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“El Verdadero Legado”
por Mikki

Capítulo XX: “Mentiras verdaderas”
“Cuando
me lo contaron sentí el frío
de
una hoja de acero en las entrañas,
me
apoyé contra el muro, y un instante
la
conciencia perdí de donde estaba.
Cayó
sobre mi espíritu la noche,
en
ira y en piedad se anegó el alma,
¡y
entonces comprendí por qué se llora!
¡y
entonces comprendí por qué se mata!
Pasó
la nube de dolor... con pena
logré
balbucear breves palabras...
¿Quién
me dio la noticia?... Un fiel amigo...
Me
hacía un gran favor... Le di las gracias”.
RIMA
XLII
Gustavo
Adolfo Becquer
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Reflexión Vigésima: Eriol La reunión que sostuvimos en la oficina de Shaoran trajo sorpresas para todos, y no es que esté prácticamente harto de sorpresas a estas alturas de mi vida, pero si siempre detesté ser sorprendido por algo, ahora realmente lo odio. Las noticias sobre mi hija han sido peor que un cubo de agua helada, pero lo único bueno a estas alturas, es que estoy seguro que Shaoran y Sakura estarán reconciliándose. Espero sinceramente que sí. Sé que es complicado para ellos manejar todos los problemas, pero le comenté a Shaoran antes que la reunión empezara que por favor no repita mis errores.
¡Bien, bien, bien!.. a este paso, no me sorprendería nada que Sakura nos diera una sorpresa en unos meses y que el pequeño Hien tenga al fin un hermanito. Eso me alegraría, aunque siempre que pienso en un bebé no puedo evitar recordar la pérdida de Yoko. Me pregunto si algún dia podré perdonarme por eso.
Durante la reunión escuché que Tomoyo y el doctor Kinomoto ya recordaron muy bien lo referente a Fátima y Hamid y eso me sorprendió agradablemente. Muchas veces estuve tentado a comentarle algo a Tomoyo, pero debido al carácter del doctor preferí mantenerme apartado y ahora sé que fue lo mejor.
Pero hace días que Tomoyo me dijo que una niña, condiscípula de Miriel e interna en el hospital del doctor Kinomoto desea comunicarse conmigo y no tengo la menor idea del porqué… Cuando tenga tiempo, quizá la visite, pero de momento, tengo otras prioridades, como ver a Yoko y… ¿Qué LE HIZO A SU CABELLO?
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- “Que tengas un hermoso día, mi pequeña” –murmuró la suave voz de Yoko mientras sus manos acariciaban la pálida y suave mejilla infantil de Miriel- “no olvides que hoy es miércoles y tu papá pasará a recogerte porque yo trabajo hasta tarde, ¿está bien?”
- “Sí mamá” –algo en la vocecita de la niña no pudo evitar agregar- “pero… ¿porqué no vas en el taxi a trabajar mamá?, yo creo…”
- “Shhh, no digas nada hija” –sonrió la joven china con paciencia- “no es para tanto, además es temprano y aunque no le creas, ahorrar es una muy buena costumbre que aunque tú no necesites aprender, sería bueno que cultivaras..”
- “Pero mamá…”
- “Se me hace tarde, Miriel..”
Pese al tono de cariñosa indiferencia, la aguda inteligencia de la hija de Eriol Hiragizawa no dejó de captar una preocupación que su madre no lograba disimular del todo, y por eso se atrevió a preguntar con rapidez:
- “¿Hace falta dinero mamá? ¡porque..!”
- “No hace falta nada Miriel” –sonrió Yoko con buen humor- “tú no tienes de qué preocuparte. Mamá va a trabajar a la oficina y tu única labor e inquietud debe ser la escuela, tus notas… y cuidar que nadie note que llevas a Kerberos de contrabando en la mochila.. ¿estamos?”
- “Pero mamá…”
- “Anda cariño, se te hará tarde…”
Con una sonrisa en sus labios Yoko se despidió de su única hija pero los inteligentes y chispeantes espejos azules de Miriel contemplaron la grácil figura de su madre con un leve suspiro matizado de preocupación. Hasta entonces, había vivido escuchando las historias de Tao sobre lo dura que había sido la vida para su madre y su joven tío cuando éste tenía de cinco años a menos, y.. siendo totalmente honesta, Miriel había tildado muchas de las explicaciones de Tao como exageraciones. Pero ahora, pensaba totalmente diferente. Hacia casi ya dos meses que su madre, Tao, ella y el propio Kerberos se habían instalado en aquel departamento, pero si bien no podía tildarlo de “estrecho” o “incómodo”, ciertamente tenía una gran diferencia entre la vida que siempre había llevado en la embajada inglesa y la vida que ahora llevaban en aquel sitio cómodo y agradable, pero sin ninguna pretensión. Tao podría decir que Miriel lo que estaba era demasiado engreída y afectada por no tener servicio –siendo que desde la cuna había visto a sus padres contar con un personal eficiente y afable de mayordomos, doncellas, jardineros y otros servidores a su cargo- pero aquello no era lo que motivaba el casi indefectible ceño en la hija de Eriol Hiragizawa esa mañana.
La verdad, estaba preocupada. E incómoda. Su mamá la llevaba invariablemente cada mañana a la escuela –ya no vivían tan cerca del Campus Clamp y mucho menos disponían de una limousine- en un taxi, para luego de dejarla en la escuela… echar a correr algunas calles a toda prisa en busca de la parada de autobuses más cercana, que la llevarían a su empleo.
- “¡Pero yo no he pedido a mamá ir en taxi a la escuela, Tao, Kerberos!” –había protestado la última noche, inquieta- “si mamá trata de ahorrar dinero.. ¿porqué se permite un gasto así cada mañana?, es decir.. ¿no tenemos dinero?”
- “¡Fiuuu!” –había resoplado Tao- “es alucinante escucharte hablar de la escasez de dinero, enana.. ¿Qué mosca te ha picado?”
- “Está preocupada por su madre, eso es lo que está ¿Qué parte de eso no entiendes?” –había bufado Kerberos cruzado de brazos- “en realidad.. tu mamá trabaja duro Mirielita..”
- “Yo siempre he sabido que mamá trabaja duro” –replicó la niña- “por si no lo sabes Kerberos, nada se movía en toda la embajada sin que mamá lo dispusiera, desde los trajes de papá hasta las recepciones diplomáticas pero esto es diferente. ¡No me gusta que ella no tenga comodidades!” –hizo pucheros- “yo estoy bien, y si Rei puede venir a buscarte hasta aquí en la bicicleta ¿no podrían llevarme con ustedes?” –se volvió a Tao- “¡mamá va en autobús y no me gusta!, siempre está agitada, corriendo apurada y cansada… aunque siempre trata de estar contenta”
El adolescente bufó intercambiando miradas avergonzadas con Kerberos, mientras ambos se sentían incómodos. Hacía mucho tiempo que Tao no lidiaba con ciertos aspectos del carácter de su hermana y ciertamente había olvidado que Yoko tenía una capacidad increíble de adaptación y si hace más de ocho años lo había mantenido con tres o cuatro empleos simultáneos –siendo que en ese entonces a duras penas había terminado la escuela secundaria- ahora que era una economista y administradora capacitada, la joven china se había lanzado al mercado laboral totalmente enfocada en una sola cosa: cuidar que nada le faltara a su hija y a su joven hermano. Por tal motivo había vuelto a sus viejas costumbres de minimizar sus gastos en beneficio de ellos, y como tal, sus consumos personales eran mínimos –de hecho, apenas si gastaba en transporte.. y público si era ella sola la que debía movilizarse, entre otros detalles que ponían a Tao y Miriel de los nervios- pero había procurado en lo posible evitar que ambos disminuyeran su ritmo de gastos.
Pero… no era igual, y ambos chicos lo sabían. Miriel detestaba que su madre la transportara en taxi´s cuando ella tomaba el bus y Tao se descubrió teniendo terribles remordimientos de conciencia cuando veía sus notas desaprobatorias en su boleta escolar, mientras que de pronto el adolescente notaba con profundo espanto los enormes ceros que implicaban los pagos de su permanencia en el Campus Clamp…
- “¿Y porqué crees que yo soy becado?” –había comentado Kujaku Hoshino con un suspiro- “esta es una magnífica institución educativa pero no es barata… aunque si tienen una gran conciencia social al brindar una gran cantidad de becas a alumnos con buen rendimiento”
- “¡Allí se van mis posibilidades!” –había suspirado Hiu ante la estupefacción de Rei, que podía contar con los dedos las veces en que Tao había estado tan seriamente inquieto por su situación económica y académica- “¡yo no sirvo para los libros Hoshino! ¡no puedo meterme todas cosas que tú, Naru y el viejo Rei se meten en el cerebro!” –se revolvió los cabellos- “¡rayos! ¡nunca se me ocurrió que estudiar aquí era tan caro…!... o mejor dicho, que no estudiar aquí le salía tan caro a Eriol..”
- “¡Pero Tao!” –Naru había procurado calmarlo- “tú no eres tonto.. eres bastante listo cuando quieres… además, tu cuñado no es un hombre mezquino, yo creo que….”
- “Antes que lo pienses, Yoko no le permite a Eriol más que cubrir algunos gastos de Miriel porque es su hija y por si lo has olvidado, yo no estoy emparentado realmente con él ni con el abuelo ¿sabes?, por eso es que ella está pagando sola los costos del Campus y me desespera. ¡Es demasiado caro y no soy tan listo!” –se revolvió de nuevo los cabellos- “ ¿porqué se complicó tanto mi vida? ¡hace unos meses sólo deseaba tener una novia y ahora me angustia no ser un estudiante brillante! ¿es lógico o enloquecí?”
- “No estás loco, te preocupa tu hermana y no eres tonto.. es sólo que…. que…” –dudó Naru- “que eres…”
- “¿Qué?”
- “Flojo” –había dicho Rei, con su aire eternamente gélido.
- “Bien, gracias viejo. ¡No sabes cuanto me alegra que me digas lo que ya sé!”
- “Pero… si te pusieras a estudiar… podrías recuperar el año, y no te reprobarían..” –había murmurado Kujaku.
- “¡El punto no es aprobar, Hoshino, el punto es sacarme una beca que haga que mi hermanita no tenga que ahorrar como loca para pensar en pagar las boletas de esta escuela! y ¿recuerdas? ¡hay tantas posibilidades de que YO me gane una beca por buenas notas como que me convierta en el Conejo de Pascua!”
Naru, Kujaku y Rei se habían contemplado con un leve suspiro.
A veces Tao era tan sorprendentemente honesto…
Como sea, así como Miriel estaba inquieta, Tao tampoco estaba feliz. Y no era que les faltara algo en el sentido económico o que sufrieran estrecheces como cuando él había sido un niño pequeño, porque no les faltaba nada. Miriel seguía teniendo linda ropa y sus clases en el exclusiva escuela de ballet a la que pertenecía así como también continuaba sus lecciones con el famoso pianista que le instruía desde hace dos años atrás; Tao recibía su mesada con la regularidad acostumbrada y su guardarropa seguía siendo el de un jovencito adinerado y a la última moda, sus comidas eran tan delicadas como siempre y ni qué decir de otros detalles, pero ninguno de los dos niños o Kerberos se sentían satisfechos con la situación actual de las cosas.
Y no es que Yoko no pudiera valerse por sí sola, porque podía y muy bien. Cada día lo probaba con creces.
- “Así que vas a trabajar con tío Harry, mamá. ¡Eso me alegra mucho!”
- “¿Se divorció de la antipática de Rachel hace dos años, no?” –había murmurado Tao.
- “¡¡¡Mirielita.. me estoy ahogandooooooooooo!!” –chilló una vocecita.
Aún con el ceño levemente fruncido, Miriel resopló recordando lo que su atolondrado tío había dicho la noche en que su madre les había comentado que estaba trabajando llevando los negocios de Lord Winthrop. Tao definitivamente no era tonto y mientras Kerberos gemía desde el interior de la mochila, la niña ignoró las protestas del pobre Guardián del Sol porque su intuición femenina –no por nada Yoko decía que Miriel tenía mucho de mujer más que de niña, tal vez por sus tempranos sentimientos nada fraternales hacia Rei- le indicaba que había algo mucho más que “caballerosidad” en la forma en que su apreciado “tío Harry” se ocupaba de su madre.
- “He sido muy mala con mamá antes, y ahora es mi deber cuidarla” –se dijo decidida- “mamá es demasiado buena y trabajadora y no se dá cuenta que es terriblemente bonita y joven y que muchos hombres la miran en la calle, por lo linda que es. ¡Si sólo volviera con papá!.. yo sé que ella lo ama pero no puedo pedirle eso… ¡pero aunque papá la hizo sufrir, nadie va a querer a mamá como papá, eso lo sé!..”
Aunque Miriel no era la única que había notado los enormes cambios que Yoko Hiu –pese a que seguía estado casada, Yoko había vuelto a usar su nombre de soltera- estaba experimentando, en esos momentos Eriol Hiragizawa conducía su automóvil último modelo con un leve rictus de amargura en los labios. A despecho de sus esfuerzos, no había llegado a ningún avance en sus pesquisas sobre la identidad del padre del bebé de Elaine. De hecho, había insistido en ubicar a la joven druidesa pero se había dado con la ingrata sorpresa de que la casa señorial en donde vivían las Damas de Avalón había estado cerrada hace más de un mes. En este sentido, había sido Yukito quien le había proporcionado la información de que por una emergencia familiar, la pequeña Tarah y dos jóvenes doncellas eran los únicos miembros del clan de Avalón que se encontraban en Japón.
Pero en aquel instante, no podía importarle menos. Si Elaine era borrada de la faz de la tierra el hechicero occidental se hubiera sentido el hombre más feliz del planeta, aunque era consciente de que hacía falta más para solucionar sus problemas. Esa tarde debía recoger a su hija de la escuela y mientras pensaba en la agradable cena con la que obsequiaría a “su damita”, su mente no dejó de rememorar lo ocurrido hace dos meses atrás, cuando al salir de la reunión en el Sunshine, se había visto frente a una de las situaciones más difíciles de su vida.
Explicarle a su hija toda la verdad.
- “Miriel..”
- “¡Quiero ir contigo y el abuelo papá!” –gimió la niña ahogando un vergonzoso puchero, antes de agitar su cabecita en una negativa obstinada que revelaba el profundo desconcierto y dolor que agitaba su corazón- “¡yo quiero estar con ustedes!, ¡quiero estar con ustedes!!”
- “Miriel, hija..”
- “¡No papi, no! ¡yo quiero estar con ustedes!”
- “Hijita, no entiendes..”
- “¡No, no entiendo, pero sí sé algo!... ¡abuelito me pidió de favor que no pensara mal de mamá pero yo no la quiero!”-cerró los ojos tratando de contener furiosas y enojadas lágrimas antes de añadir con mayor energía aún- “¡NO LA QUIERO, NO LA QUIERO MÁS!”
- “¡Miriel, jamás vuelvas a decir algo así en toda tu vida ¿LO OISTE?, ¡JAMÁS PIENSES MAL DE TU MADRE!”
Los ojos azules de la niña habían contemplado con sorpresa no exenta de incredulidad la brusca exclamación de su padre y un gesto de asombro se pintó en toda la linda carita infantil ¡su papá le había alzado la voz! ¡su papá le había gritado!..
¡Su papá jamás le había gritado antes!
Entonces, desconcertada, aturdida, sin comprender cómo de pronto todo su confortable y cálido mundo familiar se había desplomado para dar paso a cosas tan insólitas, la niña se había echado a llorar..
- “Por todos los cielos, Miriel, no llores por favor” –algo horrible pesaba en el pecho de Eriol al ver llorar a su hija- “yo no, no quise hablarte así, mi pequeña dama… no quise asustarte” –el inglés suspiró con pesar mientras el rostro infantil se volvía hacia él y acarició suavemente la pálida mejilla de la niña en un gesto más característico de Yoko que de él, pero su corazón desbordaba de culpa y no se sentía con valor para abrazar a la pequeña- “mi damita, por favor… yo…..” –volvió a suspirar- “esto es muy difícil para mi, Miriel..”
- “Ya lo sé” –hipó la niña- “¡porque eres muy bueno y mamá ha sido…! ha sido… ella.. ¡ella..!”
La pequeña sollozó ahogadamente y Eriol apretó los puños con rabia mientras la dejaba desahogar su tensión aún cuando cada lágrima de la niña le hería como fuego vivo. ¡Maldita Elaine! ¿Qué demonios tenía aquella tipa en la cabeza y qué clase de disparates le había dicho a su pobre hija?
- “Miriel.. por favor, escúchame. Y escúchame con mucha paciencia, mi damita” –suspiró otra vez mientras procuraba disimular el terror que le producía la sola posibilidad que su única hija llegara a odiarlo al saber la verdad- “lo que te voy a decir no es fácil para mi, ni va a serlo para ti, pero quiero que en primer lugar seques esas lágrimas y me mires de frente, hija” –la pequeña aceptó el pañuelo que le tendía el autor de sus días antes de mirarlo con atención y mucha adoración brillando en esos ojos azules.
Eriol apretó los puños con furia, frustración y rabia contra sí mismo. Odiaba recordar la mirada dura y desconfiada que Yoko le había lanzado en más de una ocasión durante la reunión en la Sede del Concilio, hace pocos instantes, pero era consciente que no estaba en posición de reprochárselo ni mucho menos de cuestionar el hecho que la joven china quisiera divorciarse de él. Detestaba recordar –al contemplar la ciega fé que brillaba en los ojos de su hija- que la luz que brillaba en los ojos grises de su esposa, la luz del amor indestructible y la confianza indesmayable que ella siempre le había mostrado la había matado él con su espantoso error, su locura, su traición, pero era a la vez consciente que si ya era una agonía espantosa saber que había lastimado a Yoko y causado la muerte del inocente bebé que ella iba a darle, -y aquello era algo que arrastraría por el resto de su vida- ahora sentía un miedo terrible al entender que en estos instantes se estaba jugando perder el afecto y la fé de su única hija…
Pero no podía permitir que Miriel pensara mal de su madre. Eso jamás. No era justo ni era digno. Yoko no se lo merecía…
A decir verdad, quien nunca la había merecido era él..
¡Pero la amaba, la amaba como un loco y la separación sólo contribuía a ensalzar todo lo que sentía por su pequeña, confiada e inocente esposa!
- “¿Papá?”
La vocecita de Miriel lo sacó de sus pensamientos...
No había más dilación.
Eriol Hiragizawa, el eterno tipo encantador, siempre perfecto y sereno con una sonrisa y más de una mentira o secreto con los cuales jugar, tenía que ser totalmente honesto si siquiera deseaba tener la esperanza de recuperar lo que amaba.
No iba a mentir más. No a los suyos. Por eso miró a su hija directamente al decir:
- “Miriel: estás asustada, molesta, confundida… porque están pasando cosas a tu alrededor, cosas que no entiendes. Y lo que es peor y lo que más odias: cosas de las que tú no sabes. Y sé que odias no saber de antemano lo que sucede, porque en eso eres como yo, mi pequeña dama”
La niña pareció aliviada al notar que su padre le estaba hablando con total franqueza. Por ello admitió después pensar por unos segundos:
- “Yo… si estoy enojada, papi. Pero si sé lo que pasa. ¡Fue mamá! ¡ella fue mala contigo! ¡ella te echó de la casa o nos hizo salir a nosotros, a Tao, Kerberos y a mi! ¡y yo no quería, pero creía que tú estabas de viaje! ¡sé que no estabas de viaje ahora!... bueno, eso creo, no sé muy bien” –admitió desconcertada- “pero si sé que ella… ella hizo eso y cosas extrañas que no me explica y por eso ahora tú tienes una nueva novia, y … ¡todo es culpa de mamá!”
La voz infantil se quebró y la niña cerró los ojos, como si con eso no viera que su familia se estaba destruyendo, mientras apretaba los puños con rabia..
- “No Miriel. Estas equivocada y por eso quiero que me mires a la cara porque tú y yo somos buenos diciendo mentiras, pero por eso sabemos reconocer bien cuando la gente como nosotros es al fin sincera. Mi pequeña dama.. odio admitirlo, pero la verdad es que tu madre no tiene más culpa que no haber sido capaz de decirte lo que realmente pasó. No se atreve.. ¿entiendes?”
- “¡Porque hizo algo malo! ¡mamá es pésima mentirosa!”
- “¿Y nosotros no? ¿por eso la juzgas de esa manera?” –alzó una ceja y la niña se avergonzó- “tú y yo somos hábiles mintiendo Miriel; pero si bien eso nos causa complacencia en realidad no es algo de lo cual presumir. Tu madre ciertamente no sabe mentir pero eso es algo que en realidad tú y yo admiramos de ella, ¿verdad?. Ella es honesta, sincera, incapaz de una traición o de una mentira…”
- “¡Yo pensaba eso, pero ahora!”
- “Ahora lo que ha hecho tu madre es callar. ¡Y eso me avergüenza más aún porque está callando por protegerme, por proteger la imagen que tú tienes de mí, siendo que todo lo que está pasando en nuestra familia lo provoqué yo y no ella…!”
- “No entiendo papi..”
Eriol tragó con fuerza mientras sentía los latidos de su corazón casi en sus propios oídos. Su hija, su pequeña dama ¿lo odiaría también? ¿cómo explicarle? ¿cómo justificarse si él mismo no encontraba justificación a su locura? ¿cómo? ¿cómo podía hacerlo? ¡había tratado de pensar que decir toda la noche, había pensado en mil maneras, mil formas y aún no encontraba, no encontraba la forma!!
- “Sólo dile lo que sientas hijo. Esto es algo que no puedes planificar o planear… sólo dile la verdad, tal y como la sientas” –el consejo de su padre biológico, Hajime Hiragizawa, pasó por su mente- “sólo tú puedes encontrar la forma de hablarle a tu hija porque sólo un padre puede encontrar la forma de ser honesto con sus hijos”
- “No sé como decírtelo de forma que entiendas Miriel” –murmuró en voz alta, pensativamente, hablando para sí y para su niña- “pero si, debo admitirlo. Tu madre es la última persona a quien puedes culpar por todo lo que has pasado.. y lo que vas a pasar. Todo lo ocasioné yo, hija. Yo. Porque …. Porque”
¡Oh qué difícil era decirlo!
- “Yo traicioné a tu madre… yo le fui infiel”
Los ojos azules de la niña –iguales a los de él- se dilataron de espanto por un instante, incrédulos y azorados, atónitos..
- “¡ESO ES MENTIRA! ¡no papito, no! ¡eso no puede ser! ¡tú amas a mamá! ¡tú la quieres, yo lo sé!”
- “¿No me crees capaz?”
- “¡Yo te conozco papito!”
- “¿Y no conoces a tu madre?, ¿crees capaz a tu madre de echarme o de abandonarme por una razón que ni tú misma puedes encontrar? ¿todo porqué? ¿Por qué una mujer que no conoces te dijo eso? ¿acaso no conoces a tu mamá?”
- “¡Yo.. yo…!” –Miriel estaba asustada, pero negó con obstinación- “¡pero también te conozco a ti papi! ¡tú amas a mamá! ¡y ella te ama, lo sé!”
- “¿Y cómo puedes creer que tu madre me haya dejado sin razón?”
Miriel ahogó un puchero.. de pronto temblaba mucho, y tenía un nudo en la garganta. Todo empezaba a tomar forma en su cabecita y de pronto todas las palabras hirientes que le había dicho a su madre esos días pasaron por su mente y la niña se sintió terrible y horrible, y se abrazó a si misma en un mudo gesto de desesperación..
- “Miriel escucha: Yo no pretendo disculparme contigo pero era preciso que supieras la verdad. Tampoco voy a justificarme, pero … no importa por qué lo hice, o cuanto lo lamente ahora. Lo único realmente cierto es que amo locamente a tu madre ¿entiendes?”
- “¡No, no entiendo! ¡no entiendo papi, no lo entiendo!”
- “Miriel..”
- “Entonces… ¿porqué?” –musitó en un susurro antes de que algunas lágrimas se deslizaran por sus mejillas- “¿porqué papi? ¿porqué? ¡yo siempre creí que…! ¡tú y mamá.. nunca, nunca…!”-hizo una pausa que denotó su confusión- “¡yo los he visto, los he visto tantas veces mirarse…! ¡y es lo que yo quería cuando crezca! ¡siempre quise tener a alguien que me quisiera tanto.. como tú y mamá se querían!”
La vocecita infantil se quebró en un sollozo, y Eriol resopló entendiendo de pronto muchas cosas. Era extraño, pero a la luz de los hechos podía entender con absoluta claridad que para todas las personas la imagen que tenían sobre los padres… influía más profundamente en las vidas de lo que él hubiera pensado antes. De pronto entendía porqué había sido un divertido cínico desde siempre, siempre jugando a mentir, a engañar… siempre con una carta bajo la manga, siempre con ventaja. Todo era porque no había confiado en nadie. Independientemente de que sus recuerdos como Clow le habían dado la seguridad de ser más que un niño rico y dandy que ahogara aquellas preguntas sobre el porqué de su disfuncional familia en alcohol o en otros vicios –algo muy común en la mayoría de personas con un historial familiar como el suyo- ahora entendía que muchas de sus acciones habían tenido un matiz nacido de la inexistente vida familiar ¡al punto que había creado una, con Spinel y Nakuru! Y todo porque se negaba a sentirse un hijo al que sus padres no brindaban más que o dinero, o vanidades, pero jamás afecto familiar, comunicación, ternura, verdades y era eso lo que también había aprendido de Yoko, de sus palabras, de sus frases chapadas a la antigua, de sus ideas familiares que muchas veces él mismo había considerado prosaicas, porque gracias a ella, de forma inconsciente se había dicho “mi familia será opuesta a la que yo tuve”; por eso entendió en ese instante que sus acciones podían herir a su hija de forma totalmente irreversible si no hallaba la forma de hacerle comprender y aceptar que aún con el amor… también existen los errores, las dudas y los conflictos.
Al fin y al cabo.. le gustara o no, su matrimonio, él y Yoko eran los modelos que influenciarían la vida de Miriel, ya sea para emularlos, criticarlos, ser lo opuesto o dejar de creer…
Y no, esto que él había hecho no iba a convertir a Miriel en una cínica disimulada cuando creciera. No. Ella no iba a ser como él había sido antes de que Yoko ingresara a su vida porque él no lo iba a permitir. Había muchas cosas que había ocasionado con sus acciones pero esto iba a hacérselo entender a su hija de alguna forma, y habían sido las últimas frases de la niña las que le habían dado a Eriol una idea…
- “Nena, tú….” –hizo una pausa- “Si hablamos de Rei . ¿que sientes? ¿qué es lo que tanto anhelas con él? porque el instinto de tu madre no se equivoca y ambos hemos visto la forma en que lo miras”
- “¡¿Eh?! pues, pues..”-dudó desconcertada y a la vez sonrojada- “no sé, siempre creí que quería ser como ustedes… quería ..”
- “Sé bien que lo que sientes por Rei es real para ti en este instante. Y no te estoy cambiando el tema, te lo aclaro antes que siquiera lo pienses” –explicó- “pero… dime, tú y yo hemos escuchado de tu madre decir muchas veces “quien ama no desea su propia felicidad, sinó la del ser amado” y aunque ambos sabemos que es algo hermoso, muchas veces deseamos cosas egoístas referente a esa persona especial, ¿no es cierto?. Es decir, tú quieres que Rei sea feliz pero que no mire a ninguna chica antes que tú crezcas y pueda mirarte como deseas..”
- “¡Papá!” –la carita de Miriel se puso como un tomate maduro.
- “¿Miento?”
Miriel se sonrojó aún más –si es que era posible- sin entender cómo de pronto habían llegado a ese punto. ¿No se supone que su papá iba a tratar de convencerla que amaba a su mamá?. Aunque eso no tenia sentido y tal vez por eso si le estaba cambiando el tema. Es decir, ¿cómo podía amarla si le había engañado con alguien más?¡si su papá, el hombre que más confiaba y creía conocer era capaz de engañar así a su mamá, seguro que hasta Rei en el fondo era… era…!
- “Sientes algo muy fuerte por Rei… pero le mentiste al ocultarle lo de las Cards, cuando eras una card captor. Le ocultas muchas de las cosas que pasan por tu mentecita y de hecho creo que el pobre no tiene ni idea que tus sentimientos por él nunca han tenido nada de fraternales; pero tú le dejas creer lo que él quiere creer, aunque tu madre y yo esperamos que esto que te pasa sólo sea una fase. Yo sé que para ti ahora esto que sientes.. es real y por eso te hago una comparación que entiendas. Pero lo cierto es que Rei ignora muchos lados de tu personalidad y sabe sólo lo que tú quieres que sepa, de alguna manera le ocultas cosas, le mientes también” –hizo una pausa y Miriel se sintió avergonzada al entender que lo que había dicho el autor de sus días era cierto- “No hay punto de comparación a lo que yo le hice a tu madre pero sólo puedo decirte la vida es así Miriel. Todos nos equivocamos, tenemos errores y nadie es perfecto, ¡mucho menos yo o tu madre! sin embargo ella vale mucho más que yo y es por eso es que no podía permitir que pensaras mal de ella porque no lo merece. Yo cometí un espantoso error, le mentí, la traicioné.. pero la amo. Y aunque ella tenga todo el derecho de odiarme, eso no cambiará que la haya amado aún antes de ser yo, que la ame ahora y que si vuelvo a nacer, vuelva a amarla” –ante el desconcierto de la niña añadió- “porque lo mío con tu mamá viene de mucho más atrás. Algún día te lo contaré”
La niña contemplaba al autor de sus días atónita..
- “Siempre supe que tu madre me amaba.. y que toda su vida giraba alrededor de mí” –Eriol parecía haber olvidado que Miriel era aún una niña pues hablaba casi para sí mismo pero en voz alta- “Y quizás en el fondo me sentía complacido con ello, creyendo inconscientemente que me lo merecía. El dinero no tiene nada que ver con todo lo que me dio tu madre pero de todo lo que ella me dio y que es invalorable: un hogar, una perspectiva de vida diferente, una familia de todo ello lo más importante para mí, es ella misma: su voz, su aliento, la forma en que pronunciaba mi nombre cuando no había aquel brillo de desconfianza en sus ojos, cuando todo lo que yo decía era verdad absoluta para ella. Porque lo más importante en mi vida es ella y la dicha de tenerla en mis brazos, de tocarla… de sentir que era mía.. en cuerpo y alma..”
Miriel estaba total y absolutamente desconcertada. Veía su padre el mismo amor que había sido capaz de distinguir desde sus más tiernas memorias y aunque sabía los hechos no podía negar que estaba allí: el mismo, fuerte, profundo e inextinguible amor que siempre le había parecido perfecto, completo, total. Y no entendía, no entendía. Porque aunque deseaba no creerle a su padre, porque aun cuando sabía lo que había hecho y que había mentido, ella también mentía mucho y por eso lo sabia bien que estaba siendo sincero.
Porque aquellos que mentían, cuando decían las verdades.. SUS verdades… eran totalmente honestos..
Porque sólo a pocos mostraban su auténtico yo.
- “Mamá también se equivoca papá..”
- “Si, tu madre también tiene defectos, lo sé. Ambos sabemos que es increíblemente tozuda cuando se le mete algo a la cabeza ¿no es asi?” –ambos suspiraron resignados- “pero, con todo, es mucho más honesta que tú y yo juntos..”
La niña asintió con la cabeza.
- “Pero.. engañaste a mamá” –dudó, aun confundida- “y la amas… ¿porqué entonces..?”
- “Un instante.. una locura. Eres aún muy pequeña para entender del despecho, los miedos y las cosas que un adulto retorcido como yo o cualquier otro adulto puede tener en su cabeza. Porque por un solo instante olvidé que tu madre no es capaz de traicionar…”
Eriol no esperaba que Miriel entendiera esto, pero la niña replicó al cabo de unos segundos:
- “¡¿Creíste que mamá te engañaba?!”
- “Ehhh…” –hizo una pausa atónita al comprender que la niña había sido capaz de leer entre líneas sus últimas frases- “pues.. si” –admitió avergonzado- “Y loco de despecho.. la traicioné a mi vez” –aceptó no sin pesar- “¿qué estúpido, no?”
- “¡Papá, mamá no es capaz!, ¡¿cómo pudiste pensar..? ¡ella..!” –la niña inglesa se detuvo bruscamente recordando que ella, como Eriol, había sido capaz de culpar a Yoko de algo que… siendo totalmente honesta, SABIA que su madre NO podía haber hecho- “¡oh papá, yo también he pensado cosas horribles de mami! ¡y yo…!”
La pequeña brincó de su asiento en el privado de aquella encantadora dulcería exclusiva y abrazó a Eriol, sollozando. Estaba asustada, avergonzada y terriblemente acongojada pero el inglés sintió como si le quitaran un enorme peso de encima cuando vió que la niña no lo había rechazado, cuando sintió el pequeño cuerpecito de su única hija buscando apoyo, consuelo y a la vez brindándole a él ese mismo apoyo y ese consuelo, sintiéndose aceptado, y lo que es mejor…
Perdonado.
Ambos se hundieron en un abrazo por largos momentos y el inglés suspiró aliviado. Los instantes y minutos pasaron y ambos, padre e hija, se dijeron muchas cosas, muchas preguntas fueron contestadas y para sorpresa del hijo de Hajime Hiragizawa él descubrió que Miriel había aprendido mucho de la injusticia que había cometido con Yoko, al punto tal que la niña –pasados los primeros instantes y luego de oírlo- prácticamente no lo juzgaba, no lo condenaba y más aún…
Estaba totalmente ilusionada y decidida..
- “¡Mamá tiene que entender!” –resopló decidida- “¡mamá te ama mucho papá, ella tiene que..!”
- “Miriel, no es sencillo…”
- “¡Pero yo lo entendí papá, yo no te culpo! ¡te equivocaste pero todos lo hacemos, mamá lo entenderá!”
- “¡Miriel, cálmate!”
- “¡No papá, no!, ¡yo hablaré con mamá esta misma noche y le voy a decir bien claro que si ella te quiere tiene que perdonar! ¡tiene que hacerlo! ¡ella no ha dejado de quererte papá! ¡yo lo haré, yo lo haré y...!”
- “Miriel no puedes obligar a tu madre a perdonarme”
- “¡Ella no puede hacer esto a nuestra familia solo porque es terca! ¿porqué no te perdona si te quiere y entonces todos volvemos a casa y todo es como antes?”
- “Le hice mucho daño a tu mamá, Miriel..”
- “¡Pero en cuanto llegue a casa le voy a decir..!”
- “No. No quiero que ella piense que yo te estoy usando para presionarla..”
- “¡Si mamá te quiere tiene que perdonar! ¡no puede hacer más!”
Eriol ahogó un gesto de resignación. Miriel era demasiado determinada una vez que decidía algo y –como él- no dudaba en conseguir lo que quería. ¡Bien, bien merecido se lo tenía por olvidar que tenía sólo 7 años y hablarle casi como una adulta! ¡ahora iba a ir allí con Yoko a decirle que “tenía” que hacer algo y por supuesto, Yoko iba a pensar que él la había aleccionado o algo así!!!..
Bien… si una vez había funcionado, tenía que volver a funcionar.
Plan B.
- “Mi pequeña dama, dime: tu sueñas con ser novia de Rei cuando crezcas.. ¿no?”
- “¡Papito, deja de meter a Rei en esto!”
- “¡ATCHIIIIIIIIIIIISSSSSSSSSSS!”
En el hogar de los Tsukishiro, Ayame contempló a su hijo mayor sentarse ante la mesa de la cena lanzando un fuerte estornudo y –casi presa del pánico- corrió hacia el botiquín más cercano por el termómetro..
- “Madre.. estoy bien”
- “¡Nada de eso! ¡mira el tamaño estornudo que pegaste! ¿y si pillaste por allí la gripe N1H1?” –Rei rodó los ojos ante el excesivo celo materno- “¡mañana mismo iremos toda la familia a ver al doctor Kinomoto..!”
- “Pero madre…”
- “¡Ningún “pero”, jovencito!, ¡tu salud es lo más importante!”
- “Pero….” –hizo una pausa tratando de contenerse, pero no pudo evitarlo- “¡atchiiissss!!”
- “¡Yukitooooo! ¡Rei está enfermo!!”
- “¿Rei? ¡oh, no!” –casi gritó Yukito.
En menos de 10 minutos el Director del Campus Clamp, su esposa y el pequeño Yuu habían trasladado al pobre Rei a su habitación y lo habían recostado en su cama –ante la profunda resignación del jovencito- y mientras Yukito corría por el teléfono llamando a Touya Kinomoto, Ayame casi volaba a la cocina para preparar una sopa caliente y Yuu reía feliz, porque él y su hermano mayor sabían que sus papás eran tremendamente aprehensivos ya que a la menor señal de enfermedad de cualquiera de los miembros de la familia los Tsukishiro actuaban siempre así.. ¡pero era tan raro ver a su hermano mayor víctima de los cuidados paternos, que el pequeño niño no podía contener la risa!
- “Temo que alguien está hablando de mí….. porque no estoy nada enfermo” –se dijo el resignado chico a sí mismo.
- “Lo que yo te digo.. es que te imagines a ti misma siendo la novia de Rei” –ajeno a lo que pasaba con los Tsukishiro, Eriol tenía una gotita sobre la cabeza porque esta charla era algo bizarra hasta para él- “digo… felices y todo eso..”
Miriel no respondió nada.. de hecho su rubor se hizo más y más profundo….
- “Y ahora imagínate que ves a una chica dándole un beso” –controló a duras penas sus absurdos deseos de reir ante el ejemplo que él mismo había puesto- “¿cómo reaccionarías?”
El rubor de Miriel había desaparecido en una fracción de segundos y con una determinación que hacía honor a su imaginación la niña estaba totalmente colérica..
- “¡Malo, malo! ¡mentiroso, traidor,! ¡nunca, nunca lo perdonaría!”
- “Pero tú lo quieres.. ¿no?. Y fue.. la chica quien ocasionó eso..”
- “¡Pero él se dejó besar!” –bien se nota que la niña tenía mucha imaginación, porque estaba genuinamente molesta e indignada- “¡es malo, malo, malo y no lo perdonaré nunca, nunca, nunca!!”
Su interlocutor alzó una ceja.
- “¡Oh!,.. tú no lo harías… pero tu si consideras que tú mamá si DEBE perdonarme…”
Miriel detuvo su indignación como si con esas palabras, Eriol le hubiera arrojado un cubo de agua fría. De pronto entendía que su mamá hubiera actuado de esa forma, entendía que ella no quisiera saber nada de su papá…
Entendía..
- “¡Oh papi! ¡mamá si que debe estar sufriendo mucho!”
El inglés sonrió.
- “Bien, al fin logré que entendieras un poco a tu mamá” –murmuró tristemente- “pero no me odias, ¿verdad mi damita?”
- “¡Oh no papá! ¡porque tu la quieres!” –la niña corrió a abrazarlo nuevamente- “pero.. pero.. ¿eso significa que mamá y tú no van a regresar?”
- “Eso significa que tu mamá tiene razones suficientes para no querer volver conmigo, si. Pero eso no significa que yo vaya a rendirme porque la amo. Y si tengo que pasar el resto de mi vida persiguiéndola, pues eso es lo que voy a hacer..”
La niña lo abrazó en un mudo gesto de apoyo …
- “¡Oh papá, he sido tan mala con ella! ¡con ella, que es tan buena! ¿crees que me perdonará?”
- “Claro que sí, mi pequeña dama. Descuida. Sólo debes verla esta noche y decirle que lo sientes… que no sentías todo lo que le dijiste, que estabas confundida. Y que la quieres. Tu mamá lo verá en tus ojos.. y te perdonará. Yoko no es capaz de no perdonarte Miriel, porque te adora…”
La niña alzó su mirada y dio un beso en la mejilla de su padre.
- “Entonces no pierdas nunca las ganas de volver con mamá, papi. Porque ella también te adora.. y sé que te perdonará.. lo sé”
Saliendo de sus recuerdos, Eriol deseó que las inocentes palabras que su hijita había dicho hace casi dos meses fueran verdad. Porque la verdad, a estas alturas empezaba a desesperarse y este sentimiento en estos momentos le era muy familiar a Sakura Li, aunque por motivos totalmente opuestos. Habían pasado casi dos meses desde que Shaoran había partido para hablar con el Gran Sabio –y ella sabía bien que lo mínimo que le tardaba llegar al inaccesible lugar donde vivía la “llave de la sabiduría” era un mes. De modo que esperaba ansiosamente su regreso, ya que con casi dos meses, a estas alturas debía estar por regresar..
Pero eso no era lo único que la tenía impaciente…
Había contado las fechas, todas y cada una… había anhelado algo. Desesperadamente. Y si bien continuaba trabajando con el afable Lord Ruthwen en la traducción del Pergamino Rojo, cada día que pasaba la había hecho sentir más esperanzada, al punto que Tomoyo y Mei Ling casi habían tenido que sujetarla para que no corriera a ver al ginecólogo cuando los meses pasaron y sus esperanzas que Shaoran le hubiera dejado “algo más” antes de partir, parecían aumentar..
Aún recordaba la deliciosa sensación de despertar en el amplio lecho matrimonial dos meses atrás, sintiéndose feliz, contenta.. amada. Y si bien se había sentido triste al notar que Shaoran había partido dejándola dormir, había casi bailado en las nubes –metafóricamente- al encontrar que su esposo le había dejado toda la habitación llena de flores y sobre la esa de noche una nota escrita con su puño y letra..
Una nota que incluso olía a él.. a su loción.. a sus manos..
“Perdón por no despertarte. Pero no me hubiera podido ir si me hubieras mirado con esos ojos tuyos. Te amo. Tuyo siempre. S”
De sólo recordar la nota, Sakura sentía que volaba…
- “Volverá pronto, volverá pronto.. y mañana tengo la cita con el médico..” –suspiró con anhelo- “¡oh, si sólo pudiera darle una sorpresa tan hermosa!”
- “Se le vé muy feliz Sakura” –murmuró afablemente Lord Ruthwen mirándola con agudeza- “de hecho, está feliz desde.. que su esposo volvió a viajar. ¿Llegaron a reconciliarse, verdad?”
Sakura no respondió más que con un leve sonrojo y una levísima nube pasó sobre la mirada del Lord, que resopló rápido antes de admitir:
- “Lo lamento. Fue indiscreto de mi parte.. Discúlpeme”
- “¡Oh no, Lord Archibald!”-a estas alturas y trabajando diario, la joven había tomado más confianza con el occidental, y saber que su esposa era una mujer tan.. repugnante, sólo había avivado su simpatía- “es sólo que.. me siento feliz. Pienso en él y soy feliz”
- “Su esposo es un joven con suerte, sin duda alguna. Un joven afortunado. Es bueno que ya no se sienta tensa y nerviosa. Discúlpeme por mi impertinencia, pero antes me pareció varias veces que estaba en una crisis..”
- “La verdad sí. Pero eso se acabó. El volvió y todo está bien”
- “¿Aunque volvió a marcharse?”
- “No está todo aclarado” –aceptó la joven con paciencia, pero con aire soñador añadió- “pero lo aclararemos todo cuando vuelva. Antes de que él se fuera no tuvimos tiempo de decirnos mucho de lo que debíamos pero ambos sabemos lo principal: me ama y yo lo amo. Eso es todo lo que importa”
- “Muy bien dicho” –su interlocutor sonrió ampliamente, dándole la razón- “eso es lo importante y supongo que su pequeño también es feliz ¿no es así?”
- “Si. El está contento ahora, aunque extraña a su padre. Usted… su… pupilo ¿cómo está?”
El Lord no pudo evitar un suspiro resignado.
- “Temo que nunca acabaré de entender a Gritzkorovjnail. Quizá sea porque no paso tiempo con él… aunque según veo, su esposo no tiene el mismo problema pese a que también viaja”
- “Bueno, Hien ama mucho a su papá y lo admira profundamente”
- “Hmmm…” –reflexionó pensativamente- “quizás ese sea el problema. Carmille ha estado siempre tan pendiente de él que podría decirse que yo casi no conozco a mi propio pupilo. Por supuesto, jamás me he opuesto porque para Carmille es muy duro no haber tenido hijos y adora a Gritzkorovjnail de una manera que francamente me conmueve. Aunque él siempre es aún más despectivo con ella que conmigo..”
Sakura a duras penas ahogó una exclamación.. ¡pobre hombre!.. pero.. ¿cómo decirle ..? ¡sin pruebas concluyentes sobre las horribles inclinaciones de su esposa! ¡el lord era demasiado amable como para creer en las palabras de Tao contra la palabra de su esposa!
- “Su hijo….” –murmuró, segura que el lord era un inocente peón para su esposa y la entidad oscura que poseía al niño ruso- “me dijo varias veces que el carácter de mi esposo le recordaba a su hijo ¿no es así?”
- “Si. Mi hijo era como usted me describe a su esposo. Gentil pero fuerte. Afable, pero decidido. Siempre dispuesto a hacer lo correcto, costara lo que costara” –recordó con nostalgia- “temo que no fui buen padre, porque él y yo siempre estuvimos distantes: yo tenía todo mi interés en mis propios asuntos y admito que jamás le presté la atención que debía tener como mi heredero, aunque su madre no ayudó mucho a unirnos” –recordó con sinceridad palpable en su voz- “mi esposa… ella… ella tenía el carácter algo difícil y yo prefería ahorrarme discusiones sin sentido, de modo que le daba gusto. Aunque debo reconocer que ella adoraba a nuestro hijo y él a su madre. Tal vez porque la conoció mucho más que a mi”
- “¡Oh lo siento! ¡no debí preguntar!”
- “No, por favor. No. Hace mucho tiempo que pienso cada día más en mi hijo y hablándome de su esposo me ayuda a entenderlo aún después de tanto tiempo ¡porque sus caracteres se parecen tanto!. Quizá le parezca tonto que yo busque entender a mi hijo, después de tanto tiempo que él…. se haya ido” –parecía hasta renuente a mencionar la palabra “muerto”- “pero necesito, se ha convertido en una prioridad vital para mí llegar a entender lo que él pensaba… de mí”
- “Estoy segura que si su hijo viviera, ustedes serían muy unidos…”
- “¿Eso cree?. Yo aún dudo que mi hijo me entendiera.. o entendiera las cosas que hice o que hago” –sonrió enigmáticamente- “… mis motivos..”
- “No es fácil ser padre”
- “No. Bien dicho” –volvió a sonreír- “Supongo que es una forma de decirlo”
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- “¡¡¡¿QUE SE DICE DE MI??!!!, ¿¿QUE SE DICE DE MI??? ¡QUE, QUE, QUE!! ¡ALGUIEN QUE ME LO DIGA, ALGUIEN QUE ME LO DIGA!!!”
Tao lanzó una mirada aburrida a Kerberos, Kerberos intercambió una mirada con Rei, el jovencito pensó mentalmente que quizá no hubiera sido tan malo tener la gripe N1H1 –la que su mamá había creído sinceramente que tenía hace casi dos meses por unos inoportunos estornudos que salieron de sepa Dios donde- mientras Spinel lanzaba un suspiro que parecía brotar de lo más profundo de su alma, Byakko parecía muy cómoda bostezando.. (aunque tenía tapones en los oídos) y Naru Kiyama pensaba que quizá el mundo no era tan ordenado como ella siempre lo había pensado..
Es decir, recapitulando: hasta hace poco más de dos meses suspiraba por un compañero de clases: por un alegre, guapo y popular compañero de escuela, como cualquier chica común y fea. Bueno, debía admitir que los cambios en su vida empezaron luego de una peculiar sesión de moda y maquillaje y consejos de belleza de algunas jóvenes –aún no le cabía en la cabeza que Tomoyo Kinomoto y Sakura Li eran señoras casadas y madres de niños ¡no se veían asi!- que además eran conocidas de Rei Tsukishiro -¡el chico menos interesado en la moda de todo el planeta!- y ambos habían tenido una fiesta de disfraces realmente poco ortodoxa; pero lo que le siguió estaba totalmente fuera de sus más descabelladas fantasías.
El chico que quería era ahora su novio, pero resulta que no era un chico común sinó un hechicero reencarnado y Tsukishiro tampoco era un chico común sinó una especie de híbrido de un ser humano y un ser mágico –bien, en realidad eso explicaría que fuera tan apuesto- cuyo “socio” era un peluche parlante que podía convertirse en una especie de León sin melena y que adoraba los dulces, y que para rematar tenía nombre mitológico, ¡Kerberos!*; por si eso fuera poco, el tímido chico nuevo del salón había resultado ser un sacerdote de tiempos ancestrales reencarnado -¡otro más!- para evitar que un mítico ser que era la “destrucción encarnada” acabara con toda la vida en el mundo, pero Kerberos no era el único Guardián del Sello porque aquí estaba esta gata blanca que parecía tener obsesión por hacer dinero porque…
¿Era su idea o hace un rato la gata estaba escuchando la Bolsa de Valores de Tokyo en su mp3?.
Y ahora estaba también un gato negro..
Ya no iba a sentirse confiada que un gato o un peluche eran solo eso. No señor.
¡Uf!
¡Pero esto si que era lo último! lo auténticamente alucinante: ¡May May Li, la chica más despampanante, coqueta, popular y sexy de todo el Campus Clamp en Tomoeda también era una especie de híbrido, como Rei Tsukishiro! ¡y estaba histérica!..
Bien.. de hecho May May llevaba casi dos meses en un ataque de histeria…
Y les estaba provocando a todos un feo dolor de cabeza colectivo..
- “¿Acaso alguien dijo que soy fea, boba, tonta o simplemente estúpida?” –siguió chillando May May a grito pelado- “¡¡¿cómo es posible que me hayan ignorado, pasado por alto, olvidado o lo que sea??!!!, ¡¡¿¿COMO ES QUE NO ME DIJERON ESO DEL “SEPARADO” ANTES???!!!”
- “Prohibido” –corrigió Rei monótonamente.
- “¡LO QUE SEA!, ¡Separado o prohibido es lo mismo! ¡Esto es el colmo, el colmo, el colmo! ¡NO SOLO ME IGNORARON TOTALMENTE CON LO DE LAS CARDS DE MIRIELITA, SINO QUE RECIEN ME DICEN ESTO!!”
- “No podíamos decírtelo porque no sabíamos que eras una guardiana” –refunfuñó Kerberos.
- “¡PUES ELLOS NO SON GUARDIANES Y BIEN QUE SABEN! ¡Y ELLA NO TIENE NI PODERES!” –saltó, señalando a Kujaku y a Naru, que parecieron avergonzados.
- “Ya te lo han repetido mil veces..” –se aventuró Byakko a adivinar el motivo de las protestas de May May, lo cual no era difícil porque llevaban casi dos meses oyéndola e iban a quedar sordos- “no tienes precisamente el aspecto de ser la persona más discreta de este mundo..”
- “¡Y no te metas con Naru!, ¡que ella ayuda mucho , nos ha ayudado bastante!”
- “Admito que ayuda bastante aguantándote Tao Hiu, pero ¡debían habérmelo dicho antes!”
- “¡Argh!” -bufó Tao tocándose la cabeza… ¡le estaba doliendo!- “¿cómo íbamos a adivinar que eras una Guardiana?, ¡no te sentíamos! ¡culpa a Eriol por sellarte demasiado bien que ni yo te sentí o menos te reconocí! ¡y el propio viejo Rei se enteró el día del Juicio final ..!”
- “¡ES CIERTO, EL JUICIO FINAL!! ¡Rayos! ¿y me lo perdí?” –gimió May May poniendo ojitos de cachorro a Rei, a la vez que movía su trasero casi meneándolo.
El aludido replicó con una mirada que hubiera congelado el mismo ártico.
- “Ja, ja, ja!” –al ver la incomodidad del chico de pelo plateado, Tao no pudo evitar añadir- “¡¡hubieras tenido que verlo!, ¡se puso en un plan “soy malo” con Miriel , que para qué te cuento..!!, ¡incluso creo que la nenita le dio un besito en la mejilla que creo que fue su primer bes..!”
- “¡TAO ALEXAINDRE HIU!” –la voz de Rei se dejó oír fuerte y clara, porque esta vez no iba a bastar una mirada para congelar a Tao.
Casi todos los presentes saltaron del susto y el hermano de Yoko se encogió y se ocultó detrás de Naru, mientras la chiquilla, Kujaku, Kerberos y Spinel tenían una GRAN gota sobre la cabeza porque Byakko había vuelto a quitarle a Naru su mp3 y escuchaba con los audífonos ya que no pensaba más que en la subida o baja de sus acciones…
- “¡¿QUE, QUE??!!”- saltó May May casi arrancándose un mechón de cabello- “¡PORQUE NUNCA ME ENTERO DE LOS CHISMES JUGOSOS A TIEMPO!!!?”
- “…..”
Si, ese fue Rei.
- “¿Deseabas ayudar?” –preguntó inocentemente Kujaku.
- “¡ERA UNA JOYA DE CHANTAJE! ¡ERA UNA JOYA DE CHANTAJE Y ME LA PERDI! ¡HUBIERA PODIDO CHANTAJEARLO CON UNA CITA SI HUBIERA TOMADO UNA FOTO, O LO HUBIERA GRABADO CON MI TELEFONO MOVIL!”
- “…….”
- “…….”
- “………”
Mientras la gota que apareció sobre las cabezas de los presentes era general y muy grande, Rei deseó en esos instantes, ardiente y con toda sus fuerzas, dos cosas: una, que Tao se quedara mudo por los siguientes diez años y que a May May la partiera un rayo en este mismo instante; de hecho el jovencito se sintió frustrado al notar que nada pasaba los siguientes tres segundos.. es decir ¿era mucho pedir? ¿porqué nadie le cumplía a él sus deseos? ¿Dónde estaba las cards “Thunder” y “la voz”** cuando las necesitaba?
- “¡Ese no es el problema que nos trae aquí May May!” –protestó de pronto Spinel Sun, tratando de recobrar su dignidad y lanzando sobre Tsukishiro una mirada de auténtica lástima ¡y él creía que tenía problemas!- “esto del prohibido es muy serio…. ¡muy muy serio!”
- “Ni siquiera lo digas..” –bufó Kerberos- “nosotros hemos estado trabajando mientras tú dormías, gato techero..”
- “¿A QUIEN LLAMAS GATO TECHERO?!”
- “¡A TI! ¡HA ESTADO DURMIENDO TODO ESTE TIEMPO Y AHORA RESULTA QUE ERES UN GATO NEGRO, Y A LOS GATOS LES GUSTAN LOS TECHOS DE LAS CASAS!”
- “¡¿CREES QUE YO PEDÍ ESTE ASPECTO??!”
- “¡PUES YO TAMPOCO SOY FELIZ? ¡AHORA TU Y BYAKKO SON GATOS EN SU FORMA FALSA! ¡Y YO SIGO SIENDO UN PELUCHE!, ¿QUE SE SUPONE QUE ES, UN TONTO SINDICATO Y NO ME HAN INVITADO?!”
- “¿Quieren calmarse los dos?” –pidió Kujaku casi implorando- “¡por favor!”
- “¡YO SOY MUY CALMADO!”-chilló Spinel- “¡PERO NO ESTARIAS CALMADO SI DUERMES Y ERES UNO Y TE DESPIERTAS Y ERES OTRO!”
- “En realidad, casi estás describiendo la reencarnación en humanos” –musitó Naru, tímidamente.
- “A ver si nos calmamos un poco” –pidió Byakko mientras dejaba de escuchar al fin el movimiento bursátil- “creo que ya todos sabemos Spinel, que tú no pediste este cambio de forma, que te disgusta y que no sabemos porqué luces.. así. Los únicos que saben el motivo son tú y tu creador, y ayudaría mucho que nos explicaras que te dijo cuando hablaste con él”
Spinel bufó, irritado, mientras recordaba la entrevista que había tenido con Eriol..
- “¿Me dices que no te gusta?” –el inglés había sonreído honestamente con franca alegría por primera vez en mucho tiempo- “¡pero si siempre te quejabas de tu forma anterior!, de hecho recuerdo que me dijiste que las alas que tenías te hacían sentir como un hada y que eso no te gustaba..”
- “Bien, lo admito, pero.. ¿no podía simplemente quitarme las alas?”
- “¿Hubieras preferido que te hubiera puesto.. ¿alas de murciélago?” –la malicia brillaba en los chispeantes ojos azules y Spinel tembló- “eso me pareció.. muy gótico”
- “¿Pero un GATO NEGRO? ¡¿porqué un gato negro?!”
- “Por si no te has dado cuenta, ya eras un gato negro” –rió el inglés, con la misma sonrisa falsamente inocente que tenía de niño- “sólo… te hice más .. accesible. Siempre te quejabas que debías ocultarte cuando venía gente, porque aunque eras un gato… no pasabas por un gato común..”
- “¡Pero a mi no me gusta la gente..!”
- “Descuida. A la gente no le suelen gustar los gatos negros” –rió el hechicero occidental.
- “¡Eriol! ¡oh, esto lo ha hecho usted adrede! ¡igual que hizo que me embriagara si como dulces y….!” –una esperanza nació de pronto- “¿podré comer dulces ya?”
- “Los que desees..”
- “¡Viva! ¡se los quitaré a Kerberos y…!”
- “Y serás un lindo gato ebrio..”
- “¡ERIOL!! ¡NO HA CAMBIADO USTED PARA NADA!!”
Eriol había contenido las ganas de lanzar una carcajada pero había acariciado la cabeza del nuevo aspecto de Spinel Sun, con nostalgia. No, el Spinel Sun que él creo estaría siempre en sus recuerdos, pero Spinel debía empezar a vivir una nueva vida, el problema con él era que siendo su carácter mucho menos expansivo que Kerberos, era obvio que iba a tener muchos problemas para relacionarse… peor aún si conservaba el aspecto que tenía. De modo que aquella había sido una de las razones –además de su retorcido sentido del humor- para darle al Guardián del Sello de las Loire Cards el aspecto de un gato negro… para que pudiera pasar desapercibido entre la gente y no tuviera que aislarse como lo hacía en el pasado..
- “Eriol es Eriol, no ha cambiado..” –replicó Spi, derrotado- “ni modo. Esta es mi vida y mi forma ahora. ¡Ni siquiera quiero pensar como me veré cuando adquiera mi forma original!”
- “¡Oh cierto!” –admitió Tao- “¿Cuántas cards escaparon de tu libro?”
- “Sólo dos” –admitió con orgullo- “yo no soy como otros…”
- “¡OYE, ¿TU QUIERES PROBLEMAS CONMIGO?!”-saltó Kero.
- “¡Ya basta ustedes dos!” –pidió Byakko de nuevo.
- “Pero… si estás tan inconforme con tu aspecto ¿porqué no le dices a Lord Eriol que te cambie de nuevo a como estabas?” –dijo Kujaku, conciliador- “es decir, él te creó, el puede hacerlo ¿no?”
- “Pues.. de hacerlo podría. Pero tiene muchos problemas y no deseo molestarlo” –admitió Spinel mientras pensaba para si- “y estoy seguro que tuvo una buena razón. Siempre hay una razón buena detrás de todas las trampas con las que a Eriol le gusta jugar. Si es así, creeré en él y descubriré la razón por mí mismo”
- “Bueno.. ¿entonces?. ¿Entendieron al fin lo del prohibido?” –murmuró Naru.
- “¡No entendí nada! ¡Rei, explícamelo tú!” –May May dió una especie de gran salto en menos de una fracción de segundo aprovechando que Rei estaba distraído al estar pendiente de las palabras de Spinel… y acabó sentada en el regazo del chico de pelo plateado- “¡¡¡Siiiii!!!! ¡EXPLICAMELO TUUUUUUUU!!, ¡en una cena romántica esta nocheeeee!!”
- “Bájate.de.allí”
Los ojos normalmente fríos de Tsukishiro parecieron destilar amenaza y la propia Naru junto con Tao, Kujaku y Kero se escondieron detrás de Byakko y Spinel..
……
Si. Los presentes se escondieron detrás de dos gatos.
Sin comentarios.
Pero hacía falta mucho más que eso para desanimar a May May.
- “¡¡AYYYYYYY!!!” –gritó con los ojos como corazones, mientras movía de nuevo su trasero y Rei empezaba a sonrojarse- “¡QUE SEXY TE VES CUANDO TE PONES AGRESIVOOOOOOOO!!!”
- “…….”
- “Aún no puedo entender que le ves” –suspiró Spi, sintiendo piedad por el hijo de Yukito- “es decir.. ¡es Yue! ¡y tú jamás te llevaste bien con Yue cuando eras Ruby Moon!”
- “¡Lindo, seriote, guapo, sexy!” –May May trataba con todas sus fuerzas de plantarle un beso en los labios al chico mientras Tsuskishiro movía la cabeza en ángulos imposibles para evitarlo, y al fin la chica contestó- “¡pues por eso mismo!. El y yo peleábamos… no nos gustábamos… ¡creo que en el fondo nos sentíamos atraídos!, ¡SIIII!”
- “¿¿¿QUUEEE????, ¿DE DONDE SACASTE ESO? ¿ESTAS LOCA?” –Rei no pudo evitar que eso.
Salió del fondo de su alma.
- “Bueno, ¿te asombra?, sé que eras gay entonces…. porque ambos nos sentíamos atraídos por Touya pero tú y él.. ¿si lo hicieron, no? ¿Quién fue “la novia” de quien, eh?” –rió pícara- “¡porque Nakuru se lo preguntó a Yukito una vez y me dijo que él no tuvo nada, así que tuviste que ser tú!”
- “¿De qué esta hablando?” –preguntó Tao, curioso- “¿Yue fue gay antes? ¿fuiste amante del doctor Kinomoto??!!”
- “¡YUE NO TUVO NADA CON EL DOCTOR KINOMOTO!!”- gritó Rei, desesperado- “¡SOLO ERAMOS AMIGOS, AMIGOOOOS!! ¡NO NOS GUSTABA HABLAR CON LA GENTE, POR ESO NOS AGRADABAMOS COMO AMIGOS PORQUE TENIAMOS MUCHO EN COMUN!!! ¡NADA MÁS!!!”
¡Ah, más frases salidas del alma!..
Pero cuatro pares de ojos se abrieron desmesuradamente –si, Naru, Byakko, Kerberos y Kujaku estaban mudos de la impresión- y May May lanzó otro emocionado gritito…
- “¡¡OHHH, ENTONCES ERES VIRGEN!! ¿hasta de besos? ¡porque si Touya era tu amigo entonces no te besaba, ¿no? ¡QUIERO DARTE TU PRIMER BESOOOOO AHORAAAAA!!”
La cara de Rei se puso de rojo carmesí –hoy, su legendario autocontrol había desertado, el muy cobarde, ¡cuando más lo necesitaba!- porque por su mente pasó el instante aquel del juicio final en que Miriel lo había besado en los labios, y se sintió sumamente avergonzado…
¡¡Su primer y único beso en la boca se lo había dado.. UNA NIÑITA!!
Afortunadamente, Tao había estado lejos y había creído que había sido en la mejilla. Y Rei no pensaba sacarlo de su error jamás, además afortunadamente Miriel era una niña que no había entendido lo que realmente significaba besar a un chico en la boca. Osea, la pequeña le había dado un besito inocente de niña. ¿Qué iba a saber a esa edad?
…..
No sé a Uds, lectores.. pero yo creo que Rei -o Yue, como prefieran llamarlo ahora- es alguien bastante inocente.
Pero abochornado como estaba, el cuerpo del joven Tsukishiro reaccionó al fin, empujando a May May con todas sus fuerzas y saliendo de la habitación de Tao –que era donde tenían la reunión- y marchándose del departamento con un gran portazo y no pasó ni dos segundos antes que May May, Kujaku y Tao salieran detrás de él… para evitar que se suicidara o algo parecido porque “se había descongelado”, según Tao; pero en el repentino silencio de la habitación los dos guardianes se volvieron hacia Spinel y le preguntaron, de pronto, muy serios..
- “¿Y entonces?.. ¿quién te despertó?”
Spinel resopló a modo de respuesta, antes de admitir:
- “Saben bien que eso no lo puedo decir hasta que las cards estén capturadas. Sólo entonces.. sólo entonces nos revelaremos a nuestro Card Master y este será revelado a todos..”
- “¿Ustedes no tienen Juicio Final?” –preguntó Kerberos.
- “¡Oh, casi como yo!” –replicó Byakko- “¿no es así?”
- “¿Cómo es contigo?” –preguntó Spinel- “y por cierto ¿Por qué no vino Megumi?”.
- “La señora Kinomoto llegará tarde.. y debe cuidar de los niños. Por eso no vino” –contestó- “pero, si. Yo soy diferente a Uds. Yo sirvo a dos amos. Quien me despertó me dá las ordenes y protejo a quien esta persona decide que protejamos. Por eso, son las siete cards maestras las que se liberan del libro y las que examinan a nuestro futuro maestro. Ellas van viniendo poco a poco al libro, según deciden que la persona que nos liberó es digno del poder de las Protection Cards: si es tan desprendido y valiente como para dar su vida por otros. Cuando las siete cards maestras lo aceptan… si Megumi y yo no estamos de acuerdo.. hay Juicio Final. De lo contrario, no. Pero hasta ahora, nosotras estamos de acuerdo con lo que las 6 cards maestras dicen y…”
- “¿Ya tienen 6 de las 7 cards maestras?” –preguntó Kero.
- “Si. Aún esperamos una. Pero pronto mi verdadera forma será revelada.. a su tiempo, como tú, Spinel”
- “Que.. ¿tu tampoco tienes juicio final?” –protestó Kero.
- “Nosotros no tenemos un Juez con un carácter tan complicado como el tuyo” –dijo el gatito negro- “Eriol siempre ha dejado a la gente la voluntad de decidir, desde que era Clow, pero es sólo que Yue es…… difícil” –Kero le dio la razón en silencio- “es su carácter de no aceptar nunca “sin probar” al nuevo dueño o dueña, lo que motiva el juicio final para las antiguas Clow cards, pero May May y yo ya tomamos nuestra decisión de dedicar nuestras vidas al cuidado de quien nos despertó”
- “Pues ya veo que tenemos mucho trabajo… porque salvo tú” –dijo Kero mirando a Byakko- “que tu Juez es dulce y sensata, nuestros compañeros están locos…”
- “Nunca le hubiera puesto el calificativo de “loco” a .. Rei” –reflexionó Spi.
- “Bueno” –refunfuñó Kero- “es difícil, intratable, antisocial, mudo, osea él mismo ¡y ahora tiene quince años y tu loca compañera le brinca encima! ¿Qué tan normal es eso?”
- “La palabra “normal” no va con May May..” –gimió Spinel.
Byakko y Kero le dieron la razón con un movimiento coordinado de cabeza.
- “¡Y como si no tuviéramos bastante con eso, y más con esta cosa fea de la leyenda del separado!” –murmuró Kero volviendo a la carga.
- “¡El “Prohibido”!” –le corrigieron Byakko y Spinel a la vez.
- “Bueno, bueno.. ¡es lo mismo!”
- “Como sea Kerberos, en algo tienes razón. Esto es de locos. Tú dices de pronto cosas cuerdas, Spinel pierde la cabeza y grita como loco sin estar borracho” –el gatito negro se avergonzó mientras Byakko añadió- “¡y mis acciones bajaron un punto en la bolsa de hoy!!!!”
Los dos guardianes suspiraron con sendas gotas sobre sus cabezas, pero el negro guardián –y el último de los tres existentes en despertar- no dejaba de pensar en que lo extraños que eran ellos.. pero más los humanos. Es decir, no sólo May May, Rei, y el resto del grupito de adolescentes; la gente era más que extraña y siendo que él sólo se había relacionado con Eriol y posteriormente con Yoko en un grado de confianza –Spinel era el más serio y reacio a hacer amigos de entre las tres bestias del sello- el guardián estaba totalmente desconcertado con lo que había pasado en el instante en que despertó, al punto que aún no lo asimilaba…
- “¿Qué, que?, ¿vas a dejar a tu Bestia del Sello, aquí, Hien? ¡con todo lo que has deseado tenerle!” –se había sorprendido Nadeshiko sin poder evitar alzar la voz con sorpresa, mientras Morgan miraba a ambos niños con los ojos muy abiertos, desde su lecho de hospital- “¿Porqué? ¡has querido tu propio guardián desde siempre! ¿y que hay de la card que escapó? ”
El niño continuó acomodando su mochila en silencio sin mirar a las niñas y al perplejo gato negro que le miraba expectante…
- “Es tarde Nadeshiko. Vámonos ya”
- “¡Pero Hien!”
- “Tus papás se preocuparán si llegamos tarde, y May May debe estar al llegar…”
Nadeshiko contempló a su primo con expresión desconcertada, pero fue entonces que un leve vistazo de los ojos verdes de Hien hacia quien ocupaba la camita de hospital dio a la hija de Tomoyo una respuesta de su pregunta sobre el porqué Hien no se llevaba consigo al pequeño gato negro que había salido del libro azul; y en su sensibilidad e intuición, aquel leve vistazo bastó a la niña Kinomoto para recordar que una de las enfermeras les había comentado que nadie se había interesado en la salud de aquella pequeña paciente y siendo que la aparición de la Bestia del Sello de las Loire Cards -instantes atrás, y después de calmada su inicial histeria– había motivado en Morgan una avalancha interesada de preguntas al ser mágico, era un hecho innegable que al fin la niña herida había salido de su avergonzado silencio…
¡Y miren que Nadeshiko había hecho todo lo posible por animarle toda esa tarde!
Aunque, bien mirado, a la hija de Tomoyo Kinomoto no le sorprendía en lo más mínimo que la pequeña occidental estuviera de temperamento más bien taciturno; su aspecto era por demás lastimoso y se encontraba sola en un hospital, sin querer identificar a su agresora en un país que no era el suyo y sin haber recibido visita alguna por parte de sus familiares aún…
¿Cómo alguien podía animarse con eso?
- “Es tarde, May May debe estar al llegar” –insistió el hijo de Sakura Li con una mirada rápida hacia la criatura mágica- “al menos trata de ser buena compañía ¿no?”
Los ojos del felino parpadearon sorprendidos ante la muy disimulada gentileza del niño, pero fue entonces que se dejó oír una protesta..
- “¡Oye, yo no quiero que me regales nada!” –protestó Morgan.
- “¡Pero estás enferma!, ¡necesitas que te cuiden!” –musitó Nadeshiko.
- “¡Yo no…!”- la niña herida protestó vivamente y no pudo evitar un quejido de dolor- “¡ay!”
- “Vámonos Nadeshiko” –replicó Hien, casi empujando a su prima a la puerta, antes de volverse hacia la niña y mirarla con inusual seriedad y calma, desde lo profundo de sus ojos verdes- “sabes más de guardianes que yo, y estar aquí no hace que la gente esté feliz”
- “¿Qué?” –saltó la pelirroja, antes de mirarlo con enfado, aumentado por la calma irritante del niño- “¡Oye..! ¡tú!”
- “Me llevo el libro” –dijo tranquilísimo, pese al rostro disgustado de Morgan- “pero Spinel podría ayudar a comunicarte con tu primo, ya que te preocupa que no haya venido a verte, porque puede salir de aquí sin que nadie lo note” –hizo una pausa recordando sus largas charlas con Wei- “Cuando alguien está enfermo, es bueno tener a tu familia a tu lado o al menos saber de ellos”
Durante esos instantes el gatito negro había mirado a los tres niños sostener casi un tenis verbal y estaba por demás desconcertado; pero mientras Morgan estaba muda de la sorpresa –por el gesto de Li- el niño de ojos verdes dijo a modo de despedida y antes de salir de la habitación, empujando a su prima..
- “Yo no estoy regalando nada…”
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- “Esto no es un regalo…” –una suave sonrisa se había dibujado en el bello rostro de Carmille Ruthwen contempló con interés el llamado “espejo de la distancia” que Akasha Bhakthar le estaba entregando, pero la thugh continuó- “es sólo una muestra de que cumplo mi palabra. Me pidió el espejo y lo traje. ¿Satisfecha?”
- “Si. Aunque me sorprende sobremanera lo pronto que has conseguido un artefacto tan peculiar Akasha. ¿No se supone que esto está bajo la custodia del mismísimo Jefe del Concilio de Hechiceros de Oriente?” –había un dejo de burla en la voz de la lady- “¡no puedo creer que hayas sido capaz de robar a la misma persona por la que has hecho tanto!”
- “¡Yo no se lo he robado a Shaoran!” –protestó vivamente, sin mencionar que Ieran Li lo había usado y olvidado en su casa en la memorable ocasión (dos meses atrás) en que la había visitado para contarle sus cuitas después de un violento enfrentamiento con Sakura- “y .. en realidad no es asunto suyo saber como lo obtuve, Grozny” –añadió silibante- “¿o más bien debo decir.. Lady Carmille Ruthwen?”
Los ojos de la esposa de Archibald Ruthwen no mostraron la menor sorpresa porque la thugh frente a ella hubiera averiguado su nombre tan pronto, pero se permitió un gesto casi teatral..
Aplaudió.
- “Digna Jefa del clan Thugh..” –amplió su sonrisa- “bien, ya nos conocemos, Akasha. ¿Te convencerá eso de no traicionarme, ya que has investigado sobre mi?”
La thugh miró a su interlocutora con interés. Desconfiaba más que nunca de esta mujer, principalmente porque había algo en ella.. casi una intuición, que le decía que era imposible que estuviera ante la misma persona que había llamado “Grozny”. Es decir ¿Qué sentido tenía que una persona que siempre había ocultado su identidad y que sin embargo le había hecho recordar su remoto pasado como Zobeida, de pronto diera la cara, simplemente?..
No. Akasha no era estúpida. Podría apostar lo que sea, pero estaba segura que esta mujer no era el verdadero Grozny y era por ello que continuaba dándole lo que la lady pedía. Porque estaba preocupada. Hasta entonces había estado cegada por el deseo de conseguir a Shaoran –y arrebatárselo de una vez y para siempre a Sakura- pero desde que había visto el rostro de esta mujer, la thugh estaba llena de sombrías expectativas y todas las interrogantes que había sepultado en el fondo de su mente antes, ahora la acosaban sin cesar..
Grozny. Una palabra en ruso que podía ser traducida como “pavoroso”, “aterrorizante” o simplemente “terrible”, pero no le inquietaba el significado; era la identidad de esa persona la que la preocupaba. Grozny. Quien hace casi dos años le había citado en un ambiente oscuro y solitario al haberle enviado un correo electrónico en el que comentaba que podía brindarle su más secreto anhelo: Shaoran Li y que más aún, iba a poner en su conocimiento un secreto pasado que la ataba a él. Lo más insólito es que había cumplido su palabra en todo… en todo… pero…
Pero..
Akasha aún recordaba esa entrevista. Confusamente, porque había sido extraña –no podía ver nada, estaba en un ambiente de oscuridad total- sin embargo, había bastado un toque, un solo contacto de una mano sobre su frente… para hacerle recordar que había sido Zobeida y según hablaba más con esta mujer, más segura estaba que la mano que la tocó, la mano que abrió su mente, sus recuerdos y su pasado dormido.. no había sido la de ella. Así pues, no era Grozny, pero ¿a quien ocultaba? ¿A quien?.
- “Si has renunciado a obtener a tu deseo, no es asunto mío, Akasha. Pero sólo te agradeceré que no me traiciones. Sería terriblemente desagradable” –musitaba Carmille- “y muy peligroso, debo admitir..”
- “¿Para quién? ¿para mí?” –la thugh miró fijamente a la aristócrata- “mire, no soy una persona a quien es fácil asustar. Soy la líder de un clan de asesinos ¿recuerda?” –hizo una pausa y ambas mujeres se miraron una a la otra, como estudiándose- “pero ya que al fin “nos conocemos bien”, como dice.. quiero que me quite una duda que ha estado en mi mente desde nuestra primera entrevista..”
- “¿Cuándo recuperaste tus recuerdos como Zobeida y se sellaron al mismo tiempo los recuerdos de Shaoran Li?”
- “Si” –los ojos de Akasha brillaron- “¿cómo hizo eso?.. es decir.. ¿cómo pudo.. sellar los recuerdos de Shaoran, si estaba..? ¡osea, él estaba..! ¡él ni siquiera estaba en la habitación con nosotras! ¡su familia acababa de mudarse a Tomoeda y él fue atacado ese día por un estúpido llamado Kagastán*** y estaba en China! ¿cómo es que pudo..?”
La sonrisa de Lady Carmille se acentuó.
- “Para… disipar tus dudas, te diré que fue básicamente muy sencillo, Akasha. Tú misma has dado la respuesta. El Jefe Kagastán fue mi marioneta.. un títere.. un tonto útil. ¿Es que alguien en su sano juicio pensó que Shaoran Li no podría vencer fácilmente ese ridículo intento de asesinato?” –la dama parecía divertirse ante el asombro pintado en las facciones de la thugh- “¡por supuesto que podía vencer a aquel tonto, que más era zombie que persona!, pero… que fue lo bastante útil para hacerle un levísimo corte con un cuchillo ceremonial al que nadie le prestó atención. Y una sola gota de sangre de Li, derramada.. era todo lo que hacía falta. El cuchillo fue convenientemente robado.. y el conjuro de sellar sus recuerdos y a la vez, los de Sakura como Roxelana.. fue sencillo”
La thugh dio un paso atrás..
- “¿Quiso matar a Shaoran por medio de Kagastán?”
- “Claro que no. Si quisiera matar a ese muchacho, ten por seguro que hubiera usado un método que no hubiera fallado.. pero la cabeza de Shaoran Li es .. algo que más de uno quiere conservar donde está…”
- “¡No puede haber hecho un conjuro con una gota de sangre seca sobre un arma! ¡nadie puede hacerlo!.. ¡y sellar los recuerdos de Sakura a través de Shaoran.. es imposible!”
- “Tu has visto los hechos, querida. Y hubieras tenido más tiempo para conseguir algo con el encantador joven jefe del Concilio si hubieras sido más lista..”
- “¡NO VA A LASTIMAR A SHAORAN!”
- “No seas necia. Nadie está intentando matar al muchacho. Al menos, todavía.. pero, ya que estamos en plan de confidencias ¿te has rendido entonces? ¡que decepción!”
Akasha sostuvo la mirada de la otra casi con desafío..
- “Yo obtendré a Shaoran. No me importa cómo, cuando, o lo que tenga que hacer” –dijo inflexible- “pero si usted o alguien más tiene la menor intención de poner en peligro su vida yo misma le voy a hacer tantas cosas a sus restos.. que jamás nadie sabrá que fue usted un ser humano..”
Carmille Ruthwen hizo un gesto de resignación y una graciosa reverencia, antes de marcharse… pero de camino a la aristocrática mansión Ruthwen la Lady pensó, divertida..
- “De modo que ya sospecha que no soy Grozny. Bien, no me sorprende… es una asesina entrenada, al fin y al cabo. Pero.. mi querida Akasha” –pensó- “hay varios errores en tu razonamiento: si. Fue un conjuro complicado, ancestral y perdido el que se usó para despertar tus recuerdos como Zobeida y sellar a la vez los recuerdos de Sakura Li, como Roxelana, pero... era un conjuro incompleto. Tú y Sakura Li ya no son la misma persona que fueron porque no nacieron como gemelas en esta encarnación, pero a pesar de ello Sakura, tú y el joven Li están atados por un círculo de amor.. en el caso de ellos dos.. y de odio, contigo. Porque él ama a la joven Sakura a quien tu odias porque lo amas a él, por eso el conjuro que despertó tus recuerdos y selló los de Sakura estaba incompleto e iba a continuar así hasta que el joven Li estuviera dentro del mismo conjuro. Y el ataque de aquel estúpido llamado Kagastán sirvió para manchar con sangre del joven Li ese cuchillo y con esa sangre… se pudo completar el conjuro”
Por la mente de la lady pasó el recuerdo de la amenaza de la Bhakthar y sonrió aún más, burlonamente..
- “Pero en algo no te equivocaste.. chica thugh. No es posible hacer un conjuro contra alguien con una gota de sangre seca sobre un arma; nadie puede hacerlo..” –y contuvo una carcajada- “a menos que quien haga el conjuro, tenga la misma sangre…”
El sonido del teléfono cortó la carcajada de la mujer y en medio del ruido del tráfico apenas si se pudo distinguir una voz masculina desde el otro lado del auricular..
- “¿Aún nos sirve?”
- “Sí, sospecha.. y teme, pero no por lo que podamos hacer en realidad. Todo lo que le preocupa es conservar al joven Li de una pieza. Eso le basta”
- “¿Tienes el espejo?”
- “Si. Pero me sorprende que lo consiguiera tan pronto y…”
- “Eso no importa. Tráelo. El tiempo se acaba… el cuerpo de Gritzkorojnail Romanova no resistirá ni un mes más dos espíritus en su interior, así que esto empieza.. ya”
- “¿Porqué el apuro? ¿qué sabes? ¿qué te ha dicho ella qué..?”
- “Esto… vá a empezar. No hay más tiempo”
- “Pero.. ¡las druidesas! ¿cómo vas a usarlas si..?”
La comunicación se cortó.
- “¡Cortar, cortar, cortar!, ¡Mamoru, esta no es la clase de costura!” –bufó Kia Monouhi con preocupación- “¿cómo esperas cortar el hilo sobrenatural que une a Kiku a este plano de la existencia? ¡mi mamá y tu papá intentaron que Kiku fuera exorcizada para que fuera con su familia, pero no sirvió! … no entiendo..”
- “No me he pasado estos dos meses casi metido en la biblioteca de los Sumeragi para nada Kia. Encontré conjuros viejos… cosas rarísimas que aunque no entiendo, ¡sólo espero que no le digas a tu mamá!”
- “¡Claro que no se lo diré a mi mamá! ¡se enfadará conmigo y me castigará si sabe que estoy ayudándote en esto!” –añadió- “aunque.. aun me dá miedo, Mamoru..”
- “¡Pero es para exorcizar a Kiku! ¿ya lo olvidaste?”
Kia puso mala cara…
- “No me gusta decir mentiras. Ya bastante he hecho al no decir nada pero eso es como mentir..”
- “Kia, tenemos que hacer algo ¡Kiku confía en nosotros!”
- “¡Porque tú se lo ofreciste! ¡y porque no quiere estar aquí hasta ver a tus papás envejecer!” –resopló enojado- “además mi mamá anda muy rara. ¡Y no sólo la mía!. Tu papá y tu mamá no han dejado que sigas tomando lecciones con Lady Sumeragi estos meses…” –reaccionó de pronto- “¡pero me dices que has estado yendo a su biblioteca! ¡les has desobedecido!”
Mamoru suspiró con resignación.
- “Lo sé” –admitió de mala gana- “y no me gusta, porque tienes razón en decir que andan todos muy raros.. hasta mamá se ha puesto muy rara estos meses. Me dijo que sea paciente y que debía estudiar más y tomarme lo de la magia con calma..”
- “¿Tu mamá dijo eso? ¡pero si no has sacado malas notas!”
Mamoru frunció el ceño sin tener respuestas, aunque ahora Kia estaba tan intrigado como él. Para nadie era un secreto la postura de Touya Kinomoto sobre la magia pero que Tomoyo Kinomoto dijera eso era lo que no tenía mucho sentido; es decir, lo tendría si Mamoru fuera mal estudiante o sus notas hubieran bajado, pero no era el caso. Y por si eso fuera poco, Kia había recibido de su madre la orden específica de no seguir estimulando las inquietudes sobre magia de Mamoru y eso era tan extraño en su madre… siendo que Kaho Monouhi siempre había tenido la posición de que todos aquellos que tenían dones mágicos debían explorarlos y desarrollarlos..
¿Porqué de pronto todos parecían estar unánimemente de acuerdo en que era “malo” que Mamoru Kinomoto desarrollara los poderes que tenía? ¡A él no le parecía malo y de hecho, cada día la magia de su amiguito parecía hacerse más fuerte!
- “Los adultos son raros..” –repuso Kia, dubitativamente- “¿porqué harán eso?”
- “Seguramente papá los convenció a todos.. incluso a mamá” –porfió el niño Kinomoto- “al menos, Lady Sumeragi piensa como yo y dice que “mi poder debe ser explorado”, por eso me ha dejado ir a su biblioteca siempre que quiero aunque siempre debo decir en casa que voy a otro lado”
- “¿Lady Sumeragi te da clases todavía? ¿no sabe esa señora porqué de pronto hasta tu mamá no quiere que aprendas magia?”
- “No. Sólo mi papá le dijo por teléfono que ya no iba a seguir mis lecciones con ella. No le dijo el porque, pero mi papá nunca quiso que aprendiera magia así que como yo sé, le conté todo. Le conté que papá odia la magia y aunque se puso triste por eso, Lady Sumeragi dijo que esa no era razón suficiente para que yo no desarrollara mi don”
- “¡Oh!, esa señora te ha ayudado a buscar un conjuro para lo de Kiku…”
- “Si. Es muy seria… pero buena. Y triste, ¿sabes? el otro día me mostró una foto de su nietos, cuando ellos tenías 16 años...” –el niño Kinomoto pareció algo perplejo- “su nieta y su nieto eran gemelos… ella murió a los 16, el sakurazukamori la mató. Su nieto murió después”
Kia abrió la boca con un gesto de sorpresa…
- “Y yo que pensé que él era el hombre del parque Ueno” –pensó el hijo de Kaho- “pero si Lady Sumeragi le ha dicho a Mamoru que su nieto murió.. pues seguro que murió” –y añadió en voz alta- “¡Es cierto! ¡los Sumeragi siempre fueron enemigos del Sakurazukamori! ¡ya entiendo por que!”
- “Si. Vi a la nieta de Lady Sumeragi.. en esa foto” –el hijo de Tomoyo se encogió de hombros- “vestía muy chistoso.. tan loca como la prima de Hien, creo yo. Aunque el que vestía peor era su nieto” –el niño hizo un gesto de desagrado- “¡argh!, ¡yo no me ponía esa ropa ni aunque me obliguen! ¡casi se veía como una chica! ¡cuando yo ví la foto pensé que eran dos chicas!”
Kia Monouhi se echó a reir…
- “¿Pues como vestía?”
- “¡Pantalones que casi eran mallas!” –ambos niños hicieron un gesto de repulsión- “¡sombreritos y ropa más rara que la que modelan los amigos de París de mi mamá!****”
- “¡Oh, los diseñadores de moda que conoce tu mamá! ¿no sería que al nieto de esa señora era modelo o algo asi?”
Los ojos azules de Mamoru Kinomoto se tornaron súbitamente serios..
- “No sé. Pero eso también es raro, ¿sabes Kia?. No sé porque.. pero la cara de los nietos, o del nieto de Lady Sumeragi me resultó conocida, aunque era la primera vez que lo veía. Como si lo hubiera visto y no lo hubiera visto a la vez”
Kia Monouhi no supo que decir y Mamoru siguió explicándole los detalles finales del conjuro con el que planeaban enviar a Kiku al mundo espiritual pero aunque muchas cosas pasaban por la mente de ambos niños a ninguno se le ocurrió que el motivo por el que el hijo de Touya Kinomoto le pareció “familiar” el rostro del nieto de Lady Sumeragi era por el hecho que ambos niños conocían a Subaru Sumeragi, el último Patriarca del clan Sumeragi y antiguo dragón del cielo; la misma persona que había matado al último miembro del clan Sakurazuka y dragón de la tierra antes de que Seishirou Sakurazuka cazara finalmente a Touya y Tomoyo aunque antes había tratado de matarlos, siendo detenido sólo por el hecho que el alma inocente de Mamoru no estaba en los planes del oscuro asesino del cerezo pues no podía matar el alma de un no nacido y poner su cuerpo en el túmulo del parque Ueno..
Así pues, el hijo mayor de Tomoyo y Touya Kinomoto no tenía la menor idea de lo cerca que había estado aún antes de nacer del Sakurazukamori y menos aún había podido asociar el rostro demacrado, anoréxico y roído por la locura del hombre de más de treinta años –y que lucía mucho más viejo y acabado- que había conocido en el parque Ueno, al tímido y casi femenino chico de la foto que le mostrara Lady Sumeragi. Porque la verdad era que Lady Sumeragi y sus padres no habían dicho al niño –que sólo sabía que el oscuro asesino estaba prisionero bajo el poder del Concilio- era que el actual Sakurazukamori, era quien antes fuera conocido como Subaru Sumeragi..
Quien no estaba muerto.
Y lo que nadie sabía –y Kia había sospechado- era que el espectro que Mamoru había visto, acompañando al actual y destruido médium era el del asesino anterior…
Seishirou Sakurazuka.
En ese instante, en el nosocomio del Concilio, la destruída persona que había sido conocido como Subaru Sumeragi alzó el rostro, súbitamente sorprendido al presentir algo desde su habitación-prisión.
- “Alguien va a escapar…” –murmuró, casi en un susurro.
- “Es cierto.. una card escapó, pero lo raro es que no me importa capturarla”
Mientras se tomaba un breve descanso al hacer sus deberes escolares –de hecho Hien tenía los libros abiertos y un lápiz entre los dedos- la mente del hijo de Shaoran Li vagó un poco por lo que había ocurrido aquella tarde en el hospital. El libro de las Loire Cards estaba guardado en uno de sus cajones y los ojos afectuosos de su abuelo Fujitaka contemplaban a su nieto con profundo interés…
- “Creí que lo que más deseabas era magia, Hien.. ¿Qué pasa?”
- “No sé abuelo. Sólo… sólo que ese día, cuando el libro se abrió… estaba pensando en otra cosa”
- “¿En que, pequeño?”
Los ojos verdes del hijo de Sakura Li parecieron muy seriecitos y reflexivos al evocar la imagen del niño occidental… digo, niña –aún no acababa de digerir eso que fuera una niña del todo- en esa cama de hospital: el ojo morado, la cabeza parcialmente vendada, las marcas de golpes en la cara, el brazo en cabestrillo.. y eso le hizo fruncir el ceño. No tenía idea de cómo explicarlo, pero toda aquella tarde había estado incómodo ante la presencia de Mc Nessa y había sido no sólo por el hecho de que fuera niña –ninguna niña era interesante para él, aunque quería mucho a su prima y conocía bien a Miriel Hiragizawa- lo que más le había hecho pensar era el que Mc Nessa tenía mucha magia… ¡la había experimentado dos veces en su contra! y sin embargo… estaba allí.
Sola.
Sin nadie a su lado…
Sin padres, familia.. amigos.
Eso era lo que le había dejado sorprendido.
El había estado muchas veces en el hospital más exclusivo de Hong Kong. De hecho, cada uno de sus locos intentos de “despertar” sus poderes mágicos solía terminar en temporadas allí –como la memorable vez que brincó de un piso alto y se rompió algunos huesos- pero siempre había contado con la presencia de sus padres, sus tíos, Wei. Siempre había habido alguien con él. Cuidándole. Mimándole, regañándole por haber hecho algo tan insensato, pero a la vez, haciéndole sentir cuidado y protegido..
Querido.
Tal vez por eso le había desconcertado ver a otro niño -¡rayos, siempre olvidaba que era niña!- en una situación tan similar.. pero sola. Sin nadie a su lado, sin padres, familiares o amigos cariñosos pendientes de su salud y bienestar…
Tuviera magia o no, Hien siempre tuvo a alguien.
- “De repente, es como si la magia no fuera tan importante abuelo” –replicó al fin, sin saber si estaba dando una respuesta apropiada- “es triste ver a alguien enfermo y solito en el hospital.. ¡yo siempre he tenido a mi mamá o mi papá! ¡o alguien conmigo las veces que estuve en el hospital en Hong Kong!”
- “¿Por eso le dejaste el guardián a la niña Mc Nessa? ¿te dio lastima?”
- “No sé, no fue un regalo y no lo hice porque me diera pena”-dudó- “o tal vez si, pero no de la pena fea abuelo. Es que.. me sentí tonto, y malo, de pensar en lo mucho que sólo quiero la magia cuando mis papás estaban conmigo…”
Fujitaka sonrió.
- “Esa niña no tiene a nadie que le haga compañía. Ya no he vuelto a ir, pero Nadeshiko me dice que nadie ha ido a verle así que hice bien dejándole a Spinel Sun para que le cuide. ¡Yo tengo a mucha gente que me cuida!” –alzó sus ojos hacia el afable rostro de su abuelo- “¿no hubiera sido justo, verdad abuelo?”
Había un brillo de legítimo orgullo en los ojos de Fujitaka al acariciar la cabecita infantil de su nieto..
- “Eres un niño muy bueno, Hien y estás empezando a madurar pronto. Es bueno que aprecies a tus padres y es bueno que te aprecies más a ti mismo, pero lo mejor es que entiendas al fin que aunque ya despertaste tu magia, el regalo más grande que tienes es el amor de tu familia…”
El niño asintió pensativamente..
- “Sí. Aunque yo sé que mis papás estaba enojados abuelo” –admitió- “me dí cuenta que mamá lloraba mucho cuando papá se fue de viaje.. antes. Wei me dijo que todo se iba a arreglar y yo tenía miedo que se hubieran enojado por mi culpa, por lo de mi magia… porque mamá y Dama Ieran se enojaban por eso y papá se enojaba mucho cuando Dama Ieran decía cosas sobre mí”
- “Eso no tuvo nada que ver con lo de tus papás, Hien. Jamás pienses eso”
Ahora fue el turno del niño de sonreír.
- “Tío Touya dijo lo mismo hace tiempo. Que no era mi culpa, aunque no le creí. Aun creo que fue mi culpa, abuelo.. pero, eso..”
- “Eso no fue tu culpa, Hien”
Los ojos verdes parecían dudar..
- “Todavía no estoy seguro abuelo. Pero mamá ha estado muy feliz aunque papá volvió a marcharse y esa misma tarde Nadeshiko les contó a todos sobre el libro azul y lo que pasó; supongo que por eso mamá está feliz por eso, aunque papá aun no vuelve de este viaje”
- “La felicidad de tu madre no tiene nada que ver con que tu magia despertara Hien. Ella… y tu papá, estaban algo distanciados, si. Y es por eso que tu mamá esta muy feliz, porque antes que él volviera a marcharse, hablaron y están contentos otra vez” –Fujitaka seguía, como siempre, su política de ser honesto con los niños- “ellos se alejaron un poco por cosas de.. adultos, y no tuviste que ver en eso”
- “¿Estas seguro abuelo?”
- “Si mi pequeño, tu mamá me lo ha dicho. Ella y tu papá no querían preocuparte pero tú no tuviste nada que ver ..”
Hien suspiró con alivio..
- “Me alegra mucho. Porque los quiero muchísimo abuelo. Mucho. Y no quiero que se enfaden o estén tristes por mi culpa. No quiero”
- “Eres un buen niño, Hien. Tus padres te aman… eso es lo que importa y creo que con eso que me cuentas sobre esa pobre niña te hizo darte cuenta que a ellos les importas tú, no tu magia o el poder que puedas desarrollar. Ellos sólo desean que tú seas feliz”
Hien asintió con un vigoroso movimiento de cabeza y mientras su abuelo le ofrecía un refresco e iba por él a la cocina, el niño hundió su cabecita entre sus manos, sin poder evitar un pensamiento más..
- “Pero… ¿tengo realmente magia?, mamá esta feliz desde que Nadeshiko se lo dijo y todos están contentos pero yo no sentí nada cuando Spinel Sun salió del libro y no he podido usar magia desde esa vez.. Osea ¿fui yo quien abrió el libro o fue Mc Nessa?, eso.. no lo sé, pero al menos ya entiendo que lo que más quiero en el mundo ya no es la magia sinó a mis papás” –suspiró- “aunque aun me pregunto si tengo magia, o no. ¡En fin!, mejor no preocupo a mamá que está contenta…. y cuando papá vuelva, tendré mucho que decirle”
- “¿Entonces, se lo dirá doctor? ¡tiene que hacerlo!”
Los agudos ojos de Touya Kinomoto escudriñaron rápidamente entre las cobijas hasta notar el bulto oculto que era Spinel Sun antes de pensar, con irritación:
- “Otro guardián de esos.. como la gata y el peluche loco” –se dijo- “y encima es el de mi sobrino. ¿Porqué el mocoso lo dejó aquí?”
- “¿Doctor?” –insistió Mc Nessa.
La alta figura del galeno contempló el ceño fruncido de la niña y su evidente disgusto al no ser tomada en cuenta, lo que le hizo ahogar un gesto de alivio…
- “Si. Se lo diré” –dijo al fin, agradeciendo de pronto que su hija fuera dulce y no tuviera el mal genio suyo, de Mamoru o el temperamento fácilmente irritable de esta niña- “ya se lo he dicho antes, y se lo volveré a decir… ¿pero no deberías preocuparte más porque venga a verte tu familia?”
- “Ahora es más importante que venga el papá de Hiragizawa” –insistió Mc Nessa- “dígale que tiene que venir..”
- “Bien, bien.. ¡volveré a insistir! pero mejora tu tono, mocosa..”
Morgan frunció el ceño aun más.
- “Dígale a ese señor que le están engañando… que yo lo sé. Dígale que tiene que venir para que se lo diga.. antes que ellas vengan por mi. ¡Dígaselo!”
Touya Kinomoto se encogió de hombros sin prestar demasiada atención aunque en su interior bufó con escepticismo: ¿alguien engañó al inglés? ¿Qué cosas decía esta niña? ¡que locura!, no conocía a alguien que pudiera decir que había podido engañar a Hiragizawa.. aunque no era como si el inglés no se mereciera un escarmiento, porque no lo envidiaba. Sabía bien que el tipo tenía problemas así que no le extrañaba que las dos veces que le había pedido a Tomoyo que le diera tal recado a Hiragizawa, éste no hubiera prestado atención..
Es decir.. el tipo estaba en medio de un divorcio –el sólo pensar en esa palabra le puso nervioso- ¿porqué tendría que prestar atención a una niña…?
- “¡Mi tía Elaine le ha mentido!” –se enfadó Morgan, que ya sabía que nadie tomaba en serio sus pedidos y estaba realmente enojada- “¡dígale al papá de Hiragizawa que yo sé algo que va a hacer que él sea feliz con su esposa otra vez!”
- “¿De qué diablos hablas, mocosa?!” –casi espetó Kinomoto, sorprendido en sus pensamientos.
Sin arredrarse en lo más mínimo ante la expresión del padre de Nadeshiko y Mamoru Kinomoto, Morgan insistió con más energía:
- “Dígale al papá de Hiragizawa que soy sobrina de Elaine, y que mi tía le ha mentido.. ¡dígaselo!”
Touya Kinomoto frunció el ceño y por primera vez en más de tres semanas, pensó que tal vez aquella niña irritable tuviera algo importante que decirle al inglés, pero lo hablaría con Tomoyo mañana..
Si señor, mañana.
- “Hmmm… aquel sujeto no ha cambiado nada. Sigue con ese mal genio atemorizante” –murmuró Spinel Sun saliendo de debajo de las cobijas- “aunque estoy seguro que esta vez si llamaste su atención..”
Morgan no replicó, su expresión se había tornado pensativa..
- “¿Qué te sucede ahora?” –musitó el guardián del sol de las Loire Cards- “¿sigues pensando en lo mismo?, no fue tu culpa no estar allí en ese momento. ¿No me dijiste que tu otra tía fue quien te empujó y casi te mata? ¿cómo ibas a estar con esa tía enferma si tu estabas casi muerta?”
Los pequeños y frágiles hombros de la niña se hundieron con desaliento..
- “Pero hubiera estado con tía Vivian cuando murió, Spinel. Connor debe haber llorado mucho por su mamá y Tarah seguro esta enfermita otra vez…”
Spinel bufó en voz baja pero nada dijo. Llevaba casi dos meses acompañando a la niña y había sido testigo de la única llamada telefónica que la pequeña había recibido; una llamada escueta, fría y parca por parte de aquella pariente llamada Nimue que le había comunicado que la jefa de la Tríada había muerto la misma noche en que Morgan se accidentara y que estaban ya en Inglaterra, donde iban a sepultarla.
Los inteligentes ojitos del Guardian contemplaron a la niña con tristeza. Aquella noche había contemplado impotente y con el corazón hecho un puño las lágrimas y los sollozos de la pequeña, su rabia, su desesperación y sus deseos de estar al lado de “Connor” y”Tarah”, además de su pena por la fallecida y en vista de que no tenía como consolarla, el guardián había charlado mucho con Morgan, escuchando con paciencia y sacando muchas conclusiones y era por esas conclusiones que no se había marchado de allí aunque ganas no le faltaban. No confiaba para nada. Le había costado no poco trabajo que Morgan le confiara que había sido una de sus tías –una tal Elaine- quien había intentado matarla y ante la estupefacción del gatito negro, la niña se había negado a dar más detalles.
Por supuesto, Spinel acababa de despertar, y no sabía nada de los problemas de su antiguo señor, mucho menos podía sospechar que la tal Elaine ocasionado profundos pesares a Eriol Hiragizawa y su familia, pero durante aquellos dos meses –si bien seguía siendo reservada en hablar sobre la tía que intentó matarla y los motivos- Morgan había hablado mucho con él, contándole mucho de la forma de vida y de lo que la rodeaba…
El guardián, a estas alturas, era presa ya de una extraña y casi morbosa fascinación..
- “¿Entonces, tu clan siempre fue regido por tres mujeres?” –se había sorprendido- “¿¡, tres hermanas de padre y madre? ¿y porqué?”
- “Porque el Clan de Avalón no confía en los hombres. Los druidas y todos los hechiceros de Occidente, ofendieron a las Moiras***** en la noche de los tiempos”
- “¡Un momento, un momento! ¡¿Moiras?!, ¿Qué tienen que ver las mitológicas diosas griegas del destino en esto?”
Los enormes ojos violetas habían contemplado al guardián con admiración:
- “¡Sabes mucho! ¡sabes mitología occidental!... ¡a mí me costó muchos jalones de orejas aprender lo poco que se!”
- “Me gustan mucho leer los libros antiguos.. y las mitologías me son particularmente interesantes” –admitió Spi, muy satisfecho de hallar al fin alguien que apreciara sus conocimientos y no emitiera bufidos desdeñosos como antaño hacía Nakuru- “pero.. según antiguos mitos las moiras son las diosas del destino: presente, pasado, futuro.. ¿Qué tienen que ver con ustedes?”
- “Creo que nada… supongo. Pero nosotras llamamos Moiras a las fundadoras del clan de Avalón. Porque, como las del mito antiguo, ellas manipularon el destino”
- “¡Eso es imposible, ningún mago puede manipular el destino a su gusto!” –carraspeó recordando a Clow- “puede intentarlo, interferir o incluso preveer acontecimientos.. pero siempre hay algo que sale de su control. ¡El destino no es algo que un hechicero pueda manipular, no importa que tan poderoso sea!”
- “Si lo hay. O al menos, hubo quienes pudieron. Las Moiras. Merlín el mago..”
- “¡Ni siquiera Merlín pudo manipular el destino! ¡o hubiera evitado las penurias que cayeron sobre el Rey Arturo!”
Morgan estaba más y más asombrada..
- “¿Sabes sobre Merlín, Spinel? ¿Qué sabes?”
- “Pues.. que es el legendario hechicero de Occidente y de los celtas. El más poderoso, mitológico y todo eso.. pero nunca supe que tuviera hijas además de..”
- “Clow up Merlín” –musitó su pequeña interlocutora- “hablas del hijo de Merlín, Clow. Tía Vivian me explicó que con el tiempo su nombre se hizo apellido y por eso pocos saben que los Clow eran de la estirpe de Merlín”
La mandíbula del gatito casi se desencaja de la sorpresa:
- “¡¿Cómo sabes eso?!”
- “Porque el Clan de Avalón desciende de Merlín. Ya te digo, las Moiras eran sus hijas.. como Clow”
Si Spinel estaba asombrado antes, ahora estaba prácticamente congelado de la impresión..
- “Ellas se pelearon con su hermano” –pareció confundida- “Nunca entendí bien esa parte porque tía Vivian decía que “no era bueno hablar contra la familia y Clow era familia”, pero tía Nimue decía que Clow fue cobarde al no ser jefe de algo llamado “Asamblea” .. aunque yo no sé”
Spinel frunció el ceño y se cruzó de brazos con gesto meditabundo, a la vez que contemplaba a la niña frente a él con profunda atención. E intriga. Porque a estas alturas era perfectamente consciente de los descomunales poderes de la pelirroja pero lo que lo desconcertaba era la forma casi desesperada en que la pequeña parecía querer contenerlos..
Con todas sus fuerzas..
¡Como si les temiera!
Pero lo que más lo interesó fue que de ser cierta toda aquella información.. esa pequeña, de una forma absolutamente lejana y ancestral descendía de la misma fuente de gran poder…
Que Lead Clow… y Eriol.
- “Pero.. ¿dices que las Moiras se enojaron con su hermano? ¿y eso que tiene que ver con que digas que manipularon el destino?” –insistió- “nadie puede hacerlo ni ha podido jamás, es imposible”
- “Yo no entiendo bien, pero tía Vivian me lo dijo varias veces.. y tía Nimue me lo gritaba siempre que podía: Las Moiras manipularon el destino. Usaron un conjuro prohibido en el legendario diario del Archidruida y lo lograron. Pero ¿sabes que?” –musitó bajito, como asustada- “fueron castigadas”
- “¡Pues claro que si! ¡ni siquiera sabía que el diario del Archidruida fuera más que un mito, pero si lo usaron para eso, pues claro que debían ser castigadas! Aún sin saber que ese diario es un mito, el mito dice que sólo el Archidruida podría usar conjuros de su diario! ¡cualquier otro que lo intente no podría soportarlo! ¡atraería la oscuridad que solo podía manejar el archidruida!”
- “¡Sabes sobre el Archidruida!” –se alegró Morgan- “¿de donde sabes Spinel? ¿de donde? ¿fue tu antiguo amo? ¿el hechicero occidental que te creó? ¿porqué no me dices su nombre? ¡seguro que fue uno de los Grandes Maestres de la Orden de los Druidas!”
Spinel carraspeó.
- “¡Ejem!, Morgan… me es duro hablar sobre mi antiguo amo” –disimuló. Pero no porque desconfiara de la niña, sinó porque quería saber primero si no pondría a Eriol en peligro al brindar su nombre- “te prometo que te hablaré de él cuando tú me hables de tu familia ¿esta bien? .. de amigo a amiga… para estar en confianza”
Morgan asintió.. ¡al fin tenía un amigo!
- “Bueno..” –se animó a continuar- “tía Nimue me dijo que los druidas y los demás hechiceros de Occidente ofendieron a las Moiras. Porque cuando su hermano se fue y no quiso eso llamado “la Asamblea”, ellas quisieron ser las jefas pero los demás hechiceros se burlaron de ellas diciendo que sólo eran mujeres por eso ellas se enojaron mucho y fundaron su propio clan, y por eso es que ellas usaron el diario del Archidruida…”
- “¿Para qué lo usaron específicamente?” –Spinel casi temió preguntar.
- “Para manipular el destino” –Morgan lanzó un suspiro, recitando de un tirón un grupo de palabras, lo que probaba a las claras lo mucho que le habían repetido esa lección- “ellas usaron el conjuro para manipular el ciclo de la reencarnación.. para que el Archidruida naciera de ellas… de una de las tres hermanas jefas del clan de Avalón”
- “¿¿MANIPULARON EL DESTINO PARA FORZAR LA REENCARNACIÓN DEL ARCHIDRUIDA EN SU CLAN?????!!!” -los ojos de Spi casi se salían de sus órbitas- “¡eran locas! ¡al manipular eso juegan con el ciclo de los tiempos, la rueda del destino, ponen en peligro el equilibrio de las dimensiones en espacio y tiempo!”
Ahora era Morgan quien no entendía nada..
- “Hablas como tía Vivian” –suspiró, mordiéndose los labios para no llorar- “ella.. siempre decía cosas así..”
La niña ahogó un sollozo y el guardián se insultó mentalmente por haberla hundido en la tristeza en lugar de distraerla –a la vez que conocía el ambiente que la rodeaba- como era su propósito.
- “Lo siento mucho, no quise… entristecerte” –murmuró- “discúlpame”
La niña contuvo sus lágrimas con profunda terquedad, aunque golpeó con su puño no lastimado las cobijas de la cama..
- “Esta bien. Estoy bien Spinel. Pero ya ves que si manipularon el destino…”
- “Eso es algo que no entiendo, he leído muchos libros y nunca supe que el Archidruida reencarnara antes”
- “¡Oh, es que el Archidruida no reencarnó en ese momento..!”
- “¿Cómo?”
- “Las Moiras se equivocaron. O no entendieron bien las letras viejas del Archidruida. Creo” –dijo la niña, encogiéndose de hombros y recitando casi mecánicamente, como una lección vieja, de la cual apenas entendía muy poco- “pero el sortilegio se hizo y el destino fue manipulado: el Archidruida, cuando reencarnara, tenía que ser de entre una de las jefas del Clan de Avalón. De una de las tres hermanas brujas, pero NO reencarnaría hasta que fuera su momento que es cuando el “prohibido” volviera a nacer.. si es que el mundo lograba sobrevivir al destino decidido por el Kamui”
- “¿Es cierto eso que dices? ¿estás segura de no haberte confundido?”
- “No lo creo. Es una de las partes de la lección que tía Vivian me hizo aprender de memoria.” –hizo una pausa- “pero.. son las Moiras las que me dan pena. Se equivocaron, pero tuvieron un castigo..”
- “Pues sí, manipular algo así rompe los equilibrios de la magia, del tiempo y el espacio. ¿Qué castigo tuvieron?”
- “La maldición de Dido”
- “¿Qué es eso?”
- “Estoy cansada..”
Morgan se recostó sobre su lecho con un profundo suspiro dejando la charla pendiente para otra noche, y mientras la niña había dormido entre agitadas pesadillas la mente de Spinel trabajaba sin cesar. ¿Ese sería el motivo por el cual había despertado tan pronto? ¡porque no había pasado mucho tiempo desde que Eriol le sellara! ¡ni siquiera diez años! y las cosas pasaban siempre por algún motivo porque como bien decían Lead Clow y Eriol “las casualidades no existen, solo lo inevitable”; por eso mismo era que las revelaciones de la pequeña le dejaban una profunda desazón. Siempre había sido muy metido en los libros y mientras Nakuru se había entretenido persiguiendo al adolescente Touya Kinomoto y un Eriol niño había estado concentrado en probar a los card captor de entonces –los pequeños Sakura Kinomoto y Shaoran Li- la curiosidad de Spinel le había llevado a leer, leer y leer incesantemente cualquier texto que tuviera referencia con Lead Clow, motivo por lo cual no ignoraba –tal y como Eriol- que el joven hechicero reencarnado descendía directamente de la estirpe de Merlín y que este hechicero, mago, brujo, sacerdote o profeta celta, descendía directamente al igual que dos casas de druidas –los McLeod y los O´Neill- de alguien o algo llamado simplemente “el Archidruida”, a quien los antiguos celtas habían rendido culto como dios de la cacería, la masculinidad, la noche y a la vez la muerte …
El consorte****** de su mitológica “diosa” ..
Por supuesto que Spinel había creído –cuando Eriol era niño y él se había topado con tal insólita información- que tal ser, el llamado “Archidruida” era un mito como los dioses celtas, nacidos de deidificar a los héroes antiguos pero de pronto.. ahora, ya no estaba tan seguro. Osea, habían muchas cosas aquí y muy cerca: el poder inconmensurable de esta niña, el mismo que parecía rebalsar de ella pese a sus esfuerzos por contenerlo; el clan de Avalón, las druidesas, la Tríada…
¡Oh, daría lo que fuera por ir ha hablarlo con Eriol, pero estaba preocupado por la seguridad de Morgan! ¿y si esa tía loca que quiso matarla se metía por allí a terminar el trabajo?
Porque la niña no se podía defender de sus tías pese a su poder..
Y eso, no lo entendía.
- “Las hijas de las Moiras que fueron jefas del clan, fueron conocidas desde entonces como La Tríada. Aunque tía Vivian me dijo que antes les decían “las tres brujas”, pero que por culpa de Shakespeare..”
- “¿Shakespeare? ¿el dramaturgo inglés? ¿Qué con él? ¿conoció a las brujas o que?”
- “Eso no lo sé” –la niña se había encogido de hombros en otra noche solitaria de charla en el hospital- “pero tía Nimue se enojaba siempre que en el colegio dijeran que Sahakespeare era alguien importante y un día me dijo que por su culpa el clan tuvo que irse a Escocia y todo porque a ese señor se le ocurrió meter a las “tres brujas” en uno de sus libros…”
- “¡Por supuesto!” –saltó Spi, con un grito de triunfo- “¡las tres brujas de Macbeth!*******”
- “¡Esas mismas! ¿Quiénes son? en el colegio no nos hicieron leerlo aún..”
Spinel resoplo confundido sobre si era apropiado explicar a la pequeña el famoso relato shakesperiano sobre el destino, la ambición y la perfidia humanas, a la vez que otra pieza del puzzle encontró su lugar en su mente ante las palabras de la niña. Efectivamente, este clan ancestral de brujas era de origen inglés céltico y era normal que gustándoles tanto el poder trataran de vivir cerca a él –seguramente que la Tríada de la época de Isabel I de Inglaterra había vivido en Londres, al igual que el célebre autor de “Romeo y Julieta”- pero seguramente sus actividades se habían filtrado al pueblo y no era de sorprender que un escritor con un talento como Shakespeare las usara como parte casi introductoria para trazar una obra sobre el destino, la ambición y el poder, motivo por el cual las brujas debieron autoexiliarse a Escocia .. y seguramente por largo tiempo..
- “Oye… ¿porqué no te defendiste de tu tía, la que quiso matarte?” –preguntó de pronto- “es decir.. ¡iba a matarte! ¿porqué no..?”
- “No puedo”
- “¿Porqué? Sé que es tu tía, pero..”
- “No Spinel, no entiendes. No puedo” –le miró con tristeza desde lo profundo de sus ojos violetas- “¿recuerdas que te dije sobre el Archidruida, que iba a reencarnar?”
- “Si” –el gatito negro pareció aprehensivo- “¿no me dirás que esa loca tía tuya conoce al Archidruida, no?”
- “No. Yo soy el Archidruida”
- “¿¿¿¿¿¿¿¡¡¡¡QUEEE!!!!!???????????”
Los ojos violetas parecieron resignados antes de admitir.
- “Es cierto. Lo soy. No quiero serlo.. pero lo soy. Y como fue la Tríada quien manipuló mi reencarnación, yo no puedo pelear contra ellas… no puedo. Ellas.. ellas tienen poder sobre mí, además…” –inclinó la cabeza para que no viera lo mucho que le costaba no llorar- “yo.. yo.. yo no puedo… ¡no puedo! ¡ellas.. ellas han sufrido! ¡todo el clan ha sufrido mucho, desde las Moiras! ¡y todo por mi culpa! ¡todas sufrieron para que yo naciera dentro del clan! ¿cómo voy a hacerles más daño?!!”
- “¿De qué estas hablando?”
- “La maldición de Dido”********
- “¡Ya lo mencionaste la otra noche!! ¿Qué es eso? ¿y como es que estás segura que eres el Archidruida?”
- “¿Recuerdas que te conté sobre el Diario del Archidruida? ¿el primer Libro de las Sombras de todo hechicero, mago y bruja?”
- “Si”
- “Lo leí.. y varias veces..”
- “¡Por favor, ese libro ya no debe existir! ¡además es imposible que pudieras leer los caracteres de ese lenguaje ancestral! ¡seguro que nadie podría, si existiera ..! ¡es….!”
- “Eso dijo tía Vivian pero yo lo puedo leer… facilito, como las tiras cómicas de los periódicos”
Spinel estaba espantado. ¡Pobrecita niña! ¿Qué rayos había hecho su clan con esa inocente chiquita?
- “Y..” –preguntó, tratando de darse un respiro, para poder asimilar que tenía ante sí, en una figurita minúscula e infantil a la reencarnación del Archidruida- “¿Qué es eso de la Maldición de Dido?”
- “Es el castigo de las Moiras y de todas las druidesas del clan de Avalón por haber usado el diario del Archidruida”
- “¿Qué clase de castigo?”
- “Ninguna druidesa se casará” –dijo la niña con voz trémula y otra vez como recitando una lección triste y dolorosa, cargada de culpa- “ninguna podrá nunca tener un esposo, familia… como otras personas. Siempre, siempre.. los hombres las van a abandonar, siempre será así. Con hijos o no, pero ninguna druidesa podrá retener al hombre que quiere, los hombres las van a dejar siempre y las druidesas enloquecerán por el amor perdido” –suspiró con pesar antes de ahogar un sollozo- “siempre ha sido así… a todas las druidesas del clan, desde las Moiras…y todo es por mí. Tía Nimue dice que es mi culpa, que por mí ellas han llorado y sufrido siempre… ¡incluso mi mamá!”
La pequeña empezó a temblar violentamente..
- “¿Tu mamá? ¿qué le pasó a ella?”
- “Murió” –dijo la niña, mordiéndose los labios- “hasta tía Vivian dijo que había sido la maldición de Dido, que mamá estaba loca antes de morir”
- “¿Pues.. cómo y cuando murió?”
- “¡NO QUIERO HABLAR DE ESO , SPINEL!”
El gatito se detuvo en seco, a la vez que se acomodaba en el regazo de la niña tratando de ser un poco cariñoso –algo que nunca fue su costumbre, pero que esta vez le fue muy fácil al ver el estado de desesperación de la pelirroja- aunque se sentía muy avergonzado. Había sido tanta su curiosidad, su deseo de saber, que no se había medido en sus preguntas…
- “Es por la maldición de Dido que estoy aquí, que tía Elaine me atacó” –explicó Morgan tras un instante largo de silencio- “ella… Ella está enloqueciendo y yo sé algo que ella no quiere que nadie sepa”
- “¿Cómo qué?”
- “Es.. algo feo” –suspiró- “una mentira. Pero ella está enloqueciendo ¿sabes?. Cuando yo era más chiquita y mamá murió, tía Nimue me lo explicó: me dijo que a cambio de que yo naciera en el clan, todas las druidesas del clan, como castigo por manipular el destino, debían sufrir el abandono y el rechazo de un hombre hasta que yo naciera y sólo entonces la maldición ya no la caería a las druidesas que vienen después de mi. Pero… sólo es Tarah y ella nació enferma porque su mamá usó magia prohibida, porque estaba ya loca y quería vengarse del papá de Tarah, que la dejó”
Los grandes ojos de Spinel contemplaron los de la niña, y viendo aquel dolor, musitó, aunque deseaba lo contrario:
- “Ya no sigas, te pone triste..”
- “Yo quisiera que al menos Tarah y Connor sean felices”
- “Asi que Dido ¿eh?” –murmuró Spi, pensativamente, captando de pronto porque llamaban de esa forma al castigo de las druidesas- “Dido. Ya veo. La famosa leyenda grecorromana occidental sobre una reina abandonada por un hombre y que, al no soportar el abandono, enloqueció y se suicidó.. por el amor de Eneas**********” –Morgan le miró, interesada- “¿sabes esa historia?” –la niña asintió y el gatito continuó- “entiendo porque llaman así al castigo de las druidesas… cada mujer en su clan es una Dido y cada hombre al que amen, termina siendo un Eneas” –razonó- “su castigo fue terrible.. como su crimen”
- “Oh, pero tía Vivian me dijo un día que a pesar de todo lo sufrido estaban orgullosas de ser las Damas de Avalón porque todas las mujeres famosas de la historia eran de nuestro clan, o hijas de alguien del clan o de la misma Triada”
- “¿Bromeas?? ¿¿¿TODAS???” –se burló- “¿tienes idea de cuantas son?? ¡¿y en todos los lugares del mundo?? ¡es imposible!”
- “No lo es. Tía Vivian tenía en el Libro de las Sombras los nombres de todas las mujeres emparentadas con nosotras, ¡y hay hasta en oriente!.. alguien llamada Cleopatra… ¡aunque a mí me gustaban las historias de la reina Boudicea de los celtas! ¡tía Vivian nos contaba de ella a Connor y a mí cuando eramos más chicos! ¡y nos dijo que era familia nuestra!”
- “¿En serio? ¡¿oye, estas segura?, puedo creerlo de Boudicea, que era celta.. pero ¡Cleopatra! ¡esa era egipcia!”
- “Su mamá era hija de una hija de un rey malvado llamado.. Miltriades, creo. Y una mujer que era hija de una hija de una hija.. de Avalón ¡y se había ido a Oriente!”
¡Spinel no lo podía creer!
- “¡Y en el Libro de las Sombras de las Moiras hay muchos nombres rimbombantes! ¡varias reinas!, una con apellido italiano… Catalina.. algo, una señora Teresa.. de Austria también era algo familia., aunque una que era druidesa auténtica era una señora Figchen, que cuando se casó se puso también Catalina, aunque reinó en Rusia…”
- “¿CATALINA DE RUSIA??!!”
Los ojos de Spinel estaban por salirse de las órbitas.. otra vez.
- “Si quieres, cuando volvamos a casa, te muestro el libro de las sombras.. allí lo leerás. ¡Son muchos nombres y no me acuerdo de todos!, pero hay muchísimos…”
Spinel había asentido ansioso de tener entre sus patitas aquel fabuloso documento, y a su vez había tomado la firme decisión de realizar al día siguiente una visita a Eriol. No pensaba ciertamente decirle a su creador algo sobre lo que Morgan le había contado o siquiera mencionar el nombre de la niña, porque de las visitas de Nadeshiko Kinomoto –y sus comentarios fuera de la habitación de Morgan, cuando hablaba por su pequeño teléfono- había deducido que su joven creador tenía problemas familiares y no deseaba crearle mayores inquietudes, al menos hasta que viera con sus propios ojos el Libro de las Sombras y verificara la información –si ese libro era como Morgan decía, Spinel estaba seguro que el nombre de Eriol debía estar allí, como descendiente de Merlín que era- pero estaba muy preocupado por su antiguo amo y además deseaba hacerle algunas preguntas sobre el porqué de su nuevo aspecto y efectivamente, ese había sido el motivo de casi toda la charla que había sostenido con el hijo de Hajime Hiragizawa en esa ocasión.
Algo que ahora, a casi dos meses de haber despertado se lamentaba, porque apenas una noche atrás, Morgan al fin le había comentado con detalle todo lo referente a la mentira de Elaine…
Y el nombre del hombre a quien Elaine había convertido en su Eneas particular; por eso había sido que el felino había animado a la niña a prácticamente gritarle a Touya Kinomoto, para que al fin le hiciera llegar ¡ese mismo día! el recado a Eriol que debía saber, de una buena vez y cuanto antes.. y que Elaine no esperaba ninguna criatura.
Que todo era una mentira.
Elaine Mc Nessa estaba por demás furiosa, frustrada y desesperada encerrada en su pequeño departamento. No entendía porqué las cosas habían salido así. ¡Ella amaba a Eriol y estaba segura que él la quería! ¿porqué se empeñaba en negarlo? ¡lo único que lo ataba a aquella tonta que llamaba esposa era su sentido del honor y su hija! ¡eso era todo! ¿porqué él la estaba tratando de aquella forma tan abominable? Ciertamente lo había engatusado con un embuste pero ¡lo que pasó aquella vez entre ellos había sido maravilloso!, ¡él debía saberlo tanto como ella! ¿porqué entonces parecía odiarla?
¿Por qué?
Retorciéndose las manos sin cesar, pálida y terriblemente delgada a consecuencia de sus cada vez más revueltos nervios y de los tranquilizantes que se tomaba, cada día a dosis mayor para calmarse ante los desdenes de quien llamaba “su amante”, Elaine revolvió sus cabellos con un gesto de desesperación.
Todo le estaba saliendo de mal a peor.
Y todo había empezado con la intromisión de esa mocosa entrometida de Morgan y su estúpida terquedad de decirle a Eriol que ella no esperaba un bebé.. ¡que profunda estupidez! ¿porqué decirle eso si sólo era cosa de tiempo que volvieran a hacer el amor y que si quedara encinta? ¡Morgan era una mocosa estúpida y entrometida! ¡y no iba a permitir que se interpusiera en su camino, no señor!
- “Nadie me alejará de él, nadie, nadie” –repitió, casi como un lema o una mantra, histéricamente- “no, no. El entenderá, si, lo sé. El va a entender. Aquella vez estaba furioso, aquella vez estaba molesto… esa vez no cuenta.. no, no” –negó con la cabeza- “no cuenta, el no hablaba en serio: Yo fui imprudente al buscarlo allí… ¡si, por eso se enojó! ¡solo por eso! ¡él me ama, me ama!” –se retorció las manos e insistió con desesperación- “si. Me ama. Lo sé”
Los nublados signos de la razón que se apagaban a cada sobredosis de calmantes parecieron susurrar traidoramente a la memoria embotada de la druidesa los recuerdos de la única vez que había podido verlo hace casi un mes y medio.. y en la sede de las Naciones Unidas en Tokyo..
La joven mujer se apretó la cabeza con ambas manos, tratando de no recordar…
Eriol Hiragizawa había salido del ascensor con un leve toque de prisa que sólo un agudo observador habría podido notar. Visitar el elegante edificio de la Organización de las Naciones Unidas en Tokyo no era precisamente lo que más hubiera deseado en esos instantes pero ciertamente después de varios días de haber abandonado sus funciones, su carrera diplomática empezaba a sufrir. No era que Lord Kerringhann se hubiera quejado –de hecho, el viejecito estaba trabajando por primera vez en años porque eso lo distraía de la consternación en que se hallaba sumida la embajada ante la partida repentina de todos los miembros de la familia Hiragizawa- pero la verdad era que la vida profesional de Eriol estaba pasando por una crisis tan seria como su propio matrimonio. A modo personal, debo indicar que al hechicero occidental aquello le importaba un ardite. Había pasado años trabajando y construyendo lentamente su propio prestigio por sí mismo y no sólo por ser hijo de Hajime Hiragizawa pero si se encontraba ante la perspectiva de elegir entre su familia y su vida profesional Eriol no tenía la mínima duda o la menor vacilación. De hecho, había acudido a aclarar ante el Primer Ministro –de visita en la sede de las Naciones Unidas ese día- la licencia que había solicitado, cuando se había visto en la necesidad de marcharse..
- “Señora, por favor, nos esta obligando a sacarla por la fuerza. No tiene usted autorización para estar aquí y..”
- “Ustedes me llegan a poner un dedo encima y va a enterarse toda la ONU y la gente del ambiente diplomático ¿lo oye?, ¡insista, que espera!, ¡dígale a Eriol que no voy a irme de aquí sin verlo! ¡no me iré, no me iré!”
La azorada recepcionista dudó presa de profundo desconcierto, pero ya la puerta del ascensor se había abierto siendo que en escasos segundos Eriol tomó a Elaine del brazo –efectivamente era ella- y aunque saludó con un gesto encantador a la recepcionista a la vez que con un gesto de sus dedos borraba su memoria ..
- “¡Eriol, Eriol, oh, cuanto te he extrañado! ¡dime que estás divorciándote, dimelo, dimelo!”
- “Fuera, fuera.. fuera…” –murmuraba el aludido mientras tironeaba rápidamente de la mujer, cuya figura aún no deformada por el embarazo se lucía en ese entallado vestido que dejaba poco a la imaginación- “muévete..”
- “¡Mi amor, tenía que verte, tenía que verte!” –gimoteaba Elaine mientras el hechicero la sacaba a tropicones del elegante edificio- “¡he tenido tantos problemas que fui a la embajada y me dijeron que estabas aquí y…!”
- “¡Cállate. Sólo cállate..!”
- “¡Mi amor, mi amor..!”
- “No te atrevas a decir una sola palabra” –la empujó sin muchos miramientos adentro de su lujoso vehículo y se puso al volante, conteniendo los intentos y avances amorosos de la muchacha con un gesto decidido- “no digas nada… ¡no me toques!”
- “¡Tengo que hablar contigo!” –la joven druidesa estaba histérica- “¡por eso fui a buscarte! ¿porqué estas así? ¿no te preocupaste al no saber nada de mí estos días? ¡oh Eriol, quise morirme, quise morirme al estar lejos de ti todo este tiempo pero tuve problemas y mi prima Vivian ha muerto! ¡y como no quise ir con ella al funeral en Inglaterra Nimue me ha echado del clan! ¡te necesito más que nunca!”
El joven hechicero sólo había apretado los dientes..
- “Dime donde vives y te llevo, pero no quiero que vuelvas a buscarme nunca en la ONU o mucho menos en la embajada..”
- “¿Porqué?” –saltó la otra- “¿acaso temes que ella se entere? ¡ella ya lo sabe! ¡ya lo sabe y deberías estarte divorciando! ¡ella..!”
- “¡¡¡No te atrevas a mencionarla..!!! ¡NO TE ATREVAS!”
La puerta del apartamento de Elaine se abrió con un gesto y Eriol ingresó con gesto decidido pero rápido, pero la druidesa estaba frenética, desesperada y sollozante. Tal y como lo había dicho, había tenido muchos problemas y el hecho que la gente comentara que los Hiragizawa estaban pasando “por un mal momento” pero que nadie hablara sobre el divorcio la habían llenado de angustia y desesperación, misma que aumentaba al notar que sus apasionadas frases de amor sólo motivaban indiferencia en el inglés, aunque lo peor era que lo único que lo sacaba de su ofensiva frialdad era mencionar a Yoko..
¡Eso la estaba enloqueciendo y sólo podía insultarla, gritar, maldecirla!
¡La odiaba, la odiaba tanto!
- “Elaine, ¡cállate! ¡no la sigas metiendo en esto!”
- “La menciono cuando me dá la gana, ¡ella es una débil, una confiada, una tonta a la que fingí respetar mientras buscaba la forma de acostarme contigo!”
Eriol crispó los puños y le costó un esfuerzo supremo no abofetear a la mujer, pero la tomó por los hombros con ferocidad. Los intentos del occidental de que aquella fuera “una charla civilizada” se habían ido al traste, pero es que.. ¡no podía soportarlo!
- “¡Si vuelves a mencionarla con tu sucia boca no voy a ser responsable de lo que haga!” –gritó conteniéndose a duras penas- “¡no la metas en esto!”
- “¡Me quiero morir! ¡me quiero morir! ¡no puedo soportar que me hables así! ¡soy tu amante!”
- “¡Eso NO es verdad!. Lo que tuve contigo fue un accidente ¡un maldito y desafortunado accidente y nada más!”
- “¿Eso crees?” –le espetó totalmente histérica- “¡no creas que voy a dejarte tan fácil! ¡voy a ir a verla, ¿sabes?!, ¡iré, iré a buscarla donde quiera que esté! ¡ella se va a enterar, le voy a decir que somos amantes, que siempre lo hemos sido, que me has hecho el amor mil veces!, ¡voy a ir a ver a tu hija de nuevo y…!”
- “¡Eres una ZORRA!” –gritó Eriol, poniendo toda su voluntad para no golpearla- “No tienes idea de lo que has hecho, del daño que hiciste a mi hija, de lo que ocasionaste!”
- “¡No me importa! ¡tu hija tenía que saberlo! ¡pronto seré su nueva madre!, ¡yo seré su nueva madre y…!”
El hechicero occidental la soltó con un gesto de asco –y más que todo porque no confiaba en sí mismo y temía no poder contenerse por más tiempo- antes de soltar una carcajada burlona y despectiva..
- “¿Madre? ¿tú? ¡por favor no seas ridícula! ¡una gata es mejor madre!” –espetó bruscamente- “de hecho ni siquiera puedo estar seguro a estas alturas que el hijo que esperas sea mío si es que en realidad estás encinta porque no te ves como una mujer embarazada Elaine”
La mujer palideció pero procuró disimularlo..
- “¡Tú me amas, tú me amas! ¡ella está usando a tu hija para alejarte de mi, pero..!”
- “¡Si vuelves siquiera a mencionar a mi hija, juro por mi alma que te mato aquí mismo” –había algo escalofriante en la voz silibante del joven- “vas a pagar cada una de las lágrimas de Miriel, Elaine, te lo juro. Pero agradece que no soy aún capaz de matar a una mujer encinta, por muy despreciable que esta sea..”
- “¿Porqué me hablas así? ¡yo te amo!, ¡todos deben saber la verdad! ¡todos van a saberlo!”
- “¡NO!”
- “¿Tienes miedo? ¿tienes miedo?” –se lanzó a los brazos del inglés y a despecho de sus intentos por sacudírsela de encima sin lastimarla lo besó por un segundo antes que Eriol lograra librarse de su contacto y se apartara de su lado, mirándola con asco- “¡le diré a todos lo que pasa entre nosotros!”
- “No está pasando nada entre nosotros Elaine”
- “Le voy a gritar al mundo que soy tu amante y que espero a tu hijo, la voy a volver la burla, la risa de todos ¡y voy a buscarte donde sea!”
Los ojos azules de Eriol Hiragizawa brillaron siniestramente a la velada alusión a Yoko mientras los planes que el inglés tenía para el futuro de Elaine pasaron por su mente sin provocarle culpa alguna. Bien, el jamás había sido un santo y esa mujer iba a pagar cada una de las lágrimas de Miriel y Yoko porque en cuanto terminara su embarazo había esperado deportarla –para empezar- pero al ver su condición se había decidido a encerrarla en un manicomio para siempre.
Nada iba a detenerlo de destruir a esa mujer. El no era Shaoran y no podía olvidar todo y perdonar; su parte de la culpa estaba grabada en su alma por la muerte del hijo que Yoko esperaba y el dolor del rechazo de su esposa, ¡pero Elaine iba a pagar también por las lágrimas y el dolor de Yoko y Miriel!; sin embargo era de caballeros advertirle por última vez..
- “No hay nada entre nosotros. No lo hay. No te canses de imaginar cosas que no existen porque jamás podré sentir por ti algo que no sea repulsión” –le dijo recuperando su calma y hablándole fría pero a la vez peligrosamente- “¿quisiste verme y que te lo dijera en la cara?, pues te lo digo con total y profunda honestidad: no quiero nada contigo, nunca lo quise y jamás lo querré. Caí en una trampa y eso lo sabemos muy bien los dos porque tú me la tendiste y yo fui lo bastante imbécil para caer; pero que te quede claro que si el niño que esperas es mío voy a ocuparme de él y sólo cuando eso sea totalmente comprobado, aunque eso no significa bajo ningún concepto que yo vaya a tener algo contigo.”
- “No puedes hacerme eso, ¡no puedes hacerme eso! ¡yo te amo!”
- “¿Cómo puedo explicártelo para que lo entiendas?, tu misma me tendiste la trampa y eso fue todo lo que paso entre nosotros.” –hizo una pausa- “no vuelvas a buscarme o te juro que te sacaré de donde te presentes con la policía o seguridad, no tengas la menor duda. Ahora te voy a hacer una última advertencia: no te vuelvas a acercar a mi familia, no las vuelvas a mirar, no pienses en ellas, olvida que existen y reza para que ellas olviden que existes y por tu propia seguridad te recomiendo que no te vuelvas a cruzar en mi camino porque soy capaz de hacer que te metan a un manicomio por loca, obsesiva, porque no es normal la forma en que te comportas, lo que haces” –la chica lo miraba lívida, histérica y con la cara cubierta de lágrimas pero Eriol siguió- “si te sigues interponiendo entre mi familia y yo, voy a meterte a un manicomio donde puedan certificar lo loca que estás, lo maniática que eres y de lo que eres capaz… ¡así que déjame en paz!”
- “¡No puedes hacerme eso! ¡no te permitiré hacerlo!”
Uniendo los gestos a las palabras y en un acto auténticamente desesperado, Elaine se arrancó la ropa casi a tirones y volvió su mirada ilusionada al ingles sólo para encontrar en los ojos azules un helado desdén, asco, repulsión y desprecio..
- “Estas loca Elaine. Realmente creo que estas enloqueciendo..” –dijo antes de encogerse de hombros con indiferencia y marchándose sin siquiera mirarla.
Al sólo recuerdo de aquella entrevista, Elaine prorrumpió en una carcajada histérica. La parte escasamente racional que le quedaba le gritó entonces que si bien el inglés estaba pagando el departamento donde vivía y la tienda donde le enviaban diariamente comida a domicilio era obvio que Eriol estaba detrás de las visitas de médicos que insistían en verla con regularidad sin que ella los hubiera llamado –y que ella echaba sin recibir, entre gritos- y que, debido a su histeria cada vez mayor aun detrás de la puerta, la habían advertido que su salud física y mental se estaba deteriorando…
Pero Elaine no quería siquiera escucharlos…
El terror que alguno de ellos notara ya que ella no estaba encinta la volvía loca. Morgan no la había denunciado –tal y como ella esperaba- pero Elaine había estado tan asustada de que la niña hablara que había ido dos veces al hospital por la noche, usando su magia para escurrirse por allí. No puedo estar segura si era su intención amedrentar a la niña o terminar de matarla, pero ambas veces había sido detenida por la sombra de una extraña y poderosa criatura alada.. y había preferido huir para no atraer la atención. Eriol no quería ni siquiera mirarla y mucho menos tocarla –como tal, sus posibilidades de quedar verdaderamente encinta se reducían a cero- y era cosa de muy poco tiempo que todo se hiciera evidente..
Y por si fuera poco al negarse a acompañar los restos de Vivian y enfrentarse a Nimue para no ir a Inglaterra había sido expulsada del clan. Nimue no era Vivian y no le importaba gran cosa siquiera el supuesto bebé que ella esperaba; ella odiaba a los niños por ser estéril y Elaine sabía que la druidesa debía estar ahora más que feliz. Sin Vivian. y con ella expulsada, por primera vez en su historia el clan de Avalón era regido por una sola hechicera, quien tenía poder sobre el Archidruida.
- “Ojalá Nimue mate a esa mocosa… ¡todo antes de que hable con Eriol y le diga la verdad!”-gimió ahogadamente, aunque de pronto una idea hizo brillar sus ojos- “¡¡si, si… ella es la culpable que Eriol no quiera saber de mí!!. Ella. ¡¡Lady Yoko!!. Pero, si bien Eriol es capaz de matarme si me acerco a alguien de su preciosa familia….” –su sonrisa apareció al fin en medio de sus ojos extraviados por el exceso de pastillas- “nunca mencionó al secreto de su esposa. Lady Yoko es la culpable de su desdén pero vamos a ver que tan feliz es cuando todos la desdeñen a ella por tener un padre drogadicto y mendigo.. ¡TODOS VAN A ENTERARSE!, ¡TODOS, TODOS, TODOS!”
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- “Todos van a acabar enterándose de alguna forma, dama Kishuu” –la voz seca de Mei Wa, el envidioso hermano de Mei Ling, no tenía ninguna duda- “no comprendo el porqué de tanto interés de su parte. Además me dice usted que no está sola en esto, pero aún así me sorprende que se atreva a tener un plan de tan extraña consideración. y peor aún, que me lo proponga a mí. No soy precisamente conocido por ser fan de mi primo o de su esposa..”
- “Se muy bien de sus diferencias con el joven Tai Pan, Mei Wa. Mi trabajo consiste en conocer todo de todos. Su joven primo me propuso como nueva jefa de la STN-J precisamente por mi celo en mi trabajo y porque tengo la absoluta y firme decisión de hacer todo lo que esté en mis manos para mantener el equilibrio de la magia en perfecto estado, para que la batalla del fin del mundo y la oportunidad que nos brindó, no se convierta en algo carente de sentido..”
- “Yo no dudo de su celo ni de su capacidad, Dama Kishuu, pero lo que me acaba de decir hoy es precisamente que es mi primo quien duda de ambas cualidades suyas” –los ojos de Mei Wa eran agudos y fríos al insistir- “si es cierto todo lo que me dice, y que existe una leyenda perdida sobre un dios de la destrucción que vá a despertar… es obvio que mi primo debió ponerla a ud. y a los suyos a trabajar en eso, pero me dice usted lo contrario. Usted me dá a entender que el viejo Zhiao y Shaoran han estado trabajando en esto por años y que sin embargo, usted se enteró por casualidad”
Arashi Kishuu, antiguo dragón del cielo, no se inmutó.
- “Su joven primo y su esposa son jóvenes e inexpertos” –dijo simplemente- “llenos de sentimentalismo absurdo y poco objetivos debido a ideas románticas y su propia juventud. Ambos poseen una gran capacidad y enormes poderes y tienen las mismas metas que yo.. pero temo que nuestros puntos de vista terminan allí en su similitud. Ellos no aprueban mis métodos”
- “Sigo sin entender el propósito de todo esto. Le digo y le repito: si me pidió que viniera a su oficina para hablar mal de Shaoran y Sakura encontrará en mí alguien más que dispuesto, pero no veo que sentido tiene que me cuente usted sobre esta Leyenda del Prohibido” –hizo una pausa perpleja- “efectivamente, es atemorizante e imperativo que se impida bajo cualquier concepto el despertar de dicho ser… pero sigo sin entender que tengo yo que ver con ello..”
Los ojos de Arashi brillaron –había dejado de sonreír desde la muerte del joven Sorata Arisugawa- y pareció satisfecha consigo misma por haber elegido a Mei Wa como interlocutor.
- “Su joven primo y su esposa están trabajando investigando algo.. que yo sospecho pueda ser el legendario pergamino rojo; a la vez que, con la ayuda de los Kinomoto, los Hiragizawa y un puñado de adolescentes tratan de ubicar a las estrellas del prohibido y al prohibido mismo.. pero no para matarlos. Como se sospecha que todos ellos sean aún niños su idea es “cuidar de ellos” y evitar que despierten sus terribles poderes”
Mei Wa abrió la boca presa de la más profunda sorpresa… segundos después prorrumpió en grandes risas..
- “¡Eso es tan típico de mi tonto y romántico primo! ¿Qué clase de imbécil no acaba con una amenaza asi pudiendo hacerlo? ¡sólo Shaoran Li!” –resopló negando con la cabeza- “¿Cómo puede ponerse en un plan tan sentimental y ridículo? ¿le dijo que su cabeza y la de su propio hijo está en juego porque descienden directamente de Ten-Oh?”
- “Lo sabe”
Mei Wa negó con la cabeza, con gesto resignado.
- “El sentimentalismo de Shaoran va a matarlo esta vez..” –murmuró inquieto, ya sin disimular su angustia- “y al clan Li con él.. ¿Cómo se le ocurre poner en riesgo su vida, la de su hijo, el clan, el orden natural de la magia y de la vida que él debe cuidar como Jefe del Concilio, la organización mágica más antigua del mundo? ¡esta demente! ¡y por si fuera poco me dice que le prohíbe intervenir y acepta la ayuda de occidentales, la familia de su cuñado y un puñado de adolescentes!! ¿REALMENTE ESTA LOCO!”
- “¿Que es lo que haría usted, Mei Wa?”
- “¿Yo?” –el hermano de Mei Ling no dudó ni un instante- “yo haría lo que debo hacer, Dama Kishuu, no más y no menos. Es mejor que mueran unos pocos inocentes y no millares o toda vida.. todo por estúpidos escrúpulos de conciencia. ¿Acaso no es lo natural? ¡Todas las estrellas del prohibido y el propio prohibido deben ser eliminados cuanto antes, sólo muertos se acabará con la amenaza que representan y mucho mejor si los matamos siendo niños!” –hubo un rictus de amargura en su voz- “por supuesto que siendo niños, entiendo los escrúpulos de Shaoran, pero en un caso así, es mejor ser práctico y no correr riesgos por sentimentalismos. Es mejor que él viva con la conciencia sucia y con remordimientos.. ¡y que el equilibrio de la magia y la vida, tan duramente preservada en la batalla del fin del mundo, continúe!”
- “He allí el motivo de haberlo citado aquí, Mei Wa”
- “¿Qué quiere decir?”
- “Usted no simpatiza con su primo, pero es mucho más consciente que él de lo que debe hacerse ante la amenaza del Prohibido. Yo creo que es usted…”
- “Deténgase allí” –espetó Mei Wa- “no siga. Por mucho que lo anhele y que deteste a Shaoran y a Sakura, no puedo ser jefe del Clan Li porque no desciendo directamente de la descendencia masculina de Ten-oh”
- “Lo sé. Tan bien como usted. Pero su joven primo y su esposa están poniendo en peligro demasiadas cosas por sentimentalismo.. ¡aún a su único hijo!. Sé que usted es miembro honorable, si bien en desacuerdo, del clan Li, pero es honorable y es miembro del clan.. ¿no es deber suyo proteger a su Jefe y al Heredero, aún si el Jefe es tan insensato de correr un riesgo innecesario?”
Mei Wa suspiró antes de admitir con la cabeza. Sí. Era cierto. Detestaba a Shaoran y le envidiaba, pero ahora empezaba a despreciarle por ser tan ridículo. Bien, si quería poner su vida en peligro Shaoran estaba bastante grandecito para saber lo que hacía pero él, Mei Wa, no podía quedarse de brazos cruzados sabiendo que tal amenaza pendía sobre la cabeza del Heredero, el desconocido Hien. Ya que Shaoran era tan escrupuloso para poner sus principios sobre el bienestar suyo y de su hijo, Mei Wa si iba a cumplir con su deber, así Shaoran lo castigara..
Aunque en realidad, Mei Wa pensó que debería agradecérselo. E iba a ser algo bueno para sacarle en cara porque no es de desdeñar un “te salve la vida, a ti y al Heredero”…
- “Ya veo. ¿Ese es su propósito, Dama Kishuu? ¿por eso me llamó aquí?”
- “Si. Es usted inteligente, razonable… y lo suficientemente frío para entender que es mejor terminar con algunos que dejar que estos crezcan y acaben con toda la vida. Su joven primo no lo entiende, pero sabía que usted si. Tal vez no por la seguridad de su Jefe ni la de la esposa de él, pero si por la seguridad del heredero..”
- “La facción del clan Li de la cual soy líder, tenemos muchas esperanzas en el niño..”
- “¿Entonces? ¿cuento con su apoyo en esto?” –insistió Arashi- “sólo necesito que usted encuentre la forma de conseguir algunas firmas de su joven primo.. usted al fin y al cabo es miembro de su familia. Sólo necesitamos unas firmas del joven jefe y el “Proyecto Nataku” podrá empezar”
- “¿Qué es eso que llama “Proyecto Nataku?”
- “La forma de erradicar la amenaza del Prohibido y sus estrellas. Para siempre”
- “Ya veo. Es una delicada forma de llamar a un grupo de asesinatos.. a todo esto ¿sólo somos usted (osea la STN-J) y yo en este plan?, no es que tema, pero…”
Arashi se puso de pie y caminó hacia la ventana, dándole la espalda a Mei Wa.
- “No, mi señor Mei Wa. No me ha entendido. Cuento con apoyo del clan Thugh en pleno” –el hermano de Mei Ling suspiró, no le sorprendía en lo más mínimo que Akasha Bhakthar se plegara a cualquier cosa que pudiera proteger a su adorado Shaoran- “pero es más complicado que asesinar niños. Son niños al fin y al cabo.. y durante muchas noches de insomnio he pensado en la forma de matarlos.. y no matarlos a la vez: eso es el “Proyecto Nataku”…”
- “No le entiendo.. ¿Qué es entonces el Proyecto Nataku? ¿Qué hará con esos niños?”
Arashi se volvió, con una mirada fría en sus ojos..
- “Los niños vivirán.. físicamente.. pero jamás serán un peligro para nadie. Jamás. El Proyecto Nataku garantizará que estén vivos, pero muertos para cualquier magia o poder..”
- “¿Qué quiere decir?”
- “¿Sabe que hubo un dragón de la Tierra llamado Nataku, señor Mei Wa Li?. ¿Lo sabe?” –el otro asintió- “¿sabe más sobre esa persona?”
- “No. En el Concilio, cuando Shaoran explicó el final de la batalla del fin del mundo, él dio los nombres de todos los dragones.. del cielo y de la tierra, se habló sobre muchos, que eran conocidos de alguna manera en el Concilio.. como Subaru Sumeragi o Seishirou Sakurazuka, el Sakurazukamori.. pero casi todos los demás eran sólo nombres para nosotros. ¿Quién era ese Nataku?”
- “Nataku no era un quien. Era un “que”. Un ser creado en un laboratorio, sin sexo, sin alma, sin recuerdos.. manipulado por el Kamui Oscuro. Pero eso no pasará en nuestro proyecto” –Arashi hizo una pausa y su mirada se enfrentó a la de Mei Wa- “porque eso mismo es lo que haremos con las estrellas del prohibido y con el prohibido mismo..”
- “No entiendo..”
- “El proyecto Nataku es un conjunto de experimentos, señor Li. Experimentos destinados a manipular todo elemento del cuerpo del sujeto de experimento a fin de eliminar todo lo que no querramos de esa persona. Manipular desde el inconsciente, que es lo que manipula la magia del individuo hasta borrar todo recuerdo, memoria, pasado, afectos, inclinaciones.. dejando a los sujetos de experimento totalmente en blanco.. vacíos, inofensivos”
- “Pero.. ¿cómo alguien puede vivir así? ¡eso es.. es… es… es INHUMANO!”
- “Esas personas, niños o no, son una amenaza” –había inflexibilidad en la voz de Arashi- “Su joven primo dispuso explícitamente que no iba a permitir que nadie matara a quienes fueran las estrellas y el prohibido y como Jefa de la STN-J si bien estoy obligada bajo juramento al asumir mi cargo a obedecer al Jefe del Concilio, es también mi obligación garantizar cualquier medio que preserve su vida..”
- “¡Pero Shaoran jamás firmaría algo que autorice algo como eso! ¡es mas piadoso matarlos en todo caso!”
- “Yo estoy atada a mi juramento, Mei Wa. El que no comparta las ideas de su primo no quiere decir que sea tan ciega para no ver que de momento, es el único Jefe con la honestidad, el valor y el prestigio para regir el Concilio sin que este caiga en manos de jefes estúpidos o locos de poder y por eso me tomé todo este tiempo pensando en una alternativa que no me haga romper mi palabra y que me permita cumplir mis obligaciones. Es lo único que se puede hacer con las estrellas del prohibido, para destruir la posibilidad que se conviertan en una amenaza. ¡Son cinco personas o millones!” –gritó y Mei Wa se sintió desolado porque su frío sentido común le decía que aquel horrible experimento era lo más sensato.
- “Aun sigo pensando que es más humano, matarlos. Ese proyecto Nataku suena.. espantoso” –musitó- “dejar a alguien en blanco, vacío de recuerdos, gustos, anhelos, sentimientos… es casi robarles el alma. Es peor que la muerte”
- “Pero no estarán muertos.. y si bien a usted no siente afecto por su joven primo, la vida del heredero de su clan estará garantizada.. aunque sea a un alto precio. Pero las cosas y la seguridad de las personas que valen la pena… se pagan muy caro”
- “Si, eso lo entiendo. Si la leyenda perdida es cierta.. esas estrellas y principalmente el prohibido son una amenaza aún peor que el Kamui Oscuro y no hay dragones del cielo para enfrentarlos, así que debemos usar cualquier método para protegernos”
Arashi asintió.
- “Me alegra que comprenda mi punto de vista. Sé que no va a ser fácil conseguir las firmas de su joven primo y temo que deba engañarlo para conseguirlas. El no debe saber de lo que se trata esto..”
- “¿Y si no lo consigo? ¿ni no consigo que él firme los permisos?. ¡el cretino de Hin Lu, el sirviente esposo de mi hermana vigila como un halcón todos sus asuntos!” –Mei Wa resopló- “creo que él entendería nuestra posición… ¡al fin y al cabo es el Guardián de Shaoran, su perro, su sirviente! Y su primer deber es garantizar su vida sin importar el medio”
- “Entonces… ¿contaríamos con ese hombre llamado Hin Lu?”
Mei Wa dudó.
- “No lo sé.. y prefiero no correr el riesgo. El sirviente se cree mucho porque Shaoran lo trata “como su amigo” y quizá el muy idiota olvide su deber y se ponga sentimental” –maldijo al esposo de su hermana, al que despreciaba profundamente- “no, no. No es seguro decírselo. No correré el riesgo.. pero ¿y qué si no consigo las firmas? ¿podrá hacer ese “Proyecto Nataku?, ¿podrá?”
- “Si me apoya económicamente usted, si. Pero tendría que ser estrictamente secreto”
- “Hare lo que pueda.. pero cuente con mi apoyo. Puedo detestar a mi primo, pero su estúpido sentimentalismo timorato pone en riesgo demasiado. En mejor que mue-.. que sufran algunos y no millares. Mucho menos si nos enfrentamos al “dios de la destrucción”…”
- “Gracias, Mei Wa, cuento con usted. Debemos tomar TODAS las medidas para combatir al Prohibido y a sus estrellas… y ya que su primo me ordenó específicamente no acabar con sus vidas, nuestro trabajo será destruirlos sin matarlos.. a todos y cada uno de ellos, de esta manera no tendremos que preocuparnos más”.
- “¿Dices que todas ustedes están preocupadas por mi?” –decía Miriel Hiragizawa con una leve sonrisa, rodeada de todo el mazo de cards a su alrededor- “¡oh, son todas ustedes muy amables, pero estoy bien!. Sé que no tomé bien lo de papá y mamá, pero mamá me perdonó y yo estoy segura que papá va a encontrar la forma de que mamá le perdone y todos volvamos a casa”
Una de las cards brilló tenuemente antes de materializarse.. y una jovencita, prácticamente una niña de largo cabello rodeado por listones, se acomodó frente a Miriel antes de tomar un aspecto idéntico al de la hija de Yoko..
- “Todas sentimos que corre usted un gran peligro” –musitó “Mirror”- “y estamos más que dispuestas a protegerla, como nuestra card master que es, es por eso que he insistido en tomar su lugar varias veces este último mes.. pero creo que no entiende que hay peligro, se lo está tomando con mucha calma” –la card suspiró antes de murmurar- “eso que yo vaya a la escuela las veces que usted ha logrado que el señorito Rei la lleve a pasear no era la idea de protección que tenía en mente..”
- “¿Peligro?, creo que exageran” –la niña no veía nada raro a su alrededor además de la anómala situación de sus padres, pero en sus ojos brilló un destello travieso- “¡además apenas han sido dos días, cuando Rei salió al campo a realizar su proyecto sobre naturaleza y me llevó con él!”
Apareció una gotita de sudor sobre la cabecita de “Mirror”..
- “Además, estando con Rei, no hay ningún peligro para mí, él me protegerá… y no creo que esa Elaine se atreva a hacerme daño; pero si te lo agradezco mucho. ¡Mamá no hubiera entendido que yo no quería estar en clases esos días!” –añadió maliciosa- “felizmente que hicimos el cambio en la escuela, después que ella me dejó y pude volver antes que papá viniera a recogerme!”
- “Pero el señorito Rei debe tener alguna razón para protegerla tanto… nosotros también sentimos algo siniestro en el aire..”
- “Yo no siento nada más que ganas de que esa Elaine se aparezca (como sé que todos temen) y así poder usarles en su contra y que aprenda a no decirme mentiras ni hacer llorar a mi mamá..”
La card Mirror suspiró con gesto resignado, mientras su mirada paseaba por la habitación y no podía evitar darse cuenta que por muy lista que fuera Miriel, era una niña pequeña en medio de un hogar a punto de romperse y eso acaparaba toda su atención, además de Rei, claro está. Pero habían sido Kerberos y el mismo Rei quienes habían alertado a las cards sobre la necesidad de extremar los cuidados a la única hija de los Hiragizawa –como en estos momentos, que Kerberos no estaba- siendo ese el motivo porque Mirror había estado suplantando a la niña principalmente en la escuela; pero fue entonces que la mirada de la card se tropezó con una de las muchas fotos que adornaban la habitación infantil y se ruborizó mientras acariciaba los lazos de su cabello con gesto automático.
En aquella foto estaban los amiguitos de su actual card master. La dulce Nadeshiko, Kia Monouhi, Hien Li, Otaru Terada y Misa Yamazaki..
Y otro niño…. de brillante cabello oscuro y enérgicos ojos azules.
¡Aquel niño se parecía tanto a la persona que le había obsequiado los lazos, cuando aún la señorita Sakura era su card captor, que no pudo evitar un suspiro resignado! Desde que había empezado a suplantar a su nueva dueña había tenido contacto con las personas otra vez y su sorpresa no había sido poca al notar que los años habían transcurrido para los mortales y que el adolescente que le hiciera el único regalo que tenía se había convertido ya en un hombre, esposo y padre ¡Y esposo de la señorita Tomoyo! ¡a quien ella aún recordaba como la amiguita animosa de la señorita Sakura!.
En un principio se había sentido desconcertada. Por supuesto que era ridículo, infantil y tonto y lo sabía, pero los ojos oscuros de aquel adolescente y su amabilidad habían sido lo único que ella había conocido y anhelado o recordado. Siendo una card particularmente tímida, su situación dentro del mazo –donde las cards eran generalmente alegres y amigables- era de un ostracismo voluntario pese a la buena voluntad de las animosas cards que la acompañaban pero ella lo prefería asi. Tenía sus lazos, hermosos recuerdos, y eso le bastaba.. al menos hasta ahora. Ahora había visto al adolescente hecho un hombre y aunque la había saludado con afabilidad “Mirror” se había descubierto triste y particularmente desasosegada. La peculiar situación de los Jueces Ruby Moon y el antiguo Yue –ahora híbridos de seres mágicos en cuerpos de mortales- le había parecido en un principio insólita y atemorizante, pero en el transcurso de que se iba involucrando más y más, conociendo más a las personas se descubrió envidiándoles y la sensación cada vez mayor de que no pertenecía al mundo de las cards, pero que pese a su aspecto tampoco al de los humanos la atormentaba…
Mirror negó con la cabeza… vigorosamente.
¡Que tontería!
Siempre sería así, nunca pertenecería a ningún lugar. No era un Juez, no encajaba en el mundo de los humanos.. pero tampoco con las cards. Aquel niño le recordaba mucho a su progenitor pero más que todo, el verlo, le traía a la mente las cosas que no era capaz de tener al ser una card, pero así era, y debía resignarse.
- “¿A ti te gusta Kinomoto, verdad?”
La brusca pregunta de su niña-dueña la sacó bruscamente de sus ensueños..
- “¿Qué dijo?”
- “He visto como ves la foto.. a él. ¿Te gusta Kinomoto?” –Miriel, teniendo todos los síntomas de un amor sincero en su corazón se sentía con la autoridad de reconocer signos similares a su alrededor- “¿las cards pueden enamorarse?”
- “¡Oh, ¿cómo dice eso?! ¡no, es sólo..!”
- “¿Qué?”
- “Nada”
Mirror se volvió a transformar en un reflejo de la hija de Yoko, pero eso no detuvo a Miriel quien colocó las manos sobre los hombros de la otra..
- “¿Porqué no me cuentas?”
- “¡No hay nada que contar!”
- “Si lo hay. ¡Dime..!”
- “Pero ¡no hay nada que..!”
- “Puedo pasarme todo el resto del día insistiéndote.. ¿sabes?”
Miriel Hiragizawa sonrió, y “Mirror” se estremeció entendiendo de pronto la terrible persistencia de la niña, de modo que no le quedó otra opción más que confesar los insólitos pensamientos que la asaltaban…
- “¡¡¿Qué..?!! ¡¡¿cómo?!!” –los pensamientos y hasta el sentido de la realidad de Touya Kinomoto parecían haberse detenido en seco mientras miraba a su esposa, para comprobar que ella también había escuchado lo mismo que él- “¿Qué ha dicho?”
- “Lamento haber sido tan.. inoportuna, veo que iba a salir, pero soy una mujer anciana, doctor” –la voz de Lady Sumeragi era serena pese al pasmo de sus interlocutores- “y me preocupa el futuro de mi clan. Llevo mucho tiempo pensándolo.. desde que conocí a su hijo, y estoy convencida que es la opción perfecta para mí y los míos. Como entenderá, mi salud no es buena y deseo que ustedes lo piensen.. que consideren todas las ventajas que esto podría ofrecer al niño..”
- “No.. no entiendo, Lady Sumeragi” –Tomoyo a duras penas controlaba su sorpresa- “usted.. usted…. Usted nos dice primero que sólo deseaba hablar unas palabras con nosotros, luego nos dice que usted y Dama Ieran Li estaban considerando un matrimonio entre mi sobrino Hien y una de sus sobrinas nietas… y ahora nos dice..”
- “Que estoy interesada en concertar un compromiso matrimonial entre su pequeño hijo y una de mis sobrinas nietas; de este modo el niño, al casarse, sería Sumeragi porque lo adoptaríamos y..”
Touya estaba lívido..
- “Señora, Mamoru tiene padres, ¡no necesita ser adoptado y…!”
- “Touya, por favor, cálmate” –suplico Tomoyo, aunque estaba tan atónita como su marido- “Lady Sumeragi, yo entiendo que usted nos hace un honor pero..”
- “¡¿Honor?! ¡yo no lo considero asi!”
- “Pido disculpas si le he ofendido doctor” –dijo la serena pero a la vez frágil dama, ergida en su silla de ruedas- “pero no pretendo quitarle a su hijo. Es sólo que Mamoru es un niño muy poderoso y desde la tragedia de mi pobre nieto, mi clan ha estado prácticamente acéfalo, y eso es muy importante para mi” –los esposos Kinomoto pensaron al unísono en la preocupación de Sakura sobre la dinastía Li, y comprendieron de pronto las angustias de la anciana- “no puedo morir dejando a los míos sin un jefe fuerte, y nada me haría más feliz que ver a su pequeño, regir a los míos. Al fin y al cabo, ustedes y yo sabemos que su poder es netamente magia espiritual..”
- “No me refiero a eso señora” –Touya contuvo su mal genio un poco- “pero.. es que la forma en que usted lo dice: “adoptar a mi hijo”, que me suena tan ofensiva..”
- “Entonces lo dije mal. Lo siento” –añadió la melancólica anciana- “pero sí espero que consideren un compromiso matrimonial del pequeño Mamoru..”
- “Sin ánimo de ofenderla, Lady Sumeragi.. y aunque entendemos su posición, no podemos aceptar que usted siquiera considere eso” –había decisión en la voz de Tomoyo y a la vez un tanto de pena por la anciana- “mi esposo y yo no somos partidarios de concertar el matrimonio de ninguno de nuestros niños porque deseamos que ellos mismos experimenten por sí mismos la dicha de enamorarse libremente, sin presiones o sin ataduras previas. Tal y como pasó con nosotros. Nos sentimos honrados porque sabemos de la antigüedad de su familia y de sus grandes poderes, pero deseamos que Mamoru tenga la vida que él elija.. cuando tenga la capacidad y la madurez de hacerlo.. y con la persona que él elija”
La sonrisa que iluminó el rostro de Touya mientras se ponía el batín para iniciar su turno nocturno en el hospital pareció encantar a más de una paciente y/o personal femenino de salud, que, ajenas a lo que había puesto al normalmente hosco –pero no por ello menos apuesto- médico de buen humor, sólo pudieron agradecer a los cielos que Kinomoto fuera además de apuesto.. competente; pero el galeno pensaba todavía en los sucesos ocurridos en su casa justo antes de que viniera al hospital y se sentía contento..
Y orgulloso.
Pese a la sorpresa inicial -¡no todos los días alguien se presenta ante tu puerta pidiendo que comprometas a tu hijo, niño, con una miembro de su familia!- Tomoyo y él habían estado totalmente de acuerdo en rechazar la insólita propuesta, y si bien la hija de Sonomi tenía cierta lástima por la situación de Lady Sumeragi, Touya estaba irritado y decidido a poner en conocimiento de su hermana y a Shaoran Li, que su suegra y madre estaba haciendo otra vez de las suyas..
¡Tratando de comprometer a Hien! ¡que sólo tenía ocho años!
- “Bien, bien.. quizá sea costumbre entre esa gente con magia, o no… pero dudo mucho que la monstruo o el chino aprueben que esa señora vaya teniendo esas conversaciones sobre el futuro de su hijo, sin su permiso..” –pensó el médico mientras empezaba a hacer su ronda de visitas- “además el niño ya tiene magia. ¿Qué más quiere esa señora Li? ¿acaso creerá que desarrollará más su poder al comprometerlo o que?, ¡ja, si Tomoyo y yo lo que estamos intentando por todos los medios es evitar que los poderes de Mamoru se desarrollen, si señor!” –abrió la puerta y una mirada ceñuda en dos ojos violetas le desconcertó, haciéndole pensar- “¡Niños! ¿porqué no entienden que lo que hacemos es lo mejor, aunque no les expliquemos nada? ¡el poder de esta mocosa es…. estremecedor, pero al menos trata de contenerlo pese a su mal genio. Me pregunto que tanto sabe que no debe desarrollar su poder al ser estrella del Prohibido. ¡Ja, como sea!, al menos esta cría esta vigilada, igual que Mamoru y la hija del inglés..”
Sin otro preámbulo empezó a revisar la condición de una muy irritada Morgan,
- “No hay forma que Miriel desarrolle su poder, esta bajo estricta vigilancia” –la voz de Yoko era firme, pero un observador inteligente hubiera notado cierto temblor en su voz y una nota de pánico cuando la alta y arrogante figura de Eriol ignoró su pedido y ocupó una silla al lado de la joven en aquel exclusivo restaurant francés- “por favor, márchate. No creo que sea oportuno que volvamos a conversar y menos en un sitio público”
- “¿De qué tienes miedo, Yoko?”
- “Eriol, por favor, no empecemos..”
Los ojos azules del hechicero se perdieron en la pequeña y encantadora figura de su esposa suspirando ahogadamente con algo parecido a la rabia, mal contenida impotencia, frustración y preocupación todo en uno, pero..
- “¿Te cortaste el cabello?” –balbuceó de pronto, dejando a Yoko estática de la sorpresa- “¿qué.. que..? ¡¡¡¿qué hiciste con tu cabello?!! ¡te lo has cortado!”
- “Por favor Eriol, basta. Abandona mi mesa, te lo suplico” –pese a sus intentos, Yoko se ruborizó ante la mirada atónita del hechicero sobre su antes larguísimo cabello- “estamos en un proceso de divorcio y yo no quiero…”
- “¿No quieres que te vean conmigo?” –se asombró el hijo de Hajime Hiragizawa- “¿es eso Yoko? ¿ni siquiera para hablar de nuestra hija?”
- “Por favor, no sigas..” –musitó nerviosa- “Eriol.. siempre, siempre, vamos a poder hablar de lo que sea sobre Miriel, pero creo que aún no entiendes que las cosas entre nosotros cambiaron y que estoy en todo mi derecho de darle un giro a mi vida”
- “Y por eso te cortaste el cabello” –masculló, irritado.
- “¿Ves que no podemos hablar? dices que es sobre Miriel, te metes en mi mesa y sin embargo me reclamas algo tan nimio como cortarme el cabello ¡es absurdo Eriol!”
El hechicero procuró serenarse..
- “Disculpa.. es sólo… que no te he visto en casi dos meses porque me has evitado hábilmente. Y ahora que te veo…” –suspiró- “discúlpame. Pero hablaba en serio al decirte que temo por Miriel. Este tiempo he estado muy al pendiente de los descubrimientos sobre las estrellas del prohibido y tengo la terrible sensación que el chico Hoshino sabe mucho más sobre la antigua encarnación de Miriel.. y no nos lo ha dicho”
Los ojos grises de Yoko se dilataron, presas del miedo..
- “¡Pero eso…!”
- “Ambos sabemos que aunque no somos las mismas personas de la encarnación previa, las vivencias, tragedias o amores de esas encarnaciones previas influyen de modo decisivo en nuestras vidas actuales y si el chico Hoshino no nos dice lo que sabe, temo que sea por algo muy malo ocurrió en la encarnación previa de Miriel”
Yoko estaba a estas alturas tremendamente pálida.
- “¿Estas seguro?”
- “Quien oculta algo, es por algo Yoko” –contestó amargamente- “ambos lo sabemos por dolorosa experiencia ¿no es asi?”
- “Si” –musitó la joven china, con un ahogado suspiro..
Ambos quedaron en descorazonador silencio preguntándose como habían llegado a ese extremo, hace dos meses atrás estaban en su hogar, rodeados de su familia…
Y ahora..
Yoko se esforzó por no pensar en ello.. ¡tenía que dejar de pensar en eso!
Pero ajeno a los pensamientos de la joven, las manos pálidas y elegantes del hechicero occidental acariciaron las pequeñas de su esposa en forma suave.. casi tímida y reverentemente, antes de que tomaran un mechón ondeado del cabello –que ahora apenas le llegaba más debajo de los hombros cuando anteriormente le llegaba hasta más debajo de sus caderas- y lo llevara a sus labios, besándolo en un gesto apasionado y a la vez tierno, lo que motivó que la joven china se estremeciera y procurara decirle que no lo hiciera, pero la voz le falló y no pudo sinó ruborizarse como una adolescente..
Aquel gesto de Eriol era tan típico de él después que hacían el amor y el sólo recuerdo de las noches entre sus brazos la aturdió. Por supuesto que entendía porqué a su esposo le había afectado tanto que hubiera cortado su espeso cabello. Mil veces le había dicho en la penumbra de su habitación que adoraba aquella brillante cascada suave que la envolvía hasta cuando estaba desnuda en sus brazos, dándole un aspecto de una tímida virgen y ella se había ruborizado mil veces cuando él besaba sus cabellos antes de perderse en su cuerpo, pero aquella había sido una de las razones por las que Yoko había decidido aquel cambio.
Su cabello era tan típico de la chica anticuada que siempre había sido y lo había conservado de aquella forma porque lo complacía a él, pero en adelante tenía que aprender a sacar a Eriol de su existencia e iba a hacerlo, además porque cada noche, al cepillárselo, su mente volaba al recuerdo de las manos de su esposo acariciándoselo, besándolo y murmurando en su oído lo mucho que adoraba su pelo..
Por su parte, Eriol aspiraba el perfume de su esposa y se perdía en aquellos besos suaves y reverentes a sus cabellos sintiéndose por fin vivo. Hacía dos meses que no la veía y la había buscado, la había anhelado de una forma que su corazón casi le dolía ante su ausencia; pero Yoko se había negado obstinadamente a verlo o siquiera coincidir con él siempre alegando motivos de trabajo o cualquier cosa, al punto que habías pasado casi dos meses. Porque habían sido dos meses horribles, insoportables y desesperados, pero he aquí que la encontraba en el lugar más insólito -aquel elegante restaurante francés– y el sentirla al fin cerca suyo, tocándola aún de esta forma, hacía latir su corazón con un amor feroz, anhelante y apasionado que parecía haberse hecho mayor aún con esa terrible separación; pero lo que más le emocionaba era que en aquel contacto podía percibir que los mismos sentimientos que lo azotaban la recorrían a ella…
Y nadie como Eriol para conocer cada estremecimiento, suspiro, anhelo y amor en cada minúsculo gesto de Yoko, más aún ahora que temblaba como una hoja ante su contacto..
- “Eriol, te lo imploro” –susurró la muchacha, temblando de pies a cabeza- “por favor, déjame”
- “¿Porqué?” –musitó sacándose las gafas, mientras Yoko se sentía en pánico porque se hallaba perdida en las profundidades de aquellos ojos azules que amaba que ya no estaban siquiera cubiertos por las gafas- “¿porqué Yoko, si tu corazón late tan fuerte como el mío? Si me anhelas tanto como yo, no sólo ahora sinó aún antes, en todas nuestras vidas previas” –hizo una pausa antes de tomar ahora una de las manos femeninas acariciando y besando con pasión los nudillos de la joven, que mantenía las manos empuñadas con obstinación- “lo sabes tanto como yo, Yoko. Nada de lo que podamos hacer cambiará el hecho que soy tuyo desde mucho antes que nos besáramos en esta vida, que eres la mujer a la que hice más que prometer amor, la única que amo y la madre de mi hija”
Canción: “Mañana es para siempre”.
Cantante: Alejandro
Fernández
El alma nos juntó
con sólo un beso de testigo
cada latido prometió
que ibas a estar
siempre conmigo.
Los ojos grises empezaron a llenarse de lágrimas y la joven hizo un esfuerzo para recordar la traición de él..
- “No fui yo quien cambió eso. Fuiste tu” –casi sollozó- “yo no rompí nuestras promesas.. ¡yo no….!”
- “Lo sé. Lo sé. Sé que no te merezco, que nunca te merecí… pero no puedo menos que amarte y amarte más cada día y con cada respiración aunque te haya hecho tanto daño. Nada ni nadie podrá cambiar ni negar eso Yoko, ni tú” –susurró en el mismo tono apasionado y angustioso, que tenía a la joven temblando ante las apasionadas caricias que él prodigaba a sus manos- “eres parte de mí, siempre lo serás..”
- “¡No, ya no, Eriol.. ya no! Todo terminó entre nosotros” –gimió ella ahogadamente rescatando sus manos y abrazándose con fuerza, para tratar de contener su temblor- “tu tienes una vida donde yo no tengo que ver y yo estoy construyendo una sin ti. .. todo acabó y ya no quiero culpar a nadie..”
Hoy todo cambió
y es que has seguido otro
camino
pero mi vida se quedó
toda en tus labios
toda contigo
- “Jamás negaré mi culpa. Pero llevo estos meses infernales anhelándote y pensando en todo lo que hemos perdido y llorando como un niño, lo admito sin la menor vergüenza. ¡Por supuesto que sé que te he mentido, que ocasioné todo esto y que tienes razones para no confíar en mí! ¡sé mejor que nadie que no te merezco y que no cumplí nuestras promesas!” –la joven hizo un intento de levantarse de la mesa pero él capturó de nuevo sus manos- “perdóname Yoko. Perdóname y vuelve a creer en mi.. ¡me amas, ambos sabemos que me amas y te amo!, te amo como un loco desesperado que no resiste las horas y los días sin verte, sin besarte, sin tocarte” –añadió apasionadamente- “volvimos a nacer en este tiempo para vivir finalmente juntos...”
- “¡Eriol basta, por favor..!”
- “No puedes permitir que nuestra historia acabe así Yoko, es nuestra vida la que tienes en tus manos. Dame otra oportunidad de seguir vivo.. sabes que nos amamos y que nos necesitamos, ¡mi vida es vacía sin ti a mi lado!”
Te dice un corazón desesperado
que regreses a mi lado
que la vida sin tu amor no ha
sido igual
Te pido con el alma que
recuerdes
que juraste no perderme
prometimos que no acabaría
jamás
que mañana es para siempre
- “¿Y tu crees que para mí ha sido fácil?” –sollozó ella, al fin- “¡¿crees que lo ha sido?! ¿crees que yo no me he culpado por lo que pasó, preguntándome mil veces porqué no fui capaz de evitar que todo esto pasara?, ¡pero ocurrió, Eriol, y yo no sé vivir así! ¡no puedo!. no puedo vivir fingiendo que todo esta bien porque ¡no lo esta!. No puedo cerrar los ojos y olvidar que tú y Elaine… ¡que tú y ella!”
Eriol tembló de pies a cabeza antes de cubrir su rostro con sus manos..
- “¡No puedo cambiar mi arrogancia y estupidez, daría mi vida por volver atrás el tiempo! Pero tú eres y siempre has sido mejor que yo, Yoko. Siempre lo supe y aún desde antes que nos casáramos, siempre hiciste de mí un hombre mejor… más aún desde que hicimos nuestros votos ante Dios. Tu amor, tu contacto, tus besos, son para mí el aire que respiro y sin ellos prefiero morir aquí y ahora mientras te miro, otra vez.. como Etienne. Pero te pido nuevamente que vuelvas conmigo y me des la oportunidad de recuperar tu confianza.. ”
Dentro de mi piel
sigue la ausencia de tus manos
sigo tratando de entender
por que el destino
quiso engañarnos.
La muchacha parecía estar al borde de una crisis de lágrimas y la sola mención del nombre “Etienne” pareció traer un sinnúmero de recuerdos que había recobrado totalmente hace muy poco a su mente.. haciéndole daño. Porque pese a que él creyera, a ella le dolía todo esto.. le dolía como fuego vivo, lo escuchaba hablar y era peor...
Porque no le creía.
No le creía más. Sabía que la amaba, pero no podía creerle. ¿Cómo, amándola como la amaba podía haberla traicionado de esa manera? ¿Qué tipo de amor era aquel que le habían dejado hacerle el amor a otra mujer y mirarla a la cara y hacerle el amor a ella horas después? ¡Ya no podía creerle más! ¡porque si eso era amor, ella no lo entendía!.
- “Yo no soy una santa o una mártir Eriol, ¡soy un ser humano, como tú!” –murmuró con pesar- “y no puedo entender como pudiste tocarme después de haberla tocado a ella.. ¡como pudiste besarme y tocarme, mirarme a la cara durante días! ¡y pensabas hacerlo asi! ¡pensabas vivir mintiéndome! ¡quizá hasta hubieras vuelto a tocarla a ella o a otra y yo no puedo..!”
- “¡Yoko, eso no es cierto!”
- “¿Qué parte no es cierta? ¿no ibas a seguir conmigo como si nada pasara? ¿o acaso pensabas decírmelo?”
El inglés inclinó la cabeza como si ella lo hubiera abofeteado.
De hecho, hubiera preferido que lo hubiera hecho.
- “Tenía miedo de perderte” –musitó- “tenía miedo… de hacerte daño..”
- “¿Pensaste que iba a ser feliz cuando te acostaste con ella?”
- “¡NO! ¡eso fue una locura de la que me arrepentí al mismo instante!”
- “¿Y cómo puedo creerte si todo lo que me has dicho es mentira?” –lo miró con los ojos brillantes de lágrimas contenidas- “¿no entiendes que es por eso que no puedo vivir contigo, que no puedo seguir siendo tu esposa?.. tengo miedo del amor que dices tenerme.. un amor que miente y traiciona, no puedo vivir temiendo que me engañes otra vez Eriol.. ¡no podría resistirlo!”
- “¡Yoko, eso nunca..!”
- “No te creo”
- “¡Yoko!”
- “Ya no te creo Eriol, ya no te creo”
- “Tienes que creerme” –murmuró casi lanzando fuego azul desde sus ojos- “tu sabes que yo no quise hacer lo que hice.. sabes bien lo que pasó. Estaba loco, furioso y desesperado, cegado por mi arrogancia y mi estupidez” –retorció sus manos con desesperación- “preferiría morir a hacerte daño de nuevo… créelo”
Te dice un corazón desesperado
que regreses a mi lado
que la vida sin tu amor no ha
sido igual.
Te pido con el alma que
recuerdes
que juraste no perderme
prometimos que no acabaría
jamás.
- “No puedo vivir con dudas Eriol. Yo no puedo. Te lo dije antes, y te lo digo de nuevo. No puedo simplemente cerrar los ojos y fingir que no ocurrió, hay un bebé que vendrá a este mundo y que no es mío” –una lágrima se deslizó por su mejilla al recordar a su inocente bebé muerto y Eriol deseó morir al recordar también al nonato que su locura había sacrificado.
- “Con respecto a eso, Yoko, tenemos que hablar..” –agregó con dolor ¡tenía que decirle, ahora, más que nunca que entendía lo que ella sufría!
¡Estaba dispuesto a decirle que sabía que había perdido a un hijo suyo aunque ella se lo ocultó por no hacerle daño!
- “Yo no quiero hablar del hijo que Elaine va a darte Eriol” –cortó la joven china- “escucha, yo.. no tengo nada contra el pobre niño. Es un inocente al que no puedo desearle mal..”
- “¡Ni siquiera sé si es mío! ¡esa mujer esta loca!”
- “¡Por favor, Eriol! ¡no pretendas negar que eres el padre! ¡eso es ruin y cobarde!”
- “No, nada de eso. Si el niño es mío, me haré cargo de él, pero no te miento al decirte que dudo mucho de esa mujer y que está loca. ¡Incluso estoy empezando a pensar que ni siquiera está embarazada y..!”
- “¡Eriol, ya basta!”
- “No, no basta. No basta, Yoko.. tú y yo lo sabemos.. sabemos que para nosotros mirarnos así, de lejos… no basta. Y sé que tienes motivos para odiarme pero no me odias y eso me hace creer que no has dejado de amarme y que aún podemos continuar nuestra vida juntos..”
Sé que hay
una fe que no se acaba
una luz y una mirada
que nos volverá a encontrar.
- “Sería una mentira”
- “¿Una mentira?” –casi la retó- “¿fue una mentira nuestra boda, la vida juntos, los fines de semana en la cama antes que Miriel viniera al mundo? ¿es Miriel una mentira?” –Yoko negó obstinadamente- “sabes que no lo fue y que todo lo que ha habido y hay, aunque no lo quieras reconocer, entre nosotros es más fuerte que una intriga, un error y tus muy merecidas dudas y temores”
Te pido con el alma que
recuerdes
que juraste no perderme
prometimos que no acabaría
jamás.
- “¿Cómo puedes decirlo tan simplemente? ¡no entiendes nada!”
- “Entiendo. Y sé que te he hecho mucho daño… porque sé más de lo que tu crees” –dijo enigmáticamente- “pero aún sin considerar lo vivido juntos ¿no te basta esto?”, me miras y me siento finalmente vivo en meses, siento tu corazón latiendo como loco cuando te toco… y el mío está igual” –añadió suavemente- “dame la oportunidad de probarte que nunca quise que esto pasara, que podemos no digo olvidarlo sinó hacernos más fuertes y vencer esto y que podemos proteger a Miriel, juntos hoy, mañana y siempre”
Que mañana es para siempre.
Canción: Mañana es para siempre.
Cantante: Alejandro Fernández
Los ojos grises se enfrentaron a los azules y Eriol pudo leer en ellos dolor, angustia y un miedo atroz.. que él mismo había creado y aquella mirada lo hirió como una espada, porque la muchacha se puso de pie trabajosamente y se marchó atropelladamente..
- “Yoko, perdona la demora..” –saludó afablemente Harry Winthrop- “¿Qué sucede? ¿porqué lloras? ¿Qué..?”
- “Lo siento Harry, yo no puedo, no puedo… ¡oh, no puedo quedarme..!”
La joven china partió casi corriendo y la mirada de Harry Winthrop tropezó con la de Eriol, instalado en la mesa que él había separado para cenar…
- “¿Qué le hiciste?” –preguntó irritado- “Eriol ¿estás loco? ¿qué diablos le dijiste? ¿tienes idea del tiempo que me tomó convencerla de que me aceptara una invitación a cenar?”
- “¿Qué tu la invitaste a cenar?”
- “Si, por si no lo notas su salud no es muy buena. Sé que estuvo enferma pero no me quiere decir por qué y estoy seguro que debió permanecer en el hospital largo tiempo, pero tampoco es así. Y ahora se empeña en trabajar demasiado…”
- “¿Y te preocupa?”
- “¡Por supuesto que me preocupa!, es una mujer extraordinaria y necesita ayuda, no sé que pasó entre ustedes pero ella no está nada bien”
El agijón agudo y oscuro de los celos rodeó y hundió su veneno cual serpiente en el corazón del hijo de Hajime Hiragizawa y Eriol, que había descubierto no sin sorpresa y hace muy poco que realmente era un hombre tan celoso como el propio Shaoran o Touya Kinomoto, sintió en su boca la amargura de los celos y la rabia de modo tal, que a duras penas pudo mantener su expresión tranquila.
- “La invitaste a cenar…. por eso ella estaba aquí” –musitó mientras un relámpago pasaba por sus ojos azules- “como si ella fuera tu novia o algo así..”
- “No es así Eriol” –replicó Winthrop, rápido- “no permito que la ofendas..”
- “Por supuesto que no la ofendo, no podría ofenderla ni con el pensamiento, porque la conozco, pero te pongo claras las cosas” –casi le espetó- “ella es mi esposa y no me gustaría que lo olvides” –aclaró- “si le estás prestando tu ayuda desinteresadamente te pido una disculpa por lo que te estoy diciendo, pero no quisiera que te confundieras, Harry. Yoko es mi esposa y no tengo ninguna intención que deje de serlo algún día”
- “Eso no es lo que ella dice”
- “Has estado casado. Sabes lo que es una crisis matrimonial..”
Ambos hombres se miraron con fijeza y a Eriol no le gustó en lo más mínimo el interés por su esposa que vio en los ojos de su viejo amigo. Porque Harry Winthrop era un buen amigo. Años atrás había sido uno de los primeros de su círculo en Londres que había recibido a Yoko con amabilidad después de que ellos se casaron y a despecho de los comentarios maliciosos de Alice Birminghann -que siempre que podía trataba de sacar a colación el pasado humilde de Yoko- Harry había sido uno de los pocos que nunca dudó siquiera en tratar a la joven china como una dama, respetándola siempre por su personalidad activa y emprendedora y sus valores familiares tradicionales..
Pero ahora…
- “Se bien lo que es una crisis matrimonial. Llevo dos años divorciado de Rachel, ¿recuerdas?” –replicó Winthrop- “pero Yoko necesita ayuda Eriol. Por eso trabaja para mi” –hizo una pausa- “y no te mentiré porque te respeto y soy tu amigo. No estoy enamorado de ella pero creo que es una mujer extraordinaria y tremendamente fácil de amar, y cada día que la trato más me siento más atraído hacia ella… por eso no entiendo cómo pudiste herirla de la forma en que lo hiciste..”
Harry Winthrop no tenía la menor idea de que los feroces celos que consumían a Eriol en ese instante podían resultar en una transformación dolorosa o algo no menos inquietante, pero el hijo de de Hajime Hiragizawa se contuvo a duras penas antes de replicar..
- “¿Qué sabes tu?”
- “Nada. Porque ella no me quiere decir nada, más que tú y ella van a divorciarse, pero la conozco lo suficiente como para saber que ella te ama y no se apartaría de ti si no le hubieras hecho algo” –el lord suspiró- “¡No te entiendo Eriol! No te entiendo. Si le has hecho daño lo más sensato y lo menos que ella se merece es que la dejes en paz y que pueda encontrar a alguien más por su propia cuenta..”
- “¿A ti, tal vez?”
- “Quizá. O a cualquiera Eriol. Ella tiene derecho a elegir. Como ya te digo, no estoy enamorado de ella… pero no podría decirte lo mismo quizás dentro de dos meses más. Ella es muy especial y diferente a las mujeres de nuestro círculo social, quizá por eso es que puedo entender porqué te enamoraste de ella..”
- “Lo que Yoko y yo tenemos es mucho más fuerte de lo que crees” –replicó decidido- “y así como eres sincero, te seré sincero Harry. No voy a perder a Yoko, no lo permitiré. Jamás me voy a divorciar de ella, porque la amo y nada en este mundo va a detenerme para recuperarla”
Lord Winthrop contempló la mirada decidida de su antiguo condiscípulo y amigo, recordando siempre al afable, imperturbable y encantador Eriol que había conocido y sólo pudo suspirar..
- “Gracias por tu sinceridad Eriol. Y entiendo que en este momento eres capaz de saltar sobre mi cuello para matarme con tus propias manos, pero no es por eso que volveré a Londres. Iba a comentarle eso a Yoko esta noche, y tenia la esperanza de convencerla que viniera conmigo para que pudiéramos conocernos más. Pero entiendo bien que ella te ama… y es por eso que no me había hecho muchas esperanzas, porque como ya te dije, es fácil enamorarse de ella” –hizo una pausa- “pero aún no lo estoy, y no tengo intención de perder su amistad.. o la tuya, de modo que sólo puedo desearte que puedas recuperarla y vuelvan alguna vez a Londres a visitarme”
El Lord se puso de pie y se marchó, cruzándose con Lord Hajime Hiragizawa quien contempló la decidida expresión de su hijo con perplejidad antes de preguntar:
- “¿Qué fue lo que pasó aquí?”
- “No puedo decirle lo que me pasó a mi, señora. Pero debo hablar con el papá de Hiragizawa, si fuera ahora sería mejor” –musitó Morgan, mientras Tomoyo la contemplaba con no poca sorpresa- “hace meses que le digo al doctor que le avise, pero no me hace caso. ¿Usted puede avisarle?”
- “Temo que Eriol tiene ciertos inconvenientes familiares que le impiden visitarte, aunque ignoro de donde lo conoces..”
- “Yo no lo conozco señora. Pero mi tía Elaine sí, y es de ella de quien quiero hablarle”
Tomoyo frunció levísimamente el ceño, sintiéndose aprehensiva de pronto ¡De modo que era cierto lo que Nadeshiko le había dicho! ¡aquella niñita era sobrina de la mujercita aquella que había causado tal desastre para la familia de Yoko y Eriol!; ciertamente la hija de Sonomi no creía que la pequeña fuera culpable de algo, pero de pronto entendió que Eriol no quisiera verla. Seguramente, lo último que necesitaba era a una niñita diciéndole que por favor no hiciera sufrir a su tía..
- “Escucha pequeña.. trata de entender, sé que es complicado, pero las cosas entre tu tía y Lord Hiragizawa, son de adultos y es mejor que no interfieras..”
- “¡Pero es importante! ¡ES MUY IMPORTANTE!”
Tomoyo suspiró y desde su posición en la puerta de la habitación infantil, Touya se encogió de hombros mirando a su esposa con empatía. ¡Al fin alguien entendía que aquella mocosa era realmente persistente!, era una suerte que Tomoyo hubiera pasado por él al hospital trayéndole la muda de ropa que había olvidado, para que así comprobara por si misma porqué aquella pelirroja le estaba crispando los nervios. No solo su mal genio, sinó su insoportable terquedad sobre lo mismo…
- “¿Por qué no me hacen caso? ¡es muy importante!” –gritó Morgan, perdiendo la paciencia de nuevo- “¿no tiene un teléfono? ¡debo hablar con ese señor, debo decirle! ¡tía Nimue puede venir mañana, porque ya volvió a Tomoeda! ¡y entonces no podré decir nada! ¡tengo que decirle algo importante a ese señor!.. ¡ALGUIEN DEME UN TELEFONO!”
- “¿Realmente eres una niña?” –bufó Touya Kinomoto.
- “¡DENME EL TELEFONO DE ESE SEÑOR!”
- “¡Eriol, no me vuelvas a buscar, no quiero hablar contigo!” –casi gritó Yoko, abriendo la puerta de su departamento, mientras Tao hacia un gesto preocupado al ver el estado de nervios en el que se encontraba su hermana- “¡por favor!”
- “¿Te has visto con Eriol, hermana?”
- “No soy Eriol, Lady Hiragizawa” –Yoko no pudo contestar a Tao al escuchar la voz de Elaine en su teléfono- “lamento mucho decepcionarla.. pero más decepcionada estoy al ver que sigue Ud. persiguiendo al hombre del que espero un hijo..”
- “¡Déjame en paz!”
- “¿Hermana? ¿a quien le gritas por teléfono?”
La expresión francamente alarmada de Tao hizo que Yoko procurara controlar sus muy lastimados nervios, diciéndole al joven que no se preocupara, pero desde el otro lado del auricular Elaine había escuchado todo y esbozó una sonrisa mientras Yoko corría a su alcoba para poder replicar a gusto a aquella mujer..
- “No tengo ni idea de porqué me llamas, Elaine pero pienso tolerar un solo grito o reclamación tuya. Para tu tranquilidad no tengo nada con Eriol, pero es por mi decisión y no por tus súplicas, pero eso sí te digo: quiero que me dejes en paz, a mí y a mi familia… hasta ahora no le he dicho a nadie que me llamas para lloriquear y suplicar, pero ya no lo aguanto más. Tus problemas con Eriol no son los míos y no quiero saber de ellos, de modo que no molestes más”
- “Que grosera Milady, y yo que estoy haciéndole un favor..”
- “¿Un favor? ¡¿tú?!”
- “Si, yo. Pues que favor puedo hacerle a mi antigua jefa, que ya que le quité a su esposo le estoy devolviendo a su amado padre..”
Yoko palideció y el teléfono cayó de sus manos.. pero lo recogió rápido y susurró, espantada:
- “Que.. ¡que dices!”
- “Su padre está conmigo milady. Acabo de ayudarlo a escapar del nosocomio del Concilio y vamos camino a mi auto” –rió la mujer- “estoy segura que el joven Tao y su pequeña hija estarán muy emocionados al conocerlo…”
- “¡NO! ¡NO, NO! ¡papá necesita ayuda, no lo traiga! ¡NO!”
- “Pues venga aquí Milady. La estoy esperando… sé que es una mujer de palabra y que si me jura que no me apartará del único hombre al que amo, le entregaré a su padre. Pero venga aquí….”
Golpes en la puerta sobresaltaron a Yoko, quien no dudó en tomar de nuevo su bolso y enfrentarse al perplejo y ya muy preocupado Tao..
- “Hermana ¿Qué pasa? ¿Quién te llama asi? ¡no puedo creer que Eriol te acose por teléfono!”
- “No, no.. sólo me encontré con él hoy…y estoy algo nerviosa” –explicó, rápida mientras el chico notaba que tenía su bolso de mano.
- “¿Vas a salir de nuevo? ¡acabas de llegar!” –la tomó del brazo, preocupado- “hermanita, ¿Qué pasa?. No has querido ver a Eriol estos meses y ahora estas muy rara… además que no soy tonto y sé que alguien te ha estado molestando por teléfono”
- “Eriol no me ha molestado por teléfono. El ni siquiera tiene mi número.. lo que grité al llegar, es porque estaba muy tensa. Tao, debo salir”
- “Espera, yo sé que Eriol jamás te acosaría… aunque tú te la has pasado escapándote de él estos meses, pero ¿Quién te fastidia entonces?”
- “Nadie..” –musitó con trabajo y Tao supo que mentía- “pero.. tengo que hacer algo, no sé a que hora volveré o si.. a lo mejor, vengo en la mañana”
- “¡¿EN LA MAÑANA?! ¡TU JAMAS HAS DORMIDO FUERA DE AQUÍ!”
- “¡Lo sé, por favor, no grites!.. es… algo imprevisto. Y urgente. Por favor, cuida de Miriel por mí ¿si? ¡Y no le abran la puerta a nadie desconocido! ¡A nadie!”
- “¡Yoko, no tengo cinco años!”
- “Tao, sólo júrame que no vas a hablar con extraños.. tú o Miriel. ¡Júramelo!”
El adolescente se asustó. Entendía que los nervios de su hermana estuvieran a flor de piel si había visto a su esposo después de dos meses de separación, pero aquello no justificaba la desesperación y miedo que se respiraba en el ambiente ¡Yoko estaba temblando, y era de miedo! ¿Qué diablos la tenía tan asustada?
- “Hermana.. si alguien te está molestando, yo te puedo defender. ¿No me dirás que Harry Winthrop..?”
- “¡Tao, no digas tonterías, Harry es un caballero y un amigo, además de mi jefe actual!... ¡y no me cambies el tema!.. ¡júrame que no le abrirás la puerta a un extraño, que tú y Miriel no hablaran con extraños!”
- “Hermanita… pero..”
- “¡Júramelo!”
- “Esta bien, esta bien.. pero ¿Qué pasa?”
Yoko abrazó a su joven hermano –temblando interiormente ante el doloroso trauma que podría ocasionar en Tao y en Miriel ver a su padre y abuelo en la condición en que estaba Hiu- y partió sin dar mayor explicación. Pero Tao no perdió tiempo en lo más mínimo.
Hace más de dos semanas que tenía sospechas.. y ahora estaba seguro..
¡La zorra de Elaine estaba molestando a su hermana! ¡Y seguramente se había enterado que Yoko y Eriol se habían visto! ¡seguro que la estaba amenazando!..
Mientras el teléfono timbraba la mente de Tao se preguntó repetidamente:
- “Pero ¿con qué puede esa loca amenazar a mi hermanita?” –y a modo de saludo, el chico continuó- “Eriol, algo muy raro pasa con mi hermana..”
- “¿Qué pasa con ella?, ¿está bien? ¡hablamos hace menos de una hora y..!”
- “Si, eso ya lo sé. Y la dejaste muy nerviosa, pero eso no es lo que me hace llamarte. Alguien la llamó justo cuando entraba aquí y se puso muy mal, empezó a temblar y salió corriendo no sin antes tratarme como un crío y decirme que no le hable a extraños”
- “¿Qué?”
- “Y mira… yo no estoy seguro, pero tengo la teoría que se trata de Elaine. Aunque claro, ¿cómo pudo enterarse que ustedes dos al fin hablaron?”
- “¿Estás seguro?”
- “No, no lo estoy. Pero ya es tarde y Yoko me dijo que a lo mejor no venía a dormir.. ¡y ella jamás duerme fuera de casa!”
Eriol empezó a sudar. Tenía un horrible presentimiento y de pronto se sintió culpable por haber casi arrinconado a su esposa hace no mucho, en un intento desesperado de que lo perdonara o al menos le diera alguna esperanza de perdón.. pero ahora que Tao decía eso ¡y él sabía bien lo loca que estaba Elaine!; al frente suyo y en la misma mesa, Lord Hajime empezó a preocuparse y a sentir piedad por el desdichado que motivara la terrible expresión que su hijo tenía en este instante..
Los ojos azules parecían centellear de rabia y cólera.
- “¿A dónde fue Tao?” –dijo decidido- “¿A dónde fue?”
- “¡No lo dijo!, sólo dijo que “era algo urgente y no sabía si iba a volver tarde, o quizá mañana, que no me preocupara. Pero ¡eso si! ¡que ni yo ni la enana le abriéramos la puerta a desconocidos o habláramos con un extraño!” –protestó airadamente- “¿es que cree que tengo cinco años? ¡ya estoy bastante grandecito para andar temiendo extraños desconocidos que puedan hacerme o decirme algo que me haga daño!”
- “Desconocidos que puedan decirte algo que te haga daño..” –repitió Eriol, ausentemente, mientras recordó en esos instantes el terrible aspecto de su drogadicto, alcohólico y abusivo suegro, interno en el nosocomio del Concilio- “¡Oh no!” –dijo de pronto- “¡Ya sé donde fue Yoko, Tao, ya lo sé!”
- “¿A dónde? ¿está en problemas? ¡seguro es a la casa de Elaine!, ¡si me dices donde es, yo te alcanzo alli y si esa loca le hace algo a mi hermanita, se las verá conmigo!”
- “No, no ¡tú no te mueves de allí!” –ordenó- “Y has exactamente lo que tu hermana dijo ¡no hables con ningún extraño ¿lo oiste?!, ¡y no permitas que Miriel lo haga!”
- “¡¿Tu también?!”
Eriol cortó rápidamente la comunicación mientras Lord Hajime había cancelado ya la cuenta del restaurante y salió al mismo paso rápido de su hijo, quien le explicó sus temores con rapidez. Afortunadamente, el aristócrata japonés estaba al tanto de la desafortunada situación de su consuegro y mientras el joven Hiragizawa hacía una rápida llamada al nosocomio –llamada que le confirmó su peor temor, al decirle que Hiu había escapado- Lord Hajime se despidió de su hijo, antes que éste subiera a su propio automóvil.
- “Yo iré con los niños” –le ofreció y Eriol le agradeció a su padre con una sonrisa- “tú soluciona eso de la mejor forma posible. Pero no olvides que por mucho daño que le haya hecho a Yoko y al joven Tao, es su padre, y ella tiene un corazón demasiado amable”
- “Descuida, volveremos a internar al viejo en el nosocomio. Es a Elaine a quien voy a retorcerle el cuello esta vez, embarazada o no, ¡esto no se lo perdono!”
- “¿Estas seguro que ella tiene que ver en esto?”
- “Por su bien, espero que no. Pero si tiene algo que ver me ocuparé que pase el resto de su embarazo en un manicomio papá. Y en cuanto nazca ese niño inocente, sea mío o no, la voy a hacer arrepentirse de haberse metido conmigo y mi familia..”
- “¿Y si es sólo Hiu?”
- “Si es el viejo, también lo voy a poner en su lugar. No olvido que el desgraciado es muy capaz de golpear a Yoko.. pero antes muerto, a que le toque un solo cabello..”
- “Eriol, es su padre…”
- “Pero yo la amo papá. Y antes me mata a mi, que volverle a hacer daño a ella.. ya con todo lo que yo le hice, es más que suficiente”
Un nuevo zumbido del teléfono llamó la atención de Eriol, quien replicó rápido, sintiéndose levemente decepcionado al notar no la voz de Yoko pidiéndole ayuda y consejo, sinó la amable voz de Tomoyo.
Nada personal, ella era una gran amiga, pero no era el momento y…
- “Eriol, lamento molestarte y quizá no sea un momento oportuno pero..”
- “Tomoyo, discúlpame a mi, realmente no es un momento oportuno, tengo que colgar ..”
- “¡Espera!, ¡Spinel Sun dice que es importante!”
- “¡Si!” –Eriol escuchó el bufido de Touya Kinomoto- “este gato parlante se ha escondido durante meses de mí y ahora salta en mi cara gritando que te comuniquemos por teléfono con la mocosa!”
- “¿Cuál mocosa? Tomoyo, disculpa, pero no tengo tiempo para descifrar lo que dice tu esposo, yo…”
- “¡Deme ese teléfono!” –Morgan, con su acostumbrada decisión y pese a su dolorido cuerpecito, arrebató el aparato a la azorada Tomoyo- “¿Lord Hiragizawa?”
- “Disculpa quien quiera que seas, pero no tengo tiempo, yo…”
- “¡NO, no! ¡tiene que oírme! ¡llevo meses gritando que venga a verme y no me hace caso!”
- “No sé quien seas, niño. Pero no tengo tiempo de hablar ahora..”
El dedo de Eriol se acercó al botón para cortar la comunicación mientras su pie se hundía en el acelerador..
- “¡Soy la sobrina de Elaine!” –gritaron desde el teléfono y el inglés se detuvo en seco- “¡ella le ha mentido!”
- “¿QUE DICES?”
Hajime Hiragizawa miró sorprendido a su hijo..
- “¡Ella NO VA A TENER UN NIÑO, ES UNA MENTIRA, ES UNA MENTIRA! ¡YO LO SÉ, LA ESCUCHE! ¡LE HA MENTIDO A USTED Y A MI CLAN, PERO NO VA A TENER UN NIÑO!”
El auto –que estaba a punto de arrancar- frenó con un chirrido desagradable, mientras Eriol escuchaba por el auricular y Tomoyo, Touya y Spinel Sun lo hacían en vivo y en directo los detalles de la mentira de Elaine y la forma en la que había tratado de evitar que la pequeña pelirroja abriera la boca..
Y era la boca de Touya la que estaba abierta de la sorpresa. ¿No había tenido ya suficiente con lo de la vieja Sumeragi? ¿Qué demonios pasaba en este mundo?, ¿es que las sorpresas jamás terminan?
- “Sé que es una sorpresa desagradable, señora Li, pero… no puedo mentirle. Yo mismo estoy perplejo por sus resultados, especialmente considerando que usted ya tiene un niño. Esto no tiene sentido”
- “¡Claro que no tiene sentido!” –protestó Mei Ling, airadamente- “¡es imposible!”
- “Pues.. le he hecho todas las pruebas posibles a la señora, y no me opongo a que ustedes consulten a cualquier especialista, pero temo que es poco lo que pueda hacer. Los exámenes son…. concluyentes, señoras” –Mei Ling volvió su azorado rostro a la faz pálida y aturdida de Sakura- “y tengo la triste responsabilidad de decirle que es imposible que usted pueda volver a concebir señora Li. Absoluta, total y completamente imposible”
Los ojos verdes contemplaron al galeno como si hubiera abierto el infierno a sus pies y no pudo musitar palabra alguna antes de sollozar convulsivamente, ¡y ella que había esperado estar encinta e incluso había llevado consigo a Mei Ling a esta visita al médico para que compartiera su alegría!
¿Cómo era posible que esto pasara?
- “¡No puede decir que sea imposible, Gran Sabio!” -los puños de Shaoran golpearon violentamente la mesa- “¡debe haber alguna forma!”
- “No. No la hay. Estuve consultando los libros que sobrevivieron a la destrucción de los textos ordenada por el Primer Emperador de China, y no hay duda al respecto: el Prohibido traerá dolor y sangre a un inocente de la dinastía Li. Y sabes lo que eso significa”
- “¡No, no y no! ¡no va a matar a mi Hien! ¡no lo permitiré!”
- “Los libros son claros, muchacho: muerte, sangre y dolor…. un inocente”
- “¡No, Hien no! ¡eso nunca!”
- “¿Qué harás entonces? ¿matarás al Prohibido antes que despierte y destruya a tu hijo, o te arriesgarás?”
- “¡No lo sé, pero no puedo matar a alguien por algo que aún no hace y tampoco esperar a que lo haga!”
- “Pues mientras bajas la montaña llevándote toda esta información, piénsalo, Shaoran. Piensa en todo lo que te he dicho y lo que ya sabes: revisa los detalles sobre las estrellas y estoy seguro que allí esta la pista para descubrir la identidad de quien acompaña al Prohibido. Porque el tiempo se acaba y todos ustedes deben destruir a esa persona antes que se salga con la suya y logre el despertar del que es la destrucción hecha carne..”
- “Si, alguien más viene con el Prohibido.. y es quien me ha saboteado hasta ahora. Pero ¿quién puede ser capaz de anhelar despertar al que trae la muerte, Gran Sabio, quien?”
- “No lo sé. Pero sigue este sendero. Te hará bajar toda la montaña en menos de 3 días. Porque debes irte ya” –dijo solemne- “hay muerte rodeando a tus amigos, muchacho y algo o alguien acechando a Sakura. No sé que es o quien es… pero ustedes deben estar juntos, porque lo que quiera que pase, va a empezar.. y es mejor que te des prisa..”
Shaoran se marchó casi sin despedirse, angustiado por la parte que se refería a Sakura, ignorando que en esos mismos momentos, un cadáver era lo único que Yoko se encontraba en el auto de Elaine..
Continuará…
Próximamente: Omake de las estrellas del Prohibido: “Aprendiendo a vivir”
Notas de la autora:
¡Saludos
a todos, amables lectores!. En primer lugar, lamento no haber podido actualizar
el mes pasado y el retraso de esta actualización, pero mi salud estaba bastante
quebrantada y anduve bastante dolorida, asi que mi musa de las ideas había
huído y demoró un poco en volver. Volviendo al fic.. espero no haberles
confundido mucho, sé que este capítulo está lleno de referencias históricas,
pero mi manía informativa no me había dejado en paz y si no ponía esta
información ahora, ya no iba a ser posible después. Pero este capítulo ha
estado muy centrado en la pareja Yoko-Eriol, y ciertamente espero que no les
moleste, porque es necesario equilibrar el fic y los Hiragizawa están en el
climax de sus problemas. Ya ven que Eriol sorteó con mucha buena fortuna el
decirle la verdad de lo ocurrido a la pequeña Miriel, aunque la situación
ocasionada por la histeria de May May y de Spinel Sun fue más de lo que el
legendario control del pobre Rei pudo soportar; ahora bien, gracias a Spinel
Sun hemos ido descubriendo lo intrincado y complejo del pensamiento y del clan
de las druidesas pero no es lo único complejo y retorcido que hemos visto en el
capítulo porque personalmente el llamado “Proyecto Nataku” de Arashi, me pone
la piel de gallina..
Y
no menos la insólita charla entre Akasha y Lady Ruthwen..
Ciertamente
el pequeño Hien parece haber madurado, aunque las dudas sobre su propia magia
no le han abandonado pero los Kinomoto todavía no se recuperan de la
sorprendente proposición de los Sumeragi y son dudas y angustias lo que parecen
rodear a Eriol y a Yoko, al igual que la muerte. Pero las ilusiones de Sakura
se rompieron cruelmente y Shaoran no ha encontrado precisamente noticias
alentadoras con el Gran Sabio..
Además..
¿Quién es la persona muerta en el auto de Elaine? ¿y cómo es que el médico está
tan seguro que Sakura no puede volver a concebir?; ¿Qué es pues lo que hay que
hacer ante el inminente despertar del “prohibido”? ¿y qué decidirá Shaoran
puesto a elegir finalmente entre la vida de Hien y la vida de un niño que puede
ser una amenaza?
Vocabulario:
- tenía nombre mitológico,
¡Kerberos!*:
El nombre de nuestro conocidísimo Kerberos viene del nombre del perro guardián
del infierno griego: Cerberus o Cerbero (a mí
no me pregunten, las clamp le pusieron el nombre!)
- ¿Dónde estaba las cards
“Thunder” y “la voz”** cuando las necesitaba?: ¡Hagan memoria!, las
cards Thunder (Trueno) y The Voice (La voz) son partes del mazo de las antiguas
Clow Cards, Sakura Cards y ahora Miriel Cards.
él
fue atacado ese día por un estúpido llamado Kagastán***:
De nuevo les pido que hagn memoria ¿alguien recuerda el último epílogo de “la
torre de Tokyo”?, ¡si, si!, ¡cuando Shaoran fue atacado y no quería que Sakura
se enterara!.. les recuerdo que el nombre del jefe que lo atacó era Kagastán.
-
“¡Pantalones que casi eran mallas!” –ambos niños hicieron un gesto de
repulsión- “¡sombreritos y ropa más rara que la que modelan los amigos de París
de mi mamá!****: Ja, ja, ja!. Bien, esta es mi particular apreciación
sobre la forma tan afeminada en que vestían las clamp al personaje de Subaru
Sumeragi en Tokyo Babilon (en ese manga, el personaje tiene 16 años, pero lo
visten casi como chica ¿Qué chico heterosexual de 16 años viste leotardos y
sombreritos? XD)
- las Moiras****** y ¡las
tres brujas de Macbeth!*******: Las Moiras son seres pertenecientes a la
mitología griega, personificación del destino o Anagké (su equivalente romano
son las Parcas, personificación del Fatum). La representación más comúnmente
usada era la de tres viejas hilanderas o unas melancólicas doncellas.
Shakespeare se inspiró en este mito para crear las tres brujas que aparecen en
Macbeth, cuya intervención es determinante en el destino del protagonista. (de
Wikipedia)
- a quien los antiguos
celtas habían rendido culto como dios de la cacería, la masculinidad, la noche
y a la vez la muerte. El consorte******: las divinidades veneradas
por los celtas son antiguos dioses: un Dios Astado de la caza, la muerte y la
magia, que gobierna en el Otro Mundo y que es consorte de una Gran Diosa Madre, que otorga la vida y la
regeneración después de la vida. Este consorte masculino es llamado Cernunnos
por algunos.
-
“La maldición de Dido”********: En
fuentes griegas y romana, Dido o Elisa de Tiro aparece como la fundadora y
primera reina de Cartago, en el actual Túnez. Es conocida principalmente por el
relato incluido en la Eneida del poeta romano Virgilio. En esta obra Eneas (el
héroe griego sobreviviente a la caída de Troya) llega a Cartago. Dido le ama
enseguida y Eneas la corresponde. Pasan un tiempo juntos, pero Eneas, que ha
recibido la misión de fundar un nuevo pueblo, debe partir a su destino. Dido
corre a convencerle de que se quede con ella, pero no lo consigue. Le ve partir
y ordena levantar una gigantesca pira, al amanecer subió a la pira y se hundió
en el pecho la espada de Eneas, al no poder vivir sin su amado. El poeta Ovidio
dedicó una epístola en sus célebres Heroidas, la VII (carta de Dido a Eneas),
donde la fundadora de Cartago manifiesta su intención de suicidarse ante la
partida o traición de Eneas.
-
Cleopatra, Boudicea, una reina Catalina
“con un apellido italiano”, una Teresa de Austria, Figchen***********:
Morgan se refiere a Cleopatra VII Filopator (Si, la Cleopatra de las películas,
la del affaire con el dictador romano Julio César y posteriormente con Marco
Antonio), la reina Catalina “de apellido italiano” es la mismísima Catalina de
Médicis (si, la que ya pasó por el fic en los omakes de reencarnación y
molestando a Etienne Boisloire), la Teresa de Austria es la mismísima reina
María Teresa (la madre de Maria Antonieta) y “Figchen”, era la forma familiar
en que llamaban sus amigos y familiares a la princesa Federica Augusta Sofía
(Sophie Friederike Auguste von Anhalt-Zerbst) quien se convirtió posteriormente
en la más grandiosa soberana de Rusia con el nombre de Catalina II. Lo que
básicamente se quiere indicar aquí, es que en todas las grandes soberanas
mujeres, buenas y malas, ha habido algo de sangre de las druidesas.
La canción utilizada en este capítulo es “mañana es para siempre” interpretada por Alejandro Fernández, de quien sus canciones son casi siempre para Y+E ¿Qué coincidencia, no?. Gracias a todos por sus diversas sugerencias, me ayudan bastante. Como siempre, comentarios, dudas o tomatazos a [email protected] aunque es mucho mejor para mi ver sus opiniones en el grupo de “Crónicas Card Captors”, ¡en serio, mejor escriban al grupo!
Avances del siguiente
capítulo:
La
vida y la muerte parecen salir al encuentro de Eriol mientras Sakura parece
hundirse en la tristeza y la decepción de un anhelo roto, sin una razón lógica.
Fujitaka analiza la situación con muchas dudas en su conciencia, pero los
Guardianes hacen un juramento y alguien al fin comparte muchas de las ideas de
Touya. Kujaku está preocupado y Tomoyo se sorprende por el dulce y compasivo
corazón de su hija, pero las acciones de Nimue ponen al descubierto cierto
secreto sobre Morgan y a escondidas de los adultos, Miriel y Mamoru deciden
poner en marcha ideas que pueden resultar ser de problemáticas a catastróficas.
Pero
Shaoran regresa mucho antes de lo esperado… y Sakura y él empiezan a desenredar
los misterios de las vidas que compartieron..
Capítulo XXI: “Nuestro pasado”