| Tengan
todos los presentes muy buenas (agregar lo que corresponda de acuerdo al
momento del día en que estén leyendo esto, es decir, si es de mañana
agregás "días" y tomar la "a" de buenas como una
"o", si es de tarde "tardes" y si es de noche
"noches" para que entonces así quede conformada la frase:
Buenas "noches" o Buenas "tardes" o Buenos
"días" siempre que hayan cambiado la "a" por la
"o" porque de no ser así empezaríamos mal si los recibo con
un "Buenas días", me explico ?). Bien, supongo que mi apodo
de m@rZelo
no los lleva a pensar que mi nombre real sea Eduardo o Pedro (si
pensaste eso te recomiendo que dejes de leer esto y le dés duro al Tetris o
al solitario), por lo tanto y por carácter transitorio mi nombre real
es Marcelo y como instaurador de La Terminal en esta autopista
informática les doy la bienvenida a este sitio (aplausos) .
Que cosas podría
contarles sobre mi que puedan impresionarlos ? ... por más que busqué
antes de iniciar este espacio no pude encontrar nada al respecto. Por lo
tanto o en consecuencia solo van a leer algunas huevadas que se me van
ocurriendo en la medida que escribo o sea que encima me la creo que sé
improvisar.
Mi vida se inicia una tarde de primavera alrededor de las 19 o 19:30 Hs.
(no podía ver bien el reloj de la sala de partos porque tenía los ojos
llenos de una gelatina asquerosa y cuando me limpiaron me envolvieron en
unos trapos, y ahí fué cuando pensé que me iban a reciclar) de un 30
de Setiembre de 1962. Lo único que siempre escuché es como le cagué
la vida a mi viejo porque lo hice salir de la cancha a mitad de un
partido de fútbol. Desde hace unos años que estoy tratando de seguirle
la pista a ese médico que se hizo el matón conmigo pegándome un
chirlo cuando me tenía sujeto de las patas y sabía que no podía
defenderme. Lo tengo entre ceja y ceja y no voy a parar hasta
encontrarlo. Pero bue, mi vida continúa.......
Y ya cumplí 18 añitos (lo que pasó en medio es algo totalmente
intrascendente y prefiero mantenerlo en custodia, zipeado). Sufro una
lamentable noticia radial: Número de orden 500, número de sorteo 508.
A la mierda !!! ... Marcelito al Servicio
Militar, Ejército. Y dentro
de mi calentura tenía la esperanza de que lo más probable sería que
quedara guardado en algún cuartel de La Plata (ahh porque esa es mi
ciudad, que boludo, me olvidé de decirles de donde era mi procedencia),
y más cuando venía un sargento rubio, alto, de buen porte y muy
educado (como la mayoría de los suboficiales de Ejército) separando la
gente para los diferentes destinos, escuchaba que a la mayoría los
destinaba a algún cuartel de La Plata. Llegó hasta mi y me dijo:
disculpe que lo moleste, Ud. que sabe hacer ? ... y yo contesté que
había estudiado electrónica (como para caer a lo sumo en City Bell, en
comunicaciones //(º_~)\\ ) .... muy bien - me dijo - siga a aquella
columna sino le incomoda. Antes de hacerlo le pregunté: cual es el
destino de esa prolija columna ? ..... Mar del Plata - contestó. Y ahí
se me cayeron las bolas al piso. Ya desertar no podía.
Lo más interesante que me pasó en ese año (no dije lindo), fue el
haber estado más tiempo privado de salida que Robledo Puch. Y lo
rematé queriendo sustraer, para mi colección particular, un sable
bayoneta, lo cual me trajo aparejado un mes de calabozo. Una vez
liberado de las rejas del Puesto 1 de la Guardia, y quedando apenas unos
meses para la baja, me dediqué a huevear, como todo soldado viejo. Casi
arañando mi salida definitiva, no se le ocurrió mejor idea a nuestro
Éxcelentísimo Señor Presidente Tte. Gral. Leopoldo Fortunato Galtieri
que tomar las Islas Malvinas.
Y donde fué Marcelito ??? ...... a Las Islas Malvinas .... que no es lo
mismo que Las Galápagos.
Acá es donde pego otro salto hasta mis 21 añitos. Período en el cual
ya vengo muy enamorado.
Y como termina Marcelito ??? .... contrayendo
matrimonio. Del mismo
surgen dos hermosas personitas denominadas Gonzalo Nahuel y
Nicolás Manuel. Y como diría Verdaguer, de chiquitos
eran para comérselos y hoy, por momentos,
ya grandes ellos, pienso, porqué
no me los habré comido (chiste). También
en ese período fue cuando comenzé
mi incursión en la informática adquiriendo
con mucho esfuerzo mi
primer Commodore 64 C, con un precioso datasette y esperando 25 minutos
para poder cargar un procesador de textos.
Dejo expresa constancia que jamás en mi vida hice un curso referente a
la informática, y es por eso que hoy, me siento orgulloso de poder
tener un sitio como La Terminal, aunque no sea nada importante, pero
después de haber sufrido la demolición de una página anterior por
gente perversa que debería dedicarse a solucionar problemas en lugar de
hacer daño por el daño mismo, me hizo tomar las cosas con más fuerza
y ganas. Y creo haberme superado a mi mismo en mis propias expectativas
(me puse serio, que joder).
Hoy ya tengo 38 añitos, ya no estoy casado, con un poco de panzita,
algunas chapas se fueron volando por los grandes temporales sufridos,
pero nada grave.
Continuará
..............
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