CAGUAS.- Pari� a su beb�, pero para que su llanto no la delatara, le
rellen� su peque�a boquita de servilletas.
Entre l�grimas, Mildred Yared Garc�a Cabezudo, de 18 a�os, confes�
ayer al sargento Alberto V�lez y al agente investigador Eduardo Hern�ndez
su crimen, ya que se sent�a atormentada por su conciencia desde el s�bado
cuando naci� su segundo hijo.
La joven pari� a su beb� en su residencia de las parcelas Navarro de
Gurabo, all� le cort� su cord�n umbilical con una tijera y comenz� a
llorar, como signo de vida, inform� el teniente Eladio Neris, jefe del
Negociado de Cr�menes Violentos de Caguas.
Sin embargo, la mujer que hab�a ocultado su embarazo durante los nueve
meses le introdujo un dedo en la boca para que se callara, pero como no lo
hizo comenz� a meterle servilletas en la boca y al no lograrlo, abri� la
llave del agua del lavamanos, coloc�ndolo debajo.
Una vez lo silenci�, lo meti� dentro de tres bolsas pl�sticas y lo
ech� al zafac�n. Despu�s fue donde su madre, Mildred Cabezudo P�rez, a
quien le dijo que la llevara al hospital porque ten�a una hemorragia y un
fuerte dolor abdominal.
Como parte de su desgarradora confesi�n, la mujer revel� que su
padrastro hab�a abusado de ella a los 16 a�os y de esa violaci�n naci�
su primer hijo. Ante estas revelaciones, el teniente Neris instruy� que
este caso sea investigado por personal de la Divisi�n de Delitos Sexuales
y Maltrato a Menores de Caguas.
Tambi�n aclar� que el padre del beb� muerto es el hermano de su
padrastro, Gilberto Delgado Agrinsoni, de 40 a�os, quien se dispon�a
ayer a inscribirlo para poder darle sepultura. Desde que se corri� la
noticia de la muerte del beb�, el hombre se hab�a manifestado
consternado y en todo momento habl� sus intenciones de criar su familia
junto a la joven.
La joven fue acompa�ada de una hermana y su primo a las oficinas del
NCV, tras renunciar a la representaci�n legal del abogado de la Sociedad
para la Asistencia Legal, quien le hab�a aconsejado el lunes que no
declarara.
La mujer fue citada para hoy para la radicaci�n de cargos por el
delito de asesinato en primer grado.