El Dormitorio de Gryffindor
Quien lo Diría
Escrita por: Rickey_a
Traducida por: Nalero y Val

Capítulo 1

Voldemort estaba muerto, realmente muerto y no iba a regresar. Harry salió corriendo tras de Tonks, quien se dirigía a los calabozos para encontrar a Remus. El castillo que había albergado al Señor Tenebroso y a muchos de sus compinches se estaba cayendo a pedazos debido a que la mayor parte de la magia que lo sostenía estaba vinculada a Voldemort.

“Vete de aquí, Harry,” le gritó Tonks al tiempo que verificaba otra celda vacía. “El sitio completo se va a venir abajo en cualquier segundo.”

“No sin ti, ni sin Remus,” le gritó Harry. “Yo voy a ver por este lado.”

Harry lanzó un hechizo rápido para localizar a cualquier ser con vida. Su varita apuntó a un lugar al mismo tiempo que escuchaba el grito de Tonks.

“Remus, gracias a Merlín.”

La varita de Harry apuntaba hacia el otro lado de Tonks.

“Harry, lo encontré,” le gritó Tonks. “Está vivo, pero necesito llevarlo a San Mungo.”

“Hay alguien más aquí. Voy a verificar.”

“Tengo que cargarlo hasta mas allá de las protecciones para poderme aparecer. Tenemos que irnos de aquí, Harry,” le gritó desde el vestíbulo.

Harry siguió la dirección que indicaba su varita. “Si hay otro prisionero por aquí, no lo voy a dejar. Vete con Remus. Te veré en San Mungo.”

“Apresúrate,” le contestó Tonks.

Caían escombros y las paredes cimbraban. Harry podía sentir el peligro, pero algo lo hacía seguir la dirección que indicaba su varita -por un corredor estrecho de celdas-. Cuando llegó a la última, empujó la puerta. Lo sorprendió que no estuviera asegurada, pero entonces se dio cuenta de que debió haber estado asegurada con magia. Echó un vistazo al interior y vio un cuerpo delgado acurrucado en posición fetal. El corazón le dio un vuelco cuando se percató de que la persona llevaba puesto el uniforme de Hogwarts.

La movió por el hombro, “Despierta, tenemos que salir...”

La cabeza cayó desmadejada y Harry pudo verle el rostro. Era Draco Malfoy. Estaba inconsciente, lastimado y azotado y con el brazo derecho severamente mutilado. Tenía el cabello enredado y tan sucio, que Harry al principio no se percató que era rubio.

“No importa,” susurró Harry y levantó a Malfoy entre sus brazos.

Preguntándose si las protecciones ya se habrían caído, Harry intentó aparecerse sin éxito alguno. Tendría que salir de allí caminando. Malfoy casi no pesaba y mientras lo cargaba, Harry se preguntó cuánto tiempo llevaría encerrado en ese calabozo. Ya casi había cruzado la protección cuando Malfoy comenzó a despertar. Unos ojos grises lo miraron a la cara incrédulos.

“¿Potter?” preguntó entre dientes Draco.

“Si,” murmuró Harry sosteniéndole la mirada.

Malfoy cerró los ojos y susurró, “Quién lo diría.”

Harry se apareció con Malfoy en San Mungo e intentó despertarlo sin éxito. En la enorme sala de espera reinaba el caos, pues había sido convertida en una unidad de triage provisional en la que Sanadores, Medibrujas, pacientes y amados corrían de un lado para otro. Ninguno de los Sanadores parecía interesado en atender a Malfoy.

Sujetándolo todavía entre sus brazos, Harry se acercó al Mago que parecía ser el Sanador a cargo, “¿Por qué no lo revisan?”

“Es un mortífago.”

“No lo es. Yo lo encontré. Mas bien era su prisionero.”

El Sanador se alejó sin responderle. Harry se impacientó y por primera vez en su vida decidió usar su nombre, “¿Sabe usted quién soy?”

El hombre se volvió a verlo y luego observó la cicatriz de su frente. El hombre asintió.

“Atiéndalo, ahora,” dijo con énfasis.

El hombre asintió y los condujo a un pequeño cuarto privado.

Una vez que Harry se aseguró de que estaban atendiendo a Malfoy, fue a buscar a Tonks y a Remus. Estaban en un cuarto privado en un piso superior. Remus saludó a Harry con un fuerte abrazo y los ojos llenos de lágrimas.

“Lo lograste, Harry. Tus padres estarían muy orgullosos,” susurró con voz ronca.

Harry no pudo responder. Si hablaba, seguramente no podría detener las lágrimas. Sin soltarse del abrazo, simplemente asintió. Harry sintió que Tonks le besaba la nuca y lo abrazaba por la espalda. Respiró profundo antes de soltarse. Todo iba a estar bien.

Recuperó la compostura y luego dijo, “Fue a Draco Malfoy a quien encontré. ¿Sabía que estaba ahí?” le preguntó a Remus.

“No. Yo solo estuve ahí dos días y no vi a nadie mas,” le contestó Remus pensando en lo que podría significar.

“Voy a asegurarme de que esté bien. Avísenle a Ron y a Hermione. Está en el segundo piso.”

Tonks y Remus asintieron.

“Regresaré después,” añadió mientras se dirigía a la puerta.

»»»»»»»»»»»»

Voldemort estaba muerto. A Harry le estaba costando trabajo asimilar el concepto y lo que significaba. Se sentó a un costado de la cama de Malfoy y lo observó dormir. El Sanador había curado sus cortadas y heridas y lo había limpiado. Tenía puesta una bata del hospital y dormía tranquilamente. Recibió tratamiento contra la deshidratación. Los Sanadores le dijeron a Harry que unos cuantos días de descanso y comida y quedaría como nuevo. Harry no lo creía.

Mientras observaba la piel lisa y rasgos cincelados de Malfoy, no pudo evitar darse cuenta por primera vez en su vida de que Draco Malfoy era guapo. Harry rió para sí. Que pensamiento tan extraño para el momento. Aún así, se preguntó porqué se encontraban a cada momento. ¿Cuál había sido la razón de sus constantes peleas? Y, ¿por qué había tenido que matar a Voldemort para luego encontrar el cuerpo lastimado de Draco Malfoy en un calabozo? Nada tenía sentido. Harry observó la telaraña de cicatrices en el antebrazo derechp de Malfoy. Imaginaba que la Marca Tenebrosa había sido removida a la fuerza.

Ron y Hermione entraron como tromba en el cuarto. Hermione lo abrazó, “Oh, Harry, Remus nos dijo que estarías aquí. Casi no le creí.” Las lágrimas le fluían libremente y lo besó en la mejilla.

“De verdad que nos asustaste al desaparecer tan rápido, compañero,” dijo Ron en un obvio intento por mantener la compostura.

Harry les explicó, “Escuché que Tonks dijo algo acerca de encontrar a Remus en los calabozos y la seguí.”

“¿Y encontraste a Malfoy?” le preguntó Hermione.

“Si. Se veía bastante mal. Creo que había estado ahí durante bastante tiempo. Los Sanadores ya lo curaron.”

Ron le extendió la mano y lo ayudó a levantarse de la silla, “Deberíamos irnos. Mamá está preocupada por ti. Todos ya regresaron a la Madriguera.”

“Si, muy bien. Denme un segundo, ¿si?”

Ron asintió. Hermione y Ron salieron del cuarto y lo esperaron a un lado de la puerta.

Sin saber por qué, Harry tomó la mano de Malfoy entre las suyas. No podía imaginarse a dónde iría su vida a partir de ahora. Tampoco pudo evitar preguntarse si Malfoy lo dejaría alguna vez de molestar.

“Se terminó, Malfoy. Espero que tu Marca Tenebrosa se haya ido por dentro y por fuera. Quizá ahora podamos seguir adelante con nuestras vidas.”

Liberando la mano de Malfoy, Harry abandonó el cuarto sin escuchar el murmullo de Draco, “Potter.”

»»»»»»»»»»»»





Capítulo Anterior De vuelta al Dormitorio... Siguiente Capítulo

1
Hosted by www.Geocities.ws