Los tramposos socialistas

Son malos por naturaleza. Lo peor de todo no es lo que hacen, sino cómo lo hacen, por qué lo hacen y con quiénes lo hacen: sus votantes

 

Como son tramposos por naturaleza y tienen el conocimiento sobre los ciudadanos que la experiencia y sus procederes les ha dado en estos años de democracia. Como tienen bajos instintos y son inmoderados, insolentes y desvergonzados. Como son estrategas ambiciosos de poder que es lo único que les mueve y les interesa, son zorros, taimados, ladinos y carroñeros que se apostan como bandoleros para asaltar a cualquiera con tal de conseguir el preciado botín. Como son una clase corrupta, engreída, fatua, jactanciosa e impertinente, y, además, osados hasta la saciedad y la desvergüenza, más ahora en fechas preelectorales, en la que se envuelven en el halo y el vestido impenetrable que  les otorga la consabida frase aquella (de un socialista claro, no podía ser de otro) “de que los programas electorales (y por ende, digo yo: las promesas) están hechos para no cumplirlos”, como son así, son capaces de hacer y decir lo que están haciendo y diciendo estos últimos días.

Ya lo escribí hace tiempo y ahora vuelvo a hacerlo. Como opinión digo que Mariano Rajoy tiene la campaña electoral hecha no haciendo absolutamente nada, es decir, callándose y empleando los dineros de la campaña en paliar deficiencias estructurales de su partido o donándoselo a las hermanitas de la caridad.

Con todo lo que el sinvergüenza de éste presidente del ¿gobierno? y sus aláteres de gobierno y partido están diciendo, y prometiéndole a los españoles lo que les están prometiendo, de verdad que estoy casi en la duda de votarles a ellos, porque desde luego que en esta próxima legislatura van a dejar España “que no la va a conocer ni la madre que la parió”.

No se puede tener más bajeza moral y política, son la encarnación objetiva del mal, no por prometer y no cumplir, no, sino por el fondo en sí de saber que las promesas que hacen que saben que no van a cumplir, los ciudadanos, los votantes, los electores más débiles de entendederas, o sea, los producidos por su propia maquinaria de adoctrinamiento, y los más desfavorecidos intelectualmente, van a caer en la trampa que les están poniendo con estas promesas que además de demagógicas, son verdaderas cargas de profundidad, por un lado a la propia ciudadanía, y por otro arma a utilizar en el caso de perder las elecciones. Ni al mismísimo Maquiavelo, ni al propio Goebels se les habría ocurrido semejante táctica electoralista.

Son, en el buen sentido de la palabra: malos. Su bajeza no alcanza límites con tal de tener el poder en sus manos y de ahí que como el hombre malo, que está todo el día urdiendo cómo hacer daño a alguien, éstos hacen lo mismo. Tienen una maquinaria bien engrasada en la que de manera permanente se piensa, se idea, imagina y analiza todas y cada una de las propuestas que se hagan por parte de los más malos, de los que más bilis tienen, de los que más odio rezuman hacia los contrarios, de los que más inquina tienen al opositor político, de los que más aversión demuestran hacia sus enemigos, a los que no perdonan ni perdonarán nunca, pero eso sí, esperando que los otros les perdonen a ellos todas sus infamias, toda la ignominia demostrada que les califica y calificó de “corruptos”.

Esas propuestas, como las que ahora se exponen en el tapete del mercadillo de todo a cien en el que se ha convertido la piel de toro, tienen trampa, señor Rajoy, porque todas las promesas que realizan ahora, de perder las elecciones, posteriormente las volverán contra usted por no llevar a cabo lo que según dicen ellos son medidas progresistas y sociales que llevarán a cabo.

Al margen de esas trampas que sólo ponen los tramposos, claro, está la lectura de por qué son capaces de hacer semejantes propuestas, ahí radica el verdadero estigma del asunto, que desde mi punto de vista, no es otro, entroncando con el comienzo de esta opinión, que el conocimiento que tienen de que no va a pasar absolutamente nada de no cumplir lo prometido. Les tienen tan poco respeto a los ciudadanos, a los votantes sean simpatizantes o no de su partido, que son capaces de hacer esto y más. Están tan convencidos de que de ganar las elecciones y llevarnos a la quiebra total, será como una fiebre que tendremos que pasar todos, dejando a la derecha que cure la enfermedad, organizando otro 11-m y volviendo a los ocho años como si nada hubiera pasado.

Renacerán de sus cenizas, como renacieron tras la corrupción de González y compañías mártires, y los españoles seguirán votando a los mentirosos, a los trápalas, a los charlatanes de feria, a los tarabillas, patrañeros, embaucadores y falsarios políticos socialistas, que la historia, y sólo la historia, se encargará de poner en su sitio con el paso del tiempo, pero ahora, en este momento histórico que nos ha tocado vivir, desde luego que saldrán airosos una y otra vez por culpa de una sociedad desinformada, cómoda y acomodada en un hedonismo artificial que sólo le sirve para vivir bien a los cuatro de siempre, y por eso, y nada más que por eso, así nos luce el pelo.

 

 

Miguel Ángel García Gil.- 28 de Enero de 2008

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