A ver si se da cuenta Aznar
O la gente del P.P. además de pusilánime es torpe y miedosa, o servidor no termina de comprender cómo se pueden dar estas situaciones tan esperpénticas en la política española.
Lo he pensado, lo he manifestado públicamente, he hablado, discutido sobre el asunto con mucha gente, de izquierdas, de derechas, de “pa lante” “pa tras” un dos tres..., ¡la yenka!; he llegado a conclusiones razonadas basadas en hechos y situaciones contrastadas - como que hay dos maneras muy diferenciadas de hacer política, una la de los que roban porque es su filosofía, y otra, la de los que no les hace falta robar porque lo tienen y les dan la bofetada y ponen la otra mejilla -, he mirado una y otra vez a mi alrededor para ver si no soy merecedor ni de mi propio criterio por extremista, o por irresponsable, o por creído, o por intransigente..., y, llegando hasta pensar en el colmo de los colmos: que estoy condenado a formar parte de un sistema que me hace ser visceral y estar en contra de casi todo lo que hacen los socialistas en este país poque otros no lo hacen.
Esto es lo que creo que más me molesta, el que los políticos del P.P. no sean capaces de dar ni la cara ni la batalla –siquiera dialéctica-, a los parlanchines y vociferantes personajes del partido que quiere volver a ser mayoría absoluta paracontinuar robando a manos llenas, para seguir ejercitando el poder como único mecanismo de apoderamiento de parcelas y privilegios, de acaparar y almacenar vanidades, de proseguir fomentando una moral antisocial – aunque preconicen todo lo contrario, como les pasa con la economía y las finanzas, con la educación, con el deporte..., con todo -, anticultural, embrutecedora hasta los extremos de más pan y circo, y toros, y fútbol, mucho fútbol.
Y digo esto, porque con lo que le está cayendo al P.P., se evidencia una vez más que no están a la altura de las circunstancias, y que deberían pensar que no todo el mundo que les mantiene en el poder, digo a los del P.P., piensan como ellos piensan y dicen cómo hacer en sus reuniones de estrategia parlamentaria o de política municipal. Que la gente quiere más marcha, que no les timen ni les mientan – como en el caso del cumplimiento íntegro de las penas a los etarras -, que quieren ver defendidos sus derechos cuando personajes como Ibarra, o Bono o Chaves o hasta el mismísimo Zapatero, salen diciendo cosas que son mentiras clamorosas que sólo pretenden embaucar al personal. Que se defiendan vehementemente ante estos zarrapastrosos de la política, mentirosos empedernidos, embaucadores, fulleros, pícaros y golfos que lo único que saben hacer es hablar por hablar..., hacen oír sus voces, les da igual lo que digan porque saben que la gran mayoría sólo oye – que no escucha -, el rebuzno, el griterío, la algarada; porque en este país seguimos pensando que el que lleva la razón es el que da más gritos, de ahí tanto programa en la tele de gentuza dando voces – pagadas claro -, tanto personaje ¿casposos los llaman?..., MEDIOCRE con mayúsculas, insulsos, anodinos, vulgares, oscuros e insignificantes que conforman una minoría que hacen la mayoría cualificada que da forma y califica a toda una sociedad.
Por todo esto, y para que no se me tache de falaz, ni de embustero, para poner razones a mi argumento, por ejemplo, un par de muestras de lo que digo o intento decir:
Una el asunto de las privatizaciones y las comparecencias en el Congreso de, no lo olvidemos, particulares que se dedican a la empresa privada, y otra, por no ir más lejos, la última, lo del asunto del lino ¿no se le ha ocurrido a nadie llevar a los socialistas a una comparecencia por el tema del PER?, por ejemplo...
Hay que ver lo que hubiéramos disfrutado viendo las comparecencia de particulares tan particulares como el hermano del Guerra, por ejemplo, y ese largo etcétera de gentuza que todos conocemos y que tan pronto sus compañeros, los que hoy siguen en el machito pidiendo comisiones de investigación a trochemoche y cobrando del frasco carrasco, se encargan de tapar y tapar..., por cierto, ¿por qué no pide alguien la comparecencia de Felipe González para que justifique al menos el casi millón de pesetas que se lleva todos los meses?..., pero claro, esto el P.P. en su pusilanimidad y aplicando aquello de que no se pueden poner a la altura de los demás, y tonterías por el estilo, no lo hace, y por esto que es más que seguro, que perderán las elecciones por mudos. País.
Miguel Angel García , 23 de octubre de 2002