| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 7: Besos Sabor Chocolate
Harry estaba mirando a trav�s de la ventana de su estudio, su lugar favorito del chalet cuchareando deliberadamente lento unos panecillos de chocolate con frambuesa que hab�a preparado esa tarde. Estaba paladeando el sabor del caf� que hab�a a�adido a la mezcla, percat�ndose de que deber�a a�adir una pizca m�s de frambuesa en la pr�xima, cuando vio un par ojos �rticos reflejados en la ventana.
�Malfoy,� dijo a modo de saludo.
�En el nombre de Merl�n, �c�mo es que le haces para estar tan bien con todo lo que comes? Cada vez que te veo est�s, o comiendo algo o cocinando algo,� lo rega�� Draco desde la puerta.
��Crees que estoy bien?� pregunt� Harry mientras se giraba en su silla para quedar frente a Malfoy subiendo los pies casualmente sobre su escritorio.
Draco puso los ojos en blanco. �Sabes que eres hermoso. Sabes que no todo el mundo logra llegar a la portada de la Bruja Semanal.�
Una sonrisa sutil curv� las comisuras de la boca de Harry. �S�, pero eso es diferente a que t� pienses que estoy bien.�
Si no lo conociera bien, Harry podr�a haber sospechado que era rubor el rosa que estaba ti�endo las mejillas de Draco. �Bueno, ciertamente no est�s pasado de peso, pero deber�as tener cuidado con lo que comes.�
Harry se encogi� de hombros. �S�lo como as� durante el verano. Cuando comienzan las clases estoy muy ocupado para cocinar, adem�s, no me la paso sentado todo el d�a.�
Sab�a que Draco ten�a que haber notado lo activo que era. Ya llevaba en su casa cerca de dos semanas. De hecho, estaba programado que los estudiantes llegaran al d�a siguiente, lo que quer�a decir que ya no intentar�a hacer cambiarlo de opini�n. Harry se hab�a puesto esa fecha como l�mite. Se dar�a por vencido si no pod�a persuadir al Slytherin para el d�a en que los estudiantes regresaran.
Desliz� el plato que conten�a las delicias de chocolate hacia Draco, pero mantuvo la cuchara en la mano. ��Quieres una probada?� pregunt� lami�ndose cualquier remanente de frambuesa del dedo.
Draco lo observ� con ojos muy abiertos y asinti� lentamente. �S�... digo... claro. Quiz� esta sea la �ltima vez que pueda probar las delicias que horneas.�
�Cierto,� replic� Harry asintiendo sabiamente; meti� la cuchara en el mousse caliente, la llev� hacia la boca de Draco y esper�, sonriendo.
Draco dio la mordida, limpiando la cuchara completamente con un movimiento de la lengua. Cerr� los ojos al tiempo que paladeaba el postre y de sus labios rosados escap� un suspiro de placer. �Perfecto, como siempre,� gimi� al fin.
Harry sonri� inclin�ndose hacia �l para limpiarle la comisura con el dedo y luego llev�rselo a los labios. Draco abri� mucho los ojos ante la acci�n. �Te qued� un poco de chocolate,� explic�. �Ser�a una pena desperdiciarlo.�
Hab�a pensado limpiarlo con la lengua, pero crey� que eso ser�a muy atrevido. Todav�a estaba pensando en la cara de sorpresa que habr�a puesto el rubio si hubiera hecho eso, cuando sinti� unos labios c�lidos, suaves e insistentes sobre los suyos.
Ba�� su lengua el sabor del caf�, chocolate y frambuesa aunado al sabor inherente de Draco. �ste devor� su boca, sin dejar un espacio libre ante el ataque de su lengua, provocando gemidos guturales de la garganta de Harry.
Cuando finalmente se separaron, fue s�lo para recuperar el aliento. �Dime que no lo sentiste,� lo ret� Draco.
Harry lo mir� confundido, intentando aclarar su mente. �Claro que lo sent�, pero �se es el problema principal entre nosotros.�
��Cu�l?� pregunt� Draco.
�Para ti s�lo significa sexo, para m�... bueno, significa m�s,� replic� Harry alej�ndose, como si quisiera que no lo tomara desprevenido otra vez.
Draco extendi� una mano p�lida para rozarle ligeramente la mejilla. �R�ndete,� susurr�. �Una vez que comience la escuela, los dos estaremos demasiado ocupados como para dejar que pase cualquier cosa.�
�Lo s�,� replic� Harry con voz igual de roca. �Es que... no puedo.�
Se dio la vuelta saliendo del estudio ubicado en la planta superior, pero en el momento �eque lleg� a la planta baja, Draco lo sujet� de las caderas con rudeza para voltearlo. Qued� casi nariz con nariz con el hermoso Slytherin y lo �nico que quer�a hacer era continuar el beso.
�Maldici�n, Potter. �Cu�l es el problema? S�lo es sexo,� sise� con la voz m�s fren�tica de lo que Harry sospechaba Draco hab�a pretendido.
�Para m� no s�lo es sexo, Malfoy. Cada vez que hago algo as� con alguien m�s, doy una parte de m� y no puedo darme el lujo de dar una parte tan grande como la que t� tomar�as, en especial cuando t� no est�s dispuesto a dar algo a cambio,� replic� cortante.
Esper� a que Draco le refutara algo, que discutiera que se entregar�a a s� mismo, pero no llegaron las palabras. Las manos sobre sus caderas comenzaron a aflojarse y Harry aprovech� para voltearse y dirigirse a la cocina. Pronto necesitar�a comenzar a preparar la cena para todos y cocinar siempre lo ayudaba a relajarse y despejar la mente.
Entretenido como estaba moviendo cacerolas, sartenes e ingredientes, no vio que Draco observaba cada uno de sus movimientos embelesado.
Draco decidi� que Harry se mov�a como el deseo l�quido. Cada movimiento de su varita era elegante, lo dejaba babeando cada vez que revolv�a algo, sacaba la cuchara, o rociaba lo que estaba guisando. Si llevaba a la rec�mara la mitad de la pasi�n que pon�a a la hora de preparar una comida de cuatro entradas, Draco sab�a que valdr�a la pena la espera.
S�lo que la paciencia era algo que practicaba con moderaci�n y de ninguna forma era su punto fuerte.
Respir� profundo para inhalar los aromas de lo que Harry estaba preparando. Estaba cocinando costillas de cordero en un asador enorme de le�a que hab�a justo a un costado de la puerta; ar�ndanos y manzanas condimentadas se coc�an por separado en el horno mientras bat�a una salsa de oporto con semillas de granada.
Los aromas invadieron su nariz provocando que se le hiciera agua la boca.
Sigui� observ�ndolo mientras preparaba m�s del mousse de chocolate que hab�a estado probando antes, sin dejar que las otras partes de la comida se quemaran o cocieran de m�s. Era magia sin usar magia. De hecho, al observar la agilidad y la concentraci�n de Harry en la cocina, le hizo preguntarse c�mo era que el Gryffindor siempre hab�a obtenido calificaciones p�simas en Pociones.
��Disfrutando del espect�culo?� se escuch� una voz cantarina detr�s.
Draco se volte� para sonre�rle a su t�a, lamentando haber tenido que distraer su atenci�n de Harry y sus sorprendentes habilidades. �Es bastante bueno cocinando,� medit� en voz alta. Andr�meda estuvo de acuerdo con �l.
�Me encanta cuando est� aqu�, tanto por la fuerza de su compa��a como por la comida que prepara, que hace que los festines que preparan los elfos dom�sticos de Hogwarts parezcan engrudo,� se ri� ella.
Draco gru��. �Quiz� deber�a estar enojado con �l por haberme acostumbrado a su comida. Lo m�s probable es que �sta sea la �ltima noche que coma as�.�
�No tiene que ser de esa manera,� replic� Andr�meda.
Draco sonri� d�bilmente. De hecho hab�a estado pensando eso mismo durante las �ltimas dos semanas, pero siempre llegaba a la misma conclusi�n. Una relaci�n con Harry ser�a vol�til en el mejor de los casos y un desastre en el peor, y no estaba dispuesto a arriesgar su nueva carrera por la peque�a posibilidad de que hubiera algo entre ellos.
Pero eso no hac�a que lo deseara menos. De hecho, quiz� ten�a el efecto contrario. Draco se descubri� aferr�ndose a cada palabra que Harry dec�a, cada gesto que hac�a, y ahora incluso so�aba con la vida que llevar�an los dos viviendo en este hermoso chalet haci�ndose felices el uno al otro de forma regular.
Pero era una tonter�a. Draco viv�a en el mundo real, y en �ste no hab�a dulces sue�os, no hab�a hadas madrinas y felices para siempre.
Al final uno de los dos echar�a a perder las cosas y eso har�a que fuera una pesadilla el hecho de tener que trabajar al lado de Harry.
�S� lo que est�s proponiendo, Andr�meda, pero me temo que es imposible. Potter no tiene nada qu� ofrecerme.� Replic� Draco.
�Cre� que mi hermana te hab�a ense�ado a no ser tonto,� dijo ella mordaz. �Harry es amable e inteligente. Es autosuficiente y tiene un sentido del humor audaz. Es grandioso con Teddy y es evidente que te sientes atra�do f�sicamente hacia �l, �qu� m�s puedes pedir?�
Draco se sonroj� y baj� la mirada a sus pies. �Quiz� es demasiado bueno,� contest� al fin. �Nunca nada es tan bueno como parece.�
�Ni�o, he vivido con Harry durante cuatro a�os. �Sinceramente crees que no conozco la diferencia entre el Harry que se muestra al p�blico y el Harry verdadero, la persona que es en la intimidad de su propia casa!� pregunt� ignorando tajantemente el gesto de fastidio de Draco.
�Eres afortunado, Draco. �l nunca montar�a un acto para ti. Se ha mostrado como es realmente desde que empezaste a vivir entre estas cuatro paredes, quiz� desde el d�a que lo conociste. He visto la admiraci�n que sientes por �l y tambi�n la he visto reflejada en sus ojos,� continu�.
Draco suspir� dej�ndose caer sobre la pared. �Es que no puedo comprometerme a lo que me est� pidiendo. Ni siquiera s� si es verdad.�
�Tan s�lo m�ralo a los ojos. Harry tiene los ojos m�s expresivos, �stos siempre te dir�n la verdad sin importar las palabras que formen sus labios,� susurr� ella d�ndole una palmadita en la mejilla antes de entrar a la cocina en donde se sent� en una silla junto a Teddy.
A Draco le habr�a encantado verificar todo en los ojos de Harry, el �nico inconveniente era que las �rbitas verde esmeralda eran trampas mortales que jalar�an su alma dentro de sus profundidades.
Se sacudi� la sensaci�n de aprensi�n para unirse a los otros en la peque�a isla que utilizaban como mesa. La comida estuvo deliciosa, la carne tierna y jugosa, el pastel de ar�ndanos y manzanas dulce y sabroso. Era la comida perfecta de despedida.
Porque as� fue como la sinti�... como la �ltima cena.
Ma�ana ambos partir�an rumbo a la escuela en donde pasar�an la mayor parte del d�a observando e instruyendo a los estudiantes que habitaban dentro de sus paredes. Por las noches regresar�an ya muy tarde, y aunque seguir�a regresando a la Mansi�n Potter, ser�a dif�cil que lo viera pues ambos tendr�an que calificar ex�menes y adem�s llegar�an exhaustos.
No tendr�a tiempo de suspirar por Harry, as� como tampoco tendr�a tiempo de preocuparse por se deber�a ceder o no ceder a sus demandas para intentar una relaci�n. Ambos ser�an los Jefes de Casas rivales y ser�a pr�cticamente imposible que pudieran hacer funcionar algo con esa agenda tan apretada que tendr�an.
Entonces, �por qu� segu�a preocup�ndose? Pregunt�ndose si Harry lo olvidar�a, pregunt�ndose si el hombre que deseaba tan absurdamente lo dejar�a atr�s y encontrar�a a alguien que llenara los zapatos de Draco.
�Te has superado, Potter,� dijo todav�a incapaz de sacudirse la sensaci�n de mareo de las entra�as.
�Gracias, Malfoy. �Sabes? Hay m�s de ese mousse, si es que est�s interesado,� replic� Harry con un gui�o.
�Provocador,� murmur� Draco y Harry solt� una carcajada.
��Draco comi� postre antes de la cena! �Eso es injusto!� exclam� Teddy.
�Draco prob� un poco de la tanda de prueba que hice esta tarde,� lo corrigi� Harry.
un estremecimiento recorri� la espalda de Draco al escuchar su nombre de pila de los labios de Harry. ��Entonces fui tu rata de laboratorio de chocolate?� pregunt�.
Harry se encogi� de hombros, �No escuch� que te quejaras cuando el chocolate se derriti� en la lengua. De hecho, creo que me gemiste.�
Teddy se llev� las manos a las orejas y comenz� a tararear, Andr�meda tuvo que disfrazar una rosa. �En serio, chicos, van a tener que esconder mejor sus deseos o tendr�n que hacer algo al respecto. Y pronto,� dijo mir�ndolos con severidad mientras se llevaba a Teddy de la mesa.
Harry se sonroj� furiosamente, algo terriblemente encantador. Se pas� una mano por los mechones negros exhalando con fuerza. �Lo siento. A veces olvido que hay otras personas en la habitaci�n cuando estoy hablando contigo.�
Draco parpade� r�pidamente. Que Harry le coqueteara era excitante y lo llen� de poder y deseo. Pensar que alguien como Harry pudiera quererlo, quererlo realmente era como una droga adictiva.
��Puedo ayudarte a limpiar?� pregunt� al fin despu�s de controlar sus emociones desbocadas.
Harry sonri� y sus ojos eran trozos radiantes de deseo mezclados con brasas de gratitud y una energ�a que Draco no pudo precisar. �Me encantar�a,� susurr� mientras comenzaba a juntar kis platos y vasos para acomodarlos desordenadamente en el fregadero.
Draco se par� a su lado, y con un movimiento de la varita los trastes se elevaron hasta quedar flotando en el aire lav�ndose por s� solos hasta quedar brillando de limpios. La risa de Harry lo hizo voltear a verlo inquisitivo.
��Nunca haces nada sin magia?� pregunt�.
��Por qu� deber�a?� pregunt� Draco completamente horrorizado.
Harry le puso una mano gentilmente sobre la suya provocando que otro estremecimiento recorriera todo su cuerpo. ��Lo intentar�as? �Por m�?�
Draco puso los ojos en blanco, pero a�n as� llev� sus manos p�lidas y delicadas al fregadero. Hizo una mueca al sentir la comida entre sus dedos. �Esto no me gusta para nada,� dijo al fin despu�s de haber lavado s�lo tres platos.
Harry ri� asintiendo. �Bueno, cuando menos lo intentaste.�
�No comprendo por qu� siempre haces las cosas al modo muggle,� a�adi� Draco.
�Algunos no tenemos otra opci�n,� replic� Harry entre dientes y con la mirada aparte.
��Qu�? Te he visto utilizar la magia, no me digas que no puedes,� solt� Draco. Y s� era cierto, lo hab�a visto, pero no muy seguido.
�No, s� puedo... es simplemente que no deber�a,� replic� Harry.
��Te molestar�a explicarte?� pregunt� Draco acerc�ndose.
Harry retrocedi� inmediatamente un paso. �De hecho, preferir�a no hacerlo. S�lo basta decir que hay motivos para que haga las cosas como las hago,� suspir�.
�No entiendo,� coment� Draco apretando los brazos de Harry entre los suyos. Pudo sentir el deseo de salir huyendo del otro hombre resquebrajarse debajo de la superficie y quiso evitarlo.
�Mira, Draco, ya dije mucho. Deja los trastes los lavar� ma�ana antes de irnos,� dijo zaf�ndose f�cilmente del abrazo de Draco.
Las revelaciones se sucedieron una tras otra en la mente de Draco. La primera era que le encantaba como se escuchaba su nombre en la boca de Harry y la otra era que todas las veces que seg�n Draco hab�a evitado que Harry se marchara eran falsas. Siempre hab�a sido Harry el que se hab�a rehusado a dejar a Draco atr�s.
Le hab�a resultado inesperada la fuerza del poder con que Harry se hab�a liberado de su abrazo.
La �ltima revelaci�n era que Harry ten�a un secreto, uno que no quer�a que Draco descubriera aunque dec�a que quer�a una relaci�n con �l.
Todas estas cosas lucharon por el primer lugar en su mente mientras lo observaba alejarse.
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