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Mensaje
del Excmo. Sr. Presidente de la República, Dr. Arnoldo
Alemán,
al presentar el Tercer Informe Anual de su Administración
ante la
Honorable Asamblea Nacional1
Managua,
10 de enero del año 2000
Por convicción democrática
y animado en el alentador espíritu republicano de los
principios liberales en que se fundamenta nuestro Estado
de derecho, concurro respetuoso
ante la Asamblea Nacional, - máximo foro y
expresión suprema de la soberanía, a
presentar el Tercer Informe Anual de la Administración
Pública que presido por
voluntad popular y mandato constitucional.
Reciban Señoras y Señores
Diputados mi más cumplido, cálido y fraterno saludo,
junto a los mejores votos por un futuro más fecundo y
venturoso para el pueblo
nicaragüense, que ustedes tan dignamente representan,
con menos pobreza, más fuentes de
trabajo y producción, mayores niveles de justicia,
bienestar económico, equidad social y
oportunidades para ¡ todos !
Invoco reverente a Dios
nuestro Señor y a su Santísima Madre para
que nos
protejan, bendigan e iluminen el camino de nuestra Patria
al inicio de un nuevo siglo y
milenio, cuyos primeros pasos estamos dando
juntos, con fe y optimismo. Para que ese
andar se convierta en la hermosa marcha de todo un
pueblo, mano a mano, en un esfuerzo
permanente y emprendedor por salir juntos ¡ adelante
!
Unidos y en paz,
superando con altura y tolerancia nuestras diferencias. Olvidando
para siempre los odios, pasiones, intransigencias y
violencias del pasado, que tantos
sufrimientos, heridas, retrocesos y quebrantos le
infringieron a esta bendita tierra y a la
gran familia nicaragüense.
Impulsemos con renovados
vientos el proceso de reconstrucción y
transformación nacional, estimulando la creativa
participación ciudadana y de todos los
sectores, sin exclusiones ni distingos. En donde se
estimule y produzca limpiamente el juego
y rejuego de la inter e intra acción
tonificante, de la amplia como plural gama de la
sociedad civil, del gobierno central y de
los municipios, de las asociaciones privadas,
de productores, usuarios, cooperativas y trabajadores
de diversas finalidades, al igual
que de las más representativas organizaciones no
gubernamentales.
Que logremos encender
juntos esa chispa mágica de la mística
del patriotismo, del
servicio a los intereses superiores de la Nación
y de sus grandes mayorías marginadas.
Con sensatez y realismo, con sensibilidad y humanismo.
Con pragmatismo ajeno a falsos
espejismo2, que
se prostituyen fácilmente ante el engaño de los
desfasados e incendiarios
populismos, que conducen únicamente a los abismos
de más miseria, desempleo,
corrupción, desesperación y violencia. ¡ Con
hechos, con obras y no palabras !
Yo invito a que hagamos
un alto en el camino para reflexionar, plantear,
rectificar y
reafinar el rumbo. Con una perspectiva más allá
del horizonte. Con una visión plena y
cohesionadora de Nación. De un moderno Estado
y de una economía que tiene
forzosamente que abrirse a integrarse a un proceso de globalización.
Que no tiene otra
alternativa, que no puede quedarse aislada a la vera del
camino, como un espectador pasivo
o penosamente con la mano extendida cual
vergonzoso mendigante.
Esto significa, con
realismo, que continuaremos requiriendo de una necesaria
como
generosa cooperación internacional, que
apreciamos y valoramos cuando es franca, sin
condicionamientos cuestionables ni con matices de
repudiables injerencias En otras
palabras: ¡ respetuosa y digna !
Somos objetivos
percibiendo que a escala mundial los volúmenes de
cooperación
externa, que años anteriores alcanzaron niveles de
mayor cuantía, para pequeños y
empobrecidos países periféricos como el nuestro,
ha venido experimentando una
significativa tendencia reductiva, a causa ,
aparentemente entre otros, de la incidencia de
factores de gran peso geopolítico, así como a
los graves acontecimientos ocurridos
recientemente, con sorprendente violencia, destrucción y
crueldad, en el cercano entorno
de la llamada Europa Occidental.
Estas coyunturas y sus
eventuales proyecciones y consecuencias explosivas,
que en
algunos países tradicionalmente donantes, están
siendo ya percibidas o sentidas como muy
próximas, ante el flujo de crecientes marejadas
de refugiados o de indetenibles corrientes
migratorias, que ya parecieran estar provocando
por un lado una reorientación de
prioridades en sus ayudas al exterior, y
por otra parte, el resurgimiento de odiosos
movimientos xenofóbicos, nacionalistas y racistas,
que se creían extintos, al igual que
los anacrónicos fundamentalismos.
Durante el año de 1999,
período de gestión que cubre el presente Informe,
nos
empeñamos en reconstruir, reparar y subsanar
en lo posible, dentro de una gradualidad
acorde a los recursos disponibles, la enorme destrucción
y severos daños ocasionados por
el devastador Huracán Mitch a nuestra infraestructura.
La celeridad y
eficiencia con que se han venido ejecutando estas obras
tan esenciales
ha sido ampliamente reconocida por observadores, técnicos
y financieros internacionales,
desde una óptica objetiva e imparcial. La
mayor evidencia de las mismas lo constituye el
servicio vital que están brindando a millares
de nicaragüenses diariamente, facilitando el
normal desenvolvimiento de las actividades del país.
El Mitch desfasó
sensiblemente la velocidad del ritmo de desarrollo,
distrayendo
apreciables sumas en labores de emergencia y de rehabilitación,
que permitiesen en
primer lugar mantener la comunicación vial en todo el
territorio nacional. Tan sólo en ese
rubro, para apreciar la magnitud, se realizaron obras
superiores a los C$1,164 millones de
córdobas, atendiéndose 8,000 kilómetros de
carretera, sin descontinuarse la construcción
de nuevos caminos rurales y la pavimentación
de importantes rutas.
Paralelamente se
atendieron 2,471 metros lineales de puentes
afectados,
construyéndose poco más de 800 metros lineales
de puentes provisionales y definitivos.
De igual manera los
fuertes daños ocasionados en nuestro sistema hidroeléctrico
que significaron el descontinuamiento en la generación
de 50 megawats, fue prontamente
restablecido.
Además de dicha
recuperación, la capacidad nacional de generación
eléctrica
pasó de 319 megawats en 1998 a 439 megawats
en 1999, es decir que creció en 120
megawats, significando un apreciable 37%. Por
otra parte, durante el año objeto de este
Informe se aprobaron nuevos Proyectos que
generarán otros 120 megawats adicionales.
En síntesis durante los
primeros tres años de mi Administración
la capacidad de
generación eléctrica de Nicaragua se ha
incrementado en más de un 50% y al concluir
dentro de dos años será del orden del 90%.
Cabe también señalar
como una realidad que tampoco puede ocultarse,
pese a los
esfuerzos desinformativos o de ocultamiento
que llevan a cabo maliciosa como
sistemáticamente algunos sectores, que durante 1999,
la cobertura del servicio eléctrico
en las zonas del Pacífico y Central se
amplió a 500,000 personas, cubriendo 100,000
nuevos hogares, que estuvieron en la oscuridad
durante generaciones. En el mismo
tiempo se instalaron 50,000 luminarias en las vías
públicas. En lo que respecta a las
Regiones Autónomas de la Costa Atlántica, desde el Río
Coco al Río San Juan se les facilitó
cobertura a 26 comunidades, beneficiando a más de
75,000 personas. Repito: ¡ Obras no
palabras !
No obstante que el Informe
que se les ha entregado contiene un amplio y detallado
relato de las principales actividades, logros relevantes
y obras ejecutadas, permítanme
Señoras y Señores Diputados, hacer mención
sucintamente de los indicadores siguientes:
* En tres años
de la Administración Liberal que presido se han
creado 250,000
nuevos empleos, comparados con las 167,000 a
lo largo de los seis años anteriores del
Gobierno pasado. En términos relativos casi un 100%
más, considerando el incremento
experimentado en tan sólo la mitad del tiempo.
* El salario mínimo
que no había tenido ningún aumento desde 1991,
es decir en los
últimos 8 años, fue incrementado en un 20%
para los sectores manufacturero y
comercial; en el 50% para el sector
agropecuario; en otro 57% para el sector
público; y hasta en un 150% para el sector de
la construcción.
* Durante 1999
el crecimiento real de la economía nacional
se calcula en el 6.3%,
con un PIB-Per-cápita de US$468.6, que
contemplamos elevarlo a US$500.0 en el año
2000.
* Por otra parte,
se ha estimado un aumento de $120 millones de dólares
en las
reservas internacionales netas, habiéndose reducido
durante el año en un 50% la tasa
de deslizamiento del Córdoba con relación al Dólar,
al pasar del 12% al 6% anual.
Pese a los efectos
desastrosos y cuantiosos gastos imprevistos originados
por el
multicitado Mitch, no se descontinuaron la
aplicación de las duras medidas de saneamiento
iniciadas a partir de 1997, como las tendientes a articular
con responsabilidad y disciplina la
política fiscal con monetaria y la de estabilización
económica, como ejes centrales de
un plan previo, que culminó en 1999 con el Programa
de Ajuste Estructural «ESAF»,
convenido con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Estas medidas que representan
temporalmente un alto costo político en imagen,
condujeron a que Nicaragua fuese
declarada como sujeto elegible dentro del Programa «HIPC»
(Países Pobres Altamente
Endeudados), que nos podría significar en un futuro
muy cercano la condonación sustancial
de un mínimo del 80% de la ingente deuda
externa heredada, con todos los múltiples
beneficios y potencialidades que ello
significará para nuestro país, al volver a recuperar
tras muchos años su calidad perdida de sujeto de crédito
internacional, y su
rencauzamiento por el camino correcto de la seriedad,
solvencia, estabilidad y
desarrollo sostenible.
Para llegar a esta
importante etapa, hemos tenido que transitar por una
compleja y
difícil ruta, que ha implicado entre otros, la dolorosa
posposición o diferimiento de
programas y proyectos de elevado contenido social,
que fueron nuevamente reactivados
durante el año de 1999, y que serán
potenciados a niveles de la más alta prioridad
durante
el curso del 2000.
En el trecho recorrido,
a causas del impacto del Mitch, la ruta hacia el
«HIPC» tuvo
que pasar por la trascendental Reunión de
Estocolmo, convocada por el Grupo
Consultivo, integrado por los países amigos y
organismos multilaterales que nos han
brindado comprensión y apoyo, al igual que el
ofrecimiento de allegarnos cuantiosos
recursos concesionarios para financiar un ambicioso Programa
de Reconstrucción y
Transformación.
Nuestra gestión en su
primera fase culminó exitosamente con la promesa de un
apoyo global del orden de los $2,500 millones de dólares,
superior a la neta mínima de
$1,300 millones de dólares, que tentativamente se
había establecido, a ejecutarse
gradualmente en un plazo de 3 a 4 años. El
logro obtenido en Estocolmo es parte de una
respuesta a las magníficas presentaciones realizadas por
nuestros equipos de trabajo,
conformados con la activa y determinante participación
de la sociedad civil en diversas
Comisiones Presidenciales, a la que vuelvo a
repetirles nuestro mayor reconocimiento.
También Estocolmo
significó incrementar anualmente en $200 a $250
millones de
dólares las inversiones en Programas Sociales
y Proyectos de Infraestructura, así
como destinar de tales recursos un 65% a las
impostergables áreas de salud, educación,
vivienda popular y a planes de asistencia a pequeños
productores y campesinos.
Al inicio de este nuevo
año, el cuarto de mi Gobierno, retomamos el espíritu
que
inspiró la Reunión de Estocolmo, confirmando
plenamente los compromisos con el
pueblo nicaragüense y la comunidad
internacional de continuar con una sana política
económica, promover la participación ciudadana y
la gobernabilidad, al igual que
fortalecer a las administraciones municipales y
los mecanismos de control y seguimiento
que aseguren la más deseable transparencia a la
par de un efectivo combate frontal
contra la corrupción.
Repito una vez más con
toda sinceridad y definida voluntad política que: -
Apoyamos
sin reservas ni condicionamientos todos los esfuerzos e
iniciativas serias, profesionales e
imparciales tendientes a fortalecer los sistemas,
leyes e instituciones que aseguran la
correcta aplicación de recursos, la probidad
de la gestión pública y su rendición de
cuentas.
En tal ocasión me
permití sugerir que fuesen los mismos países donantes
y
organismos multilaterales, que con entera libertad
organizaran y condujeran una
instancia regional o supranacional de seguimiento
y control especial, - protegiéndola
cuidadosamente de una inapropiada utilización, con propósitos
personalistas,
políticos u otros ajenos, que pudiesen empañar su
independencia, imagen,
credibilidad y transparencia-.
El conocido, debatido y
tan antiguo término de "la gobernabilidad",
ha venido a ser
inusitadamente insertado, como una moderna herramienta
de aparente reinvención
reciente, en ciertas Agendas sui generis de
algunos países y organismos internacionales,
caracterizados éstos últimos, al menos hasta hace poco,
como especializados en asuntos
básicamente financieros.
Siguiendo con este tema
de renovada actualidad debo confesar mi sorpresa al leer,
en
un diario local la invitación a concurrir a "una
misa por la gobernabilidad" !!!
Sobre este asunto
manifestamos nuestra mayor apertura a todas las nuevas
corrientes de pensamiento, sin embargo, deseamos expresar
nuestra interpretación,
apreciación o conceptualización acerca de la gobernabilidad,
dentro de la sencillez de los
cánones tradicionales de nuestra incipiente pero muy autóctona
cultura política, sin ánimos
de pretender ensayar una definición dogmática o académica,
simplemente tratar de reflejar
una percepción popular.
Entendemos por gobernabilidad:
Una situación de paz, con estabilidad y
tranquilidad sostenida, en la que prevalezca la ley, el
orden, la seguridad y la justicia, junto
al desarrollo económico con equidad social, igualidad,
pluralismo y oportunidades para
todos. Ello dentro de un Estado de
derecho, con valores éticos y patrióticos, de
convivencia
armónica y de pleno respeto a los derechos y libertades,
en el que las actividades
ciudadanas y de todo orden legítimo puedan desenvolverse
con transparencia, normal y
fluidamente.
Naturalmente
que podríamos agregar más conceptos, acotaciones y
matices, como:
el marco institucional republicano y democrático, con la
definición y consenso en principios y
reglas del juego, claros y precisos, consignadas en una Carta
Fundamental que exprese la
voluntad popular y soberana de establecer un Pacto
Social con carácter duradero y
respetable
Bueno, estimo que en
unas u otras palabras es lo que los nicaragüenses
hemos
venido buscando afanosamente a lo largo de nuestra
accidentada historia, pasando
duras experiencias y por negros paréntesis de dictaduras
y desgarrantes guerras civiles,
que todos deseamos dejar atrás,
sepultados en el olvido.
A lo que
aspiramos es precisamente a todo lo contrario de los que
significan:
ingorbernabilidad, caos, violencia, destrucción,
inseguridad, temor, intransigencia,
retroceso, inestabilidad, impunidad, desempleo, miseria y
anarquía.
Con grandes esfuerzos,
costos y sacrificios, en Nicaragua se ha logrado
construir en
los últimos años un nuevo andamiaje democrático,
el que todavía es débil, pero que
pretendemos fortalecerlo día a día, y
que jamás desearíamos exponerlo temerariamente,
por pasiones partidarias, intransigencias, ambiciones
desmedidas, intereses mezquinos y
protagonismos irresponsables, al riesgo de que se nos derrumbe
estrepitosamente sobre
nuestras cabezas, destruyendo lo poco que hemos avanzado,
sepultando lastimera e
irreversiblemente el futuro para siempre.¡ Eso
no lo permitiremos !
Dentro de ese contexto
es que las dos principales fuerzas políticas del país,
el
Partido Liberal Constitucionalista (PLC)
y el Frente Sandinista de Liberación
Nacional (FSLN), que entre ambos obtuvieron más
del 90% de los votos en las últimas
elecciones, establecieron desde 1998 un
proceso de diálogo abierto y del conocimiento
público, que concluyó a finales del año pasado con el
consenso de unos definidos puntos de
Agenda, propuestos a la consideración
del máximo poder soberano y colegiado de la
Nación, representado por esta Honorable
Asamblea Nacional.
Fue en el seno de este gran
foro en el que se vertilaron3 y aprobaron por gran
mayoría, en primera vuelta, las Reformas
Constitucionales y otras importantes iniciativas
conexas. Aquí no ha habido, como en el pasado, oscuros,
repudiables y vergonzantes
"Pactos Secretos", "Protocolos de
Transición", "Kupia Kumi"4 mi5 una aberante6,
antijurídica e inconstitucional "Ley Marco",
a cuya sombra se engendraron en
oportunismos circunstanciales, manipulados por micropartidos,
una serie de "amarres" y
"candados" prebendarios y excluyentes,
que son precisamente lo que los dos Partidos
mayoritarios y más representativos han pretendido
corregir o eliminar por la vía más
legítima y transparente.
Este diálogo
político fue satanizado a
priori, de manera irracional y furibunda, por
irrelevantes minorías e intereses
familiares monopólicos incrustados en el
negocio de
la comunicación social, que además de
beneficiarse de cuestionables privilegios
fiscales,
otorgadas en la pasada Administración,
se aprovechan para lucrarse de la más irrestricta
libertad de prensa que protege mi
Gobierno. Para algunos mercantilistas de esta actividad
parecieran no existir valores, respeto alguno ni ¡patriotismo!
Lo último,
la carencia de patriotismo, fue plenamente evidenciado y
comprobada por
el pueblo nicaragüense y la comunidad internacional,
cuando en ocasión de la reciente
agresión hondureña a la sagrada
integridad territorial y soberanía
nacional,
connotados elementos de estos medios escritos, en un acto
bochornoso e incalificable, que
en otro país, con mínima tolerancia, sería calificado
de ¡ traición a la Patria ! se
pusieron o
vendieron "por unos dólares más"
al servicio del gobierno extranjero agresor de su
propia tierra ¡ Algo verdaderamente insólito y
despreciable !
Las mismas páginas de
sus periódicos constituyen el vivo testimonio
permanente
de esa infamia ¿ Qué credibilidad y valores podrán
continuar pregonando ?
Honorable
Representantes: Con legítima indignación, en
una admirable explosión
de unidad que surgió incontenible cual fuerza volcánica,
forjada en lo más profundo y
sagrado de las raíces y entrañas de la Patria,
fluyendo por nuestras venas, portando los
genes inmortales del heroísmo, del valor y del vigoroso
espíritu nacionalista, el Gobierno y
el pueblo nicaragüense rechazaron de
inmediato, sin vacilaciones, con toda energía viril y el
soporte de la razón, en forma rotunda y categórica las
insólitas, provocativas y
descabelladas pretensiones del Gobierno
de turno en la hermana República de Honduras,
que en siniestra conjura con el Gobierno de
Colombia, han pretendido cercenar
nuestra
integridad territorial, patrimonio y soberanía
nacional.
Recibir un golpe tan
rudo, sucio e inesperado por la espalda, del Gobierno
de un país
vecino y hermano centroamericano es muy doloroso. Nuestro
pueblo lo calificó de inmediato
como "puñalada trapera". Más
repudiable aún que ese hermano lo haga con la mano de
un Estado extraño, extraregional,
como lo es el colombiano. Mismo que se
debate
agonizante, con grave riesgo de colapsamiento, en un
sangriento caos, anárquico e
incontrolable, a causa de la feroz lucha por el poder de
extremistas y los inmensos intereses
de los cárteles del narcotráfico,
en búsqueda de expansionismo continuo y
ahora ¡
también colonialista !
Jamás permitiremos que
nuestro territorio vuelva a ser cercenado
por ¡ nadie ! Es
muy lamentable que a finales de noviembre
del año pasado, casi coincidiendo con
el
primer aniversario del devastador Huracán
Mitch, que afectó tan cruelmente a
Nicaragua y Honduras, ésta
última, abjurando del ideario del Gral.
Francisco
Morazán7, el
gran apóstol y visionario liberal que soñó,
luchó y murió por ver
una sola
Patria Centroamericana, intentara por
oscuros intereses y aparentes apetitos económicos,
repartirse y apropiarse de lo ajeno, en
contubernio con un cómplice extranjero,
de lo que
pertenece exclusivamente al patrimonio
de los nicaragüenses.
Nicaragua
defenderá con total energía, entereza y prudente
serenidad sus derechos
en todo terreno, privilegiando siempre
las vías cívicas y pacíficas.
Esta inesperada agresión
motivó una inmediata iniciativa de la Asamblea
Nacional
de introducir una puntual Reforma a
nuestra Constitución, que saludamos y
aplaudimos
con entusiasta patriotismo. Igualmente reconocemos las
manifestaciones espontáneas de
solidaridad de todos los Poderes
del Estado y de la ciudadanía
en torno al Ejecutivo y
de sus instituciones armadas: Ejército
y Policía Nacional, responsables de
proteger,
hombro a hombro con su pueblo, la integridad
territorial y soberanía indiscutible e
incuestionable de nuestra Patria.
Penoso que este grave
suceso ocurra precisamente en vísperas de un simbólico
cambio de siglo y milenio.
Muy triste que los nicaragüenses, amistosos, pacíficos
y
confiados en la fraternidad, seamos víctimas de tal
agresión, cuando estamos enfrascado8
en un proceso de integración regional;
y en una lucha sin cuartel contra un sólo
enemigo
común, que es la pobreza, el
desempleo, la injusticia, la inequidad social, y
la falta de
oportunidades que afectan tanto a los nicaragüenses
como a sus hermanos
centroamericanos.
Hermanos y
hermanas nicaragüenses: confiemos en el futuro,
confiemos en
Nicaragua. Somos un pueblo valiente, sin
temores, con vocación de trabajo
y pacifista.
Este primer año del nuevo siglo
tendremos un ejercicio democrático con la celebración
de
elecciones municipales. Ejerzamos
libremente ese derecho y responsabilidad ciudadana,
dando ejemplo de madurez y civismo. Apuntalando
firmemente el edificio de la democracia,
de las instituciones y de la gobernabilidad,
pilares del desarrollo humano con
sostenibilidad.
Depongamos con
flexibilidad, sensatez y tolerancia las diferencias que
nos desunen,
¡ juntémonos en un sólo y solidario abrazo
fraterno, con un sincero y profundo
amor patriótico por Nicaragua ! perdonémonos
a nosotros mismos, para encontrar un
sólo camino, una sola gran avenida que nos conduzca sin
escollos, traspiés, laberintos ni
atajos a la superación integral, sostenida, creciente y
con justicia social de todos los
miembros de la gran familia nicaragüense.
Entremos con paso firme,
con fe y optimismo al futuro, para afrontar con éxitos
los
retos y aprovechar las grandes oportunidades que se nos
abren en una nueva centuria y
milenio. ¡ Todos juntos y unidos saldremos
adelante !
Que Dios
bendiga a Nicaragua
Muchas
gracias
|