Econ. Manuel C Martínez M.
La
engañifla del deporte rental
A propósito de las Olimpíadas que ahorita se hallan en
pleno proceso de desenvolvimiento, es conveniente que se elucide suficientemente
el rentabilísimo negocio que representa todo tipo de deporte profesional. En el
presente caso, desde luego, no son los atletas participantes quienes se
lucran de manera inmediata. Lo harán, sí, más adelante en función del tipo de
presea, dorada, plateada o bronceada que les toque en suerte.
Es un hecho
palmario e irrebatible que las desviaciones sociales propias de la juventud mal
educada no han podido ser reducidas ni controladas con los subsidios y
subvenciones estatales, estadales ni municipales. Tampoco los aportes de la
empresa privada han resultado eficaces como profilaxis. Tengo entendido que USA
dejó de creer en el deporte como medida preventiva de la delincuencia juvenil.
Por todo esto inferimos que las actividades deportivas se convirtieron en un
negocio rentable adicional para los inversionistas productores y comerciantes
ad hoc.
También el populismo político ha aupado esta falacia del deporte para colocar, a sus burócratas, dar pan y circo a los humildes y mantener viva la necesidad policial para combatir la continua producción de malandros que, a pesar de recibir dosis de deporte educativo, terminan en malos pasos
12_15_09_2000