| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 3: Torre Gryffindor... Medianoche
Draco tuvo que esperar hasta bien entrada la medianoche antes de que Zabini, Crabbe y Goyle empezaran a roncar pesadamente, para poder salir del dormitorio como un rayo de luz plateada, recordando tomar su pesada capa negra para protegerse contra el �spero fr�o de invierno que corr�a por los pasillos nocturnos de Hogwarts.
Se apresur� por el familiar camino hacia la torre de Gryffindor, apret�ndose la capa herm�ticamente ante el penetrante fr�o, entonces, haciendo una pausa moment�nea para asegurarse que estaba solo, susurr� "Coraz�n de Le�n" a la Se�ora Gorda.
Ella bostez�, levant� una ceja y se abri� con un gui�o conocedor y discreto, permiti�ndole al joven Slytherin entrar en la sala com�n vac�a de Gryffindor y moverse furtivamente hacia el viejo sof� frente a la gran chimenea cuyo fuego se habia extinguido hac�a rato.
Harry estaba acostado de espaldas sobre el andrajoso sof� gris y todav�a llevaba la camisa y los jeans negros de la tarde, pero no as� la corbata, los zapatos y los calcetines. Ten�a las manos entrelazadas sobre el pecho, sujetando apenas los lentes, con una rodilla doblada y la otra estirada l�nguidamente.
Sin mover la cabeza ni abrir los ojos, lo recrimin�, "Llegas tarde Draco."
Draco se pas� la lengua por los labios, se acomod� el cabello detras de las orejas y r�pidamente avanz� hacia Harry. "Nadie ten�a muchas ganas de dormir esta no-" empez� a decir, pero se interrumpi� cuando Harry abri� bruscamente los ojos, ardiendo de ira. Con la mano derecha se coloc� los lentes sobre la nariz y enfoc� la cara inclinada y culpable de Draco.
"No quiero o�r excusas Malfoy. Solo estaba citando el hecho de que llegaste tarde."
Su voz era fr�a y cortante, pero Draco sab�a exactamente qu� clase de magia usar para cambiar esa desde�osa irritaci�n en lujuria urgente.
Usando su mejor expresi�n de arrepentimiento, dej� que la aterciopelada capa se deslizara de sus hombros y permaneci� de pie ante Harry en su bata verde de Slytherin.
"�Entonces para qu� perder tiempo?" dijo sin voz, mostrando una llamarada de dientes blancos, un pedacito de lengua roja.
La sonrisa en ciernes de Harry no pudo ser suprimida.
"�Qu� lleva puesto debajo el muchacho?" se pregunt� en voz alta, con una ceja levantada inquisitivamente, sabiendo la respuesta en el instante en que los ojos de Draco brillaron con picard�a.
Empuj�ndose despacio para quedar sentado y sacudiendo la tirantez de sus miembros cansados, sin vacilar, Harry extendi� la mano y le dio un brusco tir�n al cintur�n de la t�nica de Draco. �sta se abri� y qued� colgando de sus hombros como cortinas sueltas.
Harry se recost� en el sof� para contemplar la vista, frunciendo un poco los labios pensativo.
Aunque no muy alto, Draco era de el�stica piel blanca como la leche, que se tensaba sobre su clav�cula y costillas, los delgados m�sculos del est�mago ondeaban en el aire invernal. Harry se pregunt� brevemente si habr�a perdido algo de peso y que realmente no deber�a permit�rselo, pues la piel luc�a quiz� un poco demasiado firme, un poco m�s hundida de lo usu - pero no� hizo a un lado el pensamiento. No, Draco era perfecto, m�s que perfecto, Draco era angelicalmente divino� hecho para ser la �ltima derrota de Harry.
�C�mo pod�a Harry dudar esto cu�ndo su pene reaccionaba con tanta violencia ante la simple vista del muchacho? Ante los labios rojos d�bilmente curvados en un puchero, los ojos grises bajos en se�al de respero, pero aun as� alertas y calculadores�
Silb� suavemente, mientras sus ojos viajaban a todo lo largo de ese mapa familiar de curvas y crestas, ondulando por su cuerpo como el viento que sopla en un lago.
Un estremecimiento recorri� a Draco y baj� la mirada hacia s� mismo.
"�Hace fr�o!" Sonri� lisonjero y Harry desech� sus palabras con una peque�a risa.
"No por mucho tiempo� " prometi�.
Con la agilidad de un tigre, se levant� de un brinco y tir� a Draco sobre la alfombra de oso polar frente a la vac�a chimenea negra, arrebatando la bata de sus hombros en un movimiento f�cil y veloz, muy practicado.
Draco brinc� visiblemente cuando cay� al suelo sobre la piel lastimada de su espalda y hombros y brinc� aun m�s cuando Harry aterriz� de lleno sobre su cuerpo.
Sin darle tiempo para reaccionar, el Gryffindor sujet� ambas mu�ecas sujet�ndolas insoportablemente y las sostuvo sobre su cabeza con una mano musculosa, tirando sus lentes a un lado con la otra mano.
Draco se retorci� y se resisti�, la carne de gallina desapareci� cuando Harry se sent� en �l y lo mont� hasta que el forcejeo mengu� en un temblor jadeante. Su coraz�n parec�a estallar adentro de su t�rax y su pene erecto pulsaba al mismo ritmo, latiendo desesperado intentando alcanzar a Harry sentado firmemente en su est�mago.
Harry apret� aun m�s sus mu�ecas y Draco reconoci� el intento de dejarlo lastimado como un faro esmeralda en los mares verdes tormentosos de sus ojos. �l seguir�a deseoso esa luz a cualquier orilla�
Emitiendo un gemido suave de anhelo, se retorci� un poco para provocar a Harry, que lo mir� en silencio, observando el arruinado cabello mojado de sudor, los ojos grises de mirada perdida, los suaves labios sin color debido a su brutal trato en el pasillo.
El cabello enredado se rompi� ruidosamente cuando meti� sus dedos brutalmente en medio de los mechones de plata, y Harry descendi� para exigir la boca de Draco, invadi�ndola con su lengua, examinando cada esquina, como si fuera la primera vez, como si no conociera ya todo mi coraz�n.
Lami� la cicatriz fresca y luego la pellizc�. Abraz� su lengua caliente y se apart� al instante cuando Draco se atrevi� a responder con un golpecito exigente de la suya.
El muchacho rubio hab�a intentado liberar una mano mientras Harry asaltaba su boca, s�lo para lograr que el hueso de la mu�eca fuera regresado en�rgicamente hacia el suelo. El agarre de Harry estaba entumeciendo sus dedos, lastim�ndolo hasta los huesos.
Draco Malfoy amaba que Harry fuera m�s fuerte que �l� amaba la manera en que Harry pod�a inmovilizarlo, mantenerlo abajo inlcuso cuando �l hac�a su mejor esfuerzo para detenerlo. Amaba estar expuesto como ahora, desnudo y exhausto, temblando y sudoroso... su cuerpo nada m�s que un racimo de terminaciones nerviosas, brincando ante el m�s ligero susurro de un toque.
Amaba que no hubiera nada que Harry pudiera hacer para resistir su propio deseo�
Harry solt� sus mu�ecas abruptamente y se enderez� sobre el est�mago delgado de Draco, justo fuera del alcance de la erecci�n detr�s de �l.
Llev�ndose las mu�ecas adoloridas hacia �l, Draco sinti� la piel herida con un temblor de excitaci�n; su manzana de Ad�n sub�a y bajaba, llamando a Harry mientras intentaba controlar su respiraci�n.
El captor de Draco sonri� y ese acto encendi� toda su cara, haci�ndola brillar incluso en la luz oscura. Se quit� los rizos h�medos de la frente, rozando apenas su vieja cicatriz en forma de rayo.
"D�me lo que quieres Draco," susurr� roncamente.
"A t�. Te deseo, te necesito." contest� r�pidamente Draco y levant� las manos para desabotonar su camisa. Harry lo dej� hacer, observando los delicados dedos largos trabajar con destreza a lo largo de la fila de botones blancos.
"Qu� quieres." insisti� Harry mientras Draco deslizaba su camisa para cayera de sus hombros y cuerpo. Draco hizo una pausa y admir� el torso poderosamente construido antes de liberar los botones de los pantalones de Harry, entonces contuvo la respiraci�n y cerr� los ojos, jadeante.
"Quiero que desates la destrucci�n en m�."
La expresi�n cerrada del muchacho de cabello oscuro no cambi�, sus palmas descansaban en el pecho de Draco, jugando inconscientemente con los peque�os pezones endurecidos, consciente de que Draco se estaba mordiendo el labio para no rogar y suplicar a su verdugo que lo liberara de este exquisito tormento.
Entonces Harry sonri� ampliamente y se agach� para chupar su oreja. Al mismo tiempo susurr� unas palabras ininteligibles y Draco sinti� una cinta de cuero ancho entrelaz�ndose en sus mu�ecas, subi�ndolas m�gicamente de nuevo sobre su cabeza, estirando por completo sus brazos.
Abri� los ojos y autom�ticamente jal� las ataduras, consiguiendo nada m�s que dolor cuando se le clavaron en su piel lastimada y fr�gil.
Harry empez� a besarlo de nuevo de lleno en los labios, sus manos sujetaban insensiblemente los costados de la cara de Draco, desaprobando incluso el movimiento m�s ligero mientras atrapaba la boca ofrecida, dulce, caliente� fuego l�quido que transpir� completamente entre ellos inflam�ndolo.
Su pene presion� urgentemente sus boxers debajo de sus jeans, rogando la liberaci�n.
Incorpor�ndose moment�neamente, Harry se arranc� todo el material ofensivo, dejando que su erecci�n botara contra su est�mago y tir� los pantalones a un lado antes de regresar hacia Draco mientras escudri�aba su expresi�n cuidadosamente.
Las facciones bien marcadas, tan a menudo ilegibles y forzadas con desd�n, estaban ahora tensas con necesidad sudorosa, deseo, anhelo...
Draco arque� su espalda para frotar la cabeza de su pene contra la espalda de Harry, moviendo con esfuerzo a Harry al hacerlo, antes de derrumbarse nuevamente en la alfombra con un endemoniado gemido de derrota resignada.
Harry le mir� con dureza y dijo bruscametne "Comp�rtate." Todav�a recorr�a ausentemente con las yemas su torso h�medo, acariciaba la garganta vibrante, la dura protruberancia de la clav�cula� rozaba los calientes pezones rojos, jugaba con su piel reluciente...
Disfrutaba el palpitar del coraz�n de Draco debajo suyo, sent�a el pulso acelerado y observaba con intensidad a su peque�o drag�n mientras parec�a estar desarrollando una tormenta� se convulsionaba con brusquedad y se resist�a fren�tico a la monta�a de presi�n volc�nica dentro de s�, empezando a perder el control.
Draco estaba casi hist�rico de la necesidad del toque de Harry, la necesidad de la descarga.
Sin siquiera sentir la limitante cinta de cuero cortando su piel implacablemente mientras forcejeaba contra �l, Draco se estir� y se resisti�, la excitaci�n en sus ojos intentando desesperadamente capturar a Harry que se ri� suavemente.
"�Gritar�!" lo amenaz� Draco, su voz temblaba febrilmente y Harry sonri� desde�oso. "Entonces te amordazar�." Fue todo lo que contest�, deslizando un dedo sobre la boca de Draco que en seguida, avariciosamente, se cerr� sobre �ste y lo chup�, saboreando su propio sudor en el Gryffindor.
Retirando su dedo, Harry murmur� otras palabras de magia sin varita y una bufanda de seda verde oscuro apareci� en sus manos.
"Ya que te gusta tanto el verde Malfoy� " susurr�, trazando el contorno de esos labios suaves con el dedo h�medo antes de amordazar a su amante firmemente.
"Tambi�n me evitar� o�r tu boca arrogante por una noche."
Draco pele� contra la bufanda con ojos muy abiertos, sus mu�ecas luchaban desesperadamente contra sus ataduras y con una peque�a sonrisa, Harry se apoy� en sus rodillas y le hizo se�as a Draco para que se volteara.
El est�mago de Harry dio un perturbador vuelco cuando contempl� la espalda de su amante: moretones oscuros corromp�an la piel angelical, concentr�ndose alrededor de los om�platos y de la base del cuello. Harry todav�a no sab�a c�mo lidiar con la ola alarmante de excitaci�n que siempre sent�a al ver las marcas del dolor de Draco. S�lo sab�a que lo encend�a m�s que otra cosa y, obedeciendo a su instinto, se recost� sobre el muchacho.
Draco estaba m�s que excitado, era un manojo tembloroso de deseo.
Sinti� el peso de Harry presionando sus hombros estirados y doloridos y un muy duro pene se empuj� contra la tentadora piel cerca de su entrada. Inconscientemente movi� sus caderas un poco, apretando los dientes contra la mordaza para evitar gritar en horrible frustraci�n.
Las manos de Harry recorrieron sus brazos tensos y se unieron a las ataduras que envolv�an sus mu�ecas, su cara se anid� en la piel suave de los m�sculos trapecios, cerca del tend�n vulnerable del hombro. Draco pod�a sentir la respiraci�n pesada contra su piel, sab�a que Harry estaba buscando un pedazo de piel puro, perfecto, pod�a sentir la palpitaci�n en su espalda, la energ�a arremolin�ndose en su pecho y pulsando cerca de su ano� un ruido apagado y sospechosamente parecido a un peque�o sollozo de dolor se le escap� y Harry respir� sobre su mejilla con una risita.
"La paciencia es una virtud querido Draco."
Entonces, sin advertencia, dej� que su pene se deslizara en la tan desesperadamente buscada cueva, subiendo r�pidamente en velocidad y fuerza.
Draco gimi� y se retorci�, con los dientes firmemente atados en el material h�medo de su boca. Sent�a las manos dormidas, toda sensaci�n se hab�a ido con la sangre mas all� del ardiente agarre de Harry. Le dio un tir�n brutal de nuevo a las ataduras, saboreando el ruido sordo de su pulso contra las viscosas manos calientes.
Los dientes de Harry se hab�an clavado en el m�sculo carnoso del hombro de Draco, mordi�ndolo m�s fuerte a cada empuj�n, amenazando con lastimar la piel intacta.
Se enterraba en Draco con tal vigor, tal necesidad, que temi� estrellar el cuerpo del muchacho m�s peque�o, temi� romperlo por la mitad, aunque las caderas de Draco se elevaban buscando una penetraci�n incre�blemente m�s profunda, exigiendo m�s.
Draco abri� la boca cuando su amante penetr� implacablemente su cuerpo, golpeando su pr�stata con fuerza una y otra vez, haciendo que su atado cautivo gritara en su mordaza, y dese� que sus manos estuvieran libres para atender su propia erecci�n, dolorosamente apretada contra la alfombra de piel polar.
El dolor se hab�a mezclado imperceptiblemente con la pasi�n mientras la adrenalina corr�a por la sangre de Draco, que palpitaba casi intolerablemente en sus sienes, corr�a por su cuerpo fr�gil al mismo tiempo que se doblaba voluntariamente bajo la fuerza salvaje de Harry.
No sab�a donde estaba, qui�n era� no quer�a saber� no le importaba�
Sab�a que deber�a estar lastimado pero no pod�a sentirlo, sab�a que deber�a estar gritando, pues la mordaza estaba tan h�meda y apretada que le cort� implacablemente las comisuras, pero no pod�a o�rlo.
Sab�a que Harry estaba mordi�ndolo porque Harry siempre lo mord�a, e inevitablemente se despertaba al d�a siguiente con un hombro, cadera, muslo, cuello o pie lastimados, la evidencia f�sica del dolor eran las marcas rojas sobre la piel lacerada.
Tambi�n sab�a que si no se ven�a pronto, entonces Harry lo dejar�a atr�s, muy atr�s�
La intensidad de sus sensaciones estaban m�s all� del reino mortal. Quer�a terminar y al mismo tiempo quer�a que durara para siempre, quiso gritar en agon�a, quer�a ahogarse en su mordaza y sofocarse de placer, necesitaba caer del alto punto en el que estaba precariamente equilibrado.
Y con un �ltimo empuj�n, Harry explot�, llevando a Draco consigo al borde, el mundo entero deslumbr�ndolo con luz cegadoramente blanca mientras deslizaba sus manos por los hombros de Draco y apartaba sus dientes liberando la piel, sinti�ndola alejarse rasgada, echando la cabeza para atr�s, arqueando su espalda violentamente.
Pod�a sentir los espasmos de Draco bajo �l, pod�a sentir su trasero apretar su pene, como si estuviera temeroso de que intentara retirarse ahora, pod�a o�rlo gritar, gritos misericordiosamente absorbidos por la mordaza.
Chispas bailaron ante sus ojos y se hizo aun m�s hacia atr�s, empujando cruelmente sus caderas para enterrar m�s su �rgano eyaculante, clavando sus dedos en Draco, empuj�ndolo en el suelo como si pudiera atravesarlo.
Finalmente el cuerpo colvulsionante de Draco se calm� y sus m�sculos quedaron fl�ccidos con debilidad s�bita, su respiraci�n era irregular pero con un siseo asm�tico en su garganta.
Gotas de sudor cayeron del pelo de Harry hacia la brillante espalda de Draco, recorriendo la l�nea visible de su espina. Harry las imit�, recostando su cabeza en los om�platos del muchacho como para curar la herida sangrante que hab�a creado con la atenci�n de un lobo que lame una herida.
Harry no supo cu�nto tiempo le tom� recobrar sus sentidos, recostado sobre Draco, lamiendo la piel lastimada y mirando la cara un poco borrosa de su amante, brillando satisfecha de realizaci�n.
Su mente regres� a aquella ocasi�n en que hab�a visto por primera vez esa piel hace solo dos a�os. Ese d�a en Quinto, cuando despu�s de a�os de rivalidad, a�os de lidiar con las sonrisas de desprecio y las burlas de Draco Malfoy, repentinamente se hab�a vuelto y le hab�a pegado al rubio y arrogante Slytherin directo en la cara.
Un rasgo de debilidad hab�a invadido los rasgos de Draco un segundo, mientras se tambaleaba y se tocaba sorprendido el labio. Sus ojos se encontraron y los de Draco parec�an haberse iluminado por la fascinaci�n de considerar que Harry se hab�a desviado en una fantas�a v�vida al hacer que su enemigo se doblegara ante �l.
Harry hab�a sentenciado: " Esta noche, Malfoy. Tu y yo, de una vez por todas." Y lo que para todos los espectadores fue un desaf�o, fue la promesa que sell� su destino mutuo."
Las cosas nunca hab�an sido las mismas�
Sonri� ante el recuerdo distante y se apart� de Draco, tron� los dedos y ataduras y mordaza desaparecieron.
Inmediatamente Draco junt� sus miembros temblorosos sin mirar los ribetes crueles que sab�a llevaba como pulseras y moviendo su mand�bula para verificar que estuviera funcionando bien, extendi� su mano tr�mula para buscar su bata.
�sta era su rutina. Iba a vestirse y regresar tambaleante y d�bil a su dormitorio, a tomar una ducha larga para aliviar su cuerpo tembloroso, a realizar un r�pido hechizo oscuro que ambos hab�an tenido que aprender para ocultar cortes y moretones, y ma�ana� ma�ana esperaba poder inflamar de nuevo a Harry, volverlo loco como lo hab�a hecho con gran �xito esa misma tarde.
Con los labios curv�ndose ante la idea, Draco empez� a moverse para salir, pero Harry se volvi� inesperadamente boca arriba para mirarlo, con la cara contra�da por la incertidumbre mientras observaba a Draco pornerse la t�nica.
"Draco espera." susurr�, con un tono tan suave, desprovisto de mando, que el coraz�n de Draco dio un vuelco e intent� correr a la seguridad.
"Quiero que te quedes." murmur� Harry, cerrando la conexi�n verde. Se o�a casi triste.
La respiraci�n de Draco se volvi� entrecortada y con cautela se volvi� a sentar al lado de Harry.
Estaba a punto de hablar, pero Harry le coloc� un dedo sobre la boca, dejando que sus ojos se abrieran nuevamente.
"No preguntes, no digas nada salvo s� o no."
El peque�o asentimiento de Draco era todo que necesitaba y entonces abraz� posesivo al muchacho peque�o con sus brazos fuertes, acerc�ndolo amorosamente.
"Siempre he sabido que esto pasar�a" suspir�.
Siempre hab�a sido acerca de las sensaciones, sobresaltantes, agobiantes, devastadoras...
Jugaron el uno con el otro, crecieron el uno con el otro� un juego de poder que Harry guiaba y Draco sigu�a obediente y apasionadamente. Pero ahora una emoci�n poco familiar se retorci� en el est�mago de Harry cuando mir� Draco, recordando c�mo en el corredor, se hab�a puesto de rodillas sumiso, con los ojos cerrados por sus pesta�as al levantar la vista, retando a Harry a quebrantarse, a sucumbir de deseo en ese mismo lugar y Harry, d�ndose cuenta de su propia dependencia, de repente no estuvo tan seguro de qui�n ten�a el mando.
Siempre hab�a sentido que al final �l se romper�a, parec�a inevitable�
"Draco� qu� me has hecho."
Un eco desesperado repetido a menudo. Pero nunca esas palabras hab�an contenido tanto significado.
"Quiero ser tuyo." susurr� Draco en respuesta sin dudar, saboreando la ternura poco familiar de ese estrecho abrazo. "Quiero llevar tu marca. Como mi Padre lleva la de Quien-Tu-Sabes." Continu� con voz tr�mula, no atrevi�ndose a esperar, pero tambi�n intentando recordar con precisi�n hac�a cu�nto tiempo hab�a comprendido que su relaci�n lujuriosa, pecadora estaba m�s all� de la satisfacci�n de sus fantas�as m�s oscuras, sino que tambi�n era la encarnaci�n de tiernos sue�os que no hab�a tenido el valor de confesar, ni la voluntad de negar� �cu�nto tiempo hac�a que hab�a sido obligado a admitir para s�, que cuando Harry lo tocaba se sent�a m�s que ligero, mareado, excitado? Cuando ve�a dentro de esos ojos� se sent�a d�bil, adolorido hasta el centro de su ser, sus rodillas temblaban cada vez�
Nadie m�s podr�a ligarlo as� Nadie m�s podr�a herirlo y reclamarlo tan completamente, volverlo tan absolutamente pat�tico y dependiente� No tendr�a a nadie m�s.
La cara de Harry era radiante, sus ojos se cerraron, absorto por la sensaci�n de Draco en sus brazos. Se agach� para besarlo en la comisura de la boca, sintiendo la piel lastimada por la mordaza, el ligero sabor de la sangre, tan cerca de la superficie de la piel y su mano se desliz� bajo la bata para recorrer el hombro izquierdo de Draco pensativamente.
"Saca mi varita", murmur� decidido.
Cuando Draco se la puso en la mano, Harry retir� la tela verde para desnudar su hombro izquierdo. Observ� escrutadoramente la cara del muchacho.
"Todav�a puedes decir que no." Le record�, pero Draco sacudi� la cabeza nerviosamente.
"La quiero." Le asegur� a Harry.
Al momento siguiente su boca se abri� para gritar cuando la agon�a abrasadora del hierro al rojo vivo quem� su piel, arrancando la vida de las c�lulas y rasgando cruelmente su cuerpo, su alma.
Harry ahog� el grito cubriendo la boca de Draco con la suya, apoy�ndolo contra el suelo cuando sinti� el desmayo del muchacho peque�o. Los ojos grises estaban salvajes por el doloroso frenes�, sus m�sculos r�gidos mientras sus dedos in�tilmente ara�aban el suelo.
Finalmente los espasmos menguaron y Draco solo emit�a sollozos silenciosos que recorr�an su cuerpo. Se apoy� en el abrazo de protector de Harry hasta que el dolor empez� a menguar y se tranquiliz�, entonces sinti� como su boca era liberada, su figura fl�ccida se movi� para revelar las marcas H.P. de un rojo oscurecido en su hombro.
Harry sinti� la pasi�n perturbadora creciendo de nuevo en �l, al ver a su belleza rubia tan agotada, la sangre que escurr�a de las iniciales que estaban adquiriendo un color negro en su hombro, la marca territorial en su espalda, las mu�ecas adornadas con las marcas rojas, rizos p�bicos y est�mago brillando con semen.
"�Est�s bien?" pregunt� y Draco parpade� confundido ante la preocupaci�n en su voz. Asinti� d�bil, vacilantemente.
En verdad, si no hubiera estado debilitado m�s all� del pensamiento racional o del movimiento, en este momento se habr�a puesto de pie de un brinco y hubiera atravesado Hogwarts gritando alegremente a todo pulm�n.
Pero Harry no sab�a esto y la ansiedad lo corro�a horrendamente. El miedo de que hubiera ido demasiado lejos ensombreci� su mente mientras miraba las profundas letras en el hombro p�lido de Draco.
Irreversible.
Una sensaci�n de orgullosa propiedad hizo a un lado a la angustia r�pidamente; por fin hab�a cedido paso a las emociones que sab�a hab�an sido enterradas profundamente.
Su peque�o drag�n disciplinado, su hermoso �ngel oscuro, su� suyo� suyo� finalmente lo ve�a no s�lo con los maliciosos ojos de la lujuria, sino con los ojos afectuosos del amor.
Pero�
"�Est�s seguro?"
Por una vez Harry fue el aprehensivo, el que quer�a estar seguro, el que tem�a la decepci�n.
La sonrisa en respuesta de Draco fue la cosa m�s hermosa que hubiera visto jam�s. El muchacho peque�o se hab�a relajado un poco y estaba saboreando el dolor apasionado y el placer que Harry hab�a forjado en �l, saboreando sobre todo el reci�n descubierto conocimiento de que Harry lo quer�a� no s�lo su cuerpo y su respeto, sino a �l, coraz�n y alma, al propio Draco Malfoy.
"Mejor que nunca� �un ba�o?"
�.
FIN
�Anne Phoenix
(e-mail: [email protected])
17 de febrero del 2002
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