| El Dormitorio de Gryffindor |
Resumen: El Profesor Dumbledore es testigo de un encuentro extra�o en un corredor desierto de Hogwarts. Harry/Draco slash� Precauci�n: dominio consensual. Oh dios�
Nota de la autora: Acerca de Dumbledore� no pregunten. Supongo que es algo que a mi me gustar�a presenciar **gui�o**�
Cap�tulo 2: Dulce Enemistad
El profesor Dumbledore, protegido de las miradas del personal y estudiantes por su antigua pero confiable capa de invisibilidad, caminaba por el vac�o laberinto de pasillos hacia el Gran Comedor para ir a una junta de personal, cuando abruptamente se qued� paralizado al dar vuelta en una esquina.
El pasillo frente a �l no estaba vac�o; dos figuras solitarias estaban cara a cara, el director las identific� al instante y suspir� profundamente al observar las flechas de vehemencia que se disparaban los dos archi-enemigos.
"�Slytherin metiche hijo-de-puta!"
Harry sise� acaloradamente al ver que Draco Malfoy se encontraba recargado casualmente contra la vieja pared de piedra del pasillo al que acababa de entrar.
Draco sali� bruscamente de su ensue�o con un gru�ido gutural y se enderez� en seguida.
"Potter. Uno de estos d�as recibir�s tu merecido." Contest� y ambos dieron un paso al frente, con los pu�os cerrados como firmes bolas de hierro.
"Mira quien habla, �al menos yo no necesito la protecci�n de dos grandes gorilas a dondequiera que voy!" replic� Harry acerc�ndose a Draco quien se detuvo r�pidamente, con los rasgos brillantes de burla. Mantuvo la cabeza en alto, los ojos fijos orgullosamente en Harry y la boca torcida en una d�bil sonrisa de desprecio.
Dumbledore se movi� inquieto, prepar�ndose para salir de su capa de invisibilidad y dejarse ver, si la situaci�n se sal�a de control.
Pero entonces frunci� el ce�o confundido cuando vio a Draco sacudir su melena plateada desde�osamente, haciendo que los largos mechones cayeran en desorden por su cara. Una mueca mal�vola reemplaz� los rasgos despreciativos.
"�Oh s�? Tu madre era una sangre sucia y tu padre ol�a a bayas."
Sorpresivamente, Harry dej� que una sonrisa aturdida se dibujara en sus rasgos tensos.
"No te atrevas Malfoy� " advirti� al muchacho rubio en un ilusoriamente tono suave, perforando al otro muchacho con la mirada al mismo tiempo que dejaba salir el nombre de sus labios como aire caliente. Permiti� que su mirada recorriera lentamente de arriba abajo el cuerpo delgado de Draco, aliment�ndose hambriento con la vista. Sinti� c�mo se le secaba la garganta y su pulso se aceleraba.
Incapaz de detenerse, Harry se lanz� con fuerza hacia Draco, aventando en�rgicamente al Slytherin de cabello plateado, haciendo que ambos perdieran el equilibrio y se trastabillaran contra la pared de piedra con un doloroso golpe.
Draco gru�� por el doloroso impacto que recibieron sus hombros y espalda; esto lo hizo parpadear y esforzarse por recuperar el aliento y sus rodillas se doblaron un poco, instintivamente recarg� su adolorida espalda contra la pared fr�a en busca de apoyo.
Desprevenido ante la agresi�n de Harry, Dumbledore supo que deb�a detener esto antes de que se saliera totalmente de control, pero dud� de nuevo cuando Draco, en lugar de regresar el golpe, gimi� y envolvi� con sus brazos la cintura de Harry� y lo acerc� m�s, tan cerca quedaron sus cuerpos que ni un soplo de aire podr�a pasar entre ellos� y aplast� sus labios impaciente y ardientemente contra los del muchacho de cabello oscuro.
El director se qued� boquiabierto y no pudo hacer otra cosa mas que quedarse all� paralizado, observando con escepticismo: Harry hab�a respondido profundizando el beso solo un instante, manteniento a Draco contra la pared, poderosamente atrapado por su cuerpo significativamente m�s grande, entonces se apart� de repente, zaf�ndose del abrazo de Draco.
El rubio platino gimi� d�bilmente de nuevo cuando sinti� que el cuerpo c�lido lo abandonaba.
"C�mo te gusta fastidiar Potter." Se quej� desilusionado y Harry le dirigi� una mirada forzada. "Y a Malfoy c�mo le gusta quejarse. Igual que su padre�"
Mordi�ndose el labio, Draco cerr� la peque�a distancia entre ellos para quedar de pie ante Harry, ofreci�ndole una mirada cari�osa con ojos muy abiertos e inocentes. Movi� la lengua incitador y con lentitud se puso de puntitas para alcanzar la cara de Harry, sujet�ndose de sus hombros.
"Ciertamente no como su padre� " susurr� en un sedoso tono devastador, las palabras eran escasamente algo m�s que vapor caliente contra la boca de Harry y la atrap� un segundo antes de que el muchacho de cabello oscuro se alejara en silencio por segunda vez, empuj�ndolo duramente.
El muchacho m�s peque�o hizo un moh�n y se volte� con molestia sensual, pretendiendo enfurru�arse y vagar abatido antes de arrodillarse repentinamente.
Regres� con elegancia hacia Harry, con una expresi�n de determinaci�n similar a la de una pantera que se acerca furtivamente a su presa.
"Te necesito Harry," ronrone� permitiendo que el nombre rodara por su lengua de forma atormentadora, ara�ando juguet�n al otro muchacho. Desliz� la mano bajo el dobladillo de la t�nica azul y recorri� con las yemas el tejido negro de los pantalones de Harry.
"Te deseo."
Suprimiendo el hormigueo de anhelo que hab�a empezado a pasar de los dedos de Draco a su cuerpo, Harry lo observ� un momento antes de pedirle que se levantara, agitando la cabeza con burla y asombro.
"Nunca te rindes, �verdad?" murmur� con resignaci�n, hundiendo los dedos fuertes en la mand�bula de Draco para alzar su cara lo suficiente para hacer que sus bocas se encontraran de nuevo con pasi�n mutua, desliz�ndolos luego por la tierna piel del cuello mientras Draco se fund�a en el abrazo, con las finas manos fijas en las caderas huesudas de Harry.
Sus lenguas se encontraron en una batalla brutal por el control hasta que Draco se rindi�, abriendo d�cil los labios y dejando que Harry lo guiara.
Apretado tan �ntimamente cerca del esbelto cuerpo, Draco pod�a sentir la erecci�n de Harry empuj�ndolo y no pudo resistir retorcerse contra esta, provocando que Harry respirara bruscamente y apartara la boca.
"�Peque�o diablo!" Harry abri� la boca al acelerarse el flujo de sangre hacia su cabeza, palpitando con el deseo de violarlo inexorablemente en ese mismo lugar y haciendo que sus mejillas se ruborizaran furiosamente.
Sujet� herm�ticamente los largos mechones rubios como advertencia y cuando Draco roz� tentadoramente una vez m�s la punta de su pene, entrelaz� los dedos en ese pelo liso y lo alej� con brusquedad.
Cada c�lula de Harry hormigueaba, todos sus instintos le gritaban y suplicaban que se olvidara de d�nde estaba y que consumiera avaricioso a Draco. Necesit� de toda su fuerza de voluntad para resistir el impulso.
El muchacho de Slytherin levant� la mirada astuto hacia el muchacho jadeante y ruborizado, ten�a la cabeza ligeramente inclinada hacia atr�s para minimizar la lastimosa presi�n sobre su cabello, exponiendo el cuello p�lido como en un sacrificio.
Harry observ� esa piel vulnerable, el est�mago le daba vuelcos ante el pensamiento de lo f�cil que ser�a envolver ese cuello de cisne y obligar violentamente a Draco a ponerse de rodillas� a su merced� hacerlo rogar, aullar, hacerlo... -
R�pidamente apart� los ojos y mir� en cambio en los ojos gris-pizara.
Estaban fijos en la cara de Harry y cuando las dos miradas se encontraron, el gris se ahog� en el verde esmeralda, burlonamente dilatados por la excitaci�n descaradamente lujuriosa.
La cara de Draco ten�a una vez m�s la caracter�stica expresi�n de presunci�n Malfoy, sonriendo con d�bil desprecio. Observaba a Harry como si lo retara a hacer algo, con un mal�volo toque azul en los iris.
"�Comprendes que est�s comport�ndote como un peque�o mocoso consentido y arrogante y que tendr� que castigarte severamente?" le inform� Harry despacio, retorciendo cruelmente el sedoso pelo hasta que Draco ya no pudo ocultar una mueca de dolor y se tuvo que hacer m�s hacia atr�s. Su sonrisa desapareci� al instante al esforzarse por mantener su dignidad.
Podr�a haber jurado que un escalofr�o tr�mulo atraves� el cuerpo el�stico del muchacho a su merced y con brutalidad baj� a�n m�s la mano de forma que Draco gritara y casi perdiera el equilibrio en un desesperado intento por doblar su espina en un �ngulo imposible.
"�Eso espero!" Draco abri� la boca y se derrumb� en el suelo cuando Harry lo solt� abruptamente. "�Tu cuarto o el m�o?" continu� inocentemente, en su voz se o�a una ligera preocupaci�n por los cardenales que pod�a sentir se estaban formando en su delicada piel. Le costo un poco de trabajo volver a ponerse en pie y recuperar sus sentidos, se frot� la parte baja de la espalda mientras sonre�a satisfecho al mismo tiempo que Harry se alejaba por el corredor.
Claro, Harry no avanz� mas que un par de pasos antes de, incapaz resistirse a la tentaci�n, voltearse para mirar a Draco de pie a medio corredor, con el pelo despeinado como cascada plateada alrededor de su cara, sus suaves y usualmente p�lidos labios ligeramente rosados, entreabiertos debido a los �speros jadeos sincronizados con el pesado movimiento de su pecho.
Los ojos grises a�n segu�an minuciosamente cada movimiento de Harry, pero parec�an vidriosos debajo de esas pecadoras pesta�as largas. Estas �ltimas se movieron en una invitaci�n corrupta.
Despacio, Draco se puso de nuevo de rodillas y se sent� sobre sus piernas.
"Maldito seas Malfoy " susurr� Harry con la respiraci�n entrecortada, incapaz de apartar los ojos del hermoso muchacho. Draco baj� la mirada sumiso y no se movi� hasta que vio la t�nica de Harry ondulando frente a s�.
"�Qu� has hecho de m�?" exclam� Harry, sacudiendo un poco la cabeza con una disimulada sonrisa de placer mientras saboreaba la vista del muchacho m�s peque�o de rodillas, su vicioso pero obediente peque�o drag�n.
"Te deseo." repiti� Draco obstinado, manteniendo deferentemente la mirada hacia el suelo.
"�Andar� a rastras atr�s de t� por toda la escuela si no haces algo!" agreg� en una amenaza injusta, haciendo que Harry frunciera el entrecejo pensativo.
"Aunque el solo pensarlo me excita, no creo que sea buena idea. Tienes que aprender que no siempre puedes tener lo que quieres." contest� finalmente en un tono severo de burla, permitiendo que sus ojos brillaran cuando la cara de Draco se convirti� en un moh�n de abatida frustraci�n .
"Harry." Gimi� implorante y Harry se agach� delante de �l.
Una u�a mal cortada recorri� la suave piel p�lida, dejando una delgada marca roja en la mejilla de Draco, como la sombra de una l�grima de sangre, luego se dirigi� lo largo de la mand�bula, sintiendo la determinaci�n de Draco en los m�sculos tensos.
"�Por favor!"
Draco jade� urgentemente y se inclin� esperanzado hacia adelante.
Harry desliz� sus u�as formando peque�as curvas por la delgada garganta, encantado por la forma en que la piel atormentada temblaba contra el toque juguet�n y nuevamente se tom� su tiempo para saborear la vulnerabilidad del �ngel oscuro ante �l. Un sentimiento s�bito de poder corri� a trav�s de sus venas, por todo su ser.
Tocar a Draco, desear a Draco� tener a Draco, poseerlo�
La erecci�n de Harry ped�a a gritos libertad, estirando sus calzoncillos dolorosamente y Harry cort� apresuradamente esos pensamientos.
Draco hab�a cerrado los ojos y estaba concentrado, determinado a no perder una sola sensaci�n, en los m�gicos temblores ocasionados por el contacto en su piel. Sinti� que la mano se mov�a acariciante hacia la base de su cuello, jugando por un momento a lo largo de la l�nea de �ste, antes de cerrarse furiosa e inesperadamente sobre su corbata.
Con un temblor violento, Draco sinti� el tejido de seda apretarse implacable alrededor de su cuello y no tuvo otra opci�n mas que seguir el tir�n, abriendo de nuevo los ojos a tiempo para ser arrastrado total y absolutamente dentro esas piscinas de un verde profundo, antes de que unos dientes atraparan su labio inferior.
La mano que no sujetaba la corbata verde y plata de Draco se movi� de nuevo hacia su garganta, dibujando delicados c�rculos en la piel suave y reluciente bajo su mand�bula.
Draco pas� aire con dificultad a trav�s de su oprimida garganta, ten�a la cabeza desesperadamente ligera y permiti� que Harry mordiera sus labios, sinti�ndo como la delicada piel le hormigueaba y era marcada. Sent�a el cuerpo entero como si lo tuviera envuelto en llamas, el sudor lo cubr�a ahora como una fina capa de lustre, ten�a las mejillas rojas y el pene le quemaba, anhelante y frustrado por la falta de atenci�n.
Inconscientemente, Draco movi� las manos sobre los brazos fuertes de Harry, por entre los hombros y la capa, como si quisiera despojar de la ropa al muchacho de cabello oscuro.
El est�mago de Harry enviaba chispas de excitaci�n a todo lo largo de su espina, provocando que sus dedos se encrisparan desvalidos y que sus m�sculos se tensaran.
La electricidad recorri� su mand�bula y de repente lo mordi�, arrancando de Draco un gemido que fue un poco de placer, un poco un grito de puro dolor cuando los dientes afilados cortaron limpiamente la tierna piel de su labio. Draco autom�ticamente se hizo para atr�s, aumentando la sensaci�n, pero sus ojos h�medos se abrieron en s�bita frustraci�n cuando Harry se apart�.
El sabor met�lico de la sangre hab�a tenido el efecto inmediato de regresar a Harry a la realidad y tragando con dificultad se incorpor� �gilmente de un salto.
"�Qu� has hecho de m�! �Mira en lo que me estoy convirtiendo!"
Se oblig� a alejarse y huy� r�pidamente, sin voltear a ver al objeto de su lujuria por miedo a que le impidiera escapar con su irresistible atracci�n magn�tica.
Draco lo observ� irse.
Se qued� de rodillas, apart�ndose el pelo mojado de la cara h�meda de sudor , sobreponi�ndose entonces al libre flujo de sangre en el interior de su labio, suavemente afloj� la lacerante corbata y el cuello de la camisa.
"�Esta noche Potter! En la Torre Gryffindor, a la medianoche!" grit� jadeante al Chico-Que-Vivi� y se imagin� la expresi�n temerosa de Harry en el siguiente corredor.
Gradualmente, Draco Malfoy se levant� y se apoy� contra la pared, saboreando la comenz�n de la piel lastimada mientras se esforzaba desesperadamente en reorganizar sus pensamientos y esperaba que menguaran su respiraci�n entrecortada y ardiente erecci�n� ser�a tan f�cil acabar la tortura con una solo caricia de esos dedos largos, pero Draco no era dado a sucumbir a la simplicidad que en su mente equival�a a debilidad. As� que el fuego lo consumi� durante un buen rato ya que su mente parec�a incapaz para concentrarse en algo m�s que no fuera Harry "ojos verdes" Potter.
Dumbledore se retir�, ten�a grabada en la vieja cara una incredulidad completa y absoluta. Hab�a visto muchas cosas en el curso de su larga carrera, pero la imagen de un Harry Potter dominando entusiasta a un Malfoy que no s�lo estaba de acuerdo, sino que lo suplicaba, en un corredor de Hogwarts era sin duda lo m�s imprevisto y asombroso.
Oh dios.
Dumbledore se apresur� hacia el Gran Comedor, con la mente hecha un remolino.
Cuando se sent� y salud� en silencio con una inclinaci�n de la cabeza a los maestros, la lujuria anhelante de Draco y el embriagante poder de Harry sobre el peque�o drag�n todav�a estaban frescas en su perturbada mente.
FIN�
�Anne Phoenix
12 de febrero del 2002
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