Cuando fundamos el Movimiento de Transformación Social (MTS), allá por 2004, nos dimos a la tarea de formular los principios que perseguiría la organización, este fue mi aporte, por desgracia no hubo eco en la sociedad y lo más que se logró fue reunir una lista de correo que aún funciona. De la fallida erección del MTS resultó la enseñanza de que la gente solamente es atraída por movimientos espectaculares, por personajes famosos o de plano por un movimiento alimentado con recursos, los cuales permiten gente dedicada a sostenerlo y promoverlo. Una realidad que impone nuestra era del espectáculo y que debemos reconocer en todo hacer como premisa de actuación.
Objetivos del Movimiento de Transformación Social
Objetivos
- Construir en conjunto del movimiento social organizado las bases para sustentar un auténtico poder ciudadano como poder institucional de la nación.
- Ayudar a construir una economía social basada en el reparto equitativo de la riqueza y como motor impulsor del desarrollo agropecuario, industrial, comercial y de servicios.
- Ayudar a construir y reconstruir la vida colectiva de unidades y agregados sociales y comunidades como sustento de la movilización social.
- Impulsar reformas educativas que aseguren la participación de educandos y padres de familia en la confección y aplicación de planes y programas de estudio que busquen la formación del educando a la vez que apoyen el desarrollo tecnológico y económico de la nación.
- Impulsar la participación y movilización sociales en la solución de problemas estructurales como: desempleo, inseguridad, comercio ambulante, asentamientos irregulares, escasez de agua y el deterioro ambiental.
- Promover la revocación de mandato ante irregularidades graves de los gobernantes.
- Construir en conjunto del movimiento ciudadano organizado la evaluación ciudadana de las acciones de gobierno.
- Generar estudios y debates que ayuden a construir una teoría ciudadana que guíe la acción civil en el hogar, en la política, en la escuela, en el trabajo y la empresa y en las comunidades.
- Buscar la unidad latinoamericana que enlace a los pueblos y no solo como una relación comercial y de gobierno.
- Apoyar iniciativas y proyectos ciudadanos de manera que todo movimiento ciudadano sea un proyecto de proyectos, un movimiento de movimientos.
Para el MTS la base de la acción social es la existencia de un auténtico poder ciudadano que respalde sus propuestas y acciones ante la sociedad y el gobierno. El poder ciudadano que se cree debe serlo de hecho en primera instancia, debe existir en la realidad no solamente en la intención o en el discurso. El poder ciudadano debe fundarse en un poder económico y organizativo y no solamente en cierta capacidad de movilización callejera. El poder ciudadano se debe buscar que se eleve a rango constitucional para darle existencia de derecho como un cuarto poder real, cuya justificación de su existencia está en la necesidad de evaluación autónoma y apolítica de los actuales poderes de la nación.
El proceso de institucionalización del poder ciudadano debe erigirse con instituciones autónomas y apolíticas, integradas como un cuarto poder de hecho y de derecho, dentro de las cuales deben estar la defensa de los derechos humanos, la evaluación del gobierno y la conducción de las elecciones, entre otros.
La base del poder ciudadano es la economía social, la cual ha sido propuesta de diversas maneras. Lo fundamental de esta economía es otorgar a las comunidades y a las masas trabajadoras la riqueza que les corresponde como factores de la producción. Comunidades y trabajadores como copropietarios de empresas constituirán un verdadero poder civil capaz de respaldar la acción ciudadana.
Se han propuesto empresas tripartitas con la participación del gobierno, los trabajadores y empresarios como base de la economía social. Por otra parte también se contemplan empresas semicapitalistas creadas por una movilización social con ese fin, enclavadas en comunidades y socializando sus ganancias a la par que se ligan a las comunidades impulsando su desarrollo. Cualquiera que sea su modalidad, deberán ser los instrumentos principales de la redistribución de la riqueza.
Pero las empresas sociales no pueden tener la única función de redistribución de la riqueza, sino que deben ser entidades integradoras de la sociedad, antes que instancias individualizantes, situación que deben contemplar en sus planes de crecimiento y desarrollo.
La reconstrucción de la vida colectiva es indispensable para superar el egoísmo individualista. Depender del salario únicamente y no de la solidaridad social, nos ha deshumanizado, actuamos como si no supiésemos que toda la riqueza es socialmente generada. La reconstrucción de la vida colectiva no debe implicar la tiranía del grupo sobre el individuo, sino un medio de desarrollo en libertad.
Un aspecto importante es la educación, ya que mediante ella es que el individuo se incorpora a la sociedad. Por ello es indispensable que los que participan directamente en la educación sean quienes diseñen sus contenidos de acuerdo a necesidades locales y nacionales.
Pero no puede pensarse en la construcción y el sostenimiento de un poder ciudadano si no se logra una movilización social cada vez más amplia. Pero la movilización social no quiere decir manifestación callejera, ese concepto se ha utilizado prolíficamente con fines manipulatorios. La movilización social implica que la sociedad, al lado de los directamente interesados en la solución de un problema, sean quienes se encarguen de resolverlo o de supervisar su solución cuando interviene el gobierno. Estamos acostumbrados a movilizarnos mediante campañas publicitarias, esa técnica bien pudiera utilizarse para iniciar una movilización de la gente.
La revocación de mandato de gobernantes y representantes populares es un requisito indispensable para en nuestro país para vencer los vicios del clientelismo político, igualmente lo es la evaluación ciudadana de la gestión gubernamental, pero difícilmente cederán ante esto los profesionales de la política, por lo que deberá impulsarse desde el poder ciudadano que se acumule. De otra manera se tendrán que enfrentar situaciones sociales muy tensas para que se ceda en estas demandas. La guerrilla ya toca la puerta de la desestabilización, las calles están tomadas por desempleados, la piratería va en auge y por todos lados se percibe un desgobierno que puede dar en un estallido social. Por ello es necesario encontrar urgentemente formas de gobierno en las que participe la sociedad civil, la cual ya no puede ser solamente representada por políticos y partidos políticos.
Revocación de mandato y evaluación de gobierno deben ser impulsados por el movimiento civil organizado, cada quien en su trinchera o en una gran unión.
Por otra parte, es indispensable generar estudios que ayuden a comprender mejor a la nueva sociedad que nace ante nuestros ojos. La caída de antiguas doctrinas revolucionarias ha dejado un vacío difícil de llenar, pero hoy más que nunca es necesaria la construcción de una teoría del cambio que pueda ser ejercida desde abajo y Ya no solamente desde la cúpula.
El movimiento ciudadano debe entenderse como un proyecto de proyectos y no como un movimiento monolítico como los que han dado origen a despotismos y dictaduras. El movimiento ciudadano es aquel en el que caben todos los proyectos, en el que deberán aprender a convivir juntos actores de diversos credos y opiniones. El movimiento ciudadano reconoce la unidad latinoamericana y aspira a la solidaridad continental para crecer juntos.
Principios de 2005