El Dormitorio de Gryffindor
Lazos Protectores
Escrita por: Sadie DragonFire
Traducida por: Nalero y Val

Parte Seis

Era un cuarto bastante modesto. Ten�a una mesa ya llena de libros, dos sillones enormes, una peque�a chimenea y una cama doble contra la pared del fondo y tendida con s�banas oscuras. Hab�a una sola ventana en la pared al costado de la cama y unos tapetes cubr�an el suelo de piedra. Sus ba�les ya hab�an sido tra�dos y estaban juntos al pie de la cama. La jaula de Hedwig estaba sobre el ba�l de Harry y una jaula parecida pero m�s grande estaba sobre el de Draco. El cuarto era m�s peque�o que el dormitorio de Harry y se ve�a un poco desgastado, como si muchos de los art�culos hubieran sido sacados del almac�n. Pero estaba limpio y en cierto modo era bastante alegre.

"Me imagino que podr�a ser peor." se�al� Draco con un toque de drama. Estaba avergonzado por haber tenido que caminar por los pasillos de Hogwarts tomado de la mano de Harry Potter. La profesora McGonagall hab�a sido muy considerada al esperar hasta que todos estuvieran en clases para escoltarlos a su nuevo cuarto, pero incluso Harry hab�a estado aterrado ante la idea de encontrar a alg�n un compa�ero que anduviera por ah�.

Afortunadamente, no hab�a sucedido nada por el estilo y ahora estaban a salvo en su nuevo cuarto. Harry jal� a Draco de la mano, casi arrastr�ndolo a una puerta que acababa de ver. "�Qu� es esto?"

"El ba�o." contest� McGonagall, observando el cuarto con cierta satisfacci�n."Este cuarto perteneci� a un maestro en alg�n momento. Encontramos el ba�o oculto detr�s de una vieja cantina."

A�n tirando de Draco como un ni�o de dos a�os que no quiere cooperar, Harry recorri� el ba�o y encontr� el lavabo, espejo, una gran ducha y las dem�s necesidades. Draco invirti� la fuerza y lo llev� a rastras hacia sus ba�les. "Espero que no hayan dejado nada." Murmur� sombr�o, quitando la jaula para poder verificar sus pertenencias. Cort�smente, Harry puso la mano en la parte trasera del cuello de Draco. Este us� la mano liberada para sacar su varita y dio unos golpecitos en el ba�l.

"Tengo una clase que dar, as� que los dejo para que se acomoden. La contrase�a actual es 'complicaci�n', el hechizo para cambiar la contrase�a es signum milit, despu�s del cual deben decir su nombre completo, la contrase�a vieja y luego la nueva. Creo que eso es todo�" Dej� de hablar y los observ� especulativamente.

"No puedo pensar en nada m�s." Harry se encogi� de hombros. Draco levant� una mano de un libro escarlata e hizo un gesto de despedida por encima de su hombro. La profesora McGonagall dud� y luego asinti�.

"Muy bien. Aseg�rense de hacer todos sus deberes, no habr� excusas para no entregarlos. Los ver� ma�ana para discutir el arreglo de sus clases." Con otra inclinaci�n sali� a trav�s del agujero del retrato.

"Qu� bien, todo est� aqu�." suspir� Draco, hojeando un peque�o peri�dico.

"�Qu�?, �pensabas que alguien iba a tomar tus cosas?" Harry mir� curioso por encima del hombro de Draco y alcanz� a ver una imagen vagamente esbozada en las luminosas p�ginas blancas antes de que el libro fuera cerrado bruscamente.

"Todo es posible. Adem�s, los Slytherins son punto menos que confiables. Mi padre me ense�� un hechizo para cerrar las cosas antes de que entrara aqu�." Puso el peri�dico bajo un mont�n de ropa y sac� una fotograf�a enmarcada. La imagen mostraba un banco de jard�n rodeado de rosas. "Se supone que es un cuadro de mi madre. Cuando no est� arregl�ndose el maquillaje." Volvi� a meter el cuadro y cerr� el ba�l. Con un golpecito r�pido de la varita y un murmullo, volvi� a quedar cerrado con el hechizo.

"No voy a agarrar nada." protest� Harry. Draco le dirigi� una mueca encantadora por encima del hombro. Un extra�o sentimiento recorri� el est�mago de Harry.

"�Y?"

"�Hay alguien en qui�n conf�es?" pregunt� Harry, un poco en tono de burla.

"Oh, hay una o dos personas. No tu, por supuesto." resopl� Draco, poni�ndose de pie y echando para atr�s su sedoso pelo dorado. Coloc� la jaula de su lechuza a un costado de su ba�l a falta de un mejor lugar.

"Me siento halagado." Harry suspir� profundo, frotando inconscientemente la c�lida piel bajo sus dedos. Los m�sculos se movieron bajo su toque y �l movi� los dedos con ellos, tocando m�s profundamente las �reas sensibles. Un sonido suave capt� su atenci�n y finalmente se concentr� en lo que estaba haciendo. Draco ten�a la cabeza arqueada dejando expuesto el cuello a los dedos de Harry y mov�a los hombros de placer.

Sinti�ndose extra�amente desconectado de su cuerpo, Harry se acerc� un paso m�s y levant� la otra mano. Con lentitud, presion� las yemas contra la curva del cuello de Draco, bajando la otra hacia los hombros. Dej� que sus instintos lo guiaran y le dio suave masaje a la delicada piel. El contacto estaba haciendo que sintiera el pecho estrecho y una extra�a calidez se extendi� por su est�mago. Draco respond�a a sus caricias como un gato, arque�ndose y ronroneando. Harry se lami� el labio inferior y deline� con los pulgares la l�nea lisa de los m�sculos hacia su espina.

El aire se sent�a cargado y caliente, como una tormenta a punto de empezar. La gravedad los acercaba; un v�rtice de necesidad los atra�a hacia el centro. Draco movi� la cabeza cuando las manos de Harry acariciaron la base de su cuello y sus dedos traidores rozaron la suavidad bajo sus orejas y la curva de su mand�bula. El pelo sedoso le hizo cosquillas en las palmas y se inclin� para respirar su aroma. Pino y manzana, dulce y tentador, como la Navidad. Pero como la Navidad en su casa, cuando buscar un dulce era peligroso, sin importar la tentaci�n. Y Draco era una serpiente en el c�sped esperando por una se�al de debilidad, listo para volverse un drag�n que arrancar�a su coraz�n con mand�bulas implacables.

S�lo que ahora Draco estaba temblando bajo su toque y cuando levant� la vista por encima de su hombro pudo ver que sus ojos tormentosos estaban llenos de confusi�n y temor y Harry comprendi� lo cerca que estaba de �l. Su mente estaba lejos, llena de miedo y protestas pero incapaz de frenar la ola de anhelo que se estaba liberando en su interior. Pero algo ten�a que detenerla, atraparla en su lugar, porque no pod�a, estaba mal y �l no pod�a�

*Golpecitos en la ventana*

El momento acab� como si se hubiera estrellado un cristal, haci�ndolos retroceder hasta una distancia respetable. Harry dej� caer ambas manos y Draco sujet� la izquierda con la velocidad de un Buscador, volviendo la cabeza en direcci�n del ruido. Un �guila aleteaba fren�tica contra el vidrio de la ventana.

"�Gwydyon!" grit� Draco, arrastrando tras �l a un deslumbrado Harry para abrir la ventana. El enorme ave entr� con las alas incre�blemente inm�viles y fue a descansar en el cobertor borgo�a. Hedwig entr� inmediatamente despu�s, emitiendo pitiditos como se�al de desaprobaci�n ante el cambio de lugar. Se acomod� junto al �guila y se empezaron a silbar.

"Parecen odiarse." Harry se oy� decir. Mientras observaban, Hedwig riz� sus plumas amenazadoramente y Gwydyon se encorv� y extendi� sus alas.

"Awww, que dulce." dijo Draco, con tono un poco plano . A�n as�, Harry sonri� d�bilmente y la tensi�n anterior se disip�. En silencio les agradeci� a las lechuzas la interrupci�n. Aunque lo pon�a nervioso mirar de nuevo a Draco a la cara. Las yemas le picaban.

"Aunque no s�, �las lechuzas sienten odio?"

"Las nuestras aparentemente si." Draco se encogi� de hombros. "�Quiz� nuestros sentimientos se les est�n transmitiendo?" dijo dubitativo. Harry emiti� un gru�ido.

[Pero� �en realidad te odio? �No, detente!] Sacudi� la cabeza con ferocidad y casi se desacomod� los lentes al intentar dispersar la sensaci�n de ensue�o que se hab�a apoderado de �l. [Comp�rtate, est�s siendo tonto. Es Malfoy, por amor de Dios.] Pero ese es el punto, �no? [�Det�nte!]

"�Hey� ahora que Gwydyon est� aqu�, puedo enviarle una carta a mi padre!" Draco comprendi� con deleite. "�Perfecto! Ya que los imb�ciles de por aqu� no est�n haciendo nada al respecto, yo tendr� que tomar las riendas del asunto." Alegre, arrastr� a Harry a la mesa por pluma y pergamino.

"�Espera, Dumbledore debe decidir eso! �No puedes esperar un poco m�s?"

"He esperado cuatro d�as, es suficiente." Draco extraj� sus cosas con una mano. Harry molesto dio un tir�n a sus manos unidas.

"No sabes c�mo va a reaccionar tu padre."

"�Qu� quieres decir?" Alis� un rollo con el codo e intent� abrir la botella de tinta. Harry no lo dejaba usar la otra mano para nada, jal�ndolo en un esfuerzo por quitarlo de la mesa sin m�s contacto f�sico. Draco era m�s fuerte de lo que parec�a y estaba bastante determinado a hacer esto.

"�Piensa! �l es una de las muchas personas a las que le gustar�a verme muerto y ahora�"

"�Mi padre no me lastimar�a!"

"Yo no soy tu, �qu� lo va a detener?"

"Pero si te lastima� �no, no lo hara! �yo no lo permitir�, as� que c�llate!

La vehemencia en sus palabras sobresaltaron y detuvieron a Harry. Con asombro silencioso, Harry observ� a Draco terminar la carta y llamar a su �guila. La enorme ave aterriz� con sorprendente suavidad en el borde de la mesa, cerca de los libros de Encantamientos y extendi� una pata. Draco trat� de atar la carta, pero luego del primer intento se rindi� y us� un hechizo para anudarla.

Harry regres� a sus sentidos cuando Gwydyon sali� por la ventana. No quer�a ver lo que pasar�a si Lucius Malfoy viniera a Hogwarts exigiendo ver a su hijo sin que los Profesores no estuvieran listos. R�pidamente, meti� la mano en su t�nica, pensando en un buen hechizo para desatar. Si pudiera desintegrar la carta despu�s de que el �guila hubiera salido por la ventana, entonces la cerrar�a y�

No tuvo oportunidad de moverse porque en el momento en que Gwydyon cruz� el marco de la ventana, la carta estall� en una nube de humo p�rpura.

La pobre ave se agit� por tal evento y le dirigi� un silbido temeroso a su due�o antes de desaparecer hacia el techo, probablemente en direcci�n de la lechucer�a. Los dos adolescentes observaron su partida con ojos muy abiertos, parados tan lejos como les era posible en su condici�n actual. Desde la cama, Hedwig hizo un sonido de agrado. "Bien," Draco dijo finalmente, "Eso te contesta. Vamos a ver que tenemos de deberes �est� bien?"

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Un peso c�lido lo cubri�, movi�ndose y apret�ndose contra �l. Unas manos recorrieron caminos inexplorados por encima de sus brazos y pecho, enviando chispas ardientes a trav�s de su sistema. Se deslizaron por su est�mago y muslos, recorriendo tentadoras el lugar donde el dolor era m�s fuerte. Protest� ante el toque, sus propias manos sujetando la piel ardiente. Escuch� una risa cerca de su oreja, burlona y vibrante. Besos calientes y h�medos recorrieron su cuello, haci�ndolo arquearse y jadear. Acarici� con las manos unas mejillas delgadas y curv� los dedos en el pelo suave y ligero como seda de ara�a. Con ternura, la cabeza en sus manos se dio vuelta y esa boca suave bes� y lami� el interior de su brazo. Volvi� a escuchar la risa, baja y c�lida y esas manos inquietas *finalmente* se cerraron sobre su punzante necesidad. Grit� de deseo y alivio, ese el�stico cuerpo caliente amold�ndose perfectamente contra el suyo, el toque movi�ndose r�pido y duro. El aire caliente y h�medo de unas palabras vagamente murm

uradas que s�lo escuch� a medias, roz� su oreja. Se retorci�, se aferr�, se mov�a fren�tico, suplicante y�

�despert�.

Harry parpade� en la borrosa oscuridad, totalmente desorientado y gimi� al sentir el cuerpo acurrucado contra su espalda. Draco se retorci� contra �l y su todav�a acelerado pulso increment� su ritmo y sinti� el pantal�n de la pijama dolorosamente ajustado. Apret� con el pu�o las s�banas, mordi�ndose el labio inferior con la esperanza de que el dolor lo calmara. No lo ayud� mucho, no con Draco tan c�lido y cerca de �l.

[�No, no! No quiero pensar en eso en este momento.] Detalles de su amante del sue�o lo perturbaron. [*No* tuve un sue�o h�medo sobre Draco, me niego a considerar la idea.] Draco se movi� nuevamente, colocando la cara contra la curva en donde el cuello se encuentra con los hombros, sus labios rozaron ligeramente su piel. Harry abri� la boca involuntariamente y una descarga de calor atravez� su cuerpo. Las manos de Draco descansaban en sus costados y las palmas se presionaban contra la curva de su cintura, sus dedos jalaban bruscamente el tejido de su pijama.

[Oh, est� tan cerca� No no pienses en eso� puedo sentir su respiraci�n. No puedo levantarme a hacer cualquier cosa; lo despertar�a a �l tambi�n. Por favor no te muevas, s�lo no te muevas.] Como de costumbre, Draco no estaba de humor para escuchar. Se movi� un poco con la cara todav�a contra la espalda de Harry y su mano se desliz� por su costado, pasando por encima de su est�mago para descansar en la s�bana.

Ese toque fantasmal, tan cerca de su dureza desesperada, combinado con la respiraci�n h�meda y el ligero roce de sus labios inquietos, le ocasion� una llamarada de placer que lo hizo brincar. Y de repente Draco se sent� de golpe, despierto.

El susto mat� eficazmente casi toda la excitaci�n en su sistema.

Harry se concentr� en respirar normalmente, intentando por todos los medios que Draco creyera que segu�a dormido. Draco se incorpor� un poco m�s, la mano cerca del est�mago de Harry se retir� y llev� sus muslos mas cerca de los suyos. El otro muchacho mascull� algo. Entonces, dedos suaves se deslizaron por la frente de Harry, por sus mechones y trazaron el contorno de su oreja.

[��Est� haci�ndolo a *prop�sito*?!]

El toque abandon� su cara. Entonces, refunfu��; "Maldici�n, las tres de la ma�ana." La h�meda calidez se acerc� a su oreja, la consciencia de alguien que se inclinaba cerca de su cara. "A dormir otra vez."

[Oh, maldici�n.]

Draco se acost� del otro lado y casi al instante volvi� a dormirse.

Harry se qued� despierto y preocupado mucho m�s tiempo.

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Seg�n "Magos y Brujas A Trav�s del Tiempo", s�lo un mago ha matado a alguien m�s con una mirada. Brunhilda Osguard hab�a tenido desde su m�s temprana ni�ez, una maldici�n que ocasionaba que las personas a las que miraba fijamente durante mucho tiempo, se desmayaran de repente y murieran. Era algo que perturbaba mucho a la pobre chica, ya que a pesar de todo era una buena persona y termin� usando lentes oscuros la mayor parte de su vida. Termin� cas�ndose con un hombre ciego, despu�s de haber averiguado que si el receptor de la mirada no pod�a verla, entonces la maldici�n no funcionaba y vivi� una vida muy feliz.

El profesor Severus Snape estaba intentando reproducir las habilidades de Brunhilda. A falta de la maldici�n y disposici�n de Brunhilda, la mirada era tan eficaz, pero no iba a dejar de intentarlo.

Aunque no lo pod�a matar con la mirada, Harry la encontr� desquiciante y dese� fuertemente que la dirigiera hacia otro lado.

"Sr. Potter, �que piensa de perder su clase de Adivinaci�n?" le pregunt� McGonagall por entre los papeles revueltos. Hizo un sonido de molestia y dio un golpecito con la varita. Los papeles se acomodaron en el orden apropiado. Harry se enderez� bajo la intensidad de la mirada de Snape, intentando sofocar el sentimiento de asco que le estaba provocando.

Antes de que �l pudiera contestar, Snape habl� con suavidad. "No veo porque ser�a un problema para �l, en especial porque esa clase interfiere con la clase de Aritmancia de Draco."

Draco sigui� la l�nea ofrecida, "Y estuve de acuerdo en tomar Encantamientos y Herbolog�a con losGryffindors, no veo por qu� no puedas concederme un favor."

Habiendo estado listo para acceder, Harry cambi� la direcci�n de su comentario al instante."Y yo voy a tomar Historia y Transfiguraci�n con los Slytherins, as� que no veo qu� tiene que ver todo eso."

Los ojos grises se estrecharon pensativos, Draco movi� su silla de forma que �l era el receptor principal de la intensa mirada de odio. "Podemos sentarnos en la cena con tus amigos los fines de semana y los lunes."

"De lunes a viernes, o no hay trato."

"Pero son cinco d�as� oh, est� bien. �Pero todas las vacaciones ser�n con los Slytherins!" Draco movi� el brazo con �nfasis. Harry asinti�.

"Trato hecho. Tendr�s que ayudarme con la clase, nunca la he tomado."

"No, tendr�s que reprobar."

"La srta. Granger tambi�n est� en esa clase, estoy segura de que podr� arregl�rselas para que estudies con ella." La expresi�n de la Profesora McGonagall dej� en claro que no aceptar�a ninguna excusa para reprobar. "Bueno, ya qued� arreglado. Oh, para su informaci�n, el Director ha decidido informar a sus familias de este evento hasta dentro de tres d�as, despu�s de que haya tenido oportunidad de hablar con ustedes. Pueden regresar a su cuarto." Les di� unos golpecitos a los papeles en su escritorio y �stos de nuevo empezaron a volar alrededor; algunos archiv�ndose, otros pleg�ndose y sell�ndose para ser enviados por correo.

Parec�a que Draco iba a protestar, pero cambi� de opini�n. �l y Harry se pusieron de pie y Snape se levant�. "Los escoltar� de regreso." Ofreci� con voz de seda. Harry sinti� que se le hund�a el est�mago y Draco sonri� con deleite.

El tr�o baj� el vest�bulo r�pidamente, los muchachos todav�a estaban nerviosos ante la idea de encontrarse a sus compa�eros y a cierto fantasma. Snape camin� junto a Draco, ignorando decididamente el brazo que hab�a colocado parcialmente alrededor de la cintura de Potter.

"Me complace ver que est�s bien. S� lo dif�cil que esto debe ser para t�." Le dijo Snape a Draco con preocupaci�n casi paternal. Draco se encogi� de hombros.

"Es un infierno. Pero," observ� de soslayo a Harry, "Promete que va a mejorar." Harry luch� una batalla perdida contra el rubor. Snape resopl� incr�dulo y sigui� adelante.

"Me he tomado un tiempo para investigar en la biblioteca. Siento decir que el contrahechizo no funcionar� en este momento, pero despu�s de unos meses, el hechizo debe ser lo suficientemente d�bil para que el contrahechizo ---"

"�Se rompa?" Dijeron los adolescentes al un�sono.

"No, tristemente no, pero lo debilitar� mucho m�s que si lo dejamos al tiempo. Ah, ya llegamos." El guardia de su cuarto era un cuadro viejo de Lockheart que hab�a dejado al irse. En este momento se encontraba observ�ndose en un espejo compacto y no levant� la vista cuando se detuvieron delante de �l. "Que tengas buena tarde Draco. No olvides que puedes venir a charlar conmigo siempre que quieras."

Harry era consciente de que era exclu�do deliberadamente y por una vez, no le import�. "Complicaci�n." dijo bruscamente. Lockheart le dio una mirada de desagrado por haber interrumpido su arreglo, pero el retrato se abri�. Draco todav�a charlaba con Snape, como si el mundo fuera un lugar brillante, feliz. Un sentimiento de asco recorri� a Harry y jal� a Draco.

Esto hizo que Severus levantara la mirada y favoreciera a Harry con su mejor mirada de Brunhilda Osguard. Harry se oblig� a no sentirse intimidado. Si antes hab�a pensado que Snape lo odiaba �

Draco se volvi� de repente y empuj� a Harry en el cuarto. "Adi�s, Profesor. Lo ver� despu�s."

"Hmm." asinti� Snape con la atenci�n fija todav�a en dejar a Harry sin vida, cuando Draco cerr� el retrato descort�smente en su cara. Harry lo observ� con ojos desorbitados.

"�Qu�?" exigi� Draco ante el claro temor de Harry. �ste neg� con la cabeza.

"�No s� que decir!"

"Oh perfecto, qu�date as�. Draco parec�a m�s molesto consigo mismo que con Harry. Se pas� una mano por el pelo, cerrando sus dedos en largo y sedoso cabello plateado. "Debo estar volvi�ndome loco." Dijo suavemente.

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"Oh. Dios.M�o."

"S�, es horroripilante �no? �Te imaginas? �Un ensayo de metro y medio de la historia de los calderos? Digo, �cu�nto puedes decir sobre los calderos? Es una groser�a, en serio que si." Ron hizo un gesto dram�tico con su pluma.

"�Qu�? No, no, no es eso. Ya lo termin�. Me refiero a �esto!" Hermione puso el libro delante de �l, d�ndole un codazo para que pudiera acomodar su cuerpo delgado en la silla. �l se hizo a un lado para hacerle lugar y se inclin� sobre las p�ginas.

"Dios, un carta de colores.Qu� impactante."

"Tarado. Es un c�digo de colores para las emociones y la forma en que �stas aparecen en los hechizos. �Recuerdas los colores durante el hechizo de protecci�n?"

"S�, plateado y rojo �cierto?" Ahora estaba interesado, as� que se inclin� m�s, poniendo el brazo detr�s de Hermione para hacerle m�s espacio en la silla.

"Exactamente. El de Harry era plateado, lee lo que dice."

" 'Plateado -el color de la emoci�n mal entendida. Amor que ha sido confundido con odio.' " Ron se detuvo y volvi� a leer la frase. Entonces la volvi� a leer una tercera vez y una cuarta para asegurarse que hab�a le�do correctamente. "Oh, por Dios."

"Lo mismo pens�." Hermione asinti� desconsolada. "Lee la del rojo, ese fue el color de Draco."

" 'Rojo -el color de la emoci�n negada. Amor que ha sido fuerte y profundamente negado, casi al punto de se olvidado. Puede volverse obsesi�n.' Dios Todopoderoso, esto s� que hace que las cosas cambien."

"Por decir lo menos. �Deber�amos decirle a Harry?"

Ron levant� la vista, hab�a estado inspeccionando las descripciones en busca de alg�n posible malentendido de su parte; "Oh, claro. 'D�me Harry, �sab�as que est�s locamente enamorado del chico que has odiado durante cinco a�os? Conf�a en nosotros Harry, lo dedujimos de un libro y ya sabes que �stos *nunca* nos han metido en problemas.' Claro que esa ser� la mejor forma de dec�rselo."

Hermione lo empuj� de la silla.



Heh heh heh....
--Sadie
DragonFire

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