138_07_06_KK Manuel C. Martínez M.
SadelaS
Sociedad Amigos de la Salud
Paradoja de la Curvilinealidad
Para topógrafos y expertos afines es una verdad muy objetiva que a mayor pendiente de una colina , mayor secante , mayor tangencialidad, pero, cuando las líneas curvas se alargan en tamaños geográficos, digamos por caso, marítimos, entonces, !sorpresa¡: mientras más se nos alargan también las caminatas y travesía por los arcos terrestres, más plano terminan pareciéndoles al Capitán, su tripulación y al pasaje de un barco cualquiera que suele partir de un puerto X, cubrir su arqueada ruta y arribar al puerto Y, desde donde, de regreso, volverá a experimentar esta paradójica rectilinealidad de la curvilinealidad.
Fig. única
Esa figura única da cuenta de la paradoja que estamos desdibujando, en tanto y cuanto, según las líneas moradas, estas se tornan asintóticas al eje X de los cuadrantes I y IV, y sobre cuyas coordenadas, marcadas con los romanos I; II; III y IIII, hemos trazados las paralelas señaladoras de la constante altura, o tangente inicial que va extinguiéndose en la medida que las distancias de lontananza esconden aquel <<barco>> que empezamos a ver sólo en la medida que se nos acerca.
Evidentemente, para los viajeros marítimos la curvilinealidad del globo terráqueo es inexistente, pero esto no niega que habrán paradójicamente subido las crestas y pendientes que la esfericidad terrestre nos impone.
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