El eslabón perdido
Es curioso que para cualquier actividad laboral se exijan unos conocimientos mínimos cuando no una titulación académica y en infinidad de casos hasta unas oposiciones, pero para ser político, absolutamente nada.
Por qué decide un electricista sobre seguridad, por qué un licenciado en derecho sobre arquitectura, por qué una estéril sobre maternidad?... ¿Cómo iría un hospital si sobre las cuestiones médicas decidieran los celadores, o los médicos sobre el servicio de limpieza, o los conductores de ambulancias sobres las curas?.
O, cómo funcionaría una mina si el director es un frutero, o una explotación agrícola si quien la dirige es un minero. Pues eso es lo que yo me pregunto tras conocer las últimas declaraciones de estas tres ínclitas prócer de la vida política española, la ministra Aído, que no se ha ido, la de sin currículum laboral que no sea en el partido, “la Trini”, de igual currículum laboral con ocho hermanos más (aquí su madre a los 16 años podría haber empezado a practicar lo que ella suscribe y no serían tantos hermanos ¿qué pensará su madre de lo que dice su hija?), y el eslabón perdido entre el chimpancé y el hombre, en este caso la mujer, o sea, la ministra Fernández de la Vogue; porque desde luego que si hubiera hecho de Zira con Charlton Heston en el Planeta de los simios, no le habría hecho falta ni una brizna de maquillaje y ni un solo retoque de caracterización, si acaso, el tono del pelo, porque desde luego es lo más parecido a ella, a Zira, claro; seguro que quien inventó el refrán aquel de “aunque la mona se vista de sedas, mona se queda” lo construyó pensando en de la Vogue.
Bueno, pues éstas tres mujeres son las que han hecho una defensa más que vehemente, encendida, de lo que es este ante proyecto de Ley que lleva a las adolescentes a abortar (en términos eufemísticos de los socialistas: interrupción voluntaria del embarazo) a los dieciséis años sin el consentimiento paterno, y no ya el consentimiento en sí, sino con el desconocimiento total paterno y materno ¿qué pensará Zapatero teniendo una hija (Laura) justo con dieciséis años, y otra con catorce?. Y me pregunto que si ellas, las ministras “cluecas”, estas tres mujeres, sabrán lo que es un hijo, si conocerán lo que se siente llevándolo dentro. Si piensan en sus madres cuando ellas estaban en su seno materno, o, que qué pensaría o sentiría ella, su madre, de aquello que llevaban dentro, o sea las tres ministras.
Cómo se puede defender algo como es esto mirando en exclusiva a unos intereses de partido; porque no hay que olvidar que quienes ahora tienen dieciséis años que acogen la medida de buen agrado en su mayoría, como se la venden de muy progresista y novedosa, además de darles a entender que esa es su libertad, la que les dan los socialistas, éstos adolescentes de ahora tendrán dieciocho años en los próximos comicios ¿lo han pensado?, y arañando y arañando, de aquí y de allí, de los emigrantes que han regularizado, de los que por acuerdos bilaterales podrán votar, de los jóvenes, de los gays y lesbianas…, en fin de colectivos minoritarios que son de los que se sirven y nutren para ganar las elecciones, entonces hay que convenir en que la medida no es una tontería sino que es una más de las que se encuadran dentro de la estrategia de cara a ganar las próximas nacionales que serán de aquí a poco menos de tres años: las elecciones de la crisis, que como las ganen con todo lo que está cayendo, ha caído y caerá hasta entonces, no les echa a éstos del poder, ni Franco que volviera con Yagüe, el General Espartero y Daoíz y Velarde juntos, y si no al tiempo.
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Miguel Ángel García Gil.- 22 de Mayo de 2009