| �ltima actualizaci�n: 12 de noviembre de 2007. |
| CONSTANTINO |
| Cavafis |
| Melancholia |
| Dijiste: "Ir� a otro pa�s, ver� otras playas; buscar� una ciudad mejor que �sta. Todos mis esfuerzos son fracasos y mi coraz�n, como muerto, est� enterrado. �Por cu�nto tiempo m�s estar� contemplando estos despojos? Adonde vuelvo la mirada veo s�lo las negras ruinas de mi vida, aqu�, donde tantos a�os pas�, destru� y perd�". No encontrar�s otro pa�s ni otras playas, llevar�s por doquier y a cuestas tu ciudad; caminar�s las mismas calles, envejecer�s en los mismos suburbios, encanecer�s en las mismas casas. Siempre llegar�s a esta ciudad; no esperes otra, no hay barco ni camino para ti. Al arruinar tu vida en esta parte de la tierra, la has destrozado en todo el universo. |
| La ciudad |
| Cavafis es el poeta del exilio, y por eso toca una fibra muy sensible de mi alma. Yo tambi�n he arruinado mi vida en esta parte de la tierra, y ahora s�lo pido, como �l, que mi camino sea largo. |
| Poemas de Cavafis Este sitio contiene algunos poemas breves de Cavafis en el portal de Enfocarte. La traducci�n de Jos� Mar�a �lvarez deja mucho que desear; pero ya se ve que Cavafis es capaz de sobrevivir hasta los peores atropellos de los traductores. |
| Enlaces a sitios sobre Cavafis y a m�s poemas Este enlace contiene un ensayo biogr�fico interesante sobre Cavafis, escrito por Harold Alvarado Tenorio, y algunos enlaces a otros poemas del griego inmortal, en el sitio web de Poes�a.org. |
| Esperando a los b�rbaros El hogar electr�nico del escritor puertorrique�o Luis L�pez Nieves contiene una traducci�n aceptable de este y otros poemas de Cavafis, en la Biblioteca Digital Ciudad Seva. |
| Poemas can�nicos Cien poemas en el sitio de Ciudad Seva. Un d�a me propuse contarlos todos, pero me perd� en ese bosque de palabras de acero y m�rmol, o me perdi� la caricia de los adjetivos. |
| Regresos fugitivos Charalampos Dimou se ha propuesto hacer una lectura paralela de Luis Cernuda y Constantino Cavafis. S�lo t� y yo podemos concebir la certeza de su logro o su fracaso. Atrevete a leer y juzga. |
| M�s Cavafis El sitio web de El poder de la palabra no pod�a prescindir de Cavafis. El texto introductorio es parco, pero al menos han agregado un par de enlaces a textos que no es f�cil encontrar en la red, como "El Dios abandona a Antonio". Con el griego murmuramos "y di por fin adi�s a Alejandr�a que se marcha." |
| Cavafis en griego y en portugu�s El sitio web del portugu�s Arlindo Correa se engalana con versiones en griego y portugu�s de diversos poemas de Cavafis. �Existir� alguna lengua que no vibre y estalle al ritmo de sus versos? |
| Un ensayo de Harold Alvarado Tenorio El mismo ensayo de Tenorio, pero con el a�adido de "Nueve poemas er�ticos de Cavafis" (que son diez). El t�tulo del �ltimo me deja sin aliento: "En la peque�a ciudad sin alegr�a". Soberbio. |
| Cavafis en catal�n No pod�a faltar una versi�n catalana. Ya se sabe, que el catal�n lengua propicia para los poetas de la talla de Cavafis. La traducci�n es de Carles Riba. |
| Enlaces externos |
| Cuando de pronto se oiga, a medianoche a un invisible t�aso pasar con m�sicas fant�sticas, con voces- tu suerte que declina, tus haza�as que no fueron cumplidas, tus proyectos que fueron todo errores, no los llores para nada. Como dispuesto de hace tiempo ya, valiente, dile por fin adi�s a Alejandr�a que se marcha, y sobre todo no te enga�es y no vayas a decir que fue un sue�o, que se confundi� tu o�do. No conf�es en tales esperanzas vanas. Como dispuesto de hace tiempo ya, valiente, como te cuadra a ti, que tal ciudad te mereciste, qu�date inm�vil junto a la ventana y escucha conmovido, pero no medroso y suplicante como los cobardes, como un placer postrero los sonidos, los raros instrumentos del t�aso sagrado y di por fin adi�s a Alejandr�a que se marcha. |
| Poema (1911) |
| El Dios abandona a Antonio |
| Poema (1911) |
| �taca |
| Poema |
| Cuando emprendas tu viaje a Itaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias. no temas a los lestrigones ni a los c�clopes, ni al col�rico Posid�n, seres tales jam�s hallar�s en tu camino, si tu pensar es elevado, si selecta es la emoci�n que toca tu esp�ritu y tu cuerpo. Ni a los lestrigones ni a los c�clopes ni al salvaje Posid�n encontrar�s, si no lo llevas dentro de tu alma, si no los yergue tu alma ante t�. Pide que el camino sea largo. Que sean muchas las ma�anas de verano en que llegues -�con qu� placer y alegr�a!- a puertos antes nunca vistos. Detente en los emporios de Fenicia y hazte con hermosas mercanc�as, nacar y coral, �mbar y �bano y toda suerte de perfumes voluptuosos, cuantos m�s abundantes perfumes voluptuosos puedas. Ve a muchas ciudades egipcias a aprender de sus sabios. Ten siempre a Itaca en tu pensamiento. Tu llegada all� es tu destino. Mas no apresures nunca el viaje. mejor que dure muchos a�os y atracar, viejo ya, en la isla, enriquecido de cuanto ganaste en el camino sin aguardar a que Itaca te enriquezca. Itaca te brind� tan hermoso viaje. Sin ella no habr�as emprendido el camino. Pero no tiene ya nada que darte. Aunque la halles pobre, Itaca no te ha enga�ado. As�, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, entender�s ya qu� significan las Itacas. |
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