El Dormitorio de Gryffindor
La Bondad de sus Corazones
Escrita por: Taratex
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo Ocho

Potter no entr� a hurtadillas en su habitaci�n. Draco ni siquiera fingi� no estar decepcionado, pero a su manera. Hab�a sido una idea atractiva la de que Potter lo sedujera mientras dorm�a para que nadie pudiera hacerlo responsable de lo que hab�a pasado. Y, ciertamente, era algo insultante que no hubiera resultado nada de todo aquello, y que Potter pudiera cambiar tan f�cilmente de provocarlo a virtualmente ignorarlo.

Pero en fin, quiz� ni siquiera era tan bueno sexualmente hablando. Uno ten�a que estar presente para ser realmente bueno en ello. Eso parec�a ser mucho que esperar de alguien con el estado psicol�gico de Potter.

Su estado f�sico estaba bien. Su hombro ya estaba bien al d�a siguiente. Jug� el segundo partido frente a una enorme multitud sin ning�n otro incidente que no fueran una serie de art�culos desagradables que dec�an que su volatilidad se estaba incrementando, y le formaron una imagen de un egoman�aco con el que se estaba volviendo pr�cticamente imposible trabajar. Draco se pregunt� si las �fuentes fidedignas� que citaban en dichos art�culos hab�an conocido en alguna ocasi�n a Potter. Pues, mientras que para Draco si era imposible trabajar con Potter, el Buscador no parec�a ser capaz de reunir suficiente inter�s para volverse vol�til.

Potter le hab�a reiterado al administrador del equipo pidi�ndole a Draco que no se ofendiera, de que no necesitaba protecci�n. Ya no hab�an recibido mas cartas del mismo autor, lo de la escoba hab�a sido un error y no hab�a ocurrido nada mas que levantara sospechas.

Zimmer ni siquiera lo escuch�.

A Draco no le ca�a bien Zimmer. Hab�a algo falso en sus protestas de que la seguridad de Potter era su objetivo principal. Claro, quiz� quisiera declarar que su inter�s en Potter era a nivel personal, cuando era mas que obvio que para �l, Potter no era mas que la fuente de sus alimentos. Porque si en realidad se hubiera preocupado por �l, lo hubiera mandado a la banca durante alg�n tiempo. El equipo no se ver�a afectado en cuanto a jugadores. Daniel hab�a llevado la victoria al equipo despu�s de la casi ca�da de Potter, y hab�a sido evidente su decepci�n cuando �ste regres� al siguiente partido listo para jugar.

Nadie lo escuchaba. No sab�a por qu� se molestaba siquiera, porque hab�a perdido todo el control de la situaci�n. Si tuviera algo de sentido com�n, renunciar�a. Porque Potter resultar�a muerto y eso era malo para el negocio, pero no solo eso, sino que adem�s era probable que �l tambi�n resultara muerto. Y eso si que ser�a malo para el negocio. Cualquiera en su situaci�n con un gramo de inteligencia, se apresurar�a a entregar su renuncia.

Pero, en fin...

Tercer juego. Los Cannons hab�an ganado los dos primeros partidos de la temporada y los jugadores estaban felices por ello. Incluso Potter parec�a estar moderadamente complacido, muy a su manera apagada. Draco tuvo que aguantar otro discurso motivacional por parte de la entrenadora en jefe � su ret�rica estaba gastada y era melodram�tica � y sigui� a Potter hasta la zona de despegue y corri� a tierra firme tan pronto como los jugadores estuvieron en el aire.

Tan pronto como el juego comenz�, se volvi� evidente para todos, que una de las Bludgers estaba embrujada, que se dirig�a hacia Potter y que iba furiosa en su cometido. Hubo quiz� unos cuatro pases de la Quaffle antes de que los dem�s en el campo se dieran cuenta de que la Bludger persegu�a a Potter, y los jugadores se olvidaron del juego y se unieron a los espectadores observando a Potter escaparse y zambullirse para evitar al misil.

Draco tuvo que admitir, en medio de una serie de maldiciones, que esa persecuci�n mortal estaba sacando lo mejor del vuelo de Potter. Los giros y volteretas hac�an que el est�mago se le encogiera y que los espectadores jadearan. Los Cazadores de ambos equipos salieron tras �l intentando desviar a la Bludger. Era vaya un espect�culo: Potter demostrando su mejor forma de volar desafiando a la muerte, la Bludger volando veloz tras �l y los cuatro Cazadores haciendo esfuerzos supremos para mantener el ritmo y blandiendo sus bates.

Alguien ri�. Draco mir� a Daniel asombrado y el Buscador de reserva sofoc� la risa. �Tienes que admitir que es algo tonto.� Se aclar� la garganta. �Lo siento. No era mi intenci�n.�

La Bludger se mov�a demasiado r�pido como para lanzarle alg�n hechizo. Los tontos de los Cazadores que volaban a su alrededor hac�an que fuera imposible lanzarle un encantamiento protector a Potter. Draco se paseaba de un lado a otro, casi frustrado.

�Dame eso,� le dijo a Daniel arrebat�ndole la escoba.

��Qu�? �Por qu�?� Draco pas� una pierna por encima de la escoba. ��Espera! No puedes hacerlo. Est�n en medio de un partido.�

Draco le dirigi� una mirada de desd�n y levant� el vuelo.

Vol� directo hacia Potter.

Estaba volando en medio de un partido profesional, en un campo profesional y en una escoba profesional. Un sue�o de adolescente que ahora no ten�a oportunidad de apreciar. Su aparici�n en el aire provoc� que el cronista llegara al paroxismo de la exageraci�n.

No sab�a qu� diablos estaba haciendo. Al principio intentaba acercarse a Potter, sigui�ndolo en medio de zambullidas que le daban terror, pues ya no era ese adolescente idiota. Pero no pod�a alcanzar al Buscador, y su est�mago no ten�a la fortaleza como para intentarlo por mucho tiempo. Pero al menos estaba en posici�n como para evitar a los Cazadores un poco, rodearlos y lograr tener un mejor tiro entre Potter y la Bludger. Sac� la varita y lanz� un encantamiento protector.

No fue una soluci�n elegante. Provoc� que Potter se detuviera en seco y que una vez mas, casi cayera de la escoba. En el momento justo entre que Potter se detuvo y la Bludger se impact� contra el campo protector, Draco a�adi� un elemento de rigidez al hechizo. La Bludger lo golpe� y se detuvo al contacto, cayendo directamente al suelo.

Hubo un breve silencio antes de que los espectadores rompieran a hablar a gritos.

Draco vol� hasta el lado de Potter. El Buscador ten�a la boca seca, las pupilas dilatadas y jadeaba.

Draco estaba casi aliviado. Finalmente, finalmente, Potter estaba asustado.

�Bajemos, �si?� dijo y Potter asinti�. Volaron hacia el suelo lenta, gentilmente. La audiencia aplaudi�. El Chico Que Vivi� hab�a vivido nuevamente y le hab�a dado a todo el mundo un espect�culo tremendo al hacerlo.

�Todav�a puedo jugar,� le dijo Potter a Oban cuando llegaron hasta ella, pero el tono mec�nico de su voz suger�an que su cerebro no ten�a mucho que ver con lo que hab�a dicho.

E inclusivo Oban se dio cuenta de ello. �Creo que es tiempo de que todos nosotros comencemos a tomarnos esto seriamente, Potter,� dijo. �Esa Bludger no fue ning�n error. Y tu est�s rattled.�

Potter parpade�. �Estuve en la guerra,� le record� con un poco de mas fuerza en la voz. �He enfrentado cosas peores que esta.�

�Pero ahora eres mas viejo y menos est�pido,� Oban le sonri�. �Y no hay una buena raz�n como para mandarte all� afuera de regreso y si todas en contra. Estamos cubiertos. Hilton est� ansioso por salir.�

Y era cierto, pens� Draco con acritud. Quiz� deber�a reconsiderar a Hilton como amenaza potencial. Despu�s. �Vamos, Harry, ya fue suficiente por el d�a de hoy. No creo que mi coraz�n pueda soportar mas impresiones.�

Potter lo mir� como si pensara que hab�a dicho algo extra�o. Aunque no se resisti� cuando Draco lo sujet� del brazo y lo gui� fuera del campo en medio del ruido de aplausos renovados de los espectadores.

Potter estuvo tranquilo mientras se ba�aba y se cambiaba, y Draco comenz� a percatarse de que quiz� el Buscador no hab�a considerado que su vida estuviera en un peligro real, cuando menos no hasta ese momento. Las Bludgers si se volv�an locas, pero que hubiera ocurrido tan pronto despu�s del �error� con la escoba, hac�a que nadie pudiera decir que esto hab�a sido otro error. Quiz� Potter ser�a mas f�cil de manejar, ahora que hab�a enfrentado un peligro real.

Draco dej� que Potter entrara primero en la chimenea , viajar�an con los polvos Flu, pero no dej� que dijera el nombre de su casa y dijo en cambio, �Guarida del Drag�n.�

Y Potter frunci� el ce�o. ��Qu�?�

�Es un lugar que quiero mostrarte. Y nadie te molestar� all�. Guarida del Drag�n.�

�Guarida del Drag�n,� anunci� Potter, echando el polvo Flu y desapareci� en medio de una llamarada.

Draco lo sigui�. Aterriz� en una peque�a sala con piso de madera y una alfombra de colores s�lidos. Todos los muebles combinaban y adem�s eran c�modos, pues Draco no ve�a por qu� un mueble no pudiera ser funcional y elegante al mismo tiempo. Ten�a unas cuantas plantas discretas y las paredes estaban agraciadas con colores de agua.

��En d�nde estamos?� pregunt� Potter.

�En mi casa.�

Potter enarc� las cejas y observ� a su alrededor con mayor inter�s. �No es... la Mansi�n Malfoy.�

�Ciertamente no.� No hab�a estado en la Mansi�n Malfoy desde hac�a a�os. �Muy poca gente sabe de la existencia de este lugar o en donde est�. Ven por aqu�.�

Potter se ri�. �Hace a�os, la idea de estar contigo a solas en un lugar del que nadie supiera nada, me habr�a hecho regresar a la chimenea.�

Entonces, �qu�? �ahora era completamente inofensivo? �Qui�n era acaso? �Longbottom?

La casa era modesta en comparaci�n con la Mansi�n Malfoy, el terreno era tan solo de dos acres. Draco no estaba preparado para ocupar el tiempo, dinero o esfuerzo que se necesitaban para cuidar semejante propiedad. Ten�a una sala, comedor, desayunador y una cocina, oficina, tres rec�maras, un cuarto de juegos, tres ba�os, un gimnasio y el cuarto al que estaba llevando a Potter en ese momento.

La pared exterior del cuarto era algo circular y ten�a ventanales de piso a techo. El resto de las paredes ten�an delicados murales con colores acuosos pintados directamente sobre la superficie. La alfombra era de un color como caf� con crema. Las plantas de este cuarto eran mucho mas grandes y mas alborotadas, de hojas anchas y vines que sub�an por las paredes. Por todo el cuarto se percib�a un olor a almizcle que no cansaba los sentidos. En el centro del cuarto hab�a una peque�a alberca rodeada por peque�as rocas blancas y arena igualmente blanca, una peque�a cascada llenaba el aire con el sonido relajante que produce el agua al caer.

Sent�a como si hubieran pasado siglos desde la �ltima vez que hab�a estado aqu�. La fuerte tensi�n de sus hombros se relaj� y casi suspir�. �As� es como me relajo. No cogiendo indiscriminadamente.�

Potter, que hab�a estado atra�do por los ventanales, le dirigi� una sonrisa por encima del hombro. �No hay una ley que diga que no puedes hacer las dos cosas. Al mismo tiempo.�

No iba a tener sexo en su cuarto de relajaci�n. Esta habitaci�n era serena, tranquila y ordenada. El sexo era ruidoso, sudoroso, un asunto desordenado. Tales cosas ten�an sus lugares. Pero no eran su cuarto de relajaci�n.

Mir� a Potter acercarse a uno de los murales y observar el delicado detalle. ��Ahora aceptar�s que esta amenaza en contra tuya es real?� observ� c�mo los hombros de Potter se tensaban. ��Aceptar�s que es diferente al resto de las amenazas que has recibido?�

Potter se encogi� de hombros.

��Potter!�

��Est� bien!� contest� bruscamente, y luego a�adi� en un tono de voz mas calmado. �Est� bien.�

Hab�a ganado una parte importante de la batalla, pero no era ni por tantito la mas importante. �Y que probablemente sea un miembro del equipo -�

��No!� Potter le dio la espalda a la pared para mirarlo furioso. ��Olv�dalo!�

�No puedo olvidarlo, Potter.�

�Esc�chame, acepto que esta vez es diferente. Que esta persona est� mas decidida y es mas organizada que el resto. Pero analiza lo que est�s tratando de decirme. Que alguien se enamor� de mi y de pronto se volvi� bueno en el Quidditch, lo suficientemente bueno como para entrar en un equipo profesional, solo para estar cerca de mi y poderme mandar cartas con amenazas. No tiene sentido.�

�No estoy diciendo que la �nica posibilidad es que sea alguien del equipo. Podr�a ser alg�n miembro del club o del personal. Pero tienes que mantenerte abierto a las -�

Y Potter iba caminando afuera del cuarto.

��Hey!� Draco sali� trotando atr�s de �l. �Aprende modales, tonto arrogante.�

��Cierra la boca con respecto al equipo! �No es uno de ellos!�

Suficiente. Esto se estaba volviendo juvenil, rid�culo y peligroso. Draco lo sujet� del brazo. ��Esc�chame!�

Potter liber� el brazo de un tir�n y se volvi� hacia �l. ��Cierra la boca, Malfoy! �Lo digo en serio!�

Ah� estaba. Esto era lo que recordaba. El fuego en los ojos, la mand�bula apretada, la tensi�n en el cuerpo tan fuerte que pr�cticamente vibraba. Delicioso.

�Te digo un nombre, Harry, Dean Thomas. �Lo recuerdas? Era un Gryffindor, tu compa�ero, y un esp�a de Voldemort. Algunas veces la gente en la que confiamos nos traiciona. Pasa todo el tiempo.�

Draco se encontr� teniendo que pararse sobre la punta de los pies porque Potter lo hab�a sujetado del frente de la camisa y se mir� cara a cara con un Potter furioso. ��Sabes lo que me pas� despu�s de que me gradu� de Hogwarts?�

Nada que justificara la violencia excesiva. Draco sujet� las manos de Potter e intent� ganar algo de balance. �Te contrataron los Cannons.�

�As� es. Nadie mas me quer�a. Ni siquiera Dumbledore. Ya no le serv�a para nada. Tampoco el Ministerio de Magia. Ni los dem�s equipos. La gente pensaba que yo era inestable. Loco, inservible. Pero los Cannons me dieron una oportunidad. Se arriesgaron cuando nadie mas quiso hacerlo. Y desde entonces han sido buenos conmigo. Y ahora tu� habl� con desd�n, �est�s intentando hacer que les de la espalda porque eres demasiado incompetente como para encontrar al verdadero acosador.�

�No es un acosador, Harry. No se trata de una obsesi�n rom�ntica. Es algo mas. Quiz� sabotaje. Y por el amor de Merl�n, b�jame.�

�No es nada,� se burl�. �Solo quieres ganarte otro pu�ado de Galeones haciendo un alboroto de todo esto. Vete al infierno. Y est�s despedido.� Lo solt� con un peque�o empuj�n que sac� de balance al antiguo Slytherin.

�No puedes despedirme, Potter. Tu no eres el que me paga.�

�Zimmer lo har� si se lo pido.�

��Despu�s de lo que pas� hoy� Lo dudo.�

�J�dete, Malfoy.�

�Esc�chame, Harry. �Esc�chame! No estoy diciendo que sea todo el club, o todo el equipo. Es una persona. Solo una persona a la que le est�n pagando para que sabote� a los Cannons. O alguien con alg�n resentimiento contra ti que tu no recuerdes o que ni siquiera sepas. No me refiero al equipo que te salv� de la oscuridad. Una persona. Es una persona la que est� tratando de matarte.�

Potter no estaba interesado. Se volvi� y comenz� a caminar y Draco supo que regresaba a la sala con los polvos Flu.

��De qu� se trata esta tonta lealtad que tanto alardeas, Gryffindor? Ni siquiera te importa ya el Quidditch.�

��J�dete, Malfoy!�

�Sabes que es cierto, Potter. Te vi. Oscilabas entre emociones. Se te ha vuelto un deber. No s� por qu� lo sigues haciendo.�

�Porque no entiendes un bledo, Malfoy. Vete al infierno.�

��Qu� tiene de malo que admitas que el Quidditch ya no es tu gran pasi�n? Lo hiciste. Brillantemente. Pero ya terminaste. �Qu� tiene de malo? Ahora puedes hacer otra cosa. O nada mas recostarte en playas de lugares ex�ticos.� Y justo en ese momento, en ese momento tan inapropiado, a Draco lo asalt� una imagen bastante v�vida de un Potter recostado en la arena, bronceado, glistening y sin otra ropa mas que un torque plateado.

Y mientras estaba distra�do, Potter buscaba entre los varios contenedores que hab�a en la sala. ��D�nde diablos tienes el polvo Flu.�

�No te vayas, Harry.�

Potter encontr� el taz�n y le quit� la tapa sin miramientos.

Esta vez, Draco no lo sujet� sino que mas bien le puso la mano sobre el antebrazo. �Si regresas a tu departamento, te estar�n esperando para abordarte los reporteros y cantidad de entrometidos. Si vas a cualquier otro lado, te molestar�n.�

Potter se paraliz�. ��Y por qu� te preocupa a ti? No es parte de tu trabajo protegerme de la prensa, y no crees que el p�blico sea una amenaza.�

Lo que Draco quer�a decirle en realidad era que no hab�a problema, que siguiera comport�ndose de esa forma tan inmadura y que se fuera. Pero el trabajo en la librer�a le hab�a ense�ado a tener paciencia. �Observa este lugar, Potter. �Te gusta?�

Se burl�. ��Est�s buscando que te diga un cumplido?�

Que Merl�n lo perdonara. ��Te gusta como se siente?�

La quijada todav�a se le ve�a dura, pero los hombros se le estaban relajando un poco. �Se ve tranquilo,� admiti�.

�Aqu� no habr� vociferadores, reporteros o personas molestas dese�ndote buena suerte.�

�En realidad no me molestan esas cosas.�

�Mentiroso.�

Esta vez, Potter no lo ret�.

�Est�s agotado y yo estoy harto de lidiar con el caos en el que vives. �Por qu� no pasamos el resto de la tarde aqu�? �Est� bien?�

Potter juguet� con el taz�n de los polvos Flu.

�Y ya no hablar� sobre qui�n es la persona que est� detr�s de todo esto. Por el resto de la tarde.�

Potter puso los ojos en blanco, suspir� y volvi� a poner el taz�n en su lugar. �Resulta que mi tarde acaba de iniciar. Tienes suerte.�

Suerte. Hab�a tra�do a Harry Potter a su casa por alguna raz�n desconocida y hab�a eliminado el �nico tema de conversaci�n real que ten�an. Y vaya que Draco siempre se hab�a cre�do un tipo inteligente.

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