| El Dormitorio de Gryffindor |
Parte Siete
"Quiz� deber�as decirle."
"�Para nada! Debe haber alg�n error en el texto, es cuesti�n de encontrarlo."
"Realmente no crees eso �verdad?"
"D�jame en paz. �No puedo tener esperanzas?"
"Hay una l�nea fina entre la esperanza y la negaci�n y tu la est�s cruzando."
"Por esto es que me gusta mas andar con Harry que contigo."
"Gracias Ron. Ya en serio, debemos decirle. O por lo menos darle una pista, estoy segura de que los maestros ya lo saben."
"S� y eso me preocupa. Odio cuando ellos saben m�s que nosotros."
"Um, Ron, se supone que as� debe ser. Por eso ellos son los maestros y nosotros los estudiantes."
"�Ves?, ah� est�s trayendo de vuelta la realidad�" Ron subi� los pies a la mesa como para bloquear la l�gica de su amiga. Hermione entrelaz� los delgados dedos y descans� la barbilla en ellos, observando a Ron con cejas arqueadas.
"Bueno, la mayor�a *vive* en el mundo real. Por lo menos tan real como Hogwarts puede ser."
Colin lleg� en ese momento a su mesa. A trav�s de los a�os, hab�a dejado a un lado gran parte de la adoraci�n que sent�a por Harry, su novia formal hab�a ayudado a ello considerablemente, pero todav�a se manten�a al d�a en la informaci�n concerniente a Potter. Tambi�n era el m�s bajito de su a�o.
"�Chicos!" Jade�, aparentemente hab�a corrido hasta all�. "�Acabo de o�r la cosa m�s extra�a! �Dicen que Harry est� durmiendo con *Draco Malfoy*! �pueden creerlo?"
A Hermione se le resbal� la barbilla de las manos y apenas si evit� que golpeara en la mesa. Ron se hundi� en su asiento hasta que los zapatos escondieron su cara. Colin miraba de uno al otro, como si estuviera observando un partido de Quiddritch particularmente salvaje.
"�Y bien?" exigi�, pasando su peso de un pie al otro. Hermione lo mir� seria.
"No est�n teniendo relaciones, si eso es lo que quieres saber." Se ech� el pelo para atr�s de una manera que habr�a avergonzado a Narcissa Malfoy. "Francamente, me horroriza que siquiera hayas pensado una cosa as� *o* que hayas esparcido rumores al respecto."
Colin se qued� quieto, con los ojos muy abiertos. "No e-estaba sugiriendo� no le digan a Harry que dije nada, �de acuerdo? �Por favor ?" Se movi� de nuevo, casi incapaz de permanecer quieto durante mucho tiempo, "Pero no quise decir ---no realmente--- solo escuch�"
"Est� bien Colin, te creo." lo interrumpi� r�pidamente Hermione, "S�lo no lo comentes por ah�."
"�No lo har�! �Lo prometo!" Con eso, se fue como un p�jaro asustado. Ron la miraba fijamente a trav�s de los zapatos. Hermione sacudi� la cabeza con desmayo.
"No dijo que estuvieran teniendo relaciones�"
"Ron, no eres tan inocente, as� que no finjas." Cruz� los brazos sobre la mesa y descans� la cabeza en ellos. "En realidad estoy sorprendida de que haya pasado tanto tiempo antes de que regresara a nosotros." Alz� la cabeza de forma que su barbilla descans� sobre la dura madera.
Ron pase� la pluma por sus dedos, pregunt�ndose qu� tan inocente lo cre�a Hermione. Harry va a matarnos cuando se entere."
"No tendr� oportunidad; Malfoy llegar� primero. Vamos, repasemos nuestras habilidades para bloquear maldiciones."
Con las cobijas hechas a un lado, en el momento adecuado del d�a, con la luz del sol cubriendo el lado adecuado de la cama y creando un charco de calidez, era perfecto acurrucarse. No se hab�an molestado en hacer la cama en dos d�as seguidos; a ninguno le estaba permitido que los visitaran sus amigos y era f�cil ocultar la cama revuelta de los ojos entrometidos de los maestros que los visitaban. En cambio, se revolcaban entre las s�banas de la cama como gatitos perezosos, exudando calor y compa��a, aunque negar�an fuertemente lo �ltimo, extra�amente c�modos en la calidad como de ensue�o que hab�an establecido entre ellos cuando estaban solos. Era mucho m�s privado este lugar que el hospital.
La necesidad de contacto constante hab�a disminu�do un poco y disfrutaban el tiempo que pudieran tolerar sin tocarse (m�s o menos una hora). En este momento estaban disfrutando de ese tiempo. Harry estaba acostado de espaldas, aprovechando ego�stamente la mayor parte soleada, con un pie en las almohadas aplastadas y el otro colgando de la cama, movi�ndolo de forma r�tmica desde la rodilla. Ten�a ambos brazos arqueados sobre la cabeza, como una parodia del sacrificio de una virgen y el derecho se jalaba en direcci�n a Draco en contra de su voluntad.
Draco estaba sentado con las piernas cruzadas y abrazaba el poste del pie de la cama. Ten�a los ojos entreabiertos y esa apariencia que a veces tienen las personas al contemplar el universo. Sus dedos presionaban y frotaban el roble pulido, siguiendo la l�nea del grano con gran concentraci�n.
"Una de las mesas en la biblioteca de mi padre fue hecha con esta madera." Dijo suavemente. Harry cerr� los ojos y emiti� un gru�ido como respuesta. "Yo me sentaba en una silla alta, hecha especialmente para m� con libros que se le�an solos cuando tocaba las palabras. Mi madre se sentaba junto a m� y se aseguraba que leyera lo que escuchaba."
Harry escuch� la respiraci�n de Draco, ten�a una presi�n desagradable que le molestaba las sienes. "Hab�a una caricatura que Dudley sol�a ver cuando era m�s joven. Por alguna raz�n, me dejaba verla con �l. En una ocasi�n incluso comparti� su dulce conmigo." Hizo una pausa en su historia, su pie izquierdo sub�a y bajaba, luz del sol se reflejaba en los p�lidos dedos del pie. "S�lo pas� una vez." Concluy� y gir� la cabeza hasta que su cara qued� oculta contra la curva de su hombro. Respir� y el material de su t�nica se adhiri� a su boca, abri� los ojos. Draco se acerc� un poco m�s a �l.
"Mi madre a veces cantaba cuando estaba aburrida. Creo que no lo hac�a muy bien, porque mi padre le dec�a que parec�a una gaviota agonizante. Yo pensaba que estaba bien." Su mano derecha se desliz� del poste de la cama y sujet� un pliegue de las cobijas.
"T�a Petunia cantaba con la radio. Y si las gaviotas agonizantes se oyen as�, s�lo espero que alguien fuera lo suficientemente amable como para sacarlas de su miseria. Ten�a el peor gusto en m�sica." Observ� el progreso de la mano de Draco en la cama. Ten�a la piel muy p�lida, tan p�lida como la piel de los pies y tobillos de Harry que nunca ve�an el sol. "Escuchaba m�sica Country muy, muy vieja."
"Toda la m�sica Muggle es una pena." Draco ten�a manos delgadas, elegantes, con u�as pulcramente arregladas y a�n as� ten�an mugre debajo. Harry cerr� los ojos para dejar de mirarlas.
"Esto era aun peor. Cr�eme." Estir� completamente los brazos y las puntas de sus dedos rozaron el borde del pie de la cama. Subi� el pie izquierdo a la cama y se acost� de lado para quedar frente a Draco, exponiendo su espalda al calor del sol.
Draco meti� la cabeza en el arco de su brazo izquierdo como un gato, su cabello plateado cay� por entre los fr�os ojos grises. "Hab�a un monstruo en la mansi�n. Yo nunca lo he visto claramente, s�lo unos cuantos brazos y cabezas. Le tiraba las sobras de mi cena para no tener que terminarlas. Eso fue hasta que mi nana me descubri�." Sonri� con debilidad, con la mirada repentinamente opaca. "Mi padre pensaba de era listo de mi parte."
Harry acerc� la mano m�s a Draco, el dolor en sus sienes, y el vac�o, molesto hueco en su est�mago se estaban volviendo dif�ciles de ignorar. "Hablas mucho de tu padre." Dijo en voz baja, quiz� para que Draco no lo oyera.
"�l es importante para m�." Draco contest� f�cilmente. �l fue el que uni� sus manos y Harry casi jade� ruidosamente cuando el alivio y la calidez lo inundaron. "Quiz� m�s importante que mi madre. Mis nanas me cuidaban casi todo el tiempo, mi padre hac�a todo lo divertido. Hmm, s�lo tres minutos m�s de la hora."
Harry se incorpor� y verific� el cron�metro. Draco ten�a raz�n. La posici�n los puso a casi al mismo nivel. Mentalmente, Harry se vio a si mismo acercando m�s a Draco, para que quedara encima de �l y abrazados de la misma forma en que hab�an dormido. Esos miembros largos, la p�lida piel caliente, el cuerpo delgado y esos ojos tormentosos que se prend�an cuando era amenazado. Harry se apart� de la mirada repentinamente accesible en esos mismos ojos, se volte� hasta que su espalda hizo contacto contra el pie de la cama.
Las cosas se estaban saliendo de control r�pidamente.
A veces pensaba que Draco era consciente de su creciente inter�s. Lo desafiaba a intentar algo, lo que fuera. En otras ocasiones, cuando el p�nico o la aversi�n eran claras en la afilada cara del otro, Harry no estaba tan seguro. Intentar comprender a Draco era un acto tan elusivo como atrapar la Snitch en medio de un vendaval. Pero si eso lo hab�a logrado, ciertamente pod�a lograr esto. La pregunta era, �podr�a hacerlo antes de que perdiera el control de lo que fuera que se estaba liberando dentro de �l?
Draco se apoy� en su costado y Harry escuch� su respiraci�n y absorbi� la calidez del sol. Ma�ana ver�an a Dumbledore y discutir�an sobre informarle a Lucius Malfoy acerca del nuevo compa�ero de cama de su hijo y ver�an lo que saldr�a de eso. Pasado ma�ana, regresar�an a las clases normales, a los rumores y a Hermione y Ron. Esperaba ver a sus amigos de nuevo.
"Debemos poder estar separados m�s tiempo ma�ana. A lo mejor podemos volver a nuestras casas despu�s que�"
---No, apenas estar� empezando.
Estaba claro por la expresi�n en la cara de Draco que nunca hab�a estado aqu� antes. Su mirada viaj� inquieta de los estantes, al escritorio, a los armarios, a Fawkes en su percha. Harry estaba m�s atrapado en los recuerdos que le tra�a la oficina del Director, pues siempre parec�a que ven�a aqu� cuando algo malo estaba pasando o iba a pasar.
La puerta se abri� y el propio Dumbledore entr�, de barba larga y mirada luminosa. No hab�a estado mucho en Hogwarts recientemente, �l era uno de los principales organizadores de la lucha contra Voldemort y frecuentemente estaba en movimiento. A�n as�, ten�a tiempo para sus estudiantes que era lo que lo convert�a en un buen Director.
"Ah, qu� bien. Est�n los dos aqu�." Sonri� abiertamente, entrando en el cuarto. Draco hizo una mueca a la sugerencia no dicha de que vendr�an por separado. Dumbledore se sent� en su escritorio, su largo bigote blanco roz� sus manos cuando puso los codos sobre el escritorio y entrelaz� los dedos. Los observ� pensativo y ellos le regresaron la mirada.
"Joven Malfoy," empez�, "Usted ha expresado el deseo de dejar que su padre sepa que est� ligado por un hechizo al joven Potter aqu� presente."
Draco estaba callado, pero se enderez� cuando comprendi� que se supon�a que deb�a responder. "Si�se�or." Harry apret� los labios, molesto. Dumbledore arque� una sola ceja y se ve�a divertido.
"�Est� consciente de la animosidad de su padre hacia Harry?"
"S�, se�or."
"�C�mo piensa que reaccionar� ante esto?"
"Bueno, �l se--- " Draco se detuvo, bajando la frente mientras hac�a algunos c�culos mentales r�pidos, aunque tard�os,"se asegurar�a de que las cosas se hicieran m�s r�pido. Ah, lo m�s r�pido posible y -"
Harry sonri� con travieso deleite. Draco le hab�a presumido a �l y a los otros maestros, sobre lo que su padre har�a cuando llegara aqu�. Era divertido verlo balbucear ante la mirada firme de Dumbledore.
"Mire se�or. Mi padre tiene muchos recursos y *estoy* seguro de que podr�a ayudar a separarnos." Termin� meloso, haciendo un buen trabajo al recuperarse de su anterior resbal�n. El Director suspir�.
"No pregunt� de lo que su padre es capaz, Sr. Malfoy, yo estaba preguntando c�mo reaccionar�a ante esto. A �l le encantar�a ver a Harry muerto y usted est�, en cierto sentido, poni�ndolo en su regazo." Fawkes riz� sus plumas y bostez�.
"�Qu� est� sugiriendo?" exigi� Draco, sent�ndose muy derecho en su silla. Harry se recarg� a�n m�s en la suya y presion� su mu�eca contra la de Draco.
Una mirada fr�a reemplaz� la normalmente luminosa y c�lida en la cara de Dumbledore. "Si se presenta la oportunidad, Lucius Malfoy pondr�a a Harry en las manos de Voldemort sin titubear. Estoy seguro que lo sabe."
Draco parec�a confundido y descontrolado. "Pero eso es diferente."
"�Oh si? Estoy muerto de cualquier modo." Harry habl� un poco irritado. Draco le dirigi� una mirada enfadada, de desconcierto.
"Eso era antes, pero ahora es diferente. Yo hablar� con �l. �l arreglar� las cosas." dijo Draco con convicci�n inquebrantable. Harry tuvo de pronto una extra�a im�gen: Draco de ni�o buscando a su padre con absoluta devoci�n.
"Entonces cuando esto termine," dijo Harry despacio, "y estemos separados, ah� si estar� bien si tu padre me entrega a Voldemort." Se sent�a extra�amente vac�o al decirlo, aunque el pensamiento hab�a estado en alguna parte de su mente durante mucho tiempo. Era como si al decirlo en voz alta fuera mayor la posibilidad. [Maldito seas Draco.]
Por su parte, Draco se ve�a como si el suelo s�lido bajo sus pies fuera repentinamente de gelatina. "Mira, es diferente, te lo aseguro." Draco se inclin� hacia adelante y luego hacia el otro adolescente, como si estuviera intentando alejarse y al mismo tiempo acurrucarse contra �l.
"�Diferente porque ahora el Sr. Potter significa algo para usted?" cuestion� Dumbledore con serenidad, sus ojos claros vigilaban la interacci�n entre ambos.
"�No!" Draco protest� demasiado r�pido. Harry estaba empezando a sentirse agitado; la molestia de Draco lo estaba molestando y captur� su mu�eca con sus dedos, queriendo protegerlo y reconfortarlo al mismo tiempo.
"�As� que no le importar�a si hirieran Harry?"
Draco retrocedi� en su silla. "No dejar� que eso pase." fue apenas un susurro. Movi� la mano, tomando los dedos de Harry con fuerza, sin mirarlo. Sus ojos estaban fijos en Dumbledore.
"�Aun cuando sea su padre el causante del dolor?" hab�a una intenci�n silenciosa en el tono de Dumbledore, como un sabueso que busca su meta eternamente. Podr�a haber aliviado o por lo menos haber picado la curiosidad de Harry en otra circunstancia, pero ahora su molestia iba en aumento y apenas si lo not�.
"No dejar� que eso pase." dijo Draco de nuevo, pareciendo por una fracci�n de segundo como si estuviera parti�ndose en dos. Pas� r�pidamente y se vio tranquilo, fr�o y seguro una vez m�s. La frialdad era algo que Harry realmente hab�a extra�ado en los �ltimos d�as y que parec�a extra�amente fuera de lugar en su cara. "Pero no tengo por qu� preocuparme. Conf�o en mi padre." Fe pura, completamente incuestionable.
"Me alegro que alguien lo haga." Fue todo que Dumbledore dijo, la calidez regres� a su cara. "�Harry, te importa si le escribo a los Dursley acerca de esto?"
Iba a empezar a decir algo as� como 'por favor, adelante', pero cambi� de parecer mientras las palabras iban en ruta hacia su boca. Se pod�a imaginar la vida con los Dursley despu�s de que tuvieran m�s cosas para molestarlo. No, estaba mejor as�.
"Um, �tienen que saber ?"
"El hechizo todav�a estar� en efecto durante el verano. As� que si tu y el Sr. Malfoy terminan viviendo con ellos, ser�a bueno que lo supieran desde antes." le record� Dumbledore.
"Oh no, no con los Muggles. Si tengo que vivir con ellos podr�a verme obligado a maldecirlos." protest� Draco, otra vez due�o de s� mismo. Harry lo mir� cr�tico.
"D�gales. Nos quedaremos con los Dursley este verano." Dumbledore sonri� y Draco farfull� molesto.
"�Por supuesto que no!"
"Deja de quejarte, pareces un ni�o de cinco a�os."
"Empezar� a escribir las cartas."
"Tu act�as aun m�s infantil que yo Potter."
"No te puedes quedar callado."
Narcissa estaba en su sesi�n de belleza, poni�ndose perfume con la tapa de cristal en la elegante curva de sus mu�ecas y cuello. Cada movimiento era estudiado y practicado, cada actividad diaria una muestra para su p�blico privado. Imaginario o real. Lucius la observaba desde la puerta, sin anunciar todav�a su presencia. Era tan encantadora como una estatua cara e incluso m�s valiosa. Los fr�os zafiros quedaron sobre su piel p�lida cuando se puso un collar sobre la delgada garganta. Draco hab�a heredado su esbelta belleza de ella.
Pensar en su hijo estimul� a Lucius a entrar en el cuarto. Retir� la peineta enjoyada de su pulcro mo�o, quitando el hechizo de sujeci�n que ven�a con ella y liberando una cascada de oscuro cabello miel sobre su cara. Ella se volvi� a verlo; sus manos descubrieron su frente y despu�s cayeron en su regazo, no mostr� alguna otra se�al a ese juego.
�l puso la peineta en el tocador en medio de peque�as botellas y frascos. "Usa el diamante. Te queda mejor." Ella sonri� d�bilmente, la m�s ligera curva de esos labios pintados y recogi� el postizo mencionado.
Narcissa no perd�a el tiempo con vanalidades ni esperaba que �l la escuchara, como hac�an otras mujeres. De hecho, Narcissa no perd�a el tiempo en absoluto, no abr�a la boca a menos que tuviera algo que valiera la pena decir. Era un rasgo que lo hab�a atra�do en primera instancia hacia ella. "Hoy recib� una carta de Hogwarts sobre Draco."
"�Oh?" los brazos sin defectos se encorvaron en arcos elegantes sobre su cabeza cuando afianz� su pelo. �l le extendi� el pergamino y ella baj� el brazo en un movimiento como de bailarina, ba�andolo con una ola de perfume de flores dulces. Tom� el pergamino con delicadeza, gir�ndose en su asiento de tal forma que sus rodillas quedaron en contacto. �l la observ� de cerca mientras le�a.
Finalmente baj� el papel y lo vio con ojos azules nublados con gris plateado. "Hay otras maneras de ganar riqueza y poder." fue todo lo que dijo, como si mantuviera una conversaci�n diferente.
Lucius sacudi� la cabeza y captur� una mu�eca diminuta, llev�ndola hacia su nariz. "No traicionas al tigre que ha sido liberado." Se opuso con suavidad, aspirando la dulzura de su perfume. "Hay premios y hay precios y cuando uno pesa m�s que el otro, hay decisiones que tomar."
�l la observ� brevemente, con una pregunta no dicha sobre lealtades. Bes� su palma, curvando sus dedos hacia el centro. Ella inclin� la cabeza hacia �l, prometedora y modesta, sumisa y desafiante. Actuando para su p�blico invisible.
"Lo que tu digas Lucius." Contest� amorosa.
Y lo dec�a en serio.
Empez� primero con un Hufflepuff de segundo a�o que hab�a 'escuchado de paso' a dos Profesores discutiendo algo as� como que Harry Potter y Draco Malfoy estaban viviendo juntos. Claro que �sas no eran las palabras exactas, pero era el concepto general de la conversaci�n seg�n el muchacho. De all� hubo un corto y entendible salto de 'viviendo juntos' a 'durmiendo juntos'. El rumor se extendi� como reguero de p�lvora por toda la escuela antes de detenerse abruptamente ante los Gryffindor de sexto a�o y un cierto Colin Greevey.
Myriam Demothi, una chica de Ravenclaw de s�ptimo a�o y actual cabeza de los chismosos, reform� el rumor en cuesti�n. Ella tuvo sus dudas desde un principio, ya que en sus siete a�os en Hogwarts, nunca hab�a o�do a los Profesores discutir las relaciones (sexuales) de los estudiantes y adem�s, Ron Weasley segu�a apoyando vigorosamente a Harry. Un evento tal como el que supon�a que Harry Potter estuviera 'haciendo cochinadas' con el enemigo, le habr�a valido el desprecio de su mejor amigo, por lo menos. As� que despach� a sus informantes y mantuvo los o�dos alertas.
Eleanor Branstone inform� haber visto a Harry y a Draco agarr�ndose de la mano mientras caminaban en compa��a de la Profesora McGonagall (en ese momento ella estaba convertida en rat�n debido a un contratiempo con su tarea de Transfiguraci�n). Despu�s, Terry Boot mencion� que un cuadro del antiguo maestro de DCAO hab�a sido colocado en un pasillo que casi no se usaba, lo que no habr�a significado nada de no ser porque Natalie McDonald hab�a dicho despu�s que hab�a visto a Ron y Hermione por ese lugar en m�s de una ocasi�n. Alguien m�s hab�a enga�ado a Malcolm Baddock para sacarle que Crabbe y Goyle hab�an visitado en varias ocasiones la enfermer�a (para ser un Slytherin, era encantadoramente f�cil de enga�ar). Y fue m�s all� al explicar que el Profesor Snape hab�a ayudado a acondicionar una especie de cuarto, aunque no sab�a la raz�n exacta del por qu�.
Entonces alguien oy� por casualidad a Dennis Greevey hablar sobre haber o�do sin querer a Hermione y Ron discutir alguna clase de hechizo. Ambos parec�an molestos por eso y Dennis hab�an tenido la impresi�n de que ellos se culpaban por... lo que fuera. Para Myriam, todo el enredo se volcaba en un mal lanzamiento de un hechizo de amor.
Con esto en mente, empez� a fabricar un rumor por el estilo bastante detallado, agregando que originalmente habr�a sido para Hermione, s�lo para hacerlo m�s interesante. El nuevo rumor se hab�a extendido por todo Ravenclaw y se estaba empezando a esparcir por Hufflepuff cuando los adolescentes en cuesti�n regresaron a clases.
Una vez m�s los informes corr�an, s�lo que ahora las cosas no parec�an tan sencillas como un simple hechizo de amor. Ahora Draco y Harry ten�an un mismo horario de clases, se sentaban uno junto al otro en esas mismas clases, compart�an la misma mesa durante las comidas e incluso iban juntos al privado. Los hechos no encajaban. Hab�a habido uno o dos incidentes con hechizos de amor en Hogwarts en los �ltimos a�os y el par en cuesti�n jam�s se hab�a visto en p�blico hasta que el hechizo se hubiera acabado o hubiera sido removido. Aun cuando el hechizo se hubiera dejado intacto, por la raz�n que fuera, los maestros no se tomar�an tantas molestias como para reestructurar los horarios de clases. O para preparles su propio dormitorio privado, como Myriam sospechaba.
Ellos dos tampoco actuaban como deber�an. No estaban distra�dos ni se acurrucaban, como ser�a si se hubiera consumado un hechizo de amor, ni siquiera la desesperaci�n suplicante de uno que ha sido negado. El deseo estaba presente y se tocaban frecuentemente, pero por otra parte actuaban igual que dos enemigos jurados forzados a estar en compa��a del otro. Faylen Moon cont� con gran detalle un incidente en la clase de Aritmancia en el que el par hab�a empezado a gritarse mutuamente.
No estaba muy seguro de c�mo hab�a empezado, s�lo que de repente ambos estaban de pie grit�ndose. Harry acusaba a Draco de provocar deliberadamente que se equivocara y Draco insist�a en que Harry era tonto. As� estuvieron durante alg�n tiempo hasta que el maestro fue a detenerlos. Moon juraba que ellos se odiaban completamente y que hab�a sido la presencia del maestro lo �nico que les hab�a impedido golpearse hasta quedar inconscientes.
Lisa Trupin hab�a contado una historia completamente diferente. Ella tomaba Historia con ellos. Por supuesto, ellos eran, el centro de atenci�n en todas las clases, pero sobre todo en Historia en donde ofrec�an un alivio al aburrimiento. Cuando menos eso fue al principio, despu�s de un tiempo fueron ignorados y Lisa era la �nica que segu�a observ�ndolos. Esa fue la raz�n por la que, o al menos as� iba la historia, pudo ver la 'Mirada' que pas� entre ellos. Ella estaba segura de que ellos iban a violarse mutuamente justo ah� enfrente de toda la clase. �No animar�a eso la clase de Historia como ninguna otra cosa?
Myriam reuni� todos estos cuentos y chismes y finalmente decidi� que ning�n rumor iba a cubrir la situaci�n. Iba a necesitar tres o m�s. Despu�s de enviar a alguien a intimidar al Slytherin Malcom para sacarle informaci�n, se puso a trabajar. Hab�a mucho que contar.
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