| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 6
Septiembre dio paso a Octubre, a vientos mas fr�os y a Molly Weasley que vino a tocar fuertemente a su puerta un viernes por la ma�ana. Salud� a Harry con un fuerte abrazo y una mirada severa por no haberle respondido sus lechuzas.
Harry la invit� a la cocina para que se tomara un t�. Draco estaba ah� limpiando los platos del desayuno.
�Oh,� dijo Harry. �No s� si alguna vez los hayan presentado como es debido. Molly Weasley, te presento a Draco.�
Draco extendi� la mano inc�modo. �Encantado de conocerla.�
Ella lo mir� sospechosa y le estrech� la mano. �Si, es un placer conocerte.�
��Puedo prepararle un poco de t�?� le pregunt� Draco amablemente.
�No, gracias, cari�o, puedo prepar�rmelo yo sola, he pasado bastante tiempo en esta cocina.�
Harry hizo una mueca, pero se percat� de que a Draco no pareci� importarle. Asinti� educadamente y coment�. �Muy bien, te dejar� con tu invitada, Harry.�
Cuando estuvieron sentados a la mesa con su t�, Molly dijo, �Estoy aqu� para invitarte a la cena del domingo.�
�Yo...� comenz� Harry solo para ser interrumpido de inmediato.
�Ah, ah, vas a venir y punto.�
Harry le dio un trago a su t� movi�ndose inc�modo en su silla.
�Ron y Hermione han escrito que tampoco has respondido sus lechuzas,� dijo Molly comenzando con el rega�o. �Ahora, por mucho que encuentre divertida la iron�a de que el hijo de Lucius Malfoy sea tu esclavo, no puedes estar pensando en serio en qued�rtelo. Necesitas regresar a Hogwarts. Necesitas seguir adelante con tu vida.�
�No quiero regresar a Hogwarts y si pienso en serio quedarme a Draco.�
�Pero, Harry -�
�En serio. Esc�cheme. Durante casi toda mi vida he seguido los planes y las profec�as de alguien mas. Necesito resolver esto por mi mismo. No s� qu� es lo que quiero, pero s� s� qu� es lo que no quiero y no quiero regresar a la escuela. No estoy listo.�
�Nos importas.�
�Lo s�. Ir� el domingo, pero no a discutir lo que todo el mundo piensa que deber�a estar haciendo.�
�Est� bien, amor. Lo que necesites.�
Molly Weasley se qued� una hora mas en la que platicaron sobre Teddy Lupin y las novedades del Callej�n Diagon. Harry agradeci� enormemente que se mantuviera apegada a temas neutrales.
Harry dedic� el resto de la ma�ana a trabajar en el ba�o y luego almorz� ensalada de pasta con Draco. Bueno, lo mas indicado ser�a decir que se dedic� a picar la ensalada.
��No te gusta?� pregunt� Draco.
�No, est� buena, pero no tengo mucha hambre.�
��Est�s bien?� pregunt� Draco, se escuch� genuinamente preocupado. ��Fue la visita de la Sra. Weasley?�
�No. Si. Quiz�.�
�Qu� decisi�n. �Siempre eres tan impreciso?� lo brome�.
Harry puso los ojos en blanco.
Draco se levant�, lo tom� de la mano y le dijo, �Ven conmigo.�
��Qu�? �A d�nde vamos?�
�Arriba. Tu ven.�
Cuando llegaron al pasillo afuera de sus rec�maras Draco le solt� la mano y dijo, �Entra en tu rec�mara, qu�tate la ropa y acu�state.�
��Eh?� mascull� Harry completamente confundido.
�Voy a darte un masaje, pero primero necesito traer unas cosas de mi cuarto. Anda,� la apremi� gentil.
La idea ten�a su m�rito, as� que Harry lo obedeci� y se quit� la ropa para acostarse boca abajo sobre su cama.
Draco entr� unos minutos despu�s vestido solamente con unos b�xers de seda negra. Cerr� las cortinas para luego encender varias velas y un poco de incienso. Luego coloc� un frasquito de aceite sobre la mesita de noche y se sent� junto a Harry. Draco comenz� a tocarle ligeramente la espalda con las puntas de los dedos provocando que Harry se retorciera.
�Eso me da cosquillas,� dijo Harry volteando la cara para mirarlo.
�Quiero que te dejes ir, Harry. Quiero que te relajes, quiero que solo escuches el sonido de mi voz y disfrutes mis toques. �De acuerdo?�
�Es m�s f�cil decirlo que hacerlo.�
Draco le sonri� y tom� el aceite. Cuando lo abri�, un fuerte aroma a especias inund� el ambiente. No era nada que Harry pudiera reconocer, pero era maravilloso.
�Mmmmm, �qu� es eso?�
�Es algo que yo prepar�. Tambi�n sol�a hacer cuando estaba en Hogwarts,� contest� Draco mientras se serv�a una buena cantidad en la palma.
��Para qu�?�
�Es grandiosa para las pajas,� replic� Draco frotando el aceito sobre sus om�platos.
Harry ri� por lo bajo.
Draco sigui� frotando el aceite sobre la espalda y hombros de Harry. �Por mas que sea bueno que logres aplacar tus sentimientos de culpa dos o tres veces a la semana y tengas relaciones conmigo, tengo dieciocho. Necesito una buena paja diaria.�
�Yo me hago una mientras me ba�o,� balbuci� Harry algo apenado, pero era dif�cil que le importara cuando los nudillos de Draco le amasaban maravillosamente los m�sculos.
�Si, eso puede ser r�pido, limpio y efectivo, pero no sirve si lo que quieres es una buena paja lenta, una que te deje el cuerpo cosquilleando. Necesitas caricias constantes junto con un buen de aceite y cuando sientes que est�s a punto de llegar, te metes dos dedos -�
��Joder!� gimi� Harry empujando las caderas contra la colcha.
�Lo siento, se supone que te estoy ayudando a relajarte. Llegaremos a eso despu�s.�
Harry pudo escuchar su sonrisa.
��Lo prometes?�
�Lo prometo,� declar� y luego procedi� a trabajar en los nudos de los m�sculos tensos de Harry. �Deja que tu cuerpo se relaje, limpia tu mente de todo pensamiento. Imag�nate flotando sobre aguas tranquilas.� Despu�s de varios gemidos por parte de Harry, le instruy�, �Dime si lo prefieres mas fuerte o suave. Es tu masaje.�
�Est� perfecto lo que est�s haciendo.�
�Qu� bien. Cierra los ojos y descansa. Imag�nate en alg�n lugar tropical, c�lido, con la brisa ligera de una isla, el suave vaiv�n de las olas contra la arena.�
A Harry nunca lo hab�an tocado tanto ni de una forma tan �ntima. Se sent�a genial y se rindi� por completo-
Cuando Draco termin� con su espalda y brazos, se fue hasta el pie de la cama y comenz� a trabajar con el interior de su pie izquierdo.
�Me gusta,� ronrone� Harry.
�Qu� bien,� musit� Draco. Luego le masaje� el pie derecho antes de dirigirse a sus pantorrillas. Llevaba una hora d�ndole masaje cuando termin� con sus muslos y trasero. Se agach� y le dio una mordida juguetona cuando termin�.
��Hey!� exclam� Harry medio riendo.
�Volt�ate,� dijo Draco descansando una mano gentil sobre su cadera. Se ri� cuando Harry vacil� y le dijo, �No es nada que no haya visto antes.�
Harry se acost� sobre su espalda para revelar su pene duro cubierto de l�quido preseminal sobre su est�mago.
��Tambi�n debo darle un masaje?� pregunt� Draco con una sonrisa mal�vola. ��Quieres que te lo haga como me lo hago a mi?�
�Quiero verte primero.� Le dijo Harry con los ojos fijos en los de Draco.
Draco se quit� los b�xers con un movimiento r�pido. Tambi�n ten�a el pene duro como una roca, esto hizo que Harry sonriera. Draco tom� el frasco del aceite y luego se acost� sobre su espalda a un lado de Harry, que se hab�a puesto de costado, �vido por verlo.
Draco dobl� las rodillas y apoy� por completo los pies sobre la cama. Vaci� una cantidad generosa de aceite en su mano derecha antes de llevarla hasta su pene.
Harry se lami� los labios con anticipaci�n. En el momento en que Draco toc� su propia piel, Harry dej� escapar un suspiro suave.
Draco esparci� lentamente el aceite sobre su erecci�n y comenz� a acariciarse desde la punta hasta la base y de regreso. Utiliz� la mano izquierda para acunar suavemente sus bolas. Cerr� los ojos y gimi� como si estuviera en completo �xtasis y fue abriendo las piernas cada vez mas.
Harry se movi� inc�modo mientras Draco se acariciaba con un ritmo lujurioso e indulgente. Quer�a tocarse, pero mas que nada, quer�a esperar a que Draco lo tocara, que lo acariciara as�, que lo hiciera sentir igual de bien.
�Joder, eres hermoso,� susurr�.
Draco abri� sus ojos de un gris acerado para mirarlo antes de volverlos a cerrar.
Despu�s de unos buenos cinco minutos, Draco se detuvo y se puso mas aceite en las manos. Harry se mordi� el labio mientras lo observaba reanudar sus caricias a su pene mientras que con sus dedos acariciaba la l�nea de su trasero. Jade� cuando Draco gimi� al meterse el dedo medio. Comenz� a acariciarse sin darse cuenta de lo que hac�a, pero se detuvo unos momentos despu�s al percatarse de ello. Iba a esperar aunque eso lo matara.
Draco gimi� mas fuerte mientras se met�a el dedo �ndice y comenz� a cogerse con dos dedos. Ahora sus rodillas estaban completamente abiertas y ten�a las caderas levantadas. Se acariciaba y cog�a cada vez m�s r�pido. Su respiraci�n se volvi� pesada y err�tica mezclada con gemidos y suspiros audibles.
�C�rrete, Draco,� lo urgi� Harry. �D�jame verte correrte.�
Un minuto despu�s Draco se corri� con chorros gruesos sobre el est�mago. Harry no pudo resistir la urgencia de quitarle el cabello h�medo de la cara. Draco levant� la mirada hacia �l y le sonri�.
Despu�s de que recuper� el aliento le pregunt�, ��Eso es lo que te gustar�a?�
Harry asinti�.
Draco se unt� aceite en ambas manos y se arrodill� entre sus piernas. Lo acarici� con el mismo ritmo met�dico que utiliz� consigo mismo. Harry cerr� los ojos y disfrut� de la sensaci�n de Draco acariciando su pene y sus bolas. Se tens� un poco cuando comenz� a presionar ligeramente un dedo contra su hueco virgen.
�Rel�jate,� dijo Draco con voz suave y tranquilizadora.
Harry solt� el aire que hab�a estado conteniendo y se dej� ir, se limit� a sentir.
Draco con experiencia le introdujo un dedo y luego dos. Pronto Harry estaba gimiendo y empuj�ndose contra su mano salvajemente. Se corri� r�pidamente y con fuerza, posiblemente era el orgasmo mas fuerte que pudiera recordar.
En medio de una especie de bruma post orgasmo, apenas si se dio cuenta de que Draco limpi� el desastre mediante hechizos y lo met�a debajo de las s�banas, quer�a que se quedara, pero no estaba seguro de tener la energ�a suficiente para elaborar una orden. Extendi� una mano para tocar su mejilla y se sinti� aliviado cuando sinti� que el otro levantaba las mantas y se acostaba junto a �l. Era hora de la siesta.
El domingo fue a la cena en la Madriguera. Percy, George, Bill y Fleur tambi�n estaban ah�. Mantuvieron la conversaci�n ligera, pero con frecuencia mezclaban comentarios coment�ndole que estaban preocupados por �l. Durante la cena tom� dos copas de vino y despu�s un trago de whisky de fuego con Bill y George, pero se reprimi� de tomar mas porque deb�a poder ser capaz de Aparecerse en casa, puesto que lo �ltimo que quer�a era tener que quedarse. Lo aterraba un poco la idea de que quisiera regresar a casa porque ah� estaba Draco y no porque no se sintiera c�modo entre los Weasley.
Por fin se terminaron los abrazos y las promesas de no mantenerse alejado y pudo Aparecerse a casa. Le complaci� encontrar a Draco esper�ndolo en la cocina tomando t�.
��C�mo te fue?� pregunt� Draco mientras llevaba su taza vac�a al fregadero.
�Supongo que bien. Es duro... estar con ellos.� Harry camin� hasta quedar detr�s de �l y presion� su cuerpo contra su espalda. �Pero es contigo con quien me pongo duro.�
Draco se paraliz� mientras Harry le retiraba el cabello y le besaba el cuello. Un momento despu�s lo gir� y presion� sus bocas en un beso abrasador. Comenz� a caminar gui�ndolos alrededor de la mesa de la cocina. Le volvi� a dar la vuelta y r�pidamente le arranc� los pantalones del pijama.
�Ag�chate,� dijo con fuerza.
Para el momento en que las manos de Draco golpearon la mesa, Harry ya se hab�a bajado el cierre y ten�a el pene afuera. Lanz� un hechizo r�pido de lubricaci�n y puso en posici�n la cabeza. Estaba desesperado por estar dentro de Draco. Estaba desesperado por sentir algo mas de lo que hab�a estado sintiendo. Sujet� las caderas que ten�a frente a s� y se cogi� ese dulce trasero p�lido duro y r�pido. Pod�a sentir el fuego acumul�ndose en la base del est�mago mientras �ste se retorc�a e incrementaba. Los platos comenzaron a temblar dentro de los gabinetes vibrantes. Draco solt� un gru�ido salvaje provocando que Harry lo embistiera con mas fuerza.
De pronto, en la esquina, estall� en llamas la cesta de mimbre que conten�a el correo sin abrir. No hab�a forma de que Harry se pudiera detener, era demasiado bueno y estaba muy cerca. Con la mano cubierta de sudor, busc� la erecci�n de Draco y se la jal�. Con unas cuantas caricias Draco se corri� en su mano. Su trasero presion� el pene de Harry y ese calor que lo rode� le arranc� el cl�max. Al correrse d�ndole una �ltima embestida brutal su grito fue ronco y �spero.
Busc� a tientas su varita para apagar el fuego antes de dejarse caer al suelo. Draco lo imit� y se quedaron ah� sentados jadeando durante varios minutos.
��Eso te hab�a pasado antes?� le pregunt� Draco. ��Qu� tu magia se descontrolara?�
Harry neg� con la cabeza.
�Deber�as haber le�do esas cartas cuando tuviste la oportunidad.�
�Tonto,� coment� Harry y se inclin� para capturar sus labios en un beso gentil.
Desde el ba�o de arriba Harry pod�a escuchar cazuelas siendo azotadas y las obscenidades que Draco gritaba. Al bajar las escaleras para investigar, se encontr� a Draco hurgando dentro de la enorme alacena de utensilios de cocina.
Draco levant� la mirada hacia �l. Era la viva imagen de la frustraci�n.
��Mala ma�ana?� pregunt� Harry echando un vistazo a la abundante cantidad de cazuelas y sartenes esparcidos en el suelo de la cocina.
�Todo en esta cocina es del a�o del caldo,� escupi� Draco. ��C�mo esperas que trabaje en estas condiciones? Ni siquiera hay un sart�n para souffl�.�
�Ve por tu abrigo,� le dijo Harry con una sonrisa suave. Sus ojos verdes se llenaron de alegr�a por primera vez en meses.
��Qu�?� balbuci� Draco poni�ndose de pie.
�Tu abrigo. Vamos a salir.�
Draco vacil� mir�ndolo con curiosidad.
�Ve,� lo urgi� Harry con una sonrisa juguetona para luego convocar su propio abrigo que colgaba cerca de la puerta de entrada.
Draco subi� las escaleras sin decir nada para regresar varios minutos despu�s. Harry lo sinti� temblar cuando le pas� un brazo por la cintura para Aparecerlos en el Callej�n Diagon.
Cuando Draco se percat� a d�nde hab�an ido, susurr�, �No creo que pueda hacer esto.�
�Si yo puedo, tu puedes. Adem�s, �no te he dicho que soy rico? Ay�dame a gastar mi dinero.�
Caminaron por la calle hasta la tienda de Enseres para el Hogar de Helga. �Tira la casa por la ventana, compra de todo. Redecoremos la cocina completa.�
�Harry, �te das cuenta de que la experiencia que tengo gastando enormes cantidades de dinero no tiene paralelo?�
�No lo dudo ni tantito.�
Draco escogi� todo tipo de cacerolas, sartenes e implementos de cocina de la mas fina calidad disponibles para el mundo m�gico. Lo que mas lo emocion� fue la m�quina para capuchino. Harry arregl� que se los entregaran por la tarde.
Fueron a dar un paseo corto y almorzaron en el Caldero Chorreante. Tom les dio una mesita en la esquina. Aunque estaba casi aislada, Draco no paraba de mirar nervioso a su alrededor. El lugar estaba tranquilo y nadie parec�a prestarles atenci�n.
��Por qu� est�s tan nervioso?� le pregunt�.
�Esta es la primera vez que salgo de la casa. Me pregunto que dir� la gente, qu� har� si me ven contigo.�
�Yo tambi�n he pensado en eso.�
��Y?� pregunt� Draco con una ceja enarcada.
�He decidido que no me importa. No puede importarme si voy a seguir adelante con mi vida.�
Esa noche Draco le prepar� un souffl� de chocolate. Harry le jur� que era lo mas delicioso que hab�a probado en toda su vida.
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