¿Por qué han dejado de llamarse socialistas?

 

Reniegan de "socialismo", no son ya ni un partido "obrero" ni español, sólo les queda la "P" de partido y la "P" de progresista

 

 A ver, me hago esta pregunta, ¿por qué desde las filas del PSOE ha desaparecido la mención ideológica de la que provienen, es decir, socialismo y socialista cambiándola por “progresista”?.

No sé si ustedes se habrán dado cuenta de este hecho, la cuestión es que cada vez menos, oigo en el discurso de los socialistas españoles, en ruedas de prensa o mítines, ya sea el ínclito Pepiño Blanco, ya sea la propia jueza advenida a la carrera por la cuarta vía y hoy vicepresidenta (será sólo por méritos políticos, porque al peso la pobre no entra en categorías, hay que ver lo mal que está), de la “Vogue”, o el mismísimo Rodríguez, presidente a la sazón por el partido socialista obrero español al que ya sólo, con estos políticos, le ha menguado tanto su significado de las siglas, que ni es español, por supuesto nada de obrero y lo poco que le quedaba ya, pegado a “partido” o sea, lo de socialista, habrá que cambiarlo por lo de “progresista”, al paso que vamos, con lo cual, y aunque parezca una paradoja, al caérsele la “S” de socialista, la “O” de obrero y la “E” de español, se queda tan sólo con la “P” de partido, que unida a la “P” de progresista, nos da como resultado el plagio malintencionado y subliminal de P.P, todo, debido a don José Luis y sus secuaces.

Éste mismo Rodríguez, que abjura de ése su primer apellido, el que le dio su afamado y militar socialista abuelo, al que cada vez menos se le oye eso de vamos a tomar medidas socialistas, nuestra política, basada en la ideología socialista o nuestra socializada sociedad, etcétera, etcétera.

Han renegado ya de su propia y bien conformada antaño estructura ideológica sobre la que basar sus políticas cuando se les llenaba, para conseguir votos claro, la boca de socialismo, pero claro, como resulta que el socialismo, al igual que su primo hermano el marxismo, o el comunismo, tanto monta, monta tanto, está de capa caída porque las distintas sociedades de todo el mundo se han dado cuenta ya de qué es y qué pretenden ambos dogmas, entonces eufemísticamente se mueven por el mundo del engaño el artificio y la trampa, con tropos como el de “progresistas” que al parecer suena menos al nacionalsocialismo de Hitler, por ejemplo, o a los socialistas aberchales vascos, o sea la extrema izquierda del País Vasco, o incluso, al socialista de pro Hugo Chávez, Evo Morales y compañías mártires que de bananera forma manejan a sus pueblos, eso sí, como ellos mismos se jactan, de democrático modo ya que fueron, al igual que Hitler, no hay que olvidar esto, elegidos por mayorías absolutas.

Pues aquí andamos, ya en la precampaña, con este titulillo de progresistas, de gobiernos de progreso, y cosas parecidas, con la única intención de no pronunciar o hacerlo lo menos posible, sobre todo en las comparecencias en los medios, no así en los mítines, de la palabra socialista o socialismo porque puede quitarles votos, y, como andan tan justitos con las encuestas que están manejando, y son una pura máquina de hacer números y no les salen , pues por esto, y nada más que por esto, después de pasar por aquellas otras palabras que pusieron de moda como “solidaridad”, “la España del bienestar”, el ser tolerantes y estos de ahora el talante, de la misma manera “suavizan” su tono ante los votantes indecisos con esta nueva palabra de su jerga: progresista.

 

Miguel Ángel García Gil.- 18 de Noviembre de 2007

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