| El C�digo Da Vinci: �Ficci�n, revisionismo hist�rico o herej�a? A LA B�SQUEDA DE LA NOVIA PERDIDA Por Sandra Rom�n (Continuaci�n) LA CONSPIRACI�N Y LA DIOSA El secreto del �xito de El C�digo da Vinci, es que hace emerger a la superficie de la conciencia im�genes que parec�an dormir sepultadas en lo m�s profundo del inconsciente colectivo. Im�genes que nos recuerdan vagamente un tiempo de la historia en que dios ten�a forma de mujer. Una mujer divina que fue bajada de su pedestal de Diosa por las nuevas tradiciones patriarcales y convertida en �Gran Prostituta�. �Creo que el libro plantea preguntas que la gente jam�s hab�a siquiera considerado, porque mucha gente ni siquiera imagin� que pudieran haber ocultado la verdad acerca de Jes�s �opina Starbird-. En 1969 la Iglesia rescindi� su tradici�n de 2000 a�os acerca de que Mar�a Magdalena hubiese sido una prostituta, pero por alguna raz�n esta noticia nunca lleg� a la gente�. �Lo malo es que en asuntos extremadamente serios Brown se ha tomado libertades de ficci�n, mezclando por ejemplo el tema de la Diosa con los intereses del Priorato de Si�n, que posiblemente tienen que ver con Mar�a Magdalena pero no precisamente con las metas de la nueva espiritualidad de las mujeres centrada en la Diosa Universal �agrega la argentina Ethel Morgan-. Tampoco son del todo exactas algunas de sus atribuciones simb�licas, aunque en general la informaci�n tomada de sus fuentes es muy rica, y Brown la expone con cierta crueldad sin paliativos capaz de apabullar a los que nunca oyeron de estas cosas�. Los investigadores citados definen al Priorato de Si�n como una sociedad secreta, aparentemente continuadora de la misi�n templaria de �custodiar� el Grial, al que suponen la descendencia de Cristo y Mar�a Magdalena, que se continu� en las estirpes de los reyes merovingios de Francia. Por lo tanto infieren que su verdadero prop�sito ser�a conspirar contra el poder de la iglesia cat�lica para devolver el poder a la �familia real�. Lo que no queda muy claro es si el trono pretendido ser�a el de Francia, el de Jerusal�n o tal vez el del mism�simo papa. Leonardo da Vinci habr�a sido uno de los grandes maestres del priorato, el mismo t�tulo que ostentaba el personaje de la novela asesinado en el Louvre, cuya muerte pone en marcha la acci�n y el misterio a trav�s de claves y enigmas con los cuales gu�a a su nieta (descendiente del linaje sagrado) y al protagonista principal hacia la revelaci�n del �secreto�. En El legado Mesi�nico, continuador de El Enigma Sagrado, los autores brit�nicos hacen hincapi� en que Magdalena, como descendiente de la tribu de los benjamitas era la heredera del la tierra de Jerusal�n y que al unirse con Jes�s, descendiente de la l�nea de David, dieron origen a una estirpe de enorme poder a nivel pol�tico. Pero para Margaret Starbird, �la cuesti�n va mucho m�s all� de la existencia de cualquier sociedad secreta o de una teor�a conspirativa. Por eso, necesitamos agradecer a Dan Brown que haya expuesto la historia de Jes�s y Mar�a como pareja como un baldazo de agua fr�a. Virtualmente, todo el mundo ha o�do hablar acerca de la posibilidad de su matrimonio como algo que realmente pudo haber existido, aunque la iglesia trate de negarlo, y la mayor�a de la gente sali� a comprar el libro para leerlo�. Starbird conf�a en que los lectores del C�digo Da Vinci recurrir�n luego a sus libros, donde encontrar�n las investigaciones que sirvieron de base a la novela. �Yo era una agradable esposa cat�lica y madre de cinco hijos, que cantaba en el coro de la iglesia, ense�aba en la Escuela Dominical y daba clases a las mujeres acerca de las escrituras en mi iglesia, cuando le� El Enigma Sagrado�. Al principio, se indign� con lo que calific� de �herej�a� y comenz� a investigar fervientemente, buscando argumentos para poder refutarla. Pero el resultado devino en que se convirtiera en uno de los principales pilares del reclamo de las mujeres, por el reconocimiento del lado femenino de la divinidad. �Para m�, la cuesti�n no es acerca de la supervivencia de la estirpe, la cual si alguna vez existi� es ahora irrelevante �subraya- sino acerca de reclamar lo �Femenino� en la cristiandad, en su rol de aut�ntica pareja. Yo creo que Jes�s vino a elevar y abrazar lo �Femenino� que hab�a permanecido durante tanto tiempo esclavizado por el principio masculino sobre este planeta�. �Lo favorable para el Movimiento de la Diosa es que muchas de sus nociones b�sicas y sus descubrimientos, como todo lo relacionado con la eliminaci�n de lo Divino Femenino de nuestra cultura y las persecuciones resultantes, pueden conocerse libremente en un �xito de librer�a que est� al alcance de todos �concluye Morgan-. A las mujeres de la Diosa nos conmueve enormemente ese hecho providencial, que realmente pesa m�s que cualquier objeci�n que se le pueda hacer al libro�. De este modo El C�digo Da Vinci plantea dos posibilidades que hablan de la recuperaci�n de un enorme poder para todas las mujeres. Una de ellas es que, si Magdalena existi�, lo hizo como Novia Sagrada y no como �prostituta�, por lo tanto se convierte en un argumento convincente para reclamar la presencia de lo Divino Femenino dentro de las religiones cristianas. Pero si en cambio su figura fue �inventada� a partir de la re-creaci�n de antiguos cultos y mitos paganos, entonces Ella es la Diosa que hoy est� volviendo a ser venerada por cientos de miles de mujeres y hombres de todo el mundo. |
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| Margaret Starbird Sandra en la Torre Magdala, Rennes le Chateau |
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