| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 2
Unos dedos largos tamborilearon sobre el mostrador del Resort y Spa Pyralis M�gico. El vest�bulo de recepci�n era extraordinariamente elaborado. El piso de parqu� reluciente reflejaba el sol que entraba por las puertas abiertas y de los candelabros que colgaban del techo. Unos sillones inmensos y acogedores estaban acomodados frente a una chimenea lo suficientemente grande como para albergar c�modamente a tres personas de pie. Las escaleras gemelas que conduc�an a las habitaciones del piso superior estaban cubiertas por suaves alfombras gruesas. Los tapetes originales que cubr�an el suelo se ve�an exquisitos y caros. Harry se sinti� verdaderamente impresionado por el lugar elegido para celebrar la reuni�n de la generaci�n del �99 de Hogwarts.
Aunque el servicio dejaba bastante qu� desear. Volvi� a tocar la campanilla sobre el mostrador exasperado. ��Hola?� pregunt� irritado.
De pronto escuch� un gritito y casi al instante fue derribado por algo esponjado y suave.
��Harry!� exclam� una voz femenina mientras recib�a besitos en toda la cara. ��Qu� gusto me da verte! �Ha pasado mas de un mes desde que fuiste a la casa!�
Harry rode� con los brazos a Hermione y la levant� del suelo balance�ndola un poco.
��Qu� tal est� la nueva mam�?� pregunt� mientras la bajaba suavemente y retroced�a un poco para revisarla de pies a cabeza. Ten�a cuatro meses de embarazo de su segundo hijo con Ron y se ve�a mejor que nunca.
�Oh, est� fenomenal,� coment� Ron sonri�ndole a su amigo al tiempo que dejaba caer con un golpe sordo el equipaje que tra�a. Se dirigi� hacia Harry para darle un abrazo de hermanos.
��Viniste solo, compa�ero?� pregunt� echando un vistazo por el vest�bulo.
Harry asinti� sonriendo ampliamente. �Veo que ustedes dos han dejado a mi endemoniado ahijado pelirrojo bajo el cuidado de su abuela,� se�al�.
Hermione puso los ojos en blanco. �No ser�a tan endemoniado si tu y Ron no fueran tan malas influencias.�
Harry y Ron desviaron la mirada intentando no parecer demasiado culpables.
Ron mir� con mayor detenimiento el vest�bulo, observando la chimenea, las escaleras magn�ficas y el techo de vigas. �Vaya que si saben escoger un lugar Lavender y Susan, �no?�
Harry estuvo de acuerdo. �Lo �nico es que el servicio es terrible,� dijo un poco menos irritado de lo que hab�a estado antes de que llegaran sus compa�eros.
�Y eso que est� catalogado como 5 estrellas,� coment� Ron ir�nico gui��ndole un ojo a su amigo.
Alguien se aclar� la garganta detr�s de ellos. ��Puedo servirles en algo?�
Hermione mir� por encima de Harry hacia el empleado que estaba detr�s del mostrador de la recepci�n. Al parecer ten�a un buen rato ah� parado.
Harry se sonroj� profundamente y dijo, �Si. Nos gustar�a registrarnos para la reuni�n.�
El hombre solt� un resoplido y luego mir� a Harry detenidamente.
�Usted es -�
�Si, ya s� qui�n soy,� replic� Harry impaciente, su pena dio lugar r�pidamente a la molestia. ��Puede darme el n�mero de mi habitaci�n, por favor?�
El empleado tartamude�. �Por � por supuesto, Sr. Potter. Un momento, Sr. Potter. �Le gustar�a que alguien lo ayudara con su equipaje? Puedo llamar a alguien en este mismo momento, si as� lo desea,� dijo el hombre sonroj�ndose. �Se�or.�
A�n despu�s de tres a�os de la muerte segu�an siendo cosa com�n los tartamudeos, las miradas, los �Sr. Potter�, los �Si, se�or,� y los �No, se�or�. Esto le molestaba enormemente. Harry no era un �se�or� en ning�n sentido. Era Harry, la persona que manejaba la sucursal de Sortilegios Weasley en Hogsmeade. No necesitaba trabajar, pero hab�a aceptado la oferta de Fred y George de manejar su tienda porque disfrutaba ver la cara de delicia en los estudiantes j�venes de Hogwarts mientras jugaban en la tienda. Y de vez en cuando lo convenc�an de quedarse a jugar Quidditch con la Casa de Gryffindor antes de Aparecerse en su departamento en Londres.
�No, gracias. Soy perfectamente capaz de llevarlo yo solo,� replic� Harry volviendo a sonrojarse.
Pod�a escuchar a Ron detr�s de �l riendo por el intercambio y por su incomodidad porque lo llamaran �Se�or.� Sacudiendo su melena alborotada, Harry sac� discretamente su varita y la apunt� hacia su amigo.
�Rictusempra,� susurr�.
Se escuch� un grito de sorpresa cuando el encantamiento de Cosquillas alcanz� su objetivo.
Se volvi� para admirar su trabajo con los ojos verdes llenos de regocijo. Ron se retorc�a sobre el parqu� sujet�ndose los costados. ��Alto! �Oh, alto! �Harry! �Por favor, alto!� suplic�.
��Mira nada m�s! �Cu�ndo va a crecer ustedes dos?� los rega�� Hermione apuntando la varita hacia Ron. �Finite Incantatem.�
Ron jade� buscando recuperar el aliento y le dio un besito en la frente. �Gracias, profesora McGonagall.�
Hermione lo fulmin� con la mirada. �Ser� mejor que te cuides, o desviar� la mirada la pr�xima vez que Harry decida lanzarte un sortilegio,� le advirti�.
Harry ri� por lo bajo mientras se volteaba para encontrarse con que el empleado los miraba fijamente.
�Ahem.�
El hombre se sobresalt� y se ruboriz�. Le dio a Harry un papelito que conten�a el n�mero de la habitaci�n y un encantamiento desbloqueador. �Disfrute su estancia, Sr. Potter. Se�or.�
Le dio las gracias al hombre e hizo un gesto de fastidio al volverse hacia sus amigos para hacer planes para cenar, pero se qued� paralizado al ver a la persona que ven�a cruzando el umbral.
Alguien a quien no hab�a visto hac�a cinco largos a�os.
Iba vestido con un su�ter gris, pantalones y un abrigo negros; todo confeccionado con los mas finos materiales. Su cabello rubio casi blanco ca�a holgadamente a la altura de una peque�a nariz aristocr�tica, sobre una cara de complexi�n perfecta, de piel blanca y elegante, ojos de un gris invernal y una sonrisa desde�osa que har�a que la mayor�a se detuviera e seco.
Alguien a quien Harry hab�a aprendido a relegar a las profundidades de su memoria, aunque inconscientemente anhelaba verlo. Hab�a temido este encuentro completamente.
Se prepar� mentalmente para la confrontaci�n.
Draco Malfoy barri� con los ojos al tr�o que estaba en el vest�bulo principal, reconoci� de inmediato a Weasley y a Granger que parec�a estar embarazada. Puso en blanco sus ojos plateados.
Siempre supe que esos dos terminar�an casados. Qu� pat�tico.
Y el otro... hizo que se le detuviera el coraz�n.
Oh, dios.
Una mata de cabello negro desordenado, una cicatriz ligeramente desvanecida, unos expresivos ojos verde jade, un peque�o pero muscular... Harry.
Su bien entrenada m�scara vacil� tan brevemente que el gesto podr�a haber pasado desapercibido para el ojo inexperto.
Las discusiones y celos escolares hab�an quedado atr�s hac�a mucho tiempo; ahora eran adultos y deb�an comportarse como tal, decidi� Draco. Claro que segu�an siendo Gryffindor, pero tambi�n eran personas. Habiendo decidido ser educado, el arist�crata se acerc� al grupo de amigos.
�Weasley,� lo salud� extendiendo la mano.
Ron observ� cauteloso al hombre que era ligeramente mas alto que �l, bajando la mirada de su cara a la mano extendida. Asinti� lentamente y estrech� la mano ofrecida. �Malfoy,� lo salud�.
El rubio se volvi� hacia la derecha de Ron. �La Sra. Weasley, supongo,� volvi� a ofrecer la mano.
Hermione mir� a su marido de soslayo y extendi� la mano para recibir en ella un beso a modo de saludo.
��Cu�nto tiempo?� pregunt� Draco se�alando con los ojos el est�mago hinchado.
�Por favor, Draco. Ll�mame Hermione y tengo cuatro meses de embarazo,� contest� educadamente la chica.
El rostro elegante se curv� en una peque�a sonrisa. �Felicidades, es agradable volver a verlos.� Luego se volvi� hacia Harry que lo miraba fijamente.
�Harr � Potter,� dijo volviendo a extender la mano aunque esta vez se tard� una fracci�n de segundo mas.
Harry asinti� y sujet� la mano que sinti� igual que la �ltima vez que la hab�a estrechado. Se aclar� la garganta. �Malfoy.�
El rubio apret� la mano al escuchar la voz de Harry... un sonido que hab�a extra�ado profundamente durante cinco largos a�os. Tuvo que resistir dos urgencias a la vez. La primera, quiz� la mas fuerte de las dos, era golpear en la nariz al payaso de ojos verdes, la otra era arrastrar al h�roe tr�gico a una esquina para volver a familiarizarse con el cuerpo que alguna vez hab�a conocido de memoria.
Harry liber� la mano p�lida y mir� directamente esos ojos invernales, reconociendo en ellos, enojo, tristeza y deseo. Quiz� necesidad. Desvi� la mirada fingiendo haberse distra�do por la gente que estaba llegando al lobby por la red flu.
El hombre elegante se alej� un poco del tr�o Gryffindor adulto. ��Alguien se siente con �nimos esta noche de tomar una copa y cenar?� pregunt� con una peque�a sonrisa adornando sus rasgos arist�cratas.
Hermione se apresur� a contestar como si se hubiera aprendido de memoria el horario, como todos los presentes estaban seguros. �A las siete servir�n los cockteles en el sal�n, la cena es a las nueve en el comedor, y luego, de las diez a la una habr� baile y barra abierta.�
El cabello rubio se abri� en abanico cuando Draco asinti�. �Grandioso. Los ver� ah�,� dijo volteando a mirar a Harry cuando se alej� para agraciar con su presencia a un grupo de amigos de Slytherin.
Harry dej� salir el aliento un poco tembloroso. Iba a ser una noche interesante.
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