Septiembre-Octubre 2000 Año XX Nro. 40
Un Nuevo sol
Temas del Boletín:
1- Vida jornadista (Te presentamos los equipos)
2- Catecismo (Madre de Cristo y madre de la Iglesia)
3- Testimonio (Nos escribe Marisa Espinillo)
4- Un nuevo chiste (Para ver la vida con humor)
5- Nuestras cartas (e-mail de Marisa Fernández y Gisela Karaniauskas)
6- Historias (La Virgen de Lujan)
EDITORIAL
Querido jornadista, hermano en Cristo:
Por medio de estas líneas la Comisión de Prensa y Difusión les hace llegar a todas las mamás los más sinceros
saludos para que tengan un MUY FELIZ DÍA DE LA MADRE. Al decir esto pensamos en lo que una madre siente por un hijo: amor, ternura, paciencia, etcétera, y nos imaginamos que para toda mamá un hijo es el amor en su máxima expresión.
En este contexto no podemos dejar de reflexionar sobre el acto realizado por ese ejemplo de Madre que fue la
Virgen María, quien acompañó a su Hijo desde el nacimiento hasta su calvario, respetando la voluntad de Dios, aunque
cargaba sobre sus espaldas todos los sentimientos humanos.
Al mismo tiempo, queremos darles la bienvenida a las chicas de la XXXV Jornada –realizada del 18 al 21 de agosto pasado, y decirles que todo el Movimiento las recibe con los brazos abiertos y colmado de expectativas.
Por último, la totalidad del Movimiento de Jornadas les da especialmente las gracias a las mamás que siempre nos apoyan, y que son un pilar dentro de cada Jornada: mamás Carmen, Rosa y Ana.
Comisión de Prensa y Difusión
Equipo de Auxiliares de la Jornada II:
Recemos mucho por ellos y por su Equipo de Exteriores, que comenzaron su preparación en el mes de agosto para evangelizar desde el Movimiento.
Animador: César Escalante
Auxiliares: Natalia Deget – Yanina Durante – Leandro Feeney – Carolina Lonné – Santiago Madalón – Élida Magallán – Virginia Magioncalda – Javier Marone – Jorge Pereyra.
Exteriores: Mamá Rosa Pereyra – Mamá María del Carmen Durante – David Bocianowski – Rubén Fiorini – José Luis Lovisa – Mercedes Magallán – Patricia Rawson.
INDAGANDO EN EL CATECISMO...
(Comentario del Catecismo de la Iglesia Católica, nros. 963 a 970).
MARÍA. Madre de Cristo. Madre de la Iglesia.
"Se la reconoce y se la venera como verdadera Madre de Dios y del Redentor... más aún, es verdaderamente la madre de los miembros de Cristo, porque colaboró con su amor a que nacieran en la Iglesia los creyentes, miembros de aquella cabeza.
"Esta unión de la Madre con el Hijo en la obra de la salvación se manifiesta desde el momento de la concepción virginal de Cristo hasta
su muerte.
La Bienaventurada Virgen avanzó en la peregrinación de la fe y mantuvo fielmente la unión con su Hijo hasta la Cruz. Allí, por voluntad de Dios, estuvo de pie, sufrió intensamente y se unió al sacrificio de su Hijo con corazón de madre que, llena de amor, daba su consentimiento a la inmolación de su Hijo como víctima. Finalmente, Jesucristo, agonizando en la cruz, la dio como madre al discípulo con estas palabras: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". (Jn. 19, 26-27).
"Después de la Ascensión de su Hijo, María estuvo presente en los comienzos de la Iglesia con sus oraciones.
"La misión maternal de María para con nosotros de ninguna manera disminuye o hace sombra a la única mediación de Cristo, sino que manifiesta su eficacia..."
----------------------
La madre, más que un concepto, es una experiencia; una vivencia diaria que recoge los sentimientos más intensos del o de los hijos. Generalmente, tiernos, agradables y serenos.
Así también, cuando se reflexiona más profundamente y se pretende descubrir lo esencial "en el ser madre", se concluye siempre en las mismas palabras: lo esencial es el amor.
Es una conclusión que de maneras diferentes aparece en las literaturas de todos los idiomas, en canciones, en poemas y narraciones. Es difícil imaginar a una madre sin el amor.
Se descubre así que los términos madre y amor están estrechamente ligados, fundidos en una misma realidad.
Pero ¿qué es el amor materno? ¿Se puede agregar algo más de lo que expresan las canciones, las poesías y los cuentos? Ese amor supone un compromiso personal respecto de otra persona. Representa la capacidad de experimentar una multitud de sentimientos concretados en uno o más hijos, desde una infinita ternura hasta el afán de posesión. Significa que aquello que otra persona es o hace asume una enorme importancia. Por eso, la madre se identifica con su hijo, lo considera como parte de sí misma y experimenta como propios tanto las alegrías como los sufrimientos. Se alegra de lo que el hijo consigue, porque es como si lo hubiese conseguido ella. Es como María, la Madre de Jesús, que sufrió el Viernes santo y gozó el domingo de Pascua, porque su hijo había triunfado.
DÍA DE LA MADRE. FIESTA DE REPARACIÓN
A veces, el "Día de la Madre" pareciera ser una broma pesada. En nuestra cultura, en muchas ocasiones podemos sorprendernos porque no hay mujer más "deshonrada" que la madre. Por eso, tendríamos que preguntarnos: ¿Cuál fiesta, y para cuáles madres?
La fiesta sirve al comercio para hacer su negocio, a pesar de las penurias que padecen muchas familias. Y las madres ¿cuáles? ¿Las idealizadas por la televisión, publicitando electrodomésticos, perfumes, detergentes, peinados, tortas, etc.?
¿Quién piensa en las madres verdaderas? Las que se levantan demasiado temprano y se acuestan demasiado tarde, porque el trabajo es siempre mucho y el tiempo siempre escaso. Las que han derramado tantas lágrimas a escondidas, para no inquietar a nadie. Las que crecen junto con sus hijos, con padres casi siempre ausentes, y con la responsabilidad de llevar adelante solas el hogar.
Por otro lado, vayan un día cualquiera a un estadio (y no sólo ahí), y se darán cuenta de que no hay mujer más maltratada y más degradada que la madre. Está en boca de todos, como un grosero estribillo patotero (sin olvidar que las madres de los árbitros ¡son las más mentadas del mundo!)
Bien podríamos decir que la madre es el "remordimiento viviente de los hombres". Las comenzamos a querer y apreciar de veras, cuando ya es tarde.
Por eso, el Día de la Madre es una buena oportunidad para reparar todos los sufrimientos que le hemos causado; todos los consuelos que le hemos negado. No basta un beso, ni una rosa, ni un perfume. Su amor es inestimable y, si queremos desagraviarla, no hay otro camino que comenzar a hacer realidad el cuarto mandamiento del viejo decálogo: honrarla de verdad, amándola siempre.
POR LAS MADRES
Señor: Tú también tienes Madre. La tuya está en el cielo. Es María. Pero en algún tiempo estuvo en la tierra. Ayúdanos, pues, a pedir por nuestras madres, aunque Tú no necesites pedir por la tuya. Ellas –nuestras madres- siempre están pidiendo por nosotros. Justo es que nosotros alguna vez pidamos por ellas.
De las madres se han dicho cosas bellísimas. Todas se las merecen ellas. Ojalá nunca pudiera decirse nada malo de las madres. Sin embargo, Señor, concédenos madres que sepan cuál es el fin principal de ellas: la maternidad. Que jamás traicionen esa misión tan sublime.
Concédenos madres que sepan amar a sus hijos con amor intenso, con amor cristiano.
Haz, Señor, que el modelo de nuestras madres sea tu Madre bendita. Que la protectora de nuestras madres sea Ella, María. Que a Ella acudan en sus afanes. Que a Ella imiten en sus acciones. Ella, María, tu Madre –y también nuestra Madre-, siguió todos tus pasos, sin dejar un instante de manifestarse madre. Así necesitamos a nuestras madres: ¡siempre madres! Lo más sublime de una mujer es ser madre buena. Señor, haz que así sean ellas.
En el DÍA DE LAS MISIONES,
Marisa Espinillo nos da su testimonio...
En el año 1990, cuando estaba en 4º año, le prometí a una de las monjas del colegio que iba a comenzar a participar del grupo misionero. Al año siguiente, y como una forma de no irme del colegio, empecé a ir. Más que cumplir una promesa, creo que fue la manera que Dios eligió para demostrarme que me quería más de lo que yo imaginaba, y que necesitaba lo poco que pudiera darle (JU.MI.CLA., JUVENTUD MISIONERA CLARETIANA) del Primer Encuentro Nacional de Grupos Misioneros en Posadas –Misiones-; ahí descubrí que había mucho por hacer, y que todo lo que me parecía insignificante era grande a los ojos de Dios.
En ese entonces escuché por primera vez:
"MÁS ALLÁ DE LAS FRONTERAS,
MÁS ALLÁ, DE LAS FRONTERAS;
CON JESÚS, MÁS ALLÁ DE LAS FRONTERAS."
Desde ese momento trabajé siendo más consciente de lo que Dios me pedía. El grupo misionero era de Escobar; íbamos a un asilo de ancianos que estaba en Loma Verde, y a la capilla "Nuestra Señora de Luján", del Barrio Las Lomas. Ahí visitábamos el barrio llevando a la Virgen, rezábamos con las familias, y después eran ellas quienes llevaban la imagen de una casa a otra. Pero como Dios tiene pensadas otras cosas para nosotros, luego de hacer Jornadas comencé a trabajar en mi Parroquia, y ahí viví otro lado de la Misión. Los que están más cercanos a mí saben que en el mes de agosto, desde hace cinco años, llegan "los gallegos", jóvenes que dejan sus vacaciones de verano para venir a misionar. Ése es otro gran regalo que Dios me ha dado a través de la Misión: compartir misas, oración encuentros. Contarles cómo es un día en la Misión es hablarles de la comunión que nos une por un ideal, el de llevar a Jesús a los demás. Les puedo contar de los bautismos y de las caras de esos nenes al comenzar a ser Hijos de Dios; de las parejas que luego de caminar muchos años juntos deciden seguir amándose, pero en Jesús; de los adultos que desean vivir una vida junto a Dios y se preparan para recibir los sacramentos; de los hombres y mujeres que dan su tiempo para caminar junto a María... También puedo contarles cómo reaccionan los que no sabían que Dios vino para todos y les digo que Él quiere quedarse en cada uno de nosotros... Podría seguir escribiendo un montón de hojas, pero lo más importante es que cada uno de nosotros descubra ese don que Dios le ha dado: que cada uno comience a ser responsable de la Misión que, como bautizados, nos corresponde, que EVANGELIZAR no es tarea de algunos, sino de todos. Dios me ha dado muchos regalos, muchas amistades, y día a día se vale de instrumentos –perfectos, para mí - para demostrarme que vale la pena jugarse. Hace poco tiempo dije que Jornadas me había dado muchos regalos, pero me equivoqué, porque los regalos me los dio Dios a través de Jornadas, y a través del Movimiento pude conocer y vivir esta Misión, descubrí una manera diferente de vivir en COMUNIÓN. Ese "Más allá de las fronteras..." que conocí hace nueve años se hace vida día a día, sabiendo que a través de la distancia hay gente que siente y vive lo mismo que yo. "Misión es la estrecha unión personal entre la persona que envía y la que es enviada" (P. Van Breemen). Cuando uno sale a misionar cree que se las sabe todas, pero después descubre que recibe mucho más de lo que dio. Cuando Dios me pone a prueba es cuando descubro y encuentro a toda esa gente que Él puso y pone en mi camino día a día; en esos momentos sé que, si ellos no estuvieran conmigo, las cosas serían mucho más difíciles. Pero sobre todo sé que si Él está conmigo todo tiene sentido, aun el dolor, aunque a veces cueste aceptarlo... "SEÑOR: Nací para servir, para crecer, para cumplir tu voluntad allí donde Tú me lleves."
"Quien no tenga pecado, que arroje la primera piedra"
Cuentan que una vez, estando Jesús en el Templo, le trajeron a una mujer que había sido sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio de todos, dijeron a Jesús: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. ¿Qué dices?" Jesús les respondió: "El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra". En eso, todos vieron a la mujer que recibía un cascotazo por la cabeza. Dándose vuelta, Jesús vio a su madre; y le dijo: "Mamá, vos siempre la misma desubicada..."
Utilísimo diccionario lunfa para cuando uno anda por el
extranjero.
STAY FLY: Quedate mosca
IT IS UNTIL THE FLOWERPOT: está hasta la maceta
GO TO KNOW: andá a saber
LITTLE FEMALE GAUCHOS PACKAGE: paquete de criollitas
CATCH YOURSELF CATHERINE: agarrate Catalina
YOU ARE TICKET: vos sos boleta
I DON'T GIVE MORE: no doy mas
LITTLE POTATO FOR THE PARROT: papita pa'l loro
TO TAKE ONESELF THE VESSEL: tomarse el buque
NOT TO HUNT ONE: no cazar una
IT IMPORTS ME A HORN: me importa un cuerno
WHAT THREW IT: que lo tiró
Tu Cruz...
Un joven ya no daba más con sus problemas. Cayó de rodillas, rezando:
El señor, como siempre, acudió y le contestó:
e-mail Marisa Fernández
XVIII J.M.
——————————
Buenos Días...
Yo soy Dios. El día de hoy me encargaré de todos tus problemas. Por favor recuerda que no necesito de tu ayuda. Si el diablo de casualidad te puso en una situación que no puedes manejar, NO intentes resolverla. Ponla amablemente en la caja CPHDJ (Cosas para hacer de Jesús). Esto se arreglara en MI tiempo, no en el tuyo. Una vez que el asunto es colocado en la caja, no te aferres a el ni trates de sacarlo, ya que aferrarte o sacarlo solo demoraría la solución del problema. Si es una situación que tu piensas que eres capaz de manejar, por favor consúltame en una oración para asegurarte de que es la solución correcta. Debido a que no duermo ni dormito no es necesario que pierdas tu sueño yo me encargaré de velarlo
Descansa hijo.
Si necesitas contactarme, estoy solo a una oración de distancia.
e-mail Gisela Karaniauskas
XV J.M.
En el año 1580 Buenos Aires fue refundada por Juan de Garay con la gente del norte, Santa Fe y Asunción que vino para repoblar este territorio. El 8 de Mayo del año 1630, un par de carretas salieron de Buenos Aires y se detuvieron en las márgenes del río Luján. Y sucedió ese acontecimiento que conocemos como una mezcla de leyenda y relato histórico.
Lo cierto es que ese 8 de mayo de 1630, una imagen de la Virgencita quiso quedarse en las orillas del río Luján.
Lo interesante de este hecho religioso es que fue un hecho religioso totalmente laico, donde no intervinieron para nada curas, ni monjas, ni obispos, ni hábito.
Un estanciero de la zona de Sumampa, en Santiago del Estero, le encargó a un amigo de Brasil, que le mandara una imagen de la Virgen. Este amigo, como no sabía si mandarle una imagen con el niño o sin el niño, por las dudas le mandó dos. Una de la Inmaculada sin el Niño y otra de la Madre De Dios.
Este le envió en un barco desde Pernambuco, Brasil, dos imágenes de tierra cocida.
La cargaron y descargaron los marinos. Una tropa de carretas la llevó tierra adentro. La descubrieron unos arrieros, gente de las carretas. La recibió un estanciero. Se quedo con ella un negrito y después de andar el tiempo apareció el primer cura: Orama. ¿Saben lo que hizo el cura con la imagen de la Virgen de Luján? ¡La vendo! Aso como suena. La vendió a 100 pesos. Y al negrito también lo vendió por un billete de cien a Doña Ana de Matos, que fue finalmente la que instalo a la Virgen en el lugar que hoy conocemos.
Luego se construyó una capilla y más tarde una iglesia más grande. Finalmente, se terminó en el año 1935 esta enorme Basílica que nosotros conocemos y en la cual sigue siendo venerada desde aquel entonces, desde aquel 1630, esta imagencita de la Virgen de Luján. Pero mucho después apareció el primer cura que se ocupó de pastorear y cuidar la imagen ésta. El padre Montalvo era un enfermo a quien la Virgencita sanó.
Este es un fenómeno entre la Virgen María, la mamá de Jesús, y nuestro pueblo. Ella quiso
quedarse y entró por la puerta de servicio, por donde entran los pobres, las sirvientas. Se quiso quedar. La gente humilde le dio primero un ranchito y un negro que la cuidara. Poco a poco el pueblo de Dios le fue dando lo mejor de sí mismo hasta que un gran día el padre Salvaire, misionero entre los indios, le hizo construir una Basílica. A esta Basílica peregrinan millones y millones de argentinos y latinoamericanos pidiendo poder encontrarse con Jesús. Porque María, cada vez que nos encontramos con ella, nos dice la última frase suya que nos dejó en el Evangelio:"Hagan todo lo que él les diga".
Con la bendición de Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, Amén.
Para el mes de Septiembre
:Intención General: Para que los científicos y el mundo universitario
encuentren en la búsqueda de la verdad el camino hacia Dios Padre.Intención Misional: Para que las relaciones entre cristianos y musulmanes se caractericen siempre por la recíproca comprensión y tolerancia.
Para el mes de Octubre:
Intención General: Para que los matrimonios jóvenes sean sostenidos por el ejemplo de sus padres y de otras familias.
Intención Misional: Para que la corresponsabilidad universal de los obispos multiplique las iniciativas de cooperación misionera entre las iglesias locales.