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STAR WARS: |
| Obi-Wan Kenobi espiaba a
travez de la ventana hacia una densa cubierta de nubes, esperando poder
ver la superficie del planeta Rutan. Todo lo que el miraba era una
gruesa capa gris de nubes que rodeaban la nave estelar, que formaban
pequeñas gotas de agua que resbalaban por el cristal. Estiró sus piernas impaciente. Estaba ansioso de arrivar en el planeta y comenzar su mision. Habían tenido una larga jornada desde Coruscant, sus músculos se sentían acalambrados y rezaba por aire fresco. Su pequeña nave estelar, prestada por el Senado, necesitaba reparaciones, que había agregado trabajo en su viaje. Notando su impaciencia, su Maestro Qui-Gon Jinn le dijo al fin: "Controla tu impaciencia, Obi-Wan". "La misión iniciará antes de que esta misma inicie, cuando nos preparemos para lo que enontraremos frente a nosotros." Obi-Wan notó una mirada reveladora. Qui-Gon era un Maestro Jedi, y su sabiduría era legendaria. Su consejo usualmente tenía sentido despues que Obi-Wan lo pensara por un momento. Pero algunas veces podía ser dificil de seguir. Especialmente cuando había estado sentado en un transporte por tres dias, esperado llegar a algún lugar. Qui-Gon le dió una corta sonrisa. Lo bueno sobre el Maestro de Obi-Wan era que cuando calmaba su impaciecia, también el la comprendía. "Así que repasemos lo que sabemos sobre nuestra misión," sujerió Qui-Gon. "La Informacion es preparacion. ¿Que es lo que sabemos sobre la historia de Rutal y Senali?" "Senali es un satélite orbitando el planeta de Rutan" recitó Obi-Wan, recordado la información que el Maestro Jedi Yoda había provisto en Coruscant. "Ahora es un mundo separado con su propio gobierno, pero era una colonia de Rutan hacía solo pocos años. Los dos mundos lucharon por mucho y una guerra dificil tomó bajas en ambas poblaciones. La guerra fué ganada por la satelital Senali en una sorprendente cambiar de papeles." Obi-Wan se detubo cuando su atención servía a su memoria. Hacía meses antes, el había estado involucrado en una guerra civil en el planeta de Melida/Daan. En ese conflicto, el lado con menos armas y menos poder había ganado, sorprendiendo no solo el otro lado, si nó que a la galaxia. El sabía de primera mano como resolver sobre fuerzas superiores. "Y que sucedió después de eso? Preguntó Qui-Gon, rompiendo sus pensamientos. "Ya que la guerra estaba devastando ambos mundos, un unico arreglo de paz fué decidido. El primogénito de los hijos de los gobernantes de ambos mundos de Rutan y Senali fueron intercambiados cuando ambos hijos cumplieran siete años de edad. Entonces el muchacho(a) era llevado al planeta vecido, pero se le permitía tener visitas y salir por cortos peridos de tiempo a su planeta natal, así como estar en contacto con su familia real. Esto era así porque el o ella no olvidaría su verdadera familia o deber." "¿Y que sucedía cuando el muchacho(a) tenía diez y seis años?" preguntó Qui-Gon "Al muchacho(a) se le permitía retornar a su planeta natal para incorporarse a sus deberes de gobernante," contestó el Padawan. "Otro miembro de la familia de los gobernantes tomaba su lugar hasta que la próxima generación nacía." "Es una solución interesante para un problema de mantener la paz entre dos viejos enemigos," dijo Qui-Gon. "La idea es que el lider de cada mundo no atacaría el planeta de hijo(a) en donde este residia. Pero el plan tenía una falla que los gobernantes no tomaron en cuenta." "Cual es es falla? Preguntó Obi-Wan "Los Sentimientos", contestó Qui-Gon. "La lealtad se forma en tu corazón, no nacen contigo. Las emociones no se pueden gobernar. Ambos líderes pensaron que si sus hijos estaban con ellos los primeros siete años, eso aseguraría su lealtad. Pero uno puede ser leal a su planeta natal y aún querer una vida diferente." "Como el Príncipe Leed," dijo Obi-Wan. "El había vivido en Senali por casi diez años. El no quiere regresar a Rutan." Una vez mas Obi-Wan trajo su experiencia en Melida/Daan. Había querido unirse a esa sociedad y vivir allí. Aún habiendo hecho la elección, no había olvidado su lealtad con el Templo. Otros no lo habían visto de esa forma. Pensaba que podía comprender los sentimientos del Principe Leed. "O al menos eso es lo que Leed clama al quedarse en Senali," Argumentó Qui-Gon. "Eso es que nosotros vamos a averiguar. Su padre cree que los de Senali le están forzando a quedarse. Por eso el Senado teme que los mundos entren en guerra una vez mas." La neblina cominza a romperse en parches de cielo. Una gran ciudad aparece bajo a ellos. "Esa debe Testa, la ciudad capital," dice Qui-Gon. "Los guardias reales del rey están en las afueras." De repente una luz de advertencia destelló en el panel de control. "Temía eso," murmuró Qui-Gon. "Gracias a nuestra desviación, nuestro combustible es muy bajo." Guiaba la nave cerca de la superficie del planeta. Habían dejado atrás la ciudad y comenzaban sobrevolar un pequeño campo cuando otra luz indicadora se encendía. "Perdemos combustible rápido. No podré llegar a la plataforma de aterrizaje," dijo calmadamente Qui-Gon. Revisó las coordenadas. "Si aterrizamos en este campo, no estaremos muy lejos del palacio. Estamos cerca como para caminar." Obi-Wan preparó los controles que prepararían a la nave para aterrizar. Qui-Gon se dirigió para nivelarse con la tierra y guiaba el transporte para una facil parada. "Tomemos los paquetes de supervivencia," sugirió Qui-Gon. "No hay duda que el Rey Frane ordenará recargar de combustible la nave y llevar la nave a la plataforma de despegues." Obi-Wan seguió a Qui-Gon bajando la rampa de desabordaje. Juntos llegaron al verde pasto del suelo. Obi-Wan disfrutaba la sensación de estar al aire libre de nuevo. Inhaló profundamente para sentir el olor del pasto y subio su cara al cielo para sentir los rayos tenues del sol que se lograba filtrar de los cielos nublosos. Repentinamente, Qui-Gon se detubo. "¿Puedes sentirlo?" preguntó. Obi-Wan no pudo sentir nada. Pero esperó antes de contestar. Las percepciones de Qui-Gon son usualmente mas agudas que las de el. Su Maestro poseía una profunda conección con La Fuerza que unía a todas las cosas. Entonces el pudo sentirlo tambien. Una vibración en el suelo bajo sus pies. "¿Que es eso?" "No estoy seguro," dijo Qui-Gon. Se agachó y puso una mano en el suelo. "No es equipo o material. Animales." Obi-Wan observó en el cielo a través de los espacios claros entre la niebla. Muy lejos pudo ver una nube levantarse del campo. El pasto se mecía tenuemente, pero no había brisa alguna. Fué entonces cuando pudo ver algunas formas de entre la niebla. Animales que galopaban se dirigían hacia ellos. "Corren asustados. Es una estampida," dijo Qui-Gon. Observó a sus alrededores. "No hay tiempo para buscar un refugio y no estamos tan lejos de los arboles. Corramos en la misma dirección. Ten cuidado de no caer o serás presa de su veloz carrera." "¿Correr en la misma dirección?" Ahora Obi-Wan podía escuchar un molesto ruido. "¿Que son esos?" "Kudana," dijo Qui-Gon. El observó hacia el cielo arriba de el. Los puntos que Obi-Wan pensaba que eran aves volando de repente se movian y extraños como no aves de las que Obi-Wan nunca había visto antes. Una de las aves se dirigió hacia ellos. Era un droid buscador. Obi-Wan observó en el una luz de indicador que parpadeaba en el. "Es una cacería," corrigió Qui-Gon al momento en que un suave movimiento desenfundó su lightsaber y lo activó. "Y ahora nosotros somos la presa." |
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