| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 5
Draco quit� el seguro y abri� la puerta de su habitaci�n sin varita. Teniendo cuidado de no golpear en la cabeza al Gryffindor contra el marco, se puso de lado y entr� en la suite. Harry gimi� y se movi� estirando los brazos para entrelazarlos alrededor del cuello del Slytherin, su aliento c�lido rozaba ligeramente la piel cremosa. Draco se estremeci� ante la sensaci�n extra�a y a la vez familiar.
�Por qu� hab�an tenido que terminar as� las cosas? �Por qu� no pod�an haberse quedado como estaban hac�a cinco a�os? Dese� tener un giratiempo y no por primera vez.
Recost� gentilmente al desmayado sobre la cama y luego fue hasta su botiqu�n de pociones para sacar el ant�doto para la resaca. Despu�s de volver a revisar el botiqu�n y de ver nuevamente a Harry, decidi� que tambi�n le vendr�a bien una poci�n para dormir; no cre�a que este fuera el momento adecuado para contestar las preguntas del Gryffindor borracho. Ma�ana terminar�an su pl�tica.
Harry se movi� en la cama desacomodando el cobertor. Draco sonri� con cari�o. Harry siempre se hab�a movido mucho estando dormido.
El Gryffindor se ve�a bastante inc�modo con la ropa. Draco se dirigi� al lado opuesto de la cama y se sent� en la orilla, intentando no mirar al hombre que estaba acostado sobre sus mantas. �Deb�a quitarle la ropa para que estuviera mas c�modo? Sacudi� la cabeza y decidi� no hacerlo; solo lo conducir�a a otras situaciones... para las que no estaba listo y no cre�a que Harry lo estuviera tampoco.
El rubio sali� de sus pensamientos cuando Harry se movi� y comenz� a murmurar incoherencias.
Unos p�rpados pesados se abrieron para revelar unos ojos como gemas, vidriosos y rojos, pero igualmente hermosos. Harry parpade� serio y vio un borr�n blanco que se mov�a encima de �l. �Draco?
El hombre bronceado intent� sentarse y sujetar la chaqueta crema de Draco, pero en lugar de incorporarse, termin� jalando a Draco hacia �l.
�Hola, Draco,� arrastr� las palabras intentando besar al rubio que no dejaba de forcejear.
�Dios, apestas a licor,� respondi� Draco con la nariz fruncida intentando zafarse del Gryffindor borracho.
�Vamos, mi Pr�ncipe de Hielo...� susurr� con voz ronca Harry. �Ser� como en los viejos tiempos.�
Draco ri� por lo bajo y se liber�, luego sirvi� en dos vasos que hab�a conjurado un dedo del ant�doto para la resaca y un dedo de la poci�n para dormir.
�No quiero que hagamos nada de lo que podamos arrepentirnos por la ma�ana... aun si no estuvieras borracho,� coment� el rubio con un tinte de tristeza en la voz.
Harry hizo bizco al intentar avanzar a gatas seductoramente sobre el colch�n hacia Draco. �Me portar� bien...� bes� la curva elegante del cuello de Draco. �Lo prometo.�
El Slytherin trag� con dificultad y empuj� al hombre de ojos verdes sobre el colch�n. �Vamos,� lo inst�. �B�bete esto; te sentir�s mucho mejor.�
Creyendo que era mas alcohol, Harry se bebi� el ant�doto y escupi�. ��Dios, esto sabe a mierda! Busca al cantinero.�
A continuaci�n, Draco le ofreci� la poci�n para dormir. �Toma, quiz� esto sepa mejor.�
El otro hombre se la bebi� y comenz� a soltarse. El rubio le dio gracias a Merl�n por las pociones de efecto r�pido. Termin� de recostar al Sr. Potter durmiente y nuevamente volvi� a surgir la cuesti�n de la ropa. Le deber�a haber pedido a Harry que se la quitara mientras estuvo despierto. Suspir�. Mordi�ndose el labio decidi� que s�lo le quitar�a la chaqueta.
Se aclar� la garganta e incorpor� el cuerpo de Harry gru�endo por el esfuerzo, pues Harry no era liviano. Sosteniendo el cuerpo de su antiguo amante con un brazo, intent� sacarle el otro de la chaqueta sin �xito alguno,
Volviendo a suspirar, se quit� su propia chaqueta, se coloc� detr�s de Harry y lo empuj� hacia delante, luego se sent� detr�s para que el cuerpo del otro hombre quedara recargado sobre su pecho. El rubio se vio nuevamente abrumado por la familiaridad de la posici�n. Se hab�a sentado de esta forma frecuentemente, recargados contra un �rbol, en el campo de Quidditch... o incluso mientras miraban los cat�logos de joyer�a.
Draco sacudi� la cabeza. Qu�tale la chaqueta de piel a Harry, luego b�jate de la cama, pens� para si mismo. Desliz� las manos por debajo de los hombros de la chaqueta y la jal� dejando expuesto un cuello bronceado. Cerr� los ojos y se inclin� para oler el trozo de cuello que ten�a tan cerca.
Inhal� profundamente. Harry segu�a oliendo igual; a jab�n y colonia muggles, una colonia que Draco adoraba en secreto � Drakkar Noir. Sin darse cuenta de lo que estaba haciendo, sac� la lengua y prob� el pedazo de piel en donde el cuello se una al hombro. Sab�a igual. Deposit� un beso casto en ese cuello bronceado y se alej� del cuerpo laxo tomando la chaqueta y colg�ndola en el cl�set.
Cubri� al dormido con una manta extra, luego tom� una para �l y se acomod� en una silla. Iba a ser una noche larga, muy larga.
Parpadeando bajo la luz de la ma�ana, Harry se incorpor� y por costumbre busc� sus lentes del lado izquierdo, solo para darse cuenta de que no estaban ah�. �Qu� les hab�a hecho la noche anterior? Y pensando en ello... no recordaba nada que...
Oh, no.
Recordaba las bebidas, el Absolut Vodka, una chaqueta de piel y una conversaci�n con Draco... una conversaci�n de borrachos, pero conversaci�n al fin y al cabo. Y entonces, despu�s de eso... nada. Su memoria estaba completamente en blanco.
Se sent�a inc�modo y se percat� de que segu�a vestido con la misma ropa de anoche. Suspir�. Debi� haber estado completamente borracho para quedarse dormido con la ropa puesta. Pero, maldici�n, �en d�nde estaban sus lentes?
�En la mesita de noche a tu derecha,� sugiri� una voz proveniente de la misma direcci�n.
Harry brinc�. Tom� sus lentes r�pidamente y parpade� confundido.
Esta no era su habitaci�n del hotel y esa voz no era la de Ron, por lo que no estaba en la habitaci�n de sus amigos. Ah� estaba Draco, acurrucado en una silla con una manta, observ�ndolo con una expresi�n divertida en la cara.
��Qu� diablos estoy haciendo aqu�? �Y en tu habitaci�n?� exclam� se�al�ndolo.
�Te dije anoche que estabas demasiado borracho para poder mantener una conversaci�n.� Draco sonri� burl�n. �Y mira a d�nde te llev�. A mi cama.�
��Hicimos -?�
�No.�
�Que bien,� dijo Harry aunque parec�a decepcionado.
�Pero lo intentaste,� coment� Draco sonriendo.
Harry lo mir� confundido. ��Eso hice?�
El rubio ri� por lo bajo. �Merl�n, no recuerdas nada, �verdad?�
Harry sacudi� la cabeza.
Draco se levant� de la silla y dobl� su manta. �Ve a tu habitaci�n, b��ate, as�ate y te veo en dos horas te veo abajo para desayunar.� Hizo una pausa, lo mir� y luego suspir�. �Entonces hablaremos.� Se dirigi� a la puerta y la abri� para Harry, quien recogi� sus zapatos y su chaqueta para luego detenerse un momento en la puerta.
��Dentro de dos horas?�
�Dos horas.�
El antiguo Gryffindor se inclin� como si fuera a darle a Draco un beso de despedida, pero se recuper� r�pidamente y le sacudi� una pelusa inexistente del hombro. Sus ojos se encontraron brevemente antes de que Harry saliera al pasillo.
Draco cerr� la puerta y se golpe� la cabeza repetidamente contra la misma.
�Maldito sea. Maldito yo. Malditos nosotros. Malditos ellos.�
Afuera en el pasillo, Harry se detuvo escuchando a Draco golpearse la cabeza deseando que le quedara un buen chich�n.
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