| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo Once: Obstruyendo las paredes
Cre� que te entregar�a todas mis aprensiones a ti.
- Space Team Electra
Draco Malfoy nunca se hab�a sentido m�s feliz, ni con mas miedo.
Lo inundaba el deseo que sent�a por Harry, un sue�o de pasi�n, sexo y ternura del que nunca despertaba, ni siquiera en los momentos transitorios en los que estaban aparte. Era simplemente fant�stico; era el percatarse de algo que nunca hab�a extra�ado � un dominio feliz del coraz�n de Draco. Preocupaciones vagas sobre el futuro, sobre lo que realmente significaba que estuvieran juntos, asaltaban de forma regular a su conciencia y demandaban su atenci�n cuando todo lo que quer�a hacer era fingir que todo estaba bien.
Si Harry se hac�a las mismas preguntas, nunca mencion� nada. A Draco le alegraba: quer�a que Harry fuera feliz, y que no se preocupara por su relaci�n, en especial ya que �l lo hac�a por los dos; y debido a que la experiencia de querer hacer feliz a alguien m�s, era una novedad, se permiti� ese peque�o lujo.
Sus sentimientos hacia Harry crecieron tanto, que lleg� a sentir que su v�nculo era una rasgadura dentro de su alma. En algunas ocasiones sent�a que Harry era su alma: que no quedaba nada mas para Draco, ni para ser nada mas que de Harry. Esto lo aterrorizaba hasta lo mas profundo y a�n mas lo aterrorizaba el hecho de que no quisiera salirse de ello. Quer�a a Harry. Quer�a este v�rtice delicioso de pertenencia y posesi�n, aunque amenazaba con hacer pedazos su identidad misma.
Una noche, varias semanas antes del fin del periodo escolar, estaban acostados en un sof� del sal�n de Adivinaci�n, Harry acunado seguramente entre los brazos de Draco con el silencio de miles de esp�ritus pac�ficos volando a su alrededor. �Harry,� murmur� Draco, �he pedido permiso para quedarme aqu� para Navidad.�
Draco estuvo convencido durante un momento que Harry no estaba para nada sorprendido, hasta que dej� escapar un gritito de incredulidad: ��Conmigo?� Draco se puso feliz y asinti� bes�ndolo. ��Tus padres no � digo � no sospechar�n -?�
�Oh no. Me dejaron quedarme cuando �bamos en segundo porque Madre estaba remodelando la casa y yo le estorbaba. Les he dicho que quiero quedarme para poder practicar mas Quidditch.� Le quit� el cabello siempre desordenado de los ojos a Harry. �No les importar�.� A�adi� con un toque de cinismo, �Lo que sea con tal de vencer a Harry Potter.�
Harry inclin� la cabeza y lo bes� con suavidad, sin prisas y con satisfacci�n. Draco le regres� el beso, pregunt�ndose si Harry podr�a sentir en sus labios ese sentimiento que ya hab�a echado ra�ces dentro de �l como para expresarlo con palabras. Y entonces, Harry murmur� contra sus labios, �Me siento mas seguro cuando est�s conmigo.�
Draco se separ� sorprendido. Nunca lo hab�a escuchado expresar en voz alta alg�n miedo o preocupaci�n por su seguridad ahora que Voldemort hab�a recuperado el poder, y ciertamente, �sta era la �ltima forma en que habr�a esperado escucharla. Hizo a un lado la sorpresa en su tono de voz y replic� tranquilamente, �Eso es algo bastante humilde para un mago que s�lo tiene quince a�os y que ya es mas fuerte que Voldemort.�
Harry se recarg� sobre su hombro. Draco recorri� una mano por el cabello de Harry, acarici�ndolo con gentileza. �No soy mas fuerte,� murmur� Harry contra la ropa de Draco. �Es solo que tengo buena suerte.�
Draco vacil� en dar alguna de las muchas respuestas que le vinieron a la mente. Al final, con el mismo tono dijo, �Ahora s� porque toda la gente a tu alrededor tiene esa fe tan extraordinaria en ti.�
Harry levant� la cabeza.
�Es para compensar la falta de fe que tienes en ti mismo.�
Los ojos de Harry vacilaron sorprendidos, y comenz� a protestar, pero Draco lo acall� suavemente. �No tienes que creerme, porque cuando llega el momento, tu siempre vienes en tu propio rescate -� Harry ten�a las mejillas color escarlata y Draco desliz� los dedos por ellas �-pero Voldemort nunca ser� ni una d�cima parte del mago que ya eres tu.�
Harry temblaba. ��C�mo puedes decir eso? Yo no � Draco, no sabes... no has visto las cosas que yo he visto...�
Durante un largo momento, reprimi� las palabras, con el rostro contorsionado por el dolor, y Draco se enderez�, lo rode� con los brazos y lo mantuvo all� en silencio. Varias emociones fluctuaron por el rostro de Harry al tiempo que luchaba por controlar sus emociones como siempre. Al observarlo, Draco estuvo seguro de que una m�scara pronto suplir�a esa lucha interna; pero, de pronto, Harry lo mir� directamente a los ojos con una pregunta muda en los suyos. Mas que una pregunta � era una s�plica que Draco sab�a que nunca, nunca rechazar�a.
Le acarici� la frente y le dijo en un tono suave, �Dime.�
El alivio inund� los ojos de Harry: abri� la boca, comenz� a hablar y se interrumpi� abruptamente. Lo observ� durante mucho tiempo, y de pronto su expresi�n se volvi� indescifrable � la expresi�n de un animal enjaulado, con una mezcla muy humana de arrepentimiento � y agach� la cabeza. �No puedo,� susurr�.
�Pero necesitas hacerlo. Cont�rselo a alguien.�
Entonces, Harry lo sujet� por los brazos con fuerza y lo mir� casi retadoramente, era una mirada muy intensa. �No.�
��Por qu� no?�
�Yo... es...�
�Mira, Harry, todos tenemos secretos. Pero cualquier pesadilla de la que est�s intentando escapar, no desaparecer� a menos que la enfrentes.�
Harry se ve�a lastimado. �No. Cre� que podr�a, pero no es as�. Lo siento.�
�No lo est�s,� contest� Draco irritado, �No es tu culpa que no conf�es en mi.�
Harry abri� desmesuradamente los ojos. ��No es eso! Es � mira,� dijo con brusquedad, �No me pidas que hable de Voldemort a menos que est�s dispuesto a compartir como te sientes con respecto a tu padre.�
Esto fue tan inesperado que Draco ni siquiera intent� ocultar su impresi�n.
�No creas que no s� que tu tambi�n ocultas cosas,� le dijo sombr�o. �Piensa en ello antes de pedirme que suelte mis secretos.�
Draco entrecerr� los ojos y durante unos momentos lo invadi� la furia � pero los ojos de Harry ten�an una expresi�n que la detuvo casi antes de que se materializara. Le puso un dedo en los labios y lo desliz� hasta su mejilla. �Es justo.�
�No es que no conf�e en ti -�
�Shh, Harry. Lo s�.� Harry le dirigi� una mirada. Draco desvi� la mirada. �Lo siento,� murmur�.
Harry se encogi� de hombros un instante despu�s. �Est� bien,� replic� y jal� los labios de Draco hacia los propios. Fue un beso dulce � pero por un momento fugaz, Draco se pregunt� si tan solo era un beso o una forma de distraerlos a ambos para que no comenzaran a pensar demasiado.
Unos d�as despu�s el correo le trajo a Draco la respuesta de su casa; el ce�o que se le form� al irla leyendo, atrajo la mirada de Harry como una vara divina hacia sus ojos, que ahora se hallaban ensombrecidos por la decepci�n. Pod�a sentir que Harry lo observaba, pero no levant� la mirada.
Aunque mucho aplaudo tu diligencia para desear mejorar tu desempe�o en el Quidditch, debo requerir que regreses a casa para la Navidad como estaba planeado. Tengo unos negocios que atender en los Pa�ses Bajos que requerir�n que est� lejos durante casi todas las vacaciones, y como sin duda no necesito recordarte, la disposici�n de tu madre requiere que cuando menos uno de nosotros est� con ella. No debe ser muy dif�cil alejarte en tu caso, adem�s, espero que tengas una o dos sorpresas durante tus vacaciones, que har�n que valgan la pena. � Tu Padre.
Malfoy permaneci� sentado con los codos sobre la mesa, la cabeza gacha y mirando fijamente la carta. Las palabras se le volvieron borrosas y se perdi� por completo en sus pensamientos.
��Tengo que ir a casa para que tu puedas largarte?! �Por qu� no mencionaste este viaje antes? �Por qu� no te importa ni siquiera tantito abandonar a tu familia durante la Navidad?
Oh, por favor, Malfoy, de cualquier forma no quer�as estar con �l.
No estaba intentando evitar a mi familia de la misma forma en que �l lo est� haciendo. Pero, claro, no pod�a esperar otra cosa de �l.
�C�mo puedes decir eso? Es tu padre.
Realmente act�a como uno.
Quiz� si no lo hubieras decepcionado tanto no se comportar�a tan distante.
No tengo necesidad de probarme ante �l.
Tonter�as. Har�as lo que fuera con tal de que estuviera orgulloso de ti. Pero no puedes. Nunca ser�s tan fuerte como �l y lo sabes. M�rate. �Por qu� no quieres admitir el verdadero motivo por el que est�s enojado? No es por tu padre. Es porque quieres estar con Harry. No quieres pasarte la Navidad sin �l � pero no puedes escribirle a papi para decirle que has decidido quedarte aqu�.
�Por qu� necesitar�a hacer eso? Quiz� s� quer�a estar con Harry, pero puedo estar dos semanas lejos �l sin desmoronarme. Primero es la familia.
Eres demasiado d�bil para escoger a Harry.
Esto es diferente. Esto no es sobre Harry.
No hay diferencia. Quieres desafiar a tu padre, pero no lo haces. Quieres que te respete, pero no lo hace. Y entonces haces pucheros como �ste cuando no te deja hacer lo que quieres, cuando en realidad lo que tu preferir�as es pasarte el tiempo buscando su admiraci�n cuando podr�as defender lo que quieres y demostrarle lo es que el verdadero orgullo de un Malfoy. Pero sigues siendo un cobarde. Pero no lo har�s; ni siquiera por Harry, al que �
- deseo. Deseo.
Debilucho.
Un odio sin sentido estaba creciendo dentro de �l, y como ya ten�a los pu�os cerrados, Malfoy hizo algo que nunca hac�a: cedi� ante un impulso.
El golpe de su pu�o cimbr� toda la mesa de Slytherin. Lo hizo sentir un poquito mejor.
Con los ojos todav�a fijos en la mara�a de sus pensamientos solamente, se levant� y abandon� el Gran Comedor. No supo si su dram�tica salida le gan� miradas curiosas; no sab�a otra cosa mas que el hecho de que quer�a estar solo tan pronto como fuera posible. �Por qu� diablos estaba tan enojado por esto? No era un asunto de gran importancia � su padre ten�a una raz�n de peso para quererlo all�, en especial si �l iba a estar ausente.
Pero era eso. No me hubiera querido all� si no fuera a irse. Tan s�lo sirvo para distraer a mi Madre cuando estoy en la casa, le sirvo para mantenernos fuera de su camino. Y Harry estar� aqu� solo � sin mi...
Malfoy se sinti� como un tonto.
��Draco?�
Malfoy se hab�a detenido en el pasillo entre el Gran Comedor y los calabozos; no hab�a escuchado pasos detr�s de �l, pero tampoco hab�a estado prestando atenci�n, y la fr�a voz que le lleg� desde las sombras lo descompuso. Sin voltearse, respondi� molesto, ��Si?� � y al instante se sinti� peor.
��Supongo que recibiste noticias de tu casa?� Harry estaba parado unos cuantos metros atr�s de �l. Su voz era suave, pero conten�a una nota de perplejidad- Malfoy se limit� a asentir. �Supongo,� continu� Harry, sonriendo y acerc�ndose a �l, �que me siento halagado de que te hayas molestado tanto por la sola idea de dejarme. Tienes a todos los de Gryffindor creyendo que te has vuelto loco.�
Malfoy sab�a que si se volteaba y ve�a la sonrisa de Harry se suavizar�a la extra�a frustraci�n que le carcom�a la cabeza. Mantuvo la mirada fija en la pared, obstinado. �No es � es que no lo esperaba.� Le entreg� la carta a Harry y observ� por el rabillo del ojo como la le�a.
Harry la ley�, medit� unos segundos y luego se la regres�. �Entonces, tu madre quiere que est�s en la casa. Es natural. �Debes de estar contento de verla, aunque extra�es ver a tu padre?� su tono era de esperanza, era obvio que buscaba la verdad sin preguntar directamente.
Malfoy solo dijo, �Me ir� a casa, �sa es la parte importante.�
Harry lo observaba con curiosidad. �No s� por qu� te molesta tanto esto.�
�Bueno, aparentemente uno de nosotros lo est� tomando con calma,� replic� con brusquedad.
�Si me est�s preguntando si estoy decepcionado, si, por supuesto que si lo estoy,� dijo Harry con desd�n. �Pero est�s � est�s actuando como si algo estuviera mal. Y no entiendo qu� es lo que es.�
Aunque se odi� a si mismo por ello, se escuch� dici�ndole a Harry. �Obviamente no pasa nada, todo est� bien, te quedar�s aqu� y yo me ir� a casa a mirar las paredes mientras mi padre anda de fiesta en los Pa�ses Bajos y mi madre- � se oblig� a callarse y en cambi� apret� los pu�os.
Harry respir� profundo. ��Qu� quieres que te diga, Draco?�
Malfoy lo mir� finalmente y vacil�. Una parte dentro de s�, baja, vil y maliciosa le estaba diciendo mientras estudiaba esos ojos verdes, Adelante, Harry. Preg�ntame porque no puedo enfrent�rmele, porque no puedo negarme a ir.
�Realmente no te interesa, �verdad?� dijo al fin. �Si me voy o no.�
�No s� a lo que te refieres. Te quiero, pero como te vas a ir a tu casa, no voy a pelearme por ello.�
��Por qu�? �No preferir�as que me quedara contigo?�
��Si! �Claro que si!�
��Entonces p�deme que me quede!�
��No te voy a pedir nada! No voy a dejar que me culpes por la responsabilidad de tus decisiones.�
�Oh, no. Solo me echar�s en cara despu�s que no haya escogido estar contigo.�
��Qu�?� los ojos de Harry brillaron peligrosamente. ��Qui�n crees que soy, Malfoy?� Draco se encogi� al escuchar a los labios de Harry escupir su apellido. �Yo nunca te dije que tendr�as que escoger entre tu familia y yo. No tienes que hacerlo. No voy a comenzar ahora a ponerte condiciones como �sa. No juego ese tipo de juegos y nunca lo har�.�
��Entonces te limitar�s a sonre�r mientras escojo irme a la Mansi�n Malfoy en vez de pasarme la Navidad contigo? �No te molestar� para nada?�
��Maldici�n, Draco!� Harry perdi� la compostura. �Tienes una familia - �deber�as pasar las vacaciones con ella!�
�Oh, aqu� vamos de nuevo � �Harry Potter, el h�roe que sufre y que es experto en lo que se refiere a la soledad, saca a relucir a sus padres asesinados!�
La impresi�n los sorprendi� a ambos.
Harry retrocedi� boquiabierto.
Draco jade� y se llev� una mano a la boca.
Harry se puso p�lido. Draco desvi� la mirada con la boca abierta bajo la palma, tambaleando por el dolor ocasionado por el eco de sus propias palabras. No hab�a nada que pudiera decir, nada. No pod�a ver a Harry � no se atrev�a.
Harry lo ve�a fijamente. Draco pod�a sentir su mirada a�n sin verlo. La intensidad de la misma lo quemaba mas all� de lo que pod�a soportar; lo estaba matando sin palabras. No pod�a obligarse a levantar la mirada.
�Di algo,� dijo Harry, su voz era como un t�mpano de hielo, �que me haga querer perdonarte.�
�No puedo,� respondi� Draco autom�ticamente.
Harry ten�a los pu�os apretados. Draco levant� la mirada por instinto � registr� la expresi�n en los ojos de Harry � una expresi�n que ten�a el poder de cien dementores en su interior que le revolv�an y torturaban el alma � alcanz� a ver un movimiento y en una fracci�n de segundo �
su quijada se parti� con un crujido.
Retrocedi� trastabillando, luego cay� y golpe� el suelo con fuerza. El pu�o izquierdo de Harry se hab�a impactado de lleno en su rostro con la fuerza del Sauce Boxeador, y pudo sentir el impacto en todo el cuerpo. Draco supo instintivamente que le hab�a dislocado la quijada. Se llev� una mano hacia ella con cautela al tiempo que los hombros se le desplomaban, pero a�n ese ligero toque envi� chispas a su cerebro. Sise� en un d�bil intento de evitar un gemido de dolor, que no era ocasionado del todo por la herida.
Finalmente, incierto, levant� el rostro hacia Harry, pero no pudo sostenerle la mirada y la desvi� r�pidamente. Harry s�lo lo ve�a fijamente, y Draco pudo sentir el peso del dolor detr�s de esa mirada que lo estaba llevando al infierno.
En el momento en que intent� hablar se dio cuenta de que no era una buena idea. De hecho era muy mala. Pero no ten�a otra opci�n.
�Lo siento,� medio susurr� con trabajos, son� tan lastimero que le dio verg�enza. Pero no ten�a otra opci�n.
�Tambi�n yo.� La respuesta fue fr�a y final. Draco cerr� los ojos firmemente.
Escuch� los pasos de Harry alejarse, y se qued� solo.
******
Madam Pomfrey le ech� un vistazo y jade�. �Draco Malfoy,� dijo con severidad, ��qu� hiciste?�
Draco movi� la cabeza ligeramente � un movimiento que le doli� tanto como si hubiera intentado hablar � y observ� su reflejo en el gran espejo que hab�a en la pared opuesta de la enfermer�a. A�n desde aqu�, los colores rojo y amarillo de la mejilla sobresal�an como una cicatriz. El espejo era ligeramente c�ncavo y lo hac�a parecer a�n mas delgado y alto de lo habitual; junto con el moret�n, parec�a un ghoul extra�o y p�lido. �Me tropec� con una puerta,� dijo con voz gruesa por el esfuerzo que le tom� hablar sin mover la quijada mas de lo necesario.
�Eso es rid�culo.� Dijo algo de ir a buscar unos suministros de un gabinete se�al�ndole a Draco la mesa de examinaci�n. �Me dir�s qui�n te hizo esto.�
Draco sise� cuando le aplic� la varita a la mejilla. Fue doloroso a�n cuando sinti� que la hinchaz�n le bajaba inmediatamente. �Nadie.� Bajo la mirada escruti�adora de ella, que le indicaba que evidentemente no le cre�a, mir� su reflej� nuevamente y susurr�, �Me lo merec�a.�
Madam Pomfrey se qued� boquiabierta, como si esto fuera lo �ltimo que hubiera esperado escuchar de �l, y no hizo mas preguntas.
Pas� las diez horas siguientes en la enfermer�a antes de que Madam Pomfrey accediera a dejarlo ir.
Draco se alegraba una vez mas de no ser muggle. Si hubiera tenido que confiar en la medicina muggle, hubiera tenido que comer con un popote durante una semana.
****
Tuvo que esperar durante media hora afuera de la Torre de Gryffindor intercambiando insultos con la Se�ora Gorda, antes de que alguien apareciera. Al final, ella dej� de hablarle y estaba amenaz�ndolo con irse y dejar el retrato sin atender, cuando apareci� Neville. Malfoy no se hab�a sentido tan feliz en toda su vida de ver al pelele, pero ahora se sent�a francamente aliviado. �Gracias a dios que apareci� alguien, ya me estaba congelando.�
��Malfoy!� exclam� Neville alarmado, deteni�ndose en seco y sacando autom�ticamente la varita por seguridad. El peque�o idiota ha aprendido algo despu�s de todo... ��Qu� est�s haciendo aqu�?�
�Tranquil�zate, Bong-Bottom,� replic� f�cilmente el Slytherin. �Estoy aqu� para hablar con alguien. Necesito que me dejes entrar en la Torre.�
��Y desde cu�ndo te presentas aqu� tan solo para hablar?� demand� Neville manteni�ndose firme. ��No te voy a dejar entrar a Gryffindor, pase lo que pase!�
��Entonces te vas a quedar aqu� afuera conmigo?�
Neville se sobresalt�, como si no hubiera pensado en ello. �Quiz�,� ostent� desafiante, algo que no le quedaba para nada.
Draco se movi� inc�modo y se cruz� de brazos impaciente. �Mira, es algo importante.�
��Qu� puede ser tan importante como para que vengas hasta ac� cuando ya casi es hora de que todos est�n en sus casas, Malfoy? �Lo mas probable es que te est�s preparando para hechizar a alguien, o espiarlo!�
�Exactamente, y es por eso que estoy parado aqu� afuera del retrato contigo, para que cualquiera pueda verme.� Malfoy puso los ojos en blanco en una se�al de disgusto y luch� por no mostrar lo descompuesto que estaba. Ten�a que hablar con Harry...
�Si quieres entrar, tendr�s que ped�rmelo de buena manera.�
���Qu�?!�
Por toda respuesta, Neville mir� hacia la pintura, en donde la Se�ora Gorda observaba sospechosa a Draco, luego se volvi� a verlo significativamente, se cruz� de brazos y esper�.
Dios. Esto era humillante.
Si toda la penitencia que tienes que cumplir es arrastrarte ante este mentecato, entonces deja de quejarte y agrad�celo.
Draco se enderez� con un suspiro. Neville lo imit� por pura precauci�n. �Longbottom, tengo que ver a Harry Potter. Es realmente importante, y apreciar�a, - estar�a -� y con dificultad escupi� la palabra � �agradecido... de que me dejaras entrar.�
Neville se qued� boquiabierto. Esa combinaci�n de palabras era lo mas amable que jam�s hubiera escuchado de los labios de Malfoy.
�Por favor,� a�adi� suavemente.
Durante un momento, Neville lo observ� silenciosamente sorprendido, y Malfoy tuvo la certeza de que estaba memorizando este incidente para la posteridad. Luego, �Atador de Almas,� dijo llanamente mientras segu�a observ�ndolo, la Se�ora Gorda dijo �Mmm,� y se abri� para dejarlos pasar. Neville retrocedi� y dej� que el Slytherin entrara primero. �Gracias por ped�rmelo,� a�adi� y su voz volvi� a adquirir ese tono aterrador y peque�o al que Malfoy estaba acostumbrado.
Una vez adentro de la sala com�n de Gryffindor, Draco se permiti� una reacci�n. �Esto es.. realmente agradable,� dijo al aire echando un vistazo a los muebles c�lidos y acogedores y a la chimenea invitadora.
�Nos gusta creer que es as�,� dijo Lee Jordan medio mirando hacia donde estaba. Y de pronto, las miradas sorprendidas de media docena de estudiantes de Gryffindor de diferentes a�os estaban fijas en �l.
��Qu� diablos piensas que est�s haciendo aqu�?� escupi� un gemelo Weasley.
�Cierto � ning�n Slytherin deber�a ser tan tonto como para dejarse ser sorprendido cerca de nuestra torre - �y qui�n dej� entrar a este payaso?� Seamuss Finnigan ve�a a Malfoy con cautela.
�Fui yo,� habl� Neville y todas las cabezas se volvieron hacia �l. �Me lo pidi� amablemente,� insisti�.
Todas las cabezas regresaron a Malfoy y ahora ya nadie sab�a qu� decir.
Justo en ese momento, Hermione Granger entr� por la pintura con los brazos cargados de libros, pergaminos y una gran variedad de plumas y tinta. Estaba haciendo un trabajo admirable para mantener el equilibrio ayud�ndose de los dientes, rodillas y varias posiciones corporales interesantes. Ron Weasley ven�a justo detr�s de ella, ven�a cuid�ndola por si se le ca�a algo. �Vaya,� suspir� �l, quit�ndole el bulto de cosas para ponerlo en la mesa mas cercana. ��Qu� est� viendo todo el mun...�Hermione le jal� la manga y se�al� sospechosa hacia Malfoy. Sus ojos recayeron en el Slytherin, quien se sinti� casi contento de verlos.
Draco atraves� la habitaci�n y se detuvo frente a ellos. Ron retrocedi� indignado, como si esperara que Malfoy lo fuera a hechizar y Hermione se cruz� de brazos y exclam�, �Por todos los cielos, �qu� quieres?�
�Necesito ver a Harry.
��Harry?� se sobresalt� Ron. ��Desde cu�ndo necesitas verlo? �Y desde cu�ndo lo llamas Harry?�
�Desde que lo dije,� contest� bruscamente Malfoy. �Ahora d�ganme, �en d�nde est�?�
�No.� Hermione frunci� el ce�o. �No est� aqu�, no ha estado aqu� en toda la tarde, pero -� entrecerr� los ojos y sujet� a Malfoy de la t�nica y lo arrastr� hasta una esquina, lejos de los o�dos de los dem�s. Ron la sigui� con los ojos fijos en Malfoy, buscando maldiciones en silencio, maldiciones que Malfoy sab�a nunca dir�a enfrente de Hermione.
Malfoy hirvi� de indignaci�n ante el maltrato de Hermione y en la primera oportunidad, se zaf� del toque de la Sangre Sucia. �Esc�chame, Malfoy,� dijo en voz baja, �no s� qu� es lo que est� pasando entre Harry y t�, pero s� que tramas algo. Y sea lo que sea � cualquier tipo de magia oscura en la que est�s metido, cualquier secreto en el que est�s involucrado � sin importar cualquier trampa que le est�s tendiendo, quiero que sepas dos cosas:� su voz era suave y serena, pero muy poderosa � parec�a muy fuerte pero a la vez protectora cuando habl�, dos emociones que contrastaban salvajemente en la mente de Draco. �Primero que nada, si alguna vez te acercas a Harry, si lo lastimas, intentas arruinar su vida o cualquier cosa para sabotearlo, la gente que lo quiere te perseguir� para hacer que te arrepientas de aqu� a la eternidad.� Dijo todo esto muy r�pido. Malfoy parpade�. �En segundo lugar, podr�s vencer a Gryffindor en el Quidditch, pero nunca vencer�s a Harry. Nunca ser�s mejor que �l y nunca lograr�s hacerlo enojar, sin importar cu�nto lo intentes.�
�Con un cuerno que si,� dijo Ron. Malfoy lo ignor� por completo y concentr� su mirada en Hermione, no dijo nada durante un buen rato. Ambos reaccionaron a su silencio con miradas duras como piedras.
�Entonces, no est� aqu�,� dijo al fin, calmadamente, como si no hubiera escuchado nada de lo que ella le hab�a dicho. Ella entrecerr� los ojos y neg� con la cabeza. �Entonces, lo esperar�.� Hermione le indic� la puerta con la cabeza. �Muy bien, Granger,� dijo bruscamente. �Esperar� afuera. Muchas gracias por la encantadora hospitalidad de los Gryffindor.�
�No es mas de lo que te mereces, Malfoy,� respondi� suavemente Hermione. Los dem�s en la sala com�n aplaudieron y silbaron cuando lo agarr� del codo para escoltarlo a la salida. Ron camin� a su lado, cauteloso de que Malfoy fuera a intentar lastimarla en cuanto �l le diera la espalda.
�Y recuerda lo que dije sobre Harry,� dijo Hermione, se�alando la puerta con la cabeza.
�Contr�late, Sangre Sucia,� replic�. Ron se lanz� hacia �l, pero Hermione lo detuvo con tan s�lo colocarle una mano sobre el brazo. Ron entrecerr� los ojos hasta que le quedaron como hendiduras llenas de odio. Los labios de Hermione formaron una delgada l�nea, pero no dijo nada. Por la mente de Draco cruz� la idea de que no deber�a haberla llamado as�: que no era noble insultar a los amigos de Harry a sus espaldas, cuando ni siquiera le hablaba a Draco � cuando no estaba all� para defenderlos o enojarse con �l o fingir que le importaba. Y si no estaba Harry aqu� para reaccionar ante ello, entonces hacerlo no era tan importante. Estaba diciendo la verdad � simplemente estaba se�alando un hecho indiscutible. Ella no deber�a comportarse tan noble, pens� irritado.
Pero as� era su forma de ser, noble. Al igual que Harry.
Generalmente.
Hermione lo mir� sospechosa hasta que la Se�ora Gorda se cerr� con una expresi�n de triunfo, ba�ando a Draco con una mirada furiosa. Se volvi� y observ� el pasillo vac�o, con aire ausente se sob� la quijada, que todav�a le dol�a ligeramente. Todo parec�a indicar que Granger y la Comadreja eran los �ltimos en regresar, regresando tarde una sesi�n de estudio. Dios, Harry, �en d�nde est�s?
Esper� otra media hora antes de aceptar que ten�a que marcharse. Despu�s de todo, no estaba seguro en d�nde se encontraban las habitaciones de McGonagall, pero ten�a la certeza de que deber�an estar cerca y no le agradaba mucho la idea de tener que explicarle que estaba afuera a estas horas para poder convencer a su novio secreto de que regresaran, y qui�n adem�s, por cierto, era Harry Potter�
Pens� en eso mientras volv�a a bajar la enorme cantidad de escaleras: en lo que significaba que estuviera con Harry � bueno, lo que hab�a significado hasta hoy. Era un ser muy sexual, pero en toda su historia en Hogwarts, nunca hab�a experimentado una atracci�n real por ning�n miembro de cualquier sexo: el sentimiento mas apasionado que hab�a sentido era su obsesi�n por odiar a Harry Potter. Ahora que estaba con Harry, a la parte sexual se le hab�a unido otra mas profunda que la lujuria. Cuando pensaba en Harry, no le importaba si era un chico, una chica, un sangre Sucia o un orangut�n; simplemente era al que Draco quer�a, al que �
�Draco.�
Acababa de llegar a un gran descanso en las escaleras cuando escuch� la voz que lo sobresalt�. Draco dio un brinco y lo mir� fijamente: ah� estaba Harry de pronto, en el otro lado del descanso, iba subiendo de vuelta a la Torre de Gryffindor. Repentinamente, el coraz�n comenz� a golpearle las costillas.
�Ah� est�s,� dijo Harry con una mezcla de sorpresa y cansancio en la voz.
Se miraron uno al otro, cada uno en un extremo del descanso. Draco hab�a practicado un discurso, pero ahora, todo lo que pod�a hacer era mirarlo como un bobo. Parec�a haber perdido la habilidad para hablar. La expresi�n del rostro de Harry lo hizo temblar: vio anhelo puro, aut�ntico, en donde esperaba encontrar una furia fr�a, y supo que era el reflejo de su misma expresi�n.
��Que est�s haciendo aqu�? Le pregunt� Harry inseguro. Hab�a avanzado la mitad del descanso y se detuvo inseguro de qu� hacer despu�s.
�He.. he estado esper�ndote afuera de la sala com�n de Gryffindor,� dijo Draco impotente, las emociones lo invad�an. Harry� avanz� titubeante y cruz� la mitad que le correspond�a del descanso para encontrarse con �l. �Iba a quedarme ah� hasta que me perdonaras.�
Harry le estaba dirigiendo una mirada muy extra�a. Muy extra�a... pareci� lograr controlar sus emociones mientras Draco lo observaba. Trag� con dificultad y dijo, ��Y por qu� deber�a hacerlo?�
Rein� el silencio. �Porque lo siento.�
�Pero lo dijiste en serio.�
��Qu�?�
�Que fue en serio lo que dijiste. Que soy un h�roe al que le gusta sufrir y que se esconde detr�s de sus padres muertos.�
Draco entrecerr� los ojos y se acerc� para tocar la mejilla de Harry, pero �ste lo sujet� con fuerza por la mu�eca y lo mantuvo donde estaba. Draco no hizo ning�n esfuerzo por acercarse o alejarse, y esto pareci� aplacar un poco a Harry. Si miraron a los ojos durante un buen tiempo, hasta que finalmente, Draco replic�, �Si quieres creer que lo dije en serio, adelante. Cr�elo, cree que me siento indiscutiblemente celoso de t�, cree que te odio. Quiz� no estar�as del todo equivocado, Harry, - � Harry se encogi� y la voz de Draco se suaviz� � �pero ni por un segundo creas que disfruto lastim�ndote.�
Harry le sostuvo la mirada, el labio inferior le temblaba un poco. Draco quer�a como un desesperado, besar el pulso que lat�a en la garganta de Harry, ese que siempre palpitaba cuando Harry intentaba por todos los medios controlar sus emociones. Sinti� que se relajaban los dedos que sujetaban su mu�eca y Harry agach� la cabeza. De inmediato se acerc� para sujetarle la barbilla entre un pulgar y un �ndice entumecidos, obligando al Chico Que Vivi� a levantar la mirada para encontrar sus ojos.
Esta vez fue Harry el que no se resisti�. ��Por qu� me haces sentir,� dijo con suavidad, �que es mejor que me odies tu y no que me ame alguien mas?�
Y entonces Harry asinti� resignado, y Draco entendi� que estaba perdonado.
Dej� escapar un grito estrangulado que se perdi� cuando se abrazaron y se enredaron en el beso mas hambriento de la vida de Draco. Jadeos cortos, fuertes, interrumpieron la lucha de sus labios por poseer y ser pose�dos a la vez; por un momento, Draco no supo cual piel era de qui�n, y eso era todo lo que quer�a � estar conectado inextricablemente a Harry.
�Harry, yo � dios� estaba enojado con todos menos contigo� yo � dios��
�Shh� lo s�. Lo s� � oh��
�Lo siento mucho. Lo siento much�simo��
�Est� bien. S� que no lo dijiste en serio. No deb� haberme ido� nunca dejes que me aleje de ti otra vez��
�Nunca dejes que te vuelva a lastimar de ese modo��
�Draco��
�Oh��
�Dios.. por favor d�jame penetrarte, yo � no me importa qui�n nos vea��
�Yo� tampoco� oh, Harry��
��Draco��
En ese instante, a Draco no le import� si Filch llegaba en ese momento y los cachaba en flagrante delicto, o si Snape pasaba por all� y se llevaba el susto de su vida. Quer�a a Harry � como un loco � y nada podr�a separarlos. Nada.
Sin importar que los pudieran descubrir en cualquier momento, cayeron al suelo del descanso, rasp�ndose la piel contra el fr�o suelo de piedra mientras se besaban, presionando con urgencia sus cuerpos. Sus bocas se engancharon: dedos apretando dedos, palma contra palma, estir�ndose, palpitando y empuj�ndose para acercarse m�s al otro, se unieron en un abrazo permanente. Jadeando, se jalonearon las t�nicas y se rasgaron el resto de la ropa hasta que pronto estuvieron piel contra piel, luchando por estar tan entrelazados como fuera posible. Harry se empuj� contra Draco, que se abri� debajo de �l para enredar las piernas por su espalda con un gru�ido de sumisi�n. Harry le respondi� con un beso tan indulgente y apasionado que Draco casi alcanz� el cl�max justo ah�, en sus brazos, por el puro �xtasis de tenerlo de vuelta. Pero la sonrisa de Harry lo mantuvo esperando, manteni�ndolo en suspenso y cubierto al mismo tiempo.
Estaba subyugado. Necesitaba a Harry dentro de �l. Necesitaba volverse la mitad de la entidad que era Harry/Draco, sus cuerpos retorci�ndose al mismo ritmo, mezclando sudor y saliva, besos que quemaban dejando marcas en la piel, marcas de posesi�n tan fuertes que nunca, nunca se desvanecer�an. Esto era lo �nico que quer�a sentir jam�s: a Harry por completo, envolvi�ndolo, con coraz�n, mente alma y cuerpos ineludiblemente unidos a los suyos, elev�ndose y cayendo dentro de �l con cada respiraci�n.
Draco flotaba. Nunca hab�a conocido nada como el poder insaciable de Harry Potter dentro de su cuerpo hasta esa noche. Era el primer momento de verdadera culminaci�n en su vida.
Estando debajo de Harry, sus gemidos se escucharon por todo el castillo, pero no le import�. Todo lo que le importaba era que Harry hab�a regresado, que todav�a era suyo; todav�a era al que veneraba, odiaba, adoraba y sin el que no pod�a vivir. Los ojos se le humedecieron de la pura liberaci�n emocional; las l�grimas golpearon su rostro cuando por fin se colapsaron uno contra el otro, cansados, pero no dispuestos a separarse. Los brazos de Harry lo ten�an fuertemente abrazado, mas fuerte que una trampa de dedos China, y Draco estaba no cab�a en si mismo, tan solo por la idea de que Harry quisiera estar dentro de �l, en todas las formas posibles, de pronto le pareci� el milagro mas grande y mas aterrador del que hubiera sabido.
Harry recorri� su rostro con una mano, su expresi�n era tan gentil, tan tierna y dulce, que Draco casi no la pudo soportar. Ten�a el coraz�n lleno de tanta felicidad que le dol�a; trag� con dificultad, cerr� los ojos y atrajo la boca de Harry hacia la suya para evitar tener que mirar toda la adoraci�n que lo ve�a a �l.
�Harry,� susurr� nuevamente cuando los labios de �ste se hab�an separados renuentes de los suyos. �Siento mucho lo que dije.�
�Shh� ya te lo dije,� contest� Harry bes�ndole la frente y movi�ndose de tal forma que pudiera permanecer dentro de Draco un poco mas, �Est� bien.�
�No, no,� respondi� Draco, sujetando las manos de Harry entre las suyas y suspir� cuando �ste enterr� sus dedos y brazos entre los de Draco de tal forma que quedaron descansando entre ambos junto al coraz�n de Harry. �Te he odiado toda mi vida. Te he envidiado, y he estado celoso de ti desde mucho antes de conocerte. Me ca�ste bien el d�a en que nos conocimos. Entonces, cuando me enter� de qui�n eras... dios. Sent� como si me hubieran sacado el aire. Nunca lo olvidar�. No hab�a esperado conocerte jam�s y � y no odiarte a primera vista.� Harry esper�; la �nica presi�n que ejerc�a sobre el otro muchacho era la de su cuerpo contra el del otro, una sensaci�n tan natural y placentera como el sue�o.
Conf�a demasiado en ti. M�ralo. Incluso despu�s de que lo lastimaste en la forma en que lo hiciste, todav�a te mira con mucha ternura.
Podr�as decirle cualquier cosa ahora. Cualquiera.
Draco acerc� a Harry a�n mas hacia si y continu�, respirando todav�a con un poco de dificultad mientras sus cuerpos regresaban lentamente a un ritmo normal de respiraci�n. �Crec� oyendo tu nombre. Mi padre nunca acept� el hecho de haber escogido el lado perdedor despu�s de que Voldemort no pudo matarte. Siempre estaba comparando mi progreso en la magia con el Chico Que Vivi�, siempre me recordaba que un ni�o de 18 meses hab�a vencido al mago mas grande en siglos mientras que yo no pod�a hacer correctamente un simple encantamiento convocador. Me educaron para resentir el nombre de Harry Potter. Me educaron para odiarte.�
Harry no dijo ni una palabra, pero aprovech� la oportunidad para inclinarse y besar a Draco, metiendo la lengua dentro de su boca, otorg�ndole as� la forma mas completa de �nimo que Draco pod�a esperar. Cuando sus bocas se apartaron, sac� una mano para acunar el rostro de Draco en un gesto de simpat�a. Draco se aproxim� al contacto � tan irresistible � y deposit� besos ligeros sobre la mu�eca de Harry. �Sabes qu� es lo que as odiaba?� murmur�.
Harry, que hab�a estado siguiendo el movimiento de sus labios sobre su brazo depositando besos a lo largo del cuello del otro, hizo una pausa y lo mir� solemnemente, con la cabeza ligeramente inclinada, entre cauteloso y expectante.
Draco, que se sent�a demasiado vulnerable rayando en la incomodidad, comenz�, �Lo que mas odiaba de ti -� y entonces, trag� con dificultad. Aun teniendo ah� a Harry, conectado con �l de toda forma posible, no estaba seguro de poder decir en voz alta algo que solamente pensaba para si en sus momentos mas oscuros y privados.
Harry reclam� sus manos y las descans� contra si. �No tienes que decirme nada que no quieras,� dijo con suavidad pero con firmeza a la vez. �No me debes ninguna confesi�n.�
Draco hizo a un lado el deseo de ceder ante la oferta. �No...� sus ojos encontraron confort dentro de los de Harry y se oblig� a hablar, �Harry, s� que no haber conocido a tus padres ha sido la cosa mas dif�cil de afrontar para ti. Pero al menos sabes cu�nto te quer�an. Eso es mas certeza de la que jam�s tendr� de los m�os, vivos o muertos.�
Harry se qued� boquiabierto. Draco continu�, sintiendo que si se deten�a ahora, quiz� nunca podr�a volver a comenzar. �Antes era f�cil odiarte, en especial porque hab�a crecido siendo comparado contigo. Pero ahora que � estoy contigo... veo en ti el sacrificio de ellos � y eso casi lo hace peor.�
Harry se limit� a mirarlo, no pod�a hablar. Draco lo sujet� con mas fuerza, ret�ndolo a alejarse. Harry estremeci�, pero se acerc� en vez de alejarse de su abrazo. �No quiero ir a casa, a este lugar en donde me cuesta trabajo saber si a alguien le importa si me quedo o me voy. S� que me entiendes.� Harry asinti� todav�a sin hablar. Hab�a abierto mucho los ojos y lo miraba como si nunca lo hubiera visto antes. �Pero no puedo. Tengo que ser leal a mi familia. Quiero serlo. No quiero amargarme. Era mas f�cil creer que no te importaba si me quedaba o me iba, as�, podr�a desquitarme contigo en vez de enojarme con � con ellos.� Y conmigo mismo... pero no iba a profundizar mas. Harry ya se ve�a abrumado.
�No... no te arrepientes de que te lo haya dicho, �verdad?� se escuch� preguntar, repentinamente asustado.
�Shhh,� fue la respuesta de Harry, arrancada por la maravilla y el entendimiento reci�n encontrado que hab�an estado jugando con asomar a su expresi�n. �Nunca lo lamentar� � nada de esto.�
Cosas maravillosas ocurr�an en el coraz�n de Draco, pero antes de que pudiera transformarlas en palabras, Harry lo estaba besando de nuevo, intensa, profundamente. Con un suspiro de liberaci�n y alegr�a, Draco se arque� hacia �l y los gir� para que Harry quedara debajo suyo, con el perd�n y el entendimiento dibujados en su mirada. No ten�a palabras para expresar lo liberado, seguro y relajado que Harry lo hac�a sentir. Lo enfermaba pensar cu�ntos a�os se la hab�an pasado atorment�ndose cuando podr�an haber estado juntos mucho antes, y que podr�a haber obtenido lo que necesitaba desde hac�a mucho.
No. No lo necesito. No necesito a Harry Potter. No.
Draco sinti� que la garganta se le contra�a por la emoci�n. Su sonrisa se volvi� una m�scara y gru��, �Cu�ntale a alguien que me has visto llorar, Potter, y te matar� mientras duermes.�
�Siempre y cuando estemos durmiendo juntos � de esa manera, s� que morir� feliz.�
�Dios, eres... ven aqu�.�
�Mmmm.�
�Gracias.�
��De qu�?�
Draco vacil�.
Por regresar.
Por perdonarme.
Por preocuparte tanto por mi.
Por abrazarme. Por dejarme confiar en ti. Por no alejarte.
�Por el mejor sexo que he tenido sobre un suelo de piedra fr�o.�
Harry se sonroj�. Draco hundi� sus labios en los de Harry en un beso r�pido y apasionado. Sinti� que �ste enredaba sus dedos dentro de su cabello, acarici�ndolo contento. ��En d�nde estabas antes? Te estuve esperando durante una hora. Hermione dijo que no te hab�an visto en toda la tarde.�
Harry sonri� burl�n.
��Qu�?�
�La llamaste �Hermione�.�
�Oh, como sea, Potter, no contestaste mi pregunta.�
Harry, despu�s de una peque�a pausa, y sin apartar la mirada de Draco, contest� con otra pregunta.
��Qu� hubieras hecho si te hubiera pedido que te quedaras aqu� conmigo?� Algo cruz� por la cara de Draco, una sonrisa r�pida de sorpresa que se volvi� en una sonrisa irresistible de felicidad. �Te hubiera dicho que lo siento � me necesitan en casa. Pero muchas gracias por ped�rmelo.� Harry asinti� y le acarici� el cuello con la nariz. �Si debes saberlo,� dijo con mucha elocuencia, �te estaba esperando afuera de Slytherin.� Draco lo mir� durante un buen rato, queriendo envolverlo en una cobija de afecto con la pura fuerza de su mirada. De pronto sinti� que un estremecimiento de emoci�n recorri� al chico debajo suyo. Harry comenz� a hablar, pero antes de que pudiera pronunciar una palabra, Draco reclam� sus labios. Harry gimi� con fuerza y se arque� contra la curva del cuerpo de Draco mientras profundizaban el beso. Una y otra vez se consumieron uno al otro, hasta que no qued� nada mas que euforia, y el peso del sentimiento mas grande y perfecto que Draco Malfoy hubiera conocido jam�s.
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