¿Cine mudo?
| El cine nació con sonido, o cuando
menos con un explícito reclamo por éste. El cine mudo no
fue producto de una decisión de prescindir del sonido sino de una
carencia que desde un inicio se trató de superar. La fabricación
de instrumentos especiales para efectos sonoros en el cine , los innumerables
experimentos con máquinas reproductoras de sonido que siguieran
la imagen y las partituras para piano y para piano y violín que
durante mucho tiempo acompañaron a las latas de película,
dan buen ejemplo de este deseo.
Es verdad que al principio la falta de sonido ayudó
a sentar las bases del lenguaje de la imagen. Ante la necesidad de relatar
sólo con imágenes se tuvo que experimentar y crear. Tal vez,
con la interferencia del sonido para explicarlo todo verbalmente, el lenguaje
cinematográfico, con su gramática de planos, ángulos,
movimientos y cortes hubiera madurado muy lentamente.
De hecho, la aparición del cine sonoro significó
inicialmente un retroceso en el uso del lenguaje de la imagen, que en ese
momento ya había alcanzado su mejor nivel (Einsenstein, Porter,
Griffith, Wienner, etc.) Los cineastas de ese entonces, habiendo logrado
un gran poder de síntesis a través de la imagen, con acompañamiento
de música o ruidos, se vieron de pronto frente al tan esperado sonido. |
Cuando una nueva técnica irrumpe en
el arte siempre estarán los que achacan los errores propios del
aprendizaje a la técnica en sí y no a la falta de dominio
en su uso. La primera tentación ante la aparición del sonido
en el cine fue por supuesto hacer hablar a los mudos actores y el primer
error fue hacerlos hablar demasiado. Los planos tuvieron que alargarse
innecesariamente para dar tiempo a los actores a decir su texto, el cine
de esta etapa de transición se convirtió en una especie de
teatro filmado. No se hicieron esperar los puristas que clamaron que el
cine "debía" ser mudo y se negaron de plano a utilizar el sonido
. Ahora sabemos, producto de la experiencia que los actores en el cine
no deben contar lo que pasa, no deben decir lo que sienten y no deben hablar
mas que lo mínimo indispensable para informarnos cosas que tomaría
más tiempo saber a través de la imagen.
Así imagen y sonido se juntan para sintetizar información
y crean un nuevo lenguaje, el lenguaje audiovisual. El cine actual no se
basa en lenguaje de la imagen únicamente sino en lenguaje audiovisual.
La importancia del sonido es pues tanta como la importancia de la imagen
y un descuido o una falta de planteamiento en el sonido será tan
imperdonable como un descuido o una improvisación en la fotografía. |
El sonido y la imagen:
Sonido e imagen pueden trabajar juntos de
tres modos generales; por contraste, es decir cuando los dos expresan
cosas que se contraponen; por superposición o suma, es decir
cuando los dos se apoyan el uno en el otro para decir lo mismo; y de
manera pasiva, es decir cuando aparentemente el sonido es anodino o
imperturbable ante la imagen, es fácil reconocer que esta última,
es en realidad una forma más sutil de contraste.
En general en una película el sonido se maneja
de estas tres formas continuamente, pasando de una a otra en segundos.
Esta capacidad del sonido de dejar pasar, apoyar o contraponerse es justamente
una de las herramientas más importantes para marcar el ritmo cinematográfico.
Por medio del sonido podemos acelerar una secuencia que puede ser muy larga
o podemos acrecentar el suspenso en una escena que muda hubiera pasado
desapercibida.
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No todo lo que suena se debe escuchar y no todo lo que se escucha es
porque suene.
Del mismo modo que cuando encuadramos una fotografía
elegimos qué objetos queremos que formen parte de la composición
y no dejamos al azar que tal o cual cosa aparezca en el encuadre, así
mismo en el encuadre sonoro debemos discriminar los sonidos circundantes
y elegir cuales de ellos son los que nos interesan y cuales no. Cada sonido
en la pista deberá estar ahí o porque nosotros lo pusimos
o porque nosotros conscientemente lo dejamos estar, nunca porque apareció
sin que nos diéramos cuenta.
Esto se logra, más que con un excelente oido, con
una gran atención. Debemos aprender a prestar atención no
sólo a lo que nos interesa de la banda sonora sino sobretodo a lo
que no nos interesa. Para esto tenemos que entrenar un poco nuestra atención
respecto a lo que está sonando en determinado momento. Tenemos que
tener claros también algunos conceptos respecto al funcionamiento
del oido y a la percepción sonora. |
¿Cómo
escuchamos?
Por principio debemos separar dos fenómenos, el
fenómeno fisiológico de oír y el proceso mental de
escuchar, estos son dos procesos muy distintos que nos permiten o nos impiden
percibir aspectos distintos del sonido.
Digamos que el oído es un aparato que convierte
las vibraciones del aire en señales nerviosas que llegan al cerebro.
Luego es el cerebro el que decide a qué de la información
contenida en las señales nerviosas prestar atención. De modo
que un sonido puede estar presente pese a que no lo sentimos, no nos damos
cuenta de su presencia, no lo escuchamos.

¿Cómo llega
el sonido a nuestro cerebro?
El oido es un órgano muy complicado cuya parte externa
es la oreja, la función de la oreja -del pabellón más
propiamente dicho- es dirigir los sonidos provenientes del exterior hacia
el interior del canal auditivo. Pero el pabellón no es sólo
un embudo que conduce los sonidos del exterior al interior. Si Ud. se mete
un embudo al oido remplazando su pabellón se dará cuenta
de que el pabellón de la oreja es en verdad un "embudo" muy sofisticado
porque ecualiza y dirige los sonidos del exterior para hacer que estos
entren al oido interno con niveles adecuados para una buena audición
de los sonidos provenientes del frente y sobretodo de las frecuencias correspondientes
a las voces humanas. Es decir que la oreja humana dirige en especial los
sonidos medios del frente, además capta bastante bién los
graves provenientes de cualquier lado y discrimina perfectamente los agudos
provenientes de mínimas diferencias de lugar.
El laberinto: /
Tipos de micrófono:
Por su funcionamiento podemos dividir los micrófonos
en Dinámicos, Electrodinámicos, Electret y Condensadores.
Existen algunos otros tipos pero o tienen usos muy restringidos o ya no
se usan más. |
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El micrófono dinámico:
La
gran mayoría de micrófonos que se utilizan profesional y
no profesionalmente son dinámicos, esto porque son bastante fáciles
de construir y además porque son muy resistentes. También
existen algunos excelentes micrófonos dinámicos profesionales,
por lo general son relativamente económicos y muy duraderos.
El micrófono dinámico se basa en un elemental
principio electromagnético; cuando una bobina se mueve cerca a un
imán fijo, genera voltaje. El micrófono dinámico tiene
una bobina unida a una delgada membrana llamada diafragma la que vibra
con el sonido, la vibración hace que la bobina se mueva generando
un pequeño voltaje correspondiente a la vibración producida.
Si
la vibración es de mayor frecuencia (sonido más agudo), las
variaciones de voltaje serán correspondientemente más rápidas,
si la vibración es de mayor intensidad (sonido más fuerte)
el voltaje producido también será mayor.
Existen micrófonos dinámicos muy corrientes
y también micrófonos dinámicos de muy buena calidad
y uso profesional. Los micrófonos dinámicos son muy robustos,
son buenos para locución y muy utilizados para amplificación
de instrumentos en conciertos. Son medianamente sensibles y sobre todo
muy confiables. Tienen una respuesta de frecuencia bastante pareja con
una ligera caída en agudos extremos (más de 12Khz). Tienen
bajo a medio nivel de ruido. Debido a sus características se fabrican
como cardioides (unidireccionales) o como omnidireccionales.
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