El Dormitorio de Gryffindor
Fuego Conmemorado
Escrita por: Oldenuf2nb
Traducida por: Nalero y Val

Cuarta Parte

Se despert� lentamente en medio de una neblina densa, que aumentaba la oscuridad y la calidez, la suavidad que envolv�a su cuerpo. Se sent�a pesado, sobrecargado y a�n cuando su mente registr� que no estaba muerto, no pudo reunir la fuerza necesaria para que le importara. Durante un rato estuvo vagando entre el sue�o y la vigilia, disfrutando el hecho de estar caliente y de la falta de dolor, pero no queriendo probar los l�mites de su vigilia para investigar sus alrededores. Pero finalmente, sus ojos se abrieron casi por voluntad propia y se encontr� en un lugar desconocido; lo primero que vio fue el dosel de terciopelo oscuro de una cama enorme. La luz ba�aba la tela oscura y volte� la cara para descubrir que estaba en una rec�mara grande y oscura y que la �nica luz proven�a de una chimenea al otro lado de la habitaci�n. La mir� un momento, observando el baile de las llamas, frunci� el ce�o. �En d�nde estaba? No estaba en la habitaci�n de su casa; las cortinas que ca�an del dosel eran blancas, no negras. Y no hab�a estado en su casa, �o s�?

Se llev� la mano a la cabeza, percat�ndose de que ten�a lastimada la mu�eca. Estudi� las marcas perfectas de unos dedos sobre la piel blanca y entonces lo record� todo en medio de un remolino. Jade� al llevarse la mano a la garganta para encontrar un vendaje grueso cubriendo la piel.

�No tuvo tiempo,� dijo una voz profunda y Draco se tens�. Sus ojos buscaron al propietario de la voz, pero �sta hab�a venido de una esquina oscura al otro extremo y no pudo verlo. Pero el sonido... oh, el sonido, a�n despu�s de todo este tiempo, le era igual de familiar que su propia voz. �Cur� los huesos de tu mu�eca. Las heridas de tu garganta... a �sas les tomar� m�s tiempo. Hice lo que pude para cerrarlas, pero lo m�s probable es que te dejen una cicatriz.�

Entonces escuch� unos pasos que se fueron acercando gradualmente, y la luz bailante de las llamas ilumin� primero unos zapatos negros, luego unos pantalones de mezclilla negros tambi�n para luego iluminar un pecho amplio envuelto en un jersey negro ajustado. Se detuvo un momento, como si se hubiera percatado de que sus facciones segu�an en las sombras y meti� las manos casi nervioso en los bolsillos delanteros de sus pantalones antes de dar el �ltimo paso que iluminar�a su rostro.

Cuando los ojos verdes se oscurecieron preocupados, Draco supo que hab�a producido un sonido, una mezcla entre jadeo y grito.

��Te duele algo?�

La distancia entre ellos fue salvada en un instante y Draco se encontr� acostado mirando un rostro que cre�a haber perdido para siempre.

Estaba p�lido, pero su piel parec�a brillar con una especie de luz interior rara y los p�mulos fuertes, la mand�bula cuadrada y la nariz recta eran iguales que como las recordaba y a�n as�... mucho m�s. Ten�a el cabello igual que como la �ltima vez que lo hab�a visto; corto, salvaje, ligeramente m�s largo del frente en un intento por cubrir la cicatriz. Ya no llevaba lentes, dejando as� al descubierto los ojos verde oscuro, las largas pesta�as gruesas y rizadas, lo mismo que las cejas elegantemente arqueadas. Se ve�a... igual, sin haber sido afectado por la edad y tan hermoso que era doloroso. Draco bebi� de su vista a�n cuando su pulso se aceler� y sinti� que los ojos se le llenaron de l�grimas. Harry Potter frunci� el ce�o acerc�ndose m�s.

��Te duele algo, Draco? Tengo pociones...�

�Eres t�,� exhal� Draco con el coraz�n en la garganta. �Cre� que lo hab�a so�ado, que no pod�a ser real. Dios m�o, Harry, cre� que estabas muerto.�

Draco vio que la tristeza llenaba los ojos de Harry que se enderez� y retrocedi� medio paso. �A efectos pr�cticos,� coment� sombr�o, �lo estoy.�

El silencio cay� sobre ellos mientras se estudiaban uno al otro durante bastante tiempo y Harry, por su parte, parec�a tan hambriento de ver a Draco como Draco de �l. Sin embargo, Draco sab�a que hab�a envejecido y que sal�a perdiendo en la comparaci�n. Se llev� la mano al cabello.

�Soy m�s viejo.� Sab�a que era obvio y sinti� que las mejillas se le calentaban inmediatamente. �Bueno, por supuesto que lo soy...�

�Te ves... maravilloso.� Coment� Harry nost�lgico.

�Y t� eres hermoso,� coment� Draco para luego levantar la mano de la colcha negra de sat�n. ��Te sientas conmigo?�

Harry se ve�a como si quisiera desesperadamente ir y sujetar su mano, pero permaneci� en donde estaba. �No... es buena idea,� dijo suavemente.

��Ni siquiera puedes sentarte junto a m�?� Draco baj� la mano al sat�n moviendo los dedos inquieto sobre la colcha.

Harry sacudi� la cabeza con pesar. �No es buena idea, Draco,� dijo con tono de disculpa. �Tienes una herida abierta en la garganta y no debes olvidar lo que soy.�

Draco trag� con dificultad. ��Cuando menos puedes decirme qu� fue lo que pas�?�

Harry lo mir� a los ojos un largo momento, luego sac� una mano de sus bolsillos y la movi� y un sill�n pesado que hab�a junto al fuego se desliz� en silencio sobre el piso de parqu�. Draco abri� mucho los ojos.

��Tu magia... se ha vuelto m�s fuerte?�

Harry lo mir� mientras se acomodaba en el sill�n. Se encogi� de hombros ligeramente, al parecer apenado. �Algunas cosas. En su mayor parte puedo conjurar hechizos sin una varita.�

�Y sin decirlos en voz alta,� murmur� Draco. Harry asinti� sin darle importancia. Se recarg� en el sill�n suspirando suavemente, moviendo las manos inquieto sobre la mezclilla que cubr�a sus muslos. ��Qu� es lo que quieres saber?�

�Todo,� contest� Draco con los ojos fijos en el rostro de Harry. �ste lo mir� tranquilamente un buen rato para luego asentir.

�Supongo que te lo debo.� Respir� profundo. �Esta noche Gautlier dijo la verdad, cuando menos una parte de ella. Aquella noche, cuando vi que te hab�a alcanzado un hechizo, yo... perd� la concentraci�n. Lo �nico que pod�a pensar era que estabas lastimado y que te ten�an que llevar a un lugar seguro...�

�Lo siento,� murmur� Draco con la garganta oprimida. �Fui descuidado...�

�No, no lo fuiste,� replic� Harry firmemente. �Nos tendieron una trampa y nos sobrepasaban en n�mero incre�blemente. Supe que era una trampa casi desde el momento en que me Aparec�. Lo que no me di cuenta fue que era Gautlier y sus secuaces.� Sacudi� la cabeza. �Cuando menos no hasta despu�s.�

�Te vi caer,� jade� Draco. �Cre�... parec�a como si...� la voz se le ator� en la garganta y los ojos le picaron al llen�rsele de l�grimas. Harry las vio y despu�s de una breve pausa se inclin� sobre la orilla de la cama para poner su mano sobre la de Draco. Su mano estaba fresca, pero no fr�a, Draco gir� la suya r�pidamente sujetando los dedos ofrecidos con fuerza. �Oh dios, Harry...� logr� decir mientras ca�an las l�grimas.

�Lo s�, amor,� dijo Harry con voz sofocada y Draco pudo ver que sus ojos brillaban por las l�grimas no derramadas. �Lo s� y lo siento. Lo siento much�simo...�

�No ten�as que haberte marchado,� dijo Draco r�pidamente mientras las l�grimas segu�an cayendo por su rostro. �No me hubiera importado, no a m�...�

Entonces Harry se qued� muy quito y retir� la mano suavemente. �No sabes lo que est�s diciendo,� dijo en voz baja.

�S�, lo s�,� replic� Draco levant�ndose sobre sus codos. �No me hubiera importado. �Y no me importa ahora!�

�Draco,� dijo Harry. �No entiendes...�

��Entonces, expl�came!� Sab�a que hab�a levantado la voz, que se escuchaba desesperado. Harry lo mir� fijamente, luego suspir� llev�ndose una mano a la parte trasera del cuello, masaje�ndose los m�sculos tensos. Finalmente dej� caer la mano sobre su regazo.

�No recuerdo qu� hechizo fue el que me peg�,� comenz� en voz baja. �No recuerdo mucho de nada de... semanas despu�s de esa noche. Es dif�cil de explicar...� se sacudi� con aire ausente los pantalones con la mirada fija en sus rodillas. �Desde el principio, el plan de Gautlier hab�a sido hacerme pagar por haber sido... arrogante, desde su punto de vista. Creo que realmente se sent�a ofendido por no haber podido afectarme, que, por la raz�n que fuera, su �encanto�,� movi� los labios secos, �no funcionara conmigo. Ten�a una opini�n bastante alta de s� mismo y mi indiferencia lo insult� enormemente.� Sonri� amargamente. �Tarado eg�latra. Pero m�s que eso, hab�a hecho un plan para instalarse en alg�n lado como un nuevo Se�or Tenebroso e incluso estaba tratando de crear un ej�rcito de otros...iguales a �l.� Entonces levant� la mirada. ��Recuerdas los ataques que hab�amos estado siguiendo? �El incremento repentino de actividad supuestamente mort�faga justo antes de esa �ltima noche?� Draco asinti� ligeramente. �Era Gautlier y sus... seguidores,� escupi�.

Draco se recost� volteando la cabeza hacia la almohada. �Se detuvo, ya sabes... despu�s,� dijo suavemente. �Simplemente... se detuvo. No hubo m�s asesinatos, m�s hechizos oscuros...�

Harry cerr� los ojos y sus hombros anchos se elevaron y cayeron al ritmo de un suspiro pesado. �Ten�a lo que quer�a.�

El silencio creci� entre ellos durante un momento. �Te quer�a a ti,� finalmente lo rompi� Draco con un jadeo suave. �Dios m�o, todo fue para obtenerte a ti,�

Harry no hizo nada durante un momento, luego asinti� bruscamente. Draco se acost� de lado deslizando la mano sobre la colcha de sat�n hacia donde Harry estaba sentado. �Eso no explica por que simplemente... desapareciste, Harry.� Harry abri� los ojos hacia los suyos, luego los desvi� r�pidamente. �Por favor,� suplic� Draco suavemente. �Por favor. Necesito entender...�

Harry trag� con dificultad, su manzana de Ad�n subiendo y bajando debajo de la p�lida piel de su garganta. �No sabes c�mo es, Draco,� dijo en voz muy baja. �Cuando acabas... de haber sido transformado, eres menos que un animal. Todo se reduce a... alimentarte. No te que queda verg�enza, consciencia ni humanidad. Eres un animal, un animal que necesita sangre para sobrevivir. Un animal que necesita... alguien, un padre que te gu�e.� Se detuvo cerrando los dedos sobre sus muslos y Draco tuvo que pelear contra la urgencia de cubrir su mano con la suya. �Bajo la gu�a de un padre decente, la transformaci�n puede ser... controlada, con una cantidad m�nima de muertes. Un vampiro puede alimentarse sin matar. Pero un vampiro nuevo es una criatura salvaje, y si es abandonada a su suerte, no hay nada que regule, que evite que destruya justo lo que necesita.� Levant� los ojos hacia los de Draco y su expresi�n le desgarr� el coraz�n. ��Entiendes?�

Se ve�a tan atormentado que Draco dese� haber podido decir que s� lo entend�a, pero Harry pudo ver que no era as�. Se mordi� el labio, cerrando los ojos. �Gautlier... no me control�,� susurr�. �Me llev� a lugares y... me dej� suelto. Para el momento en que me hube... �serenado�, hab�a hecho... cosas horribles. Cosas horribles, horribles.� Sacudi� la cabeza mientras las l�grimas ca�an por debajo de sus p�rpados cerrados.

�Pero no pudiste evitarlo,� susurr� Draco. �Lo acabas de decir t� mismo, cuando un vampiro acaba de ser transformado, no tiene control...�

Harry abri� los ojos y ardieron durante un momento. �Muggles, Draco. Mujeres,� dijo con voz ronca. �Y ni�os.�

Draco no pudo evitarlo, retrocedi� al escuchar las palabras, de la expresi�n de sus ojos y Harry lo vio. Volte� la cabeza cerrando los ojos y Draco no supo qu� decir.

Despu�s de una pausa, Harry comenz� a hablar nuevamente. �Lo hizo a prop�sito,� continu� con voz muerta. �Me permiti� convertirme en un monstruo, incluso lo aliment�. Cuando comenc� a recordar qui�n era y supe las cosas que hab�a hecho...� se detuvo con los ojos todav�a cerrados y la quijada tensa. �Le supliqu� que me matara,� susurr� a la oscuridad. �Le supliqu� de rodillas, pero �l se ri�.� Sacudi� la cabeza negra, luego respir� profundo y abri� los ojos. Ten�a las pesta�as h�medas y divididas, cuando volvi� a mirarlo. �Lo que s�, intent� seducirme,� continu� ir�nico. �Pero todav�a me quedaba la suficiente humanidad como para resistir eso cuando menos. Una vez que se dio cuenta de que nunca ser�a su... compa�ero -� sus labios se curvaron ante la palabra, �- y que su necesidad de llevarme al descubierto hab�a culminado en exactamente lo que quer�a, mi destrucci�n, me abandon� a mi suerte y se fue del pa�s. No supe a d�nde se hab�a ido; no me import�. S�lo sab�a que no pod�a permanecer en Inglaterra, no en donde hab�a la posibilidad de que alguien me reconociera.�

Draco frunci� el ce�o. �Podr�as haber acudido a m�,� dijo suavemente. �Podr�a haberte ayudado.�

Los ojos de Harry se suavizaron un momento mientras lo estudiaba. �S� que lo habr�as hecho,� contest� pensativo. �Es por eso mismo que no lo hice.� Draco supo que se reflej� en sus ojos lo lastimado que se sinti� al escuchar las palabras cuando Harry se apresur� a a�adir. �No me malinterpretes,� dijo suavemente. �Lo quer�a. Dios, cu�nto lo quer�a. Te observ�, �lo sab�as?� saco sacudi� la cabeza ligeramente. �Lo hice. Te observ� en los jardines de la Mansi�n, aprendiendo a caminar nuevamente. Vi lo... lastimado que te dej� todo ese l�o, y me sent� a�n m�s avergonzado. No pod�a ir contigo, Draco. No confiaba en m� mismo. Todav�a era muy nuevo y no pod�a confiar en que no tomar�a lo que sab�a me ofrecer�as. Ya no era un hombre y no pod�a darte la vida que quer�amos juntos.� Se detuvo bajado la mirada a las rodillas. �Adem�s, no pod�a arriesgarme a que alguien me viera. Si la prensa se hubiera llegado a enterar en lo que me hab�a convertido...� sacudi� la cabeza y sus hombros se tensaron. �No pod�a dejarle ese legado a mis hijos. Ya era suficientemente malo que hubieran tenido que crecer como los hijos de Harry Potter, �y adem�s esto?� sacudi� la cabeza con mayor �nfasis. �No, no pod�a hacerles eso.�

Draco pens� en Scorpius, en lo peque�o que era cuando todo esto hab�a pasado. Harry ten�a tres hijos y Lily y Albus s�lo hab�an sido unos beb�s. �Entiendo,� murmur� y Harry lo volvi� a mirar.

��S�?�

Draco asinti�. �Yo tampoco le hubiera hecho eso a Scorpius.�

Harry estudi� su rostro un momento largo antes de volver a bajar la mirada. �Gracias por entenderlo.�

El silencio se hizo entre ellos, roto s�lo por el ruido de la chimenea. ��C�mo fue que terminaste aqu�?� pregunt� Draco finalmente. Harry levant� los ojos.

��Aqu� en Estados Unidos o aqu� en Charleston?�

�Ambos. Cualquiera.� Contest� Draco.

Harry recarg� la cabeza en el respaldo alto del sill�n elegante. �Quer�a irme de Europa,� contest� neutral. �Dej� la b�veda que mis padres me heredaron para Ginny y los ni�os; con eso deber�a ser m�s que suficiente para sus necesidades. Pero ella nunca tuvo acceso a las cuentas de los Black. Tan pronto como pude las vaci�. Era una suma mucho m�s grande de lo que jam�s me imagin�. No tendr� que preocuparme por el dinero durante a�os.�

��Y nadie de Gringotts te reconoci�?� pregunt� Draco incr�dulo.

�Oh, claro que lo hicieron,� dijo Harry levantando las comisuras de los labios ir�nicamente. �Pero su c�digo de secreto se extiende incluso a aquellos clientes que se han convertido en no muertos. No te imaginas la red subterr�nea que hay en la mayor�a de las ciudades m�gicas y que atiende a las criaturas m�gicas. Incluso en Breta�a hay toda una infraestructura que no conoce la poblaci�n m�gica en general. Y aqu� en Estados Unidos no hay los mismos prejuicios que siguen predominando all� en casa. Los elfos no son propiedad de nadie aqu�, est�n a tu servicio, pero se les paga. Y los vampiros tienen cierto... prestigio que no gozan en ning�n otro lado.� Sonri� ligeramente despectivo, y esa expresi�n resultaba tan rara en el Harry que Draco conoc�a, que lo �nico que pudo hacer, fue mirarlo. �Somos considerados muy sensuales,� dijo simplemente. �Y con una ventaja adicional; en Estados Unidos han escuchado sobre Harry Potter, pero nunca lo han visto.� Harry baj� la mirada al suelo con el ce�o ligeramente fruncido.

�Eso explica Estados Unidos,� se�al� Draco cuando Harry se qued� callado. Los ojos verdes volvieron a levantarse.

�Estoy en Charleston porque Gautlier estaba en Charleston,� contest� tenso. Draco no lo presion� cuando se qued� callado; se limit� a esperar. �Estaba en Nueva Orle�ns,� dijo Harry finalmente. �Hay una gran infraestructura all� y la red provee las cosas que necesitamos para sobrevivir. Comenc� a escuchar... cosas sobre un vampiro que se estaba consiguiendo un peque�o ej�rcito de seguidores. Uno bastante loco que estaba comenzando a desarrollar delirios de grandeza. Los hijos de muggles comenzaron a ser objetivos, se estaban utilizando hechizos desconocidos. Supe que era Gautlier y lo que estaba tratando de hacer.� Se detuvo, sus ojos verdes llanos. �No pod�a dejarlo. Ten�a que ser detenido.� Algo brill� en sus ojos. �Ha sido detenido.�

Draco inhal� abruptamente. �Entonces, est� muerto.�

�Ya estaba muerto antes,� respondi� Harry sin emoci�n alguna. �Pero ha sido terminado, s�.�

Draco record� la sensaci�n que tuvo de que algo l�quido le ca�a encima y baj� la mirada hacia la camisa blanca que tra�a y que no era la suya. Un estremecimiento recorri� su piel y Harry lo vio.

�Es b�rbaro, pero es la �nica forma de estar completamente seguro.�

Draco asinti� tragando con dificultad. ��Y sus seguidores?�

Harry se encogi� de hombros indiferente. �Los principales ya tampoco est�n. El resto son poco m�s que par�sitos que seguir�n al m�s fuerte.�

Draco estudi� la cara dura. �Y t� eres el m�s fuerte,� murmur�. Harry no respondi�, no ten�a que hacerlo.

�Ahora ya sabes por qu� estoy aqu�,� dijo Harry con voz profunda. ��Por qu� est�s t� aqu�?�

Draco estudi� los ojos verdes tranquilos. �Me tuve que retirar despu�s de... lo de mi pierna.� La se�al� y Harry asinti�. �Pero el Ministerio ocasionalmente me ped�a que fuera para hacerme alguna consulta, en especial cuando los antiguos hechizos de los Mort�fagos comenzaron a ser reutilizados.� Harry asinti�. �Y hay algo m�s.� Una ceja negra se arque� interrogadora. �Hermione reconoci� tu firma m�gica en algunos de los vampiros muertos. Me pidi� que viniera y lo verificara.�

Los ojos de Harry se agudizaron ante la menci�n del nombre de su amiga. ��C�mo est�?� pregunt� r�pidamente. ��Y Ron? �C�mo est�n?�

Draco sinti� que la compasi�n llenaba su pecho. Los tres siempre hab�an sido muy unidos. Perderlos a los dos deb�a haber sido como si lo hubieran amputado; Draco sab�a que as� hubiera sido como �l se habr�a sentido. �Est�n bien,� le asegur�. �Ya no tuvieron m�s hijos, s�lo Rose y Hugo, que se han convertido en gente decente.� Vacil� un momento, luego continu�. �Al igual que tus hijos, por cierto.�

Harry se vio tan herido que Draco lament� la impetuosidad que le hizo decir eso, pero luego lo vio inclinarse hacia delante con las manos sobre las rodillas. �Cu�ntame,�pidi� con voz ronca. �Por favor.�

�Albus y Scorpius son buenos amigos, y �l es un joven decente,� dijo con amabilidad. �Ambos fueron sorteados en Gryffindor, algo que impresion� desfavorablemente a mi padre, te lo aseguro.�Harry sonri� por primera vez desde que se hab�an vuelto a ver: una transformaci�n lenta y glamorosa con los hoyuelos en donde siempre hab�an estado. Draco se descubri� revisando sus dientes y Harry debi� percatarse de ello, porque su sonrisa se volvi� ir�nica.

�S�lo descienden cuando los necesito,� contest� a la pregunta no hecha y Draco sinti� que se sonrojaba por la pena de haber sido descubierto. ��Y c�mo est�n James y Lily?� esta pregunta fue ansiosa.

�James es un sanador,� contest� Draco. �Se cas� hace como un a�o y �l y su esposa tienen un beb�.�

Los ojos de Harry se humedecieron bajo la luz del fuego. ��Soy abuelo?� pregunt� un poco sin aliento, y Draco observ� la cara incongruentemente joven y asinti� ligeramente.

�S�.� Su voz se ahog� ante las siguientes palabras. �Un ni�o llamado Harry.�

Harry parpade� r�pidamente y Draco sinti� que la garganta se le cerr� al verlo luchar por recuperar la compostura. ��Y la peque�a Lily?� logr� preguntar Harry despu�s de un momento.

�Ya no es tan peque�a. Es una chica encantadora, muy parecida f�sicamente a su madre,� contest� Draco gentil. �Juega como cazadora para los Harpies.�

Harry sacudi� la cabeza lentamente con la mirada otra vez en el suelo. �Ten�a seis meses la �ltima vez que la vi,� coment� nost�lgico. ��C�mo est� su madre?� pregunt� cuidadosamente. Draco se trag� una oleada repentina de celos por el simple hecho de que hubiera preguntado por ella; pero por supuesto ten�a que preguntar. Era la madre de sus hijos.

�Hasta la �ltima vez que supe de ella, estaba bien. No nos frecuentamos,� contest� un poco cortante y Harry, consciente de ello, fij� sus ojos en los de �l. Draco apart� la mirada, pero una vez m�s tenia las mejillas sonrojadas. �Se volvi� a casar con Thomas.�

�Ah.�

Se volvi� a hacer el silencio. Draco busc� algo qu� decir. �Sus padres est�n bien, al igual que sus hermanos.�

�Qu� bueno. Me da gusto.�

Draco movi� las manos inquieto sobre la colcha cuando el cuarto se qued� en silencio. Esto no pod�a ser todo lo que tuvieran que decirse, �o s�? Despu�s de todo este tiempo... busc� algo m�s que decir; pens� contarle que ahora Neville Longbottom era el director de Hogwarts o que Balise Zabini hab�a roto el r�cord de su madre y se hab�a casado seis veces. O que el gemelo Weasley que sobrevivi� ahora era uno de los magos m�s ricos de Breta�a debido al �xito de su cadena de tiendas de art�culos de broma o que la extra�a mujer Lovegood era la Bruja en Jefe del Wizengamot. Hab�a tantas cosas que no sab�a, pero cont�rselas parec�a casi... cruel. Cuando escuch� la voz de Harry, le lleg� profunda y resonante, casi como una caricia en medio de la luz tenue.

��Y qu� me cuentas de ti?�

Draco levant� los ojos bruscamente del punto que hab�a estado viendo, que era el sat�n negro con el que hab�a estado jugando, para descubrir a Harry observ�ndolo con su mirada penetrante. Draco lo mir� confundido.

��De m�?�

��C�mo has estado?�

Draco estudi� el rostro hermoso, considerando mentirle, pero no pudo.

�Tan muerto como cre� que lo estabas t�.�

Harry se vio sorprendido, luego se levant� de la silla metiendo las manos bruscamente en los bolsillos de sus pantalones de mezclilla mientras se daba la vuelta.

�Eso no es justo.�

��Eso no es justo?� pregunt� Draco incr�dulo, una oleada de coraje lo invadi� y se sent� en la cama. ��Tienes idea de lo que los �ltimos... diecinueve a�os han sido para m�?�

Harry se volvi�, sus ojos eran duros. ��Te refieres a los diecinueve a�pos y cuatro d�as? Si me das un momento, te puedo dar las horas y los minutos, si gustas.�

Draco lo mir� fijamente. ��Harry, me dejaste creer que estabas muerto!�

��Draco, lo estoy!�

Las palabras resonaron en la rec�mara en penumbra mientras se miraban fijamente. Draco ten�a los ojos muy abiertos, Harry ten�a la cara dura, sus �ngulos marcados.

�Harry,� susurr� Draco, �no lo est�s.�

�Dios m�o, �no escuchaste nada de lo que te dije?� pregunt� mordaz. �He... hecho cosas...� se detuvo cuando Draco extendi� la mano hacia el pu�o izquierdo de su camisa para levantar la manga y revelar la Marca Tenebrosa.

�Harry, yo �he hecho cosas�,� replic� extendiendo el antebrazo.

Harry se detuvo tragando con dificultad. �No es lo mismo...�

�Tienes toda la raz�n,� replic� Draco. �Yo escog� esto. T� no escogiste lo que te pas� a ti.�

��No cambia el hecho de que soy un monstruo!� grit� Harry cerrando los pu�os. Draco lo mir� fijamente y los ojos comenzaron a arderle.

�No eres... un monstruo,� dijo con voz temblorosa poni�ndose de rodillas. Ten�a que hacerlo ver, hacerlo comprender. �Me salvaste esta noche. Un monstruo nunca hubiera hecho eso. Un monstruo se habr�a alejado. Un monstruo no habr�a pasado los �ltimos seis meses tratando de liberar al mundo de otro ser malvado. Sigues siendo Harry... mi Harry.� levant� la mano para presionar el pu�o sobre su coraz�n. �Mi Harry.�

Harry le dio la espalda y Draco pudo ver que los anchos hombros temblaban. �No hagas esto.�

��Que no haga qu�?� persisti� Draco. ��Que no te diga la verdad? �Que no te diga que te he amado cada minuto de cada hora de todos los d�as de estos �ltimos diecinueve a�os? �Que no te diga que ahora que te he vuelto a ver nunca podr� volver a creer que te has ido? Porque no puedo, Harry. No puedo y no lo har�.�

Harry se volvi� nuevamente con los ojos humedecidos y con listones plateados de humedad sobre las mejillas, pero con la quijada tensa. �Te obliviar� si es que debo hacerlo.�

Draco lo mir� fijamente, vio que hablaba en serio, pero no lo crey�. �No lo har�s,� dijo en voz baja. �No podr�as ser tan cruel. Nunca lo has sido.�

Harry levant� las manos para frotarse la cara con ellas, luego las pas� sobre su cabello en un gesto de frustraci�n que era tan familiar que Draco sinti� que el pecho le dol�a. �Draco, debes entender lo imposible de esto,� dijo finalmente dejando caer las manos a los costados.

Draco lo mir� fijamente para luego sacudir la cabeza lentamente. �No...� contest�. �No lo entiendo.�

�Bebo. Sangre. Humana.� Espaci� las palabras como si estuviera habl�ndole a un ni�o peque�o, su expresi�n era exasperada.

Draco se limit� a encogerse de hombros, con los ojos acalorados. �Tengo sangre,� exhal�. �Y t� mismo dijiste que un vampiro no necesita matar para alimentarse...�

Vio que las fosas nasales de Harry se abrieron, lo vio humedecerse los labios con la lengua y sus ojos endurecerse, y el pene de Draco se movi� y comenz� a llenarse en respuesta. �Detente,� dijo Harry cortante, pero Draco vio la reacci�n que sus palabras hab�an tenido en �l y la desesperaci�n lo hizo presionar su ventaja.

�Pero te quiero,� dijo bajando la voz, con el coraz�n lati�ndole ante la verdad de sus palabras. �En todos los sentidos, sean cuales sean ahora.�

�No sabes lo que est�s diciendo,� murmur� Harry retrocediendo un paso. Draco avanz� una distancia igual de rodillas. �Est�s respondiendo a algo que no entiendes, algo que es una parte inherente del vampiro. Es parte de nuestro encanto, de lo que nos permite seducir a nuestras v�ctimas. No siempre puedo controlarlo y...� se volvi� a humedecer los labios y una fina capa de sudor comenz� a cubrir su frente. �No me quieres... quieres eso.�

�Por favor no me insultes,� repic� Draco y Harry se detuvo para mirarlo con los ojos muy abiertos. �Fuiste capaz de seducirme desde mucho antes...� se detuvo y Harry hizo una mueca. �Mucho antes, cuando tu encanto consist�a simplemente en ser t� mismo.� Harry cerr� los ojos, casi como si estuviera adolorido llev�ndose una mano inestable a la frente.

�Draco, por favor,� dijo entre dientes.

Una idea inquietante se le ocurri� en ese momento, algo que no hab�a considerado y se sent� sobre sus talones. �A menos, por supuesto,� comenz� vacilante, �que ya no me quieras.�

Harry dej� caer la mano mir�ndolo fijamente con el ce�o fruncido. ��Qu�?�

Draco levant� la barbilla ligeramente puntiaguda, no pod�a ignorar la posibilidad. �Ya no soy tan joven,� dijo luchando por mantener la voz firme a�n mientras la frialdad comenzaba a apoderarse de su interior, �o tan guapo como antes. Tengo... cicatrices, estoy perdiendo el cabello y...�

Nunca habr�a cre�do que alguien pudiera moverse tan r�pido si no lo hubiera visto con sus propios ojos. En un momento, Harry estaba parado a unos tres metros y al siguiente, estaba parado junto a Draco con una mano acunando su quijada y la otra sujetando su mano. Sostuvo su quijada entre sus dedos fuertes, sus ojos verdes estaban tan cerca y eran tan intensos que Draco jade�. �Silencio,� dijo Harry, sus labios a unos cuantos cent�metros. �No eres el �nico que ha querido durante cada momento de esos diecinueve a�os.� Tom� su mano y la volte�, luego presion� su palma sobre el frente tenso de sus pantalones de mezclilla y la mantuvo ah�, movi� las caderas hacia delante, haciendo que Draco fuera plenamente consciente de la erecci�n oculta detr�s del cierre. �ste jade� fijando los ojos muy abiertos en los de Harry al mismo tiempo que su pene se llenaba. ��Se siente como si no te quisiera?� sise� con voz ronca. ��S�? Desearte nunca ha sido problema. Pero aceptar lo que ofreces... no estoy seguro de que pueda existir soportando en lo que me convertir�a si lo hago.� Sacudi� la cabeza y comenz� a retroceder, pero Draco sujet� su mano provocando que hiciera una mueca y se detuviera. Harry apret� la mano sobre su mu�eca y quedaron ah� paralizados.

�Si no es que no me deseas,� dijo Draco mir�ndolo directamente a la cara, deslizando los ojos por cada rasgo adorado. �Si no es eso, entonces perm�teme tomar mis propias decisiones. Al parecer, piensas que no tengo voto en esto. Est�s equivocado.� Vio que los ojos verdes se acaloraban mientras intentaba expresar su resoluci�n en su propia mirada firme. �Soy un hombre adulto, Harry. siempre he sabido lo que quiero.� Fij� la mirada sobre la boca de Harry que la ten�a ligeramente entreabierta y respiraba entrecortadamente. �Y siempre te he querido a ti.�

Entonces se inclin� y sin permitirle a Harry la oportunidad de alejarse, cubri� sus labios con los suyos. Lade� la cabeza para deslizar la lengua entre los labios abiertos, acariciando la de Harry con movimientos sinuosos, y lo sinti� estremecerse antes de hacer un sonido, parte gru�ido, parte gemido con la garganta. Y luego le correspondi� el beso.

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