EL ARTE, LOS ARTISTAS Y EL MEDIO
MEC: ¿Cuál es, a tu parecer, el objetivo del arte, y de la música dentro del arte? ¿qué es el arte? ¿cuál es su objetivo, o la función que tiene? ¿porqué se hace? ¿para qué?
La función del arte está relacionada -este es mi punto de vista- con el hecho de que vivir es maravilloso. Como dice Carpentier (Alejo Carpentier 1904-1980), cuando el niño se pregunta ¿cómo le podemos poner, qué nombre le ponemos a este "barroco americano", para darlo a entender a los demás? para que sea una cosa fácil; porque "barroco americano" es, claro, el nombre oficial digamos, puede llamarse Ricardo Lagos, es el nombre oficial; entonces él llega a esa síntesis, de excelencia diría yo, cuando le pone su otro nombre al barroco, que sería para él lo "real-maravilloso". Es el ideal del arte americano. Lo real no tiene porqué emocionarte tanto, si el chofer, digamos, no se queda con el vuelto, -y no es que yo siempre espere que los choferes se queden con el vuelto, pero igual, cuando digo chofer puedo decir ministro también, es lo mismo, hay ministros que también se quedan con el vuelto- lo "real-maravilloso" interpreta eso que tiene el arte y que no se puede dar en cualquier momento, sino que a partir de cierta ceremonia, el arte tiene un carácter iniciático.
MEC: ¿El Arte es lo "real maravilloso"?
Es así. El arte no es tan cercano a la comida de todos los días, a la conversación, al copucheo, qué pasa con la ¿cómo se llama?... la baby vamp, o los pelambres de la derecha contra la concertación, o viceversa, y donde uno se pregunta ¿a cual creerle, cuando todos son "señores políticos"?, como habría dicho el capitán general. Y no es que yo me base en el capitán general, pero por lo menos él cambió las cosas, por lo menos él hizo que Chile, es decir debe haber juntado a la gente más rápida de manos que existía en todo el país, y esa gente le abrió camino en Chile, no podemos negarlo; y esto no tiene nada que ver con la moral, -bueno la moral no existe para mí- ni con la ética, pero es así, porque hay cosas que hay, que, de algún modo reconocerlas, sin ponerse a llorar ni emocionarse, ni nada, sino que reconocer, incluso a veces entre garabatos. ¡¿Por qué cresta a este gallo que es uno de los que más odio?!..., sin embargo, como yo no soy tonto, tengo que agradecerle lo que yo sé que hizo por los demás, y que los demás no le pueden agradecer, porque son tontos.
En cuanto al arte, a la música, yo soy amigo de que las cosas más difíciles de la vida, porque son las más lejanas a la alimentación, a la convivencia, a todo lo que representa, digamos, el compromiso social del humano, estas cosas a mí me gusta facilitarlas, es decir facilitármelas yo y facilitárselas a todos quienes de algún modo están relacionados con ellas. Y creo que lo de la música en Chile es doblemente difícil. No olvidemos que Nino García se murió hace no mucho tiempo, ¡y se murió porque no tenía nada! Y no tuvo a su familia tampoco, en ese momento.
Por eso digo, debe ser difícil, debe ser verdad que los padres en general no autorizan ni bendicen a sus hijos que de alguna manera quieren ser artistas, que quieren dedicarse a esto. Claro que eso tiene muchas lecturas también. Yo últimamente conozco a una cantidad de niñitos que se hacen artistas y que lo pasan muy bien. Porque ya el arte entró en lo light... ¡es muy complicado hablar de estas cosas!
Y a propósito de "light", ayer justamente, Danilo Pedreros, que lo vengo conociendo recién, y parece que fue alumno de Fernando González, de teatro, me decía que tiene una experiencia muy mala, dice, por la falta de ética de sus maestros, de los que serían su generación de maestros, porque dice que se han convertido en unos gana-plata.
Una constante. Y lo que ha hecho, por ejemplo otro antiguo maestro formador de actores en Chile, a quien por supuesto no voy a nombrar, con la gente que se prepara por ahí en alguno de estos institutos, para la televisión, y que es el negocio del momento.
Exactamente. Pero esas cosas a mí no me extrañan, a mí no me sorprende esto. Eso sí que no tengo: no tengo ninguna ingenuidad; lo que me permite vivir en un país tan difícil. Difícil para mí, porque aquí yo no tengo ningún apoyo del estado, no me han dado ni me darían ninguno, si fuera preciso. ¡Ninguno!
Sí, Di Girolamo... que es un hombre muy simpático, pero que renunció a su nacionalidad para ser chileno, lo que me parece demasiado.
Es extraño. Bueno, no es que uno esté comparando países ni nada, pero digo: ¿Puede renunciar uno a Roma? Porque Italia es como un piso no más, pero debajo de eso están ¡las arenas romanas!. Entonces, ¿se puede renunciar a eso como hombre? No sé.
Bueno estoy siendo muy infidente, estoy siendo muy pesado y muy mal educado, ...cosa que me encanta; yo les aseguro que eso me encanta... en Chile me encanta.
No. Creo que no.
En primer lugar, no hay que esperar nada, ningún apoyo del Estado, y si uno no tiene un padrino, no sobrevive. Aquí, uno por sí mismo no se puede ganar ningún espacio, además porque esto se lo debo haber contado a Domingo Santa Cruz, y él a Orrego Salas, y Orrego Salas se lo contó a qué se yo, ya lo sabe todo el mundo. Entonces a ellos cuando me enojaba no les daba la mano, me iba. Y ahí estaba Acario Cotapos que me decía: "Tomás, usted va a ser un gran compositor", así de simple.
El fue un gran compositor, reconocido en Europa como un gran compositor. La verdad es que Acario no sabía escribir música, pero eso no tiene nada que ver con el talento; Mussorgski tampoco sabía escribir música, sabía poner notas pero no como Rimsky-Korsakov que después le arreglaba sus cosas que él no podía escribir.
Aquí es muy difícil todo esto, pero por lo menos entretiene, porque yo he hecho una vida muy entretenida.
No solamente en el mundo de la música, sino que dando clases en la Católica, dando clases en el Instituto de Estética, por ejemplo, una cantidad de años, y otro tanto en la Chile.
Análisis de la composición y Estética, esos son mis ramos, en la Chile.
Pero que yo adornaba con ejemplos musicales, especialmente elegidos sabiendo que iban a impactar.
Yo creo que están muy lejos, además los chilenos no tienen mucho que ver con el arte, no tenemos mucho que ver. En otros países, Brasil, sin ir más lejos, o incluso Argentina, sí se vive el arte, sí se respeta el arte, porque hay realmente un país, un pueblo. Naturalmente. Para Matta por ejemplo; tira una raya y cobra un millón de dólares, ya lo creo que eso se llama utilidad si no ¿como lo llamamos?
Bueno, sí. La música en realidad aquí no tiene una utilidad.
Sí, yo entiendo que sí, pero es que yo ya no voy a necesitar eso, ya pasó la mala racha.
El último de mis pianos que toqué, yo no se ni de que marca era, porque lo que conservaba yo en un momento dado era nada más que el arpa del piano, entonces no pude descubrir cual de mis pianos era ese. En ese alcancé a hacer una obra, volviendo de Quito...
Claro, unas semanas después hice una obra en ese piano...
Bueno, esas cosas me interesan muy poco a mí, tengo muy poco de político, a pesar de que tengo bastante, porque para vivir acá he tenido que desarrollar toda una política, para poder hacerme de algunos amigos... y para ponerlos a unos en contra de otros.
...Pero como uno es chileno aprende luego eso, una de las cosas que aprende más pronto uno es saber cómo poner a una gente contra otra...
El otro día tuve que ir, por ejemplo, a esta cosa que se estaba planteando para la música chilena, el Fondo para la Música Chilena, que se estaba tratando en el antiguo parlamento, aquí en el edificio antiguo. Estaba citando a esta reunión Ominami, seguido por...¿cómo se llama?... este italiano... el jefe del Fondart.
Y tiene su lado bueno, porque justo porque soy así, me he podido encontrar con los que definitivamente son mis amigos, y esos sí que son para siempre.
Y me hacía falta saber eso, porque sentía que yo metía la pata con muchas personas, y no es que yo me esté poniendo en ningún altar -además no creo que los altares representen ningún lugar bueno para uno.
Porque el arte, y la música, es una Declaración de Amor al auditor.
Y no es cuestión de tomar medidas. Relacionarse con el arte no requiere tomar medidas, sino que hay que encontrarse con él no más. Si a uno le pasa algo eso será la señal, si no te pasa, no te pasa.
Pero yo, por ejemplo, estoy sosteniendo varios proyectos al mismo tiempo, para que vean cuan utilitaria es la música para mí.
Porque me estaba muriendo de hambre, con un sueldo bajo en la USACH. Y en la Chile estuve un rato, que se yo, porque tengo amigos ahí, -es decir malos amigos que me pusieron de nuevo en contacto con la Universidad de Chile-. Y estuve ahí con el nuevo equipo, que era un equipo esencialmente periodístico, el último equipo del rector, y de repente me desplazaron.
No sé de donde salió eso, ni quien fue, el hecho es que aprovecharon la ocasión para echarme en ese momento, para deshacerse de mí; lo consiguieron.
Es que cambió mucho la línea de la Universidad de Chile entonces. Pero en general yo he hecho lo posible por ganarme la plata. A veces he tenido suerte, cuando me he encontrado con gente como Sonia Fuchs, gracias a quién yo hice todas las teleseries que se podía hacer, que fueron dos no más. No alcancé a hacer el Padre Hurtado, porque no la hizo la Televisión Nacional, nada más que por eso. Y también porque se murió la Sonia Fuchs, en ese momento. Si no, yo estoy ahí, estoy para siempre en el canal nacional.
Ahora, me voy a Italia el próximo año, porque surgió un proyecto, gracias a un amigo mío, que podría ser casi mi nieto -este que me metió en esta nueva onda- nietos de 25 años no puedo tener, pero sí de 15- pero este tiene más, así que no puede ser nieto; pero únicamente por eso, le faltó un poco no más.
Y este muchacho genial, hemos trabajado juntos, se dio cuenta de que yo soy un eterno descontento, que me canso con los sistemas, y quiero hacer cosas nuevas. Ya hice la música concreta, hice la música no-convencional, del piano total, y no tengo ningún asco de lo electroacústico. Me gusta trabajar en eso, pero menos, claro, me gusta más combinar, por ejemplo, el uso no convencional del piano, que sale carísimo, porque un piano así ya no sirve para tocar.