
1.
SILENCIO. Más bajo.
2.
LA NOTA MEDIA. Ocho.
3.
LOS CUATRO ATLETAS. B-C-D-A.
4. SEIS AMIGOS DE VACACIONES. En coche.
5.
LOS CUATRO PERROS. El galgo.
6.
TENIS DE CATEGORÍA. En el juego número once.
7.
EL PARO AUMENTA. El agente pasó a engrosar la lista de parados, por
incompetente, al haber llegado a la conclusión primera de que había más
padres que hijos.
8.
CABALLOS. El más viejo el de Mac, el más lento el de Jack y el más
claro el de Smith.
9.
EL EXPLORADOR CONDENADO. El condenado dijo: «MORIRÉ EN LA HOGUERA». Si
esta frase es cierta, el condenado debe morir envenenado. Pero en ese caso ya es
falsa. Y si es falsa, debe morir en la hoguera, pero en este caso es verdadera.
El condenado fue indultado.
10.
EL PRISIONERO Y LOS DOS GUARDIANES. El prisionero pregunta a uno de los
dos servidores: «SI LE DIJERA A TU COMPAÑERO QUE ME SEÑALE LA PUERTA DE LA
LIBERTAD, ¿QUÉ ME CONTESTARÍA?» En los dos casos, el guardián señala la
puerta de la esclavitud. Por supuesto elegiría la otra puerta para salir de la
celda.
11.
LOS 3 PRESOS Y LAS BOINAS (1). El primer preso (el que no ve ninguna
boina) averigua el color de su boina: Como el tercer preso, que ve las dos
boinas, no dice nada, no puede ver dos boinas negras. Si el segundo viera una
boina negra en el primero, sabría que él tiene una blanca ya que no oye al
tercero decir que tiene una blanca. Entonces el primer preso tiene una boina
blanca.
12.
LOS 3 PRESOS Y LAS BOINAS (2). Si uno cualquiera de ellos tuviera una
boina negra, los otros dos sabrían que tiene una boina blanca; si no, el
tercero diría inmediatamente que tiene una boina blanca. Luego cada preso tiene
una boina blanca.
13.
LOS MARIDOS ENGAÑADOS. Si hubiera sólo un marido engañado, habría
expulsado a su mujer la primera mañana, puesto que no conocería ninguna mujer
infiel y sabría que hay por lo menos una.
Si hubiera dos maridos engañados,
cada uno sabría que el otro era engañado, y esperaría que éste último
expulsase a su mujer la primera mañana. Como eso no tiene lugar, cada uno
deduce que el otro espera lo mismo, y por tanto que hay dos mujeres infieles una
de las cuales es la suya. Los dos maridos expulsan pues a sus mujeres la segunda
mañana.
De la misma manera, si hubiera
tres maridos engañados, cada uno sabría que los otros dos lo son, y esperaría
que expulsaran a sus mujeres la segunda mañana. Como eso no tiene lugar, cada
uno deduce que una tercera mujer infiel, que no puede ser otra más que la suya.
Los tres maridos expulsan pues a sus mujeres la tercera mañana.
Y así sucesivamente; los
cuarenta maridos expulsan a sus cuarenta mujeres a los cuarenta días, por la mañana.
14.
EL REY Y EL MINISTRO. El ministro cogió uno de los papeles sin mirarlo,
hizo con él una bola y se lo tragó. Como el papel que quedaba decía CESADO,
el rey quedó obligado a reconocer que el papel elegido, y tragado, contenía la
opción SEGUIR.
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