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Acuario (el aguador) |
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Empleado Acuario |
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El Empleado Acuario No debe costarle a usted mucho reconocer a su empleado Acuario. Es ese que tiene tantos amigos. Sí, el que esta mañana se olvidó la cartera... el mismo que el mes pasado apareció por su despacho para pedirle prestada la estilográfica y como quien no quiere la cosa le dejó una idea de producción que, según el último informe del revisor de cuentas, ya le ha hecho ahorrar 30.000 dólares a la empresa. Los hombres Acuario siempre producen en las mujeres una impresión inmediata y duradera, incluso los que tienen el aspecto de cachorros descuidados y hambrientos, con una cara que recuerda vagamente a la de algún
boxeador. Habrá quien se precipite a llegar a la conclusión de que lo que está en juego es el instinto maternal, pero es posible que se equivoquen.
La verdadera atracción de Acuario para las mujeres reside en su absoluta indiferencia ante la existencia de ellas, es eso lo que las perturba. Es capaz de mostrarse ciego durante semanas enteras para su colaboradora femenina, de no verla, literalmente, hasta que una hermosa mañana de primavera la deje súbitamente azorada al decirle que tiene los ojos
exactamente del mismo color de un huevo de petirrojo que él encontró una vez en un árbol y ella está lista. Convivir con un empleado Acuario puede ser euforizante y dejarle a uno un poco sin aliento. No porque sean extrovertidos ni extravagantes ni bromistas, al contrario. Muchos Acuario son sobrios, distantes, tranquilos, y tienes muy poco que ver con el loco mundo que los
rodea. No es sentimental por naturaleza. Tiene una actitud científica pero también se interesa intensamente por la gente, por lo que la hace reír y por lo que la hace llorar. Un nativo Acuario no tiende a los excesos emocionales. El empleado Acuario tiene un amigo diferente todas las semanas. Para él es difícil satisfacerse con un solo individuo a la vez, ya que sus simpatías corren por
muchos canales por ello, con él es normal que brinde más amistad de la que recibe. Es posible que lo primero que tenga usted que hacer sea decidir a qué tipo de Acuario pertenece su empleado. Aunque no hay más que un solo tipo básico de Urano, la
naturaleza de Acuario puede manifestarse de dos maneras: El primer tipo es el del afable profesor que fuma su pipa, de modales relajados y con no pocos hábitos excéntricos, que vive en
un apartamento elegante aunque un tanto extraño, lleno de momias egipcias, con un árbol de la India, plantado en el centro del salón. Los del otro tipo, viven en alguna minúscula habitación cerca del metro, comen sandwiches de mostaza y ven su programa de televisión favorito en el primer televisor que se fabricó, sacan melodías de oído en
un piano polvoriento y lavan los platos una vez por semana. El problema es que cuando se les sitúa a ambos en un lado socio normal, es difícil
ver la diferencia. Tienen hábitos extraños, son bondadosos y simpáticos, muy corteses por lo común y combinan de manera extraña la ropa que usan.
Ambos son leales y sinceros, y se rigen por un código estricto que no violan jamás. Un empleado Acuario se ganará el salario que le pagan, aunque probablemente sea él la causa de ese eczema que tiene su secretaria y que el médico
no puede diagnosticar ni curar, también es posible que algún día termine por aparecer en la primera plana de New York Times porque le entregan una medalla o algo así y que usted pueda decir que le conocía cuando... Además, es
posible que aporte alguna idea bien cuerda y concreta que tal vez hasta signifique algún premio para la empresa. Respecto de los secretos de la compañía, es digno de toda confianza, y
probablemente no pueda encontrar nadie mejor que él para tratar con los clientes, porque se hará amigo del más quisquilloso de ellos y se quedará pensando por qué todo el mundo le considera tan difícil de tratar. Para Acuario no es más que otro ser humano en cuya personalidad hay algún aspecto seductor que se puede descubrir con algunas preguntas corteses pero directas, y con un poco de observación. No es probable que este empleado le importune continuamente pidiéndole un ascenso, porque el dinero –junto con las mujeres- ocupa el último lugar de su lista. Pero
es lo bastante despierto como para saber lo que vale, y no sería prudente tratar de aprovecharse de él. Y cuando por fin se resuelva a casarse, es posible que pierda usted una buena secretaria (porque Acuario no querrá que su mujer trabaje).
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