| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 4: Revisando la Situaci�n
��He estado de pie demasiado cerca o demasiado lejos?� � Alan Jay Lerner, �Gigi�
El hecho de que esperara con ansia Pociones, era una de las sensaciones m�s extra�as en la vida de Harry Potter.
Y as� era. Aun cuando estaba tan enojado por estar castigado y haber perdido 50 puntos para Gryffindor por culpa de Malfoy, ahora esperaba la clase de Pociones que tomar�a con �l. No pod�a explicarlo, y no se sent�a muy inclinado a analizarlo, pero algo hab�a pasado en el momento en que hubo visto a Malfoy con esa planta. Hab�a sido tan tranquilo, tan natural, sin defensas y tan real � completamente contrario a cualquier concepto preconcebido que Harry pose�a sobre su peor enemigo. Malfoy hab�a permanecido en su cabeza desde aquella ma�ana como una tonada que no conoc�a bien. De hecho, Harry ten�a la fuerte sospecha de que tampoco conoc�a la melod�a.
No se molestaron en saludarse cuando Harry se dej� caer en su asiento junto al Slytherin. �Siempre llegas tarde, Potter,� dijo Malfoy con desd�n.
�Tu no tienes que correr diez pisos para llegar a los calabozos, �o s�?� replic� Harry sin aliento. Odiaba admitirlo, pero Malfoy ten�a raz�n. Llegaba tarde a clase mas seguido de lo que le gustar�a reconocer. Esta vez, Snape estaba ocupado rega�ando a Neville y no lo vio.
�Bueno, mientras tu corr�as por todo Hogwarts, los dem�s ya empezaron con la segunda mitad de sus sueros,� dijo Malfoy con brusquedad al tiempo que quitaba irritado el tap�n de su poci�n a medio hacer y la pasaba por un colador. A Harry se le ocurri� que Malfoy no hab�a dormido mucho la noche anterior y no pudo evitar preguntarse si habr�a estado despierto toda la noche pensando en �l, de la misma forma en que Harry hab�a estado despierto toda la noche pensando en �l.
�Ap�rate y comienza a mezclar el matalobos con las ortigas mientras yo registro las medidas. Ya te puse ah� todo.�
Harry estaba a punto de hacer un comentario sarc�stico acerca de lo mand�n que era Malfoy, pero la �ltima frase lo desarm�. Parpade� a los ingredientes listos. ��Por qu�?�
Malfoy lo mir� de tal forma que le record� a Hermione, hizo un gesto de fastidio y se puso a trabajar en silencio. Harry se inclin� sobre el frasco de ortigas pregunt�ndose si Malfoy siempre hab�a sido tan serio con respecto a los trabajos escolares o si simplemente �l no se hab�a dado cuenta.
Quiz� hab�a mucho de lo que no se hab�a dado cuenta.
Harry repas� mentalmente lo que sab�a acerca del Slytherin - �se conoc�an desde hac�a solamente cuatro a�os? Pareciera que Malfoy hab�a estado ah� siempre, tratando de superar a Harry a toda costa. Alarmado, se dio cuenta de que era un muy buen estudiante. Era la misma clase de sorpresa que hab�a sentido la tarde anterior, cuando Malfoy despleg� lo mucho que hab�a aprendido en su rama particular de magia. Nunca se desvi� de su camino para probarse al igual que Hermione, pero s� que se pod�a decir que sab�a lo que estaba haciendo. En la mente de Harry se revolv�a un torbellino de algo nuevo - �respeto? - por su archi enemigo, quien apenas ayer hab�a conjurado no solo un tipo de magia muy avanzado, sino que tambi�n hab�a sido la �nica persona que pudo revertirla. Ni siquiera Hermione pudo neutralizarla, y eso ya era decir bastante. Luego estaba el hecho de que Malfoy hab�a tenido la decencia de deshacer el hechizo. Malfoy odiaba a Ron mucho m�s de lo �l mismo odiaba a Malfoy. Aun cuando Ron se ve�a completamente aterrorizado, retirarse era lo �ltimo que Harry hubiera esperado por parte de Malfoy. No estaba seguro de que �l hubiera llamado a la tar�ntula en el caso de que Malfoy hubiera estado en la misma posici�n.
Nuevamente, Harry ya no estaba seguro con respecto a nada en lo concerniente a Malfoy.
Su contemplaci�n termin� abruptamente cuando se produjo una explosi�n al fondo del cuarto, seguida del sonido familiar de vidrio al romperse. No ten�a que voltear para saber en la mesa de qui�n se hab�a producido la calamidad; un grito de sorpresa y miedo fue seguido inmediatamente por el susurro de Snape, �Longbottom, �su incompetencia aumenta con la edad?�
�Profesor, no fue Neville, Goyle volc� un frasco sobre el -�
�No necesito escuchar sus excusas sobre los intentos pat�ticos del Sr. Longbottom en esta clase, Sr. Finnigan. Usted y el Sr. Weasley lo ayudar�n a limpiar r�pidamente este desastre � y 10 puntos menos para Gryffindor por su infinita torpeza.�
Harry, que no hab�a volteado porque se sent�a demasiado avergonzado por Neville, observ� que Malfoy ech� un vistazo sobre su hombro, sacudi� la cabeza y dijo con una sonrisa, �Pobre tonto de Longbottom. Es un squib, lo m�s probable es que en su Elecci�n haya recibido una varita de luces en vez de una varita real.�
Harry parpade�. No disfrutaba mostrar su ignorancia delante de Malfoy, pero sinti� que deb�a preguntar. ��En su qu�?�
Malfoy lo mir�. �Es f�cil olvidar que no eres un Muggle, Potter,� remarc� perezoso. Harry se pregunt� por qu� no lo habr�a llamado Sangre sucia. �Una Elecci�n es un rito al que someten todas las familias de magos establecidas a sus hijos cuando son j�venes. Algo as� como el bautizo de ustedes.� Harry asinti� sorprendido por la forma tan casual en que Malfoy se estaba comportando. De hecho se ve�a casi... simp�tico. Incluso...
Dios m�o.
Draco se ve�a bien.
Unos temblores extra�os recorrieron a Harry, pero �l decidi� que lo mejor era ignorarlos.
�En la Elecci�n,� le estaba informando Malfoy, �la familia se re�ne y un fabricante respetable de varitas preside del ritual. Es una ceremonia muy florida, realmente compleja. B�sicamente, el fabricante permite que la varita escoja al ni�o. El ni�o es demasiado joven para tener opini�n sobre el proceso, por lo que se trata de determinar las habilidades naturales que el beb� posee. Algunas veces la elecci�n puede tardar d�as, pues hay que pasar por todas las varitas. Lo m�s probable es que tu hubieras tenido una si tus padres no hubieran muerto.�
Harry se permiti� un estremecimiento interno por la forma tan natural en que Malfoy se refiri� hacia el asesinato de sus padres, pero lo dej� pasar y pregunt�, �Si es algo tan grande, �por qu� no lo hiciste tu?�
�Si lo hice,� respondi� Malfoy cortante y volte� a verlo.
�Pero el d�a en que nos conocimos, all� con Madam Malkin, dijiste que tu madre estaba escogi�ndote una varita.� Harry se detuvo. De pronto, la imagen se volvi� muy clara, como si hubiera sido ayer. Malfoy, cuyos rasgos afilados se hab�an vuelto m�s angulares y atractivos con el paso del tiempo, lo estaba evaluando con la misma expresi�n, mitad desd�n, mitad curiosidad, de aquel d�a en que se estuvieron probando t�nicas juntos. Despu�s de cinco a�os, Harry, se pregunt� por qu� recordaba tan bien aquel momento.
Por la expresi�n de su cara, Malfoy se estaba haciendo la misma pregunta. Pero s�lo se limit� a responder con algo de orgullo, �La varita que recib� en mi Elecci�n, era demasiado poderosa para un ni�o de primero. Mi padre nunca me dej� tocarla � siempre la mantuvo cerrada hasta que estuve listo para usarla. El d�a en que nos conocimos, mi madre llev� mis medidas a Ollivanders y me consigui� una varita est�ndar. Nunca, hasta este verano, hab�a visto la varita que estaba destinada para m�.�
Harry ech� un vistazo a la varita que descansaba sobre la mesa en el lado de Malfoy. Era una varita lisa, hermosa, hecha de �bano, de unos buenos treinta cent�metros de largo. Era curioso que nunca lo hubiera notado, pero de verdad se ve�a poderosa. Al estudiarla, de pronto se percat� de que debi� haber sido la responsable del tama�o de la ara�a de la noche anterior. Despu�s de todo, Malfoy hab�a estado tan desprevenido como todos los dem�s. Ahora ten�a sentido la pregunta de Dumbledore, sobre si hab�a estado funcionando correctamente, en especial si no hab�a tenido el tiempo suficiente como para acostumbrarse a ella...
Se encontr� a si mismo pase�ndose la varita de f�nix por entre sus dedos. Dumbledore debi� haber sabido que Malfoy ten�a una varita diferente: �l era el �nico que sab�a lo especial que era la varita de Harry. �Sab�a que la de Malfoy hab�a estado guardada lejos de �l? Una voz surgi� en su mente: era el Sr. Ollivanders diciendo ominosamente, �Poderosa, muy poderosa y en las manos equivocadas...�
�Podr�an ser las manos de Malfoy, �sas manos equivocadas en las que una varita como la de Voldemort podr�a caer?
Harry mir� de lleno a Malfoy en los ojos, su mirada fue tan directa, que el otro chico se retir� y comenz� a reacomodar sus cosas distra�damente. Un tenue matiz apareci� en esas mejillas p�lidas y suaves y Harry se encontr� observando, disfrutando el atractivo adicional que el sutil rubor le daba a ese rostro ya de por s� atractivo.
Espera, �qu� est�s haciendo? Sigue siendo Malfoy, �lo sab�as?
Harry termin� su estudio de los rasgos de Malfoy sobresaltado. No le importaba tener reacciones f�sicas hacia otros chicos de vez en cuando; y Malfoy emanaba una altivez tan despreocupada, que en ocasiones, durante sus meditaciones particulares sobre el Slytherin, Harry ten�a que admitir que no podr�a decir a ciencia cierta si era espantoso o atractivo. Esa comprensi�n lo hab�a asustado, pero no le dio importancia; despu�s de todo s�lo era una lujuria pasajera. Pero esta vez, el sentimiento era diferente: urgente y trastornante, al igual que todo acerca de Malfoy en esta semana.
Harry no sab�a por qu�, pero �ltimamente, incluso antes de su encuentro con la rosa, Malfoy hab�a estado en su mente mucho m�s que los dem�s, incluidos sus padres. Durante todo este a�o escolar, cada vez que se encontraba con �l � y como de costumbre, constantemente se encontraba con Malfoy � el recuerdo de su amenaza a Hermione le lleg� a la mente y envi� una carga fresca de odio por su cuerpo. En ocasiones, al mirar en esos extra�amente bellos ojos gris-dorado Harry se sent�a agobiado con una repentina urgencia asesina, que lo impulsaba a tirar a Malfoy al piso y ahogarlo hasta que la vida se le fuera menguando poco a poco. Era una imagen aterradora y a la vez estimulante.
Le molestaba ser capaz de semejante odio, pero lo molestaba a�n m�s, que incluso m�s all� de lo que sent�a por Voldemort, pudiera sentir esa pasi�n tan incre�ble por Malfoy. Ese peque�o bastardo no lo merec�a. Despu�s de todo, era el mismo Malfoy que hab�a tratado de hacer que mataran a Buckbeak, que se hab�a regodeado con el regreso de Lord Voldemort, y quien con frecuencia deseaba que Hermione muriera.
A menos...
Una idea comenz� a germinar dentro de Harry. Malfoy era un hablador. El hecho de que casi despidieran a Hagrid, hab�a sido obra de su padre. Malfoy se hab�a limitado a hacerse a un lado, fingir su herida, y divertirse. Cierto, odiaba a los amigos de Harry. Pero en realidad nunca les hab�a hecho nada, salvo lanzarles uno que otro hechizo inofensivo. Mas bien parec�a ser que era Ron el que siempre buscaba pleito con Malfoy, a quien ni siquiera un asalto directo de un pelirrojo de sangre caliente pod�a hacer enojar. No parec�a importar tampoco su odio hacia los muggles, despu�s de todo, era tan implacable en sus burlas hacia Neville como hacia Colin Creevey. Y luego estaba ese comentario que hizo en el tren. �En realidad Malfoy sent�a lo mismo hacia todos los muggles, o s�lo lo hizo porque Hermione era la �nica estudiante mas lista que �l?
Hab�a visto a Malfoy en la guerra de nieve tratando de rescatar a Millicent del ataque de Parvati, y rescatar a alguien era algo nada caracter�stico de Malfoy, tambi�n lo era el haber llamado a la ara�a antes de que atacara a Ron, cubrir a Harry con Snape, alistar los ingredientes con los que trabajar�a Harry... y escuchar m�sica muggle hermosa, cuando cre�a que nadie lo observaba...
De pronto, Harry se sinti� de vuelta en el Torneo de los Tres Magos en medio de la llovizna y que su mundo hab�a sido puesto de cabeza.
�Potter.� La voz de Malfoy, firme pero no ruda, lo trajo de regreso a Pociones. Harry volte� a verlo. Mientras se estiraba para tomar la otra mitad del Suero de la Muerte Alegre (que llevaba hirviendo unos buenos minutos), Malfoy lo mir� de una forma extra�a, mitad cautela, mitad preocupaci�n. Harry se percat� de que deber�a verse inmensamente est�pido ah� todo distra�do frente a Malfoy, pero el Slytherin no dijo nada y se limit� a mirarlo con esa mirada extra�a mientras vaciaba las dos partes de la poci�n.
Hubo una llamarada de luz verde que hizo que a Harry se le pusiera el pelo de punta conforme la infusi�n se mezclaba frente a ellos. ��Qu� pasa?� le pregunt� Malfoy r�pidamente y un estremecimiento loco y extra�o lo recorri� al darse cuenta de que hab�a estado en lo correcto: sin duda alguna hab�a una nota de preocupaci�n en su voz.
Harry no supo qu� fue lo que lo hizo replicarle en la forma en la que lo hizo; Malfoy lo estaba confundiendo as� como su propia reacci�n al tono de su voz. �Yo... es el color de la Avada Kedavra,� dijo suavemente. No vio un cambio notable en el semblante de Malfoy, pero a su lado, sus dedos largos y delicados se volvieron r�gidos sobre la mesa. Parec�a esperar algo m�s y miraba a Harry con tanta seriedad que �ste no pudo evitar continuar, �Ayer, cuando conjuraste a ese Dementor- �
�Era un boggart, Potter, no un Dementor,� lo interrumpi� Malfoy. �Yo no habr�a conjurado uno de verdad.� Despu�s de que hubo dicho esto se produjo una ligera pausa y, como si no quisiera parecer demasiado amable, a�adi� con el ce�o fruncido, �No quiero ganar un duelo de magos por el hecho de que mi oponente se desmaye. El boggart se convirti� en un Dementor.�
Harry entrecerr� los ojos. �Pero mi Patronus lo hizo desaparecer. Eso no habr�a pasado con un boggart de verdad.�
�Potter, s� cu�l fue el hechizo que utilic�,� dijo bruscamente Malfoy; luego parpade�. �Patronus. �Eso fue lo que nos lanzaste cuando Flint intent� hacerte caer de la escoba?�
�Si � entonces, �no fue tu idea?�
�Claro que fue mi idea,� contest� Malfoy echando a un lado arrogantemente la cabeza con aire desenvuelto, �mi idea fue que nos visti�ramos como dementores. Lo de sabotearte � fue idea de Flint.�
�Por qu� le creo tan impl�citamente? Pens� Harry al darse cuenta de que le hab�a cre�do impl�citamente. �Y por qu� el boggart que conjur� actu� como un Dementor real? �Tambi�n era debido a su varita? �O realmente �sa fue su intenci�n? La cabeza le daba vueltas y la intensidad de la mirada de Malfoy provocaba que le ardieran las mejillas y ninguna de ambas cosas estaba ayudando a su confusi�n. �Te interrump�,� dijo Malfoy cortante. �Contin�a.�
Harry comenz�, �Los dementores hac�an que me desmayara porque-� se interrumpi�. Nunca hab�a contado esta informaci�n tan �ntima a nadie mas que al profesor Lupin, ni siquiera a su mejor amigo � y aqu� estaba a punto de revel�rsela a su peor enemigo. Levant� la mirada con temor de ver un espejo de incertidumbre en los ojos plateados de Malfoy mientras esperaba a que terminara. De alguna forma, era algo natural, incluso tranquilizante. �cada vez que se me acercan puedo escuchar c�mo Voldemort asesin� a mis padres,� termin� r�pidamente.
Esper� sentirse inmediatamente abrumado por la verg�enza de haber revelado su debilidad a Malfoy. Lo que no esper� fue sentirse aliviado al instante, incluso con mayor claridad. En vez de reprenderse con un ��por qu� se lo cont�?� se encontr� pregunt�ndose, ��por qu� no se lo cont� antes?�.
Malfoy lo miraba con la misma seriedad de antes, pero sus ojos se hab�an abierto un poco m�s y se hab�an oscurecido bastante. Parec�a estar repasando eventos de su pasado, verificando lo que Harry acababa de decir con su propio recuerdo de los Dementores. Un rel�mpago de algo muy parecido a la simpat�a cruz� sus rasgos, y por un instante, Harry estuvo seguro de que Malfoy se disculpar�a por haberse burlado de �l en el pasado por su temor. La idea lo impact� tanto como si Malfoy se hubiera disculpado realmente � pero �ste no dijo nada, solo continu� observ�ndolo en un entendimiento silencioso.
Mientras sosten�an sus miradas, la conexi�n que siempre los uni� pareci� intensificarse. A Harry le agrad� este sentimiento de camarader�a retorcida que hab�a entre �l y la �nica persona en el mundo que le pod�a provocar las emociones m�s fuertes que jam�s hubiera sentido. Ira ciega, si, pero tambi�n euforia � derrotar a Malfoy en busca de la Snitch para ganar la Copa de Quidditch era el momento m�s feliz en su vida. �Hubiera sido tan importante si no hubiera significado derrotar a Malfoy? Se pregunt�, y en un instante, al mirar esa cara fr�a y compuesta, supo la respuesta. Los destellos plateados en los ojos de Malfoy se hab�a vuelto de un gris oscuro que parec�a envolverlo en una m�scara lejos del entendimiento de Harry. Pero, �l siempre hab�a sido un misterio.
Apenas me estoy dando cuenta de lo mucho que no s�.
y... de lo mucho que quiero saber.
�Sr. Potter, Sr. Malfoy, �puedo recordarles que mientras ustedes disfrutan de su peque�o encuentro telep�tico en vez de otro duelo, su Soluci�n Diaboluci�n est� menguando?�
Los dos rompieron su estudio de la cara del otro con un sobresalto, y r�pidamente regresaron a sus trabajos. Snape le dirigi� a Malfoy una mirada muy extra�a, y Harry supo que se estaba preguntando por qu� diablos su pupilo de oro estar�a mirando fijamente los ojos de su rival. El solo pensar en esa mirada sobra su rostro, quem�ndolo, provoc� que un escalofr�o le recorriera el cuerpo, y se volvi� para hacer anotaciones r�pidas en su pergamino. A su lado, escuch� la voz controlada de Malfoy contestar con un dejo de sarcasmo, �Potter y yo acabamos de compartir un momento �ntimo, profesor.� Harry pod�a ver que ten�a la ceja levantada y su sonrisa desde�osa sin tener que levantar la mirada. Conoc�a de memoria esa expresi�n de Malfoy � s�lo que esta era la primera vez que al pensar en ella no le daban ganas de tirarle un golpe a Malfoy en la quijada. �Pero no se preocupe,� continu� con ligereza. �No volver� a pasar.�
Con una punzada de desaz�n, Harry se percat� de que ese prospecto lo decepcionaba.
No hagas esto, Harry. Ni siquiera pienses en ello.
Hizo a un lado esta mezcla desconcertante de emociones con respecto a Malfoy y en cambio, se concentr� en un sentimiento mucho mas familiar en el cual su enemigo de ojos dorados ten�a mucho que ver: resentimiento. Despu�s de todo, sin importar lo que Malfoy pudiera o no ser, segu�a siendo el responsable de que Harry estuviera castigado esa tarde � y Harry odiaba los castigos.
A�n si eran con Draco...
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