| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo Nueve
Potter estaba tenso. Tenso de una forma que Draco no hab�a visto desde que lo aceptara como cliente. Caminaba por la casa, de cuarto en cuarto, al principio con un inter�s genuino, pero despu�s de un rato, mostr� una atenci�n superficial a los detalles. Sali� a pasear un poco al peque�o patio de piedra y al peque�o tramo de pasto techado que hab�a mas all�. Y mientras mas se paseaba, mas tenso se pon�a. En el lapso de una hora, lleg� al punto de casi sacudir las manos mientras caminaba, como si no pudiera soportar tener quieta una sola parte de su cuerpo.
�Es muy tranquilo aqu�,� dijo.
Demasiado tranquilo, interpret� Draco.
�Tan quieto.�
Opresivamente inm�vil.
�Podr�as pensar que somos las �nicas dos personas en el mundo.�
Desagradablemente aislado.
Draco se sent�a extra�amente decepcionado. Amaba su casa. Se sent�a orgulloso de lo diferente que era de la Mansi�n Malfoy, o de cualquier otro lugar que hubiera visto. No se la ense�aba a mucha gente, y cada invitado que hab�a tenido se hab�a sentido impresionado.
Quiz� era una reacci�n por casi perder el juego. Ten�a que ser reacci�n a algo. �Estar�a recuper�ndose de alguna adicci�n? Draco hubiera jurado que no. Aparte de los churros ocasionales, no hab�a visto a Potter tomar ning�n tipo de droga. Y seguramente, Harry Potter no jugar�a un partido estando drogado.
A pesar de si mismo, Draco lo observ�. Un Potter como una pantera merodeadora era algo dif�cil de evitar observar. Hab�a sido un error traer a este manojo de energ�a a su santuario. Aunque, �c�mo iba a saber que Potter decidir�a comportarse de manera diferente a su habitual ser ap�tico?
��Qu� le pas� a tu madre, Malfoy?�
�No le pas� nada.�
��C�mo evit� que la arrestaran?�
�Tienes unos modales espantosos, Potter. �Te lo han dicho?�
�Muchos. Incluy�ndote a ti. �La ves alguna vez?�
Draco pas� un momento debati�ndose entre decirle o no. Pero, qu� diablos. De cualquier manera no era un secreto. �No son bien recibido en la Mansi�n Malfoy.�
��Porque no te convertiste en mort�fago?�
�Porque mostr� deslealtad al nombre de la familia.�
��Porque no te convertiste en mort�fago?�
Draco casi se ri�. �No es tan sencillo. Pero no lo entender�as, no tuviste una familia propiamente dicha.�
Inmediatamente se sinti� avergonzado por lo que dijo. Era un comentario propio de su adolescencia, lo que ya en si, quer�a decir que no val�a mucho. Y para empeorar las cosas, el comentario pareci� entristecer a Potter, en vez de molestarlo.
Luego Potter se encogi� de hombros. ��Vali� la pena perder a tu familia?�
��Hacer lo que es correcto? �No vale cualquier precio hacer lo que es correcto?�
�No siempre.� Potter estaba ensuciando su cuarto de serenidad al insistir en pasearse de una pared a la otra, golpeando su pantal�n con los dedos. �No creo que valdr�a la pena renunciar a una familia.�
�Quiz� dependa de la familia.�
Potter lo mir�, otra de esas miradas duras. ��Sabes? hab�a muchos rumores sobre ti en la escuela.�
�No me sorprende.�
�Sobre las cosas que tu padre te hac�a.�
Ah. Esos rumores. �En realidad no me ense�� tanto sobre las Artes Oscuras.� �Su padre, tomarse tiempo de su apretada agenda para ense�arle algo a su joven hijo? Dif�cilmente.
�No, no. De que �l, bueno,� y por primera vez desde que lo hab�a vuelto a ver, Draco observ� que Potter se ve�a inc�modo. �Que cre�a en... formas brutales de castigo.�
�En alguna ocasi�n me peg� con una vara, y en ese momento no me agrad�, pero no fue nada dr�stico.�
�Y que cre�a en... formas pervertidas de castigos.�
Le tom� a Draco unos segundos comprender eso, y a�n despu�s no estaba seguro de haber entendido bien. Esperaba que no. ��Est�s hablando de abuso sexual de alg�n tipo?�
Potter se encogi� de hombros y evit� su mirada.
��Maldici�n! �Qui�n dec�a eso?�
�No s�. Todo el mundo. Dec�an que por eso eras un bastardo.�
��No era tan bastardo! �Por el amor de Merl�n!� no lo pod�a creer. Que asqueroso. Que embarazoso. Que la gente anduviera diciendo que su padre lo violaba.
Quisiera poder tomar un borrador y borrar esos siete a�os.
��No eran verdad?�
��Por supuesto que no! �Por dios!� recuerda en d�nde est�s. No debe haber gritos en tu cuarto tranquilo, de la serenidad. �Mis padres eran gente muy ocupada, ambos, y muy bien relacionados. Como otros de nuestra clase, ten�an grandes expectativas sobre mi, entre las que estaban que viviera de acuerdo a ciertos principios. Ya no les serv� de nada cuando fall� al hacerlo. Madre me ve como una verg�enza, y Padre, bueno, creo que actualmente no ve mucho de la gente.�
Potter lo miraba fijamente. �Estas personas son tu familia. �C�mo puedes ser tan fr�o con respecto a ellos?�
Ah, el beato. Otro aspecto del car�cter de Potter que resurg�a por primera vez. Esa parte no la hab�a extra�ado. �Ya conociste a Perona, �cierto?�
�Obviamente.�
��Te gusta?�
�Lo que he visto de ella.�
�No ha hablado con su familia desde hace a�os.�
��Por qu� no?�
�Porque ninguno de ellos quiere hacerlo. Incluida ella. No hubo alg�n evento catastr�fico. Simplemente no se llevan bien y no se agradan mucho. Y muchas familias son as�. El hecho de que tengas la misma sangre que otra persona no significa que puedas soportar en la misma habitaci�n.�
�Eso es lo m�s deprimente que he escuchado.�
�Probablemente porque no tuviste una familia propia. Tienes la perspectiva de que cualquiera que tenga la suficiente suerte de tenerla deber�a apreciarla sin importar nada mas, pero no funciona as�.�
Potter neg� con la cabeza y volvi� a pasearse.
Draco sab�a que deber�a ignorar al invitado inc�modo. Seguir adelante con sus cosas. Pero no sent�a ganas de hacer otra cosa. Generalmente no ten�a problemas para entretenerse dentro de su propio hogar, pero ninguna de sus actividades habituales lo distra�a.
No quer�a dejar a Potter. Quer�a estar cerca de �l, y este deseo lo molestaba. Y no pod�a soportar observarlo pase�ndose y pase�ndose. Quer�a derribarlo y obligarlo a quedarse quieto.
Querer que Potter se tranquilizara era un giro imprevisto.
Le estaba poniendo los nervios de punta. Estaba comenzando a sentir mas impulsos est�pidos. Ya era hora de cortarlos. �Creo que servir� t� de jazm�n,� coment�. �Tranquiliza los nervios.�
Potter sonri� burl�n nuevamente. ��Y qu� tiene de diferente eso con fumarte un churro?�
�Es legal y demuestra una mayor clase.� Draco invoc� el t� y llev� a rastras a Potter al patio, donde pudo contenerse de obligar al Buscador a sentarse en una de las sillas.
El sol se estaba poniendo, y observarlo al ocultarse detr�s de los �rboles mientras le daba sorbos a su t� de jazm�n, era una forma terap�utica de terminar con un d�a estresante. Pero esta vez no fue efectivo. Estaba demasiado consciente de la presencia de Potter sentado a menos de un metro de distancia. Aspir� el aroma ex�tico del t�, cerr� los ojos y trat� de escuchar el susurro de los �rboles, pero todo lo que pod�a o�r era a Potter respirando, sorbiendo su t� y el movimiento de su ropa contra la silla.
Y su tensi�n. No sab�a c�mo era que sab�a que Potter segu�a tan tenso. Simplemente lo sent�a. Como si fuera contagioso. El t� y el silencio no le estaban ayudando en nada a relajar sus propios m�sculos tensos.
��Para qu� me trajiste aqu�, Malfoy?� demand� su invitado.
�Ya te lo dije.�
�Para evitar a los reporteros.�
�Si.�
�Y porque es seguro.�
�Si.�
�Entonces, �por qu� no hiciste que me cambiara aqu� desde el principio?�
��No le ofrezco mi casa a los clientes!�
�Exacto.�
Qu� poco atractivo se escuchaba Potter cuando se sent�a presumido.
�Creo que fue por otra raz�n.�
�Por favor, d�mela.�
Draco escuch� el sonido de la porcelana al ser colocada sobre la piedra y mas movimiento de la ropa sobre la silla y de pronto sinti� a Potter junto de si. Abri� los ojos alarmado.
�Creo que me trajiste aqu� para que estuvi�ramos a salvo de ojos fisgones y de cualquier peligro de interrupci�n.�
No. Draco pod�a decir con honestidad que �se no hab�a sido su plan. Porque no hab�a tenido un plan en absoluto. Tan solo hab�a querido irse a casa y su conciencia no le permitir�a dejar a Potter. La soluci�n mas sencilla, o al menos eso le hab�a parecido en su momento, hab�a sido traer a Potter a su hogar.
Realmente no necesitaba que le recordaran que no los pod�an interrumpir. No cuando Potter sujet� los brazos de su silla y se acerc� demasiado, y la tensi�n antes mencionada recorri� su cuerpo hasta que no pudo negar que no era otra cosa que excitaci�n.
Quer�a hundir sus manos en ese cabello negro salvaje.
��Te importar�a, Potter?� se sinti� orgulloso del tono mordaz que logr� inyectarle a su voz, pero se avergonz� al tener que aclararse la garganta inmediatamente despu�s de hablar.
�Pero tenemos toda esta encantadora paz y espacio. Es una pena desperdiciarlos.�
�Observa el ocaso, Potter. As� no lo desperdiciar�s.� O mejor a�n, podr�an irse. Esta hab�a sido una idea terrible.
Potter ol�a realmente bien.
�Pero preferir�a cogerte.�
Esas palabras se fueron directo a su entrepierna.
�O que me cogieras tu. Cualquiera de las dos estar�a bien. O, para ser honestos, las dos.�
Draco aspir� r�pido. Harry Potter pod�a tener a quien quisiera. En serio. No hab�a raz�n para que siguiera regresando a su viejo rival. No ten�a sentido. �No puedes soportar que te rechacen, �es eso?�
Se tens� cuando Potter se acerc� a�n mas. Pero no hizo nada por detenerlo.
Potter puso los labios cerca de su oreja. �Estoy muy cansado,� susurr�.
No era lo dulce que Draco hab�a esperado. Se aclar� la garganta otra vez. �Aqu� hay tres habitaciones.� Potter se alej� repentinamente con un nuevo brillo en los ojos, y Draco se percat� de lo que hab�a dicho. �No quise decir eso.�
Potter hizo un puchero juguet�n y le quit� la taza de las manos para ponerla en el piso.
�No me acuesto con los clientes, Harry.�
��Por qu� no?�
�Es malo para los negocios.�
�No le dir� a un alma.�
�Va en contra de las pol�ticas.� Oh, vaya que si eso no son� est�pido.
�Eres el jefe. Cambia las pol�ticas.�
�Harry...� Oh Merl�n, Oh Merl�n, Oh Merl�n. El tambi�n estaba cansado aunque probablemente no por la misma raz�n. Sent�a como si hubiera estado enredado en un cable durante muchos a�os, dando vuelta tras vuelta ajust�ndose mas. Ser�a tan agradable dejarse ir. �Hace un rato me odiabas.�
�No te odio. Estaba enojado. Es un estado de �nimo. Y ahora ya no lo estoy.�
�Que vol�tiles son tus cambios de humor, Potter.�
��No quieres sentirte bien, Draco?� pregunt� Potter con voz ronca. ��Recuerdas lo que te dije que har�a?�
Claro. No necesitaba el calor que lo invad�a. Sent�a que no pod�a respirar. Potter estaba a unos cuantos cent�metros. Se necesitaba muy poco para salvar esa distancia. Estaba esforz�ndose al m�ximo para permanecer quieto. �No soy un amigo con derechos.�
�Pero por supuesto que no.� Potter sonri�. �Eres mi guardaespaldas con acceso ilimitado a mi cuerpo. Hay una gran diferencia.�
Potter lo bes�. Fue una invasi�n despiadada de su boca que apart� su mente de cualquier pensamiento racional. Al diablo con todo. Sujet� con las manos ese cabello negro, como hab�a querido hacerlo unos momentos antes.
Sin quitar la boca, Potter se baj� un poco poniendo deliberadamente el muslo contra la erecci�n de Draco. �ste gru�� y se presion� contra el duro m�sculo del Buscador.
La boca de Potter era inexorable y habilidosa y Draco lade� la cabeza para poder probarla mejor. Potter movi� uno de sus brazos y de pronto sinti� una mano firme sobre su pene y jade� dentro de la boca de Harry. Una caricia fuerte lo dej� a un suspiro de correrse.
Alej� la boca. ��No!�
Caricia.
�No...�
Caricia
�... �as� - �
Caricia.
�no!� se arque� involuntariamente cuando lleg� al cl�max, dejando caer la cabeza hacia atr�s.
Cuando pudo volver a pensar, Potter chupaba su cuello y ten�a los pantalones h�medos y asquerosos. Empuj� a Potter por los hombros, tir�ndolo de la silla.
��Qu�? �Qu� pasa?�
�Una corrida sobre los pantalones es un poco bajo para mi gusto.� Se levant� con cautela de la silla, evitando el contacto con el frente de sus pantalones. �Es el tipo de actitud adolescente que esperar�a de un simio.� Quiz� Potter si era completamente heterosexual y no ten�a ni idea de c�mo actuar en esta gran aventura gay.
Draco no deber�a haber dejado que lo besara, ni que lo tocara. Est�pido, est�pido, est�pido. Ahora estaba disgustado con ambos y no quer�a ver a Potter. Nunca mas.
Ah, si. �se era el motivo de la regla de no acostarse con los clientes. Sab�a que hab�a uno.
�Eso tan solo fue el primer paso. Para calentar las cosas.�
�No soy una cosa que deba calentarse.� Apenas si pod�a estar en su propia piel. �Me voy a ba�ar. Haz lo que quieras.�
�Draco.� Potter lo sujet� por el brazo, pero como su piel todav�a experimentaba peque�as implosiones provocadas por el cl�max, no pod�a soportar que lo tocaran en ese momento y se zaf� de un tir�n. �Dime qu� es lo que te gusta, Draco. Ens��ame a complacerte.�
Draco se detuvo al salir del patio y se volvi� lentamente para ver a Potter. ��De qu� se trata todo esto, Harry? �Por qu� act�as como si esto fuera importante para ti?� porque ahora que ten�a la mente clara, sospechaba que todo esto hab�a sido producto del aburrimiento. Potter no encontr� nada mas qu� hacer en este lugar tan tranquilo.
Potter se mordi� el labio inferior. �No estoy actuando,� confes�.
�No trates de convencerme de que sientes una gran pasi�n por mi, Potter. No te la creo.�
��Y por qu� no podr�a sentir nadie una gran pasi�n por ti?�
�No hablo de nadie. Tu. Harry Potter. Por mi. Draco Malfoy.�
�Hogwarts se termin�, Draco.�
�Vive en el presente, �es eso, Potter?�
�Si eso quieres.�
�Vivir en el presente no parece estarte haciendo muy feliz.�
�Y no vivir en absoluto tampoco parece estarlo logrando contigo.�
Draco se sent�a demasiado sucio y asqueado consigo mismo como para disfrutar de un duelo verbal. Una parte suya quer�a arrancarle la ropa a Potter y ense�arle exactamente qu� era lo que lo complac�a. Y estaba tan avergonzado de esa parte que durante un momento consider� aplicarse un obliviate. �Potter, necesito tomar un ba�o. Luego necesito escribir sobre lo que pas� esta tarde. Con la Bludger. Disfruta de tu t� y del cielo nocturno durante un rato.�
Potter se encogi� de hombros. Su gesto favorito cuando no ten�a ganas de hablar.
Draco lo dej� para desvestirse tan pronto como supo que estaba a salvo fuera de la vista. Qu� cosa tan est�pida. Completamente insatisfactoria. No era para nada lo que hab�a anticipado para el momento en que se dejara ir, un episodio que era un poco mas que una sesi�n de masturbaci�n con anticipaci�n compartida. No, no necesitaba s�banas perfumadas o velas. Pero si no necesitaba mas de cinco minutos, entonces no val�a la pena el esfuerzo, y una buena cogida se llevaba horas.
Eso era lo que quer�a. Horas a su disposici�n, bajo el aislamiento seguro de la noche, una gran cama con s�banas blancas. Cuatro postes, buenos para probarlos si se quer�a. Aceites perfumados, y, quiz� si, algunas velas, para calentar el aceite. Y Potter extendido bajo �l mientras lo cog�a hasta que ambos gritaran. Repetidamente.
Draco movi� la cabeza con fuerza. �Conc�ntrate en el trabajo, Malfoy.� Y �ste era la vida de Potter, no su pene.
Se ba��. Escribi� un reporte sobre los eventos del d�a. Y luego mand� una lechuza a Perona. Todo el personal de la Compa��a de Seguridad Malfoy que no tuviera trabajo ser�a mandado al archivo de Potter. No se aceptar�an clientes nuevos y conforme se terminaran casos, aquellos que estuvieran a cargo ser�an enviados al archivo de Potter. Quer�a que se vigilara a todos los que pudieran estar detr�s de esto. Quer�a que esto terminara.
Este caso se hab�a vuelto de broma, y estaba haciendo trizas su profesionalismo. Mientras mas r�pido terminara esto, mas r�pido saldr�a Potter de su vida. Su mente sab�a que esto era lo mejor para �l, a�n cuando otras partes de su anatom�a no estuvieran de acuerdo.
| Cap�tulo Anterior | De vuelta al Dormitorio... | Siguiente Cap�tulo |