El Dormitorio de Gryffindor
Amor Por Voluntad
Escrita por: Aja
Traducida por: Nalero y Val

Cap�tulo Tres: Duelos y Detenci�n.

La ma�ana trajo consigo la primera nevada de la temporada. Cuando Draco despert�, despu�s de una noche de sue�os inciertos, se encontr� con la escuela entera cubierta de nieve. Todos los estudiantes bull�an de anticipaci�n; si esto segu�a as�, unas excelentes guerras de bolas de nieve estaban garantizadas para medio d�a. A Malfoy le alegr� todo el clamor y alboroto; una escuela llena de excitaci�n le hac�a m�s f�cil mantener su mente alejada de Harry Potter.

Crey� estar haciendo un buen trabajo al dejarse llevar por la agitaci�n general en vez de hacerlo por los pensamientos de un Gryffindor ojiverde, que constantemente irrump�a en su mente y que lo alarmaba, pues cada vez se ve�a mejor. Crey� que estaba genuinamente interesado en la discusi�n sobre de qu� tama�o ser�a la paliza que su casa le pondr�a a Gryffindor m�s tarde en la nieve. Pero no despert� bien hasta que...

��Qu� pasa, Harry? �No dormiste bien?�

�Supongo que bien. �Por qu� lo preguntas?�

�Nada m�s porque te ves del asco.�

��Est�s teniendo esos sue�os otra vez, Potter?�

��Oh, por favor, Fred, no en el desayuno!�

�Ah, muy bien, si la se�orita insiste.�

�Te salv� la campana, Harry.�

Malfoy, al pasar junto a los Gryffindor cuando iba de salida, pens� que Harry no se ve�a tan mal.

Ahora que lo mencionas...

Maldici�n.

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�Sr. Potter, �exactamente, qu� es lo que est� haciendo con el matalobos de Malfoy?�

�Esperando a que me diga qu� hacer con �l, se�or,� replic� suavemente Harry, sujetando con dificultad el enorme fajo de hierbas frente a �l. Una sonrisa muy Malfoy jugueteaba en las comisuras de su boca.

�Sr. Malfoy, por favor informe al Sr. Potter que no va a dejar que su falta de inteligencia impida el progreso de usted en esta clase.�

�Ya escuchaste al hombre, Potter. A cortar.�

Harry le enarc� una ceja y acto seguido procedi� a cortar el matalobos con el cuchillo sin filo que Draco en persona hab�a escogido para �l.

El d�a dos de la lecci�n del Suero de la Muerte Alegre hab�a comenzado y ahora estaban aprendiendo el complicado proceso mediante el cual se hac�a la poci�n. Dado que ninguno pod�a imaginar siquiera por qu� alguien podr�a usar la poci�n, por primera vez, ambas casas coincid�an en que el tema era una p�rdida de tiempo. Malfoy estaba casi seguro que Snape hab�a prevenido esto, ya que el hecho de tener compa�eros de la casa opuesta era lo �nico que estaba evitando que se tiraran de los cabellos de aburrimiento. Malfoy sab�a que en ese sentido Snape era muy perceptivo, aunque tambi�n un motivo secundario debi� haber sido el disfrutar viendo a Potter enfurecido mientras intentaba en vano cortar las gruesas hebras del wolfsbane. Malfoy ciertamente se estaba divirtiendo.

�Oh, que bien, Potter,� ri� entre dientes. �Siempre se recomienda cortar la planta. Aunque yo dir�a que la forma en que la golpeas es bastante divertida.�

�C�llate y cons�gueme un cuchillo de verdad.�

�Oh, ya no hay m�s. Pero c�rtala transversalmente, as� - � hizo una peque�a demostraci�n, cortando una rebanada como si el cuchillo estuviera muy afilado � �as� al menos la sacar�s de su miseria.�

Harry mir� fijamente a Draco, luego a la hierba y por �ltimo gru�� algo inaudible. �Oh, al�grate Potter. Quiz� ganar�s puntos al producir el primer alm�bar del mundo de la Muerte Alegre.�

�Y despu�s de que equivoque algunos ingredientes esenciales, quiz� lo use en ti.�

�Mira qui�n habla, Potter, a ti te faltan muchos ingredientes esenciales. Una familia, una genealog�a adecuadas -�

�Bueno, al menos mi genealog�a no es m�s grande que mi - � Harry se interrumpi� abruptamente cuando Snape lleg� a supervisar su progreso. Irritado, serruch� una orilla de la hierba. Cuando Snape se alej� nuevamente, sigui� mirando retadoramente a Malfoy.

Malfoy s�lo se limit� a decir con ojos radiantes, �Tengo. Una. Genealog�a. Muy. Larga.�

A Harry se le pusieron rosas las orejas y cort� distra�damente un enorme trozo de matalobos que sali� volando al otro lado del cuarto para pegarle de lleno en la espalda a Pansy Parkinson.

Ambos estallaron a carcajadas. No los ayud� el hecho de que Pansy no se diera cuenta de nada y trataron de ahogar las risas, pero esto solo empeor� la situaci�n. Draco se contuvo de voltear a mirar a Harry, pero no pudo evitar notar lo nueva y fresca que era su risa � una risita resonante que Draco hab�a escuchado rara vez.

Estaba pensando que era una risa muy linda cuando Snape se par� frente a ellos hirviendo de coraje.

��Potter! �Qu� cree que est� haciendo?�

�Fue mi culpa profesor,� solt� Draco sin m�s.

��Qu� diab � qu� acabas de HACER?!

Ahora la clase entera, incluido Snape estaban mir�ndolo asombrados.

�Quise ense�arle a Potter c�mo se supone que debe hacerse y yo, bueno, creo que soy un poco demasiado eficiente.� Arque� una ceja y le sonri� confiadamente a Snape.

�Si...� Snape parec�a gravemente perplejo. �Sr. Malfoy, la pr�xima vez quiz� deba procurar no ser tan detallado.�

�No puede evitarlo. Tiene una genealog�a muy detallada,� canturre� Harry.

Draco le lanz� una mirada mordaz y observ� que en los ojos verdes brillaba el reto y tuvo que esforzarse para no re�r. Lo ayud� que la mirada de Harry permanec�a sobre �l y que ten�a una clase de diversi�n tranquila. Cuando Snape los dej� solos, Draco volvi� a mirar a Harry y lo ret� sutilmente a que dijera �gracias�. Sin embargo, Harry no parec�a haberse percatado de que algo remotamente extraordinario hubiera ocurrido.

Se miraron en silencio hasta que un estremecimiento repentino sacudi� a Malfoy y lo hizo desviar la mirada.

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��Toma, eso, Malfoy, perro bastardo!�

Ah... m�sica para mis o�dos.

Al parecer, Ronald Weasley nunca era m�s feliz que cuando le gritaba de insultos a Draco Malfoy. El d�a de hoy, su placer era doble, pues adem�s pod�a tirarle bolas de nieve con total impunidad, ya que todos los dem�s tambi�n lo estaban haciendo.

Nadie estaba muy seguro de c�mo hab�a empezado la guerra; Malfoy ten�a la sospecha de que la hab�a comenzado Millicent al arrojarle a Parvati una bola de lodo cubierta de nieve, quien en vez de regresarle una bola, intent� derribarla y hacerla comerse lo que le acababa de aventar. Para el momento en que Malfoy lleg� a rescatar a Millicent de Parvati, ya estaba siendo golpeado por varios objetos congelados, fr�os y h�medos, aventados por los Gryffindor de quinto. Weasley acababa de lanzarle un car�mbano a la altura del pecho y en venganza, Malfoy le arroj� una bola de nieve que le peg� en la frente con un satisfactorio ��splash!� y, lo m�s importante, que provoc� la risa de los otros Gryffindor � en especial de Granger, quien, para verg�enza infinita de Ron, comenz� a re�r sin poder evitarlo. Sonroj�ndose a�n m�s de lo que ya estaba por el viento, le avent� una enorme bola de lodo a Crabbe. A �ste no pareci� ocurr�rsele la idea de agacharse hasta que tuvo el pecho lleno de nieve.

��La pr�xima vez, intenta quitarte de en medio, idiota!� exclam� Malfoy riendo, su risa era mas de diversi�n que de desprecio.

Crabbe levant� la mirada y parpade�, ��Fue muy r�pido!�

Malfoy sonri�. �Est� bien. Tu enc�rgate de Thomas y Longbottom y yo me har� cargo de Weasley en tu lugar.� Corri� al mont�n m�s grande de nieve que pudo encontrar y tuvo la suerte de encontrar uno de nieve endurecida y mezclada con lodo. �Perfecto,� dijo gui��ndole un ojo a Crabbe, quien desafortunadamente ya se hab�a ido a arrojar nieve a la garganta de Neville. Malfoy flexion� sus dedos enguantados y esparci� el mont�culo de nieve y lodo con nieve fresca. Dean estaba esquivando un golpe de Goyle, quien hab�a decidido, despu�s de quedar con un ojo empapado, no molestarse con todo el asunto de la nieve. Malfoy observ� toda la escena de peleas con una sonrisa desde�osa de satisfacci�n. Un d�a hermoso, de verdad hermoso, pens� mientas levantaba el brazo para arrojar la bola de nieve a Weasley �

En ese momento, sinti� que una mano fuerte lo sujetaba del brazo, y lo recorri� un escalofr�o. Supo, sin necesidad de voltear, a qui�n pertenec�an los dedos que sujetaban su mu�eca y una sonrisa ir�nica cruz� su rostro.

�De verdad no quieres hacer eso, �o s�?� dijo Harry en voz baja detr�s de �l, su voz le produjo cosquillas en el o�do.

Draco se volte� y lo mir� a los ojos con la bola de nieve todav�a en el pu�o. Harry segu�a agarr�ndolo. Su sonrisa dulcificaba sus rasgos y la mirada de Draco se suaviz� bajo la suya. ��Me est�s invitando a bailar, Potter?�

�S�lo si me sigues,� respondi� Harry tranquilamente.

Draco tuvo que reprimir un estremecimiento de placer por estar en donde estaba y, se sinti� ligeramente alarmado por lo bien que se sent�a, se zaf� de Harry y como si nada, avent� la bola de nieve al aire. �No lo creo, Potter. Ru�gale a alguien mas que s� est� enamorado de ti � no te debe ser dif�cil encontrarlo. Quiz� Colin Creevey se ofrecer�a como voluntario.�

En vez de responder, Harry se ri�.

Malfoy no pod�a creerlo. �Oh, vaya,� dijo. �T� te lo pierdes, Potter.� Y arroj� la bola de nieve a la cabeza de Harry.

Rec�proca,� dijo Harry r�pidamente y la bola de nieve vir� hacia Draco.

Malfoy se agach� y replic� apuntando a la bola con su varita, ��Duplicatem rec�proca!� el hielo se clon� y ambas bolas salieron disparadas hacia Harry.

�Duplicatem rec�proca!� lo imit� Harry.

Ahora eran cuatro y todas iban directo a Malfoy, que retrocedi� y pensando r�pidamente grit�, ��Petrificus Leviosa!� las bolas de hielo se convirtieron en madera y las detuvo con un encantamiento levitante justo antes de que lo alcanzaran y las mand� de regreso a Harry con una velocidad incre�ble.

Harry abri� los ojos desmesuradamente. ��Incendio!� grit� justo a tiempo. Las bolas de madera estallaron en flamas y regresaron a Malfoy. La gente empezaba a agruparse alrededor y los observaba.

Malfoy trag� con dificultad. ��Hidralis!� las flamas se apagaron justo a tiempo y grit�, ��Rec�proca!� sobre su hombro al tiempo que se agachaba para esquivar las cuatro bolas que regresaron volando hacia Harry.

Varios aplaudieron.

Draco mir� a su alrededor. El resto de los Gryffindor y Slytherin, curiosos, hab�an formado un c�rculo en torno a ellos y ve�an con una ligera excitaci�n el enfrentamiento entre �l y Harry. �ste manten�a los objetos congelados con un encantamiento levitante y parec�a ligeramente confundido por la respuesta, pero se mantuvo tranquilo cuando Draco grit�, ��Qu� pasa, Potter? �Puedes encargarte del Se�or Tenebroso y no puedes encargarte de esto?�

Tarantellegra,� dijo Harry r�pidamente y Malfoy comenz� a brincar incontrolablemente.

��Qu� est� pasando?� pregunt� Neville ansioso.

�Es un duelo de magos entre Malfoy y Potter,� contest� Lavender.

�Pierde el primero que haga una reverencia o que no piense en un hechizo adecuado.� A�adi� Hermione. �No puedes utilizar las manos.�

��Harry estar� bien?� chill� Neville.

Draco ya no estaba bailoteando y, haciendo un gesto de fastidio, lanz� un hechizo de cosquillas a Harry, quien se agach� y respondi� con el encantamiento de los for�nculos. Draco lo bloque� con un hechizo de babosas como el que Ron hab�a tratado (sin �xito) de lanzarle en alguna ocasi�n.

�Estar� bien, Neville ,� intervino Weasley sin darle la mayor importancia. �Despu�s de todo, si ya se ha enfrentado a Qui�n-T�-Sabes, puede encarar a alguien tan incompetente como Malfoy.�

Draco no pudo contestar ya que estaba muy ocupado respondiendo a la maldici�n Asegura-Piernas de Harry con un hechizo de Conjuntivitis que volvi� pr�cticamente inservibles esos encantadores lentes de ni�o nerd. Como Harry estaba moment�neamente ciego era el momento perfecto para lanzarle un hechizo aturdidor, pero justo cuando Draco estaba levantando la varita nuevamente, Harry grit� ��Optolis Reparo!� y su visi�n regres� r�pidamente. ��Lumos Solarem!� grit� se�alando con la varita al Slytherin. Draco qued� cegado al instante por un enorme haz de luz frente a �l.

�Reducio!� la luz se volvi� una peque�a franja. Comenzando a molestarse, grit�, ��Humphrendium!�

Un boggart que empez� a temblar ligeramente, sali� disparado de su varita � al menos �l pretendi� que fuera un boggart, pero lo que realmente sali� fue una figura horrorosa � un Dementor. Su enorme audiencia se qued� boquiabierta y un estremecimiento recorri� a Harry y a Draco cuando la figura encapuchada se comenz� a mover lentamente hacia Harry.

�Expecto Patronum!� grit� Harry con voz imponente y segura. De la punta de su varita sali� una forma enorme y plateada que Malfoy no tard� en reconocer como el animal fantasmag�rico que se hab�a dirigido contra �l aquel d�a en el campo de Quidditch cuando se mont� en los hombros de Goyle, ambos disfrazados de un Dementor. Retrocedi� cuando el boggart vacil� y desapareci� � el ciervo se disolvi� en el aire justo antes de llegar a donde estaba Draco que no pudo evitar voltear a mirar a Harry completamente impresionado. Sin embargo, Potter se ve�a listo para matar y Draco se dio cuenta de que lanzarle un Dementor no hab�a sido lo mas sabio. Sediento de sangre, Harry levant� la varita.

Lo siguiente que sucedi� fue muy r�pido y acalorado.

��Engorgio!�

��Minimus!�

��Saligulum!�

��Impedimenta!�

��Reductor!�

��Avis!�

��Felinis!�

��Mobili-corpus!�

��Leadenate!�

�Wingarmentia!

La camisa de Harry sali� volando con un temblor. Harry baj� la mirada sorprendido, luego la dirigi� a Malfoy, quien, adem�s de estar moment�neamente aturdido por el hecho de que el torso de cualquiera pudiera verse tan perfecto, se dio cuenta de inmediato cu�l ser�a el resultado si continuaban...

�Expelliarmus!� gritaron al mismo tiempo. Ambas varitas se agitaron violentamente y volaron de sus manos, y, antes de caer al suelo, colisionaron con un crujido como a tres metros sobre sus cabezas. Draco, que sent�a el pulso de la sangre en sus venas, r�pidamente se inclin� para recuperar la suya, que parec�a estar pulsando con tanta energ�a como �l mismo. Harry tambi�n se dirigi� por la suya, aunque el Slytherin supo por instinto que no ten�a intenci�n de atacar primero. En lo particular, Draco tampoco ten�a muchas ganas de otra ronda. Era una experiencia maravillosa tener una prueba tan llamativa de sus habilidades y su coraz�n lat�a con la emoci�n que lo embargaba; pero no quer�a dirigir su enojo hacia Harry, no necesariamente, cu�les eran las razones, no podr�a decirlas.

Cuando estaba limpiando su varita en su t�nica, Ron Weasley grit� con odio, ��Nunca ser�s un buen partido para Harry, Malfoy!�

Draco se volte�. Harry, a punto de recoger su camisa, tambi�n volte�, pero Draco ya hab�a apuntado la varita y dicho suavemente con voz helada, �Arachnis.�

Murmur� lo primero en lo que pudo pensar, lo que quer�a era mandarle a Weasley una hilera de ara�as bailarinas. Lo que pas� a continuaci�n, hizo que la multitud entera retrocediera, todos menos Weasley que se qued� literalmente paralizado de terror y Granger que trag� con dificultad y se qued� a su lado. La tar�ntula m�s grande que Malfoy hubiera visto jam�s, hab�a emergido de la punta de su varita que ahora vibraba casi peligrosamente en sus manos. Era enorme, un gigante peque�o de al menos metro y medio, sin contar sus horribles patas. Cay� pesadamente en el suelo produciendo un sonido apagado y luego se enderez� retorciendo sus enormes patas peludas, evidentemente estaba enojad�sima.

Se dirigi� directamente a Ron.

En un instante, Harry estuvo junto a Malfoy, quien ve�a boquiabierto y asombrado la cosa que �l mismo hab�a producido. Con voz firme y los ojos fijos en el ar�cnido, Harry dijo �Reducio.� El hechizo simplemente rebot� en el caparaz�n de la ara�a y solo sirvi� para enojarla m�s. Chasque� en respuesta y Ron abri� la boca en una expresi�n de terror mudo tan v�vida que le doli� a Draco. Harry parpade� y baj� la mirada a su varita. Draco hizo lo mismo y se encontr� con los ojos de Harry que preguntaban confundidos, ��por qu� no funcion�?�

�Harry, lo tengo,� dijo Hermione con voz temblorosa y, haciendo un gran esfuerzo por mantenerse tranquila, se coloc� ligeramente enfrente de Ron y realiz� un encantamiento desvanecedor. No surti� efecto. Mir� furiosa a Malfoy, estaba que herv�a de coraje e indignaci�n. �Malfoy, peque��simo hijo de - �esto es magia negra!�

�No es cierto!� grit� Malfoy.

�No creo que sea su culpa,� murmur� Harry a su lado.

La ara�a ahora estaba a unos escasos treinta cent�metros de Ron; Hermione hab�a retrocedido e intentado llevarse a Ron, pero �ste solo dej� escapar un gimoteo y la sujet� tan fuerte que ella jade� del dolor. Draco valor� la situaci�n y elev� su varita que segu�a vibrando en su mano.

��No!� grit� Hermione cerrando los ojos.

�Finite Incantatem!

La ara�a desapareci� con un crujido.

Parec�a como si Ron se fuera a desmayar del alivio. Al instante, Hermione se dirigi� a Malfoy y lo mir� de tal forma que era casi seguro que le fuera a pegar como aquella vez en tercero, pero Harry lleg� antes que ella y la contuvo con gentileza, mientras que sus ojos miraban a Malfoy con un dejo de pregunta. Sabe que no fue mi intenci�n producir esa cosa, pens� Malfoy y entonces se pregunt� por qu� a Harry habr�a de importarle si era o no era cierto.

�Sr. Potter, Sr. Malfoy.�

Esa voz era lo �ltimo que Draco podr�a haberse esperado. Dumbledore estaba parado a unos cuantos metros y al parecer hab�a estado observ�ndolos durante alg�n tiempo. Permaneci� ah� parado con las manos en la t�nica mir�ndolos escruti�adoramente y a Draco le pareci� que lo mucho mas de lo acostumbrado.

�Fue culpa de Malfoy, se�or, le lanz� una tar�ntula enorme a Ron � pudo haber muerto,� jade� Hermione l�vida de coraje. Sin embargo, Harry permaneci� en silencio. Ten�a los ojos enturbiados de pensamientos.

�Claro que vi el ar�cnido gigante del que hablas, Hermione,� dijo Dumbledore con gentileza y les dirigi� una sonrisa c�lida a Granger y a un Weasley todav�a tembloroso. Maldici�n. Realmente le debe tener p�nico a las ara�as, pens� Malfoy observando al director con astucia. Dumbledore se inclin� hacia �l y le pregunt� en voz baja de manera que solo �l y Harry pudieran escuchar, �Debo preguntarte, Draco -� Draco not� c�mo Harry vacil� cuando Dumbledore lo llam� por su primer nombre, una distinci�n que sab�a solo ocupaba en raras ocasiones, a excepci�n de su alumno favorito, Harry � ��tu varita ha estado actuando bien �ltimamente?�

Draco asinti�. Aparte de alguna que otra vibraci�n, no hab�a hecho nada extraordinario, bueno, eso si no mencionamos el hecho de producir una ara�a diez veces m�s grande de lo que hab�as pensado... �Hasta ahora parece que s�, se�or,� dijo sin expresi�n alguna.

Dumbledore asinti� pensativo. �En verdad que es una buena varita,� dijo con un tono de voz que dejaba ver que podr�a haber dicho mucho m�s. Draco intent� no hacer un gesto de fastidio. Podr�a f�cilmente haber conseguido un castigo o algo m�s si Dumbledore as� lo hubiera querido, pero el director ya se hab�a volteado hacia Ron. �Sr. Weasley, �conf�o en que ya se ha recuperado lo suficiente, como para que pueda acompa�arnos a cenar?� Ron asinti� y no se dign� a ocultar su asombro porque Dumbledore no hubiera castigado a Malfoy. �Excelente. Me han informado que habr� bolas de nieve en abundancia. Debo confesar que estoy algo emocionado.�

Y, colocando un brazo sobre el hombro de Hermione y el otro sobre el hombro de Ron, camin� alegremente con ellos hacia el Gran Comedor. Draco y Harry se quedaron parados mirando al director perplejos. Los dem�s estudiantes siguieron al director, algunos volteaban y les gritaban, ��Buen espect�culo!�. Despu�s de unos instantes, Harry le dirigi� otra mirada inquisitiva a Draco y se uni� a Ron y Hermione. El tr�o subi� la colina cubierta de nieve dejando atr�s a Malfoy solo con su varita y pregunt�ndose qu� diablos acababa de pasar.

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Cuando Draco lleg� al comedor se sent� a prop�sito en el extremo m�s cercano a la mesa de Gryffindor. Esperaba poder escuchar lo que el tr�o dir�a de la pelea.

No tuvo que esperar mucho. Ron se lanz� en una perorata bastante grosera sobre lo que le gustar�a hacerle a ese sucio hur�n mal nacido de squib de Malfoy, perorata interrumpida en momentos por Hermione que lo rega�aba o consolaba dependiendo de lo animado que estuviera. Sin embargo, Harry parec�a estar sumido en sus pensamientos, tanto, que finalmente Ron dej� de hablar para preguntarle, ��Qu� pasa, Harry? Est�s terriblemente callado. Pens� que te alegrar�a haber casi vencido a ese sucio- �

�Estoy bien, Ron,� fue la respuesta cortante.

No te escuchas bien, pens� Malfoy con curiosidad.

�Ron tiene raz�n, Harry. Te ves preocupado por algo.�

Silencio, y luego: ��Alguna vez han pensado que conoc�an perfectamente a alguien, digo, que ya lo ten�an catalogado, para de pronto...�

��De pronto darte cuenta de que estabas equivocado?� termin� Granger.

��No! No equivocado -�

Bastardo, pens� Malfoy aunque complacido.

�Solamente que las cosas no son tan simples como pensaste en un principio.�

�Bueno � Dios, Harry,� parec�a que Weasley estaba hablando con la boca llena, �t� mas que nadie deber�a saber que nada es tan simple. En especial en lo que se refiere a ti. Blanco y negro, el bueno y el malo � realmente no es as� de f�cil.�

Silencio meditativo, seguido de un amargo, �A menos, claro, de que est�s hablando de Malfoy. Solo hay una forma de catalogarlo, y �sa es en la de malo.�

Un ruido agudo, como si a alguien se le hubieran ca�do los cubiertos.

�Harry � tu � �no est�s hablando de Mal -?�

��Qu�?� pregunt� r�pidamente Harry.

�Nada,� dijo Hermione tambi�n r�pido. �Olv�dalo, es una ridiculez.�

Silencio nuevamente, esta vez uno pesado.

Maldito sea, pens� Malfoy con los dientes apretados, �me odia o no me odia? Se volte� hacia la mesa de Gryffindor y grit�, �Hey, Potter, �ya te quitaste la nieve de la t�nica?� Potter volte� y su mirada era intensa.

�De hecho, si busco, quiz� encuentre algo para empuj�rtela por la garganta.�

�Dile, Harry.�

Draco hizo un gesto de fastidio. ��Qu� dices Comadreja? Solo te das valor cuando alguien est� atr�s de ti, �verdad? No vi que tu o la Sangre Sucia corrieran a ayudar a Potter cuando le estaba dando una paliza.�

Furioso, Ron envi� chispas hacia Malfoy, �stas pegaron en su plato y un chorro de gelatina salpic� la t�nica de Draco. Los Gryffindor se rieron.

��No la llames as�, desgracia de sangre limpia!� grit� Ron.

Harry a�adi� con ojos entrecerrados y fijos en Draco, �- y no juegues con la comida.�

Malfoy respondi� al instante, los ojos le brillaban cuando lanz� un gran pedazo de gelatina hacia la sien de Weasley.

�De verdad, chicos, si van a actuar como ni�os de tercero, �por qu� no se suscriben a EmbrujoRapid?� indignada, Hermione se cruz� de brazos cuando Harry tom� una cucharada de pur� de papa para arrojarlo a trav�s de los metros que separaban las mesas. El pur� termin� colisionando en la cabeza de Goyle cuando �ste volte� para ver cu�l era el relajo. Malfoy sacudi� un racimo de uvas sobre la cabeza de ella, algunas resbalaron por su nariz para terminar en su ensalada, y su perorata termin� a media frase. �Oh, �Ya basta!� grit� sacando al instante su varita y elevando los platos de Malfoy, Crabbe y Goyle por encima de sus cabezas. Ellos levantaron la mirada asombrados, pero Malfoy fue el �nico con el suficiente sentido com�n como para saltar de su asiento cuando ella susurr�, ��moviliperberto!� y los platos se voltearon, depositando grandes cantidades de comida en sus caras, manos, t�nicas y dem�s ropa.

Draco solo fue salpicado con jugo de ma�z en la barbilla. Cuando se pas� la lengua por los labios y se limpi� con br�o con la punta de la servilleta, se dio cuenta de que Harry lo estaba observando. Autom�ticamente, una sonrisa desde�osa cubri� sus rasgos. �te gusta lo que ves, Potter...?

��Qui�n hizo esto?� Era McGonagall. La sonrisa desapareci� tan r�pido como hab�a surgido. La profesora observ� suspicazmente a los Slytherins y Gryffindors.

��Malfoy empez�!� dijo Ron autom�ticamente. Malfoy puso los ojos en blanco y envi� todo el desd�n, odio, y aversi�n que hab�a en su alma hacia el pelirrojo llor�n.

�Dudo mucho que Malfoy haya vaciado la cena sobre la cabeza de sus propios amigos, Sr. Weasley,� dijo McGonagall bruscamente. Hubo un momento de silencio cuando volvi� toda su atenci�n a los Gryffindor. Los de Slytherin rieron entre dientes. ��Y bien?�

�Fui yo, profesora,� dijo Harry tranquilamente, y Draco vio c�mo pate� a Granger por debajo de la mesa. No enga�aron a McGonagall � enarcando una ceja hacia Hermione, pregunt�, ��Est� seguro, Sr. Potter?�

Harry encontr� su mirada y contest� sin perder su apariencia de control, �Si, profesora.�

McGonagall lo mir� de tal forma, que claramente dec�a, �Muy bien, es tu funeral,� y se volvi� hacia Malfoy. �Sr. Malfoy, usted y el Sr. Potter ser�n castigados.� Despu�s de una pesada pausa, a�adi�, �Tambi�n, voy a quitarles a ambas casas 50 puntos. De verdad, caballeros � dos duelos en un d�a es algo rid�culo.�

Cuando se alej�, Ron despotric� enfurru�ado, Hermione protest� por la valent�a de Harry y �ste se volvi� a sentar mirando t�tricamente a Draco que le regres� la mirada, se volvi� a sentar dando una patada y se relaj� a medida que beb�a la hostilidad que emanaba de la mirada de Harry. Harry no ten�a idea de lo bien que se ve�a cuando estaba serio. Pose�a una indignaci�n honesta que destilaba por cada cent�metro de su cuerpo, incluso los cent�metros que Draco no pod�a ver.

Est�s evaluando a Harry Potter.

Tienes que pasar una hora castigado con eso.

Maldici�n.

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