| El Dormitorio de Gryffindor |
Cap�tulo 5: Persiguiendo a la Cordura
Draco entr� en la cocina siguiendo los olores del fais�n asado y del pan reci�n horneado. Harry trabajaba feliz sobre varias cacerolas hirviendo, y utilizaba muy poco la magia para ayudarse en la creaci�n de esa comida arom�tica.
Teddy estaba sentado en la peque�a isla que hab�a en el centro, se ve�a apesadumbrado y Andr�meda estaba sentada junto a �l con una sonrisa de suficiencia.
Harry levant� la mirada cuando Draco entr� y se puso contento, luego sigui� su mirada hacia Teddy y Andr�meda. �Andr�meda le quit� su PSP,� contest� sin que hiciera la pregunta en voz alta. Esto molest� a Draco.
�No iba a preguntar,� minti� pregunt�ndose por las barbas de Merl�n qu� ser�a un PSP.
Teddy levant� la cabeza al escuchar su voz y se baj� de un brinco de su asiento para correr sonriente hacia �l. ��Draco!� grit� entusiasta.
Draco se enderez� y lo mir� con el ce�o fruncido. ��Siempre recibes a tus invitados como una banshee gritona?� pregunt� arrogante.
Teddy titube� un momento bajando la mirada al suelo. �No, se�or.� Replic� en voz baja.
Draco se ri�, Teddy levant� la mirada tenso para ver la sonrisa en su cara y renov� su viaje hacia el otro extremo de la cocina para saludarlo. Brinc� a sus brazos abrazando a su t�o con fuerza.
Usualmente se ve�an durante las vacaciones, por lo que �sta era una ocasi�n especial y ahora Draco podr�a pasar mucho tiempo m�s con su peque�o sobrino. ��Te has portado bien con tu abuela?� pregunt� percat�ndose que Andr�meda hac�a una mueca al escuchar ese t�tulo.
Teddy asinti� r�pidamente. �Si, y Harry tambi�n. Si recuerdas a Harry, �verdad? Es el mejor, me ha estado ense�ando a volar y a ser un buscador igual que �l. Espero quedarme en Gryffindor igual que �l y entonces podr� ser el buscador de Gryffindor y podr� ganar la copa de Quidditch y -�
�Calma, compa�ero,� dijo Harry riendo por lo bajo.
Teddy se sonroj� pero a�n as� comenz� con otra retah�la de alabanzas hacia Harry. Draco reprimi� la urgencia de hacer un gesto de fastidio y fingir que vomitaba. Por supuesto que el ni�ito estaba enamorado de la idea del grande y legendario Harry Potter, incluso �l se hab�a emocionado al escuchar las historias sobre �l cuando era ni�o, pero pronto se le pas�, como pronto se le pasar�a a Teddy.
�Quiz� yo tambi�n podr�a ense�arte bastantes cosas sobre c�mo ser buscador. �Sab�as que yo fui el buscador del equipo de Slytherin?� pregunt� Draco.
�Harry me lo cont�. Me dijo que siempre te gan�,� contest� riendo Teddy.
Harry volvi� a re�r por lo bajo pero no levant� la mirada, de igual forma Draco lo mir� con el ce�o fruncido, estaba seguro de que podr�a sentir su mirada. ��Supongo que tambi�n te dijo que mi padre me compr� el lugar en el equipo?� gru��.
Teddy se vio perplejo. ��C�mo hizo eso t�o Lucius?� pregunt� inocentemente.
�Nunca le habr�a contado eso,� intervino Harry serio.
��Por qu� no? Parece encantarte que mi propia sangre me vea como un est�pido,� escupi� Draco.
�Decirle que te gan� era decirle la verdad, decirle que Lucius te compr� un lugar dentro del equipo hubiera sido pura especulaci�n, y no me gusta esparcir rumores sin importar lo poco o mucho que valga la pena ahora,� dijo Harry regresando a su ave asada.
Draco resopl�. Tal pareciera que Harry el hombre no era tan f�cil de provocar como Harry el ni�o. Aunque eso no quer�a decir que no hubiera por ah� rastros de ese desagradable temperamento Gryffindor esperando salir a la superficie para azotarlo cuando menos lo esperara.
�Basta, chicos, no deber�an pelear. Esa �poca de sus vidas ya qued� muy atr�s,� intervino Andr�meda. Pronunci� estas palabras como si fueran dirigidas para ambos, pero sus ojos estaban fijos en Draco.
�Me portar� bien, t�a,� replic� Draco sonriendo inocente.
Ella entrecerr� los ojos ligeramente asintiendo. �M�s te vale que lo hagas. Harry ha sido muy amable al recibirte en su casa. Tendr�as mucha suerte si pudieras contarlo entre tus amigos,� a�adi�.
Draco hizo una mueca. Odiaba que lo rega�aran y m�s que fuera su propia t�a y ni m�s ni menos que enfrente de Potter.
�Andr�meda, deja en paz a Malfoy. Acaba de llegar y necesita instalarse,� lo defendi� Harry.
Genial. Era todo lo que Draco necesitaba, que Potter lo defendiera y que su propia sangre lo amonestara. �En qu� mundo bizarro hab�a ingresado al entrar en esta casa?
Se dio la vuelta para marcharse pero la voz de Harry le lleg� como una caricia relajante. ��Qu� est�s haciendo? La cena ya casi est� lista,� le pregunt�.
�Perd� el apetito,� murmur� Draco dirigi�ndose a su habitaci�n.
Draco estaba enfurru�ado, o cuando menos as� era como su madre llamaba siempre a esa actitud . �l se refer�a a ella como la actitud de �d�jenme en paz�.
Como fuera, estaba sentado en su habitaci�n intentando decidir que era mejor, si aguantarse y quedarse aqu� con Potter o rentar un cuarto en las Tres Escobas. Para su molestia, el alojamiento era incre�blemente mejor aqu�, pero cuando menos en la posada no estar�a Potter.
Decisiones, decisiones.
Unos golpes fuertes en la puerta lo sacaron de sus pensamientos y volte� hacia la ventana para ver que ya estaba bastante oscuro. Fue a contestar la puerta esperando que fuera Teddy que iba a decirle buenas noches o Andr�meda que iba a disculparse.
Pero no era ninguno de los dos.
Harry estaba parado en el umbral vestido solamente con los pantalones de una pijama de seda negra y una charola de comida que le ofreci� a Draco. �Sabes, hice esta comida especialmente para ti. Tu t�a dijo que era tu favorita.�
Draco puso los ojos en blanco. Era t�pico de Potter tener un detalle como este. Pero eventualmente se cansar�a de �l, al igual que todo el mundo y se convertir�a nuevamente en ese adolescente insidioso con el que Draco hab�a crecido.
Tom� la charola y la llev� a la salita. Efectivamente era su platillo favorito y ol�a a�n mejor que el pastel que hab�a horneado antes. El fais�n asado ten�a un delicioso color dorado salpicado con hierbas verdes y ba�ado con una salsa espesa. Descansaba en el plato entre zanahorias al vapor, papas asadas al ajo y un trozo de pan franc�s caliente.
Mir� a Harry que segu�a en el umbral con una botella de whisky de fuego y dos copas. �As� que quer�a acompa�arlo? Bueno, quiz� Draco podr�a permitirlo s�lo esta vez; quiz� un breve interludio f�sico era exactamente lo que necesitaba para sacarse de la mente las virtudes inusualmente atractivas de Harry.
Quiz� Draco tendr�a mucha suerte y Harry ser�a un amante terrible liber�ndolo as� de cualquier fascinaci�n que pudiera sentir por el hombre.
Le indic� mediante se�as que entrara y el Gryffindor le dirigi� una sonrisa torcida para luego cerrar la puerta detr�s de �l. Se sent� en el suelo con las piernas cruzadas frente al sof�, Draco lo mir� confundido.
�Me siento m�s c�modo en el suelo,� contest� Harry otra vez sin que Draco hubiera dicho una sola palabra. Esa costumbre comenzar�a a molestarlo pronto.
Puso los ojos en blanco y prob� un bocado de su cena de apariencia deliciosa. Un gemido involuntario escap� de sus labios y Harry bati� las pesta�as al escucharlo. �Oh, c�mo ans�o que hagas ese sonido por algo m�s aparte de mi comida.�
Un rubor caliente invadi� las mejillas de Draco pero sigui� con la mirada fija en el plato en vez de voltear a mirar el rostro sincero y expectante de Harry. ��Por qu� est�s haciendo esto? Cre� que hab�amos acordado que no sent�amos atracci�n alguna por el otro.�
Harry se encogi� de hombros. �Ment�.�
��Mentiste?� repiti� reprimiendo una carcajada ante su sinceridad.
�Bueno, no ment� realmente, simplemente no comprend� la profundidad de mis sentimientos hasta que llegaste aqu�,� corrigi�.
��Y cu�les son esos sentimientos exactamente?� pregunt� Draco.
�Quiero conocerte,� contest�. �En la mansi�n parec�as ser el mismo de siempre, pero cuando llegaste aqu� me pareciste... diferente. Me di cuenta de que hay aspectos tuyos que no conozco y quiero conocerlos.�
�Qu� po�tico, pero �por qu� no vamos directamente al grano? Quieres llevarme a la cama,� sugiri� casualmente Draco.
Harry no se sonroj� como lo hab�a esperado, si no mas bien todo lo contrario.
Sonri� con suficiencia.
Esto era inaceptable. �Quiero conocerte completamente, todo, desde tus h�bitos diarios, tus caprichos raros, hasta lo que piensas sobre pol�tica y el clima. Y si, eso tambi�n incluye verte desnudo tendido sobre mi cama, pero esa parte viene mucho despu�s,� a�adi� Harry en voz baja y seductora.
Draco estaba seguro de que quer�a enga�arlo, engatusarlo de alguna forma humillante. Hacer que se enamorara de �l para luego arrancarle todo. Ten�a que poner un alto en este momento.
�Ya me conoces en todo sentido, menos en el f�sico y me temo que no me acuesto con mis compa�eros de trabajo,� dijo llanamente intentando no ver el abdomen delgado y bronceado frente a �l.
Harry se pas� una mano por el cabello suspirando y asinti�. �Tienes raz�n. En unas cuantas semanas estaremos trabajando juntos en la escuela y ser�a poco profesional.�
Eso result� muy sencillo.
�Bueno, no perd�as nada intent�ndolo,� murmur�.
Harry sirvi� el whisky de fuego en las copas y le dio una. ��Amigos?�
�Amigos,� murmur� Draco nada contento por la forma en que se escuch� esa palabra en su lengua por lo que vaci� su copa de un trago.
Varias copas despu�s, Harry lo estaba haciendo escuchar m�sica muggle en un est�reo que hab�a estado escondido en un gabinete peque�o debajo de la cama. Hab�a metido varios discos plateados y con una cosita negra que llamaba control remoto iba cambiando de canci�n en canci�n intentando encontrar alguna que le gustara.
Ya deber�an de haber escuchado cuando menos dos docenas de canciones y aunque nunca lo admitir�a ante Potter, le hab�an gustado varias. Sin embargo esto no lo detuvo de burlarse de cada una de ellas con su sarcasmo caracter�stico.
La canci�n que estaban escuchando ahora era la cuarta de un disco que Harry hab�a dicho se llamaba �fallen�. Hasta el momento le estaba gustando la m�sica, era un poco fuerte compaginada con voces suaves. En esa canci�n en particular la cadencia de la voz de la chica era inquietante y el acompa�amiento de piano generaba la sensaci�n sombr�a y melanc�lica del amor perdido.
Draco suspir�.
��Te gusta?� pregunt� Harry esperanzado.
Draco asinti� y a Harry se le ilumin� la cara. �Si. Es la cura perfecta contra la voluntad de vivir,� respondi� sarc�stico.
Harry hizo un puchero precioso y a Draco le cost� trabajo resistirse a sus labios, una resistencia que se vio dificultada por el alcohol que enturbiaba su cerebro.
��Qu� canta ah�?� pregunt� Draco, escuchaba las palabras pero no pod�a entenderlas realmente.
Harry regres� un poco la canci�n. �You used to captivate me by your resonating light. Now I'm bound by the life you left behind. Your face it haunts, my once pleasant dreams. Your voice, it chased away all the sanity in me,� cant� junto con la canci�n.
Harry lo estaba volviendo loco, lo hac�a sentir como si fueran amigos de mucho tiempo atr�s en vez de enemigos en la escuela para despu�s ignorarse mutuamente.
Draco sonri� al escuchar su voz ligeramente pastosa que era demasiado grave como para lograr llegar adecuadamente a la octava en la que cantaba la chica. �Est�s borracho,� susurr� con la cara mucho mas cerca de la suya de lo estrictamente necesario para que lo escuchara.
�Quiz� un poco,� replic� Harry acerc�ndose a�n m�s.
Los ojos verdes brillaron con anticipaci�n mientras Draco lo observaba a tan s�lo unos cent�metros de distancia. Era de verdad atractivo y ya ten�a un buen rato desde que Draco se hab�a acostado con alguien. Cerr� el espacio entre ellos presionando sus labios contra los de Harry en la m�s ligera de las caricias y sonri� cuando sinti� la respuesta de �ste.
Harry abri� un poco los ojos cuando Draco se alej�. Todav�a estaba seguro de que era una idea terrible llegar a un nivel f�sico con �l, puesto que le daba la sensaci�n de ser una persona que querr�a el paquete completo y Draco no andaba buscando tener una relaci�n.
Harry suspir� apartando la mirada sobresalt�ndolo un poco. ��Qu�?�
�Tienes unos ojos muy expresivos,� comento como si eso explicara todo.
��Y?� pregunt� Draco impaciente.
�No me quieres,� replic� poni�ndose de pie.
��Qu� -? Yo -� lo sujet� del brazo para evitar que se fuera, pero Harry no volte� a verlo.
�Puedo verlo en tus ojos, Malfoy. Estar�as dispuesto a dormir conmigo, pero nada m�s,� dijo Harry liber�ndose suavemente, cosa que no le cost� mucho trabajo debido a que Draco estaba paralizado en su sitio debido a la impresi�n que le hab�a ocasionado su revelaci�n.
��C�mo puedes saber eso?� susurr� Draco m�s para s� mismo que para Harry.
�No me gusta el sexo casual, Malfoy y puedo reconocer cuando �sa es la �nica intenci�n de una persona. Me follar�as, pero luego me evitar�as, algo que resultar�a bastante dif�cil mientras vivas aqu� a�adi� un poco desalentado.
��Entonces eso es todo? �Yo ten�a raz�n? �Contigo o es una relaci�n o nada en absoluto?� pregunt�.
Harry solamente se encogi� de hombros, cosa que hizo que Draco se molestara a�n m�s. De pronto lo �nico que quer�a era tener a Harry en su cama.
��Y si estoy de acuerdo con tus t�rminos?� pregunt� volviendo a adoptar un tono y postura seductores.
Harry se ri� y ese sonido hizo que Draco se sintiera chiquito a�n cuando estaba seguro de que �sa no hab�a sido su intenci�n. �Esto no es un negocio, Malfoy. O sientes algo por m� o no lo sientes.�
�Pero s� lo siento,� comenz� Draco.
�Ahora, pero s�lo porque de pronto te diste cuenta que no era seguro que me pudieras llevar a la cama,� lo corrigi� Harry. �Lo que al parecer no puedes entender es que esta noche no habr�a dormido contigo ni aunque me lo hubieras rogado.�
�Un Malfoy no ruega,� contest� Draco de inmediato provocando que Harry volviera a re�rse.
�Eso no me sorprende,� dijo. �Y no esperar�a que lo hicieras. Me gustas tal y como eres.�
��Si?� pregunt� Draco esc�ptico. En varias ocasiones anteriores lo hab�an decepcionado amantes que dec�an que lo quer�an, pero que en realidad s�lo quer�an la oportunidad de dormir con un Malfoy, o con un mort�fago, o quienes despu�s argumentaban que Draco no era lo que se hab�an imaginado por principio de cuentas.
Harry sonri� suavemente caminando hacia la puerta. �Si, con todo y tu comportamiento irritante. Pero soy perfectamente capaz de mantenerme a raya, Malfoy. Te prometo que no volver�s a escuchar una sola palabra m�s al respecto,� a�adi� justo antes de salir del cuarto de invitados dej�ndolo solo y confundido.
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