EL MUNDO DE ISIS

 

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Acuario (el aguador) 

Característica general

Hombre Acuario

Mujer Acuario

Niño Acuario

Jefe Acuario

Empleado Acuario

   

 

El Jefe Acuario

Los ejecutivos regidos por Urano son tan raros como una panda albino.  Si tu jefe es uno de ellos, no será fácil que puedas vendérselo al zoológico, pero de todas maneras considéralo una pieza de colección.  Algún día puede ser sumamente valioso.

El Acuario típico preferiría casi morirse de hambre a la habitual rutina oficinesca de nueve a cinco.  A la mayoría de los de su signo les disgusta tomar decisiones, se sienten incómodos dando órdenes, no tienen ningún deseo especial de dirigir a nadie y son totalmente incompatibles con la rigidez de las reuniones del Consejo de Administración.

Esto no significa que como jefes no sean competentes, Urano está lleno de sorpresas, es posible que sea distraído y olvidadizo, excéntrico e impredecible, a ratos tímido y después audaz, pero tras esos ojos extraños y un poco ausentes, hay una mente que parece una trampa para cazar osos.  Agrégale una afinadísima cualidad de percepción intuitiva que te hace pensar que llevara en el bolsillo una bola de cristal.

Por poco apto que sea el Acuario promedio para el puesto de ejecutivo, se desempeña en el cargo con tanta naturalidad como si hubiera nacido para él, también está la otra cara de la moneda.  Es posible que te presente como: “Mi secretaria, la señorita...uuu...¿cómo se llama usted?. 

Yo, en tu lugar, no pediría un préstamo en dinero a un jefe Acuario.  Si es exponente típico del signo, no simpatiza con la gente que gasta más de lo que gana.  Claro que hay Acuarios que tienen viviendas cómodas y suntuosas, pero la mayor parte de ellos son muy capaces de vivir en una precaria habitación mientras pasan veinte horas diarias luchando por conseguir mejores alojamientos para los pobres.  En cuanto a los ascensos, no será impulsivo para concederlos, pero tampoco se mostrará mezquino.  Con tu jefe Acuario tendrás aproximadamente lo que te merezcas, ni más ni menos, pero puede ser muy generoso cuando piensa que alguien ha hecho una tarea mucho mejor de lo que su deber se lo imponía.

Un Acuario no encuentra justificación para la gente que holgazanea o que a cambio de un día de paga da medio día de trabajo.  Para él eso es una forma de deshonestidad, defecto que odia aproximadamente en la misma medida que un gato odia el agua.

A un Acuario puedes contarle absolutamente cualquier cosa sin temor de que se escandalice.  No hay nada que le escandalice, es el mejor estudioso de la naturaleza humana que hay en el zodíaco, y jamás te mirará con desdén, como tampoco con admiración.  Por lo que a él se refiere tus vicios y tus virtudes se funden en un diseño interesante y colorido, en otras palabras, estás en peligro de que te despida si te encuentra robando sellos de correo o escondiendo en tu escritorio un informe sin terminar, pero si descubre que eres bígamo, que tu padre ha estado dos veces en prisión, que tu hijo fuma grifa o tu mujer practica yoga en la parte de atrás de la casa sin más ropa que la que traía al nacer, se encogerá de hombros, pensando que al fin es tu vida y muy probablemente te defenderá de que te critiquen. El escucha a casi todo el mundo, pero escucha, nada más.

Aunque se forme su  propio código ético y se atenga a su personal opinión en lo referente a su vida privada, las decisiones comerciales son otra cosa.  Es muy probable, si se trata de un Acuario típico, que pida a todo el mundo su opinión sobre los procedimientos que proyecta... e incluso, a veces, que pida a un subordinado que tome la decisión definitiva.

Por lo general, los jefes Acuario están dispuestos a darte toda la soga que necesites para ahorcarte, y unos cuantos metros más si se lo pides.  Tienes suerte si, aunque sólo sea una vez, te explica con exactitud por qué piensa que equivocaste el camino.Con un ejecutivo Acuario, no te aferres demasiado a tus costumbres: es posible que alguna mañana llegues y te enteres de que tu despacho ha sido trasladado a otro piso y de que él sabe decírtelo.  Donde está este hombre, siempre hay cambio en el aire.  Pero normalmente es plácido y controlado; un poco excéntrico de vez en cuando: todos los meses hace cambiar de lugar el enfriador de agua de modo que nadie lo encuentra, y le gusta cambiar sin previo aviso el día de descanso semanal. 

Períodos de retiro son necesarios para él.  Independientemente del tiempo que haga que estás en la empresa, él te considerará su amigo. El verdadero negocio del jefe Acuario es la amistad.  Los hombres Acuario no confían todas sus actividades a sus mujeres. Cuando acabas de llegar a la conclusión de que, pese a sus actitudes impredecibles y a sus hábitos chiflados, es en realidad uno de los jefes más distinguidos que uno puede tener.

  

 

 

 

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