El Dormitorio de Gryffindor
Bienvenido al Mundo Real
Escrita por: IamtheLizardQueen
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo Trece: Harry el Fuerte

Harry y Hermione estaban discutiendo. Estaban conscientes de que los otros dos ocupantes del departamento estaban cerca, por lo que en consideraci�n a ellos mantuvieron las voces bajas y sus gestos al m�nimo. Hubiera sido mejor que gritaran; el silencio anormal era perturbador.

Draco no estaba seguro de c�mo era que hab�a comenzado la discusi�n; la conversaci�n previa hab�a sido relativamente inocente e inicua. El domingo hab�a sido rid�culamente flojo, pues todos se estaban recuperando de la desvelada del s�bado, y el d�a de hoy hab�a comenzado con la misma camarader�a, por lo que la pelea resultaba un tanto inesperada. Acababan de terminar de cenar y Hermione le hab�a preguntado a Harry si �l y Draco iban a tomar el entrenamiento por correspondencia para convertirse en verdaderos magos funcionales. De alguna forma de esto se deriv� una discusi�n sobre las metas de vida y finalmente en palabras acaloradas en las que se dec�a que los dem�s deber�an meterse en sus propios asuntos. Ah� fue cuando los dos abandonaron la cocina hacia la sala dejando a Draco y Ron sentados en silencio y ansiosos.

Al ser testigos involuntarios, Ron y Draco adoptaron una pol�tica de inmovilidad absoluta, deseaban hacerse invisibles para as� evitar lo bochornoso de la situaci�n. Ambos hac�an esfuerzos supremos para ignorar los sonidos que proven�an de la otra habitaci�n, pero en ocasiones les llegaba alguna que otra oraci�n extra�a.

�... no has visto lo que yo. Estuviste en la escuela todo el tiempo...�

�... est�s aqu� dos d�as y de pronto eres una experta...�

Draco se movi� un poco en su silla, le incomodaba que estuvieran discutiendo sobre �l. Ron evitaba decididamente el contacto visual.

�... no le est�s haciendo ning�n favor al dejar que se esconda aqu�...�

�... no se est� escondiendo. �Cu�ndo aceptar�s que escog� esto porque es lo que quiero?�

��Y �l lo escogi�? �O el miedo decidi� por �l? Abre los ojos...�

Draco se puso de pie y abri� la puerta del refrigerador haciendo un poco de ruido. Sac� dos cervezas bien fr�as y las destap� con el mostrador. Le dio una botella a Ron sin decir una palabra, �ste asinti� agradecido y luego procedieron a tom�rselas.

�... mereces mucho mas...�

�... tengo todo lo que necesito...�

Fue ensordecedor el silencio que sigui� a esta �ltima explosi�n de comentarios a medias. Ambos sab�an que no hab�a terminado y esperaron a que pasara el ojo de la tormenta.

�... �No sabes nada!�

�... eres culpable...�

�... �No es justo!�

�... ego�sta y...�

Esta vez fue Ron el que se par� para sacar dos cervezas. No hab�an intercambiado palabra alguna, pero a�n as� se hab�a establecido entre ellos una especie de entendimiento. Era un alivio no tener que explicar nada.

��YA BASTA!�

��ESTA BIEN!�

Ambos hicieron una mueca por la fuerza de las exclamaciones.

La voz de Ron se escuch� fantasmag�rica en medio del silencio repentino, �Ya casi terminan. Ahora se sentar�n un rato y luego comenzar�n a disculparse como si no hubiera ma�ana.�

Draco le ech� un vistazo al pelirrojo evalu�ndolo con una mirada calculadora.

��Entonces esto es territorio conocido?�

�Oh, si. Yo armo un alboroto a la primera se�al de problemas, pero estos dos... lo ignoran todo el mayor tiempo posible y luego lo sacan todo de un jal�n. Hasta lo que no sab�an que sent�an. Y ni siquiera creo que se est�n gritando realmente, sino mas bien es... no lo s�.�

�Que lo dicen en voz alta, por as� decirlo,� a�adi� Draco.

�Si, eso. Como si estuvieran llevando dos conversaciones por separado y estuvieran en el mismo lugar por pura coincidencia,� dijo Ron. Se tom� el resto de su cerveza y puso la botella sobre la mesa. Draco pod�a detectar murmullos suaves en la otra habitaci�n. Ron le hizo un movimiento leve con la cabeza, d�ndole a entender que �l tambi�n los escuchaba. �Ahora es seguro salir.�

Ron se levant� y entr� a la sala, pero Draco todav�a se sent�a un poquito nervioso. Hab�a sentimientos mas perturbadores que escuchar a dos personas discutir tu situaci�n en tu propia casa. Recogi� el resto de los platos y comenz� con la terap�utica tarea de lavarlos. Enjabonar, enjuagar, escurrir, luego el siguiente utensilio, una repetici�n mon�tona que desafortunadamente dejaba su mente libre para preocuparse. �Hablar�a Harry con �l sobre la discusi�n si le preguntara? �Ten�a que preguntar siquiera? �Otra vez estaba armando todo un esc�ndalo por nada?�

Termin� de lavar los trastes y de limpiar las encimeras y la mesa. Guard� las sobras y luego decidi� hacer caf� ya que no hab�an comido el postre. Gracias a dios la atm�sfera en la habitaci�n principal era acogedora e invitante una vez mas. Harry tom� agradecido su taza de caf� y se volvi� a sentar en el sof�. Despu�s de que Draco hubo cumplido con las faenas propias de un anfitri�n, se sent� junto a Harry y le dio unas palmaditas en la pierna.

��Est�s bien?�

�Si,� contest� Harry. Draco resopl� incr�dulo. Si, Harry estaba intentando verse relajado y tranquilo, pero a �l no lo enga�aba.

�De verdad que necesitas mejorar tu habilidad para el enga�o. Me est�s haciendo quedar mal por asociaci�n,� se enfurru��. Luego se movi� cadencioso hasta quedar sobre el regazo de Harry, sin duda alguna le tapaba la visi�n de la tele, pero no le import�. Harry desliz� los brazos por su cintura y lo abraz� con fuerza. Solo cuando establecieron esta conexi�n fue que ambos se relajaron de verdad.

Los cuatro vieron una pel�cula que estaban pasando en la tele y luego un documental especial sobre �Museos de Europa� que Hermione quer�a ver. Ron se qued� dormido sobre la alfombra a la mitad del programa. Draco se sinti� relativamente interesado en el programa, pero estando acurrucado as� contra Harry tambi�n se sinti� tentado de quedarse dormido. Pero logr� llegar hasta los cr�ditos antes de bostezar ampliamente y acomodarse mas contra Harry.

�Oh, no, no lo vas a hacer. Lev�ntate holgaz�n, ni creas que te voy a llevar cargando a la rec�mara,� dijo Harry peg�ndole en las costillas.

Draco se quej�, ��Por qu� no? Y no soy un holgaz�n. Hoy fui a trabajar, �recuerdas? Ahora soy un miembro productivo de la sociedad.�

�Bueno, disc�lpame. Retiro lo dicho, no eres un holgaz�n. En cuyo caso ciertamente puedes levantarte del sof� e irte a acostar a la cama.�

�Maldici�n. Me sali� el tiro por la culata,� dijo Draco. �Qu� pena. En fin, buenas noches, Hermione.� Se levant� y se estir�, luego se fue a la rec�mara pisando a Ron (que estaba boca abajo) en el proceso. �Noches, comadreja,� murmur� en voz baja para que nadie pudiera escuchar.

Ron se volte� y lo mir� con ojos casi cerrados. En su rostro hinchado por el sue�o apareci� una sonrisa, �Buenas noches, hur�n.�

Draco puso los ojos en blanco para evitar sonre�r � era agradable que se pudiera confiar en algunas cosas. Harry tambi�n se despidi� prometi�ndole a Hermione por millon�sima vez que la alarma del reloj estaba puesta para que sonara a la non santa hora de las seis de la ma�ana para seguir despu�s a Draco.

��Harry?� pregunt� Draco despu�s de una hora acostados tranquilamente sin dormir.

��Si?�

��Por qu� discutieron Hermione y tu?�

Harry suspir� y se gir� hasta quedar de frente a Draco que estaba acostado de lado con la cabeza apoyada en una mano.

�Me sorprende que no lo hayas escuchado.�

�Partes. Lo suficiente para saber que se trataba de... �mi?�

�Algo as�. Creo que tiene mas que ver con el hecho de que a Hermione nunca le ha hecho mucha gracia que me haya escapado al mundo muggle. Cree que deber�a regresar y �hacer la diferencia�,� dijo Harry con aire despectivo.

�Y cree que yo deber�a hacer lo mismo, �no?�

�De eso no estoy seguro. Fue a la librer�a mientras estabas trabajando, �verdad?�

�De hecho creo que fue a ver los libros y result� ser que yo estaba ah�,� dijo Draco. �Pero si, estuvo ah� un rato, aunque no pude platicar mucho porque estuve muy ocupado.�

De pronto Harry se sinti� culpable por no haberle preguntado sobre su primer d�a de trabajo. Era un evento importante y lo hab�a dejado pasar como si nada. Se apresur� a rectificar el error pregunt�ndole: ��C�mo te fue?�

�Acab� con mis nervios, fue muy estresante y me sent� como un idiota...� se interrumpi� para luego sonre�r. �Pero fue mejorando. La primera hora fue horrible, pero cuando logr� encontrar una rutina me volv� mas eficiente con el dinero. La Sra. Cooper dice que vend� mas en un d�a de lo que ella vende en tres.�

Harry reconoci� la chispa de excitaci�n en sus ojos y sonri� comprensivo.

�D�jame adivinar, �todos tus clientes fueron amas de casa de mediana edad que ansiaban conocerte en persona?�

�Hey, no puedo evitar ser tan atractivo. Ni siquiera me esfuerzo,� brome� Draco. �Decid� que, si lo tienes, hay que usarlo.�

Harry sonri�, pero esta vez la sonrisa no lleg� a sus ojos. Lo que acababa de decir Draco le hab�a recordado algo que Hermione hab�a dicho durante su discusi�n y que ahora recordaba inc�modo.

��Esto es suficiente para ti, Draco?�

La expresi�n feliz de Draco se convirti� en una de preocupaci�n. ��A qu� te refieres?�

�Tienes muchas habilidades � y no me refiero a que atraigas a solteronas a las librer�as. �No quieres algo... mas?�

��Qu�? �No soy lo suficientemente bueno?� pregunt� mordaz. ��Crees que es pat�tico que me sienta tan feliz por trabajar preparando comida? �Es eso?�

��No!� exclam� Harry en voz alta. Quiz� demasiado alta, ech� un vistazo r�pido a la puerta con la esperanza de no haber molestado a nadie. Repiti� en voz mas baja, �No, estoy muy orgulloso de lo que has hecho. De hecho, creo que es asombroso lo que has logrado hacer. Hace un mes no hab�a forma de que tan siquiera consideraras aceptar un trabajo afuera de la casa. Ahora no s�lo has aceptado el trabajo, sino que adem�s lo haces muy bien. Yo... siento...no, mas bien, s� que soy muy afortunado de tener a alguien como tu en mi vida.�

Draco se acomod� mas cerca de Harry y puso la cabeza en el hueco de su hombro. �Entonces, �por qu�? �Por qu� me preguntas si no quiero mas?�

�Hermione me dijo que en lo que a mi se refiere, es mi decisi�n �arruinar todas mis oportunidades y desaprovechar mis talentos en cualquier lado�, pero que no es igual si dejo que tu hagas lo mismo. Me dijo que te estoy reteniendo, y que deber�a presionarte mas.�

��Y tu qu� piensas?�

�Pienso que no quiero dejarte ir nunca,� dijo Harry con tristeza.

�Ah� est�. Ah� tienes tu respuesta. Quieres que me quede, yo no quiero irme y nadie mas deber�a opinar al respecto.�

Harry quer�a creer que era as� de sencillo, pero no pod�a quitarse de encima la sensaci�n de que Hermione ten�a raz�n. Si realmente amaba a Draco, �no deber�a hacer lo que era mejor para �l aunque eso significara que �l mismo saliera lastimado? Ten�a miedo de perderlo y era por eso que quer�a creer que todo estaba bien. La culpa de ese acto tan ego�sta se estaba extendiendo lentamente por su cabeza como una sombra.

Draco se acerc� a�n mas a su cuerpo descansando un brazo sobre su pecho. Decidido, Harry sac� de sus pensamientos la culpa y la duda, consciente de que cada vez le costaba mas trabajo hacerlo. Desliz� los dedos por el cabello suave de Draco deleit�ndose con su sola cercan�a.

Draco habl�, �Adem�s, �qu� sabe Hermione? Esa vida tuya que tanto desprecia... no veo nada malo en ella, solo cosas buenas, y por lo tanto no puede resultar sino en mas cosas buenas. Te veo crecer, ponerte metas, ser feliz... s� que lo tomamos un poco en broma, pero, �recuerdas cuando enfrentaste a Dudley? Me di cuenta de que has cambiado, a�n en el corto tiempo que he estado contigo. Te defendiste y defendiste a tus amigos cuando antes eras un mar de dudas... me sent� muy orgulloso de ti.�

�Cuando Dudley dijo �familia�, lo �nico en que pude pensar fue en lo que me dijiste acerca de que el amor decide cu�l es nuestra familia, no la gen�tica y de pronto Dudley careci� de toda importancia; lo �nico que importaban eran tu y mis amigos, mi verdadera familia.�

�Eres excepcional, Harry. El �Gran Harry Potter� no tiene nada que ver contigo,� dijo Draco sincero. Harry lo mir� fijamente, hab�a esperado toda su vida escuchar esas palabras. Se sent�a mucho mejor de lo que hab�a imaginado.

�Tu tampoco est�s tan mal,� balbuci�.

��No tan mal? Qu� ingrato,� brome� fingi�ndose ofendido.

�De acuerdo, tu tambi�n eres excepcional,� dijo Harry contento de que volvieran a sus roles habituales de bromas.

�Bah. Tan solo est�s repitiendo lo que yo dije, y debo a�adir que con un resultado mucho menos impresionante.�

��Qu� te parece que creo que eres sensacionalmente hermoso?� sugiri� Harry.

�Descaradamente obvio, pero sigue adelante. Muestras una ligera mejor�a,� dijo Draco feliz interiormente de que se le subieran los halagos a la cabeza.

�Sientes una necesidad atemorizante de perfecci�n, eres divertido de una forma c�nica y sarc�stica, eres incre�blemente listo,� dijo Harry.

�Cierto, cierto. �Qu� mas?�

�Eres dulce, tierno, paciente conmigo y te preocupas por mi. Eres adorablemente protector.�

��Entonces eso te gusta?�

�Oh, si,� dijo Harry abraz�ndolo y gir�ndolos para que �l quedara encima. Draco se ve�a terriblemente tentador con el cabello ligeramente rizado y despeinado, sonrojado por los halagos; Harry tuvo que recordarse que solo los separaba una pared delgada de sus amigos. A pesar de esto se inclin� y lo beso sonoramente. �Tambi�n eres endiabladamente sexy.�

Al parecer, Draco tambi�n estaba pensando en la pareja que estaba durmiendo en la sala, pues se desenred� renuente de Harry. ��Cu�ndo se van?�

�Ma�ana por la ma�ana,� contest� Harry. Ambos sonrieron mirando el reloj digital. Sinti�ndose solo un poco travieso, cambi� la alarma de las seis a las cinco. �Qu� era una hora entre amigos?

A la ma�ana siguiente, a pesar de la hora tan temprana, los �nimos eran buenos.

�Ahora que vamos a estar de nuevo en la Madriguera, espero que te comuniques mas seguido, �entendido, Harry?�

�Si, Hermione. Les escribir�, lo prometo.�

�Ser� mejor que lo hagas. Fue maravilloso volver a verte, Harry,� dijo Hermione. Lo abraz� y sonri�. �Te extra�amos en serio, lo sabes.�

�Gracias, Hermione y recuerda que puedes venir de visita cuando quieras. Aunque supongo que es significa que Ron tambi�n vendr�...�

��Hey! Eso doli�. Soy una visita genial. Soy muy divertido, conmigo te r�es un mont�n,� replic� Ron. Harry le despein� el cabello.

�Lo que tu digas,� dijo Harry. Ron le peg� juguet�n antes de recoger sus maletas.

�Nos vemos, Harry, tu tambi�n Malfoy. Oh, gracias por darnos de comer. �No le podr�as ense�ar a Hermione?�

Hermione le peg� en la cabeza.

��Qu�? Esos waffles estaban deliciosos. Mejor incluso que los de mi mam�,� dijo Ron. Luego palideci� considerablemente y abri� mucho los ojos. �No pueden decirle que yo dije eso.�

Todos se rieron por la cara aterrorizada de Ron, luego se despidieron finalmente, Hermione los abraz� otra vez y luego Harry cerr� la puerta detr�s de ellos.

�Bueno, despu�s de todo, yo dir�a que la visita result� bastante bien,� coment� Draco. Se dirigi� a la cocina y llev� los platos sucios al fregadero. Rob� una fresa roja de un taz�n y se la llev� a la boca, casi gru�endo cuando el jugo dulce se extendi� por su lengua.

�Si, eso creo. Aunque no lamento que se hayan ido,� dijo Harry tomando una fresa y mordi�ndola con cuidado. Una lengua manchada de fresa acarici� sus labios en busca de cualquier gota de jugo que quedara.

�Pero, aunque se hayan ido, no hay motivo para que nosotros... solo han pasado unos cuantos d�as. No estamos tan desesperados,� dijo Draco suavemente. Tom� una fresa peque�a pero perfectamente formada, la sumergi� en lo que quedaba de crema, se la llev� a la boca y se la quit� lentamente con la lengua.

A Harry le temblaban las manos cuando tom� la �ltima fresa del taz�n. Estaba ba�ada de jugo y para el momento en que lleg� a su boca, ten�a los dedos llenos de suero.

�Pero nos interrumpieron cuando llegaron. As� que no se trata tanto de desesperaci�n, sino mas bien de terminar asuntos pendientes.�

Harry se chup� cada uno de los dedos para limpiarlos del l�quido rojo y pegajoso y luego pas� la lengua sobre su palma para remover todo rastro de dulzura.

Draco dijo casi sin aliento, �Me convenciste.�

Al siguiente instante estaban abrazados, fundieron sus bocas y sus lenguas saborearon el sabor remanente de las fresas.

�Te encanta provocar,� murmur� Harry deslizando los labios a lo largo de su quijada para luego lanzarse sobre la curva suave de su cuello.

��Yo? Por favor, �qui�n fue el que se puso a lamerse los dedos como una estrella porno desgastada?�

�Para empezar, tu fuiste el que comenz� con todo ese asunto de las fresas. Gimiendo y gru�endo como si el puro sabor te provocara un orgasmo � como si pudiera competir con eso.�

Draco ri� y luego recaptur� sus labios en un beso apasionado. Estaban hambrientos del otro. Hicieron de lado sus ropas y se tocaron la piel con un fervor que hac�a bruscos sus movimientos, pero ninguno protest�. Mas bien lo disfrutaron. El deseo puro, la necesidad abrasadora, la sensaci�n incre�ble proveniente del deseo largamente prolongado.

Harry empuj� a Draco contra la pared, o cuando menos lo intent�, pero el �ngulo no fue el indicado por lo que terminaron desliz�ndose hasta el suelo. Harry se encogi� de hombros; a fin de cuentas el suelo era mejor. Los dedos h�biles de Draco lo despojaron de su camiseta para bajar luego hasta los pantalones de la pijama.

��Nos vamos a la cama?� logr� decir Draco.

Harry lade� ligeramente la cabeza para mirar la puerta de la rec�mara, a unos siete pasos de donde estaban. Sacudi� la cabeza.

�Demasiado lejos.�

Harry lo sujet� de las caderas con tanta fuerza que probablemente le dejar�a moretones y presion� sus cuerpos. Ambos dejaron escapar un gemido y Draco forceje� fren�tico para quitar toda la ropa que los separaba. Finalmente estuvieron libres de los atuendos para dormir, que quedaron aventados solo dios sabe donde, y sus manos se deslizaron por la piel acalorada reci�n descubierta.

��Estar�as conmigo?� pregunt� Harry de pronto alejando la cabeza del pez�n de Draco y buscando con la mirada los ojos llenos de pasi�n del rubio.

�Cre� que estaba aqu�,� replic� Draco intentando jalar la cabeza de Harry para poder volverlo a besar.

�No, me refiero a, �estar�as conmigo? �Dentro... dentro de mi?� tartamude� y su cara ya de por si sonrojada, se puso aun mas roja.

�Est�s seguro?� Draco le retir� con ternura un mech�n de cabello negro de la cara buscando la respuesta en esas profundidades esmeralda.

�Quiero que lo hagas,� contest� Harry decidido.

�Entonces s� deber�amos irnos a la rec�mara,� dijo Draco sonriendo gentil. Harry se puso de pie y lo ayud� a incorporarse, se dirigieron r�pido a la rec�mara tomados de la mano, una vez ah�, Draco retir� las mantas antes de sentarse jalando a Harry consigo.

Se besaron larga y lentamente para tranquilizar los nervios que sent�an. Harry se dej� recostar sobre el colch�n y Draco se inclin� sobre �l sin romper nunca el beso.

��Recuerdas la posici�n que dec�a el libro?� pregunt� Draco. La voz le temblaba un poco; ahora que hab�a llegado el momento ten�a miedo de provocarle dolor a Harry.

Harry la recordaba al igual que Draco. Sacaron la botella de lubricante de la mesita de noche y la dejaron al alcance. A cada momento intercambiaban peque�as caricias de �nimo y cari�o.

�Dime si te lastimo,� dijo finalmente Draco apenas lo suficientemente alto para que lo escuchara.

�Conf�o en ti,� dijo Harry.

�Bien, entonces no hay presi�n,� murmur� Draco. Harry ri� suavemente y luego busc� la mano de Draco para presionarla con fuerza.

No necesitaban haberse preocupado tanto. Si hubo un poco de incomodidad, pero no demasiada y el placer barri� todo pensamiento de sus mentes. El placer aument� exponencialmente cuando ambos aceptaron que ninguno se iba a romper. Y se volvi� mucho mas que una simple reacci�n f�sica. Era confianza, deseo, amor y fe; era la conexi�n final que necesitaban para sentirse completamente unidos en cuerpo, mente y alma.

Harry dej� escapar un peque�o mmm de alegr�a.

��Expl�came otra vez por qu� esperamos tanto?� pregunt� acost�ndose sobre la espalda con cautela. Lo primero que vio fueron los ojos radiantes de Draco. No, mas bien estaban encendidos. Y no en un sentido figurado.

��Eh, Draco? �Por qu� brillan tus ojos de esa manera?� pregunt� temeroso.

��Genial! �Cu�nto tiempo crees que dure?� pregunt� Draco. Estaba casi aturdido pero no espantado por el inusual fen�meno.

�Estoy hablando en serio. �Los ojos se te ven como un par de hadas de luces de Navidad!�

��En serio? Vaya, los tuyos se parecen a la ci�naga del monstruo de la pel�cula de anoche, verdes y brillantes en medio de la oscuridad,� replic� entre risas.

��Tambi�n los m�os brillan?� pregunt� Harry. Draco sonri� y asinti� feliz. ��Me perd� de algo? Digo, los ojos no brillan en la vida real. Solo en los c�mics, e incluso en ellos est� involucrada la radiaci�n.�

Draco comenz� a re�rse.

��Qu� es tan divertido?�

�Oh, es que al parecer yo s� algo que tu no sabes,� contest� Draco presuntuoso.

Harry estaba comenzando a molestarse y lo mir� molesto, cosa que result� bastante efectiva ya que sus ojos brillaban de un modo aterrador.

�Oh, tranquil�zate, Potter. De hecho, es una buena se�al,� dijo Draco. �A veces olvido que creciste entre muggles. Hubiera pensado que Ron o alguien mas te lo habr�a dicho pero... bueno, cuando menos te vas a enterar por mi. Yo tuve la �pl�tica� con Lucius, �te imaginas eso?�

�Oh, �entonces es algo sexual?�

�Precisamente. Los orgasmos fuertes entre magos y brujas... bueno, creo que acabamos de demostrar que tambi�n entre dos magos pasa, en fin, a veces puede tener un, eh, efecto secundario m�gico. Ligera levitaci�n, chispas, ojos encendidos... �sa es la idea general. Mi padre me inform� que en alguna ocasi�n �l y mi madre volvieron amarillas las mantas de la cama. Como si quisiera imaginarme a mis padres haci�ndolo,� dijo Draco estremeci�ndose y haciendo una mueca de disgusto al recordar. �En fin, a ellos s�lo les ocurri� una vez; Lucius me dijo que tienes que estar altamente involucrado emocionalmente, lo que saca a mi madre de la foto. Tambi�n tiene mas probabilidades de ocurrir si la pareja es razonablemente poderosa en el sentido m�gico.�

Harry se tom� un momento para digerir esta parte de la informaci�n. ��Por qu� no nos dijeron nada en la escuela? No me vas a decir que nadie se ha despertado flotando sobre su cama sin que le haya dado un infarto.�

�Si, claro, ya me puedo imaginar que nos ense�aran esto en Hogwarts. Imag�nate a la estricta profesora McGonagall explic�ndole a un mont�n de escuincles de tercero que mas adelante, cuando est�n haci�ndolo podr�an perder un poco el control sobre su magia. No, no creo que los padres se quejaran al respecto,� dijo Draco sarc�stico.

�Oj, c�llate. A mi me hubiera gustado saberlo,� contest� Harry malhumorado.

�Lamento haberme burlado,� dijo Draco apaciguando un poco a Harry. ��Pero no es genial? Me pregunto si nos pasar�n cosas diferentes o si los ojos radiantes son la caracter�stica de nuestra magia.�

�Creo que es algo muy limpio,� dijo Harry. Ahora que ya sab�a el origen, lamentaba ver que los ojos de Draco ya estaban regresando a su color gris habitual. Enarc� una ceja, ��En serio Lucius habl� contigo sobre las �abejas y las flores�? Lo siento, pero no puedo imagin�rmelo.�

�Bueno, te aseguro que no fue divertido ni estrechamos los lazos familiares. Yo ten�a once, ya estaba a punto de marcharme a Hogwarts cuando me pidi� que fuera a su estudio. �Ni�o, ven aqu�. Tu madre dice que tengo que hablar contigo sobre sexo. A mi en lo personal no me importa con qui�n o con qu� te acuestes, siempre y cuando no embaraces a alguna est�pida.�

�No dijo eso,� dijo Harry.

�Bueno, fue algo muy parecido; debo admitir que me interes� mucho mas el dise�o de la alfombra que lo que me estaba diciendo mi padre y ya no lo escuch� mas. Despu�s de unos cuantos brandy, me empez� a contar una historia desagradable tras otra describiendo sus muchas haza�as. No puedes culparme por no escuchar.�

�No, y tampoco necesito imagin�rmelo, gracias,� dijo Harry avergonzado.

�Tienes raz�n,� dijo Draco firmemente y guard� silencio. Harry busc� las mantas al pie de la cama. Las ech� encima de sus cuerpos que se estaban enfriando r�pidamente y se acurruc� contra Draco.

�No te pongas demasiado c�modo. Tienes clases en una hora,� dijo Draco.

Harry solt� una risotada, �Al diablo con la escuela. No voy a ir.�

�No fuiste ayer...�

�Lo s�, mam�,� lo provoc� Harry. �Si puedo faltar a clases por andar con mis amigos, no veo por qu� no puedo no ir por quedarme en la cama contigo.�

�Eres un rebelde,� dijo Draco cansado. �Pero me alegra que te quedes.�

Harry apoy� la cabeza sobre el hombro de Draco y se qued� dormido.

La luz del d�a inund� la habitaci�n a pesar de que las cortinas estaban cerradas. Harry vio la hora y se dio cuenta de que s�lo hab�an pasado unas cuantas horas. En este momento deber�a estar en la clase de antropolog�a. Observ� el pecho suave y descubierto de Draco subir y bajar ligeramente y decidi� que al quedarse en casa estaba recibiendo un educaci�n mucho mas valiosa.

Los p�rpados de Draco se abrieron como si estuviera consciente de que estaba siendo observado. ��Me qued� dormido?�

��Te sorprende despu�s de lo que hicimos?�

�Mmm, supongo que no. Yo hice todo el trabajo,� dijo Draco sonriendo ligeramente.

�Entonces la pr�xima vez tendremos que cambiar posiciones.�

Draco fingi� meditarlo seriamente. �No estoy seguro, Harry. Eres un poco mas grande que yo y sabes que no tolero el dolor.�

��Eh? No soy mucho mas grande que tu, �o si? �Diez o veinte cent�metros?� replic� Harry encogi�ndose de hombros.

���Veinte cent�metros?!� escupi� Draco. �Alguien tiene una gran opini�n sobre si mismo.�

�Bueno, �entonces qu� tan alto eres?� pregunt� Harry. Draco lo mir� incr�dulo y luego sacudi� la cabeza.

�Harry, a veces... no estoy hablando de la estatura, tonto.�

��Entonces de qu�...?� Harry repas� la conversaci�n y conforme lo iba haciendo, comprendi� finalmente. Si a Draco le preocupaba resultar lastimado mientras lo hac�an, entonces deb�a estar hablando del tama�o de su...

Antes de que Draco pudiera reaccionar, Harry levant� las mantas para observar su, ejem, ap�ndice. Draco sinti� que enrojec�a bajo la evaluaci�n, adem�s de que se sinti� un poco excitado. Por supuesto, Harry se sinti� fascinado por ello y lo examin� mas de cerca y con mayor intensidad.

�Sinceramente creo que somos del mismo tama�o. Pero si crees que soy demasiado grande, bueno, no hay problema,� dijo poniendo fin a su examen y volvi�ndolos a cubrir con las mantas.

�Solo estaba bromeando, Harry,� dijo Draco. �Tengo la plena intenci�n de dejar que me folles en un futuro cercano. Tengo curiosidad por probar el otro lado.�

�Oh,� dijo Harry, decidiendo que el motivo por el cual se encontraba tan confundido esta ma�ana era porque todav�a no hab�a ingerido su tercera taza de caf�, y por lo tanto nadie pod�a culparlo por todos los malentendidos.

��Harry?� pregunt� vacilante Draco.

��Si?�

�Si no hubiera estado bromeando, si en realidad no quisiera que me follaras, �no te molestar�a? �No te enojar�as conmigo? �Te quedar�as conmigo aun si te dijera que nunca te dejar�a hacerlo?�

�Por supuesto. Yo solo quiero lo que tu quieras,� respondi� Harry. Era la primera pregunta de esa ma�ana de la que estaba completamente seguro de la respuesta. Sin embargo, Draco lo miraba con cierta intensidad y Harry se pregunt� si no habr�a metido la pata de nuevo. ��Qu�?�

�Es algo... �tan t�pico de ti! Tan Harry,� dijo finalmente Draco. ��Sabes? No s� si sea posible, pero creo que ahora te quiero mas.�

��En serio?�

�Si, en serio. Ven aqu�,� dijo Draco. Harry se acerc� mas, pero no estaba listo para el frenes� por parte del otro. Le deposit� innumerables besos en la cara; primero la barbilla, luego las mejillas, la frente, los p�rpados. Finalmente, los labios suaves de Draco rozaron los suyos devor�ndolos.

�Harry, lo quiero ahora. Quiero saber qu� se siente,� dijo Draco deslizando el muslo desnudo entre los de Harry, tall�ndolo suavemente. ��Por favor?�

Harry trag� nervioso, de pronto sinti� la garganta demasiado comprimida para hablar, as� que se limit� a asentir y se dej� atrapar por las sensaciones. No necesitaron palabras para describir c�mo se sent�an, sus acciones hablaron por ellos.

��Draco?� pregunt� con voz ronca tan pronto como el placer subsidi� lo suficiente como para permitirle pensar coherentemente. Ten�a la vista fija en el techo y una parte de las s�banas enredadas.

��Mmm?� balbuci� Draco adormilado. Tambi�n estaba acostado boca arriba mirando hacia el techo. Al parecer era la posici�n que escog�an aquellos que no ten�an las mas m�nimas ganas de moverse o quiz� era la posici�n que adoptaban las personas que acaban de follar plenamente. Se aplica a ambas opciones.

��Puedes moverte?� pregunt� Harry.

Draco iba a acostarse de lado para mirarlo, pero pronto descubri� que no ten�a ni la energ�a necesaria ni la suficiente movilidad en los m�sculos para hacerlo.

�No. �Tu?�

�En realidad no,� contest� Harry. No parec�a molestarle mucho el hecho de no poder moverse, sino sent�a un poquito de curiosidad.

�Para la pr�xima quiz� deber�amos pensar en alternarnos. De esa forma cuando menos uno de nosotros podr� levantarse a hacer caf�.�

�Qu� rico, caf�. Matar�a por un caf� ahora,� dijo Harry dirigi�ndole una indirecta no muy sutil. Cuando no obtuvo respuesta a su petici�n, decidi� suplicar abiertamente. ��Draco? �Por favor? Har� lo que quieras si te levantas a prepararme un poco.�

Draco gru�� y le avent� una almohada. O cuando menos lo intent�. Fall� el tiro aunque l distancia era m�nima. Tante� a su alrededor en busca de algo mas que aventarle, pero no encontr� nada. Suspirando largamente intent� recordar en d�nde ten�a las piernas y c�mo funcionaban.

�Estoy molido, no es divertido.�

�Te amo,� le sonri� Harry acurruc�ndose mas en la cama.

�Si, si, si,� dijo desinteresado. Los pantalones de su pijama todav�a estaban en la sala, por lo que Harry no solo obtuvo el beneficio de quedarse en la cama, sino que pudo apreciar su hermoso trasero desnudo mientras se dirig�a a la puerta. En ocasiones ten�a una vida encantadora.

Cuando Draco regres� con dos tazas de un caf� cargado y cremoso, Harry hab�a logrado levantarse y hab�a cambiado las s�banas de la cama por unas frescas. Se volvieron a meter debajo de las mantas y se sentaron juntos recarg�ndose contra la cabecera.

�Me siento incre�blemente bien en este momento. Como si todo fuera perfecto,� dijo Harry, el caf� alimentaba un poco mas su euforia.

Draco suspir�, �Es en momentos como �ste cuando me preocupo. Si las cosas est�n en su mejor momento, por l�gica pronto comenzar�n a decaer.�

�Vaya que si eres pesimista,� replic� Harry. �Quiz� no hemos llegado a la mejor parte, quiz� todo seguir� mejorando.�

�Te traje caf�, entonces me debes un favor enorme, �cierto?�

�Te dije que lo que quisieras. �Qu� tengo que hacer?� pregunt� Harry cauteloso.

�Si todo se va al diablo, quiero que me prometas que nunca olvidar�s este momento, ni que sabes que en este preciso momento �ramos verdaderamente felices y que yo te amo absoluta y totalmente.�

�Te lo prometo,� dijo Harry con convicci�n. Draco extendi� la mano y as� sellaron el trato. Luego Harry rob� su taza de caf� porque la suya ya estaba vac�a y le dio un gran trago. Le sonri� travieso a ver su ce�o fruncido, ��Qu�? Una promesa como �sa bien vale dos tazas de caf�.�

En las siguientes semanas el ambiente estuvo cargado, como si se aproximara una tormenta. Durante ese tiempo, por momentos ambos se sent�an inmensamente felices, tanto, que parec�a que nada podr�a arruinar su felicidad, nada podr�a derrumbarlos. Pero hab�a otros en que las paredes parec�an cernirse sobre ellos, rob�ndoles toda seguridad. Mientras mas intentaba meterse en sus vidas el mundo real, mas se esforzaban en sus ilusiones o placeres sencillos.

Draco iba a trabajar cuatro d�as a la semana, los viernes y s�bados iba con Harry y los lunes y los martes solo con la Sra. Cooper. Pronto cay� en una rutina que le hac�a f�cil ver pasar los d�as sin percatarse realmente de ello. Al mismo tiempo, Harry se apeg� a la escuela con una diligencia que ocultaba cualquier entendimiento. A pesar de su optimismo nato, Harry comenz� a entender lo que Draco hab�a querido decir ese d�a en la cama. Definitivamente sent�a un mal presentimiento, una aprensi�n que no sab�a c�mo disipar ni c�mo pelear.

Hermione les enviaba cartas regularmente, pues sent�a que era su obligaci�n mantenerlos informados de los asuntos m�gicos, en especial porque ellos odiaban hacerlo por si mismos. Adem�s de las cartas, tambi�n les enviaba recortes de noticias, frecuentemente con pasajes resaltados. Nueve de cada diez art�culos ten�an que ver con Lucius y sus pol�ticas. Al principio Harry revisaba cada correo, profundizando sus conocimientos sobre la situaci�n y haci�ndoselo notar a Draco. Sin embargo, pronto dej� de lado esta costumbre, porque cada vez que intentaba hablar con Draco sobre su padre terminaban discutiendo. Draco no quer�a que le recordaran nada relacionado con su padre o la vida que se hab�a visto obligado a dejar atr�s. Harry no cre�a que valiera la pena discutir sobre algo que terminaba lastim�ndolos a los dos.

As� que se dedicaron a ignorar las cosas que les llegaban. Ignoraron el hecho de que Lucius estaba solicitando p�blicamente cualquier informaci�n sobre el paradero de su hijo Draco Malfoy, que al parecer hab�a desaparecido de la escuela en el extranjero. Ignoraron las implicaciones de la plataforma pol�tica de Lucius: aquella en la que dec�a que iba a promover el registro mas estricto en Hogwarts y otras escuelas m�gicas (los hijos de muggles que ya asist�an deber�an portar todo el tiempo una banda alrededor del brazo a modo de identificaci�n), y a ning�n hijo de muggles se le permitir�a acceder a un puesto de ense�anza (esa parte Hermione la hab�a marcado dos veces con trazos furiosos de tinta). Ignoraron todo lo que pudieron, y buscaron permanecer olvidados en su peque�o capullo aislado de alegr�a.

��Te has percatado de que el helado siempre es helado sin importar lo que pase? Digo, �alguna vez has probado un helado feo? Por supuesto que no. Hay cientos, quiz� miles de sabores, pero intr�nsecamente todos son �helados�,� divag� Draco. Estaba dedicado a ingerir una bola bastante grande de helado con chispas de chocolate, y se dedicaba a filosofar entre bocado y bocado. Harry hab�an avanzado mas con su cono de moka, almendras y chocolate, ya que su �nica contribuci�n a la conversaci�n consist�a en asentir de vez en cuando.

Draco hab�a trabajado en la tienda en la ma�ana y luego hab�a pasado por el campo de rugby en donde estaba jugando Harry. Despu�s de que el partido termin�, decidieron aprovechar el d�a soleado regresando caminando despacio al departamento, deambulando a trav�s de varios parques p�blicos y comiendo felices sus conos de helado.

Harry comi� lo �ltimo que le quedaba con entusiasmo evidente y se limpi� las comisuras de la boca con la mano.

�Tim quiere que les ayudemos a mudarse a �l y a Mike. �Tienes ganas?�

��Se van a mudar?�

�Bueno, t�cnicamente Mike vive en los dormitorios, as� que tan pronto como termine el semestre no tendr� casa, pero como durante los �ltimos seis meses ha estado pr�cticamente viviendo en la casa de Tim, no ten�a mucho sentido que regresara a la casa de sus padres durante el verano. As� que se van a mudar a un lugar mas grande y a hacer las cosas mas permanentes.�

�Bueno, los ayudar�. Pero solo si tu y Tim se encargan de cargar las cosas pesadas. Soy demasiado delicado,� coment� con arrogancia.

��Sabes? Creo que Mike dijo lo mismo. Par de quejumbrosos,� dijo Harry. Draco se limit� a encogerse de hombros volviendo a concentrarse en lo que le quedaba de helado. Harry comenz� a desear haberse comido el suyo mas despacio. ��Me das tantito?�

�Tu tuviste el tuyo. Deja el m�o en paz.�

�Ay, vamos. �Tan solo una probadita?�

��Y me dec�as quejumbroso a mi?� pregunt� ret�ricamente. Pase� provocativo lo �ltimo de su cono frente a los ojos de Harry antes de llev�rselo a la boca. Harry sacudi� la cabeza divertido al tiempo que cerraba la distancia entre ellos, pues sab�a que la �nica forma de borrar su sonrisa pretensiosa era bes�ndolo.

�Sabes dulce,� murmur� Draco. �Te dije que el helado siempre sabe bien.�

�Menos pl�tica y mas besos,� le orden� Harry.

Draco lo obedeci� feliz.

Rompieron el beso sobresaltados al escuchar un chasquido y ver un destello de luz brillante.

�Diablos, creo que la tom� contra el sol. �Les importar�a hacerse un poquito hacia la izquierda?�

Harry y Draco observaron al hombre con la c�mara como si nunca antes hubieran visto a otro ser humano. De pronto los rode� una r�faga de clics y flashes de gente que parec�a materializarse de la nada.

��Es verdad que Harry Potter lo ha mantenido prisionero, Sr. Malfoy?�

��Cu�nto tiempo lleva aqu� y cu�nto planea quedarse?�

��Sigue enojado con su padre?�

��Por qu� no fue al funeral de su madre? �Hay alguna grieta familiar que el p�blico deba saber?�

��Harry Potter y usted son amigos? �Enemigos? �Cu�l es la conexi�n?�

�Sr. Potter, �qu� es lo que ha estado haciendo desde que se encuentra en el mundo muggle?�

��Cu�les son sus planes a futuro?�

��Podemos esperar su regreso?�

Ninguno de los dos pudo seguir escuchando el torbellino de preguntas, iban de una voz a otra y los flashes los desorientaban todav�a mas. Draco intent� retroceder un paso, pero se top� con mas reporteros que estaban parados detr�s de ellos. Harry entrecerr� los ojos peligrosamente al ver el p�nico que estaba comenzando a llenar los ojos de Draco al verse rodeado de extra�os.

�Sin comentarios. Qu�tense de mi camino,� dijo Harry. Le tom� la mano a Draco y lo jal� hacia el departamento, que gracias a dios estaba cerca, empujando cuerpos para abrirse camino gentil, pero decididamente.

��Es cierto que apoya las promesas de campa�a de Lucius Malfoy?�

Harry se sorprendi� tanto por la pregunta que pregunt� ofendido, ��Qu�?�

�Lucius Malfoy dice que por medio de Draco Malfoy se ha vuelto amigo �ntimo suyo. �Qu� tan �ntimos son?�

Harry cerr� la boca antes de decir algo de lo que se podr�a arrepentir. Continu� diciendo �Sin comentarios� mientras �l y Draco avanzaban lenta, pero seguramente hacia el departamento. Al fin lograron librarse de la prensa y accedieron al vest�bulo del edificio.

El due�o sali� de su habitaci�n para preguntarles sobre las personas que hab�a en la banqueta. Harry trat� de pensar en alguna excusa, pero fue Draco quien le inform� casualmente que Harry hab�a ganado un peque�o premio en la loter�a. El due�o no ten�a intenciones de dejar entrar al edificio a nadie que no fuera inquilino, pero la promesa de Draco de compartir un poco de las ganancias si se tomaban medias mas estrictas, hizo que se mejorara definitivamente la seguridad.

�Son una turba de individuos vestidos de forma rara; de cualquier forma no me gustar�a dejarlos entrar.�

�Gracias,� murmur� Harry. Subieron r�pidamente a su departamento y ah� los sorprendi� encontrar mas de una docena de lechuzas sentadas en el barandal del balc�n, esperando una respuesta a la pila de correo que yac�a en el suelo. Harry cerr� las cortinas y luego se dej� caer en el sof�.

�Esto no est� bien. Nada bien. �Qu� se supone que debemos hacer? No se van a ir hasta que no hayamos respondido sus preguntas e incluso despu�s podr�an querer una entrevista. �C�mo vamos a explicar que haya un grupo de periodistas magos acampando en nuestra puerta?� pregunt� Harry ansioso.

�No lo s�,� dijo Draco dando vueltas por la sala. ��C�mo vamos a salir de aqu�? Ma�ana podemos quedarnos, pero el lunes tenemos que salir.�

��Mierda!� exclam� Harry sintiendo que la situaci�n bien ameritaba una o dos maldiciones. �Si tan solo pudi�ramos salir de aqu� mediante la Aparici�n... dios, �esos tipos podr�n Aparecerse dentro del departamento?�

�Bueno, eso es ilegal. Pero dudo que eso vaya a detener por mucho tiempo a la chusma �sa,� dijo Draco sent�ndose en el sof� junto a Harry que le pas� un brazo por los hombros e intent� pensar en una salida para su situaci�n.

��Crees que sea verdad? �Crees que la gente piense que estoy apoyando las ideas de tu padre? Odiar�a pensar que le dar�an su voto tan solo por su admiraci�n hacia mi. Me hace sentir asqueado.�

�No s� qu� es lo que est� pasando. Pero creo que es obvio que mi padre sabe en d�nde estoy ahora y que estoy contigo. Esperemos que la foto que nos tomaron bes�ndonos se haya arruinado realmente por el sol. Es lo �ltimo que necesitamos.�

�Ni siquiera hab�a pensado en eso,� dijo Harry palideciendo. Draco lo envolvi� con sus brazos y lo abraz� a modo de consuelo. Harry sinti� que su coraje iba en aumento al darse cuenta de que su vida personal una vez mas ir�a a dar a la primera plana. �No pod�a mantener nada privado? Lo �ltimo que quer�a era ver su relaci�n con Draco convertida en un asunto de mal gusto. Salieron de su boca una serie de improperios tan solo de imaginarse los posibles titulares amarillistas.

��Harry, cuida tu lenguaje!� lo amonest� Hermione que apareci� repentinamente en la sala con un sonoro pop.

��Qu� est�s haciendo aqu�?� pregunt� Harry sorprendido pero a la vez complacido de ver una cara amiga.

�Est�n anunciando por todas las estaciones de radio que Draco Malfoy ha sido encontrado y que la ubicaci�n secreta de la residencia de Harry Potter ha sido revelada.�

��Secreta? Solo ten�an que buscar en el directorio telef�nico muggle y hacer unas cuantas llamadas,� gru�� Harry. Afortunadamente para su privacidad, la gente del mundo m�gico raramente tomaba en cuenta las formas mas mundanas de reunir informaci�n, pues siempre asum�an que Harry Potter deber�a tener alg�n m�todo sofisticado para declararse y menospreciaban la idea de que hiciera algo tan sencillo como registrarse en el directorio.

�En fin, Ron y yo nos imaginamos que la prensa ya estar�a aqu� y que les estar�an molestando.�

�Mas bien estamos atrapados,� dijo Draco con aire hosco. Ten�a miedo, se estaba comenzando a sentir como un prisionero otra vez. No sab�a qu� era lo que estaba pasando y eso empeoraba las cosas, adem�s de que ten�a el terrible presentimiento de que todo se iba a poner mas dif�cil.

�Puedo Aparecerlos uno por uno en la Madriguera. Ah� deber�n estar a salvo unos cuantos d�as,� sugiri� Hermione.

�Mientras tanto, yo debo faltar a clases, Draco a su trabajo y todo porque los dem�s tienen que meterse en nuestras cosas.�

�Es mucho mas que eso, Harry. Tiene que ver con Lucius Malfoy. Es malo, muy malo.�

��Y qu� se supone que tengo qu� hacer al respecto?� le gru�� Harry pero se arrepinti� de inmediato de haberle hablado mal al ver la mueca de Hermione. �Lo siento, ha sido mucho.�

�Por supuesto, lo entiendo. �Por qu� no van a empacar unas cuantas cosas, hacen algunas llamadas y me los llevo a la Madriguera en donde podr�n tener un poco de espacio para respirar y tiempo para pensar?�

Harry asinti� y fue a llamar a la librer�a con la Sra. Cooper. A �sta le encant� la idea de que los chicos se fueran juntos unos cuantos d�as y Harry no tuvo coraz�n para decirle que no era un viaje de placer. Despu�s llam� a Tim, le dijo brevemente lo que hab�a pasado y que no estaba seguro de cu�ndo regresar�a. Le prometi� llamarlo en cuanto tuviera informaci�n concreta..

Cuando colg� vio que Draco lo observaba solemne con dos maletas a los pies.

��Te empaqu� un poco de ropa, quieres algo mas?�

Harry medit� un poco la pregunta y luego se dirigi� a su habitaci�n. Sac� su viejo ba�l y levant� la tapa. Sac� el estuche de su varita antes de volverlo a cerrar, se lo dio en silencio a Draco, luego llev� una silla de la cocina hasta el cl�set del pasillo, se subi� en ella y tante� un momento en el entrepa�o mas alto antes de sacar triunfante un gran bulto de nada. Esa nada result� ser su Saeta de Fuego envuelta en la capa de invisibilidad.

�Uno nunca sabe,� dijo en voz baja al a�adir los objetos al mont�n. �Supongo que es todo.�

��Qui�n quiere irse primero?� pregunt� Hermione.

�Ll�vate a Draco,� dijo Harry. Draco y Hermione desaparecieron y Harry ech� un �ltimo vistazo a su departamento pregunt�ndose si no habr�a olvidado nada. Su instinto le dec�a que viera bien su casa, porque las cosas estaban a punto de cambiar dr�sticamente. Cerr� los ojos y esper� que su instinto estuviera equivocado, porque no estaba listo para renunciar a todo esto todav�a.

Hermione se apareci�, se ve�a un poco cansada por tantos viajes y Harry se despidi� en silencio de las cuatro paredes de su departamento mientras se desvanec�an ante su mirada para ser reemplazadas en un instante por la familiar cocina de la Madriguera.

�Oh, Harry, qu� gusto verte. Claro que me gustar�a que las circunstancias fueran otras, pero a�n as�, es agradable que nos visites. �Y te ves muy bien! Alguien mas aparte de mi debe estarse asegurando de que comas bien,� dijo una Sra. Weasley muy animada. Le dio un fuerte abrazo y Harry record� por qu� siempre se sent�a como en casa en la Madriguera. Pens� que hab�a pasado mucho tiempo desde su �ltima visita.

�Gracias, Sra. Weasley. Me da gusto estar aqu�,� dijo Harry regres�ndole el abrazo con vigor.

�Mam� comenz� a guisar en el momento en que escuchamos las noticias. Espero que tengan hambre, ha preparado como para veinte personas,� coment� Ron sonriendo desde su lugar en la enorme mesa. No parec�a intimidado por las enormes cantidades de comida que estaba sirviendo su madre.

�Bien, Harry, tu te sientas aqu� y Draco, �por qu� no te sientas junto a �l? No eres al�rgico a nada, �o si?�

�No, gracias. Todo se ve delicioso,� coment� Draco educado aunque distante. Era verdad, la comida ol�a y se ve�a apetitosa, pero sinti� que el est�mago se le retorc�a ante la simple idea de comer. Jug� con la comida en su plato mientras meditaba la situaci�n. Se levantaron los trastes y Ron fue a ayudar a su madre a lavarlos.

Hermione fue directo al asunto. �Me tom� la libertad de escribir una estrategia sobre c�mo vamos a lidiar con esto. Por obvias razones, la responsabilidad va a recaer principalmente en ti, Draco. He descrito...�

��Qu�? �Me perd� algo?� pregunt� Draco confundido.

Hermione lo mir� confundida y comenz� a explicar con voz entrecortada. �Bueno, si alguien se va a oponer a tu padre, �se eres tu. Harry es demasiado prominente como para ayudar. No queremos que esto se convierta en un circo para la prensa y si Harry se involucra, toda la atenci�n se centrar� en �l. Lucius tiene que ser derrocado leg�timamente.

��Y por qu� tengo que hacer nada?� exclam� Draco sintiendo los inicios de un ataque de p�nico. La vista se le puso borrosa, el pulso se le aceler� y un sudor fr�o ba�� su frente. �Quiz� esto estallar� en unos cuantos d�as y entonces regresaremos a la normalidad. O podr�amos desaparecer, irnos a alg�n lado, �no, Harry?�

�Yo... no s�, Draco,� contest� Harry lentamente. No hab�a esperado el comportamiento tan directo de Hermione, o atacar de forma agresiva la situaci�n, por lo sorprend�a en igual medida que Draco se refugiara cobardemente en la negaci�n. Esta no era la reacci�n que quer�a ver, le daba la sensaci�n de que Draco saldr�a arrastr�ndose en cualquier momento a una esquina oscura para quedarse ah� indefinidamente.

��Qu� te pasa? El hombre te tuvo encerrado durante dos a�os y s�lo dios sabe qu� tanto mas te hizo y �est�s dispuesto a pasarlo por alto? �No lo entiendes? Ganar� las elecciones si no lo enfrentas, y entonces tendr� poder no s�lo sobre ti, sino sobre todo el mundo. �C�mo puedes dejar que haga eso?�

��No es mi problema! No me metas en esto,� le grit� Draco a Hermione. Se par� tan abruptamente que la silla en la que estaba sentado cay� al suelo. Azot� la puerta de la cocina y finalmente encontr� la puerta que conduc�a al patio trasero. Tanto Hermione como Harry brincaron cuando la puerta se azot�.

�Harry, lamento la forma en que manej� las cosas, pero debes saber que lo volver�a a hacer sin dudarlo. No puede seguir huyendo de esto, eso no es vida.�

�Pero quiz� tenga raz�n... yo tengo suficiente dinero, podr�amos irnos a alg�n lado y...�

��Y qu�? �Esconderse por el resto de sus vidas? Harry, tu me dices todo el tiempo lo maravillosa que es tu vida, lo feliz que eres. No puedes darle la espalda y decir que renuncias a ello por tu propio bien. Enfrenta esto; enfr�ntalo y qu�date con lo que tienes.�

Harry suspir�, �Quiz� est� de acuerdo contigo. Pero a�n cuando yo decida pelear por lo que quiero, no puedo obligar a Draco a hacer lo mismo. Ya ha pasado por demasiado.�

�No puedes protegerlo para siempre de esto. Si lo haces, lo destruir�s de la misma forma en que Lucius lo intent�,� insisti� Hermione gentil.

Harry no quer�a escucharla, no quer�a ver la verdad de sus palabras. �Pero acaso no hab�a estado pensando lo mismo desde que Draco puso un pie en su puerta? Hab�a sabido en ese momento, al igual que ahora, que todav�a ten�a asuntos qu� resolver.

��Por qu� siempre tengo que ser yo el fuerte? �Por qu� nunca puedo ser el necesitado, ego�sta y d�bil?�pregunt� triste.

�Porque eres Harry, y no ser�as la persona que todos amamos si no hicieras lo correcto siempre. Es por eso que conf�o en que har�s lo que es mejor para Draco,� dijo Hermione suavemente, l�grimas de compasi�n llenaban sus ojos.

�Va a ser doloroso,� dijo Harry. Hermione asinti� y lo abraz� lentamente. Harry respir� entrecortadamente y sali� en busca de Draco. Ten�an que platicar.

Lo encontr� en el patio trasero sentado en un banco de madera chueco desde el que se ve�a el campo circundante. Era el crep�sculo, cuando todos los colores de la naturaleza se ti�en de un matiz irreal que va de lo brillante del d�a a lo monocrom�tico de la noche.

�Espero que la hayas hecho entrar en raz�n. Mira que decir todas esas cosas, �qui�n se cree que es?� pregunt� Draco con amargura y los brazos cruzados sobre su pecho.

�Es mi amiga. Y lo �nico que hizo fue decir lo que no quer�amos escuchar.�

��No!� grit� agresivo Draco. ��Por qu� le haces caso? Podemos hacer lo que queramos.�

Harry cerr� los ojos deseando ser fuerte. No le ayudaba que sus propios pensamientos estuvieran en conflicto. Una parte suya sab�a que ten�a que obligar a Draco a lidiar con sus problemas, mientras que la otra le gritaba que lo abrazara y nunca lo dejara ir. Luego reflexion� que quiz� ambas partes no estaban peleadas. Se sent� en el banco junto a �l y lo abraz�.

�Draco, siempre has estado consciente de que en alg�n punto tendr�as que enfrentar a tu padre y ya lleg� ese punto. Esta podr�a ser tu �ltima oportunidad, y porque te quiero tengo que ver que la aproveches.�

�Esto no tiene nada que ver con el honor. Las cosas se pusieron un poco pesadas, demasiado p�blicas para tu gusto y �sta es la excusa perfecta para hacer que me marche,� dijo Draco con crueldad zaf�ndose de su abrazo.

��Eso es completamente injusto! Draco, no puedo dejar que desperdicies tu vida por el miedo. Yo no te har�a algo as�.�

��Tienen algo de malo las cosas como est�n en este momento? �Eres tan desdichado conmigo? O quiz� est�s cansado de tener que cuidar a alguien tan debilucho e in�til como yo, �es eso?�

�Nuestra vida no tiene nada de malo, pero tengo que estar seguro de que �sa sea tu elecci�n. No quiero despertarme un d�a y preguntarme si no fui solo un retroceso conveniente.�

�No lo eres, te lo juro. No me hagas hacer esto,� dijo Draco desesperado.

�Te amo, siempre te amar�, y lo creas o no, esto es por tu propio bien,� dijo Harry con el coraz�n partido.

Draco suplic� una �ltima vez, �No me hagas ir, no me dejes solo. Har� lo que sea, me esforzar� mas, por favor.�

�Draco... esto es muy dif�cil. Pero no quiero que est�s conmigo tan solo porque tienes miedo de la alternativa. �Me entiendes?�

Draco se puso r�gido y su expresi�n se volvi� fr�a. �Entonces vete. No te lo hagas m�s dif�cil.�

�Draco...�

��Vete!� le grit�. Harry dio un paso hacia �l, pero el rubio se volvi�, su expresi�n era cerrada. No le quedaba mas que irse y sinti� que el camino de vuelta a la casa era el mas largo de su vida.

Draco lo escuch� marcharse esperando que en alg�n momento cambiara de opini�n y regresara con �l. Ahora lo necesitaba mas que nunca, �por qu� no pod�a entenderlo? Era demasiado lo que le ped�a Harry. Se dej� caer en el pasto y se hizo bolita intentando desesperadamente no llorar. �Qu� pod�a hacer para mejorar las cosas? Decidi� quedarse ah� hasta que le viniera una soluci�n a la mente.

Pasaba de la media noche cuando Draco por fin se estir�.

Entr� en la Madriguera caminando lentamente. Hermione segu�a sentada en la mesa de la cocina con una taza de t� tibio frente a ella. Le pregunt� en qu� habitaci�n estaba Harry y ella lo gui� hasta ah�. No se dijeron nada mas, pero Hermione reconoc�a la resoluci�n cuando la ve�a. Lo dej� frente a la puerta de la habitaci�n y �l esper� hasta que ella hubo terminado de bajar las escaleras para tocar suavemente.

�Mira, Ron, ya te dije que no quiero...� Harry se interrumpi� cuando se percat� de que era Draco y no su mejor amigo el que estaba parado frente a �l.

�Me voy por la ma�ana,� le inform� Draco tranquilamente.

�Oh, �tan pronto?� pregunt� Harry con voz temblorosa. �l lo hab�a presionado para que se marchara, pero eso no cambiaba el hecho de que no quer�a que se fuera.

Harry lo llev� adentro de la habitaci�n y cerr� la puerta. Se sent� en una de las camas individuales y esper� a que Draco sacara lo que torturaba su mente y alma.

�Cuando me escuch� rogando y suplicando para quedarme, sent� mucho odio por lo que me hab�a convertido, por lo que me hab�a permitido yo mismo convertirme. No quiero ser as� de d�bil; no quiero que esa parte m�a se convierta en un rasgo permanente. Soy mucho mejor que eso,� dijo sin mirarlo a los ojos mientras se explicaba. �Lucius gana si yo no puedo ser quien soy por culpa de lo que hizo.�

��Y eso qu� significa?�

�Significa que escuch� lo que tu y Hermione dijeron. Voy a enfrentar a Lucius y voy a recuperar mi vida,� dijo con un tono fuerte y seguro, pero su voz se quebr� al decir, �Yo... tengo que irme en la ma�ana, porque mientras mas tiempo pase contigo, se me va a hacer mas dif�cil marcharme.�

Harry se puso de pie y lo abraz� con fuerza. Se quedaron ah� parados balance�ndose ligeramente, apreciando la simple cercan�a. Le alegr� poder recargar la cabeza sobre su hombro porque de esta manera Draco no pod�a verle los ojos. No le dejar�a saber que le aterrorizaba que fuera a �recuperar su vida�. �Y si en esa vida Harry no estaba incluido? Quer�a preguntarle si planeaba regresar con �l, pero sab�a que no pod�a cargarle mas peso. Toda esta terrible experiencia hab�a sido por las necesidades de Draco y no las suyas propias. Tendr�a que esperar y rezar porque Draco todav�a lo quisiera cuando todo esto terminara.

Finalmente se separaron y Harry fue hacia su equipaje.

�Toma, quiero que te lleves mi capa de invisibilidad y mi escoba,� dijo. Draco asinti� al tomar los objetos y los coloc� sobre su propia maletita de ropa. �Desear�a poder ir yo contigo en vez de mis pertenencias.�

�Yo tambi�n, pero Hermione tiene raz�n. Tu solamente me pondr�as en mayores problemas. Voy a tener que andarme escondiendo para buscar las pruebas de los abusos a los que me someti� y ser� mas f�cil si voy solo. Adem�s, el arte de la escapatoria es una caracter�stica de los Slytherin. No queremos que el Chico Dorado de Gryffindor se vea manchado por algo as�, �o si?� dijo en un intento por romper un poco la tensi�n.

�Supongo que no,� dijo Harry. Draco se percat� que de Harry jugueteaba nervioso con el estuche de su varita, levant� la tapa y le mostr� la varita rota que hab�a dentro. Harry cerr� los ojos concentrado, desliz� los dedos sobre las dos piezas de madera brillante. Hubo un breve destello de luz blanca y la varita volvi� a ser de una sola pieza. �Tambi�n deber�as llevarte esto, solo por si acaso.�

�No puedo llevarme tu varita, Harry. De cualquier forma no me funcionar�a,� dijo Draco sobrecogido por el gesto.

Harry sonri�, �Vaya, vaya, vaya. Creo que por vez primera s� algo sobre la magia que Draco Malfoy no sabe.�

�Lo dudo,� dijo Draco.

�Las varitas son una extensi�n del propietario, su poder viene de nuestros afectos y deseos. Es por eso que la pude arreglar, porque eso era lo que quer�a. Y ahora quiero que te proteja,� dijo d�ndole la varita a Draco que la tom� por instinto y pudo sentir surgir su poder al sujetarla. �Te funcionar� durante el tiempo que yo quiera que te proteja. En este caso, siempre.�

�Oh,� dijo Draco sin saber qu� decir por primera vez. Desliz� reverente los dedos por la superficie brillosa. Era como un recordatorio permanente de los sentimientos de Harry hacia �l.

�Cuando te dej� en el jard�n, ten�a mucho miedo de que fueras a irte antes de poder darte esto. Me alegra que hayas regresado aunque solo sea para despedirte.�

�No me iba a marchar sino hasta la ma�ana, y no quer�a desperdiciar las pocas horas que me quedaban estando enojado contigo. Lamento las cosas que dije, es que estaba enojado, molesto...�

�No tienes nada de qu� disculparte, lo entiendo,� dijo Harry. Draco dej� la varita junto con sus pertenencias y luego fue hacia Harry. Lo llev� hasta una de las camas y ah� lo abraz�. Harry pregunt� con voz tr�mula, ��Y ahora qu� hacemos?�

�Bueno, ya tengo todo empacado, estoy listo para irme y todav�a faltan unas horas para que amanezca. Eso significa que es hora de que me quites la ropa y me demuestres cu�nto vas a extra�arme.�

�No basta con unas cuantas horas,� dijo Harry.

�Tendremos que conformarnos,� dijo Draco quit�ndole el cabello de la frente y d�ndole un beso sobre la cicatriz en forma de rayo que encontr� ah�.

No fue el mas apasionado de sus encuentros, tampoco el mas desesperado ni el mas cari�oso. Tuvo un sabor agridulce pues ambos se preguntaban si esta ser�a la �ltima vez que experimentar�an esto; si �sta era la �ltima vez que podr�an sentirse completos. Hicieron el amor lentamente, aprovecharon las horas, ninguno quer�a dormir ya que as� la ma�ana llegar�a a�n mas r�pido. Sin embargo, la ma�ana lleg� a pesar de sus esfuerzos. Intentaron fingir que no era as� cerrando los ojos al besarse, pero a�n as� el sol se elev� en el cielo.

�Deber�as dormir un poco. No tiene sentido que te vayas completamente agotado,� le sugiri� Harry. No hab�a duda de que estaba suplicando pasar un poco de mas tiempo con su amado. �Tan solo una hora o dos, luego nos despertaremos, te lo juro.�

�Est� bien, Harry,� le dijo Draco gentilmente. Le bes� los ojos para cerr�rselos. �Entonces du�rmete y yo tambi�n lo har�.�

Harry sonri� y se acerc� mas a su cuerpo. Draco le acarici� el cabello hasta que lo sinti� relajarse. Esper� unos cuantos minutos mas dejando que sus ojos se saciaran con la vista de su cuerpo, para despu�s obligarse a salir de la cama. Decidi� que lo mas dif�cil que hab�a hecho en su vida era abandonar en este momento a Harry.

Recogi� sus pocas pertenencias, necesitaba viajar ligero. Baj� en silencio las escaleras y atraves� la cocina hacia la puerta trasera. Le sorprendi� encontrarse a Ron sentado en la cocina.

�Pens� que quiz� te ir�as,� dijo Ron. Le dio un paquete pesado envuelto con papel caf� y un cord�n. �Es comida, no es muy sabrosa, pero te servir� para el viaje.�

�Gracias,� dijo Draco metiendo el paquete en su maleta. �No s� si podr� estar mucho en contacto, pero si puedo, mandar� cosas a esta direcci�n. �Podr�as asegurarte de que Harry las reciba?�

�Por supuesto,� dijo Ron.

�Gracias,� volvi� a decir Draco. No hab�a nada mas qu� decir, as� que se ech� la maleta al hombro y se dirigi� a la puerta.

�Buena suerte, Draco,� le grit� Ron justo cuando hab�a llegado a la puerta. Draco sonri� al escuchar su primer nombre y sali� r�pidamente.

Sab�a cu�l era su camino; lo hab�a planeado la noche anterior en el jard�n. La escoba acelerar�a las cosas un poco, pero decidi� caminar cuando menos durante la primera parte de su viaje para poder tener tiempo de pensar y planear. Solo llevaba diez minutos caminando cuando escuch� que gritaban su nombre. Se volvi� y no le sorprendi� demasiado ver a un Harry nervioso que ven�a a toda velocidad por el camino.

�Te fuiste,� lo acus�.

�Cre� que ser�a m�s f�cil para los dos,� dijo Draco.

�Oh,� dijo Harry enterrando la punta de su zapato en la tierra. Los llevaba desabrochados con los talones doblados. Era obvio que se los hab�a puesto al avent�n. Ni siquiera se hab�a puesto una camisa; tan solo se hab�a puesto unos pantalones grises de pana. Draco quer�a rega�arlo y llevarlo de regreso a la casa. Quer�a cuidarlo adecuadamente, hacer que se pusiera una ropa mas adecuada al clima y prepararle el caf� que evidentemente necesitaba. Pero no pod�a hacerlo y eso le part�a el coraz�n. Quer�a decirle cu�nto lo amaba y quer�a escuchar cu�nto lo amaba �l, pero dudaba tener la fortaleza suficiente como para marcharse despu�s de haberlo escuchado.

�Tengo que irme,� dijo finalmente.

�Lo s�,� dijo Harry triste. Draco se volvi�, comenz� a caminar y de pronto sinti� que lo giraban despiadadamente del hombro.

Harry lo bes�. Lo bes� con todo su ser, sosteni�ndole la cabeza con manos temblorosas y presionando la lengua contra esa boca acogedora. Lo bes� hasta que ambos estuvieron mareados por la falta de aire y despu�s se abrazaron unos preciosos segundos mas.

�Eso no cambia. No cambiar� nunca, no para mi,� dijo Harry d�ndole la garant�a a Draco de que lo esperar�a el tiempo que fuera necesario.

Draco asinti� con l�grimas en los ojos, le dio un �ltimo beso r�pido y se alej� de Harry corriendo por el camino. No volte�, aunque sab�a cu�l era la escena que hab�a detr�s suyo como si lo hubiera hecho.

Harry parado inm�vil, delineado contra el horizonte. La ropa desarreglada, las agujetas sueltas y detr�s de los lentes, los ojos humedecidos. Draco no volte� porque sab�a que la imagen lo destrozar�a por completo.

De tal forma que Harry fue el �nico que presenci� la distancia cada vez mas grande que los separaba, se qued� observ�ndolo hasta que se perdi� de vista. Solo entonces sinti� el viento fr�o que le cortaba la piel y que hizo que le picaran los rastros h�medos de sus l�grimas.

������������





Cap�tulo Anterior De vuelta al Dormitorio... Siguiente Cap�tulo

Hosted by www.Geocities.ws

1