| �ltima actualizaci�n: 10 de noviembre de 2007. |
| JORGE LUIS |
| Borges |
| Melancholia |
| Centro de Estudios y Documentaci�n Sitio patrocinado por la Universidad de Aarhus, creado en 1994 y dedicado a los estudios "borgesianos" (sic) relacionados con las epistemolog�as transversales, la semi�tica y la literatura comparada. |
| The Garden of Forking Paths Biograf�a, citas, audio y textos de estudio. Se trata de un sitio en ingl�s, "one of the most intriguing areas of the Libyrinth of Allexamina. La colecci�n va de lo sublime a lo rid�culo. |
| Fundaci�n San Telmo Alberga la Colecci�n Jorge Luis Borges. El sitio contiene, entre otras cosas, una interesante bibliograf�a ilustrada e im�genes intersantes sobre su vida y obra. (Colecci�n privada). |
| Bibliograf�a cronol�gica Compilaci�n de Louis Annick, en Par�s, a prop�sito de un trabajo de investigaci�n, y alojada en el servidor de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Aarhaus. |
| Borges y yo La secci�n borgiana del sitio web de "Patria Grande" (Argentina). |
| Erratas en textos de Borges Fernando Sorrentino se�ala cuatro erratas en este interesante ensayo. |
| 1923 Fervor de Buenos Aires (P) 1925 Luna de enfrente (P) 1925 Inquisiciones (E) 1926 El tama�o de mi esperanza (E) 1928 El idioma de los argentinos (E) 1929 Cuaderno San Mart�n (P) 1930 Evaristo Carriego (E) 1932 Discusi�n (E) 1935 Historia universal de la infamia 1936 Historia de la eternidad (E) 1940 Antolog�a de la literatura fant�stica 1941 El jard�n de senderos que se bifurcan (C) 1942 Seis problemas para Isidro Parodi (Bioy) 1943 Poemas (1923-1943) (P) 1944 Ficciones (C) 1946 Un modelo para la muerte (con Bioy) 1946 Dos fantas�as memorables (con Bioy) 1948 Obras escogidas |
| Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mec�nicamente, para mirar el arco de un zagu�n y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biogr�fico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipograf�a del siglo XVII, las etimolog�as, el sabor del caf� y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Ser�a exagerado afirmar que nuestra relaci�n es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas p�ginas v�lidas, pero esas p�ginas no me pueden salvar, quiz� porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradici�n. Por lo dem�s, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y s�lo alg�n instante de m� podr� sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cedi�ndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendi� que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en m� (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace a�os yo trat� de librarme de �l y pas� de las mitolog�as del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendr� que idear otras cosas. As� mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro. No s� cu�l de los dos escribe esta p�gina. |
| Borges y yo |
| Enlaces externos |
| Bibliograf�a de Borges |
| �Y fue por este r�o de sue�era y de barro que las proas vinieron a fundarme la patria? Ir�an a los tumbos los barquitos pintados entre los camalotes de la corriente zaina. Pensando bien la cosa, supondremos que el r�o era azulejo entonces como oriundo del cielo con su estrellita roja para marcar el sitio en que ayun� Juan D�az y los indios comieron. Lo cierto es que mil hombres y otros mil arribaron por un mar que ten�a cinco lunas de anchura y a�n estaba poblado de sirenas y endriagos y de piedras imanes que enloquecen la br�jula. Prendieron unos ranchos tr�mulos en la costa, durmieron extra�ados. Dicen que en el Riachuelo, pero son embelecos fraguados en la Boca. Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo. Una manzana entera pero en mit� del campo expuesta a las auroras y lluvias y suestadas. La manzana pareja que persiste en mi barrio: Guatemala, Serrano, Paraguay y Gurruchaga. Un almac�n rosado como rev�s de naipe brill� y en la trastienda conversaron un truco; el almac�n rosado floreci� en un compadre, ya patr�n de la esquina, ya resentido y duro. El primer organito salvaba el horizonte con su achacoso porte, su habanera y su gringo. El corral�n seguro ya opinaba YRIGOYEN, alg�n piano mandaba tangos de Saborido. Una cigarrer�a sahum� como una rosa el desierto. La tarde se hab�a ahondado en ayeres, los hombres compartieron un pasado ilusorio. S�lo falt� una cosa: la vereda de enfrente. A m� se me hace cuento que empez� Buenos Aires: La juzgo tan eterna como el agua y como el aire. |
| COMENTARIO "Fundaci�n m�tica de Buenos Aires" Emir Rodr�guez Monegal escribi�, a prop�sito de este poema: "Uno de los poemas m�s populares de Borges, especialmente entre los argentinos. Se basa en el hecho hist�rico de que Buenos Aires fue fundada dos veces. (La primera fue destruida f�cilmente por los indios.) En la segunda estrofa hay una alusi�n c�mica a la manera abrupta con que los indios del Uruguay se libraron de sus descubridores: por el m�todo de la antropofagia. El poema es contempor�neo del movimiento vanguardista brasile�o de la Revista de Antropofagia (1928) y muestra, m�s all� de las diferencias de lengua y cultura, la afinidad del Borges de entonces con la obra revolucionaria de M�rio y Oswald de Andrade. El argumento central del poema es otro: para �l, la verdadera fundaci�n de Buenos Aires ocurre el d�a de su nacimiento (agosto 24, 1899) y en la misma manzana en que viv�a su familia materna. La publicaci�n original del poema contiene una ligera variante en el t�tulo; la fundaci�n es llamada 'mitol�gica'. En el 'Autobiographical Essay', Borges indica que a pesar de ser considerado por sus lectores como una obra maestra, el poema no le gusta." |
| 1949 El Aleph (C) 1950 Aspectos de la poes�a gauchesca (E) 1951 Antiguas literaturas germ�nicas 1951 La muerte y la br�jula (C) 1952 Otras inquisiciones (E) 1953 Obras completas 1953 El "Mart�n Fierro" 1955 Leopoldo Lugones 1955 La hermana Elo�sa 1955 Los orilleros (con Bioy) (Gui�n) 1955 El para�so de los creyentes (con Bioy) 1957 Manual de zoolog�a fant�stica 1960 El hacedor (P) 1967 Para las seis cuerdas (P) 1968 El libro de los seres imaginarios 1968 Nueva antolog�a personal 1969 El otro, el mismo (P) |
| 1969 Elogio de la sombra (P) 1970 El informe Brodie (C) 1971 El congreso (E) 1972 Obras completas 1972 El oro de los tigres (P) 1975 Pr�logos 1975 La rosa profunda (P) 1975 El libro de arena (C) 1976 Obra po�tica (1923-1976) (P) 1976 La moneda de hierro (P) 1976 Historia de la noche (P) 1976 Libro de sue�os (E) 1977 Nuevos cuentos de Bustos Domecq 1979 Obras completas en colaboraci�n 1981 La cifra (P) 1985 Los conjurados (P) 1985 �tlas |
| Texto |
| Poema |
| Fundaci�n m�tica de Buenos Aires |
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