El Dormitorio de Gryffindor
La Bondad de sus Corazones
Escrita por: Taratex
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo Diecisiete

Torque: Collar antiguo r�gido generalmente de metales preciosos consistente de una banda estrecha retorcida que utilizaban principalmente los Galos y los Celtas.

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Draco no se molestaba en leer los peri�dicos, pero Perona lo manten�a informado de lo que dec�an. El investigador privado que Zimmer contrat� hab�a soltado toda la sopa. Le hab�a hecho creer que lo hab�a contratado como parte de una investigaci�n que se estaba haciendo para escribir una biograf�a sobre Harry Potter, y al parecer resent�a el hecho de haber sido utilizado y que le hubieran mentido. O al menos eso dec�a.

Zimmer hab�a tratado de implicar a otros en su peque�o esc�ndalo. A Weaver, Hilton, corredores de apuestas e incluso a un pol�tico. Los hab�an investigado a todos y hab�an salido a la luz un mont�n de secretos. Pero a fin de cuentas, no se encontr� evidencia alguna de que alguien mas aparte de Zimmer hubiera estado detr�s de las cartas y el sabotaje.

Hubo una ola de indignaci�n por los incidentes. La gente exigi� regulaciones nuevas, unos cuantos reportes de investigaci�n; luego se olvidaron del asunto, porque hab�a una jugadora embarazada de Lord Salsbury (que era casado), otro que hab�a estado tomando pociones para mejorar su desempe�o, hab�an presentado cargos contra Oban por su problema con las apuestas y entre tanto, hab�a que pensar en el Mundial.

Hip�critas.

Harry Potter hab�a desaparecido despu�s de presentar sus declaraciones a los aurores. Hab�a dejado un mensaje con ellos aclarando que no estaba muerto y que apreciar�a que la gente lo dejara en paz. Luego desapareci�.

Draco intentaba no preocuparse por �l.

Draco fue a la Mansi�n Malfoy. Fue a uno de los cuartos subterr�neos, un cuarto al que solo hab�a ido una vez de ni�o. �l lo llamaba el cuarto de los globos aunque sus padres se hab�an referido a �l como la catacumba. Desde el techo negro colgaban suspendidos por cuerdas de plata ennegrecida, globos en forma de l�grima que brillaban con los �ltimos rastros de la magia que quedaba de sus ancestros.

Se hab�a quedado de pie frente al globo que conten�a los restos m�gicos de su madre. Le agradeci� por haberlo soportado y por su contribuci�n a su infancia y su juventud. No se arrepinti� de no haber ido al funeral. Habr�a sido falso de su parte asistir.

Hab�a ido a Azkaban. Su padre se neg� a verlo, pero no lo vio como un viaje desperdiciado. Quiz� al saber que el hijo deseaba verlo, el padre eventualmente cambiara de opini�n.

Hab�a ido a Espa�a, ligero de equipaje, enamor�ndose en ocasiones de estudiantes que iban de tour entre semestres � aunque no hasta el punto de dormir en hostales. Escuch� m�sica en vivo en tabernas peque�as. Hab�a jugado Quidditch improvisado en las oportunidades en que se lleg� a topar con alg�n partido. Pas� un poco de tiempo debajo del sol. Se emborrach� unas cuantas veces sin mayores consecuencias.

Se neg� a pensar en el trabajo.

Ni siquiera intent� no pensar en Harry Potter. Le gustaba pensar que nunca se enga�� a si mismo y si lleg� a pensar una cantidad de tiempo pat�tica en c�mo se sent�a su piel bajo sus manos y su boca alrededor de su pene, bueno, �l fue el �nico que lo supo.

Ahora estaba en casa, reci�n llegado. Revis� los mensajes que hab�a recogido en la puerta.

Nada de Harry.

Intent� no sentirse decepcionado.

Ley� un peri�dico, pero no la p�gina frontal o los titulares nacionales. Se dirigi� a la secci�n local de vida y estilo, dentro de tres d�as habr�a un concierto al que le gustar�a ir. En un museo local estaban presentando una exposici�n de barras antiguas que sol�an traer consigo los magos y brujas antes de que el miedo a los muggles los obligara a utilizar las varitas (eran mas discretas). Estaban ofreciendo una clase de Adivinaci�n. En la escuela nunca se molest� con la materia � le parec�a de broma � pero, �por qu� no ver de que se trataba? Podr�a ser divertido.

Quiz� pudiera conocer algo de gente que no tuviera nada que ver con el trabajo. �No ser�a un buen cambio?

Respir� profundamente por la nariz, olfateando su casa.

Era tranquila.

Quiz� demasiado tranquila.

Quiz� deber�a ir a escuchar su fuente un rato.

Pero antes de que pudiera dar dos pasos hacia su cuarto de relajamiento, un zumbido penetrante le avis� que alguien hab�a traspasado sus protecciones.

Sonri� y se dirigi� a la sala con el coraz�n un poco acelerado. Se orden� a si mismo no esperar que fuera Harry. Solo se decepcionar�a.

Pero de cualquier forma lo esper�.

Harry Potter trastabill� un poco al salir de la chimenea. De forma autom�tica se limpi� el hombro de cenizas, su mirada revis� la habitaci�n. Vio a Draco.

Y sonri�. �Est�s en casa.�

Draco inhal� r�pidamente. Estaba aqu�. Hab�a regresado. Y el simple hecho de verlo � dios � no ten�a reglas sobre el sexo en la sala.

�Deber�as pensar en tener mas cuidado con tu Flu, Malfoy,� dijo. �Cualquiera puede entrar.�

Draco pas� saliva para que de alguna forma pudiera escucharse normal al hablar. �No, Potter. No cualquiera puede.� Merl�n, se ve�a hermoso. Una camisa verde abierta en el cuello, se pod�a ver a trav�s el brillo del collar antiguo. Su cabello era un desastre completo, como era siempre que no tra�a el uniforme. Y los ojos, hab�a algo en sus ojos. Estaban ah�. Harry estaba ah�.

Harry volvi� a sonre�r. Luego cruz� la habitaci�n para meter las manos en el cabello de Draco y lo bes�. Draco abri� la boca y gimi� ante el asalto, su mente se muri� al mismo tiempo que su sangre gritaba. Lo siguiente que supo era que estaba presionado contra la pared, con una lengua en la boca y unas caderas estrechas presion�ndose contra las suyas. Abri� las piernas y se enterr� contra esas caderas, sintiendo a Harry duro y pesado contra �l. Por voluntad propia, sus manos se levantaron y rompieron los botones de esa camisa verde.

Una mano que no era suya baj� y se presion� contra su pene. Aunque la sensaci�n era deliciosa, apart� la boca. �No voy a dejar que me hagas esto otra vez.� Empuj� a Harry un poco. �Al parecer no aprendiste lo suficiente la �ltima vez. Por aqu�.�

��Oh! �El cuarto de la fuente!�

��No! Qu� salvaje.�

Su rec�mara. S�banas blancas. Quiz� no tan limpias como a �l le habr�an gustado � hab�a estado fuera un rato � pero en ese momento no le import�. �Qu�tate los zapatos.�

�Si, se�or.�

Hab�a regresado. Hab�a regresado, hab�a regresado, hab�a regresado, hab�a regresado. No volver�a a ser tan est�pido como para alejarlo otra vez. Se la hab�a pasado un buen tiempo descubriendo y arreglando los desequilibrios en su vida. �Y qu� si Harry segu�a trastornado? Uno de dos, no estaba tan mal.

Le arranc� los botones de la camisa.

Harry ri�. ��Draco! �Qu� te ha pose�do?�

�Tu. Y ya es hora de que te regrese el favor.�

Harry gru��. �Por dios, Draco, es una de las peores l�neas que he escuchado.�

�C�llate, Potter y pon atenci�n a la lecci�n.�

��Cu�l es la parte en la que me dices por qu� me quieres y me convences de que eres digno de poseerme?�

A Draco le encantaba el est�mago de Harry, era muy plano. Se arrodill� y pas� la lengua sobre las l�neas de los m�sculos. Comenz� a bajar.

Sinti� una mano en el cabello. No lo apret�, solo se qued� ah�, acarici�ndolo. Luego lo jal� un poquito, levant� la mirada.

Harry lo ve�a. Draco sinti� que sus dedos se deslizaban ligeramente sobre sus mejillas, sobre su boca. ��Hay alg�n lugar en el que debas estar pronto?�

Draco frunci� el ce�o, sin entender la pregunta. �No.�

Draco capt� la indirecta y se incorpor�. Harry lo abraz� por encima de los hombros.

Al principio el beso fue gentil, lento, explorador, con ligeros mordiscos de dientes y labios, caricias suaves con la lengua. Los labios permanecieron en contacto un poco mas. Abrieron mas las bocas, se presionaron con mas fuerza. Las lenguas penetraron mas. La respiraci�n se volvi� agitada. Las manos sujetaban, apretaban y rasgaban la ropa. Las caderas se embest�an una a la otra, cada vez mas r�pido y mas desesperadas.

Harry separ� la boca para respirar y Draco le mordi� la garganta.

�Oh, dios,� jade� Harry. �Fuera la ropa.�

Se arrancaron impacientes la ropa. Harry cay� de espaldas sobre la cama llevando a Draco consigo. Se colapsaron sobre las s�banas, en una revoltura de miembros. Harry lo envolvi� inmediatamente con las piernas.

�Cre� que hab�as dicho que hab�as aprendido algo,� murmur� Draco.

�Ment�.�

��Est�s seguro de que no eres un Slytherin?�

�No.� Con esa respuesta enigm�tica, Harry acun� la mano alrededor del pene de Draco y lo acarici�, apret�ndolo con la suficiente fuerza para que no fuera doloroso.

Draco jade� entre dientes y, teniendo cuidado con la parte mas sensible de su cuerpo, oblig� a Harry a quitar la mano. �Entonces debo repetir la lecci�n para que aprendas algo.�

Luego procedi� a besarlo, lamerlo, chuparlo y morderlo, convirti�ndolo en una masa estremecida, tensa y sudorosa antes de penetrarlo. Era una de las experiencias mas poderosas de su vida tener ese cuerpo delgado y poderoso debajo suyo arque�ndose y retorci�ndose, y su orgasmo fue devastador.

�Dios, Draco, eres incre�ble,� jade� Harry.

��Por qu�? �Porque soy bueno en la cama?� exigi� saber Draco un poco mordaz.

�Me haces sentir,� dijo Harry. �Es asombroso. Siempre fuiste inalcanzable en Hogwarts.�

��No eres tu el que siempre anda diciendo que la gente cambia despu�s de la escuela?� Draco se apart� de Harry dej�ndose caer a su lado.

Merl�n, se sent�a desmadejado.

Hab�a regresado.

�Te ves bien,� dijo Harry despu�s de un rato. �Tienes algo de color. Y est�s menos tenso. �Qu� has estado haciendo?�

Draco no quer�a hablar. Quer�a dormir. Preferiblemente acurrucado junto a un tal Harry Potter. �Podr�a preguntarte lo mismo. Nadie ha sabido nada de ti.�

�Estuve en la casa de Remus Lupin. �Lo recuerdas?�

�El hombre lobo.� Y su maestro de Defensa Contra las Artes Oscuras de tercero. Hab�a sido un a�o algo alborotado.

�Y un buen amigo de mi padre. Est� acostumbrado a permanecer fuera de la vista. Lo estuve cazando.�

��Por qu�?�

Harry se puso de lado, recarg�ndose sobre un codo y descansando la cabeza sobre la palma de la mano. �Quiero saber sobre mis padres.�

�Oh.� Eso parec�a haber salido de la nada. ��No sab�as nada ya?�

Harry se encogi� de hombros. �En realidad no. Mis t�os no hablaban para nada de ellos, salvo para decir que eran fen�menos. Los maestros no dec�an nada salvo que eran buenos en la escuela o en el Quidditch, etc. Sirius hablaba de mi pap� como si fuera una especie de h�roe. Snape lo odiaba.�

�Es algo normal que todo el mundo tuviera diferentes impresiones de tus padres. Las personas solo ven las partes que son relevantes para ellos o para sus intereses.�

�Si, pero...� sacudi� la cabeza. �Las partes son tan peque�as. No puedo reunir una idea de lo que eran. Y casi todo es sobre mi pap�, pero no sobre mi mam�. Y casi todo es con relaci�n a Hogwarts y Voldemort. Y yo. Tiene que haber algo mas que eso. As� que voy a investigar.. averiguar qui�nes eran antes de que asistieran a Hogwarts. Y si tuvieron primos. Si mi madre fue fan de los Beatles. Quiz� conserv� alg�n amigo muggle durante su estad�a en Hogwarts. Ellos no sabr�an nada sobre Voldemort ni creer�an que yo ten�a algo especial y por lo tanto podr�an contarme algo interesante. As� que voy a investigar. El investigador privado que contrat� Zimmer me puso a pensar.

��Lo vas a contratar?�

�No. Quiero hacerlo yo mismo y ver que tan lejos puedo llegar solo. Hermione me dio algunas ideas.�

��Has hablado con ella de esto?� y no era il�gico que resintiera que Hermione se enterara antes que �l de esto. Hermione era la amiga de toda la vida de Harry. Draco lo sab�a.

�Ella es la mejor en cuanto a investigaciones y descubrimientos.�

��Y qu� hay de Weasley?� pregunt� Draco, maldiciendo al ver que habl� con una voz ligeramente aguda.

Harry sonri�. �Se apareci� en mi casa despu�s de lo de Zimmer, mientras yo estaba aqu�, crey� que me hab�an atacado y estaba listo para ir ante los aurores cuando regres�. Me arm� todo un esc�ndalo por no haberle informado de lo que estaba pasando. Porque �l est� acostumbrado a este tipo de cosas, a que la gente me amenace. Tambi�n sabe que casi siempre no es nada, as� que no se preocupa al respecto. No le dije que esta vez era mas serio. Me dijo que la pr�xima vez que le hiciera una jugarreta de estas me buscar�a para darme una paliza �l mismo.� Y al recordar su amenaza, Harry volvi� a sonre�r.

Draco se dio cuenta de que se hab�a preocupado. Aunque se hab�a mostrado despreocupado sobre las amistades escolares, a pesar de sus provocaciones sobre que algunos si hab�an madurado aunque Draco no lo hubiera hecho, le hab�a lastimado el hecho de creer que esas amistades hab�an terminado.

Draco podr�a haber vivido sin saber que lo mas probable era que en su futuro estuviera involucrado Ronald Weasley.

Pero no ten�a tanta suerte.

��Y qu� trajo este repentino inter�s?�

�No es repentino. Siempre quise saber. Pero siempre hab�a esperado a que la gente me informara. Y se podr�a decir que estaba contento con ello. Pero como tu dijiste, todo el mundo hab�a estado tomando las decisiones por mi. Le di a otra gente el control sobre mi vida. Y quiz� uno de los motivos por los que estaba tan dispuesto a hacerlo era porque realmente no sab�a de d�nde ven�a.� Hizo una mueca. �Me escucho y me parece que deber�a estar llamando a uno de esos psicoanalistas de la tv. Pero se puede decir que es verdad. Y qui�n sabe, a lo mejor soy bueno en ello.� Suspir�. �Es algo que no tiene que ver con los peri�dicos, Voldemort o el Quidditch. Quiz� la gente se olvide de mi. Y quiz� aprender� algo.�

En realidad era una opci�n bastante predecible. Retirarse del p�blico e intentar recapturar un sentido familiar que nunca tuvo. Quiz� era un retroceso en vez de un avance, pero de cualquier forma era un paso que Harry necesitaba dar antes de poder seguir adelante.

�Te extra��,� dijo Harry.

Eso no lo hab�a esperado.

�Revis� mi vida y me di cuenta de que hasta que me gradu� de Hogwarts, siempre hab�a alguien que me destrozaba el ego. No me di cuenta de lo mucho que eso me gustaba hasta que apareciste tu.�

��Bastardo!� Draco lo golpe� en las costillas.

Harry lo esquiv� riendo. ��Lo niegas?�

�Necesitabas que te desinflaran el ego, Chico Dorado.�

�Lo mismo podr�a decirse de ti, cretino.�

Eso ya estaba hecho. Hasta cierto punto. De una forma o de otra.

��Y ahora qu�?� pregunt�.

�Bueno, �hay alg�n lugar en el que debas estar?�

�No hab�a contestado ya esa pregunta? �No.�

�Yo tampoco.� Harry se puso boca abajo y enterr� la cabeza entre sus brazos con el aire inconfundible de quien que se est� acomodando para pasar un buen rato.

Draco levant� la mirada al techo y sonri�.

FIN

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