| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 5
Continu� as�, Harry manten�a relaciones con Draco dos o tres veces por semana. Ciertamente disfrutaba del acto y del cl�max, pero tambi�n le gustaba sentir la piel de Draco y la calidez de su cuerpo. Intent� convencerse de que solo era sexo y una especie de pago, aunque en ocasiones, cuando solo se estaban besando o acariciando, los ojos de Draco ten�an cierta expresi�n que le hac�a pensar que podr�a haber algo mas. �Una locura� era su mantra, pero de cualquier forma le qued� la idea.
Se quedaba en la casa para trabajar en ella salvo por la visita semanal que le hac�a a Andr�meda y Teddy. Ambos continuaron remodelado el ba�o y se tomaron un poco de tiempo para plantar un peque�o jard�n de hierbas. Draco insist�a en que las hierbas frescas ser�an mucho mejores que las �porquer�as� que consegu�a Kreacher en el mercado. Draco experimentaba en la cocina y en el laboratorio de Pociones. Harry insist�a en que sus panecillos de chocolate eran los mejores que hubiera probado jam�s.
Estaban sentados en la cocina comiendo unos s�ndwiches de las sobras de un pavo asado cuando llam� a la ventana una peque�a lechuza gris. Harry dej� entrar al ave, le quit� el rollito y le dio algo de comer antes de dejarla marcharse. Ech� un vistazo a la escritura del pergamino antes de echarlo a una canasta de mimbre que hab�a en la esquina. La carta de Hermione se uni� a las otras cartas sin abrir que hab�a ah�: otras tres de Hermione, dos de Ron, y una de la Sra. Weasley, una de Ginny, una de Luna y una de Neville. Incluso hab�a dos del Ministerio de Magia.
��Por qu� no las contestas?� pregunt� Draco.
�Todav�a no estoy listo.�
��Qui�n habr�a pensado que el salvador del mundo m�gico se esconder�a?�
Harry se encogi� de hombros y le dio una gran mordida a su s�ndwich.
�Cuando menos deber�as decirle a Weasley que est�s vivo para que no piense que te mat�,�le dijo en tono casual.
�No puedes matarme.�
�Si, la varita no sirve, pero podr�a estrangularte mientras duermes,� respondi� Draco con una sonrisa maliciosa.
�No,� replic� Harry con una sonrisa igual.
�Oh, crees que me conoces demasiado bien.�
�No dije que no quisieras matarme. Dije que no podr�as, es parte de los hechizos para esclavos. No puedes lastimarme para nada.�
Draco arrug� la frente.
�mira.� Harry se levant� y se alej� de la mesa. �Intenta pegarme, vamos. Draco, p�game.�
�No creas que no lo har�.�
�Adelante, p�game.�
�De acuerdo,� dijo Draco poni�ndose de pie. ��En d�nde?�
�Donde sea, no importa.�
Draco sonri� le mand� un pu�etazo a la quijada. El pu�o se le desvi� en contra de su voluntad justo antes de que hiciera contacto desequilibr�ndolo y fue a dar al suelo dando traspi�s.
��Ves?� coment� Harry satisfecho.
�Pero tu me has pegado,� se quej� Draco.
�Se te sigue olvidando la naturaleza de la relaci�n amo-esclavo,� coment� Harry de buena gana mientras extend�a la mano para ayudarlo a levantarse.
Draco la acept�, pero murmur�, �Tonto,� una vez que estuvo levantado.
**
Estaban leyendo frente a la chimenea en una noche prematuramente fr�a cuando Harry lo mir� y le pregunt� de la nada, ��Cu�ndo fue tu primera vez?�
��Mi primera ve de qu�?� pregunt� Draco sin levantar la mirada del libro de Pociones Avanzadas de Snape.
�Eh... sexual.�
Draco levant� la mirada sonriendo. �Sab�a a qu� te refer�as. Pero es que me parece extra�amente divertido que me cojas tres veces a la semana y a�n as� te apene hablar de sexo.�
Harry se sonroj�. �Payaso. �Y bien?�
Draco dej� primero el libro a un lado con cuidado para despu�s replicar, �Fue durante las vacaciones de Navidad de quinto.�
Harry lo interrumpi�. ��S�lo ten�as quince?�
�Si, y por favor gu�rdate los comentarios y preguntas para el final si no nunca voy a terminar.�
�Lo siento.�
��En d�nde iba? Ah, si, Dom. Dominic Paveaux es hijo de una familia amiga �ntima. Sebasti�n Paveaux hab�a sido durante varios a�os el Embajador del Ministerio Franc�s y su familia vino a quedarse con nosotros esa Navidad. Dom ten�a dieciocho y era muy guapo. El a�o anterior yo hab�a descubierto que me gustaban tanto chicos como chicas, bueno, quiz� mas los chicos. �Recuerdas a V�ctor Krum?� dej� escapar un suspiro suave. ��Necesito decir mas?�
Harry asinti� sinti�ndose deleitado por la animada historia de Draco.
�Una noche nos quedamos despiertos hasta tarde platicando y �l me bes�. Yo estaba completamente interesado as� que lo invit� a mi habitaci�n y una cosa llev� a la otra. Fue bastante agradable. Nos acostamos otras tres veces mas antes de que �l regresara a Francia y yo a la escuela.� Su expresi�n cambi� de una de remembranza a una de tristeza profunda. �Es la �ltima ocasi�n que recuerdo haber estado con mis padres como una familia. Ya sabes, felices. Todo se fue al ca�o poco despu�s de eso.�
Sin saber por qu�, Harry extendi� la mano para acariciarle el dorso de la mano.
Draco levant� la mirada confundido y dijo, �Te ech� la culpa de eso. Me equivoqu�.� En un instante escondi� su tristeza tras una sonrisa falsa. �Ahora s� tengo de qu� echarte la culpa.�
Harry puso los ojos en blanco y retir� la mano. �Si recuerdas correctamente, te di a escoger.�
�Vaya elecci�n, pero no importa. Lo hecho, hecho est� y ahora es mi turno de hacerte una pregunta.�
��Preguntarme qu�?�
�Sobre tu primera vez.�
Harry pudo sentir que se le enrojec�a la cara. �Te dije que...�
�Si, si, pero �no hubo nada mas? �Con las chicas?� pregunt� Draco con curiosidad.
�Mi primer beso fue con Cho Chang, pero fue un desastre. Creo que deber�a haberlo sabido en ese entonces.�
��Y con la Comadrejita?�
�No la llames as�,� le pidi� con gentileza. �Fue la segunda chica que bes� y hasta ah� llega mi historia.�
�Guau, hubiera pensado que en el dormitorio de Gryffindor todos se aventar�an unos a otros para estar contigo.�
�Dif�cilmente. Adem�s estaba un poco preocupado,� coment� Harry se�al�ndose la cicatriz.
�Bueno, yo estuve hecho un desastre durante sexto y a�n as� logr� tontear con Pansy y correrme ocasionalmente con Nott.�
��Nott?� pregunt� Harry incr�dulo.
�Si, pero nunca cogimos, solo intercambi�bamos mamadas de vez en cuando.�
��Y qu� me dices de s�ptimo?�
�Ah, estar�amos habland de Kalac Prantz. Definitivamente sab�a coger.�
�El nombre me suena.�
�Era de Slytherin, un a�o atr�s de nosotros, que adem�s estuvo atr�s de mi con bastante frecuencia,� dijo orgulloso. �Tambi�n daba las mamadas mas fabulosas.�
Harry sab�a que se estaba sonrojando otra vez. Tambi�n sab�a que Draco estaba disfrutando al m�ximo avergonzarlo. No deseaba que adquiriera ventaja, por lo que le pregunt�, ��Y qu� tal la mamas tu?�
�Extraordinariamente. Francamente me sorprende que no me lo hubieras pedido todav�a.�
�Ahora te lo estoy pidiendo.�
��Y?� pregunt� Draco con una ceja enarcada.
�Me gustar�a averiguarlo.�
�Est�s hablando en general o...�
�En este momento,� lleno de confianza.
�Recu�state,� le dijo Draco seductor con ojos predadores.
Tom� la almohada en la que se hab�a estado recargando, se la puso debajo del cuello y se acomod�. Draco adopt� una actitud agresiva y se puso encima de �l. Le desabroch� h�bilmente los jeans y los baj� junto con sus b�xers hasta la rodillas en tan solo unos segundos.
Harry jade� en el instante en que los labios de Draco rozaron su cadera y se incorpor� hasta quedar apoyado sobre los codos. Observ� asombrado mientras Draco le lam�a y chupaba el est�mago. Al parecer toda su sangre hab�a decidido dirigirse a su entrepierna. Su pene se hizo mas grande y rojo.
Draco sonri� triunfal. Pas� la lengua por la ranura y el pene de Harry brinc� por voluntad propia.
�Oh, maldici�n,� Harry gimi� mientras Draco tomaba la cabeza con la boca. Era como ser ba�ado en fuego l�quido. La visi�n de esa cabeza rubia subiendo y bajando entre sus piernas era lo m�s er�tico que Harry hubiera visto en su vida. Draco lo chupaba y su lengua giraba y su mano jugueteaba con sus bolas. Al ver esos labios rosas envolviendo su pene se vio obligado a mover las caderas hacia esa boca caliente. Se sinti� a�n mas fascinado por la respiraci�n controlada que Draco hac�a por la nariz.
�Joder. Oh, joder. Yo nunca -� no pudo hablar mas. Jadeaba en busca de aire. Quer�a observar pero ya no ten�a la fuerza. Dej� caer la cabeza otra vez sobre la almohada y cerr� los ojos mientras Draco segu�a chup�ndolo, acarici�ndolo y lami�ndolo hasta llevarlo a un orgasmo desquiciante. Echando la cabeza hacia atr�s, Harry se corri� con fuerza y escuch� (aunque no pudo verlo) a Draco tragar.
Al recuperar el aliento, intent� pensar una forma para devolverle el favor en ese momento. Cerr� los ojos decidiendo que si esto era lo que la vida le ten�a reservado, se dar�a por bien servido.
La ilusi�n se rompi� en mil pedazos cuando Draco e incorpor� para anunciar, �Si no necesitas nada mas, me gustar�a retirarme por hoy.�
Harry no pudo hacer otra cosa mas que abrir y cerrar la boca en repetidas ocasiones intentando formar las palabras que no llegaron. Para el momento en que se dio cuenta de lo que hab�a pasado, Draco ya hab�a dejado la habitaci�n.
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