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65_12-12_KK2-(1017_año XIX_09_03_1999) Manuel C. Martínez M.
SADELAS
Sociedad Amigos de la Salud
ESCRITORA de PINTURAS
Al decir de los especialistas, las plantas vegetales se estiran heliocéntricamente.
En su indetenible carrera hacia el polarizante Sol, todos los posibles obstáculos serán salvados.
Fue así cómo mi enzarcillada cayena, replegada por sus vecinas del jardín, buscó su camino hacia el cielo,
visitó el foliáceo y estéril mamón, y dibujó sobre su copa el más pintoresco ramo de flores que naturaleza alguna podía ofrecerle.
En un primer momento no supe salir de mi sorpresa, suerte de fina mixtura entre curiosidad y admiración,
para luego caer en la preciosa cuenta de que mi cayena exhibía por esa vía su incuestionable facultad de escritora.
Que podía pintar aquí, allá y acullá con el más natural de los pinceles: su propia flora, su obediente conducta solar y su primaria pintura carmesí.