Domingo,
17 de Noviembre del 2002
Queridos
Catequistas:
Mediante
estas líneas queremos darles gracias. Gracias por
su paciencia, por su perseverancia, por ser como son, por
tratar siempre de ayudarnos en la medida de lo posible,
por aguantar nuestras tonterías, por enseñarnos
tantas cosas y sobretodo por acércanos más
a Dios, porque si no hubiera sido por ustedes jamás
hubiéramos sido conscientes de lo mucho que Dios
nos ama.
Gracias
Arturo por tus llamadas de atención, porque aunque
no lo creas nos sirvieron mucho. Gracias Frank por tus canciones,
nos hicieron recapacitar y al final terminamos cantando
contigo. Gracias Christian por tu constante ánimo
para que cantemos en la animación porque así
logramos aprendernos las canciones. Gracias Ginny por intentar,
mejor dicho lograr que te escuchemos con tus gritos y tus
saltos y así lograr que te veamos. Gracias Vanessa
Aguirre por tus oraciones nos sirvieron muchísimo
y siempre lograron hacernos ver las cosas que no queríamos
admitir. Gracias Fanny por insistirnos en traer las partidas
cada domingo. Gracias Lizet, Nataly y Liz por su labor,
por todo lo que hicieron por nosotros y por confiar en nosotros
en todo momento. Gracias Luz, Rosa y Rocío por darnos
tanto ánimo en la animación, porque eso siempre
ayudo mucho a que aprendiéramos las canciones. Gracias
Enzo, José Antonio y David, por sus charlas y consejos
que nos servirán mucho para el futuro. Gracias Chabela,
Vanessa Guardia y Verónica por su paciencia y por
comprendernos en todo momento. Gracias Judith, Víctor,
Ingrid y Jorge por permitirnos conocerlos cada vez más
y por invitarnos cada domingo más a Dios. Jamás
olvidaremos a Tommy y a la Hermana Esperanza porque de no
haber sido por ellos y su gran responsabilidad en esto que
llamamos la Confirmación. Gracias Jorge, July y se
nos olvidamos de alguien sepan que están en nuestro
corazón.
Hoy
es un día muy especial para nosotros, porque es nuestra
última Catequesis, es la última vez que renegaran
con nosotros, hoy es la última vez que cantaremos
juntos, pero a pesar de todo esto tengan por seguro que
jamás vamos a olvidarlos, que sus consejos nos servirán
de mucho y que aunque no lo crean, los vamos a extrañar.
Hemos aprendido a quererlos y pase lo que pase nuestra amistad
nunca va ha acabar. Hay momentos como los del retiro o las
catequesis que nunca olvidaremos y esperamos que ustedes
tampoco lo hagan. En nosotros tienen a unos nuevos amigos
y sabemos también que contamos con ustedes en todo
sentido.
Con mucho cariño,
Los
Confirmantes