo subi� quiz� con demasiada delicadeza mientras todo el mundo observaba con una curiosidad morbosa.

Estaba furioso. Bueno, quiz� mas nervioso que otra cosa. Tu hubieras hecho lo mismo, Harry James, si hubieras sido tu el que se hubiera quedado con los encantamientos. Tambi�n los habr�as tra�do contigo. Puso los ojos en blanco, tomando un croissant para untarle mantequilla. No es cierto.

��Harry!� le lleg� el grit� sin aliento desde el otro extremo del lugar. �Cre� que te encontrar�a aqu�.�

El hombre de cabello negro se volvi� para ver quien era. Draco. Entrecerrando los ojos, Harry gir� su asiento para darle la espalda al rubio.

�Escucha, tenemos que hablar,� dijo el antiguo Slytherin sin aliento mientras se dejaba caer sin gracia alguna frente el antiguo Gryffindor.

�No, no tenemos que hablar, Malfoy,� fue la r�plica mordaz.

Draco se molest� porque lo llamara �Malfoy�, pero se recuper� r�pidamente. ��Si, si tenemos! Sabes que tenemos que hablar,� insisti� Draco.

Harry baj� su taza de caf� y levant� la cabeza bruscamente mirando furioso al rubio. ��Y sobre qu�, mmm? �Sobre que trajeras las cosas -�

��Los encantamientos?� sugiri� Draco.

�Si, �sos. �Y s�lo Merl�n sabe por qu� los trajiste o siquiera por qu� los conservaste!�

��Porque cre� que todav�a ten�amos una oportunidad!�

Draco se sonroj� y baj� los ojos evitando la mirada de Harry, �ste detuvo el croissant a medio camino de su boca con los ojos verdes muy abiertos por la sorpresa.

��Qu�?� pregunt� Harry en apenas un susurro.

�Me escuchaste,� respondi� el rubio casi demasiado bajo como para que lo escuchara. Se aclar� la garganta. �Bueno, creo que deber�a irme,� dijo esta vez mas alto al mismo tiempo que se pon�a de pie,

Harry lo observ� todav�a impresionado. Sacudi� la cabeza, baj� su croissant y se limpi� las manos en la servilleta, poni�ndose de pie tan r�pido que tir� la silla. ��Espera! Draco, voy contigo.�

El hombre mas alto se volvi� para mirarlo. Se quedaron ah� durante un minuto, mir�ndose simplemente, hablando con las miradas. Ambos hab�an cambiado tanto y a la vez tan poco. Las personas en la habitaci�n habr�an podido jurar que sent�an la magia que irradiaban esos dos hombres, rebosante y absorbente; fuerte y exploradora.

Harry le regres� la mirada calculadora. Dios, no se hab�a dado cuenta de cu�nto hab�a extra�ado al Slytherin. Su voz, sus gestos, el alucine con su cabello. Harry suspir�; su reacci�n hab�a sido exagerada. Normalmente se hubiera sentido complacido de ver que Draco hab�a tra�do consigo los encantamientos, pero la idea que ten�a era que Draco ya no quer�a tener nada que ver con �l. Haber descubierto las cadenas lo hab�a dejado impresionado. Estaba casi seguro de que el Slytherin habr�a destruido cuando menos la suya sino es que ambas cadenas.

Harry tom� su chaqueta y sigui� a Draco afuera del hotel.

Caminaron en un silencio amistoso durante un tiempo, admirando el d�a del verano que apenas comenzaba. El hotel en si mismo era hermoso, pero la tierra sobre la que estaba erigido era igual de bella. El lago estaba rodeado de �rboles y la escenograf�a se ve�a envuelta en medio de colinas y peque�as monta�as. A Harry le record� mucho a Hogwarts.

Finalmente se decidi� a romper el silencio. ��Por qu�, Draco?�

El otro hombre suspir�. �Siempre fuiste tu el que sacaba a colaci�n este tipo de temas inc�modos en busca de respuestas, �verdad?� replic� mir�ndolo de soslayo con una peque�a sonrisa en el rostro, pero con los ojos un poco entristecidos.

Harry asinti� a modo de respuesta. �Pero no lo lamento, eso tenlo por seguro.�

Draco se agach� para recoger algunas piedras para aventarlas al lago. �En vista de que tu siempre tuviste ese privilegio, creo que ahora me toca a mi hacer algunas preguntas,� sugiri� Draco mir�ndolo de soslayo.

El antiguo Gryffindor se encogi� de hombros, conjur� una roca grande para que ambos se pudieran sentar. �Pregunta,� fue la respuesta al tiempo que se�alaba la piedra para que tomara asiento.

Draco mir� la piedra cauteloso.

�Oh, por favor, Draco. Est� limpia. No se te ensuciar� el trasero,� se burl� Harry poniendo los ojos en blanco.

En desaf�o a la indiferencia de Harry ante todo este asunto de la suciedad en el trasero (nada que un buen encantamiento limpiador no pudiera arreglar), Draco conjur� un cojincito, lo puso sobre la roca y se sent� junto a Harry sonriendo con presunci�n.

�Payaso presuntuoso,� fue la seca respuesta.

�Si tu quieres el trasero sucio, adelante, por mi no te detengas.�

Despu�s de unos momentos en silencio, Draco habl�. ��Por qu� lo hiciste, Harry?� la pregunta fue tan suave, tan bajita que Harry tuvo que inclinarse para escuchar lo que Draco hab�a dicho.

Por supuesto que Harry sab�a de qu� estaba hablando Draco. �Porque no quer�a verte herido, y pens� que estar�as mejor sin mi.� Hizo una pausa y suspir�. �Por eso me fui. No me gust�, pero sent� que era lo que ten�a que hacer. Ambos ten�amos cosas que hacer.�

���Qu�?! Est�s completamente loco, Harry Potter,� replic� el rubio sacudiendo la cabeza incr�dulo.

�Bueno, tu me dijiste que no pod�as dejar que te vieran conmigo porque eras el hijo y heredero de Lucius Malfoy y yo era Harry Potter, el Salvador del Mundo como lo Conocemos. Entonces tom� la decisi�n que cre� mas conveniente para ambos.� Harry se volvi� y mir� a Draco directamente a la cara, los ojos gris azulado se encontraron con unos verde pasto. �Detest� hacerlo; me doli� como no tienes una idea, pero sent� que era lo que ten�a que hacer.�

Harry mir� a Draco una vez mas para despu�s volverse hacia el lago para esperar la respuesta de Draco, pero no pudo llegar demasiado lejos porque Draco lo sujet� de los hombros y junt� sus labios en un beso devastador e hiriente. Una mano p�lida subi� del hombro a la cabeza del antiguo Gryffindor para acomodarla mejor, cerrando el pu�o en ese cabello negro de la nuca de Harry.

Harry parpade� sorprendido, pero poco a poco se fue fundiendo y rindi�ndose al beso, respondiendo con avidez aferr�ndose con las manos de los b�ceps tonificados. Escuch� un gemido, pero no pudo distinguir de quien fue, pero el sonido reverber� en sus o�dos, mezcl�ndose con la sangre que le palpitaba ah�. Las sensaciones eran nuevas y al mismo tiempo familiares.

Luego Draco se alej� con las pupilas dilatadas oscureciendo sus ojos tormentosos, lami�ndose los labios como si paladeara el sabor de Harry que todav�a le quedaba en la boca. Harry lo imit�.

�Una oportunidad, �eh?� pregunt� Harry sonriendo burl�n.

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