El Dormitorio de Gryffindor
La Deuda
Escrita por: Rhysenn
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo 4: Penas

Las clases en Hogwarts se reanudaron en Enero. Hermione hab�a regresado de Australia con sus padres y Ron nuevamente estaba de buen humor; tambi�n todos los dem�s parec�an complacidos de haber regresado a la escuela y nunca hab�a un momento aburrido en la sala com�n de Gryffindor, que frecuentemente se convert�a en campo de pruebas de las �ltimas muestras de los Sortilegios Weasley que George les enviaba.

Era como si todo hubiera regresado a ser como era antes, pens� Harry al observar a la multitud congregarse alrededor de Ron, Seamus y Dean � los chicos mas grandes gritaban alegres y echaban porras, los mas j�venes se quedaban atr�s mirando con curiosidad nerviosa, pues no todos los experimentos terminaban bien para todos los presentes. Sonri� ligeramente al pasar junto a ellos para salir por el agujero del retrato.

Se encontr� pasando casi todo su tiempo libre en la biblioteca � el ruido constante y la pl�tica de la sala com�n le dificultaban el trabajo y de verdad que ten�a mucho que hacer. Las materias de Transfiguraciones y Pociones de s�ptimo a�o eran mas avanzadas y dif�ciles de lo que hab�a imaginado, en especial cuando todav�a se encontraba fuera de forma por el a�o que no hab�a asistido a la escuela. Y encima de todo, ten�a que dedicar tiempo a preparar las clases de Defensa Contra Las Artes Oscuras que �l estaba ense�ando.

En algunas ocasiones, Ron y Hermione se le un�an en la biblioteca y eso a Harry no le molestaba, excepto porque Ron hab�a desarrollado el h�bito bastante molesto de hacer a un lado su tarea para meditar en voz alta sobre estrategias de Quidditch.

La profesora McGonagall hab�a decidido que los partidos habituales para la Copa de Quidditch no se celebrar�an este a�o, pero a�n as� las casas hab�an reunido a sus equipos y organizado partidos amistosos. Harry hab�a declinado participar en esta temporada no oficial, por lo que Ron hab�a asumido el rol de Capit�n del Equipo. El partido Gryffindor contra Slytherin iba a celebrarse a principios de Febrero � y Ron parec�a decidido a ganarlo a cualquier costo, y eso inclu�a acosar a Harry sin descanso para que jugara como Buscador.

�Por mil�sima vez, Ron,� levant� la mirada cansado de su ensayo de Pociones. �No.�

Ron levant� las manos al aire. ��Qu� te pasa, Harry? �Es Quidditch! Amas el Quidditch, �lo recuerdas?�

Las palabras de Ron le provocaron una punzada. Ron ten�a raz�n � amaba jugar al Quidditch, o al menos as� hab�a sido. Pero ahora todo parec�a tan... trivial, sin sentido. Era otra cosa que hab�a cambiado, otra cosa que amaba y que le hab�an quitado; y lo pon�a triste.

�Lo siento, Ron,� dijo con un suspiro. �Realmente no puedo. No tengo tiempo para practicar -�

��Pero tu no necesitas practicar, Harry!� protest� Ron. ��Eso es lo mas hermoso! �Todo lo que tienes que hacer es subirte a la escoba, volar y atrapar la Snitch como siempre lo haces!�

�No siempre,� le record� Harry.

Ron le hizo una cara y se dej� caer en la silla.

�Te apuesto a que jugar�as si Malfoy estuviera jugando para Slytherin,� dijo en tono de reproche, y Harry le puso el punto a una �i� con tanta fuerza que la pluma hizo un hoyo en el pergamino. Por el rabillo del ojo vio a Hermione levantar la mirada sorprendida.

Harry mir� a Ron.

��Y por qu� pregunt� concentr�ndose en mantener la voz tranquila, �jugar�a solo por Malfoy?�

�Oh, ya sabes,� Ron se encogi� de hombros. ��l y tu tienen esta... cosa.�

A Harry se le comprimi� el pecho tan fuerte que lo lastim�.

�No s� de que est�s hablando, Ron,� dijo llanamente. �Es una tonter�a absoluta.�

�No, no lo es,� le refut� Ron, se enderez� e hizo un gesto con la mano. �Es cierto. Malfoy y tu, ambos tienen esta... cosa. Competitiva. Incluso obsesiva. Como si lo �nico mejor que atrapar la Snitch fuera vencer a Malfoy en ello.� Hizo una pausa y sonri�. �Y te encanta, Harry, no puedes negarlo.�

Harry apret� la pluma con tanta fuerza que las barbas cerca de la punta se doblaron.

�Harry,� habl� Hermione. �Est�s manchando de tinta tu trabajo.�

Harry baj� la mirada y vio la mancha de tinta que se extend�a desde el punto en donde ten�a asentada la pluma. La apart� r�pidamente del pergamino y se mantuvo ocupado limpiando su ensayo arruinado para no tener que ver ni a Ron ni a Hermione.

Como si lo �nico mejor que atrapar la Snitch fuera vencer a Malfoy en ello...

No quer�a pensar en Draco, en lo que hab�a pasado en la habitaci�n de Regulus en Grimmauld Place dos d�as antes de A�o Nuevo � pero ahora las palabras de Ron volvieron a generar im�genes en su cabeza. Y no pod�a detenerlas, no pod�a cerrar el recuerdo de Draco bes�ndolo, correspondi�ndole

�Tengo que irme.� Se levant� tan abruptamente que tir� sus cosas; Ron y Hermione lo miraron sorprendidos y a�adi� r�pidamente, �Tengo que ir a, eh, darle a la profesora McGonagall el temario para este trimestre de mis clases de Defensa Contra las Artes Oscuras.�

Meti� como pudo su pergamino y libros en la mochila y luego sali� a toda prisa de la biblioteca antes de que Ron o Hermione pudieran decir nada.

�Muy bien,� dijo Harry. �Hoy tendremos una clase pr�ctica.�

Estaba parado al frente del sal�n; este a�o los de primero de Gryffindor y Slytherin ten�an juntos Defensa Contra las Artes Oscuras. Los Gryffindor a su derecha lo ve�an con atenci�n, mientras que a su izquierda pod�a ver unos cuantos de Slytherin haciendo su mejor esfuerzo por verse aburridos.

�Y ya que estamos en eso,� continu� Harry. �Voy a ense�arles algo que quiz� ya hayan escuchado � los duelos de magos.�

Esto provoc� un barullo de excitaci�n por todo el sal�n; incluso los de Slytherin se sentaron derechos, interesados.

�Pero primero vamos a practicar el encantamiento que vimos la �ltima clase.� Hizo una pausa y mir� a la clase. ��Puede decirme alguien cu�l es?�

Se levantaron unas cuantas manos del lado derecho del sal�n. Se�al� a una de las chicas de Gryffindor � segu�a teniendo problemas para recordar los nombres.

�El Encantamiento de Desarme,� contest� con confianza, le record� a Hermione. �Expelliarmus.�

�Correcto,� dijo Harry asintiendo. �Expelliarmus es un encantamiento particularmente �til para desarmar a tu enemigo � si no tiene una varita, no puede seguir adelante con el duelo hasta que la recupere - �si?�

Se hab�a levantado una mano en el lado de Slytherin.

�Dijo enemigo,� se�al� el chico de Slytherin; ten�a la nariz respingada y ojos alertas. ��Significa que los duelos de magos solo pueden tener lugar entre enemigos?�

Harry medit� esto.

�Bueno, la persona que reta a otra a un duelo, generalmente quiere demostrar algo,� contest�. �Los duelos amistosos pueden ocurrir solo por diversi�n, claro, pero si estamos hablando de duelos serios... si, tienden a ocurrir entre enemigos o rivales, y su objetivo es demostrar qui�n es el mejor.�

El chico de Slytherin pareci� satisfecho con esta respuesta.

�De acuerdo,� continu� Harry. �Les mostrar� este encantamiento una vez antes de que todos se pongan en parejas para practicar.� Hizo una pausa. �Para esto necesitar� un voluntario � solo tienen que venir aqu� y tener la varita en ristre, es todo.�

�Yo lo har�,� vino una voz al fondo del sal�n.

Harry levant� la mirada para encontrar a Draco Malfoy recargado contra el marco de la puerta.

Iba vestido con la t�nica de la escuela, junto con la corbata verde y plateada anudada flojamente alrededor del cuello y su insignia de prefecto sujeta a su t�nica. Harry lo mir� fijamente, sorprendido y se olvid� de respirar.

Se escucharon murmullos en todo el sal�n � luego, los de Slytherin de primer a�o al ver el emblema de la serpiente en la t�nica de Draco y los colores de su corbata, estallaron en gritos. Si alguien lo reconoci�, era evidente que era mas importante que fuera de Slytherin que el hecho de que fuera un Malfoy ca�do en desgracia.

Draco camin� por el pasillo central del sal�n y se detuvo al frente a unos cuantos metros de Harry. No dijo nada, aunque Harry pudo ver una sonrisa burlona en las comisuras de su boca; nuevamente estaba ah� algo de la arrogancia habitual de Malfoy, y verla ahora le provoc� un estremecimiento en la espalda.

�Muy bien.� se aclar� la garganta intentando mantener la voz normal aun cuando su mente giraba tan r�pido que apenas si pod�a pensar. �Eh, Malfoy, p�rate ah� con tu varita lista.�

Draco meti� la mano en el bolsillo y sac� su varita agarr�ndola suavemente. Le sostuvo la mirada a Harry y esper�.

Harry respir� profundo y luego lo apunt� con la varita.

Expelliarmus,� dijo claramente y la varita de Draco sali� disparada de su mano y dibuj� un arco en el aire. Harry extendi� la mano y la agarr�; los de Gryffindor aplaudieron, mientras que los de Slytherin guardaron silencio.

Draco se qued� ah� parado sin varita. La expresi�n de sus ojos era velada, pero su boca se curv� en sus comisuras mientras ve�a a Harry y esto hizo que a Harry el pecho se le comprimiera con una sensaci�n placentera.

�Bien,� Harry intent� ordenar sus pensamientos mientras se volv�a hacia la clase. �Ya vieron c�mo funciona el Expelliarmus. No es dif�cil, solo necesitan concentrarse y asegurarse de apuntar bien antes -�

��Duelo de magos!� grit� de pronto el chico de la nariz respingada. �Vamos, �ve�moslos a los dos batirse en duelo!�

�No,� dijo Harry inmediatamente. �Definitivamente no -�

��Pero dijo que hoy nos ense�ar�a a batirnos en duelo!�

�Dije que les hablar�a sobre los duelos de magos, nunca dije que -�

Pero el resto de su oraci�n fue apagada cuando la clase entera (incluyendo a los de Gryffindor, peque�as ratas traicioneras) rompi� a entonar ��DUELO! �DUELO!�

Draco los mir� divertido.

�Parece ser una buena idea,� dijo y los c�nticos se hicieron mas fuertes.

Harry lo sujet� de un brazo y lo hizo a un lado.

��Qu�,� sise�, �est�s haciendo aqu�?�

Draco lo mir� imperturbable.

�La �ltima vez... nos despedimos sin dejar nada claro,� dijo y ahora si hab�a un tono burl�n en su voz. ��Lo recuerdas o deber�a -?�

��No! Digo, si, claro que lo recuerdo,� lo interrumpi� Harry r�pidamente. �Pero como puedes ver, ahora estoy dando clase - �podemos hablar de esto despu�s?�

Draco lade� la cabeza hacia el alboroto que crec�a proveniente de los ni�os de once a�os.

�Parece ser que tu clase quiere que les mostremos un duelo de magos,� se�al� como quien comenta el clima.

�Si, bueno,� dijo Harry llanamente. �No va a pasar.�

Para su sorpresa Draco sonri� y luego se volvi� a enfrentar a los estudiantes.

�Muy bien, todos, � dijo en voz alta y el ruido inmediatamente se apag�. �El profesor Potter dice que debemos someterlo a votaci�n.�

��Yo no dije eso!� susurr� con fuerza Harry jal�ndolo por la manga, pero Draco sigui� adelante.

�Hag�moslo con las manos � primero, �qui�n no quiere ver un duelo?�

Nadie se movi�. Incluso un par de chicos se cruzaron de brazos.

�De acuerdo,� dijo Draco. ��Qui�n quiere ver un duelo de magos?�

El rugido retumbante de aprobaci�n que acompa�� cada mano al levantarse hizo que a Harry se le encogiera el coraz�n.

Se volvi� hacia Draco. �De ninguna manera.�

��Por qu� no?� los ojos de Draco estaban oscuros y brillantes al mismo tiempo. �Les dijiste que iba a ser una clase pr�ctica.�

La clase estaba haciendo mas ruido a cada segundo; los chicos gritaban, aullaban y brincaban, y las chicas se comportaban de una manera que, vaya, lo mas probable era que aterrorizara a McGonagall si llegara a entrar aqu�. Lo que quiz� pasar�a pronto si segu�an as� � y Harry no quer�a pensar que no pod�a mantener a su propia clase bajo control.

��De acuerdo!� grit�. ��Habr� duelo si todos se callan y regresan a sus asientos en los pr�ximos cinco segundos!�

Sigui� el ruido de las sillas al arrastrarse y en cerca de tres segundos, toda la clase estaba en sus asientos, en completo silencio, esperando con avidez.

Harry suspir�; mir� a Draco que ten�a una expresi�n presumida en el rostro. Bastardo, casi le dijo en voz alta, pero luego record� que segu�a siendo el maestro en este sal�n y se mordi� la lengua en el �ltimo momento.

Se volvi� hacia la clase y los mir� molesto.

�Bien,� dijo en�rgico. �Los duelos de magos. Para un duelo real necesitan tener un segundo, que se hace cargo en caso de que ustedes mueran, pero ya que ninguno de nosotros -� mir� mordaz a Draco, �tiene la intenci�n de morir hoy, no lo necesitaremos.�

Se acerc� a Draco, le dio su varita de un empuj�n y luego murmur�. �Solo hechizos seguros, o tendr� que matarte despu�s de esto.�

Con eso, Harry se volte� y se dirigi� a la otra orilla del frente del sal�n; Draco se movi� a la orilla opuesta, poniendo as� un poco de distancia entre ellos.

�Primero tomamos nuestras posiciones,� dijo Harry a la clase pero mirando a Draco. �Luego hacemos una reverencia.�

Y al hacerlo sinti� una punzada de anticipaci�n, llev�ndose su inquietud inicial y haciendo que su pulso se acelerara excitado. Tambi�n le hizo recordar lo que hab�a sentido al estar a solas con �l en la habitaci�n de Regulus; observ� a Draco ah� parado, sus ojos de un gris oscuro en esa media luz mientras se acercaba a Harry, luego se inclinaba y �

Draco se movi� elevando la mano en la que ten�a la varita, Harry reaccion� por instinto.

�Expelliarmus!� grit� al mismo tiempo que Draco gritaba, ��Serpensortia!

Una serpiente de tama�o mediano sali� en medio de una explosi�n de la varita de Draco, el encantamiento de Harry la golpe� de lleno mand�ndola hacia los estudiantes. Las chicas gritaron y todos brincaron de sus asientos para evitar a la serpiente que siseaba y se retorc�a en el suelo.

Malfoy, bastardo, pens� Harry. Apunt� la varita r�pidamente a la serpiente y grit�, ��Finite Incantatem!� la serpiente se desvaneci� en medio de una nube de humo negro.

Draco le mand� varios hechizos mas que Harry esquiv� mientras le contestaba con unos cuantos hechizos propios. Harry pod�a ver que con cada maleficio que le lanzaba, la varita de Draco se debilitaba cada vez mas � y record� lo que Draco le hab�a dicho, que no le hab�a estado funcionando apropiadamente desde que Harry se la hab�a quitado.

�Locomotor Mortis!� grit� Draco, pero esta vez su varita solo lanz� un chorro de chispas d�biles que destellaron para luego apagarse.

Harry vio la expresi�n de desmayo en la cara de Draco, avanz� un poco y levant� su varita apunt�ndola directamente a Draco. Luego hizo una pausa � se hab�a terminado.

El momento pareci� durar una eternidad, y luego Draco levant� la varita y grit� con fuerza, ��Expelliarmus!

Harry sinti� que la varita se le escapaba de las manos � sali� volando por el aire y fue a caer en alg�n punto detr�s del escritorio.

Harry vio la sorpresa en los ojos de Draco � luego los gritos de alegr�a estallaron por el lado de los de Slytherin, y Draco desvi� la mirada. Harry cerr� la mano vac�a y se qued� ah� parado, sin varita, observando a Draco ver a sus compa�eros de Slytherin con una sonrisa, y fue la primera sonrisa aut�ntica que le hab�a visto desde que pod�a recordar.

La campana anunciando el almuerzo son� antes de que Harry pudiera tranquilizar a la clase despu�s del duelo. Se guard� la varita en el bolsillo mientras observaba a sus alumnos salir corriendo del sal�n probablemente para ir a contarle a sus amigos sobre esta emocionante clase de Defensa Contra las Artes Oscuras.

Harry se recarg� en la orilla del escritorio, de pronto se sent�a exhausto y demasiado consciente de la presencia de Draco en el sal�n. Draco estaba parado en silencio en un costado a cierta distancia de Harry.

Cuando el sal�n se hubo vaciado, finalmente Draco avanz�. Todav�a ten�a la varita en la mano.

�Ahora estamos a mano,� le dijo a Harry, �mi varita debe de funcionar normalmente.�

La apunt� a la puerta abierta.

Colloportus.� Una r�faga firme de chispas sali� disparada hacia la puerta que se cerr� inmediatamente, Harry incluso pudo escuchar como encajaba la cerradura.

Draco se ve�a satisfecho. Se volvi� hacia Harry � y aunque cada d�a desde esa tarde en Grimmauld Place, Harry hab�a pensado en lo que quer�a decirle, algo que pudiera arreglar las cosas entre ellos � una vez mas, ahora que ten�a a Draco enfrente no sab�a qu� hacer.

�Cre� que no quer�as regresar a Hogwarts,� dijo finalmente.

Draco no contest�; baj� la mirada al suelo y cuando volvi� a levantar la mirada, en sus ojos hab�a una sombra.

�La Deuda,� dijo mir�ndolo directamente. �Podr�as haberme obligado a hacer cualquier cosa... pero no lo hiciste.�

Harry sacudi� la cabeza una vez.

�No me debes nada, Draco,� contest�. �Nunca me debiste nada.�

Draco avanz�.

�Lo s�,� dijo y ahora estaba tan cerca que Harry pod�a sentir la calidez de su aliento contra su cara. Retrocedi� un paso por instinto.

�No lo hagas,� dijo con voz aguda.

��Por qu�?� exigi� saber Draco con un reto en los ojos. ��Porque no quieres?�

�No,� dijo Harry sosteni�ndole la mirada. �Porque si quiero.�

Se volte� � pero de pronto Draco lo sujet� por el brazo, se inclin� y presion� su boca contra la de Harry.

El contacto de los labios de Draco contra los suyos le provoc� una descarga el�ctrica que lo paraliz� primero, pero luego fue tan liberadora, que su siguiente impulso fue entregarse al beso, a Draco y lo hizo hasta que recobr� el sentido com�n y luch� por recuperar el control.

Lo empuj� rompiendo el contacto.

�Detente,� solt� y pudo escuchar en su propia voz el tono defensivo y la angustia. �S� que no quieres esto, Draco � me lo dejaste bastante claro la �ltima vez.�

Hubo un destello en los ojos de Draco y Harry supo casi con seguridad que se marchar�a del sal�n sin mirar atr�s. Pero no lo hizo, en cambio avanz� otro paso nuevamente y esta vez le puso la varita de encino en la mano a Harry, luego lo sujet� por la mu�eca y apunt� su varita a su propio pecho.

Harry lo mir� confundido. ��Qu� est�s -?�

�Haz el Encantamiento de la Verdad,� dijo Draco mir�ndolo a los ojos. �Compru�balo por ti mismo.�

�Draco, esto es -�

�Hazlo, Harry.�

Harry lo mir�, finalmente respir� profundo y murmur�, �Veritas,

Un resplandor de luz dorado-plateada sali� de la varita de Draco hacia su propio pecho � pero en vez de que Harry sintiera la sensaci�n de hormigueo y de flotar que tuvo cuando el encantamiento fue dirigido hacia �l, esta vez sinti� como si de pronto sus pensamientos se concentraran. Y lo mas extra�o es que le resultaron familiares las im�genes de �l y Draco que cruzaron por su mente, pero eran diferentes � pas� un momento antes de que se percatara por qu�.

Luego Draco desvi� la mirada rompiendo el encantamiento; y una fracci�n de segundo despu�s, Harry se encontr� siendo empujado contra la pared junto a la pizarra. Luego Draco lo bes� igual que Harry lo hab�a visto en su mente hac�a unos instantes � como si realmente lo deseara, y esta vez Harry supo que era de verdad.

Y ahora le correspondi� el beso, tal y como lo hab�a querido hacer desde un principio, cerr� los ojos y dej� que su lengua se deslizara por la boca del otro, sinti� su lengua contra la suya, y fue igual que el olor del pasto, el sabor de la lluvia y todos los recuerdos que ser�an las �ltimas cosas que querr�a recordar al final.

Cuando finalmente Draco se apart�, ambos estaban jadeantes y sin aliento. Ten�a las manos sobre el rostro de Harry y �ste se encontr� mirando dentro de sus ojos, tan cercanos que eran un borr�n gris.

�Vamos,� susurr� Draco rozando con sus labios los de Harry. �Continuemos esto en alg�n lugar mas... privado.�

Harry lo mir� sin comprender. �Estamos en Hogwarts - �a d�nde podemos ir que -?�

Draco retrocedi� un paso con un brillo en los ojos, y de pronto Harry lo comprendi�.

�Vamos,� dijo sinti�ndose mareado por la emoci�n. �Conozco un par de atajos.�

La mayor�a de los estudiantes del castillo iban bajando para almorzar, y unos cuantos atajos habituales para Harry los mantuvieron f�cilmente lejos de las masas mientras se escapaban del sal�n de Defensa Contra las Artes Oscuras en el primer piso para subir al pasillo del s�ptimo.

Finalmente se detuvieron en la pared opuesta al tapiz de Barnab�s el Chiflado.

�Espero que el Cuarto de los Requerimientos siga aqu�,� dijo Harry mirando la pared en blanco con algo de dudas. �Ese fuego lo quem� todo.�

�Creo que solo quem� el cuarto de los objetos escondidos,� replic� Draco a su lado. �Deber�a funcionar si le pedimos al Cuarto que se convierta en cualquier otra cosa.�

�De acuerdo,� dijo Harry. �Solo esperemos que no haya nadie adentro porque si no, no se transformar�.�

Draco asinti� y ambos comenzaron a caminar. Se pasearon enfrente de la pared en blanco y Harry sinti� que las mejillas se le sonrojaban mientras se concentraba con todas sus fuerzas en lo que quer�a: Necesito un lugar en el que pueda estar a solas con Draco... Necesito alg�n lugar en el que Draco y yo podamos estar solos...

En su tercer vuelta, Harry volte� a mirar con el coraz�n acelerado � y ah� estaba, la familiar puerta pulida que apareci� m�gicamente una vez mas sobre la pared. Harry mir� a Draco, luego extendi� la mano y tom� la manija de bronce y abri� cautelosamente la puerta.

Adentro hab�a un cuarto que no era del tama�o de una catedral como el Cuarto de los Objetos Escondidos ni tan espacioso como el cuartel del E.D. Era del tama�o de una rec�mara grande, parecida a la de Draco en la Mansi�n Malfoy � tapices tejidos decoraban las paredes, hab�a grabados elaborados modelos parecidos a runas a lo largo de la orilla del techo, una mesa antigua de roble estaba flanqueada por dos c�modos sillones de respaldo alto. Hab�a en el aire un ligero aroma a humo y las orillas de las cortinas estaban un poco chamuscadas.

Y en medio del cuarto, justo debajo de un peque�o candelabro, hab�a gran cama con un cubrecama de terciopelo rojo oscuro y almohadas esponjosas con fundas de seda.

Draco entr� primero. Mir� a su alrededor y luego se volvi� hacia Harry.

�Vaya,� dijo levantando una ceja para se�alar la cama. ��Pediste eso?�

�Yo... solo...� Harry tartamude� un poco, �no creo...�

Draco sonri� de pronto.

�Entonces debo haber sido yo,� dijo sonriendo burl�n y Harry solt� el aliento aliviado mientras Draco lo jalaba para meterlo en el cuarto y cerraba la puerta detr�s de ellos.

Harry lo jal� y lo bes�, Draco le correspondi� y juntos se movieron torpemente mientras se segu�an besando y segu�an avanzando por entre los muebles hacia la cama.

Draco rompi� el beso brevemente para quitarse la t�nica. La dej� caer al suelo, luego se quit� el jumper y la corbata. Harry hizo lo mismo y cuando Draco se subi� en la cama, Harry lo sigui� sin esperar mas invitaci�n.

La cama era extremadamente c�moda, las almohadas eran suaves y la colcha de terciopelo se sent�a tersa bajo las manos de Harry. Draco se acost� de espaldas y Harry se inclin� sobre �l � luego comenzaron a besarse nuevamente, Draco le sujet� la cabeza con las manos para acercarlo mas, profundizando el beso.

Cuando la boca de Harry abandon� la de Draco para trazar un sendero por su quijada, Draco hizo la cabeza para atr�s y dej� escapar un suave sonido gutural. Hizo a un lado el cuello abierto de su camisa y le bes� el cuello, chupando un punto cercano a su clav�cula que provoc� que Draco gimiera, se arqueara y le sujetara el cabello con mas fuerza. Harry solt� una risa suave con los labios todav�a contra la piel de Draco � le acarici� los costados con las manos y luego desliz� los dedos por debajo de su camisa.

De pronto Draco lo sujet� de la mu�eca, alej�ndola. �Espera.�

Harry se detuvo de inmediato, pudo sentir la nueva tensi�n en el cuerpo de Draco y se alej�.

��Qu�?� pregunt� mir�ndolo a la cara. ��Qu� pasa?�

Draco evit� sus ojos, se qued� callado un momento.

�Preferir�a quedarme con la camisa puesta,� dijo finalmente con un tono casual forzado. �Ver�s, es que tengo algunas... cicatrices.�

Harry se retir� un poco y lo mir�.

�Draco.� Esper� hasta que el otro chico lo mir� a los ojos. �Est�s hablando conmigo � las cicatrices no me molestan en absoluto.�

�No, es que no son solo...� vacil� y volvi� a desviar la mirada. �No... son agradables.�

Harry extendi� la mano y le acarici� el rostro con el dorso.

�D�jame ver,� susurr�. �Por favor.�

Draco cerr� los ojos. Finalmente respir� profundo y le solt� la mu�eca.

Muy lentamente, con cuidado, Harry le desabroch� los botones de la camisa comenzando de abajo hacia arriba, luego meti� las manos con gentileza e hizo la tela a un lado.

Parpade� un par de veces y luego lo mir� fijamente horrorizado � no porque las cicatrices fueran feas, marcas nudosas grabadas por su pecho y torso, sino porque no pod�a soportar imaginar el tipo de dolor que Draco tuvo que sufrir con cada una de ellas.

Levant� la mirada para encontrarse con los ojos de Draco sobre �l esperando su reacci�n.

��Qu� pas�?� pregunt� suavemente.

�Sectumsempra,� contest� bajando la mirada. �Despu�s � despu�s de que ustedes escaparon, Voldemort se asegur� de que mi familia sufriera... un buen castigo.�

Harry sinti� que la sangre se le congelaba en las venas, as� de terrible fue el escalofr�o que le recorri� cada cent�metro del cuerpo. Esa noche en la Mansi�n Malfoy � su �nica preocupaci�n hab�a sido asegurarse que todos huyeran ilesos. Nunca se puso a pensar en el destino de los Malfoy bajo las manos de Voldemort cuando �ste regresara para descubrir que sus cautivos hab�an escapado.

�Ya me no duele,� coment� Draco en voz baja, �pero las cicatrices nunca se me quitar�n.�

Harry record� lo que Snape hab�a comentado alguna vez sobre el Sectumsempra, que quedaban cicatrices si no se aplicaba d�ctamo inmediatamente, y con otro estremecimiento terrible record� que �l mismo le hab�a lanzado el Sectumsempra antes. Le vino a la mente el recuerdo siniestro de la sangre manando profusamente del rostro y pecho de Draco haci�ndolo sentirse asqueado.

Y ahora apenas si lo pod�a ver � no cuando ambos sab�an que Draco ten�a esas cicatrices debido a Harry y debido a un hechizo cruel que el mismo Harry hab�a utilizado una vez en su contra.

�Draco,� dijo Harry con voz entrecortada. �Yo -�

Pero Draco sacudi� la cabeza una vez, luego lo jal� y lo bes� en la boca interrumpiendo sus palabras. Harry cerr� los ojos y lo abraz� con fuerza mientras le correspond�a ferviente, desesperadamente � y esper� que Draco supiera de alguna manera lo mucho que lo lamentaba, c�mo deseaba que no hubiera sido �l el que tuvo que pagar por lo que Harry hab�a hecho.

Sus besos se volvieron mas urgentes, Harry sinti� los dedos de Draco abrir torpemente sus pantalones y luego, con un movimiento sorpresivo, los gir� para invertir sus posiciones. Ahora Harry estaba de espaldas recargado contra las almohadas y Draco a horcajadas sobre sus caderas con las rodillas a sus costados.

Harry jade� cuando sinti� la erecci�n de Draco presionarse contra la suya. Luego Draco comenz� a moverse hacia atr�s y hacia delante, lentamente para que sus entrepiernas se friccionaran � Harry ech� la cabeza para atr�s y gimi�, Draco se inclin� y lo bes� ardiente y febril. Luego se retir� respirando con dificultad, puso las manos sobre la almohada a ambos lados de la cabeza de Harry y se meci� contra �l. El ritmo de sus embestidas se volvi� mas fuerte y r�pido y mientras Draco se empujaba una vez mas, Harry sinti� que su cuerpo se tensaba �

Se corrieron al mismo tiempo con un grito ahogado y jadeando, Harry lo jal� para besarlo fuertemente, con la boca abierta, para besarlo como si fuera el fin del mundo y nunca pudiera volver a besar de esta forma.

Cuando las oleadas pasaron finalmente, ten�an las frentes juntas y Harry se percat� de que ten�an los dedos entrelazados. Draco todav�a ten�a los ojos cerrados, pero los abri� cuando Harry se movi� ligeramente.

Durante un momento tuvo la mirada desenfocada antes de que le regresara ese brillo familiar, las comisuras de su boca se elevaron pero no dijo nada al soltar la mano de Harry, ni al bajarse de su cuerpo para acostarse a su lado. Harry se qued� donde estaba, aun cuando ten�a la camisa hecha bolas en la espalda y el punto h�medo en sus pantalones medio abiertos comenzaba a sentirse pegajoso e inc�modo.

El silenci� llen� la habitaci�n y Harry no estaba seguro de qu� hacer a continuaci�n � nunca hab�a llegado tan lejos con nadie. �Qu� se supon�a deb�a decir despu�s? �Y era normal querer volver a hacerlo todo en ese mismo momento?

Mir� de soslayo a Draco que estaba acostado a su lado, su camisa se hab�a abierto y desde este punto, las cicatrices en su cuerpo parec�an unas sombras ligeras, trucos de la luz.

El silencio se hizo mas fuerte y Harry se pregunt� como terminar�a: podr�an decir que hab�a sido experiencia de una vez y seguir por caminos separados negando que hab�a significado algo. Diablos, hab�an pasado los �ltimos siete a�os haciendo eso, jugando este � este juego. Quiz� tambi�n Draco podr�a seguir haci�ndolo, pero Harry no estaba seguro de poder soportar esperar otros siete a�os para que pasara algo mas.

�Detesto decirlo, Potter,� habl� finalmente Draco, rompiendo el silencio. �Pero eso estuvo -�

��Bien?� solt� Harry y luego exhal�.

Pausa.

�Iba a decir endiabladamente incre�ble,� dijo Draco. �Pero creo que bien lo define, si.�

Harry sinti� una oleada de alivio inmenso, y de pronto todo lo que quer�a era quedarse ah� acostado con Draco durante todo el d�a, incluso mas tiempo si pod�a. Sent�a como si el resto del castillo fuera otro mundo, un mundo que por el momento podr�a seguir adelante sin ellos.

�Hace un rato, en el duelo.� Draco se apoy� sobre un codo para ver a Harry. �Me dejaste ganar.�

Harry encontr� su mirada. �Si, lo hice.�

�Dejaste que te avergonzara delante de tu clase. La gente va a hablar del asunto durante semanas. Incluso meses.�

�As� es.�

Draco lo mir�. ��Por qu�?�

Harry se encogi� de hombros.

�Porque eres el mejor,� dijo simplemente.

Hubo un peque�o silencio en el que Harry vio la breve expresi�n que cruz� por la cara de Draco.

��Est�s seguro de que no lo hiciste para que comenzara a dormir contigo?� pregunt� Draco y la seriedad burlona de su voz hizo que Harry sonriera.

�Como dijiste,� replic� con un tono ligero. �La gente va a hablar de ese duelo durante meses. Quiz� vaya a necesitar un poco de, oh, no s�... distracci�n.�

Draco levant� una ceja.

�Cierto,� dijo y le dirigi� una sonrisa conocedora.

Harry sonri�, luego se inclin�, tom� su cara entre sus manos y lo bes� en la boca larga y profundamente.

Por fin hab�a sido atrapada la Snitch � el juego hab�a terminado y ahora pod�a comenzar el resto de sus vidas.

-fin-

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