| Maestro Tibetano |
"No trates, oh dos veces bendito Ser, de alcanzar la esencia espiritual antes de que la mente absorba. As� no se busca la sabidur�a. S�lo a aquel cuya mente est� sujeta, y observa al mundo como un espejo, puede confi�rsele sin peligro el sentido interno. S�lo a aquel que sabe que los cinco sentidos son una mera ilusi�n y que nada permanece, excepto los dos que est�n por delante, puede revel�rsele el secreto de lo Cruciforme traspuesto. El sendero que huella el Servidor, es el del fuego que pasa a trav�s de su coraz�n y conduce a la cabeza. No es el sendero del placer ni el del dolor, por el cual se obtiene la liberaci�n y se llega la sabidur�a. Trascendiendo ambos y fusionando el dolor con el placer se alcanza la meta, la cual yace delante como punto de luz, percibido en la oscuridad de una noche invernal. Ese punto de luz recuerda un peque�o candil de alguna l�brega bohardilla, pero -debido a que ese sendero conduce hacia esa luz, es hollado mediante la fusi�n de los pares de opuestos- ese fr�o y parpadeante punto, aumenta en constante radiaci�n, hasta que la c�lida luz de alguna ardiente l�mpara despunta en la memoria del viajero errante en el camino. Sigue adelante, oh peregrino, con firme perseverancia. No hay candil ni l�mpara terrestre alimentada con aceite. La radiaci�n aumenta hasta que el sendero finaliza en un esplendor de gloria, y el viajero errante en la noche, se convierte en el hijo del sol, y penetra en los portales de ese radiante orbe." |
| Estanzas para Discipulos |
| EL SENDERO |
| MAESTRO TIBETANO |
MT |