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“El Verdadero Legado”

por Mikki

Capítulo XIX: “Una reunión peculiar”

Es cuestión de palabras, y, no obstante,
ni tú ni yo jamás,
después de lo pasado, convendremos
en quién la culpa está.

¡Lástima que el amor un diccionario
no tenga dónde hallar
cuando el orgullo es simplemente orgullo
y cuando es dignidad!

RIMA XXXIII
Gustavo Adolfo Becquer


 

Reflexión Décimo Novena: Tao

Esto se ha puesto realmente feo. Sé que no luzco como la persona más observadora del mundo, pero tengo oídos. Y ¿será cierto que Sakura y Shaoran han estado peleados TODO este tiempo?, ¿será ciertooo?. ¡Ahora resulta que esto de las separaciones se esta volviendo moda y no me estoy divirtiendo!. ¿Pues que estará pensando Shaoran?, digo yo, si tuviera una muchacha que luciera como Sakura ¡no es apto para menores lo que yo estaría haciendo todo el tiempo!.. es decir, ¡es preciosa, tiene una cara, un cuerpo una boca, y unos ojazos que..!..

¡Ejem! … mi imaginación esta volando de nuevo….

¿Saben que?, creo que mejor me callo la boca. No quiero que Naru se entere de que mis hormonas se volvieron locas de nuevo, no sea que esto de las “crisis de parejas” sea contagioso ¡y bastante trabajo me costó conseguir una chica que me mire a mi y no al viejo Rei!; pero, volviendo a Sakura y Shaoran, me pregunto ¿por qué se habrán enojado esos dos?. Digo, porque todos sabemos que están locos el uno por la otra y todo eso, lo que me lleva a otra pregunta: ¿cómo es que a estas alturas el pequeño Hien no tiene al menos media docena de hermanos?.. ¡si , como conejos!... ¡los grandes clanes no son precisamente fans del control de la natalidad!..

¿O quizá ahora si?

En tiempos de Wu Fang Sheng, no era asi..

Hmm..

Seguro es cosa esta del Concilio o esas estupideces. ¿Y Shaoran dice que “tengo derecho a estar alli, por ser el último miembro del clan Hiu”?, ¡pues no, gracias!, esas cosas del Concilio siempre fueron un maldito dolor en el trasero para Wu Fang, y seguramente que eso es lo que ha separado a esos dos. ¡Tantos problemas, tantas cosas!.. ¡bah!.Si eso es ser adulto, prefiero seguir siendo yo.

Porque para problemas, ya tengo bastantes con los de mi familia. El matrimonio de mi hermanita sigue hecho pedazos y se siente horrible saber que las personas que quieres se han lastimado tanto entre los dos. No hace mucho que dejamos la embajada y en esta habitación que no es fea ni chica, pero se siente extraño saber que ya no somos una familia. Eriol no vive aquí, mi hermana ha vuelto a sus manías de buscar empleo y la enanita… la enanita lo ha tomado peor que cualquiera. Y la entiendo. Yoko ha tratado de decirle algo pero ¿qué puede justificar que ella y Eriol ya no sean una pareja, sin decirle a Miriel lo de aquella mujercita astuta?. No digo que sea lo más adecuado decírselo, pero Yoko insiste que no quiere que Miriel piense mal de Eriol, pero la enanita piensa -gracias a aquella zorra- que mi hermana es una mentirosa y las difusas explicaciones de Yoko no ayudan para nada. Así que Miriel sigue asustada y enfadada con mi hermanita ¡y de no ser porque el peluche parlante y yo insistimos, era capaz de iniciar una huelga de hambre!.

Esa enana es tozuda como mi hermana y tan condenadamente lista como Eriol… pero aún es una enana de siete años.

Todos la estamos pasando fatal.

Y temo que con lo que vamos a decir hoy, nadie va a estar precisamente feliz; y me alegra mucho que sea Hoshino quien se vaya a encargar de decir las cosas, porque estoy seguro que el doctor Kinomoto y la preciosa de Tomoyo no van a estar nada felices. ¡Se van a caer sentados cuando sepan las noticias sobre su hijo!, y no creo que les haga gracia. Afortunadamente serán Shaoran y Kujaku los dirán todo en la reunión, porque si el doctor se anima a golpear a alguien yo le he pedido a Naru que esté conmigo. Ella dice que no tiene nada que decir, pero yo quiero que esté alli para defenderme si la cosa se pone fea, y para ayudarme con mi hermana cuando lo concerniente a la enana se sepa. Parece que a mi hermana y a Eriol todos los problemas también les están cayendo juntos; a veces me gustaría gritar: ¿Acaso no hemos pasado ya por bastantes problemas?..

Pero es evidente que no.

Aunque lo peor.. definitivamente se lo gana Shaoran. Ese asunto de la leyenda perdida, aquellas reencarnaciones, la persona que lo crió no tiene muchos días de haber muerto y anda distanciado de su esposa, y eso no es lo peor.. ¿cómo se supone que va a decirle a Sakura que la vida de su hijo está en peligro mortal por algo que ocurrió hace milenios?. ¡Arghhh!... no me gustaría estar en su posición, ¡no señor!. Pero, ¿cómo íbamos a saber que detrás del Kamui iba a venir una cosa así como el “prohibido”? ¡se supone que ya habíamos sobrevivido al mismísimo fin del mundo!. Kamui Shirou murió y le dio a la humanidad una oportunidad.. ¿sólo para que el prohibido venga a exterminarnos?

…… 

¡Vaya!... ¿podré convencer a Naru que no podemos morir siendo sólo novios “platónicos”?”

 

 

La carretera lucía desierta mientras el lujoso vehículo devoraba las distancias a toda velocidad, pero a diferencia de la tranquilidad reinante en medio del camino de regreso a Tomoeda, las cosas dentro del automóvil del jefe del Clan Li no iban para nada bien. De hecho, Shaoran estaba de un humor de perros. Había estado de un temperamento malísimo por largas horas y Hin Lu empezaba a sentirse como una cometa azotada por el viento; y es que Shaoran parecía lanzar rayos cual Júpiter Olímpico y aquello no era divertido; peor aún, porque lo más desagradable de la situación en la que se encontraban era que no podían culpar a nadie.

Aquel chiquillo, Kujaku Hoshino.. porque ese era su nombre, bueno, Hin Lu no sabía de qué había hablado con su joven jefe y amigo pero de que era cosa grave, no lo ponía en duda, porque el adolescente y el Jefe del Concilio de Hechiceros de Oriente habían pasado mas de 10 horas hablado..

Si, leyeron bien.. ¡más de 10 horas!.

Y si hacemos un cálculo rápido… recordarán que Shaoran tenía pendiente una –muy- esperada charla íntima con Sakura esa noche..

¡Ops!

Las noches sólo tienen 12 horas.. ¿no?

¿Ahora entienden porqué Shaoran estaba de tan malhumor?

Hin Lu sabía que su amigo estaba ansioso de charlar con su esposa.. ¡ejem!, quizá la expresión quedaba algo corta, pero el secretario era respetuoso de la intimidad de sus señores y si hubiera sospechado que dejar pasar a ese jovencito junto con el suegro de Shaoran y los otros chiquillos a la oficina esa tarde, iba a traer esta consecuencia, pues no lo hubiera permitido, ¡no señor!.

Es decir, ¿qué tan grave era?..

¡El GRAN problema del fin del mundo había ocurrido hace más de ocho años y estaban bien vivos! ¿no?, ¿qué podría ser tan importante para que Shaoran hiciera una larga y deprimente llamada telefónica a Li Manor, excusándose con Sakura e indicándole que era poco probable que llegara a dormir?

Al secretario le parecía un milagro que Sakura no le hubiera gritado…

¿O le había gritado?

Bueno, a él no le constaba. El sólo había visto la intensa frustración de Shaoran y su cara de muy pocos amigos al tener que posponer –otra vez- su “momento de calidad” con su esposa; de hecho el joven jefe había estado tan enojado que el pobre chico Hoshino –los otros chicos habían estado con Shaoran, Hoshino y Fujitaka Kinomoto sólo hasta las 10 de la noche, en que fueron reclamados a sus hogares- había quedado absolutamente aterrorizado cuando había visto, sentido y casi palpado el aura casi demoníaca que Shaoran era capaz de exhalar cuando estaba absolutamente furioso, indignado y frustrado..

De hecho, hasta Fujitaka Kinomoto había notado entonces que las acciones que Shaoran estaba obligado a tomar debido a las noticias recibidas por Hoshino .. y especialmente la premura de ellas, eran todas contra la voluntad del joven jefe y la premura, causa de su intenso malestar.. ¿se preguntan cómo lo notó?, pues no fue muy difícil, porque cuando el hijo de Ieran Li notó la hora que era –ya amaneciendo- al instante que su suegro y el adolescente terminaron de hablar con él había estado en tal estado de furia que incluso su siempre sonriente y afable suegro había entendido que lo mejor era una retirada estratégica… y sacar al joven Hoshino del campo de batalla, no sea que quedara atrapado en el fuego cruzado de la frustración e irritación de su yerno… y aunque el afable arqueólogo había ofrecido a su compungido y a la vez furioso hijo político –si, valga la paradoja, Shaoran lucía deprimido, pero al mismo tiempo su sola mirada podía helar la sangre del más valiente… tal era la “mala vibra” y peligrosidad que transmitía- hablar con Sakura y hacerle entender que era debido a “la gravedad de la situación” –sea cual esta fuera- pero Shaoran no había logrado animarse. De hecho, al entender que no iba a poder pasar algunos instantes con su esposa por laaaargas horas más –¡SI; AÚN MÁS!- el infortunado joven lucía como si hubiese estado considerando el suicidio.. o el homicidio. Y habiendo sido el portador de lo que fuera que haya sido, entenderán porque el espantado Kujaku Hoshino estaba realmente nervioso,,

¡Ahora sí que el adolescente temía por su vida!

Pero el profesor Kinomoto se había llevado al chiquillo y la parte más desagradable y menos comprensible para Hin Lu había seguido. Porque en lugar de ir a Li Manor, como sabía que Shaoran se moría por hacer, el joven Jefe le indicó que hiciera coordinaciones rápidas con el nosocomio del Concilio..

- “¿Qué se supone que debo coordinar?” –había preguntado el esposo de Mei Ling, inocentemente.

- “Que estaremos allí en .. el tiempo que nos tome llegar” –replicó con voz cavernosa.

Y helos allí, allí estaban. Al fin de regreso. Habían pasado largas y tediosas horas en aquel lugar y el pobre esposo de Mei Ling Lu se sentía exhausto. Ir al nosocomio era realmente agotador, no sólo por la noche en vela anterior –y ni que decir de los días previos o del mes pasado- sinó porque el nosocomio se hallaba lejos de la ciudad, en un área costera… pero eso no era el auténtico motivo de la incomodidad del secretario. El nosocomio, y un área circundante de 20 kilómetros a la redonda –incluyendo el área marina- se encontraban bajo la protección de un sello potente del Concilio, un sello de tal poder que lograba bloquear la magia de cualquier persona con poderes especiales como eran los pacientes internos en tal institución, pacientes con un grado de peligrosidad tan extremo, que justificaba y hacía perfectamente comprensible la medida; es decir, si de por sí ya como seres humanos normales estaban enfermos –física y/o psicológicamente hablando- Hin Lu no quería siquiera pensar la profunda secuela de desastres, muertes, catástrofes y/o desgracias que podían producir los recluídos en aquella institución y por eso estaba totalmente de acuerdo con el uso de aquel sello; por desgracia, aquella protección era tan potente, que no se limitaba a dejar sin poderes mágicos a los enfermos, sinó a todos los que ingresaran en el área comprendida bajo el sello. Ciertamente los médicos tenían magia, pero en el área del nosocomio eran simplemente médicos, psiquiatras y otros especialistas… y trataban a los pacientes como lo que eran.. gente que necesitaba ayuda para no lastimarse ni lastimar a los que les rodeaban..

Pero eso no quitaba que el esposo de Mei Ling se sintiera particularmente desarmado e indefenso cuando quedaba sin magia…

No es que le importara quedarse sin magia por él mismo, no; pero el sello abarcaba a Shaoran también –como a todos- y el secretario no dejaba de sentirse siempre aprehensivo al considerar que las defensas de su señor y las suyas eran las de personas comunes, cierto que Shaoran era un excelente guerrero, pero era en situaciones como aquella en que el esposo de Mei Ling se sentía feliz de tener un brazo metálico –recuerdo de la batalla del preámbulo- con el cual podría defender mejor a su señor.

Por eso era que había tenido que estar en 500% alerta todas esas horas…

- “Realmente estoy muy cansado..” –pensó el secretario- “ojala pueda dormir una hora siquiera.. antes que Shaoran empiece con su reunión. Al menos desde que se durmió, ya no siento como si acumulara tanta tensión en mis espaldas.. ¡rayos!, Shaoran si que puede emitir mucha tensión a alguien cuando decide fruncir el ceño y mirar a uno desde atrás” –resopló aliviado- “pero no me sorprende que se durmiera. Yo dormí mientras él estuvo con el chiquillo Hoshino y su suegro y en el nosocomio no creo que haya dormido nada.. al menos estará más descansado mientras llegamos”

Y apretando el volante, el leal servidor decidió tratar de no pensar en todo lo que les esperaba por hacer y en suplicar a los dioses o cuanta divinidad pudiera escucharle, que Mei Ling no le sacara la cabeza al llegar, es decir.. ¡estaba cumpliendo su deber! ¿no es asi?…

Como sea…

¡El tampoco había dormido en su casa!

Tenía un mal presentimiento sobre eso. Es decir, no habían estado en Li Manor en un mes, pero esta salida era tan inusual, y casi misteriosa, que al pobre secretario nadie le sacaba de la cabeza que algo malo estaba pasando en alguna parte..

- “Me sorprende la forma en que admites tranquilamente, que tu esposo no durmió aquí, y que no sabes donde está. Realmente estoy estupefacta…”

- “No comprendo, Dama Ieran..”

- “Definitivamente, pese a que ya tienes algunos años de matrimonio con mi hijo, no comprendes la forma de pensar de la familia. Tu principal prioridad es Shaoran, ¿y me vienes a admitir sencillamente que no tienes idea de donde está y que no llegó a dormir?, ¡Sakura, esto es muy serio!, ¡jamás esperé que fueras tan poco consciente de tu deber! ¿cómo puedes estar tan tranquila? ¿y si le pasó algo malo mientras tú no hacías nada?”

- “¡Mamá, olvidé mi flauta sobre la mesa y…!” –la inoportuna interrupción de Hien motivó una gélida mirada por parte de Ieran y aunque fue consolado por una cálida sonrisa de su madre, el niño balbuceó una disculpa mientras tomaba el instrumento y trataba de abandonar el desayunador de prisa

- “Perdón por la intromisión, respetable tía” –intervino Mei Ling, tratando de quitar la atención del pequeño, y con aquel tono respetuoso que sólo usaba ante Ieran Li- “pero Shaoran no está solo, mi Hin Lu esta con él, y.. bueno, disculpe la falta de respeto pero dudo mucho que mi primo esté de de parranda ¡aunque si me entero que Hin Lu no tuvo una buena razón para no venir anoche, le sacaré la cabeza!, ¡eso puedo jurarlo!”

- “Mei Ling, tus problemas con tu esposo no me interesan” –la joven china casi se encogió en su asiento, sin entender cómo May May podía no ser respetuosa con Dama Ieran ¡su tía provocaba un respeto casi religioso y ni ella era capaz de evitar temerle!- “por si fuera poco, Sakura… escuché muy bien el escándalo de Hien antes de irse a la escuela”- el aludido casi se encogió pero Sakura retuvo su bracito y no lo dejó ir con un gesto protector, aunque Ieran Li continuó- “¿ese niño nunca aprenderá acaso buenos modales? ¿cómo es que..?”

- “Ese niño se llama Hien..”-musitó la antigua card captor, con la cabeza baja.

- “No tienes que recordármelo, lo sé. Soy su abuela y por eso es que ya estoy harta de vivir teniendo que resaltarle sus continuos errores y…”

- “Supongo que esa es una forma de decirlo, suegra”

Sakura dejó de contemplar su desayuno y sus ojos verdes brillaban mientras Mei Ling y Hien se paralizaban del susto.. ¡nadie jamás, desde que la abuela May May había muerto, había llamado a la antecesora de Shaoran de otra forma que no fuera el majestuoso “Dama Ieran”!, ¡ahora sí que iban a devorar viva a la pobre y dulce Sakura!.

Hien ahogó sus ganas de ponerse delante de su mamá y defenderla, mientras se preguntaba incesantemente donde podía estar su papá en esos momentos como ése; era aún demasiado pequeño para entender que su tía Mei Ling consideraba a su mamá poco menos que suicida, pero el niño sabía que no es que su madre fuera débil… pero era imposible que nadie pudiera enfrentarse a su abuela; el único que lo había hecho –y el niño había escuchado que había sido verdaderamente un enfrentamiento, a motivo de la mudanza a Japón hace poco más de un año- había sido su papá.

Su madre era tan buena que siempre había tratado de suavizar las tensiones –siempre próximas a explotar- entre su papá y su abuela pero..

¿Qué le pasaba a su mamá esta mañana?

- “Pero yo no veo las cosas como ud. Ieran” –ahora eran Mei Ling y la madre de Shaoran quienes estaban atónitas y mudas ante la tamaña insolencia de la hija de Fujitaka Kinomoto, mientras Hien sentía que se le iba a desencajar la mandíbula de la sorpresa- “se refiere ud. a “mi” hijo, a “su” nieto, de aquella forma: “ese niño”, como si fuera una cosa, un juguete, un animalito de exhibición que tiene que cumplir con sus exigencias y estar a la altura de sus parámetros y eso NO lo voy a consentir más, Ieran. ¿Lo oye?, ¡no lo voy a consentir más!” –había desafío en las palabras de Sakura y la madre de Shaoran estaba pasmada ¡ahora la llamaba por su nombre! ¡simplemente!- “no más”

Acompañando los hechos a las palabras la joven se levantó de la mesa del desayunador con lentitud pero con los ojos brillantes de rabia y una decisión que Ieran había olvidado que tenía, acostumbrada como estaba a que su nuera tratara siempre de hacer fácil la vida entre ella y su hijo..

- “Yo… yo…” –aun intentó balbucear- “¡no te permito..!”

- “Soy yo quien no le va a permitir nada más, Ieran. Yo siempre la he respetado como madre de Shaoran que es, pero realmente esta situación es por demás insostenible e intolerable. ¿Sabe que es lo más curioso? ¡yo siempre le he pedido a su hijo que sea más paciente con Ud, que trate de ser afectuoso y paciente, que la vea no como su antecesora, sinó como su madre!” –Ieran se puso mortalmente pálida, pero Sakura estaba irreconocible y furiosa- “¡Pero ya comprendo porqué él se refiere a usted como una extraña!, ud fue incapaz de brindarle nunca a él un solo abrazo, una sola caricia o un simple “te quiero hijo”, ¡jamás se preocupó por Shaoran más que como un “heredero” a su clan y sus tradiciones, disciplinándolo! ¡aún físicamente! ¡haciéndole entender que tiene que llevar sobre sí el peso de su clan sobre sí mismo!” –la antigua card captor se retorció las manos con nerviosismo antes de continuar- “¡y él hace y actúa de la forma en que lo hace, porque Ud. le hizo creer que no es nada más que eso!, ¡una máquina de trabajo, de deber, dejando su vida de lado, sus afectos, lo que desea!, ¿y se queja aún que su hijo siempre se ponga en peligro? ¡ud. le ha enseñado que debe estar allí siempre, que es sinónimo de debilidad si no es temerario con su propia seguridad! ¿y aún se atreve a decirme que no preocupo por él?.. ¡él es toda mi vida! ¡y me pone enferma y frenética que siempre se descuide de sí mismo pensando primero en sus malditos y estúpidos deberes! ¡pero yo jamás permitiré que le hagan daño, ¿lo oye?!, y lo hago porque lo amo, lo amo, y me preocuparé de decírselo y demostrárselo si alguna vez los problemas nos dejan un minuto!”

Mei Ling ahogó un gemido… ¡allí estaban las consecuencias de la noche en vela de Sakura, lo ocurrido durante y después de la muerte de Wei y el espantoso tiempo que Shaoran estuvo de viaje!. Sakura era gentil y amable, trataba siempre de evitar tensiones ante el conflictivo carácter de su suegra y el temperamento de Shaoran pero ella también tenía el suyo y si bien Shaoran lo sabía –Mei Ling no sabía si a su primo la antigua card captor iba a darle un golpe cuando se apareciera al fin.. y no es que no se lo hubiera ganado- pero parece que Dama Ieran estaba descubriendo en carne propia que no había infierno peor que la furia de un pacifista..

O una pacifista…

- “Pero si lastimó por su propia voluntad a su hijo y si desdeñó su afecto por tener su respeto, es asunto suyo, Ieran”- continuaba Sakura, ajena a los razonamientos de la esposa de Hin Lu- “pero le informo que el profundo respeto que Shaoran siente por Ud cada día decrece ante su actitud hacia mí y Hien. No crea que he tolerado sus intromisiones estos años porque no tenga las agallas de decirle esto antes… es sólo que siempre consideré que ud, en el fondo era tan madre como yo, y no deseaba empeorar la tensión cada vez mayor entre su hijo y ud. ¿Y sabe porqué?, ¡porque quiero que Shaoran sea feliz, que tenga una madre, pero ud. nunca lo ha sido, no está interesada en serlo!... y me duele… por él. Por eso es que antes me he aguantado todas sus ofensas, pero le ha hecho mucho daño a su hijo ¡y no parece querer cambiar, sólo culpar a otros de todo!”

- “¡Eres una insolente!” –Ieran Li finalmente recuperó la voz y el movimiento y se irguió indignada ante la joven, que la enfrentó sin arredrarse en lo más mínimo- “¡jamás me habían ofendido de esta manera!, ¡Shaoran va a enterarse!”

- “¡Por supuesto que si, porque yo misma se lo diré!... me he callado muchas cosas para que él no se enfade ni se decepcione más de Ud. pero ya no más! ¡no más! ¡no voy a consentir que haga lo mismo con mi Hien!”

- “¡Pero mamá!” –balbuceó el niño, sorprendido, recordando de pronto como respirar..

¡Aún no se creía lo que estaba viendo!

¡Su gentil mamá, se había convertido en una leona! ..la cabecita de Hien no entendía muchas cosas que Sakura decía, pero todo lo que entendía era que su mamá lo estaba defendiendo.. ¡a él y a su papá!..

¿No se supone que era al revés?

- “Sakura, no puedo creer aún, que puedas decirme todas estas cosas… ¡siempre me engañaste! ¡creí que eras más … correcta, al menos!”

- “Ud. creía que yo era idiota.. o pusilánime, porque me importan los sentimientos de mi esposo y los de mi hijo. Porque a ud. no le importa su hijo, como persona, ni mucho menos como hijo, para ud. sólo como un símbolo. ¡Un símbolo del clan Li! ¿me pregunto que hubiera pasado si Shaoran no hubiera tenido magia? ¿lo habría ud. descartado como una pieza?”

- “¿Cómo te atreves? ¡ES MI HIJO!”

- “¡Pues no se atreva a siquiera pensar o despreciar al mío!, ¡Y no soy yo quien piensa así, es SU HIJO! ¿Sabe acaso que Shaoran piensa que si no fuera “competente” quizá lo hubiera ignorado, MAS de lo que lo hizo siempre?, ¡por eso le indigna la forma en que me critica, la forma en que trata de hacer lo mismo con mi Hien…” –abrazó al aturdido niño con todas sus fuerzas aunque sus ojos estaban brillantes con lo que parecían lágrimas contenidas- “su hijo esta más herido de lo que cree.. yo también… y también mi pequeño. ¿Cómo puede olvidar que Hien es su nieto?, ¡tiene sólo ocho años!, es posible que yo no sea una madre perfecta y quizá me equivoque muchas veces, pero el mundo es más que sólo poder y cosas materiales, prestigio y todas esas tradiciones que Ud. tanto valora! ¿porqué no es capaz de ver el amor que tenemos Shaoran y y por nuestro hijo? ¡tratamos de amarlo sin consentirlo, de darle tiempo pese a nuestros problemas! pero eso no le importa a Ud. Para ud es sólo magia.. poder… ¿y qué de los sentimientos?, ¡son mucho mejores y de mucho más valor, todo aquello que no podemos ver, pero en lo que creemos, es lo que nos ha dado fuerzas en las peores situaciones! .. ¡¡son los sentimientos, lo espiritual lo que siempre triunfa al final, señora!! ¡es justo que le dé el valor que merece!” –alzó el rostro si disimular su orgullo- “Mi hijo no es perfecto, pero es mío.. y es el hijo de Shaoran. ¡Lo amamos porque es él, y no tiene nada que probarnos!, nos basta su risa, sus abrazos, sus sonrisas y las veces que nos dice que nos quiere, ¡Nos basta que sea él, Hien y no tiene que hacer algo, probar algo, ganarse nuestro amor porque lo tiene! ¡lo ha tenido desde el mismo instante en que supimos que venía al mundo! y nada de lo que haga, o deje de hacer, hará que dejemos de amarlo” –hizo una pausa triste- “me pregunto si Shaoran puede decir lo mismo de ud.”

Ieran contempló a Sakura con el rostro desencajado de la sorpresa… y Hien casi adopta una postura de pelea –sin siquiera pensar, si su abuela saltaba contra su madre, él iba a evitarlo- pero en la garganta de la dama china se ahogó algo que pareció un sollozo contenido… antes de la siempre mayestática Ieran Li, abandonara corriendo el desayunador mientras Mei Ling y su sobrino Hien se miraban entre sí, sin acabar de comprender cómo una mañana tan común, había desembocado en el hecho más insólito de sus vidas..

Pero al parecer, no eran los únicos que no acaban de creerse lo que pasaba..

- “¿Puedes repetir lo que dijiste?” –murmuraba Eriol en ese momento, tan confundido como si le hubieran dado un golpe en plena cabeza- “creo que no entendí..”

- “Ah.. ¡ejem!”-carraspeó el abogado- “temo que si entendiste. Y no creas que esto no es penoso para mí y mi sorpresa fue mayúscula también. Es decir, ¡no sabía que tú y Yoko tenían problemas!..” –dudó- “osea.. yo sé que los matrimonios tienen sus altas y bajas ¡dímelo a mi!, ¡ya perdí la cuenta de las peleas que a veces tenemos Chiharu y yo!, pero nunca imaginé que … bueno… ya sabes. Yoko estuvo aquí ayer y para mí fue como una bomba. ¡Siempre creí que ustedes eran el matrimonio más sólido de entre todos nosotros! ¡imagínate mi cara cuando ella se presenta aquí y me dice muy seria que necesita mis servicios como abogado porque tú y ella se van a divorciar!”

- “¡Yo-no-me-voy-a-divorciar!” –replicó el inglés con un brillo siniestro en los ojos, que le provocó a Yamazaki ganas de meterse debajo de su escritorio- “no… no.. ¡no tengo ninguna intención de hacerlo!..” –apretó los puños, tratando de contener su estallido a duras penas..

¿Qué le estaba pasando?

El, siempre tan equilibrado, siempre sabiendo como afrontar con una sonrisa la situación más violenta..

¡La sola mención de la palabra “divorcio” le hacía perder absolutamente la compostura!

- “Lo.. lo siento, Takashi” –resopló, controlándose a duras penas- “pero.. esto me sorprende tanto como a ti. Admito que Yoko y yo tenemos una crisis en este momento, pero no… es decir… yo no… ¡no! ¡no pienso divorciarme!”

Ahora era Yamazaki quien lucía confundido..

- “Ah… bueno, disculpa entonces, pero eso no es lo que Yoko me dijo ayer”

- “¿Qué fue exactamente lo que ella te dijo?”

- “Ella vino a verme y me dijo que ambos sabían que no podían continuar juntos…  que su situación había llegado a un punto irreversible y que ambos sabían que lo único por hacer era una separación.. creo que esas fueron sus exactas palabras” –murmuró pensativamente- “y me dijo que deseaba que iniciara los trámites inmediatamente..”

Eriol sintió como si le hubieran apuñalado en pleno estómago..

Ella deseaba separarse de él…

Inmediatamente…

- “¿Se pelearon, no?” –dijo el abogado, cautelosamente, suspirando al ver la mortal palidez del inglés- “mira, yo sé que soy el menos indicado para aconsejarte algo porque soy abogado de divorcios, pero… supongo que ella lo toma así porque ustedes no suelen pelearse, ¡osea, siempre los veo super enamorados! y conozco a Yoko lo suficiente como para saber que es muy obstinada. Ayer ya me había parecido muy raro que ella dijera que “ambos” estaban de acuerdo, pero al ver tu cara, hoy veo que ella me mintió… aunque eso es raro”

- “Yoko no te mintió”

Yamazaki miró a su antiguo condiscípulo con expresión interrogante..

- “Tenemos… una crisis grave. En este momento… estamos separados, lo admito, pero .. si bien.. es cierto que ella… tiene buenos motivos para no querer volver a verme, no esperé… no creí…” –se revolvió el cabello en gesto nervioso- “supongo que es natural que quiera divorciarse de mí”

- “Sin desear ser indiscreto… ¿puedes decirme que pasó?”

- “Si no te molesta.. prefiero no hablar de eso. Sólo.. que entiendo la postura de ella, pero.. eso no cambia la mía. Yo no me quiero divorciar”

El abogado pareció enfrascarse en algunas ideas..

- “Pues parece que hice bien en aceptar llevar su caso, entonces…”

- “¿Ella te dijo.. porque quiere divorciarse de mi?”

- “Ya te digo.. sólo dijo que ambos estaban de acuerdo que no podían seguir juntos. Pero si tú no quieres, ella no puede obligarte…”

- “Si puede”

Ahora si que el abogado estaba confuso..

- “¡Vamos, vamos!, estoy seguro que encontrarás una forma de que se calme. Ni que fuera algo tan grave como infidelidad comprobada o algo así” –dijo inocentemente- “… cuando el divorcio no es de mutuo consentimiento, suele demorarse y créeme que haré todo lo posible por darte tiempo para que a ella se le pase el coraje, sea lo que sea que hayas hecho que la ha puesto tan frenética. ¡Sé bien lo quisquillosas que son las mujeres!, pero te admito que me sospechaba algo así. Han tenido una fuerte pelea ¿no es verdad?... mira, insiste, háblale y convéncela.. ¡tú eres capaz de hacerlo!, y no te preocupes por el proceso, que yo lo haré tan lento como una tortuga reumática... por eso mismo es que acepté llevarle el caso”

Eriol contempló a su amigo con profunda sorpresa.. Yoko no le había descubierto ante su antiguo amigo y no parecía querer esgrimir el recurso de la infidelidad en el divorcio, en parte eso le daba cierto alivio, aunque la situación en que le ponía el embarazo de Elaine iba a ponerse realmente conflictiva en cuanto ese bebé naciera. Pero el inglés tenía serias dudas que la criatura fuera suya, de hecho, se aferraba a esa idea y estaba decidido a probársela. Aunque supiera que eso no iba a quitar el hecho que le fue infiel a su esposa y que el bebé que ella esperaba había muerto por culpa suya..

¡Si sólo pudiera volver el tiempo atrás!

- “Tómate el dia, amigo” –recomendó Yamazaki con simpatía, sin insistir en las razones que Yoko ni Eriol querían comentar, pero que juzgaba un serio pleito y nada más- “relájate. Dale tiempo para que se calme… ustedes realmente se aman y tienen una familia adorable; yo haré mi parte ayudándote en demorar esto lo más posible… por lo pronto, empezaré el trámite…” –rió con el mismo gesto que solía adoptar de niño, cuando le decía a Shaoran Li las más locas mentiras- “posiblemente el mes que viene.. ¡tengo tanto trabajo!”

Eriol se permitió un suspiro de alivio.

Al menos.. algo, en mucho tiempo.. no se veía tan mal.

- “Bien, debo admitir que este lugar no se ve tan mal como yo esperaba. Pero con todo… no permaneceré mucho tiempo aquí”

Los ojos grises de Yoko se abrieron con profunda sorpresa.. casi creyendo que estaba alucinando, sin creer que estaba viendo a la mujer ante su puerta… ¡era.. era imposible que se presentara en su departamento!! ¿no es asi?.

La joven china empezaba a notar que desde que su matrimonio se había derrumbado, todo era posible…

Tao había hablado de “cosas muy serias” que iban a decirse en la oficina de Shaoran Li esa tarde y como tal, se había negado a ir a la escuela, pero la joven lady lo había casi empujado del departamento obligándolo a marcharse a clases. ¡Había perdido muchas clases últimamente y con un promedio como el de Tao, no era para tomárselo a la ligera!; bastantes problemas tenían ya como para permitir que su hermano reprobara o perdiera el año escolar, además que lo había enviado con Miriel con la promesa que la niña tomaría sólo las clases de la mañana porque papá Hajime había llamado anoche y le había dicho que iría al colegio por su nieta.

Algo que Yoko agradecía.

Desde aquel primer estallido de lágrimas, su hija parecía odiarla y Yoko se sentía absolutamente destrozada por ello. La niña se negaba a hablarle, era gracias a que Kerberos y Tao le habían insistido que había vuelto a comer, pero seguía llorando por las noches. Por eso es que Yoko había pensado que lo mejor era que fuera a la escuela. Allí tendría a sus amiguitos para distraerse y Tao y Rei cuidarían de ella…

Al menos hasta que fueran a esa reunión que tenían esa tarde en la sede del Concilio..

¿Qué tenían su joven hermano en la cabeza? ¡en estos momentos lo último que deseaba era pensar en cualquier problema sobre magia!, podía verse serena y firme pero estaba agotada.. física y mentalmente. Especialmente era en las noches, en su solitaria habitación de aquel departamento que todavía podía recordar el vivo dolor en sus entrañas y la dolorosa sensación de saber que había perdido a su inocente bebé mientras se ahogaba en la horrible sensación de desesperanza que la arrastraba.. como una torrente despiadada. Su amor por Eriol estaba desgarrado, su confianza y su fe en él convertidos en pedazos, su hija decía aborrecerla y no podía evitar pensar si de alguna manera todo había sido su culpa…

¡Tenía que haber hecho algo malo para que toda su vida, de repente, se fragmentara en mil pedazos!

¿Y ahora esa persona se presentaba aquí?

¡La última persona sobre la faz del planeta que esperaba ver!

- “No.. no esperaba verla… aquí, Lady Regina” –saludó, desconcertada, mientras la muy elegante dama rubia ingresaba en el departamento, sin más ceremonia- “eh.. disculpe, yo… temo que… no sé que hace aquí. No quisiera ser brusca, pero…. temo que no entiendo..”

Lady Regina Glaston hizo caso omiso de los desconcertados balbuceos de la joven; envuelta en un costoso abrigo de visón y con pasos cortos y elegantes, se adelantó con el paso elegante de una modelo, recorriendo de una sola mirada la confortable salita, mientras un gesto de desdén en sus labios rojos se hacía más evidente..

- “No hay nada que entender” –dijo, contemplando a la joven con un brillo de no disimulado desprecio en sus ojos azules- “he venido aquí por la niña. ¿Qué esperabas?”

- “¿Perdón?”

- “¡Oh, es patético!” –suspiró la dama, con gesto afectado- “supongo que entiendes bien que tu situación con mi hijo es ya de dominio público…”

Yoko se puso tensa de inmediato… ¡por supuesto que no le sorprendía que la gente ya supiera que ya no vivía en la embajada pero!

- “Entiendo Lady Regina… y es justamente por ello que me sorprende su visita. NO sabía que ya se había enterado siendo que estaba ud.. en ¿París?” –la dama asintió- “pero… veo que se ha dado prisa en venir”

- “Eriol es mi único hijo” –comentó la rubia con una sonrisa, sin explicar que nadie le había avisado nada, siendo que había llegado anoche a la embajada- “y ya que él ha recapacitado al fin, no pude menos que venir lo antes posible a verlo con mis propios ojos. No diré que no me complace” –añadió, mientras Yoko volvía a sentirse perpleja- “sinceramente, querida: no podías esperar que aquella mentira durara para siempre ¿no es así?”

La joven china se sonrojó sintiéndose súbitamente estúpida.. ¿lady Regina también sabía lo de Eriol y esa mujer?

- “Un matrimonio como el de ustedes.. estaba condenado al fracaso desde el mismo instante en que se realizó” –continuó la aristócrata británica con una burlona sonrisa- “de hecho, siempre me sorprendió notar que los años pasaban.. y mi hijo aún no se aburriera de tu vulgaridad proletaria. Así que imagina mi sorpresa y mi alegría cuando me enteré que Eriol ha recuperado al fin la sensatez y ha decidido divorciarse de ti. ¡Casi no lo podía creer cuando llegue anoche a la embajada y me informaron que te habías marchado!”

Yoko estaba atónita..

- “¡Su hijo no me echó!”

- “¡Oh, por supuesto que no!. Eriol es demasiado caballeroso para hacerlo, pero me alegro que tuvieras la dignidad de entender que con el divorcio, tu presencia en aquel lugar era poco más que risible” –miró a la joven con burlona compasión- “escucha, pequeña obrera.. es lo mejor. Me aseguraré que tengas una subvensión apropiada para alguien de tu.. status. Aunque veo que, después de todo.. has aprovechado bien el tiempo que estuviste casada con mi hijo…supongo que te habrás llevado contigo las joyas y todas las cosas que él te obsequió con tanta generosidad; por mi parte, puedes conservarlas. Estoy segura que las necesitarás.. por cierto, ¿Cuánto le costó este departamento a Eriol?”

- “¡Su hijo no ha pagado este lugar!” –la joven china no podía dar crédito a sus oídos- “¡y no me he llevado ni una sola joya, ni ningún regalo de él!.. ¿cómo puede decir..?”

- “Por favor querida.. no alces la voz, ni grites… sé que es difícil, en tu vulgaridad, no perder la compostura, pero por favor.. soy una mujer de oídos sensibles y tus explosiones de rabia son tan…. de gente pobre y sin clase, que pueden afectar mi fina sensibilidad” –Yoko quedó con la boca abierta del shock- “pero bueno… supongo que es normal que mi hijo te dé bastante dinero por todos los años que mantuviste su interés: un departamento decoroso como éste.. una buena pensión y una anulación sin escándalos es bastante por haber entretenido los excéntricos gustos de alcoba de Eriol durante tanto tiempo” –resopló indignada- “¡compartir su lecho con una obrera por ocho años es más de lo que esperaba! No sé de donde sacó Eriol estos excéntricos gustos vulgares, pero creo que hiciste un magnífico negocio.. aunque no sueñes más. Puede que se casara contigo, pero ya que ahora él desea divorciarse de ti, no le sacarás más dinero del que queramos darte…”

- “Así que él desea divorciarse de mi…”

- “¡Por supuesto! ¿por eso te fuiste de la embajada, no es asi?.. ¡porque no irás a decirme que tú lo dejaste a él! ¡eso sería anormal! ¡aberrante! ¡humillante!, pero que se hartara de ti no me sorprende y si me alegra.. pero no es el motivo de mi presencia aquí. Vine por la niña”

- “¿MI HIJA?” –los ojos grises parecieron lanzar chispas al entender de pronto- “¿Qué tiene que ver mi hija en esto?”

- “Como es natural, vine por ella. La llevaré conmigo a Inglaterra. Mañana mismo será recibida en el mejor pensionado para niñas, de donde saldrá cuanto tenga dieciocho al menos. Es decir, es conveniente y aceptable porque si bien es hija de mi Eriol, es oportuno que la gente olvide que es hija de una mujer de tu clase y…!”

- “¡NO VA A LLEVARSE A MI HIJA!”

- “¡Oh, por favor, no seas ridícula! ¡se te pagará bien por ello!” –sacó de su cartera una chequera- “por lo pronto, ¿Cuánto quieres? ¡es decir, no esperarás que dejaré a alguien de mi estirpe.. ¡una Glaston! ¡ser educada por una obrera! ¿Cuánto quieres? ¿o prefieres un cheque en blanco..?”

Con un gesto odioso, Lady Regina rompió un cheque y lo agitó ante la cara pálida y absolutamente indignada de Yoko, sonriendo ampliamente cuando la joven china tomó el papelito en sus manos..

- “Ya sabia que ibas a pensar con cordura.. considéralo el primer pago y…”

¡Crash..!

 Yoko rompió el cheque en mil pedazos ante la misma cara de la rubia..

- “Largo-de-mi-casa” –dijo desde su menuda estatura, comparada a la de la rubia- “¡váyase de aquí! ¡LARGOOOOOOOO!”

- “¡No te atrevas a gritarme!” –la dama alzó su elegante mano manicurada- “¡ ¡tú, vulgar obrera, arribista! ¿cómo te atreves a echarme a mi? ¡eres una simple mujerzue..!”

- “¡NO TE ATREVAS REGINA! ¡YA BASTA, HA SIDO SUFICIENTE!”

La voz masculina cortó en seco las palabras de la rubia y antes que ninguna de las dos mujeres reaccionaran, la alta y elegante figura de Lord Hajime Hiragizawa se hizo presente entre ambas…

- “¡¡Esta despreciable obrera, vil mujerci.!!.”

- “Dije que te callaras, Regina”

- “¡Hajime! ¿estas loco? ¡viste que tuvo la osadía de echarme de este lugar! ¿A MI?! ¡todo porque vine por Miriel! ¡estaba presta a atacarme como si fuera una gata callejera! ¿no la viste?!”

- “Disculpe, Lord Hajime” –replicó Yoko, que estaba muy pálida y realmente ardía en ganas de convertir a la madre de Eriol en algún tipo de bicho repulsivo y hediondo- “pero nadie va a quitarme a mi hija..!, ¡no lo pienso tolerar!. Puede que su hijo esté tan de acuerdo como yo en el divorcio, pero Miriel va a quedarse conmigo.. ¡no van a alejarla de mi lado!”

- “Por supuesto que no, Yoko, hija mía” –dijo el embajador, muy sereno- “¿pero de donde has sacado que Eriol quiere divorciarse?”

- “No seas ridículo Hajime. ¿Por qué otra cosa esta obrera está aquí, fuera de la embajada?. No sé como pasaron las cosas, pero ya que Eriol al fin se hartó de esta aventura ridícula suya, es perfectamente natural que la niña vaya a un pensionado los siguientes diez años. Anoche mismo charlé con Alice Birminghann y ella no tiene ningún problema con tolerar a Miriel, siempre que esté en un pensionado… por supuesto que le prometí que así sería. ¿No es una fortuna que Alice se haya divorciado ya de su ex –esposo el año pasado y que sea tan comprensiva? ¡siempre supe que ella y Eriol serian una pareja maravillosa!”

Hajime miró a su esposa con profunda indignación. ¿Qué diablos había hecho Regina allí?, ¿cómo es que podía decir cosas tan estúpidas? ¡solo estaba perjudicando a su propio hijo!

- “Eriol puede casarse con quien le dé la gana.. yo ya pedí el divorcio, pero mi hija es mía y ¡no va a quitármela para encerrarla a en un pensionado! ¿lo oye?” –Yoko lloraba de rabia y humillación- “no tengo ninguna intención de pedir un solo centavo, ¡no quiero ni un solo céntimo de su hijo!.. ¡nunca, jamás quise su dinero! Y ahora no quiero nada.. nada, pero puede estar perfectamente tranquila, Lady Regina.. la mentira, la falacia que Eriol construyó con esta “obrera” va a terminar al fin… mejor dicho, ya acabó”

- “El problema es que yo no quiero que termine” –la serena y decidida voz del hijo del embajador Hiragizawa no ofrecía lugar a ninguna duda, y Yoko se estremeció cuando él añadió, ante el profundo escándalo de Lady Regina- “Yo no tengo la menor intención de divorciarme de ti, Yoko”

Touya Kinomoto resopló fastidiado mientras daba las últimas disposiciones en el hospital. La tarde estaba bastante avanzada y de muy buena gana hubiera pasado por la revista a recoger a Tomoyo, darle una llamada telefónica a Megumi y decirle que iban a pasar la noche afuera –desde esta mañana, que la contempló dormir ya sabiendo que tenía en su vida, lo que Hamid jamás tuvo- pero desgraciadamente.. eso era imposible.

- “¿Qué diablos se supone que voy a hacer yo en la oficina del idiota?” –bufó irritado para si mismo mientras conducía, ajeno a la amable cháchara de los Tsukishiro, por quienes pasó antes de meterse en la autopista rápida que le llevaba a Tokyo- “la última vez que estuve allí, casi le retuerzo el cuello a esa loca de Arashi Kishuu con eso de “exterminar a las estrellas del prohibido”.. ¡la muy fanática hablaba de MI hijo, ¿Qué se creía?” –el sólo recordar aquello le hizo ponerse sumamente aprehensivo, pero se tranquilizó al recordar-“... al menos Shaoran Li tiene a esa lunática bajo control; además.. ¿no se supone que mi hermana y aquel imbécil estaban al fin pasando “tiempo de calidad” juntos?” –la sola idea le hizo ponerse de un enfermizo color verde- “¡argh!... no quiero pensar en eso. ¡No pensaré en eso!. Como sea, si esos dos no pueden o no quieren pasar tiempo juntos, no entiendo cual es el maldito lío esta vez que no me deja a mí pasar tiempo con mi mujer…” –recordó algo- “ y a todo esto ¿Qué rayos tiene que ver papá en lo que pasa?”

- “¿No sería bueno que dejaras tu auto en el estacionamiento, Touya?” –recomendó Yukito dubitativamente, mientras su esposa descendía ayudada por él- “eso de aparcar en el mismo frente del edificio…”

- “No tengo la menor idea de lo que vamos a escuchar, Yuki, pero no tengo ninguna intención de quedarme aquí mucho rato” –bufó enojado.

Los esposos estuvieron a punto de insistir –ambos estaban inquietos ante las crípticas palabras de Rei esa mañana, antes de ir a recoger a Miriel y partir al Campus Clamp- pero entonces notaron como otro vehículo se detenía casi al lado suyo y ciertas voces no dejaron de manifestar la presencia de varias personas que no eran precisamente transeúntes comunes y corrientes..

- “¡Vamos, vamos, Kurorin!, ¡no es para tanto! ¡si pones esa cara de pocos amigos las chicas que te presentaré esta noche van a asustarse! ¿no lo cree Yuzu?, ¡Y no tienen que apenarse!, ¡ya conocen que Kuropin es más bien del tipo gruñón! ¡en realidad no nos cuesta nada hacerles este pequeño favor y traerlos aquí!, ¡vamos de pasada!”

- “De pasada un demonio” –gruñó una voz que al doctor Kinomoto se le hizo desagradablemente familiar- “¿no puedes llamarme por mi nombre, imbécil? ¡no es nada personal, Yuzu, Kusa…!”

En esos precisos instantes, los Tsukishiro –que estaban convenientemente entre el ángulo de visión de Touya y el otro vehículo- se movieron, y ambos hombres se encontraron casi frente a frente en mucho tiempo reconociéndose al instante mientras el galeno se sentía súbitamente agradecido de que Tomoyo hubiera partido mucho antes que él a charlar con Sakura antes de la reunión… siendo que por eso, no estaba allí.

- “¡Kinomoto!”

- “¡Higarashi!”

Los ceños de ambos hombres se fruncieron en el mismo instante y el amigable rubio que era amigo del antiguo contador –y admirador- de Tomoyo se dispuso a tratar de apaciguar un poco los exaltados ánimos..

- “Etto… buenas.. tardes.. ¡¿Qué chico es el mundo?, no?!.. ¡bueno, fue un gusto!” –había salido del vehículo casi al mismo tiempo que Kurogane y había tenido que ser rápido para interponerse entre esos dos… ¡capaz y se liaban a golpes otra vez!- “de hecho, yo no lo conozco, doctor.. ¡pero he oído hablar mucho de usted! ¡no tiene ni idea!”

- “En realidad me hago a la idea…” –los ojos oscuros del hijo de Fujitaka Kinomoto lanzaban chispas- “y también tenía la idea de que ya no estaban ustedes por aquí.. ¿no se supone que iba a vivir a otra ciudad BIEN LEJOS de MI MUJER?”

Para esos instantes, el desconcierto inicial de los Tsukishiro había desaparecido y Yukito espabiló ante la decidida aprobación de su esposa, siendo que a la par que el rubio redoblaba sus esfuerzos en calmar a un irritado Kurogane Higarashi, el director del Campus Clamp en Tomoeda empezó a tirar del brazo de Touya con insistencia, junto con su esposa..

- “Eh.. ¡se nos hace tarde, Touya! ¡nos esperan!”

- “¡No tengo porqué mudarme al otro lado de Japón porque a ud. se le dá la gana!” –replicó Kurogane, profundamente ofendido por el tono del médico- “¿Qué diablos se ha creído? ¡ya le ofrecí una disculpa y a ella también! ¡aunque no sé que pueda ver en semejante imbécil arrogante y buscapleitos como ud!!”

- “¿Cómo me llamaste? ¡Y ni siquiera te atrevas a referirte a MI MUJER! ¿lo oíste? ¡ella me pertenece desde hace mucho más tiempo del que supones! ¡animal!”

- “¡Por favor, por favor!” –Yukito insistía con vehemencia, mientras Ayame dudaba si llamar a la seguridad del edificio o desmayarse.. para ver si con eso, distraía al galeno y al otro tipo de sus intenciones definitivamente beligerantes- “¡se nos hace tarde, Touya! ¡nos esperan, nos esperan!, ¿ya has olvidado que Tomoyo te espera?!”

- “¿Ella está aquí?!” –se sorprendió Kurogane.

- “¡No la menciones delante de este imbécil, Yuki! ¡y tu, ¡NI SIQUIERA TE ATREVAS A SEGUIR PENSANDO EN MI MUJER!”

- “¡Por favor, por favor.. yo.. ¡ohhh!”

Luego de un veloz intercambio de miradas con su esposo, Ayame Tsukishiro había optado por su idea más drástica y ahora se desmayaba con evidente afectación, motivando que dos de los presentes volvieran su atención hacia ella, olvidados –al menos por dos segundos- de sus ganas de matarse uno al otro..

- “¡Oh, mi pobre esposa!” –gimió Yukito sobreactuando evidentemente, aunque Touya estaba demasiado alterado para notarlo- “¡Touya, por favor, ayúdame! ¿Qué tiene?”

- “Temo que el susto…” –regonzó el rubio amigo de Kurogane- “etto.. ¡y nosotros ya nos vamos!” –se volvió hacia la sorprendida pareja que les había estado acompañando en el vehículo y que habían contemplado la rápida escena con perplejidad- “¡nos vemos otro día amigos!.. ¡cuídense!!” –se les acercó y murmuró- “especialmente de ese tipo.. ¡tiene tan mal genio como Kurorin!”

La pareja continuó en perplejo silencio y Fye, que tal era el nombre del leal amigo del antiguo contador de Tomoyo, aprovechó en rápida decisión la previsible sorpresa que Touya –cuyos movimientos eran torpes, siendo que Yukito prácticamente le endosó a su esposa encima- y el desconcierto de Kurogane, para empujar al alto contador al auto y pisar el acelerador a fondo…

- “¿Porqué me empujaste? ¡va a creer ese médico idiota que le tengo miedo!”

- “¡Ya olvida eso, Kuropon! ¿olvidaste que tenemos el tiempo justo para llegar con las amigas que te voy a presentar?”

- “Maldito imbécil… ¿porqué diablos tenía que aparecerse por aquí?, ¡como siga pensando en mi mujer le voy a hacer una lobotomía sin anestesia!” –regonzó Kinomoto notando como el automóvil del contador se perdía por el asfaltado- “Yuki, en el auto está mi maletín, necesito auscultar a Ayame y ver si..”

- “¡No te preocupes Touya! ¡Ya estoy bien!”

Fue entonces que viendo que todo el motivo del alboroto se alejaba sin remedio por la carretera que Ayame Tsukishiro se levantó con la agilidad de una quinceañera y el médico envolvió a su amigo y a su esposa en una ácida mirada al notar –ya claramente- la estratagema; sendas gotas de sudor aparecieron sobre la cabeza de los Tsukishiro y quizá hubieran tenido que aguantar –al menos Yukito, porque Touya, pese a su mal temperamento, era demasiado caballeroso para decirle a Ayame en su cara lo que pensaba de su “desmayo”- cuando la pareja que había descendido del vehículo de Kurogane Higarashi se acercó hacia el médico y una voz alegre y juvenil de mujer –que al médico le sonó… algo conocida- le saludaba con una GRAN sonrisa.

- “¡Hace realmente mucho tiempo que no le veía, doctor Kinomoto! ¿no me recuerda?”

Los ojos masculinos parpadearon sin disimular su sorpresa…

- “Muy bien, muy bien.. ¿Quién diablos eres tu?”

- “¡Mamoru, no digas eso! ¿no estas viendo que es Kiku?”

Ajeno al peculiar encuentro -¿o reunión?- de su padre en esos momentos, Mamoru Kinomoto estaba decidido a dejar bien claras sus ideas ante lo que le estaba pasando en ese momento y nada mejor que una respuesta que era más bien típica del autor de sus días..

- “No” –replicó a su amigo e interlocutor, el hijo de Kaho Mizuki- “Ella se vé como Kiku, habla como Kiku pero Kiku nunca se había puesto así.. ¿Qué es lo que pasa?”

Los ojos enormes, ingenuos y fantasmales de Kiku parecieron huir ante la aguda y directa pregunta de Mamoru; al lado del niño y la pequeña fantasma, Kia Monouhi contemplaba a sus amigos con algo de inquietud y no disimulaba nada su preocupación. Conocía a Kiku casi al mismo tiempo que a Mamoru y si bien no era la primera vez que la nena fantasma pasaba algunas temporadas en el templo Tsukimine, Kia sabía que lo que la fantasmita empezaba a anhelar desde su última visita era algo que los Kinomoto debían saber..

Para poder lidiar con ello.

- “Kiku..” –dudó el hijo de Kaho- “en serio, yo… creo que Mamoru y su papá deben saber lo que te pasa. Eres parte de su familia”

- “Kiku no está segura de ser familia…”

- “¿Qué no estas segura de ser…?” –se sorprendió el hijo de los Kinomoto- “¡pero Kiku, vives con mis papás desde antes que yo! ¿porqué dices que no eres parte de mi familia?”

- “¡¡¡¡BUAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!”

La pequeña fantasma se puso a llorar y Mamoru resopló, con visible embarazo. Odiaba ver a las chicas llorar… vivas o muertas, era igual, y peor siendo Kiku, la fantasmita que su padre prácticamente había adoptado mucho antes que él naciera y a quien conocía desde siempre.

¿Quizá había pasado mucho tiempo en casa de Kia y su mamá?

Su papá se lo había comentado la otra noche a su madre durante la cena, pero Mamoru no le había dado importancia al asunto. No era la primera vez que Kiku pasaba largas temporadas en el templo Tsukimine –de hecho, cuando él tenía como 6 años Kiku estuvo casi un año con los Monouhi- pero al contemplar a la fantasmal figurita que conocía tan bien, la percepción natural de Mamoru le dijo que Kiku estaba realmente muy afectada, cambiada..

Por algo..

¡Pero un momento! ¡Kiku no cambiaba!, es decir, Mamoru y Nadeshiko la habían visto desde sus cunas y mientras ellos crecían, sus papás –bien, en realidad su madre- contaba alegremente el tiempo de casada que tenía mientras su abuela Sonomi y su padre discutían invariablemente, todo el tiempo.. como siempre. Pero había alguien inmutable en la familia: la nena fantasma continuaba igual. Igual, incambiable, atravesando paredes, riendo, siempre una nenita fantasma que no entendía muchas cosas y que hablaba de sí misma en tercera persona. 

- “Kiku.. mírame” –el niño Kinomoto de pronto se puso muy serio- “Kiku, soy yo. ¿Qué pasa?”

- “Dile Kiku” –murmuró Kia.

Los enormes ojos fantasmales parecieron expresar profunda tristeza y por un segundo más Kiku lloriqueó un poco, antes de atreverse a murmurar:

- “Pequeño, pequeño hermanito… crece” –dijo al fin, mientras Mamoru se sorprendía al ver que la fantasmita había notado que estaba más alto que la última vez que lo vió- “dulce hermanita chiquita crece también… hermanito sigue igual y chica que canta bonito, pero… cuando pase más tiempo.. cambiarán. ¿Y Kiku nunca crecerá?” –murmuró con desesperanza- “¿Cuándo pase mucho, mucho tiempo.. hermanito y chica que canta bonito morirán y que será de Kiku? ¡Kiku será igual!”

Mamoru intercambió miradas con Kia..

¿Estaba alucinando o Kiku estaba preocupándose del futuro??

- “Eh… pues… yo….” –Mamoru estaba perplejo, pero respondió honestamente, como siempre- “¡Nadeshiko y yo nos haremos cargo de ti! ¡papá lo dijo el otro día! Además ¿de donde sacaste eso Kiku? ¡nunca antes dijiste algo asi!”

La niña ahogó otro sollozo y Mamoru se estremeció de disgusto..

- “¡Snif!, Kiku no quiere ver a hermanito hacerse viejo.. y morir. Ni a chica que canta bonito, ni a pequeño, pequeño hermanito o hermanita chiquita” –el niño de ojos azules resopló, sabiendo que los últimos nombrados por la fantasma eran él y Nadeshiko- “Kiku ¿estará siempre aquí? ¿todos se irán en mucho, mucho tiempo y Kiku siempre estará aquí?.. ¡Kiku quiere ir a casa! ¡Kiku quiere ver a mamá y papá!...”

- “¡¡¿Quieres eso???!!, ¿de verdad? ¡creí que eras feliz en casa, con nosotros!”

- “Kiku no quiere ver a hermanito viejo y que él se vaya y Kiku se quede!!.. ¡y pequeño, pequeño hermanito también se hará viejo y Kiku volverá a estar sola!!! ¡Y Kiku no quiere ver a chica que canta bonito hacerse abuela e irse y a todos!!.. ¡Kiku prefiere ir con sus papás!!.. ¡Kiku quiere ir con sus papás!! ¡¡¡BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!”

Ahora si que Mamoru Kinomoto estaba consciente de haber tenido la mayor sorpresa de su vida así que miró a Kia en busca de respuestas y el hijo de Kaho suspiró, antes de añadir:

- “Lo siento. Ya sabes que hace poco que el fantasma de mi papá me visita… y temo que Kiku ha estado presente muchas veces conmigo y papá esta temporada. El otro día le preguntó si ella iba a cambiar, crecer algún día.. algo… y si donde papá está… donde están sus papás. Mi padre no supo que decir por un rato, pero le dijo que sí. Entonces, Kiku preguntó si tu papá y tu mamá.. y tu abuelo, tu tia y tú y tu hermana, iban a estar siempre con ella.. aunque cambiaran y ella no” –Kia hizo una pausa- “ni papá ni yo pudimos mentirle, Mamoru. Creo que Kiku nunca había pensado que tu papá y toda la gente que conoce… bueno, como humanos, como gente viva, crecemos, vivimos.. y envejecemos” –Kia hablaba como siempre, denotando una madurez impropia de su edad- “está asustada… no quiere verlos envejecer.. y quedar sola. Creo que estuvo sola mucho tiempo, antes de que tu papá se ocupara de ella..”

- “Si, papá me contó una vez. Kiku estuvo mucho tiempo sola… hasta que papá la encontró deambulando en un hospital donde él trabajaba… “penando” con otros espíritus, aunque Kiku les temía. De hecho, no tiene amigos fantasmas.. tu papá debe ser el primero. Los otros espíritus le suelen asustar mucho”

Los ojos azules de Mamoru denotaban preocupación, la fantasmita lloriqueaba todavía y el niño Kinomoto se sentía fatal. ¡Era igual o peor que ver llorar a Nadeshiko!... la sensación de no hacer nada lo estaba matando y lo peor era que sabía que nada que le dijera a la niña fantasma iba a cambiar la realidad… por un momento pensó en decírselo a su padre, pero tampoco su padre podía cambiar los hechos.

Todos somos humanos.. envejecemos y morimos y para una nena fantasma atrapada en este plano por un ritual espiritista mal realizado…

- “¡¡ESO ES!! ¡Eso es Kia!, ¡ya lo sé! ¡ya sé lo que vamos a hacer!”

Su amigo alzó una ceja y empezó a ponerse nervioso..

- “No me gusta cuando pones esa cara Mamoru. La última vez que me arrastraste a algo, nos salvamos por muy poquito de un problema realmente grande..”

- “¿De que hablas?”

- “¿Olvidas el susto que nos pegamos cuando devolvimos a la bisabuela de tu primo Hien al mundo espiritual?”

- “¡¡De eso mismo estoy hablando!!” –los ojos azules brillaban al anunciarle a Kiku- “ya deja de llorar ¡que sabes que no lo aguanto!.. mira: sabes que tengo magia y hace tiempo que me entrena una señora con muchos poderes.. Lady Sumeragi, ella manda sobre la más fuerte familia de médiums… ¿no entiendes Kiku?”

La nena dejó de lloriquear y Kia inquirió:

- “¿Vas a pedirle a Lady Sumeragi que haga un ritual espiritista lo bastante bueno como para hacer que Kiku realmente pueda ir al mundo de los espíritus?”-se ilusionó- “¿crees que ella pueda?.. ¡oh Mamoru, si esa señora puede, quiero que me enseñe también a mi! ¿crees que podrías pedirle ese favor!.. mi papá no vendrá a vernos más desde el próximo año…”

- “¿Y eso porque?”

- “Dice que es su tiempo. Ya no podrá volver. No sabe si reencarnará o no, pero.. no podrá volver. Es porque papá fue médium y mamá y yo tenemos magia espiritual que ha podido venir a vernos todo este tiempo… pero ya no podrá hacerlo más desde el próximo año”

- “¡Siii!, los fantasmas se van… todos, menos Kiku!” –hipó la nena fantasma- “¿pequeño, pequeño hermanito, puede..?”

- “¡No Kiku!, ¡no le des más ideas! ¡Mamoru no puede!”

- “Si, si puedo”

- “¡No me asustes, por favor!”

Pero a diferencia de lo que Kia pensaba, lo que brillaba en los ojos de Mamoru Kinomoto era una decisión y no un capricho. Estaba descubriendo –poco a poco- que era hábil manipulando a Kia al menos, y siendo que esta era una buena causa –Kiku lo valía- se había acabado de decidir. El niño aún no conocía la expresión “palabra de honor”, pero no importaba; Mamoru era muy obstinado, una vez que se decidía a algo.

- “Kiku, yo te enviaré con tus papás. Los verdaderos” –dijo con firmeza- “No nos verás más a nosotros pero estarás bien y mi papá y nosotros estaremos contentos porque tú serás feliz”

- “¿Pequeño, pequeño hermanito, puede?” –preguntó la nena- “¿Kiku no verá más a hermanito?”

- “Tal vez, si quieres… puedas venir alguna vez a vernos. Pero ya no estarás atrapada con los vivos. Y estarás con tus papás. Ahora sé magia Kiku… siento que mi magia es más fuerte… si tú me crees, yo te enviaré con tu familia. Lo prometo”

Kia Monouhi ahogó un gemido..

- “¡Mamoru, nos van a castigar!”

- “Kiku vale cualquier castigo Kia” –aceptó decidido- “Ella no quiere pensar en lo que sería si se queda sola cuando pase mucho tiempo y yo entiendo eso, además, he aprendido mucho”

- “¡Pero tu papá no pudo hacerlo! ¡mi mamá me contó que una vez él intentó ayudar a Kiku a volver a..!”

- “Ya lo sé.. pero papá nunca ha querido aprender magia. Yo si”

- “¡Mamá me dijo que en una ocasión Kiku se peleó con alguien, no se si una card mala o un hechicero malvado.. y salió de nuestro mundo… pero volvió!” –insistio Kia, empezando a ponerse más y más nervioso- “¡no pudo, ni entonces, ir al mundo de los espíritus!”

- “Pues yo voy a hacer que lo haga. Será más fácil con tu ayuda Kia.. pero lo haré igual”

- “¡Ay no!” –renegó su amigo.

Ya estaban en otro lío. ¿Cómo es que siempre Mamoru lograba convencerlo de lo que sea?, su mamá tenia una reunión esa tarde y por eso era que le había dicho a Kiku que viniera al Campus a buscarles ¿cómo no se le ocurrió que se iban a meter en otro problema?, ¡tenía que haberlo sabido!, ¡tenía que haberlo sabido!!, pero antes que el hijo de Kaho Mizuki tratara de convencer a su amigo de olvidar su arriesgada idea, el teléfono sonó y la voz dulce de Nadeshiko hizo recordar a su hermano que debía buscar a alguien de la familia McNessa porque Morgan seguía en el hospital y ella y Hien no habían ido a sus clubs para ir a visitarle.

Así que Mamoru gruñó, a su vez que Kiku volvía al templo Tsukimine; pero mientras los dos niños se dirigían al kínder -¿alguien debía buscar a la nenita rubia que solía perseguir a Mamoru, no?, porque el rubio Mc Nessa seguía sin ir a clases- se cruzaron con la animada y voluptuosa figura de May May Li…

Que no lucía nada feliz.

- “Algo, algo está pasando, lo siento en mis huesos, pero ¡nadie me dice nada! ¡nadie parece tomar en cuenta que no puedo ser ignorada! ¿cómo esperan que haga mi trabajo si no sé lo que sucede?  y ya no son sólo Shaoran y Sakura, sinó que ¡todos parecen estar de acuerdo en ignorarme!.. ¿porqué Kiyama, Hoshino, Rei y Tao salieron temprano del colegio? ¡esos están en algo y no es mejorar la vida social de mi guapísimo y gélido Rei!.. ¿qué será?..¿que será?” –suspiró al recordar que aún debía ir por algunos diseños al club de moda, a donde pertenecía- “además… tengo un presentimiento muy extraño… algo, algo.. está por ocurrir, algo raro ha pasado o va a pasar hoy… lo sé, lo siento. Hoy. Hoy mismo”. 

Los ojos verdes de Sakura se posaron, pasados los primeros instantes de desconcierto y al igual que todos los presentes, en la cansada pero no menos agraciada figura de su esposo, sintiendo una especie extraña de “deja vú” ante la situación, que no dejaba de ser –al menos ahora- más que evidente si la comparábamos con ciertos eventos de un pasado común..

- “Temo que lo que están sintiendo, es lo mismo que yo” –dijo el joven Jefe del Concilio d Hechiceros de Oriente con evidente decisión- “y no tienen por qué tratar de disimularlo, señores. Todos los aquí presentes compartimos, en mayor o menor grado, un extraño y peculiar vínculo en relación a ciertos eventos ocurridos hace poco más de ocho años en esta misma ciudad, Tokyo” –tomó un poco de aire, mientras las ojeras en su rostro evidenciaban su evidente agotamiento- “y creo que es el mismo tiempo que no teníamos de reunirnos todos bajo un mismo sitio, pero.. “ –suspiró profundamente- “hay ciertas cosas, que tienen relación tanto con ustedes como conmigo y mi familia, y ahora, como antes, es justo que sepan lo que está pasando..”

- “Shaoran, no sé bien de qué hablas.. pero me estás asustando” –interrumpió Mei Ling, que había tratado instantes antes de sacarle a su también desconcertado esposo, el motivo de tan extraña reunión- “lo único que tenemos todos los aquí presentes en común es conocerles a ti y a Sakura… y si hablas de lo que pasó hace poco más de ocho años, estás hablando de la batalla del Preámbulo ¡y eso es algo que terminó! ¡quedó atrás!..  el Heraldo de la Destrucción fue vencido, Kamui Shirou y los dragones del cielo derrotaron al Kamui Oscuro y a los Dragones de la Tierra… ¡todo acabó!.. ¡eso era todo! ¿no es asi?”

Shaoran suspiró antes de buscar la mirada de su esposa, quien permanecía con el rostro sereno y en extraño silencio..

¡Sakura sí que tenía buenos motivos de estar furiosa con él! ¡pero él no había elegido no poder decirle nada, apenas había dormido un par de horas! ¡y en un vehículo en movimiento! ¡él era el primero que hubiera deseado que todo esto pudiera esperar y poder hablar con su esposa de sus problemas antes que estar aquí! pero apenas hace horas que este horripilante puzzle había empezado a tomar forma, era una situación de vida o muerte ¡el tiempo estaba en contra, y no era cosa de comentárselo a su esposa por teléfono!

Argh..

Le dolía atrozmente la cabeza.

- “Tal vez si me permitieras explicar algunas cosas.. ya que mencionan la batalla del “día prometido”…” –intervino el rubio Nokoru Imonoyama, dueño de la Corporación Clamp, antiguo apoyo económico de los Dragones del Cielo, conocido de Eriol, y a quien la mayoría no había visto desde antes del terremoto del “fin del mundo”, como era conocido el aciago día en que ambos Kamui se habían enfrentado- “todos los aquí presentes saben bien cual fue el papel que jugué hace más de ocho años. Fui yo quien les dio las noticias a todos ustedes y posteriormente a Shaoran, cuando finalmente salió del coma en que quedó por la Batalla del Preámbulo… del resultado de la pelea entre los kamui y el destino de los dos bandos de dragones..”

Tomoyo se estremeció, preguntándose que había retrasado a Touya y a los Tsukishiro mientras recordaba que ella y su familia, mejor que nadie, sabían que la información que les dieron hace más de ocho años era poco menos que inexacta. Entonces les dijeron que no había habido sobrevivientes de ambos bandos, pero no hace mucho que el nuevo Sakurazukamori y antiguo dragón del cielo, Subaru Sumeragi, había tratado de cazar a su pequeño Mamoru..

- “Les digo a todos ustedes, ahora. Que mentí” –algunos de los presentes se miraron entre sí con estupor- “no sobre el resultado de la batalla, porque de no haber vencido Kamui Shirou ciertamente ni nosotros o ningún ser humano estaría aquí ahora.. pero si mentí al decir que no había habido sobrevivientes..”

Kaho Monouhi intercambió miradas sorprendidas con un nada sorprendido Eriol –que había buscado en vano una sola mirada de su esposa, sentada lo más lejos de él en el mismo amplio salón- pero en ese momento la puerta de abrió y Touya Kinomoto ingresó sin poder disimular su expresión perpleja, mientras Yukito y Ayame se disculpaban por la tardanza…

- “Eh… y algo.. nos retrasó en la entrada. Encontramos a algunos.. conocidos” –comentó Yukito con una gran gotita sobre la cabeza.

Los esposos Tsukishiro miraron a los presentes como disculpándose otra vez y ahora fueron Sakura y las otras mujeres presentes quienes encontraron difícil poder evitar ahogar una exclamación de asombro al ver a las personas –y al extraño ¿animal?- que ingresaron detrás de Yukito y Ayame..

- “Eh.. ¡je, je! ¡Hola!” –saludó Yuzuriha Nekoi*, la que hace más de ocho años era la más joven de entre los dragones del cielo- “hace mucho que no nos vemos.. ¡no han cambiado nada: Sakura, señora Kaho… ¿Tomoyo?” –la atónita señora Kinomoto asintió- “Yoko ¿verdad?, ¡oh, el joven Hiragizawa!” –saludó a un también desconcertado Eriol- “el señor… ¿es tu papá, verdad Sakura?” –la antigua card captor asintió cuando Yuzuriha saludó a Fujitaka- “no conozco a los jovencitos.. aunque esta cara me es familiar”

Tao asintió, sintiéndose súbitamente orgulloso. ¡Su presencia era inolvidable y bien que lo sabía!.. ciertamente era poco más que un nene cuando ocurrió lo del “día prometido” pero la cara alegre de esta joven mujer le parecía conocida..…

¡Seguro que había visitado la mansión de la abuela Li –donde él y Yoko estaban en ese tiempo- hace años!

- “A otros de los presentes no los conozco, pero si Shaoran y Nokoru los llamaron aquí, me alegra verles”-terminó la joven mujer con simpatía.

El perro que seguía a la pareja –que todos los que tenían magia podían ver- ladró alegremente..

- “Tranquilo Inuki” –le pidió el alto acompañante de la dragón del cielo.

- “Si que llegaron en el momento más oportuno, Yuzuriha…” –Nokoru Imonoyama saludó con cortesía al acompañante de la mujer- “estaba justamente explicándoles a los presentes que mentí hace poco más de ocho años, al decir que no hubo sobrevivientes en ningún bando durante “el día prometido”” –miró a Shaoran y el joven chino asintió- “asi pues, como ven hubo algunos sobrevivientes: la aquí presente Yuzuriha Nekoi, el señor Seiichiro Aoki, Subaru Sumeragi, Arashi Kisshu… y..”

- “¡Ya no soy Yuzuriha Nekoi, Nokoru!” –el hombre fornido y de rostro áspero que estaba al lado de la antigua dragón, sonrió- “este es mi esposo: Kusanagi Shiyuu”

Todos hicieron gestos de saludo mientras el esposo de Yuzuriha permanecía en tranquilo silencio..

- “Nos alegra mucho saber que estas bien, Yuzuriha” –se alegró Sakura, después de algunos segundos de expectación en que todos parecieron enmudecer sin ninguna razón- “pero.. ¿Kamui realmente….. murió?”

Yuzuriha y su esposo asintieron con pesar, y Sakura suspiró tristemente. A la vista de la dragon del cielo los extraños sueños en que Kamui se le aparecía pidiéndole perdón le habían vuelto a la memoria, y aunque ya le habían dicho que el infortunado adolescente de ojos violetas** había muerto, no había podido evitar preguntar por él.

- “Lo que yo no acabo de entender, es porque nos mintieron” –espetó Touya, ya acomodado al lado de su esposa- “¿Cuál era la necesidad de hacerlo?, ¡todo este tiempo hemos estado creyendo una GRAN mentira y en lo personal, he tenido problemas por no haber sabido la verdad de esa batalla!”

- “La mentira la hice yo, doctor. Y entiendo perfectamente su indignación” –aceptó Nokoru, que era también jefe de Touya al ser dueño de la Corporación Clamp, dueña del hospital donde Kinomoto era Director- “pero hubo consideraciones que…”

- “La culpa fue nuestra, doctor” –intervino de nuevo Yuzuriha- “nosotros queríamos empezar otra vez e iniciar otra vida, no cargar con los miedos, temores y recuerdos. Por eso decidimos que era mejor que todos los que conocían de nuestra participación el “Dia Prometido” nos creyeran muertos. Todos teníamos vidas que reconstruir de la mejor forma que podíamos. Algunos hemos tenido suerte….” –suspiró otra vez, pensativamente- “otros, sufren aún las heridas de lo que pasó entonces. Seiichiro Aoki falleció hace 4 años, porque jamás se recuperó del todo de las heridas que recibiera el “Día Prometido” y acabo de ver en la entrada a Arashi Kishuu, que tengo entendido que trabaja como jefa de la policía del Concilio.. ¡y me alegró tanto saber que esta bien!..”

Un estremecimiento recorrió de arriba a abajo a la joven señora Kinomoto, quien volvió su rostro angustiado hacia Touya, ahogando a duras penas el temblor de su voz..

- “¿Esa mujer esta aquí, ahora?” –preguntó Tomoyo, inquieta y en voz muy baja a su esposo.

- “Si” –replicó el galeno en el mismo tono- “Pero parece que no ha sido invitada a esta reunión. No me gusta nada que esos dos la mencionen…”

Ajena a lo que preocupaba a los Kinomoto, la antigua dragón del cielo continuaba..

- “Aunque me sorprende no ver aquí a Arashi” –dudó Yuzuriha Shiyuu, lanzando una mirada significativa a Nokoru Imonoyama, quien se encogió de hombros- “¿tiene algo muy urgente que hacer o porque…?”.

- “Temo que la presencia de la señorita Kishuu sería contraproducente, Yuzuriha, Kusanagi” –intervino Shaoran- “estoy seguro que antes que esta reunión termine, entenderán porque” –todas las miradas volvieron a posarse sobre el joven jefe y él continuó- “para empezar… ya escucharon los motivos personales de Yuzuriha para preferir el anonimato. Otro de ellos, fue que no todas las personas sobrevivientes salieron precisamente bien de la batalla. El fallecimiento del señor Aoki fue debido a las secuelas físicas del Dia Prometido pero me apena decirles que el señor Sumeragi, quien fuera dragón del cielo, ha enloquecido a raíz de lo ocurrido, al punto de haberse convertido en el siguiente Sakurazukamori…”

Ahora fue el turno de Yuzuriha y los demás –excepto los Kinomoto y los Li- de ahogar exclamaciones sorprendidas..

- “Pero.. ¡Subaru no es capaz!” –gimió la antigua dragón del cielo- “¡él no..!”

- “El está en estos momentos en el nosocomio del Concilio… con el mejor tratamiento médico. Allí esperan realmente ayudarlo, pero si no lo consiguen, en su defecto permanecerá allí donde no sea un peligro para nadie”

Yuzuriha se puso a sollozar en brazos de su esposo..

- “¿No se supone que era Dragón del Cielo?” –murmuró Tao, confundido- “¿y el Sakurazukamori, no era de los malos? ¿cómo es que..?”

- “La relación del señor Sumeragi con el Sakurazukamori anterior.. tiene que ver con su estado de locura actual. Y sé que es debido a esa locura que asumió el rol y los poderes del asesinado Seishirou Sakurazuka” –informó Shaoran- “pero admito que estas reacciones fueron parte importante por los que callamos la situación. Si ustedes están aquí, sorprendidos y nerviosos, me gustaría que imaginen la reacción de una institución de hechiceros como ésta.. tan antigua, con toda la gente con magia de oriente en ella”

- “Se hubiera desatado el pánico” –afirmó Eriol, frunciendo el ceño.

- “Si” –el esposo de Yuzuriha le dio la razón, pensativamente- “esa fue una de las razones por las cuales le agradecí a Yuzuriha por romper el contacto con todos los que sabían lo ocurrido. Pese a todo al ver hace unos instantes a la señorita Kishuu pude sentir la tensión y la animosidad de su parte… contra mi”

- “¡Pero eso no tiene sentido!” –se sorprendió Yoko- “¿Qué puede tener en su contra?, ¡no tiene motivo alguno,,!”.

- “Temo que si señora Hiragizawa” –replicó Kusanagi, ignorante de los dilemas de la pareja, siendo que sabia, por Nokoru que Eriol y Yoko estaban casados- “porque yo fui Dragón de la Tierra y…”

- “¡Fue Dragón de la Tierra!”

- “¿Peleo de parte del Kamui Oscuro?!”

Las miradas atónitas y acusadoras de casi todos los presentes cayeron entonces sobre Kusanagi, antes que su esposa replicara con rapidez..

- “¡Kusanagi no hizo nunca nada malo! ¡el nunca daño a nadie!, ¡él no peleó jamás, hasta el día Prometido y entonces peleó contra mi! ¡y sólo porque deseaba engañar al Kamui Oscuro! ¡él nunca estuvo con ellos! ¡él casi muere por protegerme!”

Inuki –el fantasmal perro acompañante de Yuzuriha- gruñó, pero fue Yukito Tsukishiro quien dijo de pronto, en medio de la repentina animosidad que se volvía contra el corpulento esposo de la antigua dragón del cielo...

- “Por favor, no nos volvamos fanáticos” –pidió suavemente el profesor, mientras Tomoyo trataba también de calmar a un aprehensivo Touya- “creo recordar que ninguno de los Dragones del Cielo y la tierra tenían esos poderes por propio gusto y si bien nunca estuvimos de acuerdo con la posición de los Dragones de la Tierra, ellos estaban atrapados por un destino que no eligieron”

- “Cierto” –la voz de Fujitaka Kinomoto era melancólica- “ningún dragón del cielo o tierra tenía libertad de elegir su bando… salvo Kamui Shirou. Y él eligió apostar por la raza humana. Todos ellos tenían un papel que desempeñar y cada quien lo hizo por sus propios motivos.. la vida o el destino dieron al mundo y a todos nosotros una oportunidad, y eso es lo que importa”

- “Entonces, creo que ya entienden bien el motivo por el que se ocultó que hubo sobrevivientes durante “el Día Prometido”” –explicó Shaoran- “no estoy justificando lo que hice al mentir en el Concilio, pero..”

- “En tu caso.. Kamui te exigió esa promesa” –recordó Nokoru, explicando a los presentes- “mi joven e infortunado amigo dejó una carta en la cual exigía de Shaoran, callar la identidad de los sobrevivientes, si era su deseo, para que no tuvieran situaciones desagradables que enfrentar… asimismo protegerlos en la medida de lo posible. Y se lo pedía, apelando a su honor, exigiendo y suplicando en esa carta, que jurara, por la vida de la familia que tanto ama.. que no diría nada. Nunca”

Los ojos verdes de Sakura se abrieron con sorpresa entendiendo al fin porqué Shaoran jamás le había dicho directamente que Kamui Shirou había muerto, pese a sus muchas preguntas..

- “Pero yo lo relevé de su juramento, como Kamui lo hubiera hecho… de haber sabido que esa promesa le ocasionaría inconvenientes con su familia a la que Shaoran se vió obligado a callarles la verdad porque juró por sobre sus vidas. Kamui deseaba proteger a los que pudieran sobrevivir.. pero no deseaba perjudicar a nadie..”

- “Ya basta, Nokoru” –pidió el joven jefe, muy serio- “eso no viene al caso. Fui relevado de mi juramento y por eso ustedes están aquí, sabiendo después de más de ocho años… lo que realmente pasó. Pero temo que hay algo más que decir: temo que Kamui ni nadie supo, hasta ahora, con toda certeza, que al vencer en el Día prometido había desencadenado algo terrible que nos amenaza a todos.. aquí, y ahora”

Todos los presentes intercambiaron miradas inquietas..

- “Shaoran, nada puede ser peor que el “fin del mundo”..” –intervino Kaho Monouhi, procurando disimular su pesar- “perdí a mi esposo poco antes de la batalla del preámbulo.. asesinado por el Kamui Oscuro y el Sakurazukamori. Se combatió también el “Día Proetido” pero la rueda del destino volvió a girar y el tiempo cíclico del mundo ha vuelto a empezar, girando como el propio mundo.. el fin llegó pero se reinició, como un círculo. Tendrían que pasar miles y miles de años para que la rueda etérea del destino, tiempo y la magia vuelva a llegar al punto del fin del mundo otra vez.. y a detenerse…”

Todos los presentes asintieron, deseando que lo que la sacerdotisa del Templo Tsukimine y viuda de Kia Monouhi –en realidad Monou- fuera lo cierto, lo real y auténtico. Tal y como habían creído durante los últimos ocho años. De hecho, aún Yuzuriha y Kusanagi estaban de acuerdo con la madre del amiguito de Mamoru Kinomoto pero en el expectante silencio no fue la voz de Shaoran, sinó la de un adolescente –sentado en el rincón más oscuro, como ocultándose, al lado de Rei Tsukishiro y Tao Hiu- quien dijo, tristemente..

- “¿Cómo creen que la rueda del tiempo empezó a girar?. El fin del mundo traía su ejecutor… su brazo viviente que se manifestó en su tiempo preciso; pero la rueda del tiempo ha reiniciado y como bien dicen..el fin se convirtió en el inicio y así como el fin traía su “Kamui” el que tenía el poder de dios, el inicio del tiempo tiene su propio ser… porque inicio y final son iguales.. equilibrados, y tienen que tener por tanto que ser desatados por un ser con poder. El Kamui era el del fin del mundo pero hay otro que es el que se despertó en el inicio del mundo e hizo girar la rueda del tiempo y el destino”

Todos los rostros se volvieron hacia el escolar que salió de las sombras con gesto apesadumbrado y Sakura Li lo vió al fin, reconociéndolo, pero antes que pudiera decir una sola palabra, las puertas se abrieron casi con violencia y todos los presentes palidecieron de horror mientras Shaoran quedaba también sorprendido ante la imprevista llegada de…

Fuuma Monou.

El Kamui Oscuro en persona.

El mismo, que hace poco más de ocho años… mató con sus propias manos a Kamui Shirou –entre muchas otras personas- y que trató de acabar con la raza humana.

- “¡ES ÉL, ES ÉL! ¡¡¡MALDITO, MALDITO, MALDITO SEAS!!” –la mirada en los ojos de Kaho Monouhi era casi enloquecida, llena de un odio y rencor que estalló en menos de un segundo, mientras sacaba de entre las mangas de su traje de sacerdotisa el puñal que tenía como protección- “¡¿Cómo PUEDE ESTAR VIVO???”

Los Kinomoto, por su parte, estaban absolutamente lívidos y ya Touya estaba ante su esposa, su hermana y su padre, dispuesto a protegerlos con su vida; Eriol hubiera querido hacer lo mismo con Yoko, pero la joven china se había puesto ante su joven hermano con rapidez mientras los Tsukishiro habían buscado refugio rápido con los Kinomoto, siendo que Rei estaba sentado cerca a Fujitaka. Naru Kiyama –que había insistido en acompañar a Tao- y Kujaku Hoshino no entendían nada, pero Kaho Monouhi atacó con rapidez al antiguo dragón de la tierra cruzándole la cara con el puñal, aunque la alta figura masculina no movió un solo dedo para protegerse…

- “¡¡ASESINO!! ¡¡TU Y EL SAKURAZUKAMORI MATARON A MI ESPOSO!! ¡¡¡Y EL ERA TU TIO!!”

La sangre se escurría espesa por sobre la mejilla izquierda de Fuuma Monou y Kaho se aprestaba ya no a cortar la cara sinó a matar con sus manos a aquel que había dejado huérfano a su hijo a días de nacido, pero Kusanagi y Nokoru Imonoyama la retuvieron mientras Shaoran se ponía ante Fuuma Monou…

A Sakura el alma se le cayó al piso.. ¿porqué siempre Shaoran era el primero en buscar la muerte?

- “¡Por favor calma!” –ordenó el Tai Pan del Concilio de Hechiceros de Oriente- “¡Señora Kaho por favor, cálmese!!! ¿qué haces aquí? ¿cómo se te ocurre venir en este momento..?” –maldijo entre dientes- “¡esta sangrando mucho! ¡ayúdame Yuzuriha!”

Sakura se había logrado escapar finalmente de los esfuerzos frenéticos de Touya y Tomoyo por contenerla y tiró del brazo de Shaoran, tratando de alejarlo de aquel hombre..

- “¡Shaoran, aléjate de el!”

- “¡Calma, Sakura, calma!” –ordenó el hijo de Ieran Li, recorriendo el lugar con la mirada, como ordenándoles a todos mantener la compostura- “¡calma!”

- “¡Pero Shaoran! ¡es el Kamui Oscuro!”

Tao y Naru ya estaban bien escondidos detrás de la menuda figura de Yoko y Eriol había logrado retroceder hacia donde estaba su esposa, colocándose ante ella sin que la joven lograra evitarlo, aunque el sentido lógico del inglés ya le había dicho que era imposible que el Kamui Oscuro se metiera a la misma sede del Concilio y llegara hasta Shaoran sin ser detenido..

Y mucho menos Shaoran iba a tratar de protegerlo al igual que Imonoyama y los esposos Shiyuu…

- “No es ya el Kamui Oscuro” –dijo Shaoran firmemente a todos- “no lo es más. Este fue el principal motivo por el que Kamui Shirou me pidió callar el resultado de la batalla del fin del mundo… Kamui venció al Kamui Oscuro, matando con su propia muerte la esencia siniestra que había poseído el cuerpo de su mejor amigo, Fuuma Monou” –Kaho Monouhi negaba histéricamente y los demás contenían el aliento- “y logrando su deseo: salvar a su amigo, lograr que volviera a ser el ser humano que era antes de ser poseído por aquel oscuro poder”

- “¡Nada de eso lava la sangre de sus manos!” –espetó Kaho, entre lágrimas- “¡mató a mi esposo!, ¡mató a Kamui, sé que mató a su propia hermana!”

Fuuma Monou inclinó la cabeza –su mejilla sangraba abundantemente- y no dijo nada, pero Sakura entendió. Y entendió bien al notar la reacción de Kaho Monouhi, que era perfectamente natural en consideración de lo que había sufrido. Ya había habido momentos de tensión y desagrado cuando Kusanagi Shiyuu aceptó haber sido un Dragón de la Tierra pero el esposo de Yuzuriha no había combatido en realidad hasta el mismo día final en el que había traicionado a los de su bando, eligiendo creer finalmente en la humanidad, como creían los dragones del cielo. La situación con aquel hombre era totalmente diferente. El Kamui Oscuro había acechado e inducido al Sakurazukamori a atacar a Tomoyo, asesinado a Kia Monouhi y había matado ha muchos con sus poderes. Sakura entendió al fin el porqué de los primeros silencios de su esposo y entendió también que el alto hombre ante ellos –que no hacía el menor intento de contener la sangre de su herida y permanecía en dolido silencio- no era la entidad que habían conocido y combatido.

No era el mismo aliado de Tsu Chin y los Seis, no era el mismo que aprovechaba y concedía los oscuros deseos de las personas…

No era ya el que había deseado dar al mundo un nuevo futuro..

Destruyendo a toda la humanidad …

Un mundo sin seres humanos..

- “Por favor, apriete el pañuelo” –le pidió con gentileza mientras Shaoran se sentía satisfecho y orgulloso de ella y Touya y el resto sufrían una severa acidez estomacal al ver a la antigua card captor cuidar de aquel asesino- “esta sangrando mucho… iré por un antiséptico”

- “¡Aléjate de él, Sakura! ¿estás demente?” –gruñó Touya- “¡tú! ¿cómo dejas que mi hermana.?”

- “No es ya el Kamui Oscuro..” –con paso tranquilo y relajado Eriol se adelantó hacia Sakura y Monou, mientras Yoko sentía como si un puño de hierro apretara su corazón al ver a quien era aún su esposo, acercarse a aquel hombre- “pero lo recuerda todo.. ¿verdad?”

Monou asintió en silencio.

- “¿Cómo podemos estar seguros de eso?” –los instintos protectores de Touya estaban absolutamente fuera de control- “es decir.. ¡quería matar a mi esposa! ¡hizo que el Sakurazukamori nos cazara a ella y a mi y sólo fue porque el señor Sumeragi mató a Sakurazuka que seguimos vivos!”

- “Shaoran tiene razón” –Yuzuriha casi suplicó- “es Fuuma Monou. Por favor.. entiendan. Kamui no hubiera querido..”

- “Kamui pidió el silencio de Shaoran ante el Concilio, porque temía bien la reacción y la incredulidad de los grandes clanes… y de todos los que combatieron o sufrieron como consecuencia de las acciones del Kamui Oscuro”- explicó Nokoru Imonoyama- “es Fuuma, como ven. Yo lo recogí y cuidé de él después del Día Prometido… al menos los siguientes dos años y puedo asegurarles que la presencia siniestra que le poseía fue destruída por Kamui Shirou”

Los Tsukishiro empezaron a lanzar miradas compasivas sobre Monou y Ayame finalmente permitió a un muy incómodo Rei salir de detrás de ella mientras los incisivos ojos de Touya no dejaron de observar al hombre que su hermana atendía, Yoko contempló con tristeza a aquel hombre y Tao dio un silbido de ruidoso alivio mientras los demás resoplaron poco a poco, más calmados..

Sin embargo, Kaho Monouhi se puso a sollozar.

- “No puedo pedirles que me perdonen… por cuanto yo mismo no puedo perdonarme ni podré jamás” –dijo al fin Fuuma- “el Kamui Oscuro mató a muchas personas, a mi propia hermana.. y fueron mis manos las que lo hicieron, porque yo, desde el fondo de mi mente, vi todo lo que pasaba aunque no podía evitarlo… eso no me exime de culpa. Maté a Kamui, a Kotori.. a mi propio tío, su esposo”

Kaho se cubrió los oídos con las manos mientras los ojos de Fuuma parecían contener el mayor dolor y pesar jamás observados por ninguno de los presentes..

- “Puede matarme.. si desea hacerlo, hágalo. No me defenderé. Durante todos estos años me he preguntado mil veces si una vida llena de atroces recuerdos y culpas como la mía vale la pena de ser vivida, pero Kamui quiso que me salvara.. y aún no entiendo porqué”

Touya Kinomoto bufó y finalmente se adelantó empujando a Sakura y a Eriol antes de mirar ese rostro ensangrentado y ordenar:

- “Ustedes dos.. deberían aprender siquiera primeros auxilios. Tú: siéntate. Hay que limpiar eso”

Shaoran resopló de alivio al igual que Nokoru Imonoyama y los esposos Shiyuu mientras Yoko y Ayame se adelantaron hacia Kaho, a la que sacaron del lugar mientras aún no se reponía del shock.

- “Denle un calmante” –Tomoyo las alcanzó y les dio algo que tenía en su cartera, como buena esposa de médico- “en cuanto termine.. Touya irá a verla”

- “Si desean, me quedo con ella..” –dijo Mei Ling- “no es tan importante que yo esté aquí.. ¿no es asi?”

Shaoran asintió y Hin Lu también dio su conformidad ante el gesto de su esposa, mientras la prima del joven jefe abandonaba el lugar con la sacerdotisa del Templo Tsukimine, sabiendo que, no importa se perdiera la reunión, su esposo se la iba a contar con todo detalle…

- “¿Porqué esta aquí, en este momento?” –preguntó al fin Shaoran a Monou, en cuanto Touya fue a revisar a Kaho- “sé que tiene autorización para verme en el momento y lugar que sea, pero no fue lo más conveniente… ¿no era esto lo que siempre quiso evitar? ¿este tipo de escenas?”

- “Si, pero mi presencia aquí no podía evitarse. El Gran Sabio me envió aquí para ayudar con lo del Prohibido… y lo menos que puedo hacer es decirles algo que descubrí”

Hien Li había descubierto, a la tierna edad de ocho años, que nada es lo que parece.

Últimamente eso era repetitivo a su alrededor y era desconcertante descubrir que nada era tan “común” y “normal” como creía.

Ni siquiera ese día.

Si, parecía normal. Lo normal que puede ser para un niño de ocho años. Es decir, levantarse, asearse, escabullirse de puntillas por toda la casa en busca de su mochila.. implorarle a May May que no hiciera ruido al irse, seguirse escabullendo por la casa para desayunar…

Eh… ¿mencioné andar de puntillas por toda la casa?

Por quinta vez en lo que iba del día, Hien asomó la cabeza con precaución. Y suspiró de alivio… ¡bien!, la máquina de ruido –léase May May- se había ido ya a clases y él aún estaba ileso. Sé que los amables lectores están pensando en Ieran Li, pero no era la imagen gélida de su abuela la que ponía a Hien a usar precauciones dignas de un ninja, era más bien otra cosa. En realidad, y de hecho.. desde hace breve tiempo que el niño casi se sentía aliviado con la presencia de su abuela, porque con el aire frío que Ieran Li destilaba por todos los poros, al menos, desde hace breve tiempo, que su presencia –o el temor de ella- era para Hien casi, casi una especie de salvoconducto, salvo por las mañanas que la antecesora familiar solía rezar e ir a la oficina..

Porque eso lo dejaba a merced de su pesadilla..

O mejor dicho.. sus pesadillas, porque eran dos.

Dos.

El niño caminó de puntillas por los pasillos de Li Manor y aún siendo tan temprano su inocente mente infantil no pudo evitar pensar en qué momento sus mañanas se habían hecho tan.. atemorizantes. Seguía sin tener magia, es decir, lo de siempre, pero debía aceptar que sus sentidos se habían agudizado enormemente, al punto tal que sabía que lo ue había hecho a sus padres enojarse.. era su falta de magia… y eso lo deprimía. ¡El seguía haciendo todo lo posible por tener magia! Y ya no le quedaban más ideas. Cada mañana contemplaba dubitativamente el libro azul llamado “Loire Cards” sintiendo una extraña opresión en el pecho, cada mañana deseaba abrirlo, que fuera un libro de cards –lo que sospechaba- y que algo mágico y especial se manifestara… probando que había algo de poderes en él..

Pero cada mañana le invadía el pánico de saber indefectiblemente que jamás tendría poderes, que intentaría abrirlo infructuosamente… y que no había esperanza para él. Por eso prefería lidiar con la incertidumbre y conservar un poquito de esperanza en que quizá, sólo quizá, al día siguiente se animaría a hacerlo y que el libro se abriría y su magia al fin se manifestaría…

- “Creo que puse el libro en mi mochila” –pensó distraídamente- “pero.. no intenté abrirlo… ¿quizá me anime en la escuela a hacerlo? ¿mis papás ya no estarán enojados si mi magia despierta?.. ¡seguro que si!.. ¡oh! ¿puse mi flauta en la mochila?, ¡¿seguro que la puse…?, no sé si…!”

De pronto, sus pensamientos se interrumpieron bruscamente. Un viento frío heló su espina dorsal y los ojos verdes se dilataron de espanto… era.. era… era… una amenaza apocalíptica. Un destino peor que la muerte. Un aura terrible que se acercaba más y más mientras su pobre cuerpo infantil se quedaba paralizado de horror. El libro que debió haber sacado de su mochila salió de su mente…  también la flauta. Las podía sentir acercarse mientras su aura atroz casi le nublaba los sentidos…

Eran ellas. Las dos. Su peor pesadilla. Algo que le espantaba y avergonzaba mil veces más que May May estrujando su cabeza contra las cosas que tenía en el pecho, el superior Hiu hablándole sobre “crecer y tener chicas” o sus padres besándose en la cocina..

El pobre niño trató de girar su cuerpo en mitad del pasillo, alejándose de la dirección en las sentía llegar. Sus piernas no le obedecían, tenía el cuerpo rígido cuando en realidad lo que deseaba era echar a correr, huir de ellas lo más deprisa que pudiera. Correr hasta llegar a China o al otro lado del planeta. Lo que fuera.

Pero no pudo moverse y ellas aparecieron por fin doblando un recodo del pasillo, parloteando sin parar, como dos pequeñas, minúsculas e hiperkinéticas cotorras.

Fue entonces, que lo vieron… y en menos de una fracción de segundos sus ojos se iluminaron -¡¿Cómo era posible que tuvieran estrellitas en los ojos?! ¿no se supone que sólo su tía Tomoyo hacía eso, y cuando era niña?- antes que soltaran un chillido capaz de reventarle los tímpanos a cualquier ser vivo en varios kilómetros a la redonda.

-¡¡¡¡HIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEENNNN!!!!

Y ambas prácticamente se abalanzaron sobre el único hijo de los Li en un lío de besos, abrazos de oso y mientras dos pares de manitos de niña me movían efusivamente cual pulpo cariñoso e histérico sobre el sufrido, magullado, besuqueado y asqueado Hien..

Que deseaba ardientemente….

Morir.

- “¡¡¡Primitoooooooooooooooooooooooooooooo!!!”

- “¡HIEEEEENNNNNN!”

- “¡¡¡¡¡QUE GUAPO ESTAS!!!! ¡DEJA QUE TE DE UN BESITOOOO!!”

- “¡¡¡QUITATE!!! ¡YO LO ESTOY DANDO UN BESO!!!”

- “¡QUITATE TU!!, ¡ESTAS SOBRE ÉL!!”

- “¡TU TAMBIEN!!”

- “¡¡¡¡HIEEEN ¿PORQUE NUNCA TE VEMOS???? ¡¡¡¡TE QUIERO MUCHOOOO!!”

- “¡¡¡YO TE QUIERO MAAASSS!!”

- “¡¡¡CUANDO SEAMOS GRANDES VAMOS A SER TUS NOVIAS!!”

- “¡¡¡TE QUIERO MUCHOOOOOO!!”

- “¡¡¡¡YO TAMBIEEEEEEEEEEEEEENNNN!!”

- “¡¡¡¿¿¿Por qué NUNCA TE VEMOS????!!!”

- “¡SIIIIIIIIIIIIIIIII!, ¡sólo en las mañanas podemos verte porque después Dama Ieran recorre Li Manor y nos dá mucho miedo!”

- “¿Porqué no vienes a vernos en las mañanas??!”

- “¡¡¡TE QUEREMOS MUCHOOO!!”

-¡¡¡¡DEJENME EN PAAAAAAAAAAAAAAAZ!!!!”

Hien no supo como logró salir debajo de esa maraña de besos, abrazos y manos de las gemelas de su tía Mei Ling: Lo Chun y Lei La. Ambas pequeñas tenían apenas seis años de edad, pero desde que empezaron a andar cada vez que veían a su muy escurridizo primo mayor caían en una especie de ensoñación colectiva, brincando sobre él y apabullándolo con su pegajoso, incondicional y apasionado afecto. Ahora ambas ya leían bien hace poco más de un año –el tiempo que, para fortuna de Hien ya los Li estaban en Japón- y siendo que eran grandes consumidoras de manga y animes de romance habían fantaseado a más no poder con su primo, por lo que hervían de ganas de probarle su afecto.

Cuando aún vivían en Hong Kong, Hin Lu se mostraba avergonzado que sus hijas fueran tan desinhibidas a tan tierna edad pero Mei Ling parecía divertirse en grande ante los avergonzados y tragicómicos encuentros entre Hien y las gemelas. Shaoran solía adoptar expresión de empatía y dolorosa piedad hacia su hijo –si él había sufrido con una Mei Ling, no imaginaba lo que era sufrir con DOS, y éstas eran más “táctiles” de lo que su prima había sido, y eso era mucho decir- mientras Sakura y Kei Lang –el único hijo de Mei Ling y Hin Lu- contemplaban en apenado y conmiserativo silencio pero sin hacer nada, las apabullantes demostraciones de afecto de las gemelas..

¡Se notaba que realmente habían extrañado a Hien en poco más de ese año que no lo veían!

-“¡¡DEJENME EN PAZ, DEJENME EN PAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAZZ!!”

Esta vez Hien gritó con todas mis fuerzas ya hundido en pánico, pero el resultado fue el silencio total. Sakura y Mei Ling habían salido de prisa a auxiliar al casi atemorizado niño pero si bien May May ya había partido al colegio, fue la presencia de la Dama Ieran –atraída por el inexcusable escándalo- lo que había dejado a todos casi congelados.

Eran aquellos ojos fríos de la antecesora de los Li.

Y Hien había pensado que iba a quedarse alli para siempre.

Pero Sakura había ayudado al niño a liberarse de sus afectuosas primitas –a las que revolvió el cabello con afecto, mientras una muda Mei Ling la ayudaba y llevaba a sus hijas de la mano a sus habitaciones, mirando a su tía de soslayo- y el pequeño había prácticamente huido rumbo al colegio.. por supuesto, había tenido que volver instantes después por la flauta …

¡Y entonces había tenido aún una sorpresa mayor!..

- “¿Hien?” –la voz de Nadeshiko le sacó de su profunda estupefacción, al recordar lo que pasó en la mañana- “¿Hien, no entras?”

El niño parpadeó y lanzó un suspiro al recordar donde estaba… en el hospital, acompañando a su primita a visitar a alguien que conocían, que curiosamente resultó ser NIÑA y no un NIÑO. Y conste que no había sido el único sorprendido de saberlo. Sus primitos, su tío y hasta el señor Monou, a quien encontraron a instantes de llegar al hospital, habíase sorprendido de saber que el pequeño escocés.. no era pequeño.

Era pequeña.

Bien, ahora tenía sentido que fuera tan bajito y menudo.

¡Era niña!

Si, hasta el señor Monou se había sorprendido.. recordó.

A todo esto.. ¿Qué hacía alli el señor Monou?

- “¿Hien, pequeño Hien? ¿Qué haces aquí?”

- “¡Señor Monou!” –los ojos verdes del hijo de Sakura y Shaoran habían reconocido al alto hombre, con quien había charlado no pocas veces- “¿Qué hace aquí?, nosotros vinimos a ver un compañero.. compañera.. de clases, que está.. enfermo.. enferma” –Dudó.

Los ojos vivaces de quien fuera hace más de ocho años el Kamui Oscuro, habían brillado con sorpresa. Desde que el Gran Sabio le enviara a ayudar a Shaoran Li con sus investigaciones sobre el “prohibido” muchas habían sido sus revelaciones, pero no se esperaba definitivamente esto..

- “¿Es una niña?, ¿Mc Nessa, el niño de las druidesas? ¿el de cabello rojo? ¡¿ES UNA NIÑA?!”

Nadeshiko asintió mudamente, sin entender de donde conocía su primo a este alto y guapo hombre que tenía tal aire de tristeza; aunque en estos momentos Fuuma Monou estaba absolutamente atónito..

- “Si, es una niña. Y no es el único sorprendido” –resopló Hien- “¿sabe las veces que nos dimos de puñetazos en el colegio? ¡al menos tres veces! ¡¿cómo se supone que iba a saber que era una niña?! ¡no habla como una y pega tan bien como un niño! ¿tiene idea de lo deshonrado que me siento!.. ¡he golpeado a una niña! ¡un hombre del clan Li no hace eso!, ¡no lo hace!!”

Fuuma Monou había salido de su abstracción ante las últimas e ingenuas palabras de Hien. Hace días que sabía que habían CUATRO estrellas del prohibido despiertas y siendo que incluyendo al prohibido eran seis, el tiempo se acababa, pero se había sentido desconcertado porque el objeto que el sabio le dio –el que le permitía sentir las auras- le indicaba hace días que una.. y desde ayer, dos, de las cuatro estrellas, se estaban debilitando. No había duda que el niño pelirrojo de las druidesas era una de las estrellas del Prohibido y sospechaba que algo le estaba pasando al niño ruso, aunque no sabía que podía afectar a la reencarnación del prohibido.. el dios de la destrucción encarnado, sin embargo, algo le faltaba.. algo más no encajaba..

Y, finalmente, la última pieza del puzzle que debía armar y descubrir los pormenores del despertar del “prohibido” estaba en su lugar.. la pieza final…

El clan Li.

- “Gracias por la charla, pequeño Hien. No tienes idea de cuanto me has ayudado” –dijo decidido, antes de marcharse de prisa- “creo que es hora que tus padres y yo tengamos una larga charla…”

- “Oye, yo sé que no hablas.. pero ¿no puedes charlar siquiera un ratito conmigo? ¡es en serio!” –Mamoru Kinomoto no la estaba pasando bien, pero no tenía otro remedio- “tu primo.. digo, prima… tuvo un accidente, desde ayer está en el hospital y nadie de tu familia ha venido a verle ni ha preguntado siquiera donde anda.. y no está despierto, digo, ¡despierta!, como para preguntarle..”

Los ojos enormes de la pequeña Tarah miraron con mudo interés al hijo de los Kinomoto pero aún así, la niña no habló y el niño empezó a enojarse, ¿qué pasaba con esa familia?, el Director Tsukishiro le había dicho a su papá que había tratado de comunicarse con las tías de Mc Nessa, pero fuera de un cortés “ocúpense de Morgan” nadie de la Casona de las Druidesas se había molestado siquiera en apersonarse al hospital o mucho menos interesarse por el estado de salud del niño herido.. digo, niña.

- “Oye, dile a tus tías que vayan a verle” pidió Kia Monouhi, que acompañaba a su amigo- “no sé como sean en tu casa pero dile siquiera a tu primo, al rubio, que le visite. ¿En qué numero de habitación está Mamoru?”

- “En el ala infantil del Hospital donde trabaja mi papá”-la nenita miraba a ambos niños sin hablar, pero parecía entender- “toma” –le dio un papel- “este es el número de habitación.. y todos pueden verle porque es el ala infantil, incluso hasta tú puedes visitarle..”

La expresión asustada en los ojos de la niña de kínder fue más que evidente y Mamoru se apresuró a tranquilizarla pero mientras el hijo de los Kinomoto procuraba hacerle entender lo buen médico que era su padre una dulce y agradecida sonrisa asomó en los labios de la pequeña…

Antes que de desmayara.

- “¡Oye! ¡no hagas esto!..”

-“¡No juegues!!!”

- “¡¡¡¡AAAAHHHH; NO SE DESPIERTA!!”

Mientras ambos niños protestaban y se asustaban a la vez, era en la lujosa residencia ocupada por Lord Ruthwen.. y su peculiar familia donde alguien más comentaba fiera y tercamente:

- “No estoy asustado. No me importa lo que digas, ¡no estoy asustado!, ¡No estoy asustado!!”

Pese al impulso y a lo que acababa de decir, la usual y desafiante voz de Gritzkorovjnail Romanova era débil y agotada cuando pronunció estas frases, pero mientras Lady Carmille Ruthwen le contemplaba con fijeza, los ojos rojizos del niño ruso parecieron aferrarse a su despótica actitud de siempre y se aferró a su testarudez como única forma de luchar con su terrible debilidad..

- “No resistirás mucho más pequeño..” –la voz sinuosa y rica en matices de la dama pareció acotar un hecho certero y el niño la miró con odio- “el tiempo se te acaba, y lo sabes..”

- “¿Y de quién es la culpa?” –replicó el rusito- “tú y él… ¡o eso!, ¡lo que sea! ¡todos ustedes son unos malditos miserables! ¡pero van a pagarlo! ¡lo van a pagar! ¡cuando tenga mi poder juro que todos ustedes van a …!”

Un vivo dolor en la cabeza evitó que terminara su amenaza. Sea lo que fuera que le pasara, el niño se apretó el cráneo como si deseara exprimírselo antes de que finalmente sus ojos cambiaran de color, y la voz.. la voz antigua brotó de nuevo de sus labios con un rictus de ironía..

- “Tienes razón.. el cuerpo del niño no resistirá mucho ya. El estúpido mocoso ha resistido más de lo que esperaba, pero no aguantará por demasiado tiempo… ¿tienes ya el conjuro? ¿han despertado ya todos los demás?”

- “Hay cuatro estrellas del Prohibido despiertas.. incluyendo a Gritzkorovjnail. Quedan dos, pero no tengo la menor idea de quienes sean o donde encontrarlos”

Los ojos azules en la cara de Romanova tenían auténtico apuro al añadir:

- “Necesito salir de este “recipiente” lo antes posible Carmille. El prohibido debe despertar antes que este cuerpo muera” –contempló la indiferente figura de la mujer ante él y alzó una ceja, pensativamente- “¿Qué es lo que ha cambiado contigo?.. el niño ha dejado de interesarte, eso es claro, aunque me es difícil de creer luego de la devoción que has tenido por este mocoso. ¿Quién es la persona que absorbe tus pensamientos, mi inteligente aliada?”

- “¿Porqué dices eso?” –protestó la aludida.

- “Porque antes hubieras entrado en pánico ante la debilidad de este cuerpo. Ahora, lo contemplas con compasión pero sin la devoción que te poseía cada vez que lo mirabas.. antes” –había una malicia antinatural en aquellos ojos azules- “¿A quién has conocido que ha capturado tu interés?.. porque me niego a creer que sea “tu esposo”..”

La hermosa mujer frunció el ceño antes de replicar.

- “Déjate de ironías. Y ayúdame a preparar la poción. No tienes fuerza para moverte y tendré que prepararlo yo misma para ti” –sonrió- “¿no es acaso una suerte que haya desarrollado poderes de nigromante, durante todo este tiempo?”

- “¿Y de quién has aprendido, Carmille?” –replicó.

- “Del mejor alquimista que pisó alguna vez la tierra.. por supuesto”

La presencia en el cuerpo de Gritzkorovjnail Romanova sonrió siniestramente antes de añadir:

- “Ya falta poco… muy poco. Y la antigua leyenda que llevamos esperando por tanto tiempo volverá a hacerse realidad, las palabras de Cuyoh, el despertar final del “prohibido” y tus planes, y los míos… al fin se llevarán a cabo. Si”

- “La profecía de Cuyoh.. si” –la voz de Lady Carmille pareció susurrar- “la leyenda que todos han olvidado… pero yo no. Yo no”

“Seis estrellas descendieron...
Astros de las sombras que traicionaron los cielos.
Antes de que los hilos del destino se enlazaran, tejió su propio destino.
Siguió las indicaciones de un familiar fallecido y adoptó una criatura
que ignoró qué es el bien y qué es el mal, pero hizo girar la rueda del destino del Reino Celestial.
Seis estrellas se reunieron y expiró el Primer Reinado del Cielo.
Aquel gobernó la órbita de las estrellas, tanto a las oscuras como a las celestiales.
Ni siquiera mi poder menciona el nombre del elegido.. el prohibido.
La llama de su espíritu arrasó el mal del universo... y más.
Seis estrellas reunidas lo dominaron todo.
Nada pudo detenerlas.
Entonces, destruyeron los cielos y el reinado del Señor del rayo y de las Tormentas”

No eran sólo las palabras del adolescente Kujaku Hoshino las que habían logrado captar el interés de todos los presentes, fue más bien el extraño tono de inexorable inevitabilidad lo que pareció helar la sangre hasta del más valiente de los presentes. Una ráfaga de aire frío parecía haberse deslizado por la espina dorsal de más de uno de los reunidos en la oficina de Shaoran Li y en el extraño silencio que siguió a esas frases todos se contemplaron casi pudiendo palpar la angustia y la incertidumbre que poblaban el aire.

Durante breves segundos, nadie fue capaz de pronunciar una palabra. Para más de uno, era la primera vez que escuchaban las frases de la leyenda perdida pero el resultado era igual: todos se sentían extrañamente sobrecogidos de temor. Aquello, lo que quiera que fuera, era demasiado antiguo, demasiado misterioso, siniestro y poderoso como para poder ignorarlo..

Y no es que los presentes no hubieran lidiado con cosas terribles en el pasado..

- “Esas fueron las frases de la primera vidente de este mundo.. la primera vidente, cuando el mundo aún era joven y el tiempo aún no empezaba a correr. Cuando fueron pronunciadas, eran una profecía cuyo desenlace dio inicio al tiempo… al tiempo que conocemos..”

- “Disculpa Shaoran” –dijo la afable voz de un desconcertado Yukito- “¿Cuándo el mundo era joven? ¿antes que el tiempo empezara a correr? ¿Cómo es eso posible?”

- “Si me lo permiten.. trataré de explicarlo del modo más simple posible” –el adolescente Kujaku volvió a hablar- “yo… sé que no es fácil. Pero les pido por favor que me escuchen. Ayer hablé con el señor Li por muchas horas, y no ha sido sencillo armar las piezas de este puzzle más antiguo que el mundo”

- “Eso no suena nada bien” –comentó Eriol, frunciendo el ceño.

Los ojos verdes de Sakura buscaron los de su hermano y su mejor amiga, y notaron que los esposos Kinomoto estaban profundamente angustiados…

¡Tanto como ella!

- “Sé que todos los presentes.. tienen o están relacionados de alguna manera con quienes poseen magia”- continuó Kujaku- “Pero me pregunto si alguna vez han pensado realmente en lo que es “tener magia”. ¿Es un.. don? ¿una extraña habilidad como dibujar, ser bueno en deportes, o ser hábil en ciencias, o tener mente fotográfica?.. ¿Qué es? ¿de donde viene esto? ¿porqué sólo algunos en el mundo la tienen? ¿porqué existen cosas “sin explicación” en este mundo?.. llámenlo superstición, mitos, leyendas.. criaturas de la noche… todo tiene un mismo origen. La magia, blanca o negra. Lo oculto, lo que no todos tienen. Lo que el mundo lógico y la ciencia rechazan”

- “Creo que esta perfectamente claro que nadie aquí duda de la existencia de la magia y de los elementos que ha mencionado, jovencito” –dijo Nokoru Imonoyama- “pero creo no estar del todo desencaminado si no le digo que las preguntas que plantea.. no tienen respuesta. Nadie sabe porqué algunas personas tienen magia y otras no, o porqué la diferencia entre las mismas personas que la practican, o el porqué de las criaturas que menciona… todos los presentes saben de sus dones… y aunque yo no tengo magia he visto mucho a las personas que la tienen; no creo que ni siquiera los que participaron en la batalla del “Dia Prometido” aquí presentes, puedan contestar, porque hay respuestas en el mundo que no podemos dar porque se han perdido en los anales del tiempo”

Kusanagi y Yuzuriha Shiyuu asintieron, pero ante la sorpresa de la mayoría fue Fuuma Monou quien replicó..

- “Yo no pienso igual” –todos se volvieron a mirar al antiguo Kamui Oscuro- “cuando.. hace años volví a ser yo mismo me pregunté muchas cosas, había mucha desesperación en mí. Deseaba con toda mi alma saber el porqué había tenido que ocurrirnos esto precisamente a mi familia, a mi hermana.. a Kamui. Y creo que la búsqueda de esas preguntas fueron lo que me salvaron de la locura. Nokoru” –se volvió hacia el rubio millonario- “tu no lo sabías, pero cuando te pedí que me contactaras con Shaoran, ése era mi objetivo. Saber. Entender. Descubrir si había algún porqué en el destino que había tenido que cargar; Shaoran me dijo entonces que tampoco podía darme una respuesta, pero a la vez me indicó que el único lugar donde podía siquiera tener una esperanza de hallarlas era con alguien conocido como “la llave de la Sabiduría” y partí a verle sin esperanzas de encontrarle porque nadie le había visto en muchos años y aún para el Jefe del Concilio no es sencillo verle.”

- “Quien quiere ver al Gran Sabio debe estar listo para arriesgar su vida” –musitó Shaoran- “vive en un lugar inaccesible y no han sido pocos los que han muerto tratando de verle. A veces, él se comunica con quienes desea.. pero alguien pueda verle por su propio gusto... eso es algo muy difícil de conseguir”

- “Si se preguntan que tiene que ver esa persona con lo que estamos hablando.. y con el Kamui, esta es la respuesta” –Fuuma leía impaciencia en los ojos de más de uno de los presentes- “fue el Gran Sabio quien dio al Concilio las pistas que les llevaron a identificar a Tsu Chin como el Heraldo de la Destrucción para la batalla del preámbulo que sostuvieron muchos de ustedes.. fue también quien brindó las pistas a todos nosotros.. a ambos bandos, porque él no podía tomar partido en los eventos.. sólo los Kamui teníamos capacidad de decisión. Pero a Kanoe, la vidente de los Dragones de la Tierra… y a Hinoto, la que fue vidente de los Dragones del Cielo.. ambas fueron entrenadas por el Gran Sabio”

- “Pues hubiera ayudado más que ese tipo dijera las cosas desde el inicio” –gruñó Touya- “nos habría ahorrado muchos problemas”

Shaoran y Fuuma Monou, suspiraron.

- “No funcionan así las cosas doctor Kinomoto” –explicó Fuuma- “el Gran Sabio es la llave de secretos perdidos y olvidados hace no siglos, sinó por eones, y como tal, tampoco le resulta fácil descifrarlos. Esta en comunicación con las personas y el Concilio cuando lo cree necesario, pero siendo el Concilio una organización que puede dejarse llevar por la sed de poder..”

- “Y lo ha hecho.. alguna vez” –aceptó Shaoran, en un susurro.

- “Pues, el Gran Sabio no está absolutamente bajo órdenes del Concilio… ni de nadie. Es efectivamente la “Llave” de secretos perdidos; cuida lo más valioso.. la sabiduría”

- “Pero.. ¿a qué viene todo esto?” –quiso saber Kusanagi- “¿sabe ese sabio de donde viene la magia, el porqué de todas las cosas que nos ocurrieron? ¿Qué hay con esa leyenda que el chiquillo..” –señaló a Kujaku- “recitó?”

- “La leyenda es la respuesta. La leyenda perdida”- Fuuma tomó aire- “todos los que tienen magia.. oriente y occidente.. hay algo que nos une en común a todos… y no es el sabio.  Es el inicio.. el principio. Todos los que tienen magia tienen lazos, de alguna manera, con un reino perdido; una civilización que se desarrolló mucho antes que el tiempo existiera. Todos los que allí vivían tenían un cierto tipo de poder “especial”, cada uno un clan, una tribu, con un don particular. Pero ocurrió una catástrofe.. y el reino se disolvió esparciéndose sus habitantes por todo el mundo, mezclándose con las gentes simples que les llamaron “dioses” en un principio… luego se fueron mezclando. El tiempo cambia.. las gentes, las supersticiones, el miedo a los que son diferentes… eventos y formas de pensar diferentes en oriente y occidente convirtieron la magia y a los que la tenían en algo “para niños” o digno de novelas. Pero todos aquí sabemos que es real”

- “Esa leyenda.. ¿habla de nosotros?” –dijo Yuzuriha- “¿del fin del mundo?”

- “No. Como escucharon.. para nosotros es una leyenda perdida.. en su momento la primera vidente dijo una profecía que hablaba del fin de aquel primer reino. De la llegada de un ser.. acompañado de otros, que destruirían el reino”

- “Bueno.. pero ¿y entonces, que?” –resopló Kusanagi- “¿porqué estamos aquí? … si no tiene que ver con nosotros. Peleamos durante el “Dia Prometido” y gracias a Kamui y a los sacrificios de muchos.. logramos otra oportunidad, un reinicio del ciclo del tiempo…”

- “Exacto. Ese es el problema”

- “¿Problema?” –se asombró Nokoru- “¿porqué? ¿no era lo correcto? ¿Qué tuvo de malo salvar la vida, lo que se debía salvar?”

Fuuma negó con la cabeza.

- “No he dicho que Kamui se equivocara. Jamás diría eso. Pero lo que dice Kusanagi es cierto… se reinició el ciclo del tiempo, la rueda del tiempo se reinició como un círculo.. volvimos al inicio… y así como el fin del tiempo trajo su criatura, su ser perverso.. su monstruo.. que fui yo...” –dijo con dolor.

- “Fue el Kamui Oscuro, señor Monou” –le corrigió Eriol- “pero todos los aquí presentes sabemos bien que el ser que poseyó su cuerpo no es usted. La esperanza de Kamui Shirou se hizo realidad y verle hablar aquí pone más en evidencia que él siempre tuvo razón. Usted y el Kamui Oscuro no eran el mismo. El fue destruido.. y usted salvado”

Fuuma agradeció con un movimiento de cabeza.

- “Gracias. Pero volviendo a lo que decía.. así como el fin del mundo trajo su criatura el Kamui Oscuro.. el inicio del tiempo tenía su propio ser siniestro. El que desató el fin del reino que les mencioné… un reino donde todos tenían magia. Por ello, este ser, para tener arrasar este reino, tenía más poder que todos. Este ser, a quien se llama “el prohibido”, era alguien que jamás debió nacer… alguien, que podía destruir a estas personas que el resto del mundo consideraba “dioses”.. porque él mismo, el “prohibido” es la destrucción encarnada. Destrucción de toda vida, no sólo la humana”

- “¿De toda vida?” –se sorprendió Yuzuriha.

- “Pero.. estamos todos aquí” –insistió Nokoru- “esa cosa fue vencida al inicio del tiempo.. ¿no?, de lo contrario el tiempo se hubiera iniciado”

Mas de una persona había palidecido ante lo dicho por Monou.. pero las pregunta de Imonoyama trajo a todos algo de calma. Calma que no compartieron ni los Li ni los Kinomoto, mientras Eriol y Yoko se sentían particularmente inquietos..

Algo estaba muy mal allí pues la expresión en los rostros de Tao, Rei y la silenciosa Naru Kiyama –bien, la cara de Rei carecía de expresión, pero la de sus compañeros era MUY seria- era un claro indicativo que las cosas estaban peor de lo que veía.

Y Fuuma Monou no les dejó equivocarse..

- “Lo que sucede es que.. el prohibido ha vuelto” –dijo, seguro- “El mismo poder desatado de Kamui al vencer al Kamui Oscuro, trajo a este mundo al “prohibido”.. supongo que por eso es que los que peleamos en el Día Prometido, están aquí.. ¿verdad Shaoran?”

- “Si” –suspiró el joven Jefe- “el Kamui.. al vencer, reinició el tiempo, y al hacerlo.. trajo de nuevo al “prohibido”.. a la destrucción encarnada”

Fue entonces que por la mente de Sakura pasaron vívidamente los sueños que había tenido sobre el joven e infortunado adolescente y de pronto lo entendió ¡por eso era que Kamui Shirou había aparecido en sus sueños, siempre llorando y pidiendo perdón!..

¿Era por eso?.

- “¿Deseas decir algo Sakura?” –preguntó Shaoran viendo la palidez de su esposa- “¿te sientes mal, deseas irte?”

- “¡No, no!.. estoy bien. No me iré…” –lo miró con los ojos brillantes y Shaoran sintió como que la mirada verde le acusaba por haber callado tanto tiempo- “pero ahora entiendo mis sueños con Kamui…. ¡ahora entiendo! ¿tú lo supiste todo el tiempo?”

- “No. Lo del prohibido no. Sólo que Kamui había muerto. Pero no entiendo que es lo que has entendido de tus sueños…”

Sakura quedó en silencio mientras la angustia, dudas y miedos ascendía por todos los presentes como un viento en el desierto…

- “¿Ese ser existe ahora? ¿saben donde está?” –preguntó Nokoru, palidísimo, antes de volverse a mirar a los Dragones sobrevivientes- “¿creen que podrán con él?”

Yuzuriha y su esposo se miraron, perplejos.. antes de negar con la cabeza y mirar a Fuuma..

- “Oye Monou” –dijo Kusanagi- “tú.. ¿tienes aún?”

- “No”

- “¿De que hablan?” –quiso saber Touya.

Los dos ex –dragones masculinos se miraron entre si con inquietud pero sin responder, siendo la esposa de Shiyuu quien replicó:

- “Nuestro poder: el poder que tuvimos… ha quedado poco más que sellado después del Día Prometido”. Apenas tenemos una sombra de la magia que teníamos” –dijo Yuzuriha.

- “Eso fue porque ese poder tenía ese día como propósito” –indicó Fuuma- “Por eso, es que yo perdí toda magia al derrotar Kamui al Kamui Oscuro y Yuzuriha y Kusanagi apenas si poseen leves poderes actualmente”

El ceño de Shaoran estaba profundamente fruncido ante las palabras de los esposos..

- “Lo temía” –musitó- “¿entonces, no pueden ayudar?”

- “Tal vez no en magia…” –replicó Yuzuriha- “pero haremos lo que podamos.. ¿Qué sabemos de este ser?”

- “La leyenda es clara: Seis estrellas vendrán.. pero es sólo uno de ellos, quien trae la destrucción. La función de los demás.. es despertar el poder de aquel” –Shaoran se volvió hacia los angustiados Kinomoto- “ya sabemos que hay más estrellas despiertas”

- “¿Cómo, que hay más?” –se sobresaltaron Nokoru y los dragones- “¡¡¿¿eso quiere decir que ya hay algunos despiertos??!!”

Los ojos azules de Tomoyo Kinomoto se llenaron de angustia y su esposo apretó los puños antes de decir, casi desafiante ante todos:

- “Nuestro hijo mayor es una de las estrellas..” –aceptó Touya, siendo que su mirada parecía despedir chispas de rabia y preocupación- “¡Pero él no es ese “prohibido” y que quiero que quede claro que no permitiré que nadie lastime a mi hijo!”

- “¡Calma, calma, por favor!” –pidió Shaoran- “se los dije a ustedes antes, y lo vuelvo a repetir: nadie va a matar a nadie y mucho menos a un niño inocente. Aún sabiendo el contenido de la leyenda perdida, no voy a consentir bajo ningún concepto que se juzgue a alguien por algo que no ha hecho y nadie va a matar a ninguna de las estrellas del prohibido, o al mismo prohibido, por algo que hizo éste en una encarnación anterior.. o por algo que puede hacer. Vamos a detener esto evitando que el prohibido despierte y nadie va a llenarse las manos con sangre.. ¡eso sobre mi cadáver!”

Tomoyo asintió y Touya también. Si hubiera sido otra persona, hubiera musitado una frase de agradecimiento hacia su cuñado, pero era Shaoran quien lo había dicho y el médico tenía bastante mal humor acumulado como para permitirse un gesto de reconocimiento..

- “Las estrellas del prohibido tienen elección sobre el bien y el mal… sólo el prohibido es destrucción hecha carne” –dijo Kujaku- “lo que me angustia es que ya están despertando varias de ellas e incluso creemos haber identificado al “prohibido”; pero siendo que no todas las demás estrellas han despertado sus poderes aún el poder del prohibido no está despierto del todo..”

- “Pero ¿porqué no está Arashi en esta reunión?” –preguntó Yuzuriha- “¡si bien su poder debe haber disminuido tanto como el nuestro, ¿no es ella la jefa de la policía del Concilio?!”

- “¡No, esa loca quiere exterminar a todas las estrellas del prohibido! ¡y yo la estrangularé si sólo se atreve a pensar en dañar a mi hijo!”

Los esposos Shiyuu y Nokoru Imonoyama se sorprendieron al igual que el resto.

- “Pero.. ¡sólo el prohibido es el peligro!” –dijo Yoko- “¡no puede realmente hablar de matar asi!”

- “Lamentablemente la señorita Kishuu no piensa así” –explicó Sakura, quien recordó bien las horribles palabras de Arashi, que ella había escuchado junto con su hermano y Tomoyo en una ocasión- “la postura de ella es acabar con todo antes que las cosas se manifiesten, sin considerar que haya un niño de por medio o que puedan haber más inocentes involucrados” –hizo una pausa- “es penoso admitir que ella tiene una postura radical y absolutamente inapelable al respecto”

Yukito y Ayame estaban horrorizados, así como Kujaku, Tao y Naru. Si habían entendido bien las cosas, la antigua dragón del cielo y actual jefe de la STN-J o la antigua Policía Secreta del Concilio prefería exterminar a las estrellas y al mismo “Prohibido” antes que manifiesten sus poderes, sin importarle que no habían hecho daño a nadie…

Aún.

Los esposos Shiyuu intercambiaron miradas profundamente apenadas antes que Yuzuriha admitiera, penosamente..

- “Yo… ahora entiendo porqué no está aquí Arashi. No puedo compartir su forma de pensar pero entiendo su postura” –había tristeza en su voz al pensar en el joven dragón del cielo Sorata Arisugawa, muerto años atrás por proteger a la propia Arashi- “Ella perdió a la persona que amaba y le prometió que viviría y que protegería el mundo por el cual él murió”

- “Eso no es una excusa” –dijo el espantado Kujaku- “las estrellas no son malignas en sí. Su gran poder despierta el poder del prohibido, pero no..”

- “¡¡Un momento, un momento!!!, ¿Cómo sabes tú todas esas cosas, mocoso?” –saltó Kinomoto- “¡Apenas si nosotros mismos lo sabemos y tu..!”

- “Soy la reencarnación de un contemporáneo de Cuyoh” –todos miraron al chico, perplejos, antes que Kujaku continuara- “pero no tengo magia en sí. Sólo puedo caminar por los sueños de las personas.. viendo, a través de sus sueños, identificando quienes fueron antes.. si son reencarnaciones, quienes fueron. Nada más”

- “Pero a mi me engañaste” –musitó Sakura- “me mentiste. Yo te vi antes, y me hiciste creer que yo no era…”

- “¿Lo conoces?” –se sorprendió Shaoran, mirando vivamente a Hoshino.

El escolar pareció avergonzado.

- “Lo siento… pero no la engañé” –dijo Kujaku- “yo… ví en usted.. en su sueño la ví con el báculo de Cuyoh, aunque no es su reencarnación. No entiendo porqué, pero Cuyoh no ha reencarnado. Usted tiene su poder, pero estaba muy confundida y le mostré.. lo que me pidió.. le mostré los sueños de esa mujer que es igual a usted.. pero oscura”

- “¿Mujer como ella.. oscura???... ¡Akasha!” –se sorprendió Shaoran- “¡¿entonces sabías que Akasha fué Zobeida?, ¿tú lo sabías, Sakura?”

- “¡No, yo creí que ella era Roxelana! ¡en el recuerdo que él me mostró..” –señaló a Kujaku- “Ridolfo la abrazaba y la llamaba Roxelana!”

- “¡Ejem..!” –tosió Eriol.

Los esposos Li –que estaban a punto de ventilar asuntos muy personales- recordaron de pronto que tenían muchísimo público y se sonrojaron antes de quedarse mudos.

- “Oh.. bueno..”-Yoko comentó, tratando de alejar la atención de sus avergonzados amigos- “siendo reencarnación de ese amigo de la primera vidente ¿puedes entonces identificar a las estrellas del “prohibido”, no es asi?”

Ante la amable mirada de los ojos grises de la joven Lady, Kujaku se puso muy rojo –Eriol frunció el ceño al notarlo- antes de asentir.

- “Si, señora. Pero sólo puedo saberlo si los veo en sueños. Por eso es que pude identificar al niño de los señores Kinomoto. Lo ví en mis sueños una vez, y el reflejo que emitía era con toda claridad la imagen misma de la “reina azul”: la reina del clan Karura, la que tenía el poder de convertir su energía espiritual en bestias a su servicio… shikigamis.”

- “¿Mamoru fue “una reina” en el pasado?” –se asombró Yukito.

- “¡No lo digas así, Yuki!” –saltó Touya- “¡mi hijo no es ninguna reina!”

Tomoyo contuvo la risa ante la frenética respuesta de su esposo, mientras trataba de hacerle entender entre susurros, que las reencarnaciones eran ambiguas y confusas, que el ser reencarnación no significaba que fueras la misma persona de tu encarnación anterior, siendo alguien con recuerdos, “asuntos pendientes” y poderes de quien fuiste antes…

Siendo que no eras el mismo.. o la misma.

- “¡Ejem!” –aceptó Kujaku- “Es la reencarnación de Karura y tiene su poder; una reencarnación no es lo mismo que la persona que fue. Tiene sus poderes, sus dones, algunas de sus características, pero NO ES la misma persona..”

- “¡Claro que no! ¡mi hijo no es una mujer!” –siguió protestando el médico mientras su fúrica mirada parecía decir que estaba dispuesto a sacarle las vísceras a quien se refiriera a su hijo de esa manera- “¡que eso quede bien claro!”

Pero había algo en la forma en que el escolar había mencionado a aquella persona llamada “Karura”, que llamó la atención de la señora Kinomoto..

- “¿Recuerdas como era esa “Karura”?” –preguntó vivamente.

- “Eh.. pues” –Kujaku trató de poner en orden los confusos recuerdos que tenía, antes de replicar- “La reina azul era poderosa en magia espiritual. El clan Karura manejaba ambos lados de la magia y ella, en particular, los dos”

- “¡Un momento!, ¿cómo que ambos lados?” –resopló Touya- “¿los dos lados del ying y yang? ¿pretendes decirme que tenía el poder del clan Sumeragi y el Clan del Sakurazukamori?”

- “Si. Esa división de los lados “blanco” y “negro” de la magia espiritual se dio posterior a Karura” –respondió Kujaku- “según los escasos recuerdos de mi vida anterior era alguien fuerte, decidida, valiente…. Y poderosa. Aunque tenía un gran instinto de sobreprotección”

- “¡Oh!” –rió Tomoyo- “no es sólo por herencia paterna, entonces”

Touya gruñó pero no dijo nada.

- “Bueno.. no sé de su herencia paterna actual, pero Karura adoraba y era ferozmente sobreprotectora con su hermana menor, Karyobinga. Ella era gentil y dulce, pero muy frágil, Karura la cuidaba como su fuera su hija más que su hermana…”

Los esposos Kinomoto se miraron… y suspiraron mientras pensaban en Nadeshiko.

- “Bien, bien…” –continuó Fuuma- “pero el pequeño Kinomoto es uno.. de los seis. Yo no puedo identificar con tanta claridad quien es exactamente cada estrella, pero si he podido identificarlos gracias a esto” –sacó una especie de medallón- “me lo dio el sabio y reacciona ante las estrellas del prohibido. Gracias a él, pude identificar a dos más: el niño Gritzkorov… el niño Romanova” –resopló, fastidiado por el difícil nombre del niño ruso- “y el.. no, la niña llamada Morgan Mc Nessa, que pertenece a la casta de las druidesas..”

- “¡Druidesas!” –repitió Eriol mientras Yoko palidecía- “¡¿las damas de Avalón?!”

- “Si. Ellas le llaman: El Archidruida” –afirmó Fuuma- “tengo mis sospechas sobre su antigua identidad como estrella, pero eso no viene al caso. Basta saber que es una de las estrellas del prohibido. Sus tías le custodian y creo que tiene mucha información sobre su rol en contra del prohibido, pero no sé …”

- “Eriol puede facilitarles comunicación con las druidesas..” –dijo Yoko con helado acento- “el tiene… “contactos” con ellas”

- “Pero esa niña esta hospitalizada” –indicó Yukito, pero nadie le hizo caso.

De hecho, más de uno de los presentes tosió educadamente ante el tono de la joven china, pero mientras Tao le lanzaba al inglés una mirada apenada, porque Eriol estaba total y absolutamente perplejo..

¡Yoko estaba siendo sarcástica, y a su costa!

- “¡Ejem!” –insistió Shaoran- “bien, hasta ahora, solo teníamos a estas 3 estrellas.. identificadas. Ahora, temo que hay más. Fuuma sospecha que el  niño Romanova es “el prohibido” en persona. Ha sentido una.. ¿dualidad?” –Monou asintió- “en él.Lo que tendría sentido siendo el Prohibido. Sin embargo, anoche, el joven Kujaku vino a verme, contándome su parte en estos insólitos acontecimientos y con él trajo la noticia que ha identificado a otra estrella más. Lo que nos daría 4.. de las 6. Y sólo faltan dos”

- “Casi temo preguntar quien es..” –murmuró Yukito.

Ayame Tsukishiro asintió mudamente, al igual que el mudo y aterrado Hin Lu.

- “Miriel es otra de las estrellas” –fue la serena voz de Rei la que dio la devastadora noticia a los incrédulos Hiragizawa- “Hoshino sospechaba entre ella y Tao.. pero..”

- “¡No, Miriel, no!” –protestó Yoko, mortalmente pálida- “¡No, mi hija, no! ¿porqué dicen eso?!”

- “El poder que usted y Tao tienen.. milady. Es el del agua”

- “¿Y eso que?”

- “La estrella del Prohibido.. el joven Rey Ryu, del clan Ryu de las aguas. Ese era su poder. Todos los clanes manipuladores de agua… tienen algo del Rey Ryu en ellos”

- “¡Miriel no maneja el agua en particular!, ¡además hay muchos clanes manipuladores de agua!” –protestó Yoko, mirando a Shaoran en busca de una confirmación- “¡muchos!”

- “Pero no descienden directamente del Fundador del Concilio ¿verdad?” –insistió Kujaku- “Shaoran me dijo que una de las esposas de Ten-Oh descendía directamente del clan Ryu, por lo cual hubo una estirpe de magos de las aguas… con sangre de Ten Oh, siendo el último de estos descendientes un clan llamado Sheng, que se extinguió en tiempos de Lead Clow, según supe. Tao me confirmó que usted, milady y el mismo, son la reencarnación de los últimos descendientes de aquel clan: Kai-Sung y Wu Fang Sheng”

Yoko –quien se había puesto de pie en un arrebato- se dejó caer sobre un sillón; de pronto se sentía tan débil y atemorizada..

¡Había estado compadeciendo a Tomoyo por los problemas que tenía por su niño y ahora ella…!

- “¡No puede ser!, ¡no puede ser!” –gimió- “¡los poderes de Miriel no son sólo en manipular el agua! ¡es una card master, como Eriol fue desde niño…”

- “Miriel no puede ser una estrella” –insistió el inglés, que tenía el corazón en un puño ante la noticia y al contemplar la reacción de su esposa.. sin poder confortarla- “Yoko tiene razón. Es una card master..”

- “A los.. ¿diez años?” –preguntó Kujaku.

- “¡Tiene siete!” –protestó Yoko.

- “Yo pude crear un mazo de cards a los seis” –informó Eriol, casi desafiante- “¿Qué tiene de extraño que mi hija pueda ser card master a los siete?”

- “Usted es la reencarnación de quien fue llamado: el Hechicero de todos los tiempos”, según me dijo Shaoran” –replicó Kujaku.

- “Si, soy la reencarnación de Lead Clow, ¿Qué con eso?”

- “Lead Clow fue el más poderoso mago occidental.. después del legendario Merlín, del cual descendía directamente por su lado paterno. Y logró crear, siendo ya adulto, lo que nadie pudo antes de él: un mazo de cards mágicas y guardianes.. seres mágicos creados puramente con magia. Pero era un adulto cuando lo hizo.. y…” –el joven Hoshino miró a Shaoran, en busca de ayuda.

- “Eriol, Lead Clow reunía en su estirpe las vertientes más puras de Occidente: Merlín. Y de Oriente.. porque su madre era una Li. No ha habido otro mago occidental que tenga esos antecedentes familiares.. y poderes. O son de Oriente o de Occidente. Y ninguno en una línea de magos tan fuerte”

Eriol asintió sabiendo bien que lo que Shaoran decía era cierto. Lo había sabido siendo Clow: había sido el ser “mestizo” de las magias de los dos lados del mundo el motivo lógico para su inconmensurable poder.. sin ningún precedente previo.

¿Entonces.. Miriel?

- “Los que demuestran grandes poderes tan jóvenes.. es que deben soportar grandes cargas. Porque la magia crece con ellos, evoluciona” –explicó Fuuma- “y siendo que desarrollarán más..”

Yoko negaba con la cabeza, histéricamente.

- “No, no ¡No!”

- “Si puede ser hermana, pero no tiene que ser tan malo. El prohibido es el ruso” –aceptó Tao abrazando a la desesperada Yoko mientras Eriol la contemplaba con más tristeza que si llorase- “pero Miriel es una de las estrellas..” –se volvió a su amigo- “y no hay duda. Dile lo otro, Hoshino”

- “¿Hay más?” –musitó Eriol.

- “El Rey Ryu, estrella del prohibido…era el único hijo de la legendaria Reina Dragón del Agua, la mejor manipuladora de agua del Clan Ryu; y si hacemos paralelismos, Kai-Sung Sheng era mucho más poderosa que su hermano… siendo que Wu Fang era el mayor”

- “Y aún sigues siendo más poderosa que yo, hermanita” –resopló Tao- “eso te dá muchos puntos similares con la Reina Dragón..”

- “Por si fuera poco.. ví a la niña en sueños.. hace poco. Lloraba, llamando a su padre” –Yoko se mordió los labios deseando gritar y Eriol inclinó la cabeza, mientras empuñaba las manos- “pero.. en su reflejo, el reflejo que pude ver…. ella era Ryu”

Tomoyo se levantó de su lugar al lado de su esposo, y junto con Sakura y Ayame -que se le unieron- se acercaron a Yoko, tratando de confortarla, mientras Eriol las miraba desde su lugar con mal disimulada envidia..

¡Lo que él daría por abrazar a su esposa en este momento!

- “Como bien dijo el joven Hoshino.. eso nos dá 4.. de 6. Faltan dos. Y debemos evitar su despertar como estrellas del prohibido” –dijo Shaoran- “las estrellas eligen el bien o el mal, y aunque tengo mis dudas sobre el niño ruso y.. el otro..”

- “Es “la otra”” –le corrigió Fuuma- “Mc Nessa es una niña”

- “Bueno. No tengo dudas sobre Miriel y Mamoru” –miró con pesar a Eriol a quien Yukito trataba de animar sin éxito- “pero los poderes de Miriel como estrella del prohibido, no han despertado aún Eriol.. Yoko. Eso es bueno. Sólo la hemos identificado y nada más. Estoy contando con Rei y necesitaré que hablen con Kerberos, para que la niña use las Sakura Cards y no despierte otros dones en ella. El pergamino rojo, donde está la leyenda perdida y donde Ten Oh deja la advertencia, dice claramente que el prohibido despertará cuando todas las estrellas despierten su poder y Ten Oh escribe de manera casi críptica, aunque da a entender claramente que si no todos despiertan su poder… nada pasaría”

- “Esta bien, es buena idea” –aceptó el inglés- “Miriel usa magia de cards, y debe seguir usándola.. no más”.

- “¿Pero quién es este Ten Oh?” –quiso saber Nokoru Imonoyama- “discúlpenme, pero eso no lo entiendo. Ya entendí que hubo una civilización perdida, que de allí nació el “prohibido” y sus estrellas acompañantes. Deduzco que fue vencido y el tiempo empezó a correr y los habitantes de ese mundo se diseminaron junto con sus poderes mágicos. Pero no entiendo quien es este Ten Oh que mencionan y que nos advierte..”

- “El prohibido y sus estrellas… combatieron al señor de esa civilización. El Señor del Rayo y de las Tormentas, el Emperador. Este, era maléfico y malvado” –dijo Kujaku.

- “Pero entonces, el prohibido no era malo” –dijo vivamente Yoko, deseando que su hija no se relacionara en nada con alguien tan oscuro.

- “No es así. El prohibido tenía dos personalidades; la normal.. una niña dulce y adorable que deseaba acabar con el maligno emperador.. y la otra: el dios de la destrucción que despertó cuando las estrellas se reunieron a su alrededor. Este lado mata sin compasión.. sin importarle sea amigo o enemigo. Destruyó al maligno emperador, pero su misión era acabar con toda vida; afortunadamente fue vencido.. pero el reino quedó en ruinas. Fue el hijo del Emperador, que era un príncipe bondadoso e inocente de todo, quien reunió a los que quisieron seguirle.. y fundó un reino oculto. Otros descendientes se diseminaron por el mundo”

- “Como bien dice el joven Hoshino” –Shaoran continuó- “muchos se diseminaron por el mundo donde pronto olvidaron lo vivido; otros permanecieron con Ten Oh y vivieron ocultos muchos siglos hasta que él tomó la decisión de desmembrar su reino. Primero, envió a sus hijos a Oriente y Occidente y de estos hijos de Ten Oh, ..” –explicó- “en muchas ocasiones, divinizados a sus muertes, aparecieron los panteones de dioses y diosas de las civilizaciones que hemos estudiado en la historia. Ten Oh había instruído también a su último hijo…  que no tenía magia, pero al que preparó para ser un señor de entre los hombres por su fuerza e inteligencia. Este hijo de Ten Oh.. o su hijo, no estoy muy seguro, es quien se le conoce en la historia como el Primer Emperador de China, el unificador de los reinos e iniciador de la Gran Muralla..”

Todos los presentes miraron a Shaoran con sorpresa..

- “Mucha gente se pregunta..” –intervino al fin Fujitaka Kinomoto- “el porqué China muestra avances que no aparecieron en otras civilizaciones hasta mucho tiempo después. Su tecnología de guerra, sus armas, su ciencia… la pólvora…”

- “Pero.. ¿porqué no los otros hijos..?” –dudó Touya.

- “Los otros habían concentrado sus esfuerzos en su magia… sus poderes” –explicó Shaoran- “al no tener magia, este hijo de Ten Oh se hizo un Señor de la Guerra y de los Hombres”

- “De pronto, mucha de la historia universal.. tiene mucho sentido ¿saben?” –murmuró Nokoru Imonoyama pensativamente- “hay muchos elementos en diversas culturas en el mundo, que son comunes: no sólo los egipcios crearon pirámides por ejemplo.. en la lejana hispanoamérica otras civilizaciones las hicieron, también en caldeo-asiria.. ¡y eso es sólo por decir un ejemplo!. Hay muchos elementos comunes en culturas en el mundo que en teoría no tuvieron contacto entre si.. y otras cosas en común, mitos, leyendas.. ¡en fin!”

- “Es porque todas, de alguna manera.. tienen un origen común. El Rey del Cielo: Ten Oh” –comentó Shaoran- “el noble hijo del maligno Emperador del Rayo y de las Tormentas.”

- “¡Hey!” –rió Tao- “¡no todos los hijos tenemos que ser como los padres!”

Yoko suspiró, al pensar en su padre –al que Tao aún creía muerto- recluído en el nosocomio del Concilio.

- “Fue Ten Oh, que había dividido ya a su pueblo entre sus hijos (los que partieron) y vivió sus últimos siglos como un ermitaño, quien visitó antes de morir al Primer Emperador de China. Eligió a uno de sus hijos como el Guardián de la Sabiduría, siendo que el joven partió con un grupo de servidores y concubinas… tomando el lugar de Ten Oh, guardando la sabiduría, el y su línea familiar, porque todo lo que se sabía hasta entonces fue destruido en la quema de los libros ordenada por el primer emperador***”

Todos los presentes miraron al joven chino con estupor..

- “¿Pretendes decir que la gran quema de libros del Primer Emperador.. tuvo por objetivo que nadie supiera de “el prohibido”?” –saltó Nokoru Imonoyama.

- “No pretendo decir que fuera bueno. Pero eso fue el motivo.. y es algo que me avergüenza de forma personal..”

La gente se miraba entre si.. ¡esto era más y más asombroso!

- “Bueno..” -resopló Tao, algo mareado por la lección de historia, que esperaba que Naru le explicara con más paciencia después- “a mi no me gustan los libros y no imagino tener que haber estudiado eso también (lo que se quemó), pero ni modo. Al menos ya no es algo de lo que yo tenga que avergonzarme.. aunque tú si, Shaoran”

- “¿Y eso porqué?” –preguntó Ayame Tsukishiro- “¿porqué Shaoran debe avergonzarse por ello? ¡el Concilio no tuvo que ver..!”

- “No. El Concilio de Hechiceros de Oriente y la Asamblea de Magos de Occidente, se crearon un poco antes por Ten Oh. Pero como bien imaginaste, Ayame, no tuvieron que ver. Pido disculpas y me avergüenzo porque Ten Oh dio la orden que el Primer Emperador de China cumplió, siendo el Clan Li el último clan que desciende directamente de padre a hijo del príncipe Li, hijo del Primer Emperador de China.. hijo o nieto directo de Ten Oh y quien dio el nombre a nuestra dinastía”

- “Y eso hace a tu clan y a ti, y a tu hijo descendientes directos de Ten Oh” –dijo Eriol, pensativamente- “Shaoran: la leyenda perdida que el joven Hoshino nos explicó habla de un despertar de aquel “prohibido” y sus estrellas. Y mencionaste una advertencia. ¿Qué tipo de advertencia trae?, ¿Qué dice exactamente?”

Sakura estuvo a punto de hablar.. porque casi se sabía de memoria la advertencia escrita con sangre en el pergamino rojo, pero como ignoraba que su esposa estaba tan bien enterada, fue Shaoran quien respondió prontamente, sin darle a ella la oportunidad:

- “El texto dice claramente, después de la enunciación de la leyenda perdida:  “el prohibido se erguirá sobre la sangre del rey del Cielo, y el poder del que vive para destruir será desatado. Entonces nada quedará vivo porque nada viviente puede hacerle frente, ya que cuando las cinco estrellas del prohibido despierten, el niño que nunca debió nacer, nacerá otra vez y acabará con toda la vida, porque él es destrucción pura, hecha carne”.. eso, es lo que dice”

Tomoyo y Yoko se estremecieron, ambas mirando a Sakura pensando en la misma frase: “se erguirá sobre la sangre del Rey del Cielo” y siendo que la dinastía Li era la última descendiente directa de Ten Oh, llamado “el Rey del Cielo” esto sólo significaba que Shaoran y Hien eran los primeros en la línea mortal del prohibido..

- “Pero lo que dijiste dice que las estrellas deben despertar su poder para que recién el prohibido nazca” –Nokoru trató de ser optimista- “.. ¡a lo mejor aún no ha nacido!”

- “La traducción… es la mayor aproximación que tenemos. Como adivinarán es una lengua extinguida y ha sido muy complicado llegar a tener un texto entendible.. nada es seguro, y estamos aún en fase de descifrar....”

- “Si” –intervino al fin Sakura- “porque existen ciertos errores en ese texto, Shaoran” –su esposo la miró atónito pero la joven de ojos verdes, continuó- “una traducción más literal sería: ““aquel que es prohibido se erguirá sobre la sangre del rey del Cielo, y el poder del que vive para destruir será desatado. Nada vivirá al final aunque la sangre y su corazón son inicio, fin, esperanza y sacrificio; pero el prohibido, aquel al que nadie pudo impedirle nacer, despertado por el poder de sus estrellas, acabará con toda la vida, porque es destrucción pura, hecha carne y sangre.. ”

Shaoran se quedó mudo de asombro.

- “¿De donde sacaste esa interpretación Sakura?” –musitó Tomoyo.

- “Si.. ¿de donde?” –quiso saber Eriol.

- “Es la interpretación más literal… hasta ahora” –la voz de Sakura era decidida- “además que el pergamino rojo que lleva escrito eso y la leyenda perdida de Cuyoh no es un pergamino común”

- “¡¡¿Cómo?!!” –se asombró el joven jefe recuperando al fin la voz y saliendo de su estupor- “¡¡¿pero, cómo lo sabes si yo lo tengo..? ¿de donde sacaste todo eso y..?!!”

- “Hice una copia fotográfica del pergamino.. y he estado trabajando en él con un experto en lenguas muertas, para descifrarlo. También corté un trozo y lo hice analizar”

- “¡¡¿¿CORTASTE UN TROZO??!!” –Shaoran estaba absolutamente escandalizado- “¡¡¡¿¿¿¿CORTASTE UN TROZO???!!!, ¡Sakura, eso en antiquísimo, tiene miles y miles de años! ¿sabes con cuanto cuidado trato el pergamino? ¡lo tengo en una cámara de seguridad! ¡no lo expongo a luz brillante! Es..”

- “Y por esas restricciones no has podido descifrarlo bien… porque ahora sé que el pergamino está vivo” –explicó la antigua card captor- “ha sido hecho de piel humana, que pese a los siglos, sigue viva….”

Shaoran estaba lívido.. pálido.. absolutamente desencajado.

- “¡Está vivo!” –Fujitaka miraba a su hija sin entender- “pero Sakura, ¿porqué dices..?”

- “Me tomé la libertad de llevarme ese trozo.. y hacerlo analizar por un experto. Asimismo copié el pergamino y he estado trabajando. No ha sido sencillo, pero hace escasos días este experto descubrió que el símbolo del clan Li,.. no… el sello personal de Shaoran” –miró a su esposo- “el mismo que usaste para las Protection cards, está en el pergamino”

- “¡Eso es imposible! ¡yo nunca lo vi!”

- “No se vé a simple vista.. sólo el análisis a nivel celular hacen visible tu sello.. en el pergamino”

- “¿Cómo estás tan segura?”

- “Lord Ruthwen lo ha visto.. y yo también”

- “Lord Ruthwen ¿no es tu tío?” –murmuró Tao hablándole a Rei- “¿no es el tutor del nene ruso que es “el prohibido”?”

- “Pues es además de eso, un experto en lenguas muertas.. y me ha ayudado enormemente. Lo que he escuchado sobre su pupilo me asusta , pero a mí me ha ayudado..”

- “¡Sakura, no debiste hacer eso! ¡mancillar el pergamino, ponerlo en manos de un extraño, alguien que no sabe nada de magia o que posiblemente sea cómplice o peor, títere del niño Romanova!” –Shaoran estaba atónito- “No entiendes lo que has hecho..”

- “Entiendo que está en juego muchas vidas y esto no es una simple pieza arqueológica, histórica o una reliquia. Soy capaz de cortarlo en miles de pedazos si están tu vida o la de Hien en juego.. ¿cómo puedes poner eso por sobre el bienestar de nuestro hijo?”

- “¡No dije eso!”

- “Por favor, jóvenes.. calma” –Fujitaka se acercó a su hija- “entiendo tus motivos querida. Y son perfectamente comprensibles Shaoran. Tu hubieras hecho lo mismo si algo antiquísimo pusiera en riesgo la vida de tu esposa…”

Shaoran estuvo a punto de gritar que no podía una “pieza histórica” por muy milenaria que sea sobre la seguridad de Hien, pero prefirió no hablar de más. Estaba desconcertado, siendo que era él quien se había preparado mentalmente para “calmar” las dudas de su esposa ¿cómo imaginar que ella estaba varios pasos adelante suyo en información?. ¡Y no era cosa de orgullo masculino ni nada de eso!.. era sólo que… se sentía tonto, ridículo..

Así que no dijo más.

- “Pues ya que es el momento, acabaré de soltar el asunto” –explicó Tao- “hay algo muy raro que se traen Romanova y Lady Ruthwen..”

Todos miraron al adolescente..

- “¡No me miren así! ¡la pedófila es esa señora y no yo!”

- “¿¿¿PEDOFILA???!!”

Hubo más de un grito espantado entre todos y Sakura sintió de pronto un extraño temor. Algo no le había gustado de esa señora la vez que la vió y acababa de recordar que esa dama le había dicho que “Hien era un niño lindo” la hizo sentirse enferma…

- “Tao, eso es una acusación fuerte” –insistió Yoko- “¡no puedes simplemente..!”

- “¡¡¡Pero yo lo vi, hermanita!!!. La tipa esa se refiere al tío de Rei como “mi esposo” pero no hace más que esperar que el rusito crezca para no ir en plan “maternal” con él. Me atrevería a decir que no le ha hecho nada.. físicamente, pero psicológicamente, es otra cosa. No me sorprende que ese niño odie a todo el mundo”

- “¿Acosa al niño sexualmente?” –se escandalizó Eriol- “¿estás seguro?”

- “Si. Bueno.. si no se llama acoso decir: “no puedo esperar a que tu cuerpo crezca para amarte como te amo”.. no sé que es. ¡El niño lucía asqueado!... será muy niño pero no se necesita ser un genio (que el mocoso es) para notar que la tipa le lanza miradas que no son precisamente de “mamá postiza”. No creo que lo haya tocado, porque el crío dijo claramente “jamás me pondrás un dedo encima, primero te mato”.. la vez que estaba yo de visita en casa de los Ruthwen y escuché y vi eso.”

- “¿Esa señora no es casada?” –preguntó Yoko, asqueada y escandalizada.

- “Si” –continuó Tao- “pero según entendí los “sentimientos” y esas cosas la tipa se las dice al mocoso cuando están solos. Dudo mucho que un esposo ande solapando esos gustos a su mujer”

- “¡Pobre Lord Ruthwen!” –musitó Sakura.

- “Pues yo no me puedo quedar tranquilo sobre eso”-intervino Yukito- “lo de la magia es algo que ustedes tienen capacidad de ver, pero yo debo hacer algo por ese niño ¡es estudiante del campus!”

- “Con respecto al niño ruso.. hay algo más” –dijo Shaoran que aún no salía de la sorpresa que Sakura hubiera tomado cartas en el asunto, cortado el pergamino rojo y trabajado en él con el lord- “temo que tendrán que acompañarme a un lugar..”

Todos se pusieron de pie y acompañaron al joven jefe por un sendero desde el cual ingresaron a un elevador privado en el cual Shaoran no pidió ir a ningún piso en particular, sinó presionó algunos números en una extraña combinación, siendo que después de unos instanes, descendieron hacia un nivel mucho más profundo que cualquier sótano, encontrándose con un gigantesco artefacto que Fuuma Monou y Kusanagi Shiyuu reconocieron al instante..

- “¡Es “Beast”!” –dijeron ambos- “¡la hiper computadora de Satsuki!”

- “¿Quién es Satsuki?” –preguntó Tao.

- “La Dragón de la Tierra cuyo poder era manejar las máquinas.. casi hasta fundirse con ellas” –explicó Yuzuriha mirando con rencor a Beast, cuya visión le traía pésimos recuerdos mientras su espíritu perro: Inuki, ladraba desaforadamente- “pero ¿Qué hace aquí?”

- “¿Porqué creen que el Concilio tiene su sede aquí, en este edificio, el Sunshine?. Porque fue en estos niveles ocultos donde los Dragones de la tierra planearon sus ataques y donde tenían a Beast, la hipercomputadora más rápida y veloz del mundo. El Concilio usa a Beast ahora, para ayudarnos a resolver problemas y es por eso.. además de indicios personales que sé bien que hay alguien más en este asunto. Hay alguien.. al lado de Romanova. Alguien, que tiene el poder suficiente para lanzar un hechizo que pueda bloquear memorias” –Sakura miró vivamente a Shaoran- “o que pueda atacar a otras personas en sueños”

La antigua card captor recordó que en el sueño que tuvo –estando Shaoran de viaje- le vió atacado por alguien envuelto en un manto oscuro..

- “¿No fuiste tu?” –preguntó a Kujaku.

- “¡No señorita.. digo, señora! ¡yo no puedo atacar a nadie, ni siquiera estando en los sueños!. Sólo veo.. veo.. nada más. No puedo hacer más. Pero hace poco tiempo yo también la vi a usted.. atrapada en un sueño y llamando a su esposo.. él aparecía.. y cuando ustedes iban a tocarse.. alguien detrás de él..”

- “Me atacaba” –dijo Shaoran- “lo sé. Ese “alguien” es quien me preocupa. Anoche decidí al fin usar a Beast para descifrar esta incógnita y mientras hacía unas diligencias tuve más indicios.. pero la respuesta que Beast me ha dado al hacer la última consulta es desconcertante”

- “¿Qué le preguntaste a esta cosa?” –gruño Touya para disimular su asombro, como el de los demás, ante la gigantesca máquina.

- “La alimenté con toda la información que tenía sobre la leyenda perdida. Anoche el joven Hoshino y yo hablamos casi toda la noche y en cuanto él se fue y mientras hacía preparativos para una diligencia plantee la pregunta a Beast. ¿Quién puede ser esta persona que tiene el poder para hacer tal conjuro, atacar en los sueños y manipular asi a los demás?. Hay además.. otra pista desconcertante. Subaru Sumeragi, el actual Sakurazukamori, está ahora interno en el nosocomio del Concilio pero estuvo matando gente y ofrendando víctimas al túmulo del cerezo durante los últimos 6 años… no asumió su rol de akurazukamori inmediatamente después del Día Prometido.. o del fin de este. No. Sólo hace 6 años. Y según me informaron los médicos que lo atienden, su locura y sus accesos de evasión.. en los que pierde totalmente la noción de su identidad, es real, pero se había visto incrementada por una sustancia”

- “¿Sustancia?” –preguntó Nokoru Imonoyama.

Eriol recordó entonces –y algo tardíamente- que el día que llevó a su suegro a ese lugar, Sumeragi le había pedido que le dijese a Shaoran que fuera a verlo.. o al menos lo único coherente de sus frases había sido “Li….. venir”, pero en medio de todos los problemas personales que había tenido, no era de sorprender que hubiera olvidado eso.

- “Sustancia” –repetía Shaoran- “Los médicos no saben que es exactamente.. porque nadie jamás ha hecho una poción como esa. Nadie tiene los conocimientos, la inteligencia, la habilidad para crear un compuesto tal que nuble tu conciencia y te lleve a un mundo ideal.. como las drogas comunes; pero esta sustancia hace más: amplía tus poderes a un grado excepcional, consume tu cuerpo en la misma medida… tal y como otras drogas embota tu percepción de la realidad pero mientras dura el efecto es más poderosa tu magia, tu evasión del mundo real, los recuerdos terribles y la eficacia de tus poderes.. mayor. En el caso del Sakurazukamori ya se hacen a la idea” –todos se estremecieron- “induce a una dependencia total.. y a la vez, degenerativa en la conciencia, la razón, las capacidades incluso motoras más básicas del ser humano”

- “¡Pobre Subaru!” –sollozó Yuzuriha- “¿realmente consumía eso? ¿Quién pudo darle algo así? ¿cómo lo consiguió?”

- “Hablé con Sumeragi casi dos horas.. si a eso se llama hablar. Pese al tiempo que esta recluído su tratamiento llevará años.. si es que alguna vez logra curarse. Pero, en medio de sus accesos mencionó al niño Romanova, por lo que deduzco que lo conoce”

Los presentes se miraron entre sí, con profundo desconcierto por un largo instante, antes que Yukito, tímidamente, murmurara…

- “Pretendes decir.. ¿Qué ese niño le daba esas cosas al señor Sumeragi?” –estaba pasmado cuando Shaoran asintió con la cabeza- “¡no, eso es imposible, es un genio, de acuerdo, pero sólo tiene ocho años Shaoran!, ¡no es posible que pudiera.. que hiciera…!”

- “No digo que no sea posible del todo..” –intervino Eriol- “pero según dicen, ese niño es un genio matemático.. no un experto en pociones. ¡Eso no tendría sentido!, ¡es demasiado niño para hacer algo asi!”

- “Pero la otra personalidad.. el “prohibido”, es ancestral, Lord Hiragizawa” –dudó Fuuma Monou- “en realidad, no es seguro, pero tampoco disparatado pensarlo, siendo que además… aquella mujer que le acompaña…”

- “¿Quién es esa mujer, Shaoran?” –replicó Sakura, temblando.

Todas las miradas se volvieron sobre el joven jefe, que suspiró, antes de admitir:

- “Lo cierto es que “Beast”, no se equivoca, pero la información que le hemos dado es ambigua y confusa.. por lo que ni yo mismo entiendo la respuesta. Todos estamos indagando y tenemos ciertas ideas sobre la gente de ese remoto pasado: Karura, Ryu, el perverso Emperador… y Cuyoh, la primera vidente. Por eso es que no entiendo como es que Beast indica que esa mujer que está al lado del niño Romanova es Cuyoh”

Todos se miraron con auténtico desconcierto, pero fue la voz reflexiva de Eriol quien pareció hilvanar más rápido una respuesta..

- “Una reencarnación.. como nosotros. Pero… ¿porqué estaría una reencarnación de Cuyoh del lado del prohibido?, ¡no tiene sentido!”

- “Menos de lo que cree, Lord Hiragizawa” –musitó Kujaku- “porque he visto en sueños a la señora Sakura…. En su primera encarnación. Ciertamente ella no fue Cuyoh, pero, la he visto en sueños, en su actual encarnación con el báculo de Cuyoh. ¿Porqué, si Cuyoh ha reencarnado, la señora Sakura usaría su báculo?”

- “Esa es una muy buena pregunta.. a la que no tengo respuesta” –replicó Eriol antes de musitar, más para si que para nadie- “y odio eso. Ultimamente me pasa con una absurda frecuencia..”

Por su parte, Sakura pensó en el rostro de Lady Carmille y la cabeza empezó a dolerle. Había algo familiar en esa mujer.. no, no era familiar.. pero si extraño. Algo peculiar en ella, algo que no acababa de entender y que, no obstante, se le hacía algo…. conocida..

Pero ¿de donde?

- “Sería mejor que traigas de vuelta el trozo de pergamino que llevaste a analizar” –la voz de Shaoran la sacó de sus pensamientos- “creo que Beast 666 podrá realizar análisis mucho más preciso basándose en lo que has investigado por tu parte. No me siento a gusto con ese Lord, tan cerca del pergamino..”

- “Es una buena persona que me ha ayudado mucho Shaoran…” –dijo la joven de ojos verdes- “y no sé como voy a poder verlo, sabiendo que su esposa es … es…”

El joven jefe frunció el ceño, antes de contestar:

- “Cuanto menos contacto tengas con ese tipo, mejor será. Aún si es inocente, puede ser una marioneta de su esposa y del prohibido dándoles información sin intención, pero eso no quita que no sea de fiar..”

- “Es un hombre muy desventurado” –insistió Sakura- “ha perdido mucho y el conocer su situación me dá profunda lástima. No se merece una mujer como esa”

- “Pues yo creo que esa mujer es mucho más que una simple mujer” –Fuuma no notaba el atisbo de riña matrimonial, concentrado como estaba en sus dudas sobre la leyenda perdida- “necesitamos tener información sobre ella y el chico Romanova, y tenerla ya. Con 4 de las 6 estrellas y sin idea alguna de las 2 que faltan, no tenemos tiempo que perder”

- “Eso es lo que yo digo” –resopló el joven Kujaku.

- “La información la tendremos a través de Beast. Pero no es la información actual la que me preocupa.. sinó la ancestral, la más difícil de conseguir, y la que más necesitamos”

- “A todo esto ¿Qué haces aquí papá?” –bufó Touya- “no es que no te concierna esto, pero no entiendo a que vino todo el misterio. Te apareciste de pronto y te quedaste con Sakura y no en casa, y estás aquí.. escuchando estas cosas, tan tranquilo…”

- “¡Oh hijo!, casi lo olvidábamos… es que… no regresé. Tuve que hacerlo. Tuve un desafortunado problema en la excavación y de hecho, Shaoran me salvó la vida..”

- “¿¿¿¿¿¿QUUUEEEE???????” –los dos hijos del arqueólogo lo miraron con sorpresa.

- “¿De qué demonios hablas, papá?” –saltó Touya, mientras Tomoyo contenía un gesto de sorpresa y Sakura miraba vivamente a su esposo, en muda pregunta- “¿Qué pasó? ¿Por qué si tenías problemas, no me avisaste? ¿estas enfermo?”

- “¿Shaoran?” –preguntó Sakura.

El joven jefe pareció avergonzado e inquieto y Eriol y los demás tuvieron la extraña sensación que esto era un asunto de famili, por lo que trataron de volver al ascensor que les había ayudado a descender hasta ese nivel, pero Fujitaka los detuvo:

- “Por favor, nadie tiene que irse” –se volvió hacia los esposos Shiyuu- “yo soy la principal razón por la su joven amiga la señorita Kishuu, no puede estar aquí, señores. Lo que sucede es que….” –tomó aire, sintiendo sobre si la mirada interrogante de todos- “hace pocos días atrás, tuve un desagradable problema con la señorita Kishuu y su gente, cuando ellos irrumpieron en la excavación arqueológica que estaba yo dirigiendo. Hubo un serio altercado entre los moradores de aquella zona, mis colaboradores y la gente bajo las órdenes de la señorita Kishuu.. ”

- “¿Qué tiene que ver esa loca, con…?”

- “¡Touya, por favor!” –Tomoyo cubrió los labios de su marido con su pequeña mano- “por favor papá… continúa”

- “Casi matan a todo el grupo de arqueólogos” –murmuró Kujaku Hoshino, con las manos empuñadas de cólera- “de hecho, mataron a mi padre…que era asistente del profesor Kinomoto. Yo no lo conocía, no lo conocí hasta hace un par de días en que me trajo la noticia de la muerte de papá pero todo esto… ¡¿no entienden que todos somos como piezas de un puzzle ancestral y antiguo? ¡y todo esta tomando su lugar hasta que finalmente el prohibido despierte y… !”

- “¡Alto, alto, alto!,¡No entiendo nada! ¿porqué esa loca y su gente quisieron matar a mi padre?” –Touya casi toma a Shaoran de la solapa, de no ser porque la mano del propio Fujitaka se interpuso- “¡¿Qué diablos sucede, papá? ¿porqué?”

- “Porque las ruinas que papá está explorando hace años… son la destruida entrada de Zemni” –replicó el joven jefe de la dinastía Li- “el reino de la leyenda perdida, la capital del Emperador del Rayo y de las Tormentas: Zemni… el lugar del que nadie esperaba, ni siquiera yo, que quedara algún vestigio”

- “¿¿¿QUE, QUE??”-casi gritó Touya.

- “¡¡¿Zemni?!!” -repitió Sakura.

- “Ni Shaoran tenía idea de lo que era… o mucho menos yo” –dijo Fujitaka- “llevo muchos años con esa investigación; incluso, encontré las primeras pistas de ella cuando tú eras un niño y Sakura poco más de una bebé” –se volvió a sus hijos- “y fue la contaminación al tocar algunas de las piezas que hallé aquella vez, lo que mató a mi querida Nadeshiko. Volví a investigar aquellas piezas cuando ustedes formaron sus propias familias, hijos… era sólo un mito, una civilización más que investigar y mi trabajo. Jamás se me ocurrió que algo de lo que yo investigara tuviera que ver con ustedes.. o las familias que han formado, es decir, ¿cómo iba a imaginar?”

- “Las casualidades no existen. Sólo lo inevitable” –comentó Eriol, muy pensativo- “esto no es casualidad ¡no es posible que lo sea!, es decir: ¿porqué usted? ¿cómo es que ninguna otra expedición antes ha hallado algo sobre ese lugar?”

Shaoran negó con la cabeza.

- “Tampoco yo tengo idea alguna de porqué es precisamente mi suegro quien estuvo a punto de dar a conocer la existencia de Zemni al mundo, pero quiero dejar perfectamente claro que esto ha provocado pánico aquí, en el Concilio. Temo que ya el conocimiento sobre el “prohibido” y sus estrellas se ha filtrado y no es sólo la señorita Kishuu la que tiene la postura de acabar con todos, inocentes o culpables..”

- “¡Nadie va a tocar a mi hijo!” –gruñó Touya otra vez.

Eriol y Yoko no fueron tan expresivos como Touya, pero la mirada en sus ojos era perfectamente legible e indicaba que estaban en total acuerdo con el doctor Kinomoto. Porque ninguno de los dos iban a permitir que nadie pusiera un dedo encima sobre Miriel e incluso Tao y Rei estaban absolutamente decididos a intervenir.

Especialmente Rei… ¡Miriel era su responsabilidad!..

- “Por eso es que los cité aquí. Porque no puedo seguir con esto solo, cuando es algo que nos interesa y atañe a todos. El joven Hoshino nos ha brindado información muy valiosa al igual que el señor Sumeragi, pero tenemos el tiempo en contra: no se si es cosa de horas, días o meses, pero las otras estrellas despertarán sus poderes y si no lo evitamos, el prohibido despertará” –la voz de Shaoran era firme al indicar- “independientemente de que mi hijo y yo seamos los primeros en su lista, el poder del que encarna la destrucción es contra toda vida.. humana o no, y debemos por eso, evitar que despierte. No nos queda tiempo, y necesitaremos trabajar juntos en esto porque no tenemos más salida y todos estamos involucrados”

- “Necesitamos más información” –dijo Eriol- “necesitamos que el Gran Sabio nos ayude directamente a entender quien es esta Lady Ruthwen y cómo contener al chico Romanova… y lo que él sea, en caso que despierte. Después de todo, alguien alguna vez contuvo al prohibido en el pasado, por cuanto fue vencido”

- “Pues que el Sabio ese venga aquí..” –replicó Touya.

- “Yo puedo facilitar los medios” –ofreció Nokoru Imonoyama- “es buena idea. El Sabio podría venir y..¿no hay forma de..?”

- “No Lord Hiragizawa” –interrumpió Fuuma Monou- “si el sabio abandona su refugio morirá, el no puede abandonarlo. Me envió aquí a mi, que lo he servido estos últimos años para que estuviera cerca de Shaoran porque el Gran Sabio teme que el prohibido busque primero a los Li, además que las estrellas y el prohibido se llaman unas a otras. Ya están 4 aquí. Las otras dos deben estar muy cerca… debo seguir rondando este lugar y tratando de ubicarlas, antes que sea tarde..”

- “Yo también hare lo mismo” –dijo Kujaku- “tomaré pastillas para dormir y…”

- “Calma chiquillo”-le pidió Fujitaka- “tranquilo. No te sobreesfuerces”

- “¡Pero..!”

- “¡Pues alguien debe ver al Sabio ese!” –saltó Touya- “¡necesitamos que nos ayude, y que no se quede mirando otra vez!, ¿Quién diablos es esa mujer, la lady esa? ¡contra qué estamos luchando?, ¡nada va a lastimar a mi hijo si puedo evitarlo!”

- “Es necesario hablar con Megumi y Byakko… y que se pongan de acuerdo con Kerberos” –comentó Eriol, mientras Yoko, Rei y Tomoyo asentían- “tenemos que mantener los poderes de nuestros niños bajo control…”

- “Yo iré a hablar con la familia de la niña herida” –comentó Yukito- “en mi calidad de director creo que puedo insistir en hablar con esas señoras y al menos…”

- “Yo también hablaré con esas mujeres” –resopló Eriol- “tengo que ir, de todas maneras”

Yoko lanzó una mirada sobre su esposo y el aludido apretó los puños.

¡Maldita Elaine!

- “Creo que el viejo Rei y yo podemos seguir visitando a su “tio” y ver en que anda esa esposa suya, ¿no creen?” –comentó Tao.

- “En lo que podamos ayudar, en lo que sea… cuenten con nosotros” –Kusanagi Shiyuu no tenía dudas- “estamos a sus órdenes... sólo diganlo”

- “Si” –asintió Yuzuriha- “y también discreción. Arashi….” –suspiró- “no comparto su postura, pero nuestra magia y la de ella, es débil ahora. Sin embargo, algo habrá que podamos hacer..”

- “¿Y quien va a ver al Sabio ese?” –preguntó Touya.

Todos quedaron otra vez en silencio, pero el corazón de Sakura dio un vuelco cuando todas las miradas convergieron, poco a poco en la persona de su esposo…

¡No, no de nuevo!

De nuevo lo mismo, lo mismo y lo mismo.

Eriol se sentía enfermo. Enfermo de rabia, impotencia y coraje. ¿Así que era por esto que el Gran Sabio había estado enviándole comunicaciones en el pasado?. Ciertamente nada parecía ser casual pero el que él no ignorara la leyenda perdida de pronto le sonaba muy lógico, aunque lo que detestaba profundamente era no haberse dado cuenta de todo antes.

Algo o alguien… estaba detrás de todo esto. Eso era claro, Shaoran y los otros tampoco lo dudaban, pero todos habían estado tan distraídos con sus propios temores y problemas que no habían notado nada y quizá no hubieran empezado a “ordenar” las piezas de aquel complicado acertijo de no ser por aquel chiquillo, el compañero de Tao y Rei; pero las noticias habían sido malas para todos y siendo que no era el único con problemas matrimoniales –aunque quizá si el de los más graves- no envidiaba en lo más mínimo la posición y carga que Shaoran tenía que asumir.

Su propia situación era amarga y horrible.

Yoko no había aceptado hablarle, no quería saber nada con él. Desde que él se apareciera en su departamento –por cierto ¿Qué hacía Regina alli?- la joven china le había eludido hábilmente y pese a sus reiterados intentos, sólo había logrado miradas dolidas –y no es que no fuera consciente que no las mereciera- y silencios. Lo único que Yoko le había dicho en firme –antes de salir por su lado, al fin de la reunión- era que por favor charlara con Miriel, porque la niña estaba muy mal..

¡Como si él no supiera eso!.

Le había dolido horrores saber que su hija lo llamaba en sueños.

Al menos su padre se había comprometido a lidiar con Regina y estaba con Miriel ahora, pero pese a que estaba en camino a ver a su hija –que le esperaba con Lord Hajime en una linda heladería- sentía la boca seca y la cabeza revuelta…

¿Cómo iba a explicarle a su pequeña lo que estaba pasando entre Yoko y él? ¿cómo decirle a una niña de siete años que había traicionado a su esposa, a su familia, que había roto todo lo que tenían por mero orgullo, necedad y por haber sido tan ciego de caer en una trampa tan ridícula?. Peor aún. Ni siquiera tenía idea de cómo iba a decirle que era probable que….. tuviera un hermanito.

- “No, no… ese niño no es mío, ¡no lo es, no lo es!” –pensó frenético- “es una mentira más de esa zorra, estoy seguro. Pero aunque odie admitirlo.. es una posibilidad, y es mejor que Miriel lo sepa por mi, y no por aquella bruja. Si es cierto lo que Tao me contó en el receso… ¡si aquella mujer le ha dicho esas cosas a Miriel, tengo que decirle la verdad, yo mismo! no es justo que mi nena culpe a Yoko, cuando el que se equivocó fui yo. Pero.. ¿cómo decírselo?”

¡No quería que Miriel lo odiara!. No había nada peor que ver el dolor, la desesperanza y el sentimiento de sentirse traicionado en los ojos de la persona amada…

Y Sakura lo sabía muy bien. Allí, en la habitación, Shaoran estaba haciendo otra vez su maleta de viaje y ella no podía menos que mirarlo sintiendo que su corazón estaba apretado en un puño.

No podía criticarlo por hacer lo que debía hacer. Esta vez no eran ellos dos; era algo más grande lo que estaba en juego: Hien, su seguridad, su vida; y ambos, en tácito acuerdo, sabían que su hijo era prioridad por encima de todas las cosas que ambos tuvieran que reclamarse, decirse o gritarse. Ya no eran niños. Eran adultos y por mucho que odiara admitirlo, sus problemas matrimoniales no era lo único en el mundo, pero era en instantes como aquellos que Sakura deseaba ardientemente que si. La noche anterior había esperado a su esposo con ilusión de arreglar las cosas entre ellos, pero hoy, que finalmente todo lo que se habían ocultado se había puesto “sobre la mesa” se sentía herida, dolida, triste, ante el conocimiento súbito de todo lo que él le había ocultado..

¿Porqué no sólo podían decirse que se amaban y mandar todo a paseo?

¿Por qué no era todo tan sencillo como antes, cuando eran niños?

Lo amaba. Lo sabía. Sabía que él la amaba también.. pero ya no era tan simple.

¿Porqué no era tan simple?

- “Dejaste esa pieza.. allí” –musitó.

- “Gracias”

Otro silencio y Sakura negó con la cabeza… ya no soportaba más esa situación.

- “Mejor lo hago yo, Shaoran” –pidió acercándose- “déjalo, es mejor que yo..”

- “No” –replicó sin mirarla.

La joven de ojos verdes se congeló. ¿Porqué no era más fácil decirse todo lo que deseaban decirse? ¡cuando él volvió la había besado y todo parecía tan diferente, tan fácil, tan simple, pero ahora lo sentía otra vez a millas de distancia de ella!, ¿porqué?. Por su parte, Shaoran tenía las emociones a flor de piel. No quería volverse y ver a su esposa. No, no era lo adecuado. Tenía las palabras de Wei en su cabeza pero a la vez –y aunque se odiaba por eso- recordaba la forma en que ella había defendido a aquel sujeto, Ruthwen y las palabras de su madre taladraban también su mente. NO dudaba de Sakura, especialmente sabiendo que ella había pasado todo ese tiempo investigando, pero a la vez, ella….

Ella…

Ella no le había dicho nada. Nada. Ella sabía lo que pasaba y se había callado, había obrado por su lado sin decirle ¡y se había sentido tan estúpido, tan tonto cuando dijo lo del pergamino ante todos! ¡cuando lo acusó de poner “una reliquia” por encima de la seguridad de Hien!, porque todo lo que les rodeaba ahora había caído sobre ellos como una marea de angustias y de pronto se sentía absurdo, débil, ridículo y a la vez… no quería reclamar, gritar, o decir algo.

“Todo vuelve a empezar”
Intérpretes: Laura Pausini y Luis Fonsi.

“Tras la marea nadie tiene sed
Nos lastimamos suficiente
cuesta mirarnos frente a frente

La verdad, sólo deseaba besarla y decirle que nada más en el mundo importaba que ella, su hijo y él, pero no era posible. Estaban rodeados de conflictos y ambos se habían callado demasiadas cosas, hiriéndose en el proceso. ¿De qué había servido ese agónico viaje a Venecia y a Chipre, si no confiaban en ellos mismos, si no eran capaces de decirse… lo que sentían?

- “Shaoran, es mejor que yo lo haga..”

- “¡Demonios, Sakura! ¡lo hago yo!”

El joven había golpeado violentamente la pared más cercana con su puño, sin poder controlar más la tensión y Sakura le había contemplado con los ojos húmedos de lágrimas contenidas mientras deseaba llorar, correr, abrazarlo y decirle tantas cosas, pero se sentía herida y le dolía…

Le dolía verlo así.

Le dolía sentirse … así.

Después de un puño contra la pared
de dónde arranco yo un abrazo
mientras tú juntas los pedazos


Es preferible callar

necesitamos el silencio para respirar

Un tenso silencio siguió. Ella deseaba ardientemente llorar y él sentía que el peso sobre su corazón era más y más fuerte, casi ahogándolo por segundos. ¡La amaba, la amaba!, pese a los silencios, a las cosas que se habían ocultado, a que ya no era tan simple como solo amarse uno al otro, el sentimiento no cesaba!.. estaba allí. Quemando, arrebatando.. pero ya no era suficiente. ¡Felices Ridolfo y Roxelana que no tuvieron que lidiar con estos malditos problemas de “ser felices para siempre”!, ¿porqué no era tan simple?

De pronto, Sakura se hundió en sollozos y el corazón de él pareció hundirse.

No, no lo soportaba más. Podía aguantar lo que sea, pero verla llorar, por su culpa, era más de lo que él podía hacer..

- “¡Sakura!” –gimió- “¡por favor, no llores! ¡yo..!”

- “¡Me odias, ¿verdad?!”

- “¡Claro que no!, ¿cómo se te ocurre?, ¡soy tu esposo, tu marido!”

- “¡¿Qué se supone que deba pensar?! ¡te vas por meses, sin comunicarte conmigo una sola vez! ¡usas a Hin Lu para “enviarme comunicaciones”! ¡no sé donde estás, que te pasa, si estas vivo o muerto y regresas… me besas y yo… yo!!”

La joven se sentó sobre el lecho, deshecha en lágrimas de tensión, angustia, rabia y cólera, mientras él la miraba con una horrible expresión de culpa en el rostro..

- “Nunca quise hacerte daño, Sakura. Lamento mucho si te ofendí… cuando llegué y te… besé de esa forma”

- “¿Cómo puedes ser tan tonto?” –protestó ella- “¡no es eso lo que me molesta! ¡es que no sé ya como tratarte!, te vas, me ignoras, luego regresas y pienso que todo va a ser como antes; pero anoche no llegaste… y te esperé. ¡En la oficina dijiste que íbamos a hablar anoche, y yo, estúpida de mí, pensé, por la forma en que me miraste.. pensé que me habías extrañado tanto como yo, pero no viniste!”

- “¿Crees que yo quería pasarme la noche charlando con un mocoso sobre un dios de la destrucción?” –protestó él a su vez- “¡pero no tenía otro remedio!”

- “¡Lo sé!, ¡pero te fuiste tanto tiempo!”

- “¿Y porque crees que me fui?” –estalló él, sintiéndose horrible y criminal por verla llorar- “¡me fui porque no soportaba más todo esto! ¡porque me estaba volviendo loco!” –la tomó por los hombros y ella notó que él también tenía los ojos húmedos cuando al fin admitió- “¿tienes idea de lo que sentía cuando tu llorabas por Rasetsu en sueños, justo después que yo te había hecho el amor? ¡no soy de piedra, Sakura! ¡me dolía, me dolía tanto como si me estuvieras apuñalando el pecho!, ¡me sentía como un imbécil, una basura! ¡un patético hombre cuya esposa soñaba con otro!”

La voz de él se quebró y el joven chino inclinó la cabeza para que ella no le viera llorar de rabia, dolor y humillación. Por su parte, Sakura dejó de sollozar y estaba aturdida y confusa al verlo así…

Llora conmigo hasta que el cielo sea cielo
Hasta que el frío que hoy sentimos se convierta en fuego
Hasta que llore el mar
y el beso que quedó vacío ocupe su lugar
Y todo vuelva a empezar

Si, ahora lo entendía.. ahora estaba claro. El lo había malinterpretado todo, ¡había sido una equivocación!

- “Tu fuiste Rasetsu..” –le dijo acariciando su rostro, obligándolo a levantar la mirada- “tu fuiste Rasetsu… lloraba por ti, aunque no lo sabia”

- “¡Pues yo tampoco lo sabía! ¡por eso me sentía fatal!” –gritó él, poniéndose de pie de un salto, antes de cubrirse el rostro con las manos- “perdona. No debí… no fue culpa tuya. Siempre supe que no era tu culpa, que era una reacción inconsciente tuya, pero me dolió mucho más de lo que te puedas imaginar. Ahora sé que yo.. que fui… bueno. Ya sabes. Pero, yo no lo sabía entonces y no tienes idea de lo descorazonador que es que la mujer que amas llore por otro justo después de que la has tocado. Por eso me fui… ¡ya no podía soportarlo! ¡no podía verte sin pensar que te forzaba, que realmente no querías estar conmigo!”

- “Yo estaba confundida.. pero nunca dudé de mi amor por ti”

- “Pues perdona. Pero yo no estaba seguro de eso” –dijo, frunciendo el ceño- “y… esto ya no tiene sentido. Ya sabes quien fuiste, ya sé quien fui.. y hay prioridades. ¡Hien es prioridad! Ninguna reliquia es más importante que mi hijo, Sakura.. y me voy por eso. Para averiguar más sobre lo que pone en peligro a nuestro hijo”

- “¡No dije eso por herirte, Shaoran!” –protestó- “no malinterpretes las cosas, ¡yo no..!”.

- “Lo sé, no importa. ¡No somos niños Sakura, hay más a nuestro alrededor que nosotros!” –la tomo por los hombros una vez más- “sólo quiero que sepas… que lo que siento no ha cambiado. No cambiará nunca, pase lo que pase. Hay cosas que ahora debemos considerar, pero nunca dudes… ¡nunca dudes de mi!”

- “¡Yo no..!”

- “Dudaste. Lo sé. Yo dudé de mi mismo. Tus celos absurdos sobre Akasha son eso.. dudas”

- “¡¡No son absurdos!!” –protestó ella.

- “¡Si lo son!, ¡yo también siento celos absurdos que no puedo evitar, lo sé!, ¿crees que me sentí feliz cuando defendiste a ese Lord ante nuestros amigos? ¡¿el mismo Lord con el que has pasado tanto tiempo en mi ausencia?!”

- “¡YO NO TENGO NADA CON EL, SHAORAN!”

- “¡LO SE!.. ¡YO CREO EN TI, SE QUE NO TIENES NADA CON ÉL!, ¡SE LO DIJE A MI MADRE CUANDO VINO A DECIRME COSAS SOBRE TI Y ESE TIPO!” –la joven quedó atónita ante la revelación- “¡pero eso no quita que no me guste ese hombre, que me sienta molesto, incómodo, celoso, de que hayas pasado tanto tiempo con él, aunque sé que es por una investigación, sé que es por algo que no me dijiste, que me ocultaste!”

- “¡Tu también me has ocultado muchas cosas!”

- “¡LO SE!, ¡me siento fatal por eso!”

Pasan las tardes sin mirar... sin ver
Nos aguantamos el cariño
Por no portarnos como niños

Shaoran soltó los hombros de su esposa –había estado casi zarandeándola- e inclinó de nuevo la cabeza, apretando los puños de rabia y vergüenza. Porque sentía vergüenza. Aquí estaba él, Jefe de un clan, de una organización, cabeza de familia, padre y esposo.. admitiendo ante la mujer que amaba que en el fondo estaba tan confundido, inseguro y lastimado como cualquier hombre joven de 29 años que se sentía celoso, y que se sentía sobrepasado por lo que pasaba a su alrededor..

Le habían educado para ser fuerte. Para no ser débil. La debilidad no era aceptada en el Jefe del Clan Li. Ante nadie. Pero allí estaba él, admitiendo públicamente y ante la mujer que amaba que era sólo un joven celoso, confundido y angustiado, que había hecho un sinfín de tonterías, sintiendo sobre sí la mirada compasiva de los ojos verdes de su esposa. Y aquello le ofendía. Odiaba que ella le mirara con compasión. Era… ¡era un hombre, era un Li!

Fuera estúpido, o no, ¡eso ofendía su orgullo masculino!.

Ella, por su parte, lo contempló captando al fin la horrible tormenta que había sacudido a su esposo y su matrimonio todo este tiempo. El ahora estaba herido, y se sentía humillado y lastimado casi tanto como ella…y ella lo único que deseaba era..

Besarlo.

Y así lo hizo, empinándose hasta convertir el beso en una dulce caricia… llorando, llorando por ella, por él, por Roxelana y Ridolfo, por las dudas y los miedos que ambos sentían..

Mejor sentarme al borde de tu piel
que echarle sal a las heridas
de quien mas amo en esta vida

La calma está por llegar

en cuanto aclare la tormenta
Nos vamos a encontrar

Lo brazos de él rodearon su cintura y sus labios respondieron ansiosos, hambrientos, como si ella fuera el dulce néctar que anhela el hombre sediento en el desierto; llorando también mientras la besaba, así como ella lloraba por las vidas que habían tenido y perdido.. por lo que habían estado a punto de perder esta vez, por el miedo, por el dolor, por la angustia..

Pero más que todo…

Porque pese a todo, el amor de ambos seguía allí.. firme y fiero. Fuerte e inexorable, aún en medio del tumultuoso mar de angustias que les abatía..

Llora conmigo hasta que el cielo sea cielo
Hasta que el frío que hoy sentimos se convierta en fuego
Hasta que llore el mar
y el beso que quedó vacío ocupe su lugar
Y todo vuelva a empezar

- “Shaoran yo…” –ella se separó un instante, para respirar- “yo nunca, jamás… sólo tu has sido.. serás..”

- “Lo sé” –susurró él, casi sobre los labios femeninos- “Y es igual conmigo Sakura. Hice un viaje largo, hablé con el Gran Sabio, pero entonces sólo hablé de mi, de mis dudas y miedos… y no hallé respuestas. El me dijo entonces que debía buscar mis propias respuestas y fui a varios lugares… Venecia, Famagusta..”

- “¡¿Estuviste..??!!”

- “Si” –los ojos canela de él brillaban como brasas- “Allí recordé la muerte de Roxelana y Ridolfo. Allí supe que yo había sido Rasetsu también. Y tu fuiste Shara. Allí supe que mis recuerdos fueron bloqueados de alguna manera… por alguien cuya identidad aún desconozco. Por ese alguien que ha estado saboteándonos y destrozándonos… y a quien voy a hacerle pagar eso”

- “No más secretos”

- “No”

- “¿Aún por el Concilio?”

- “El Concilio puede irse al diablo..”

Tomo distancia y sigo aquí
Tan lejos y tan cerca de tí
Que no me faltó... (No me faltas)

Sakura rió al fin, sintiéndose súbitamente feliz y más aún cuando la boca de él la buscó de nuevo, ella le contestó con toda su alma, sintiéndolo a su lado, vivo, amante, tierno y a la vez apasionado, tocándola, sintiéndose uno al otro, al fin completos vivos, juntos, pero cayeron sobre el lecho y la antigua card captor gimió ante la molestia, pues aunque estaba hundida en el lecho, una de las tapas de la pesada maleta le presionaba el brazo.. incomodándola. Aunque fue ese contacto lo que la hizo volver a la realidad, estremeciéndose de pronto entre los brazos de su esposo..

- “¿Sakura?”

- “No tenemos tiempo para esto” –suspiró, acariciando su rostro con ternura, y mordiéndose los labios, porque no anhelaba nada más que él la siguiera tocando- “debes irte ahora…debes ver al Gran Sabio” –lo abrazó, estremecida- “¡Oh, no quiero que te vayas! ¡no quiero que nada en el mundo exista más que tú y yo, aquí y ahora!.. pero… tengo tanto miedo de que aquel “prohibido” despierte… y les haga daño a ti o a Hien..” –sollozó, abrazándolo con todas sus fuerzas- “¡no quiero perderlos, no podría soportarlo y por eso debes irte!.. tengo tanto y tanto que decirte… ¡tanto, tanto, pero tengo miedo de retenerte ahora y perderte después, perder a nuestro hijo! ¡no podría soportarlo Shaoran!”

- “No llores, por favor” – le dijo antes de ayudarla a levantarse del lecho y limpiarle las lágrimas- “no soporto que llores. Nada va a pasar y mucho menos a nuestro hijo.. mírame Sakura: ¡Mírame!” –la obligó a mirarlo entre lágrimas-“ te lo juro, por el cielo o el infierno, por todo lo que hay en esta vida o la otra, pero te juro que nada ni nadie tocará la vida de Hien mientras yo viva, mientras me quede un solo aliento de vida…” –resopló- “¿me crees, verdad?”

Ella tembló más aún y se arrojó a sus brazos sollozando, aún más asustada que antes..

- “¡No me digas eso nunca!” –gimió- “¡me das miedo! ¡me das mucho miedo! ¿no lo entiendes?, ¡sé de lo que eres capaz! ¿crees que no recuerdo como te encontré en la Torre de Tokyo” –él suspiró y Sakura empapó el pecho masculino con su llanto al recordar la espantosa visión de él, crucificado entre los retorcidos fierros de la torre- “¿acaso no entiendes que esta vez no tienes que protegerme a mi? ¡esta vez soy yo quien debo protegerlos a ti y a nuestro hijo!”

El joven jefe abrió la boca… casi pasmado..

- “¡Pero Sakura..!” –murmuró avergonzado- “¡¡eso!!.. ¡¡yo…!!”

Los labios femeninos lo besaron de nuevo con pasión, ardor, temblor y locura y el joven jefe no pudo menos que aferrarse a su esposa con todas sus fuerzas, aturdido ante la tumultosidad de los sentimientos que atormentaban a la mujer que amaba.. ¡que tonto había sido! ¿cómo pudo olvidar que se encontraba ante la misma niña que le había vencido la primera vez en la captura de cards? Y es que aunque le avergonzaba recordarlo, ella había sido quien le había derrotado en esa ocasión siendo más fuerte con su ternura y sonrisas que él con su terquedad y sus intensos deseos de superación..

¡Pero es que era tan fácil olvidar que esta joven mujer, su esposa, era más poderosa que él!

- “No me importa que seas el señor de tu clan o del Concilio..” –le dijo Sakura, finalmente- “tú y Hien son mi vida. ¡Si no te cuidas, si algo te pasa a TI o a nuestro hijo…!, ¡me matas Shaoran!” –le dijo ahogadamente y él se sofocó- “¡no quiero perderles, no los soportaría! ¿lo entiendes?, ¡me volvería loca, me mataría, no valdría la pena vivir así! ¡NO VALDRÍA LA PENA!”  

Se que la rabia es pasajera
Y aunque otra guerra espera...
Yo no me marcho, Tú no me dejas!

Llora conmigo hasta que el cielo sea cielo
Hasta que el frío que hoy sentimos se convierta en fuego
Hasta que llore el mar
y el beso que quedó vacío ocupe su lugar
Y todo vuelva a empezar...

“Todo vuelve a empezar”
Intérpretes: Laura Pausini y Luis Fonsi.

Los sollozos lograron cortar las apasionadas frases de la antigua card captor y fue su esposo quien suspiró y sonrió mientras la abrazaba con todas sus fuerzas. Si, ella era más fuerte que él, sin duda, pero a la vez era tan frágil y gentil que él mismo solía olvidar el valor y la determinación ocultos detrás de ese hermoso rostro y esa adorable sonrisa, aunque eran las últimas frases de Sakura las que le llenaron de extraño temor mientras recordaba lo que sabía de Shara, la fiel esposa de Rasetsu…

Ella se había apuñalado con el propio cuchillo de su esposo al saberlo muerto…

¿Y Roxelana?

- “¡Oh Sakura, por favor no digas eso! ¡no lo pienses siquiera!” –se estremeció mientras pasaban por su mente los recuerdos de Ridolfo Mocenigo, en los que contemplaba a la joven princesa turca arrojarse con el desventurado capitán veneciano a la hoguera, para morir a su lado- “¡por favor, por favor!, ¡no me asustes más! .. ¡te lo imploro!” –temblaba de la cabeza a los pies al murmurar- “Hien… vá a salir bien de esto, no permitiré que nada le pase, pero tienes que prometerme que…”

- “¡NOO!, ¡Vamos a salir de esto los TRES, Shaoran!.. ¡los tres!”

- “¡Sakura!”

- “¡NO SHAORAN, NO!” –gritó ella entre lágrimas, hundiendo su rostro en el cuello de él- “¡NO, NO!”

Las lágrimas no la dejaron continuar y Shaoran no pudo insistir. Cada una de las lágrimas de su esposa eran como puñales y no podía soportarlo más. Las palabras de Wei volvieron a su mente y su pedido final de que “no sólo estuviera dispuesto a morir por los que amaba, sinó más que todo a vivir” le hizo suspirar una vez más.

No podía luchar contra Sakura.

Jamás había podido.

Ella había vencido otra vez.

- “Esta bien. Voy a cuidarme muy bien. Te lo juro. Pero no llores más… ¡te lo suplico!” –gimió mientras procuraba secar las lágrimas que empañaban los ojos verdes- “¡tenemos tanto que decirnos Sakura! ¡y tan poco tiempo!.. ¿dónde está Hien?”

Ella enjugó sus lágrimas y apoyó su cabeza otra vez sobre su pecho, sintiéndose extrañamente confortada al sentir el rítmico latido del corazón de Shaoran..

¡Hubiera podido quedarse así toda la vida!

- “Fue a ver a la niña herida.. con Nadeshiko” –murmuró al fin, acongojada al saber que él debía marchar sin más dilaciones- “May May irá a recogerle al hospital. Yo le diré que tu tuviste que…”

Los ojos canela de él brillaron divertidos antes de que sus dedos acariciaran los labios femeninos y ante el asombro de ella, arrojó la aún abierta maleta –que les dejaba bastante incómodos sobre el amplio lecho, porque era una maleta muy grande- al suelo de una patada… para ceñir a su esposa contra su cuerpo con más fuerza aún y mirarla con un brillo apasionado en sus ojos..

- “Le dije a Hin Lu que tuviera el avión listo.. cuando yo saliera de aquí”-susurró suavemente sobre la oreja de ella, que se estremeció violentamente- “no se irá sin mi. Sea que salga de aquí hoy…. o mañana”

- “¡Shaoran!”

- “¡Tengo tanto que decirte, hablarte..y contarte Sakura!” –musitó apasionada y atropelladamente-“pero aunque odio admitirlo, eso tendrá que esperar. Sin embargo, lo que no contener más es lo mucho que necesito amarte, tocarte.... sentirte mía y sentirme tuyo. No tengo mucho tiempo, pero no puedo vivir un solo día más sin amarte.. yo..”

El joven jefe no pudo decir nada más, porque los ojos verdes habían casi respondido a sus frases casi oscurecidos de pasión y antes de que él terminara de hablar, Sakura lo había empujado sobre las almohadas besándolo con una pasión tan arrebatadora como la que él sentía.. Necesitaban hablar y decirse muchas cosas, pero en este momento, en este instante precioso, en este ahora, ambos sentían una urgencia vivísima en comunicarse en un sentido mucho más íntimo, sensual, intenso, en un lenguaje de caricias y besos, de contacto de cuerpos y almas, haciéndose el amor dulce y apasionadamente, siendo que la habitación quedara envuelta en penumbras, suspiros y gemidos entrecortados mientras ambos se hundían en la avasallante sensación de sentirse uno al otro al menos una vez más, porque se habían anhelado tanto…

¡Tanto!

En ese instante, una feliz Mei Ling ahogaba risitas nerviosas en el pasillo y Hin Lu forcejaba con May May, que deseaba poner el oído sobre la puerta, para no perder detalle, porque a ninguno de ellos se le había escapado la oscuridad y el repentino silencio en la habitación de Sakura y Shaoran y estando ellos dos allí… y solos, luego de ¡tanto y tanto tiempo!. ¡Al fin y al cabo Hin Lu y Mei Ling estaban casados!, de inocentes no tenían nada, y mucho menos la pícara May May. Pero era en consideración a que él sabía bien que su joven señor había anhelado estos fugaces instantes de dicha con Sakura, que el leal Hin Lu ordenó –con la mayor dignidad posible- a May May que fuera de una vez por Hien al hospital…

- “¡Pero tío…!”

- “Deja.de.oír.detrás.de.la.puerta” –insistió el secretario, con el rostro rojo- “es bastante tarde y quedamos con los Kinomoto que iríamos a recoger también a Nadeshiko.. así que aún debes llevarla a su casa antes de traer aquí a Hien. Mejor te apuras y…” –notó al fin que la chica, en lugar de hacerle caso había sacado un vaso de quien sabe donde y escuchaba ayudada con eso- “¡DEJA DE HACER ESO! ¡dales algo de privacía, por favor!.. ¿acaso no tienes ni un poquito de vergüenza?”

- “No” –replicó la chiquilla mientras el pobre secretario se cubría el rostro con las manos y Mei Ling contenía la risa- “¿porqué había de tenerla? ¡lo que lamento es no haber instalado una cámara allí!”

- “¡YA VETE DE UNA VEZ ANTES QUE SHAORAN SALGA Y NOS MATE A TODOS!”

- “¡Uy, que carácter!... haz algo también con él tía Mei..”

Mei Ling se puso rojísima y antes que Hin Lu se sobrepusiera del sofoco que le dio, la chiquilla echó a correr pidiendo un chofer y gritando a su vez que ella no iba a explicarle a Hien la ausencia de sus papás para la cena..

- “¡Oh, es cierto!” –aceptó el secretario, que casi le pone ojos de cachorro a su esposa- “Mei Ling, ¿tu se lo explicarás, verdad? ¡Hien no se atreverá a hacerte muchas preguntas, pero si es a mi, si lo hará…!, ¡me dirá que donde estuvimos y querrá que le diga que asunto importante hace que sus papás no cenen con él esta noche!”-ahora si que Hin Lu no disimulaba su desolación- “¡Y no sabré que contestarle!!”

- “¿Así que crees que no van a salir de alli hasta mañana?” –rió Mei Ling, feliz de ver la cara apurada de su esposo- “¡oh, mejor que May May y Hien coman solos esta noche! ¡tú te iras mañana con mi primo, Hin Lu!”

El secretario se puso más rojo aún, pero negó con resignación.

- “¡¡Mei Ling por favor!!. Ellos están tranquilos porque saben que estamos aquí para cuidar de Hien…”

- “¡Bueno, lo enviaremos a dormir temprano!” –rió Mei Ling- “y creo que encerraré a May May en su habitación!, esa niña es capaz de pasarse toda la noche detrás de esta puerta… o detrás de la nuestra”

Una gruesa gota de sudor apareció sobre la cabeza del secretario, mientras agradecía que Dama Ieran no estuviera en casa, porque de estar aquí la dama, se hubiera sentido total y absolutamente…

Escandalizada.

Si, Akasha Bhakthar estaba total y absolutamente escandalizada. Había podido esperarlo todo esa noche, pero la visita de Ieran Li la había dejado absolutamente atónita, y más aún con lo que le había dicho:¡Sakura, la tonta y bobalicona Sakura la había faltado el respeto a la formidable antecesora de los Li!. ¿Era realmente posible?. Es decir, si hubiera podido, se hubiera reído. Pero no era el caso. Pasado el susto inicial de la visita de Ieran –Akasha se mudaba cada 3 días, por lo que escasas personas sabían donde ubicarla- había apreciado mucho su suerte al ver que la altiva y ahora compungida dama china había utilizado el antiguo “espejo de la distancia”* para ubicarla, y contarle sus cuitas, al punto tal, que la había invitado a quedarse a pasar la noche allí y no volver a Li Manor…

- “Necesitaba este espejo.. y no puede ser más oportuna la suerte que ha hecho que se presente aquí, a mi puerta” –se dijo mentalmente, mientras escuchaba con indignación las quejas de la madre de Shaoran- “inventaré una excusa para que lo deje aquí. ¿Cómo es que pudo usarlo sin dejarlo en su propio lugar?... no hay duda que Dama Ieran sabe muy bien usar y sacarle el máximo provecho a cada elemento mágico que estuviera a su alrededor. Pero ahora, lo único que importa, es que lo tengo aquí… y que debo conservar este espejo a toda costa. ¿Cómo es que de pronto tengo tanta suerte?”

- “¡Que mala suerte tengo!” –pensaba alguien más, en ese instante.

Hien estaba aburrido.. se la han pasado toda la tarde allí –ya empezaba a hacerse de noche- pero Nadeshiko hablaba animadamente sin cesar, mientras una aturdida Morgan miraba a la pequeña, con asombro, desde el fondo de sus ojos violetas. Mamoru finalmente no se había presentado en el hospital -había inventado una excusa para no ir a visitar al “niño-niña”- y Hien deseaba en estos instantes haber podido ser tan listo como su primo.

Las niñas eran una molestia, una plaga, un problema. Y esta niña en particular, le desagradaba. Es decir, le avergonzaba recordar que había intercambiado puñetazos con quien resultó ser una niña porque eso hería profundamente su orgullo, se sentía incómodo allí y siendo que había ido por mera cortesía (y porque no había podido escaparse de Nadeshiko) permanecía en una sillita, enfurruñado y aburrido mientras la hija de Tomoyo Kinomoto hacía hasta lo imposible por animar a su muy alicaído auditorio. Aunque, no era de sorprender que Morgan estuviera triste. Se veía bastante mal. Tenía contusiones múltiples, su brazo izquierdo en cabestrillo, dos costillas fracturadas y un esguince en la pierna derecha. Su carita lucía evidentes manchas moradas –consecuencia de la golpiza que sufriera antes de accidentarse- y lucía entre avergonzada y asustada; pero luego de un larguísimo monólogo –había hablado por horas- la tímida Nadeshiko estaba realmente agotada y siendo que su primo no respondía desde hacía rato a sus intentos de animar la charla (que había resultado ser monólogo), la pequeña de los Kinomoto se cansó de seguir intentando hacer todo sola.

- “Aquí Hien tiene la tarea de la escuela… te la trajimos” –dijo con una sonrisa- “sabemos que no la puedes hacer, pero al menos es bueno que la tengas ¿verdad Hien?”

- “Hmmm..”

- “En mi mochila ya no había sitio.. pero Hien la tiene y…” –la niña miró a su apático y aburrido primo que sofocaba un bostezo, por lo que se adelantó y le arrebató la mochila, tirándola sobre la cama de la niña enferma en un gesto irritado.

Ok. Ella era paciente, pero ¡toda la tarde había hecho su mejor esfuerzo por animar el ambiente y nadie cooperó ni un poquito con ella! ¡Hien estaba en un plan francamente aburrido y Mamoru no se apareció!

¿También Nadeshiko tenía derecho a enfadarse, no?.. ¿porqué siempre creían que era incapaz de irritarse?. Es decir, Hien era muy bueno y ella lo quería mucho, pero cuando se ponía tan apático, ¡hasta a la dulce Nadeshiko le ponía de los nervios!

- “¡Oye! ¡no tires así mis cosas!” –protestó el niño, al fin diciendo más de una palabra, algo que no había dicho desde que entraron alli- “¡tengo varios libros alli!”

- “Eso me dolió” –musitó Morgan.

- “Lo siento” –se disculpó Nadeshiko- “pero al menos mi primo ya habla….”

- “¡Desordenaste todos mis cuadernos!” –protestaba el niño, adelantándose hasta el lecho de la niña herida, donde se desparramaba todo el contenido de su mochila- “¡mira lo que hiciste Nadeshiko! ¡ayúdame a meter todo de nuevo! ¡ya nos íbamos!”

- “Al fin le hablas a Morgan, primo…” –rió la niñita.

El niño de ojos verdes resopló con aburrimiento y terminó de meter las cosas a su lugar, mientras Nadeshiko separaba los deberes de la niña herida y las dejaba sobre la mesita cercana; pero notando que ya había oscurecido, el hijo de los Li hizo un gesto rápido y se despidió de prisa, tirando de la mano de su prima, sin notar algo que había quedado parcialmente oculto entre las arrugadas cobijas de la camita de hospital..

- “Olvidas esto..” –musitó Morgan.

- “¡Oh, cierto, eso es mío!”

- “Toma”

Ambos niños tocaron el libro azul con bordes de oro al mismo instante y segundo.. siendo que este pareció temblar y quedarse suspendido en el aire –Nadeshiko no pudo evitar un ¡ohhh! mientras los ojos verdes y violetas se abrían como platos- antes que una brillante luz pareciera brotar del mismo libro, y ambos niños reaccionaron al unísono, cerrándolo y evitando que las cards azules volaran…… y fue entonces que debajo del libro se oyó un quejido…

- “¡Me están aplastandoooo!” –gruñó una vocecita..

Hien saltó hacia atrás y cayó sentado del susto sobre el duro suelo, mientras los ojos de Morgan parecían querer salir de sus órbitas y Nadeshiko apenas si atinaba a cubrir su “O” con las manos, sin acabar de creer lo que veia. Es decir, ¡esto ya lo había visto antes! ¿podía ser…?...

¿Podría ser..?

¡¿Podría ser…??!

- “Entonces, ¡Hien si tiene magia..!” –musitó bajito, sintiéndose de pronto muy feliz por el niño de ojos verdes- “¡si se abrió!”

Ajeno a lo que musitaba su prima, Hien estaba asustado y aturdido al igual que la niña herida, cuyos ojos estaban descomunalmente abiertos... ¡una cosa era leer sobre Bestias mágicas y otra MUY diferente encontrarse una!.. es decir, es decir!!.. ¡eso era.. era.. era..!. ¡no sabía que era, no tenía la menor idea y ya estaba casi acostumbrado a ver el libro, prometerse que intentaría abrirlo y no hacerlo!.. ¡es decir, es decir!!... ¡iba a tener un ataque de pánico e iba a tenerlo ahora!

¿Qué era lo que estaba allí?

Casi como respondiendo la pregunta que flotaba en el aire, de debajo del libro azul y algo aplastado, una extraña figura negra pareció brotar y los ojos verdes del hijo de Sakura y Shaoran Li se abrieron aún más mientras el extraño y menudo ser parecía aturdido salir de debajo del pesado libro con evidente esfuerzo y murmurar aún confundido, a modo de presentación:

- “Soy Spinel Sun. Bestia del Sello de las Loire Cards… ¿Quiénes son ustedes?”

Los 3 niños se miraron entre si…

- “Eres un gato.. un gato negro” –musitó el hijo de Sakura.

- “No, no lo soy, niño. ¿No ves mis alas, mis…?”

Intercambiando una mirada cómplice con Morgan, Nadeshiko acercó un espejo al extraño ser y Spinel Sun se contempló a si mismo por apenas un segundo antes de gritar a todo pulmón…

- “¡¿¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?????!!!, ¿DONDE ESTAN MIS ALAAAAAAAAAAAAAAAAASSSSSSS??”

En el interior de un automóvil que salía de Li Manor, May May casi dió un salto mientras sentía todo su interior estremecerse, ya estaba camino de recoger a Hien del hospital pero  aquella sensación atravesándola no le dejó duda alguna. Ella conocía bien aquel sentimiento extraño, el despertar… así como también podía sentir nítidamente la esencia de su compañero Guardián. De hecho, las sensaciones la inundaron golpeándola casi como una roca, y la magia de Ruby Moon -sellada en ella- rompió sus límites diciéndole a la forma falsa que había ocupado el lugar de la fallecida sobrina de Shaoran Li, que finalmente todo había empezado… 

Su compañero Spinel Sun estaba despierto, el libro de las Loire Cards abierto…

Y…

Si. Lo sintió fuerte y claro. 

Spinel ahora era.. era….

El era…

- “¡NO PUEDE SEEEEEEEEEEEERR!!” –gritó la adolescente, sintiéndose histérica.

Continuará..

Próximamente: Omake: El caballero francés

Notas de autora: ¡AL FIN!.. uffff, pido disculpas por la demora y por la cantidad de información en esta capitulo -¡ejem!, TODA la información, incluyendo la que están pensando.. ji, ji- pero como que ya era tiempo que nuestros personajes tomaran conciencia de lo que les rodea..

Vamos a ver, sospecho que este capítulo debió haberse llamando “la rebelión contra las suegras” porque Sakura al fin puso en su lugar a Ieran Li y Yoko estuvo a punto de retorcerle el pescuezo a Lady Regina –¿alguien duda que estas dos damas se merecían lo que les paso?.. yo no- pero mientras la madre de Eriol lo sabotea, al menos Hajime esta haciendo lo mejor que puede por ayudar a su hijo… tanto como Yamazaki (¿ya ven que es útil tener amigos abogados?), pero como que las hijas de Mei Ling heredaron los genes de su madre y el pobre Hien heredó el acoso –y por partida doble- de parte de las loquísimas gemelas, pues…. el pobre ya tiene muchas cosas haciendo ocupada y complicada su corta vida. Pero, volviendo a los adultos, la reunión ocasionó más de una sorpresa a todos y aparte del casi pugilato entre Touya y Kurogane –¡esos dos!- las cosas y las acciones a tomar para evitar el renacer del prohibido al fin están coordinadas. La presencia –y los problemas- de Fujitaka por fin están claros, así como la ayuda de Kujaku y Fuuma Monou y la postura radical de Arashi Kishuu (a quien, por eso, no invitaron). Así pues, mientras nuestra pareja favorita al fin se dice todo –lo bueno lo malo lo feo y lo.. ¡ejem! (No, no puedo poner XXX en un capítulo.. ¡esto lo leen menores también señores!)- Eriol tiene algo complicado que decir a su hija, siendo que la pequeña Tarah le dió otro susto a Mamoru, quien sigue con sus grandes ideas (y ahora a incluido a Kiku.. a quien, no sé uds, yo ya estaba extrañando), pero ¿porqué las druidesas no se han interesado en Morgan esta vez? ¿Cómo poner en evidencia a Lady Ruthwen?  ¿Quién es reamente esta mujer, además de ser una enferma pedófila (al fin en evidencia)?, ¿sabrá su esposo lo que hace?, ¡ en fin!... muchas cosas han pasado este capítulo, pero el más asustado ahora es el recién despertado Spinel..

¿Porqué será?

Vocabulario:
-“espejo de la distancia”* Una reliquia antigua usada ya por Sakura durante su primera pelea con Shaoran.. (Epílogo primero de “en la torre de Tokyo”, titulado: “de aquí a la eternidad”.. ¡hagan memoria!)

- Zemni**: Si, el nombre de la ciudad donde ocurren los hechos en RG Veda, la capital del maligno Emperador Taishakuten… era Zemni. ¡Miren pues lo que estaba investigando Fujitaka!.. ¿habrá encontrado una forma de entrar o no?

- Yuzuriha Nekoi*: Dragon del Cielo, la más joven de todos (tenía 14 años cuando ocurrió “el Día Prometido”) y efectivamente, en el manga y anime de X estaba enamorada de Kusanagi Shiyuu, quien era Dragón de la Tierra, aunque nunca lastimó a nadie (de hecho, tal y como dije aquí, traicionó a su “Kamui Oscuro” y de hecho, protegió a escondidas a Yuzuriha en algunas ocasiones antes de la batalla final de ambos Kamui). Es por eso que en este futuro, pues están casados.. ¿es lo más natural, verdad?.. ji,ji.

- adolescente de ojos violetas** :Se refieren a Kamui Shirou. Sé que en el anime le pusieron los ojos dorados, pero en el manga luce unos ojos violetas preciosos!, siendo que los colores de ojos de los demonios japoneses son; dorados, rojos y morados. 

****La quema de los libros ordenada por el primer emperador***”: ¿recuerdan el prologo de este fic??.. ¡si, a ESO me refiero!

La canción utilizada en este capítulo es “todo vuelve a empezar” interpretada por Laura Pausini y Luis Fonsi.. ¡no tienen idea de lo complicado que fue encontrar una canción que le fuera a la charla de la pareja protagonista!. ¡uff!. Gracias a todos por sus diversas sugerencias... no siempre puedo considerar todas, pero me ayudan bastante. Como siempre, comentarios, dudas o tomatazos a [email protected] aunque es mucho mejor para mi ver sus opiniones en el grupo de “Crónicas Card Captors”, les agradecería mucho, ¡porque ando con correo MUY atrasado!

Avances del siguiente capítulo:  
Sakura tiene muchos anhelos en la cabeza y hay más de un guardián con una crisis nerviosa. La muerte se lleva más de una vida, aunque la pequeña Miriel toma una grave decisión y Touya y Tomoyo reciben una propuesta insólita. Eriol hace algunas visitas, pero una sospecha nace en su mente mientras llegan noticias del nosocomio del Concilio. Alianzas y maldiciones parecen rodear a nuestros protagonistas... 

Y las palabras del Gran Sabio helarán la sangre en las venas de Shaoran.

Capítulo XX: Mentiras verdaderas

 

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