| La emperatriz Carlota | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Los herederos al trono
Mientras la situaci�n en el imperio se agravaba, la vida marital de los emperadores permanec�a rodeada de misterio. Hac�a mucho tiempo que Maximiliano y Carlota no compart�an el mismo lecho. Carlota se llevaba a su cama el libro de leyes reci�n promulgadas y Maximiliano no se aparec�a en su habitaci�n. Cuando sal�an juntos y les destinaban para alojarlos c�modos dormitorios con amplios lechos, Maximiliano no los utilizaba, sino que mandaba instalar una hamaca en alg�n lugar y ah� pasaba la noche. El por qu� del distanciamiento entre los j�venes y supuestamente enamorados emperadores era un misterio, pero hab�a rumores de que Maximiliano hab�a contra�do alguna enfermedad ven�rea durante su viaje a Europa y esto lo imposibilit� a seguir teniendo relaciones sexuales con su esposa. O quiz� Carlota supo de alguna infidelidad de su esposo que su orgullo de mujer le impidi� perdonar. Un sirviente austriaco de Maximiliano, Antonio Grill, observ� que la joven pareja lleva una vida sexual normal hasta la visita a Viena en 1860; a partir de entonces todo hab�a cambiado Se rumoraba tambi�n que Maximiliano era impotente o que quiz� Carlota sent�a aversi�n por las relaciones sexuales. Lo primero es improbable ya que Maximiliano tuvo varias aventuras en Cuernavaca, quiz� buscando el amor que Carlota le negaba. Sea cual fuere la realidad, la pareja imperial no ten�a heredero y Carlota lo anhelaba profundamente. Al no tenerlo, refugi� su frustraci�n sumi�ndose en una actividad y un trabajo constante. |
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| Do�a Josefa Iturbide | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Don �ngel Iturbide, padre del peque�o Agust�n | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Agust�n, hijo adopotivo y heredero de Maximiliano y Carlota. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Salvador Iturbide, primo de Agust�n y co-heredero al trono imperial | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| El imperio necesitaba un heredero. Maximiliano concibi� la idea de adoptar un ni�o. Pero �qui�n ser�a el ni�o ideal para sucederlo en el trono de M�xico? El difunto emperador Agust�n de Iturbide hab�a dejado tres hijos y una hija. El segundo de los varones, �ngel Iturbide, casado con una norteamericana de nombre Alice Green, ten�a a su vez un peque�o hijo de tres a�os, nacido el 2 de abril de 1863, llamado Agust�n, como su abuelo. Maximiliano firm� un convenio secreto con la familia Iturbide, en el cual se estipulaba que el emperador se convert�a en tutor del peque�o Agust�n, que recib�a el t�tulo de pr�ncipe y presunto heredero del trono imperial, quedando como co-tutora su t�a Josefa Iturbide. A cambio, la familia recib�a una gratificaci�n de ciento cincuenta mil pesos, se les asignaron generosas pensiones y recibieron el t�tulo de pr�ncipes, con la condici�n de que ten�an que exiliarse del pa�s. S�lo Josefa Iturbide pod�a quedarse con el peque�o pr�ncipe. Alice, la madre del ni�o, no estaba de acuerdo en separarse de su hijo, pero cedi� bajo las presiones del resto de la familia.
Carlota no fue consultada sobre la adopci�n del ni�o; ella simplemente acept� la decisi�n de su marido, con renuencia pero con dignidad, y ocult� sus sentimientos que s�lo expres� en una carta a su abuela la reina Mar�a Amalia: �Me siento vieja, si no a los ojos de los dem�s, si a los m�os propios y mis pensamientos y sentimientos est�n muy lejos de ser lo que exteriormente aparento.... La adopci�n del peque�o Agust�n de Iturbide ha sido s�lo una necesidad din�stica. Es un acto de justicia el tomar bajo nuestra protecci�n a la descendencia del antiguo r�gimen.... la gente dice que tengo influencia y que la uso de una o de otra manera. Pero Max es muy superior y no puedo entender como es que puedo influenciar en �l en cualquier cosa. Soy demasiado leal para intentarlo. S�lo trato de ayudar en lo que puedo. Me parece natural en nuestra posici�n que una esposa que no es madre de familia se dedique devotamente a ayudar a su marido. Lo hago porque Max lo desea y adem�s por mi amor a la ocupaci�n productiva .... Por todo lo que te digo querida abuela, t� podr�s juzgar por ti misma la verdad sobre las cr�ticas que han llevado de m� a Roma. Dicen que soy una especie de arp�a, cuando soy como t� siempre me has conocido... Quiz� s�lo tenga la ambici�n de hacer el bien, pero s�lo como esposa de Maximiliano.... La pareja imperial tambi�n adopt� como co-heredero a un primo del peque�o Agust�n, Salvador Iturbide, de quince a�os de edad. Salvador, nacido el 18 de septiembre de 1849, era hijo del octavo hijo del emperador Agust�n, Salvador Iturbide y de do�a Rosario de Marz�n, fallecidos en 1848 y 1859, respectivamente, por lo que el joven era hu�rfano cuando fue adoptado por los emperadores. Jos� Luis Blasio, secretario particular y confidente del Emperador Maximiliano, escribi� en sus memorias: �Como Maximiliano no ten�a hijos, y sab�a perfectamente que nunca los tendr�a, hab�a formado el proyecto de adoptar a dos nietos del emperador Agustin de Iturbide. Se convino, pues, que a la muerte de Maximiliano subir�a al trono Agust�n de Iturbide, el nieto del emperador del mismo nombre o su primo Salvador. Salvador fue enviado a Europa a continuar su educaci�n con una pensi�n adecuada a su rango de pr�ncipe. Esto se hizo porque Su Majestad supon�a que la mejor forma de gobierno que pod�a convenir al pa�s era la de la Monarqu�a hereditaria encarnada en dos pr�ncipes nacidos en M�xico�. |
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