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STAR WARS: |
Capítulo Primero Obi-Wan componía la postura de su cinturón de supervivencia. Había sido una larga jornada. Alrededor suyo, le levantaban muchos de los niveles en Coruscant, la ciudad que cubría un planeta. Se erguía sobre una plataforma en uno de los altos niveles de la ciudad, rodeada por altos edificios con antenas y torretaaaas. La neblina que lo rodeaba podrían ser nubes o la atmósfera. Los cielos estaban llenos con naves transportes, grandes y pequeñas. Obi-Wan observaba a su Maestro, El Caballero Jedi Qui-Gon Jinn, quien agradecía a un piloto por haberlos llevado gratis a Coruscant. El notó impresionado la forma tan respetuosa en que se inclinaba ante el alienígeno. Lo hacía generosamente, aún así se persivía el poder destrás de cada palabra y gesto que hacía. Obi-Wan esperaba que algún dia tendría la gracia de su Maestro y la seguridad con todas las cosas vivientes. Frecuentemente se sentía extraño con muchos de los personajes que conocía en sus largas jornadas. El tiempo pasa y enseña, le enseñaba Qui-Gon. Tienes catorce años. Tienes mucho que ver y mucho que experimentar. No te apresures a buscar la sabiduría. Tomará algún tiempo. "Siento mucho no poder llevarlos hasta el final de su camino," dijo el piloto al Jedi. "Pero desde aquí hay muchos taxis aéreos que cruzan por este vecindario". "Estamos muy agradecidos por tu ayuda. Te deseo un viaje seguro hasta casa,"dijo Qui-Gon en forma pasiva. "Siempre al servicio de los Jedi," contestó el piloto, dandole la mano en señal de paz y amistad. Qui-Gon cargó su equipo de supervivencia y dió una mirada de satisfacción a su alrededor. "Se siente bien estar de regreso," dijo. Obi-Wan asintió. Era en Coruscant donde el Templo Jedi estaba ubicado, el templo era su hogar. Era casi el tiempo para la merienda del medio día, lo que Obi-Wan había estado pensando millas anteriores. El y Qui-Gon habían estado viajando a través de la galaxia por ya bastante tiempo. "Mira, aquí viene un taxi aéreo." motivado exclamó Obi-Wan "Espera, Padawan." Obi-Wan se volvió. Qui-Gon dudó y decidió no llamarlo. "Tengo otra idea. ¿Te importaría si nos detenemos por un momento primero?" Obi-Wan intentó ocultar su desilución. "Lo que desee, Maestro" Qui-Gon sonrió. "No tomará mucho tiempo. Hay alguien que quisiera que conocieras, un amigo. No es muy lejos, podemos caminar desde aquí." Caminaron hasta el final de la plataforma y activó un puente temporal que cruzaba hasta el siguiente nivel. Allí en el distrito del Senado, los edificios estaban muy cerca unos de otros y las aceras eran fáciles de caminar sin depender de un transporte. La curiosidad se hacía grande para Obi-Wan. Esperó, sabía que si Qui-Gon quería darle a el mas información sobre su amigo, se lo diria. "Didi Oddo es dueño de una café cerca de los edificios del Senado, explicó Qui-Gon. "El es un informante, o algo así. Muchos Jedi vienen a el por información. No le pagamos, pero cuidamos de el en agradecimiento. Se conoce a todos los tipos de Coruscant. Desde los ayudantes de los Senadores hasta los apostadores y varios seres que encuentran en las leyes..."orificios" para sus operaciones." Qui-Gon le dió una suave sonrisa, "Todos conocen el Café de Didi. La primera vez que lo conocí tenía un poco mas de edad que tú." Obi-Wan detectó el interés de otros en la voz de Qui-Gon. Su cansancio desapareció. Sería interesante conocer un amigo de Qui-Gon. Además, un Café significaba que tal vez podía tener su merienda. Caminaron por las aceras de peatones pasando unas tiendas y unos restaurantes, todos llenos de turistas y negociantes quienes viajaban a Coruscant para ir al Senado con sus peticiones y Ofertas. Ocasionalmente activaban un puente de peatones para ir de un nivel a otro. Las calles estaban repletas con gentes de todas las razas y de toda la galaxia. Se escuchaban pláticas familiares y otras en lenguas que Obi-Wan jamás había antes oído. Qui-Gon se detubo ante un pequeño café en una esquina. Parecía pequeño en comparación a grandes restaurantes de al lado. Tenía un intento de mejoración por una pintura y las ventanas, el marco de la puerta con un sombreado en azul. Pero las capas de pintura hacían parecer a las paredes de roca más viejas de lo que ralmente eran. Aún así, Obi-Wan notó que el restaurante de la par estaba vacío. Podía ver que estaba lleno, sentados en círculos alrededor de mesas, todos amontonados, platicando, haciendo gestos y comiendo de enormes platos de comida. "No platiques con nadie," le instruyó Qui-Gon. "Aquí hay de todos los tipos de gentes, las peleas son comunes." El comenzó a entrar, se detubo, se dio vuelta y le dijo:"Oh, una cosa mas, de cualquier cosa que hagas, no comas su comida." Siguiendo los pasos de Qui-Gon, Obi-Wan entró al café hasta unas mesas en donde estaban tan cerca unas de otras que apenas podían respirar entre ellas. Obi-Wan por poco deslizó un plato de comida de un cliente, un Togorian, lo juntó a tiempo. "Tonto idiota!" Obi-Wan siguió caminando, siguiendo a Qui-Gon, quien con mucha gracia se habría paso por los estrechos corredores. Finalmente llegaron una área amplia muy atrás. Un gran bar se extendía allí, tambien llena con clientes. "Eso es suficiente para tí, Andoran" una voz sonora llamaba. " Termina tu ale y toma un plato de comida. Necesitas comina, no beber querido amigo. Pilus, ¿llamas a esto una propina? acabas de hacer una fortuna en el sistema Quintus. Puedes hacer mejor con los favores que he hecho por tí, y tengo a una hija por educar. Nadarr, déjame llenar tu té. No, no, no tienes porqué pagarme, ahórralo para el cuidado de tu esposa. Es sorprendente como nos mejoramos cuando tenemos el dinero para pagar un Doctor.." Con voz baja dijo Qui-Gon: "Ese es Didi" Obi-Wan aún no podía ver nada. Entonces, un pequeño redondete hombre con una cara melancólica saltó de un banquito detrás del bar. Tomó una botella y de volvió hacia ellos. "Estrellas y planetas, pero si es Qui-Gon Jinn!! Abranle paso, amigos, tengo una gran visita!" con una sonrisa de oreja a oreja. Con sorprendente habilidad, Didi salió de entre el bar, entre la gente. Juntó sus brazos alrededor del cuerpo del Jedi. Obi-Wan dió un paso atrás, confundido. Nunca jamás antes había visto que alguien le diera un abrazo a Qui-Gon. El Jedi siempre había sido un hombre muy privado que Obi-Wan pensaba que era un amargado o ermitaño. En su lugar, el daba palmaditas por la espalda. "hacía tiempo de verte, " dijo Qui-Gon. Didi lo tomó de los hombros. "tu, osado, te habías ido por mucho tiempo, pero mis ojos me agradecen posar la mirada en tu persona nuevamente". Qui-Gon gesturaba al café. "Han habido cambios aquí. Has mejorado el lugar, nueva pinturam decoración. Luce mucho mejor." luego observó las mesas y el suelo. "Y limpio." ¿Limpio? Pensó Obi-Wan. ¿Quiere decir que se miraba peor que ahora? "Son las andadas de mi hija Astri." dijo Didi levantando sus hombros al aire. "Ella trata de atraer mejor clientela. Quiere que me deshaga de algunas mesas, tener mas espacio amplio. Comprar nuevos platos...hacer algunas renovaciones. ! Hasta quiere que tome lecciones de cocinar! Será mi fortuna o mi ruina, no he decidido cual aún. ¿Quien es este jovencito que viene contigo?" "Te presento a mi joven Padawan, Obi-Wan Kenobi" dijo Qui-Gon Obi-Wan saludó hacia Didi. "Es un placer conocerle" "El placer es mío" El rostro de Didi se tornó serio. Le alcanzó el brazo. "Creo que el Destino te ha traido hasta mi puerta, amigo". Qui-Gon se tornó algo preocupado. "¿Está todo bien?" "Todo está..." pausó Didi."No podemos hablar aquí. Ven a mi oficina." Obi-Wan los siguió cuando Didi deslizó un panel para abrir un pasaje secreto hacia un salón posterior. Cajas de aprovisamiento estaban unas sobre otras, hasta el cielo razo, un escritorio repleto con papeles, casetes, servilletas y comida regada. Tan pronto como la puerta se cerró tras de ellos, el rostro alegre de Didi se borró. Se frotaba las manos y miraba a Qui-Gon con preocupación. "Amigo Mío,"dijo. "Me temo que el peligro escala tras mi. Necesito tu ayuda." |
| La Paz Alterada |