Desvergüenza de los 902 de la Junta de Andalucía

 

Lo peor de todo no es lo que hacen, sino cómo lo hacen, por qué lo hacen y con quiénes lo hacen

 

El afán de recaudación a través del engaño de la Junta de Andalucía, atraviesa ya cualquier límite de la dignidad política, además, haciéndolo como lo hacen, por qué lo hacen y con quiénes lo hacen.

Si usted quiere ya pedir una cita previa por teléfono y desde su casa para su médico, como una más de las ventas que hicieron en su día de cara a facilitar al ciudadano las cosas y no tener que ir andando a solicitar la cita al mostrador, hoy en día ha de hacerlo a través de un número de teléfono 902, no un 900 que es gratuito, no, de un 902 que no entra dentro de las tarifas planas que casi todos tenemos ya en las casas de cara a abaratar los costes telefónicos de nuestros hogares.

Un 902 que además, es más caro que el número normal que antes tenía su Centro de Salud o Ambulatorio, es decir, ahora una llamada para pedir cita le sale a siete céntimos de euro el establecimiento de llamada, más dos céntimos por cada segundo que el aparato automático le tenga ahí esperando hasta concluir su cita.

Antes, si llamaba al número 954 (en el caso de Sevilla, por ejemplo) y lo que sea, el coste era de 17 céntimos de euro el establecimiento de llamada y el primer minuto, más un coste adicional de seis céntimos minuto hasta que realizase la consulta, esto según fuentes de la propia empresa que presta estos servicios, ya saben ustedes quién es.

Dicho esto, y demostrado queda que sale más caro para el ciudadano, siendo una sinvergonzonería por parte de la Consejería de Salud (y el resto de organismos que tienen estos números de teléfono) el encarecer una gestión pública que debería ser gratuita; pero lo más bochornoso, ofensivo e ignominioso, es que con esto la Junta hace negocio. Es decir, con la llamada que hacemos por necesidad, y son muchas miles al cabo del día en toda la Comunidad Autónoma, la Junta se embolsa unos muy cuantiosos dineros, ya que la característica más significativa que tiene este tipo de contratos, es que la Junta desembolsa de entrada y si no tienen la línea, 79,53 € por el alta más 40 de la contratación del 902, y luego una tarifa plana de 20,50 € a pagar mensualmente; ahora bien, por otro lado, se realicen las llamadas que se realicen al 902 por parte de los administrados, el total de lo acumulado por las llamadas de los ciudadanos, es ingresado mensualmente por parte de la empresa adjudicataria de los 902 a las arcas de la Junta de Andalucía..

Vamos de sinvergonzonería en sinvergonzonería, pero esto no es lo peor, lo peor es que se les permite absolutamente todo, jugando como juegan con los bolsillos hasta de esos que les dan los votos.

¡Qué le vamos a hacer!, estamos en el país del todo vale y todo se perdona en las urnas porque después de que nos cobren hasta por respirar para vivir ellos como verdaderos reyezuelos, con cuatro palabritas aireadas por el Ton Benítez y compañías mártires a los cuatro vientos de Andalucía, se olvidará la factura del teléfono, la de la luz, la hipoteca y demás, todo, cuando salgan los corifeos a escena voceando las bondades del sistema socialista (¡huy! perdón, que ya no son socialistas, que son progresistas) que promete (no que haga o ejecute), euros por parir, por tener hipoteca, por ser estudiante, por ser ama de casa, por ser español y andaluz y hasta por tener un perrito que te ladre; cosa distinta son las realidades de esas promesas, que vemos cómo se quedan colgadas del techo de la impotencia, muy distinto, de como verdad es, que se llevan una pasta gansa a costa de nuestras llamadas al 902. Seguro que con estos dineritos les dará para comprar estómagos agradecidos y asegurarse per saecula saeculorum su paso por la política.

 

 

Miguel Ángel García Gil.- 22 de Noviembre de 2007

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